Pedagogía de la Memoria

Poder y desaparición: los campos de concentración en Argentina

Pilar Calveiro

1ª ed., 2ª reimpresión - Buenos Aires: Colihue, 2004

PRELUDIO

El 7 de mayo de 1977, un comando de Aeronáutica secuestró a Pilar Calveiro en plena calle y fue llevada a lo que se conoció como "la Mansión Seré", un centro clandestino de detención de esa fuerza instalado a dos cuadras de la estación Ituzaingó. Esa noche Pilar soñó con su familia —esposo, hijas, padres— inmóvil en una foto fija y despidiéndola con un gesto de la mano. Ese día comenzó su recorrido de año y medio por un infierno que prosiguió en otros campos de concentración: la comisaría de Castelar, la ex casa de Massera en Panamericana y Thames convertida en centro de torturas del Servicio de Informaciones Navales, la ESMA, finalmente. Y este, su libro, es un libro extraordinario.

Hay obras notables sobre la experiencia concentracionaria de sobrevivientes de campos nazis de concentración o gulags soviéticos —Primo Levi, Gustaw Herling—, escritas en primera persona, como exige el testimonio. Este libro es distinto: su autora ha recurrido a la tercera persona, la persona otra, para hablar de lo vivido. Sólo al pasar se nombra a sí misma: "Pilar Calveiro: 362", el número que los represores le adjudicaron en la ESMA. Desde ese alejamiento despliega un campo de re-flexión rico y matizado sobre "la vida entre la muerte" de los prisioneros […] A pie de página archivo .pdf con el libro completo.


El estado Terrorista Argentino
Eduardo Duhalde

El secuestro como método de detención

El diagrama militar aplicado tras el golpe de Estado del 24 de marzo fue de carácter nacional y simultáneo. El plan militar terrorista, cuidadosamente preparado a lo largo de 1975, tuvo como eje central a la Comunidad Informativa, es decir a los distintos Servicios de Informaciones de cada fuerza bajo la coordinación del Servicio de Informaciones del Estado (SIDE). A través de ellos, se realizó la recopilación de la información de todas las personas y estructuras orgánicas que debían ser "atacadas". Todo individuo calificado de "izquierdista" era un enemigo a exterminar. Cada estructura "infiltrada" debía ser depurada; aquellas que estaban al servicio directo de la "subversión" debían ser destruidas. Con respecto al movimiento obrero, la tarea de la "comunidad informativa" fue prolija y paciente. Oficiales de inteligencia recorrieron todo tipo de establecimientos industriales, fábrica por fábrica, talleres grandes y medianos, y junto con las patronales elaboraron las listas de los elementos indeseables: miembros de comisiones internas, activistas sindicales, trabajadores con militancia política, con antecedentes huelguistas, etc.

Más difícil se presentaba, dentro del diagrama militar, la tarea de exterminar a los miembros de las organizaciones políticas revolucionarias. […] A pie de página archivo .pdf con el libro completo.



Dossiers Educación y Memoria


Nº 1. La búsqueda de la verdad 1976 – 1983. 

Coordinación: Sandra Raggio, Autora: María Dolores Béjar



El 24 de marzo de 1976 un nuevo golpe militar, lejos de ser un golpe más de la larga serie que se produjeron en la Argentina, marcó un quiebre en la fisonomía y el comportamiento de la sociedad.

Durante la dictadura militar se llevó a cabo una política de represión que traspasó todos los límites, fue más allá de la muerte: intentó borrar la historia y la identidad de sus víctimas. Los sangrientos crímenes planificados requirieron necesariamente de la clandestinidad. Sin embargo, en el seno de la misma dictadura hubo quienes hicieron imposible que la experiencia límite fuese enterrada.
La sociedad, ya en los últimos tiempos de la dictadura y en forma más plena con la recuperación del orden constitucional tuvo que reconocer y empezar a procesar el hecho de que el horror era parte constitutiva de su identidad. Esta tarea no ha concluido, atraviesa nuestro presente.

