Guía de lectura de la obra de Gustavo Adolfo Bécquer en el blog La Acequia



Tras la lectura del Quijote de Miguel de Cervantes y de la trilogía dantesca de Óscar Esquivias, los que participaron en la votación convocada en su día en este mismo espacio, eligieron que nuestros próximos jueves los dediquemos a la obra de Bécquer. El ser producto de una encuesta, ahorraría cualquier tipo de justificación, pero caben algunas cosas que decir que pueden servir de orientación general sobre cómo abordaremos la lectura.

Bécquer, desde la publicación de sus obras, ha sido un autor muy popular: puede decirse, sin temor a equivocarse, que es uno de los autores más conocidos y más leídos de la historia de la literatura en español. Sus poemas se han aprendido de memoria y recitado privada o públicamente desde hace más de un siglo y han ejercido una gran influencia en los autores posteriores hasta el presente. Sin embargo, hay cierto pudor a la hora de confesar que a uno le gusta Bécquer: muchos lectores, pasada la juventud, estiman en su obra un no sé qué pueril y dejan de leerlo. Hay una opinión sobre las rimas del sevillano que parece rechazarlas como lectura propia de adolescentes. Curiosamente, las rimas de este poeta se muestran inasequibles al desaliento y son consumidas año tras año.

Si hacemos la prueba de teclear el primer verso de las rimas de Bécquer más conocidas en los buscadores habituales, tenemos resultados sorprendentes en número. Pero la popularidad, en sí misma, no es razón suficiente: cualquier producto que escribiera alguna de las reinas populares de la telebasura tendría en un solo día más resultados. Podríamos hacer un estudio sociológico de su impacto y su influencia en la cultura, pero no nos llevaría en La Acequia a dedicarle unos cuantos jueves de nuestra vida.

Por otra parte, la recepción de la obra de Bécquer no solo es popular entre lectores aficionados a la poesía más o menos informados, sino que tiene una interesante herencia en algunos de los mejores poetas del siglo XX, desde Rubén Darío hasta Luis García Montero, sin dejar de lado, por citar solo a algunos, a Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez o Claudio Rodríguez. Bécquer está en el origen del lenguaje poético de la modernidad y esto no se consigue solo con poemillas de amor adolescente. ¿Qué esconden, pues, estas rimas tan conocidas y que de tanto leerlas y saberlas parecen no decir nada?

Para explicarlo, debemos en primer lugar comenzar por la historia de una traición.

La lectura de las rimas de Bécquer nos ocupará el mes de junio y la de las leyendas y otras obras el mes de julio de 2011. Es importante, por lo que veremos la próxima semana, que leáis a Bécquer en buenas ediciones modernas. En la red, como he dicho, hay miles de páginas con sus textos, pero en ellas podéis encontrar errores que os lleven a conclusiones equivocadas. Por eso, os recomiendo la página del Centro Virtual Cervantes y el portal de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes dedicado al autor. También puede ser útil la página de la Asociación de Becquerianistas.

Ir al índice de entradas

ADVERTENCIA LEGAL:
 Licencia Creative Commons
Los textos e imágenes publicados en la Acequia están registrados como propiedad intelectual por Pedro Ojeda Escudero  y se distribuyen bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.  Se permite el uso y la reproducción de los textos publicados siempre y cuando se respete su integridad, se cite la fuente y dirección electrónica y el autor y no se busquen fines comerciales. Se excluye de este permiso el uso en lugares que generen ingresos por publicidad y matrícula del tipo que sea. En estos casos debe solicitarse autorización expresa al autor en pedro.ojeda.escudero[arroba]gmail.com
Comments