Ámame ahora, ahora que hay tiempo - 1981

Ámame, ámame ahora,
ahora que quieres,
ahora que sientes,
ahora que puedes,
ahora que tienes
el sol en el cuerpo,
el mar en los ojos,
los brazos abiertos.

Ámame, ámame ahora,
ahora que hay tiempo,
ahora que llevas
tu cabello al viento,
ahora que nadie
te hace preguntas
porque eres hermosa
de punta a punta.

Ámame, ámame ahora,
que arde la ley,
ahora que cantas,
ahora que sueño,
ahora que el mundo
parece sencillo
y siguen intactos
todos tus castillos.

Ámame, ámame ahora,
ahora que hay tiempo,
ahora que llevas
tu cabello al viento,
ahora que nadie
te hace preguntas
porque eres hermosa
de punta a punta.

Ámame, ámame ahora,
en este momento,
ahora que quieres,
ahora que quiero,
mañana quién sabe,
me buscan en vano
bajo este cielo
tan azul y lejano.

Ámame, ámame ahora,
ahora que hay tiempo,
ahora que llevas
tu cabello al viento,
ahora que nadie
te hace preguntas
porque eres hermosa
de punta a punta.

Ámame ahora,
que nadie te espera
y eres la reina
de la primavera.

Amigos míos, me enamoré - 1973

Amigos míos me enamoré
creo que al fin me enamoré
sucede que encontré el amor
y francamente es lo mejor
que me podía suceder.

No me pregunten cómo fue
porque yo mismo no lo sé
pero si lo quieren saber
les diré que fue sin querer
que sin querer me enamoré.

Al diablo con la soledad
no me hablen de la libertad,
la libertad no es caminar
sin rumbo por cualquier lugar.

Aquel que nunca supo amar
no sabe que puede volar
y ser más libre que un gorrión
volando con su corazón.

Amigos míos me enamoré
por fin me espera una mujer,
una mujer con quien soñar
y compartir el ancho mar del porvenir.

Me enamoré me enamoré
pero jamás olvidaré
que fue hermoso vagabundear
y más hermoso trasnochar
en un billar o en un café.

Pero ahora con mi mujer
comprenderán tendré que hacer
beber el sol, cuidar la flor,
blanquear la noche, hablar de amor,
ir a la luna y regresar.


Al diablo con la soledad
no me hablen de la libertad,
la libertad no es caminar
sin rumbo por cualquier lugar.

Aquel que nunca supo amar
no sabe que puede volar
y ser más libre que un gorrión
volando con su corazón.

Amigos míos me enamoré
por fin me espera una mujer,
una mujer con quien soñar
y compartir el ancho mar del porvenir.

Amigos míos me enamoré
por fin me espera una mujer,
una mujer con quien soñar
y compartir el ancho mar del porvenir.

Amigos míos me enamoré
por fin me espera una mujer,
una mujer con quien soñar
y compartir el ancho mar del porvenir.

El amor cuantas canciones te hace cantar

El amor, el amor, el amor,
cuántas canciones nos hace cantar,
en cuántas cosas nos hace creer,
cuántas historias nos hace contar.

El amor, el amor, el amor,
cómo nos hace rejuvenecer,
cuántas montañas nos hace escalar,
cuántos temores nos hace vencer.

El amor, el amor, el amor,
en cuántos cuerpos nos hace atracar,
en cuántas islas nos hace vivir
y en cuántos mares naufragar.

El amor...

Por un amor,
quién no se sintió morir,
quién no se sintió nacer,
morir, nacer, más de una vez.

Por un amor,
quién no abrió todo de sí,
quién no se olvidó de sí,
de su mañana y de su ayer.

Por un amor,
por un amor,
por un amor,
por un amor,
por un amor,
por un amor
yo daría una vez más mi corazón... mi libertad.

El amor, el amor, el amor,
cuántas palabras nos hace decir,
cuántas promesas nos hace romper,
cuántas mentiras nos hace escribir.

El amor, el amor, el amor,
en cuántos pozos nos hace caer,
en cuántos huertos nos hace robar
y en cuántos bosques nos hace perder.

El amor, el amor, el amor,
cuando te falta no puedes dormir,
cuando lo tienes no sabes qué hacer,
cuando te deja te hace sufrir.

El amor...