Hoy la sociedad argentina mantiene una relación difícil con su pasado reciente: necesita apropiarse del mismo para no repetirlo. La decisión de que la experiencia límite Nunca Más vuelva a repetirse, la obliga a buscar explicaciones acerca de lo qué ocurrió. Si los horrendos crímenes instrumentados desde el Estado fuesen la expresión de una combinación de circunstancias y de decisiones excepcionales y fortuitas, desvinculadas de la trayectoria de la sociedad en que fueron posibles, el futuro quedaría sujeto a los designios del azar.

La necesaria reflexión sobre la experiencia límite plantea una serie de desafíos y de interrogantes: ¿Es posible explicar el horror? ¿Cómo encarar la experiencia límite sin que su explicación signifique encontrar razones que en cierto sentido la justifiquen? ¿De qué manera llegar a ella cuando nos proponemos avanzar en la construcción de una ética que haga imposible su repetición? ¿Quiénes fueron capaces de instrumentar crímenes horrendos? ¿Dónde dirigir la mirada para dar cuenta de su conducta: hacia su personalidad, o hacia las condiciones en que actuaron? […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 2. El camino de la justicia 1983 – 1985.

Coordinación: Sandra Raggio, Textos: María Dolores Béjar, Fotos: Víctor Bugge, Ilustraciones: Flor Balestra



El 10 de diciembre de 1983, asume Raúl Alfonsín como presidente constitucional, tras siete largos años de cruenta dictadura militar. La derrota en la Guerra de Malvinas, el creciente peso de las diferencias en el seno de las Fuerzas Armadas y las consecuencias negativas de la política económica de Martínez de Hoz, fueron algunas de las cuestiones determinantes en el retroceso del poder militar.

Sin embargo, las Fuerzas Armadas no estaban dispuestas a retirarse del gobierno sin imponer condiciones e impulsaron la formación de una agrupación política que continuara su línea de acción, que les permitiera su permanencia como poder tutelar y que garantizara su impunidad con relación al feroz plan represivo que habían instrumentado.

Pero tras el fracaso en la guerra de Malvinas el proceso se precipitó y sólo les quedo el camino de la retirada y de la convocatoria a elecciones […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.




Nº 3. El Juicio a las Juntas 1985. 

Coordinación: Sandra Raggio, Textos: María Dolores Béjar, Ilustraciones: Flor Balestra


Proceso al terrorismo de estado.

Tras la resolución del consejo supremo de las fuerzas armadas, emitida en septiembre de 1984, de no juzgar a los tres integrantes de las ex juntas militares por violación a los derechos humanos, la Cámara Federal de Buenos Aires decidió abocarse a la causa, iniciando los procedimientos que culminaron en el juicio a las juntas militares.

Cuando el expediente llegó a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la capital, el tribunal militar sólo había dictado la prisión preventiva de Jorge Rafael Videla y Emilio Massera. La prisión de Leopoldo Galtieri […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 4. La justicia silenciada 1986 – 1990. 

Coordinación: Prof. Sandra Raggio. Textos: Prof. María Dolores Béjar y Mariana Amieva. Fotos: Víctor Bugge. Ilustraciones: Flor Balestra.


La sentencia de la Cámara Federal en el juicio a los miembros de las Juntas Militares convalidó la continuación del proceso judicial. Los miembros de las Fuerzas Armadas, a pesar de su aislamiento, siguieron reivindicando su comportamiento durante la dictadura militar: la restauración de la democracia había sido posible porque habían derrotado a la subversión; ante el caos provocado por la guerrilla, la sociedad en conjunto había apoyado su intervención en 1976. No estaban dispuestos a comparecer ante la Justicia y para defender esta posición contaban con la fuerza de las armas.

El presidente Raúl Alfonsín se había definido en contra la amnistía, pero consideraba necesario preservar la posición y el papel de las Fuerzas Armadas como institución del Estado y la prolongación de los juicios afectaban el logro de este objetivo. Todas las medidas que impulsó a partir de la condena a los ex comandantes estuvieron guiadas a reducir el número de causas. A través de las Instrucciones y de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, buscó que los militares en actividad no fuesen afectados por la investigación judicial y que sólo resultasen condenados algunos altos jefes, ya retirados […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.



Nº 5. Las grietas de la impunidad (I). 

