El Cerdito Verde

Trailer Oficial: http://youtu.be/RVS8usrA2B0

CRÉDITOS DE ACTUACIÓN (POR ORDEN ALFABÉTICO ):

Beatriz Herrera de Pineda (Musa)

Berto Márquez (Michal)

Édgar Mendoza Dorantes (Tupolski)

Ignacio Armenta Mejía (Ariel)

Mauricio Montes Amorós (Katurian)


SINOPSIS

Katurian K. Katurian es un escritor que le da sus cuentos a un lector llamado, Martin McDonagh, quien a su vez publica una novela, donde usa los cuentos de Katurian y los publica con el título de “The Pillowman”. Martin McDonagh en nuestra historia es el plagiario de Katurian y, a pesar de eso, es Katurian quien es investigado por sus cuentos y McDonagh queda, sospechosamente, libre de toda sospecha.



El Katurian de nuestra trama es un personaje pirandelliano que, más que estar en busca de autor, está en busca de la autoría de sus cuentos y la óptica a través de la cual Katurian ve y entiende al mundo es como si se tratara de un cuento. Un tinte calderoniano que evoca, desde otros paradigmas, al Gran Teatro del Mundo. Katurian tendrá que confrontar la realidad su mundo y, además de estar obligado a entender las motivaciones que lo obligan a crear, debe asumir, como creador, la destrucción de su mundo en un proceso donde, como los personajes de sus cuentos, se verá atrapado en la trama que alguien más lo ha obligado a vivir.

Berto Marquez


Michal Katurian, hermano menor de Katurian, ha sido abusado por sus padres y se ha convertido, al mismo tiempo, en el impulso creativo de Katurian. Michal, por amor a los cuentos de Katurian asume el papel de víctima y victimario de las consecuencias de las ficciones que se vuelven verdaderas. Tupolski, “el detective bueno”, está empeñado en descubrir la verdad de los crímenes de los que, Katurian y Michal, son los principales sospechosos. Ariel, “el policía malo”, quiere hacer justicia a toda costa y sus métodos son infalibles para ello. Pero la trama policíaca de “El Cerdito Verde” está además aderezada con un toque “siniestro” que, más allá de lo estético, nos muestra la parte humana y ética de nuestros personajes.

El “Cerdito Verde” es una obra hecha en colaboración por Teatro Aira A.C. y Mauricio Montes Amorós una puesta en escena original de Teatro Aira en colaboración con Mauricio Montes como beneficiario del Programa de Estímulo a la Creatividad y el Desarrollo Artístico de Puebla, 2012.  Nuestro montaje no es un homenaje ni tampoco es una obra que se basa en la obra de Martin McDonagh. El cerdito Verde es el cuento que Katurian escribe una y otra vez para salvarse a sí mismo y a lo que ama de los finales tristes a los cuales parece condenarlo la vida. La Musa que ha inspirado los cuentos de Katurian ha inspirado también al asesino y, a su manera, inspirará a nuestros protagonistas para que escriban su propio final feliz. Nuestro montaje toma “lo siniestro” (Unheimlich) que fue estudiado por Freud y lo lleva al escenario a través de la historia familiar, las tramas retorcidas de los cuentos y la manipulación de objetos. “Lo policíaco” es el toque “realista” de nuestra puesta en escena, pero para nosotros lo más importante no es descubrir quién es el asesino, sino qué es lo que no se puede matar ni con la muerte misma. Todos los crímenes que se cometen en la ficción de “El Cerdito Verde” están condenados a volverse realidad y son, por ende, el pretexto que nos impulsa para buscar la teatralidad de esta historia.




La violencia y la crueldad de nuestro montaje están más allá de la denuncia; son un espejo que nos muestra que en el escenario. como en la vida misma, no hay inocentes ni culpables. La música y la danza son parte de lo ritual y la teatralidad, donde, más que juzgar a los personajes por sus acciones, queremos ser parte de sus ficciones para modificar nuestra realidad. Los límites entre lo real y lo ficticio; lo ético y lo estético, lo sagrado y lo profano se plantean en escena para revelarnos que, a través de la violencia extrema o del horror se puede cultivar lo más refinado y puro de cada ser humano.

Rodolfo Pineda.


CARTA DEL DIRECTOR

Cuando tomamos este proyecto lo hicimos por amor a lo que hacemos. Esa misma razón es la que hace que, a través de nuestro oficio, nos volvamos familia de la gente con la que, una y otra vez, la vida nos ha permitido compartir proyectos. Las personas que están ahora en la escena no eran las que empezaron a ensayar y lo que es más, el texto y la dirección misma que verán no son los mismos que iniciaron con este proyecto. Parte de la magia del teatro es que siempre hay aspectos que, por su naturaleza, van más allá de lo que podemos controlar. No hay nada que temer. Es responsabilidad del director que antes de que se dé tercera llamada todo esté bajo control. Todo lo que verán en escena está ensayado y medido, pero hay aspectos de la ficción que, por su esencia, eligen a sus intérpretes para cobrar vida en escena. El teatro es como la vida misma. No sólo nos permite vivir a través de una ficción sino que nos compromete a dar una parte de nuestra vida y nos obliga a transformarnos. Una vez más hemos tenido que tomar decisiones rápidamente; una vez más hemos logrado que las piezas estén en su sitio.



Acostumbrado a ser yo quien llame e invite a Mauricio Montes a integrarse al elenco de un proyecto de Teatro Aira A.C. en esta ocasión es Mauricio quien nos invita a sumarnos a su proyecto. Acepto, pero le pido reescribir completamente el texto y así lo hacemos. Por otra parte tomo un elenco que, por una u otra circunstancia, ahora sólo lo conserva a Mauricio Montes y a Nacho Armenta y vamos rehaciéndonos y ajustándonos a lo que nos ha pedido este proceso. Planeamos que, por primera vez, mi esposa me apoye sólo en la asistencia de dirección y ella ha terminado, además de asistiéndome, subiéndose nuevamente al escenario. El actor que hacía el papel de Michal sale del reparto, invitamos a otro actor que dice que sí y, a última hora, no puede ensayar y entra al quite Berto Márquez quien siempre, en broma, dice que es “nuestra última opción” y termina siendo la primera. Se demuestra que el mejor actor es el que está y, finalmente, otra vez trabajamos en familia y en el escenario y afuera de él estamos todos los que somos y todos los que estamos, somos los que lo hacemos posible. Asumo, como siempre, que si las cosas salen mal serán por responsabilidad mía, pero si todo sale bien será gracias al talento y al trabajo de los actores. Al fin y al cabo son ellos quienes dan la cara en escena y yo, lo único que hago es dirigirlos.

RODOLFO PINEDA DIRECTOR Y DRAMATURGO DE TEATRO AIRA A.C.






Comments