Por un amor,
quién no se sintió morir,
quién no se sintió nacer,
morir, nacer, más de una vez.

Por un amor,
quién no abrió todo de sí,
quién no se olvidó de sí,
de su mañana y de su ayer.

Por un amor,
por un amor,
por un amor,
por un amor,
por un amor,
por un amor
yo daría una vez más mi corazón... mi libertad.


Si me olvidas te olvido - 1983

A donde quiera que vaya estarás conmigo,
serás mi patria, mi fe, mi espada, mi flor,
serás mi siembra en el camino, mi cosecha, mi canción
a la vera de mi destino estarás conmigo,
en cada miedo, en cada duda, serás ímpetu y verdad,
serás consuelo en la desventura y refugio en la soledad, y refugio en la soledad.

Pero amor mío
si tú me olvidas,
si por un instante
amor mío me olvidas,
recuerda que yo también
en ese mismo instante
te olvidaré.

A donde quiera que vayas estaré contigo,
seré tu barco, tu mar y tu cruz del sur,
seré tu faro en la tormenta, tu valiente capitán,
en la batalla más violenta estaré contigo,
en cualquier parte a cualquier hora estaré cerca de ti,
nunca haré que te sientas sola aunque estés lejos de mí, aunque estés lejos de mí.

Pero amor mío
si tú me olvidas,
si por un instante
amor mío me olvidas,
recuerda que yo también
en ese mismo instante
te olvidaré,
recuerda que yo también
en ese mismo instante
te olvidaré,
te olvidaré,
te olvidaré.


Todos los barcos todos los pájaros- 1970

Te regalaré
mi soledad, mi rebelión, mi juventud,
mi transparencia, mi canción, mi libertad,
todo lo que sé y no sé.

Te daré también,
todos los barcos y los pájaros que hay
dentro de mí para que puedas navegar
y volar conmigo.

Ven... quiero que veas el cielo desde el mar,
quiero que veas el mar desde el cielo,
y desde el cielo el mundo como es.

Te regalaré
más que los barcos y los pájaros mi fe,
mis pensamientos, mi horizonte, mi verdad,
una razón para vivir.

Y te amaré
por todas las mujeres que jamás amé,
por todos los hombres que nunca te amaron
mientras te ame, te amaré.

No... no serás una reina mi bien,
no construiré un palacio para ti,
mas tendrás todo lo que vive en mí.

Te regalaré
mi soledad, mi rebelión, mi juventud,
mi transparencia, mi canción, mi libertad,
todo lo que sé y no sé.

Y te amaré
por todas las mujeres que jamás amé,
por todos los hombres que nunca te amaron
mientras te ame, te amaré.

Te regalaré
más que los barcos y los pájaros mi fe,
mis pensamientos, mi horizonte, mi verdad,
una razón para vivir.



Amante mía - 1999

Amante mía,
amadísima amante mía desde hace ya tiempo,
presiento el final de nuestra historia.
Lo veo en tus ojos, ausentes,
lo oigo en tus silencios.
Sí, lo sé, la palabra amante nunca te cayó bien,
pero, por sobre todas las cosas, eso eres para mí,
mi amante, así como yo soy tu amante.
Nunca fuimos otra cosa.
Desde el primer día lo decidimos, ¿te acuerdas?
Ese mismo día puse todas mis cartas sobre la mesa
sin guardarme ninguna.
Te dije, si mal no recuerdo, no estoy solo en este mundo,
no está desierto mi corazón, no soy un hombre libre,
ni quiero serlo  y no te mentía.
Llegaste un poco tarde a mi vida,
llegaste cuando el amor había comenzado para mí
y alguien, de quien después te dije el nombre,
me encadenaba suavemente los sentimientos.
También te dije que lo nuestro seria distinto,
porque íbamos a estar juntos únicamente
cuando teníamos  ganas de amarnos.

Te lo dije.
Recuerdo todavía tu sonrisa complaciente
y el beso
que me diste como sellando el trato
¿Te acuerdas?
No me pongas entonces contra la espada y la pared,
no me obligues a elegir
entre un adiós y otro adiós,
no quiero lastimarte,
no quiero que nadie salga lastimado.
Para mí todo está como estaba,
nada ha cambiado, sólo tu cambiaste.
Yo sigo siendo el mismo
con las mismas suaves cadenas
que no puedo ni quiero romper.
Una vez más pongo todas mis cartas sobre la mesa
sin guardarme ninguna,
de ti depende si el juego continúa.
Te amo. 