Coordinación: Prof. Sandra Raggio. Textos: Prof. María Dolores Béjar y Mariana Amieva. Ilustraciones: Flor Balestra.



A pesar del muro de impunidad levantado entre 1986 y 1990, en el camino de la aplicación de la justicia, fue imposible detener la búsqueda de la verdad y el reclamo del derecho a saber sobre el destino de los detenidos-desparecidos y el de sus hijos. Fue la persistente acción de los Organismos de Derechos Humanos sobre la impunidad la que posibilitó abrir huecos en el muro y visualizar nuevamente el camino de la justicia.

A pesar de las resistencias de los autores de los crímenes -que contaron con la complicidad de importantes sectores de la sociedad- y el débil compromiso que tuvo la mayoría de la población con la búsqueda de la verdad y la justicia, los organismos contaron, en los años ‘90, con condiciones mucho más propicias que en sus comienzos para enfrentar la impunidad.

A las posibilidades que ofrecía el orden constitucional, se sumaron las tensiones que produjeron en el seno de la Fuerzas Armadas, tanto el rechazo de sus acciones por parte de la sociedad, como la firme decisión de los defensores de derechos humanos de utilizar todas las brechas para sancionar su conducta. […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.



Nº 6. Las grietas en la impunidad (II) 1990 – 2001. 

Coordinación: Prof. Sandra Raggio. Textos: Prof. María Dolores Béjar y Mariana Amieva. Ilustraciones: Flor Balestra.


En el 2001, próximos a cumplirse los veinticinco años del Golpe, las leyes de Punto Final y de Obediencia Debida parecían barreras infranqueables, ya que habían sido aprobadas por el Congreso. Sin embargo, la decisión del juez Gabriel Cavallo, que declaró la nulidad de ambas para llevar a cabo la investigación en el caso Poblete, demostró que el camino de la justicia no estaba clausurado. El Congreso las había derogado en marzo de 1998, pero la medida careció de efecto retroactivo; por lo tanto, los casos de violaciones a los derechos humanos cometidas durante los gobiernos militares continuaron sin poder ser penalizados.

El dictamen de Cavallo, aunque se aplica sólo en la causa judicial que tiene a su cargo, abre la posibilidad de juzgar los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar; ya que frente a estos delitos las reglas jurídicas elaboradas por la comunidad internacional exigen la sanción de la Justicia […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.



Nº 7. Guía de recursos para docentes.

Por: Prof. Sandra Raggio. Mariana Amieva. Ilustraciones: Flor Balestra.


El recorrido realizado a través de los seis dossiers anteriores trazo un breve panorama de los complejos procesos involucrados en la construcción de la memoria colectiva de la etapa más sombría de nuestra historia: la última dictadura militar.

Como decíamos, desde el inicio mismo de la tragedia comenzó a construirse su memoria.

Sin dudas, el sentido otorgado al pasado esta atravesado por las pujas que sostienen entre si los diferentes actores involucrados en la escena política. Este fue el aspecto que quisimos resaltar en estos primeros fascículos.

La puerta de salida de esta primera parte da entrada a una nueva, que estará orientada hacia los distintos soportes con los que se construye y transmite la memoria: los medios de comunicación, el cine, la literatura y la historia.

Fuentes del pasado y agentes del presente, cada uno de ellos debe ser abordados con la rigurosidad y especificidad requerida por las disciplinas del conocimiento que correspondan, a fin de garantizar un adecuado análisis y uso en el aula.

El pasado reciente cuenta, a diferencia de otros periodos de la historia, con una multiplicidad de fuentes que a su vez son agentes en su proceso de reconstrucción, […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 8. Los medios de comunicación y la memoria del horror (I).

Coordinación: Prof. Sandra Raggio, Textos: Prof. Carlos Gassmann, Ilustraciones: Flor Balestra


En el dossier anterior se analizó el rol que jugaron los medios de comunicación durante el transcurso de la última dictadura militar. En este caso, nos ocuparemos del papel que los mass media han desempeñado -desde el fin del régimen militar- como actores relevantes del proceso de construcción de la memoria colectiva referida a aquel trágico período. Los medios de comunicación no son meras tecnologías que posibilitan la circulación ampliada de mensajes, sino auténticas instituciones que requieren para operar de determinadas condiciones socio históricas. Concretamente necesitan, para desarrollar sus funciones, de la existencia del llamado espacio público.

El espacio público –concepto que abarca pero, al mismo tiempo, excede a la denominada opinión pública- es un ámbito integrado por cada uno de los miembros de la sociedad, con sus opiniones particulares, que se constituye como una zona de mediación –y de tensión entre el Estado y la sociedad civil. Se trata –como señala Habermas- de "esa esfera en que las personas privadas se reúnen en calidad de público para oponerse al poder público mismo".

Los medios de comunicación son instituciones fundamentales del espacio público y su desarrollo es simultáneamente una derivación y un motor de la expansión de dicha esfera pública.

Es en el contexto de ese mismo espacio público que tiene lugar el proceso de construcción de la memoria colectiva, entendido como la pugna entre diferentes grupos sociales por imponer su propia interpretación de los acontecimientos del pasado. […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.



Nº 9. Los medios de comunicación y la memoria del horror (II) 1983 – 2003.

Coordinación: Prof. Sandra Raggio, Textos: Prof. Carlos Gassmann, Ilustraciones: Flor Balestra

En el dossier anterior se analizó el rol que jugaron los medios de comunicación durante el transcurso de la última dictadura militar. En este caso, nos ocuparemos del papel que los mass media han desempeñado –desde el fin del régimen militar- como actores relevantes del proceso de construcción de la memoria colectiva referida a aquel trágico período. Los medios de comunicación no son meras tecnologías que posibilitan la circulación ampliada de mensajes, sino auténticas instituciones que requieren para operar de determinadas condiciones sociohistóricas. Concretamente necesitan, para desarrollar sus funciones, de la existencia del llamado espacio público.

El espacio público –concepto que abarca pero, al mismo tiempo, excede a la denominada opinión pública- es un ámbito integrado por cada uno de los miembros de la sociedad, con sus opiniones particulares, que se constituye como una zona de mediación –y de tensión entre el Estado y la sociedad civil. Se trata –como señala Habermas- de "esa esfera en que las personas privadas se reúnen en calidad de público para oponerse al poder público mismo".

Los medios de comunicación son instituciones fundamentales del espacio público y su desarrollo es simultáneamente una derivación y un motor de la expansión de dicha esfera pública.

Es en el contexto de ese mismo espacio público que tiene lugar el proceso de construcción de la memoria colectiva, entendido como la pugna entre diferentes grupos sociales por […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 10. Cine y Memoria (I).

Coordinación: Prof. Sandra Raggio, Textos: Mariana Amieva, Gabriela Arreseygor, Raúl Finkel y Samanta Salvatori. Ilustraciones: Flor Balestra.

El cine nos puede ayudar a comprender zonas de los procesos históricos que no son contempladas desde las fuentes tradicionales utilizadas en la reconstrucción histórica. Las películas tienen la capacidad de sacar a la luz aspectos no visibles desde los textos escritos y muchas veces hasta contradecirlos. Esta relación entre el cine y la historia le permite al historiador Marc Ferro decir: "Aquí hay materia para otra historia, que, por supuesto, no pretende ser un conjunto armonioso y racional como la historia, sino que más bien contribuirá a su perfeccionamiento o a su destrucción."

Por esta razón es cada vez más común el uso de películas en las clases de historia, tanto en la educación superior como en el nivel medio. La elección de este recurso responde a varias razones. Por un lado, se ha hecho cada vez más accesible el uso de los materiales audiovisuales: los televisores en las escuelas dejaron de ser productos exóticos y se incorporaron rápidamente a la grilla de actividades escolares. Resulta un recurso actual, acorde con las reformas modernizadoras, y por cierto, se piensa como más atractivo para los jóvenes, mucho más acostumbrados a las imágenes que a los textos. Pero estas características del cine plantean otras posibilidades y algunos límites. Tal vez no sea pertinente hablar de novedad al respecto, pero lo cierto es que recientemente el cine comenzó a ser tomado en serio en su relación con la historia. Dejó de ser visto como una mera ilustración de las fuentes escritas o como una fuente secundaria y cada vez es más común encontrarlo dentro del ámbito académico. […] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 11. Cine y Memoria (II).