Asuntos del corazón - 2000

En estos asuntos del corazón
no hay nada escrito cómo comportarse,
cada uno tiene su razón para estar juntos o bien para separarse,
no hay una ley ni resolución que indique hasta dónde hay que amarse,
los amantes eligen el lugar y la hora del adiós definitivo,
están de más todos los demás:
parientes, curas, consejeros, comedidos,
hasta los amigos, amigos de verdad, en este asunto molestan con sus dichos,
no es bueno que estén juntos... ¿quién lo dice?
es tiempo de alejarse... ¿quién lo ordena?
no saben lo que hacen... ¿quién lo sabe?
nunca hay que involucrarse... ¿quién lo asevera?

En estos asuntos del corazón no hay lógica,
no hay regla de tres simple,
el amor tiene su razón que la razón no entiende pero insiste en dar una explicación,
lo que se aman saben que habría que irse cuando todo se acabó y no hay más nada que decirse,
pero sólo el corazón sabe lo que quiere y lo que no quiere,
habla a fondo con tu corazón a ver qué hace, lo qué dice
no es bueno que estén juntos... ¿quién lo dice?
es tiempo de alejarse... ¿quién lo ordena?
no saben lo que hacen... ¿quién lo sabe?
nunca hay que involucrarse... ¿quién lo asevera?

Habla a fondo con tu corazón a ver qué hace, lo qué dice,
no escuches ninguna voz, él solo puede ayudarte a decidirte,
si te aconseja decirme adiós está loco,
no sabe lo que dice, no lo escuches,
escucha mi corazón.

El italiano - 1995

Que ganas de cantarte
con mi guitarra en mano,
que ganas de decirte
te amo en italiano.

Destino ingrato el del emigrante
con la nostalgia como acompañante,
pensando siempre en el país donde nació,
donde la gente era diferente.

Yo también pienso en la tierra mía,
tierra de artistas y malabaristas,
y en ese Mar Mediterráneo donde mi niñez
soñaba con los ojos abiertos.

Buen día Italia, buen día María,
amo la pizza más que la poesía,
o sole mío eres tú cada día.

Que ganas de cantarte con mi guitarra en mano,
que ganas de contarte por qué a veces me siento extraño,
que ganas de cantarte con mi guitarra en mano,
que ganas de decirte te amo en italiano.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene assaie,
la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la

Sin darme cuenta sirvo medio días,
las notas son como fotografías,
cuántos amores y dolores en el puerto
saludando mi destino incierto.

Un barco lleno de melancolía,
van con tus brazos por fortuna mía,
y con tus besos poco a poco se arregló
mi corazón que había llegado tan roto.

Buen día Italia, buen día María
amo la pizza más que la poesía,
o sole mio eres tú cada día

Que ganas de cantarte con mi guitarra en mano,
que ganas de contarte por qué a veces me siento extraño,
que ganas de cantarte con mi guitarra en mano,
que ganas de decirte. te amo en italiano.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene assaie,
la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la,
la, la, la, la, la, la.

Que ganas de cantarte con mi guitarra en mano,
que ganas de contarte porqué a veces me siento extraño,
que ganas de cantarte con mi guitarra en mano,
que ganas de decirte te amo en italiano.


Rosita se llamaba - 1999

Recuerdo que tenía 6 años cuando con mis padres fuimos a vivir a Bagnoli,cerca de Nápoles, la ciudad en donde nací, allá en Italia; era un lugar de veraneo, no tenía nada especial, solo un mar cálido y límpido que atraía a miles de turistas cuando el sol inauguraba la temporada estival, alquilamos un departamento a tres cuadras de la playa y frente a la estación de trenes, mi madre, cuando no me acompañaba, vigilaba atentamente desde el balcón mi camino al colegio, una escuela de monjas en donde cursé todo el primaria, a pesar de su vigilancia, más de una vez me hacía la rabona con mis amigos y nos íbamos al cine a ver las películas que alimentaban mi fantasía y me mostraban el mundo en tecnicolor.