Coordinación: Prof. Sandra Raggio, Textos: Mariana Amiela, Gabriela Arreseygor, Raúl Finkel y Samanta Salvatori, Ilustraciones: Flor Balestra

Cuando se les pregunta a los adolescentes cómo tomaron conocimiento de la dictadura y el terrorismo de estado en nuestro país, una gran parte menciona “La noche de los lápices” (ver recuadro), y no se refieren con esta frase al acontecimiento que quedó registrado en la memoria de todos con ese nombre, sino a la película que representó ese acontecimiento. Fue un filme de ficción con declarada vocación testimonial el que tomó la palabra para contar “lo que pasó” durante la última dictadura militar. Los filmes, de hecho, han pasado a ser una de las formas más eficaces de transmisión y construcción de la memoria de nuestro pasado reciente. Son “vectores de memoria”.

El éxito de esta transmisión se encuentra en las características del medio cinematográfico. A diferencia de los actos escolares, los textos de los manuales de estudio o los trabajos de corte más académicos que se limitan a recordar o analizar los hechos, los filmes permiten algo mucho más emocionante: hacer presente ante nosotros ese pasado, que deja de ser recordado para ser “vivido”. Eso que vemos en la pantalla deja de ser la representación de un hecho para convertirse en el hecho mismo. Las mediaciones con las que tratamos otro tipo de discursos quedan en parte sepultadas bajo

la magia de la imagen en movimiento y resulta difícil distinguir las distancias entre lo que está dentro y fuera de la pantalla. El cine “vuelve a la vida” los sucesos a costa de que este revivir deje de lado muchas veces el juicio crítico. De esta manera los adolescentes que ven “La noche de los lápices” sienten que participan de una experiencia directa, y pasan a ser esas imágenes las que moldean su memoria del hecho histórico.

Pero, ¿qué memoria se transmite sobre nuestro pasado reciente? Este es el problema que debemos tratar para empezar a delinear una práctica posible del trabajo docente en el aula. En principio no debemos mirar los filmes con inocencia, en tanto los mismos son parte de un proceso complejo de construcción de sentido [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 12. Censura cultural y dictadura (I).

Coordinación: Prof. Sandra Raggio, Textos: Verónica Delgado, Margarita Merbilháa, Geraldine Rogers y Ana Príncipi, Ilustraciones: Flor Balestra

Indagar en las diversas cuestiones relativas a la censura cultural durante la última dictadura militar en nuestro país implica reconocer el carácter formativo, y no de mera reproducción de la ideología dominante, que tiene la cultura dentro de un proceso social. En ese sentido, las producciones simbólicas como la literatura, el periodismo, o las intervenciones de los intelectuales (tanto de los que fueron claramente opositores como de los que colaboraron en el diseño de políticas culturales que legitimaron el orden político, social y económico impuesto por el gobierno militar) confirman aquel rasgo determinante propio de la cultura.

Desde esta perspectiva es posible preguntarse, entonces, cuáles fueron aquellas políticas diseñadas e implementadas, con relación a la producción intelectual y literaria, cuáles sus efectos en la circulación de las obras, qué cambios generaron en las formas de leer, cómo modificaron las relaciones entre integrantes del campo cultural durante aquellos años, qué respuestas promovieron y cuáles obtuvieron. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 13. Literatura y Dictadura (II).

Coordinación: Prof. Sandra Raggio, Textos: Ver.nica Delgado, MargaritaMerbilh.a, Geraldine Rogers y Ana Pr.ncipi, Ilustraciones: Flor Balestra

Decir “literatura de la dictadura” implica una dualidad semántica. La expresión podría dar cuenta de aquella literatura escrita durante la dictadura militar del ’76 al ’83 (literatura escrita en la dictadura) o de aquella literatura —escrita durante la dictadura o no— que refiere a temas vinculados a ese período histórico (literatura sobre la dictadura).

En general, cuando se habla de “literatura de la dictadura” se reúnen ambas acepciones: esto implica un recorte amplio del conjunto de textos que va de 1975 hasta 1985 -e incluso más adelante- y que involucra el período de transición y posdictadura. Pero además de una referencia histórica común, los textos literarios de la dictadura comparten una modalidad de escritura que se separa de cualquier marca de grandilocuencia: la perspectiva, la fragmentación, el entramado de discursos y atmósferas difusas son algunas de sus estrategias constructivas.

Para algunos autores (Sarlo, 1987; Masiello, 1987) estas elecciones escriturarias son señales de resistencia y oposición a la inflexibilidad del discurso militar. El período de transición democrática vivido en Argentina a partir del año 1982, se caracterizó por un paulatino y tenaz fortalecimiento y visibilidad de todas aquellas prácticas y discursos que, durante el período anterior, habían permanecido alojados en las grietas del poder autoritario. De este modo, comienzan a emerger voces que prefieren modos de enunciación polisémicos, oblicuos, indirectos, polifónicos, fragmentarios, que plantean formalmente un desafío al discurso dictatorial: la disputa por el sentido de los hechos en la construcción de una memoria colectiva.

Entre las prácticas sociales atravesadas por estos problemas se encuentra la literatura de la dictadura. En este sentido, los discursos del arte y de la cultura trabajan con un modelo formalmente opuesto al discurso autoritario: el de la pluralidad de sentidos. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 14. Memoria en las Aulas.

Autores: Diego Díaz, Sandra Raggio y María Elena Saraví. Coordinadora de la colección: Sandra Raggio. Fotos: Alejo Garganta Bermúdez.

Con este número iniciamos una colección con propuestas para trabajar en el aula utilizando los recursos que se han producido en los tres años de convocatoria del “Programa Jóvenes y Memoria. Recordamos para el futuro”.

Junto con más de 120 escuelas polimodales e institutos de formación superior de la provincia de Buenos Aires, hemos trabajado en la reconstrucción de historias locales ligadas a los procesos políticos autoritarios, en general, y con la última dictadura militar, en particular.

Grupos de docentes y alumnos investigaron sobre problemáticas locales, acontecimientos sucedidos en su comunidad, biografías. De estas investigaciones surgieron videos, libros, productos multimedia, muestras fotográficas, monografías, obras de teatro, instalaciones, programas de radio, intervenciones urbanas, performances que se constituyeron en vehículos de los relatos sobre el pasado.

En esta guía incluimos aquellas producciones que están disponibles para que otros docentes y grupos de estudiantes recurran a ellas para enseñar y aprender sobre la historia reciente.

Confiamos en que estos materiales serán de gran utilidad para los docentes, ya que abordan los temas históricos anclándolos en las realidades locales, ofreciendo una nueva perspectiva [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 15. Fin de época. La industria durante la última dictadura militar.

Coordinadora de la colección: Sandra Raggio, Autores: Samanta Salvatori, María Elena Saraví y Sandra Raggio .

La última dictadura militar produjo en el seno de la sociedad profundas y perdurables transformaciones que en cierta manera constituyen la matriz de nuestro presente.

En esta presentación abordaremos sus impactos en la esfera económica y social tomando como recursos los trabajos de investigación que realizaron las escuelas de nivel polimodal de la provincia, en el marco del Programa Jóvenes y Memoria. Sus resultados fueron narrados en realizaciones audiovisuales que constituyen un estimulante e interesante punto de partida para enseñar y aprender sobre estas cuestiones.

Los trabajos giraron en torno a la historia de fábricas de la zona cuyo derrotero tuvieron un impacto muy fuerte en la comunidad donde están insertas las escuelas: SIAM para Lanús, La Cantábrica para Haedo, YPF para Berisso y Ensenada entre otros.

Estas historias particulares permiten analizar algunos rasgos de los cambios operados en el seno de la estructura económica argentina de las últimas décadas. La dictadura fue un parte aguas cuyos efectos en la industria argentina y en el mercado de trabajo son bien visibles. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 16. La política social de las topadoras. Erradicación de villas durante la última dictadura militar.

Coordinadora de la colección: Sandra Raggio,  Autores: Samanta Salvatori, María Elena Saraví y Sandra Raggio.

La configuración del régimen autoritario iniciado con el golpe de estado de 1976 implicó la puesta en marcha de diferentes estrategias y planes cuyo fin sería provocar una drástica transformación de la sociedad suprimiendo lo que la alianza golpista cívico-militar interpretaba como la cuna de todos los males de nuestra historia: el “populismo” y la “subversión”. Con su singular visión, ambos daban cuenta de todo aquello que había que “erradicar” y “exterminar” en pos de la construcción de una “auténtica democracia”, tal como designaban al régimen que proseguiría al gobierno militar, sin definición de tiempos ni reparos en cuanto a medios. La “guerra contra la subversión” y el plan de “saneamiento de la economía” fueron sus dos pilares fundamentales pero no los únicos. En este dossier presentamos una faceta de las políticas de la dictadura militar poco indagada: la cuestión del control y reordenamiento del espacio urbano y por ende del asentamiento poblacional cuya política más audaz y enérgica fue la erradicación de villas de emergencias. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 17. Instantáneas. 30 años con memoria.

Coordinadora de la colección: Sandra Raggio. Colaboraron en esta edición: María Dolores Béjar, Mariana Amieva, Samanta Salvatori, María Elena Saravi y Emmanuel Kahan

“… Aunque sólo se trate de muestras y no consigan apenas abarcar la mayor parte de la realidad a que se refieren, cumplen no obstante una función esencial. Las imágenes dicen: Esto es lo que los seres humanos se atreven a hacer, y quizás se ofrezcan a hacer, con entusiasmo, convencidos de que están en lo justo. No lo olvides.”

Susan Sontag Ante el dolor de los demás

 

En este Dossier revisamos los años 1976-2006, para focalizar en ellos algunos signos de la historia argentina más dolorosa.

Como si construyéramos un álbum fotográfico entre público y privado, seleccionamos momentos que consideramos significativos para comprender las raíces del presente. Cada foto impresa en este “álbum” es un indicio más que nos permite reflexionar en un juego permanente entre el pasado y el presente: es un disparador para pensar nuestra historia e identidad.

¿Por qué acercarnos a las fotografías? Vivimos en un mundo sobrecargado de información, una inmensidad de imágenes nos rodea (películas, televisión, Internet, videos, publicidades), pero cuando recordamos, las fotografías cobran relevancia: el vínculo del espectador con el vector fotografía supone un tiempo regulado por quien mira; éste contempla rápida o detenidamente, una y otra vez, imprimiendo la imagen en su memoria de un modo más intenso, como si se tratase de un recuerdo vivido. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 18. La educación durante la dictadura. (I)

Coordinadora de la colección: Sandra Raggio, Textos: Martín LegarraldeMateriales y actividades: Samanta Salvatori, Diego Díaz, María Elena Saraví y Sandra Raggio, Foto de tapa: Marcelo Brodsky. Buena Memoria. (Original: color)

La última dictadura militar produjo huellas profundas en el sistema educativo. A pesar de no haber desarrollado un proyecto educativo sistemático y orgánico, su impacto en la vida cotidiana de las instituciones, y en el funcionamiento regular del sistema educativo es innegable.

En este trabajo presentaremos algunas de las políticas educativas puestas en marcha durante el período 1976 – 1983.

Como denominador común, estas políticas persiguieron ejercer un control pleno sobre los actores y las instituciones. Este control fue ideológico, pero también fue un control del comportamiento y de las relaciones cotidianas entre los actores escolares.

Por otra parte, estas políticas se articularon con elementos que ya se encontraban presentes en el dispositivo escolar construido durante un siglo. El ejercicio arbitrario de la autoridad, la vigilancia sobre el comportamiento y el pensamiento de alumnos y docentes, la ritualización y la burocratización de la enseñanza, fueron algunos de los elementos que la dictadura enfatizó en las escuelas pero que ya formaba parte de muchas de ellas.

Comprender este fenómeno nos debería permitir abrir interrogantes sobre cuáles son los aspectos de ese dispositivo escolar que aún persisten en la vida cotidiana de las escuelas. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 19. La educación durante la dictadura (II), La Noche de los lápices.

Coordinadora de la colección: Sandra Raggio, Producción: Martín Legarralde, Sandra Raggio, Luz Fernández Trillo, Samanta Salvatori

La politización de los sectores medios fue un rasgo que caracterizó a la Argentina de la década del sesenta y la primer mitad de los setenta. Su distintivo fue la presencia de los jóvenes. Las multitudinarias movilizaciones en calles, puebladas y universidades que se registraron en todo el país a lo largo de estos años estuvieron marcadas por su protagonismo. Pertenecientes a un sector social antes remiso a estos escenarios, los jóvenes fueron los nuevos actores que se sumaron a una protesta que había sido liderara desde la proscripción del peronismo casi exclusivamente por la clase obrera. Esta confluencia implicó una renovación en los repertorios de la acción colectiva y transformó el escenario. La oposición a la dictadura de Juan Carlos Onganía (1966-1969) fue el gran catalizador de esta activación política cada vez más extendida.

Emergieron así múltiples agrupamientos. La mayoría de ellos tuvieron un ideario emancipador que sostenía como proyecto la construcción de una sociedad radicalmente diferente a la de aquel momento. La desaparición de las desigualdades e injusticias sociales fue el punto que nucleaba a la mayoría de ellas, juntamente con la reivindicación de la liberación nacional y la lucha contra el imperialismo. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.


Nº 20. Sindicatos y trabajadores. 1955 – 1973.

Coordinadora de la colección: Sandra Raggio. Autora: Samanta Salvatori.

Introducción

El objetivo de este dossier es indagar en el período 1955 -1973, particularmente en las diferentes formas que fue adquiriendo la representación política de los trabajadores. Una etapa de tensiones entre gobiernos militares y democráticos, atravesada por la proscripción del peronismo, el autoritarismo y la violencia.

Un recorrido de algunas cuestiones clave vinculadas al movimiento obrero que consideramos pueden ayudarnos a comprender más profundamente el período posterior, signado por la última dictadura.

Proscripción y resistencia

Hacia 1955 las tensiones entre la oposición, sectores de las FFAA y el gobierno de Juan Domingo Perón se hacían sentir cada vez más. El brutal bombardeo sobre Plaza de Mayo el 16 de junio inició el final. El arco de la oposición al peronismo era amplio. Con el objetivo de poner fin al gobierno, las fuerzas opositoras diagramaron un golpe de estado bajo la participación de oficiales del ejército y la marina. Y el 16 de septiembre estalló un levantamiento en Córdoba encabezado por el general Eduardo Lonardi que indujo el fin de la segunda presidencia de Perón y el comienzo de la llamada "Revolución Libertadora".

Si bien el nuevo gobierno provisional no descartó la posibilidad de que los sindicatos conducidos por peronistas tuvieran un papel importante como órganos de expresión de la clase trabajadora en la nueva etapa que se iniciaba, el sucesor de Lonardi, general Pedro Eugenio Aramburu, se planteó como primer objetivo borrar la influencia del peronismo de todos los niveles de la sociedad argentina. [...] A pie de página archivo .pdf con el dossier completo.



La gloriosa caída del malvado emperador Porquesí

Luciano M. Cristaldo

 (Versión teatral libre del cuento de Silvia Schujer La caída de Porquesí, el malvado emperador)



“La gloriosa caída del malvado emperador Porquesí” es una obra de teatro basada en la idea central del cuento de Silvia Schujer “La caída de Porquesí el malvado emperador”.
La adaptación teatral resultó finalmente despegada del cuento en múltiples aspectos.
Esto se advierte en el sistema de personajes, en el que aparecieron otros muy distintos de los que habitan el cuento, con carnaduras psicológicas que delinean perfiles referenciales históricos y culturales muy argentinos, que habilitan fácilmente el reconocimiento por parte del espectador. La dramaturgia se nutrió en cada ensayo de lo que se podía observar en cada actriz y actor, en las posibilidades de sus gestualidades significantes, en sus voces movimientos y presencias. Fueron ellos (los actores) los que así posibilitaron la escritura del texto, [...]
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