Era el tiempo del asombro y la credibilidad,
y yo me creía todo en ese entonces,
y era todo lo que me creía: El Zorro, Tarzán, Búfalo Bill, El Pirata Negro, fueron los años más lindos de mi vida, los años en que mi padre era el más alto y el más fuerte, y regresaba de sus viajes cargado de juguetes como Papá Noel.

Yo era el primero de cuatro hijos,
la primera alegría, el primer orgullo de la familia,
mis padres esperaban mucho de mí,
para ser sincero, en ese entonces, yo era bastante diestro y habilidoso: convertía la madera de los cajones de manzana en puñales perfectos, los palos de escoba en espadas y lanzas, las tapas de las cacerolas en escudos romanos, las ramas de los árboles en marcos bellísimos, además, dibujaba bien, era curioso, y me creía mejor espadachín que D'Artagnan y que tenía mejor puntería que Robin Hood, no era presumido, era un niño y era feliz, no me daba cuenta de nada, tal vez por eso era feliz, no pensaba en el mañana, no tenía un pasado en qué pensar, por las noches rezaba todo lo que sabía, la muerte era todavia ajena, la vida eterna, no quería cambiar al mundo ni a la gente, en fin, todo estaba bien como estaba y nada era más importante que mi vida de celuloide.

Sin embargo en el verano de mi undécimo cumpleaños supe que había algo más importante y real: conocí una chica, Rosita se llamaba, una mujercita de diez años que me bajó de mi nube y me golpeó fuerte al corazón. Por ella dejé lo que más quería: todos mis juegos y mis juguetes, por ella descubrí que ya no era un niño, que era casi un hombre, me pasaba horas enteras mirándola desde lejos, ella se pasaba horas enteras fingiendo no darse cuenta.  Una mañana en la playa nadé, corrí, salté, hasta me lastimé una pierna para llamar su atención, pero ella siempre miraba a otro lado.  Una tarde antes de irse me saludó, no pude dormir esa noche, al otro día no vino, no  vino más, Rosita se llamaba, quién sabe dónde está...

Me dirás por qué te cuento todo esto, no sé, tal vez porque al igual que Rosita siempre estás mirando a otro lado y no sabes lo que siento, tal vez para que sepas que me bajaste de mi nube, que recibí otro golpe al corazón, como cuando era casi un hombre y vivía en Bagnoli, frente a la estación de trenes, a tres cuadras de la playa, cerca de Nápoles, la ciudad en donde nací allá en Italia.

Un ramito de violetas - 1979

Era feliz en su matrimonio,
aunque su marido era el mismo demonio,
tenía el hombre un poco de mal genio
y ella se quejaba de que nunca fue tierno,
desde hace ya más de tres años
recibe cartas de un extraño,
cartas llenas de poesía
que le han devuelto la alegría.

Quién le escribía versos dime quién era,
quién le mandaba flores en primavera,
quién cada nueve de noviembre
como siempre sin tarjeta
le mandaba un ramito de violetas.

A veces sueña y se imagina
cómo será aquel que tanto la estima,
sería más bien un hombre de pelo cano,
sonrisa abierta y ternura en las manos;
no sabe quién sufre en silencio,
quién puede ser su amor secreto,
y vive así de día en día
con la ilusión de ser querida.

Quién le escribía versos dime quién era,
quién le mandaba flores por primavera,
quién cada nueve de noviembre
como siempre sin tarjeta
le mandaba un ramito de violetas.


Y cada tarde al volver su esposo
cansado del trabajo la mira de reojo,
no dice nada, porque lo sabe todo,
sabe que es feliz, así de cualquier modo,
porque él es quién le escribe versos,
él, su amante, su amor secreto,
y ella que no sabe nada
mira a su marido y luego calla.

Quién le escribía versos dime quién era,
quién le mandaba flores en primavera,
quién cada nueve de noviembre
como siempre sin tarjeta
le mandaba un ramito de violetas.


No te vayas entonces - 1976

Amor mío,
la tierra más fértil no la hemos sembrado todavía,
la más verde primavera todavía no ha llegado,
no hemos encontrado todavía el tesoro más grande
ni el camino mas corto,
la más hermosa canción aun no la hemos cantado,
ni hemos comido todavía la fruta más madura,
ni hemos bebido el mejor de los vinos;
y estoy seguro, que las palabras más dulces que tenemos para decirnos todavía no las hemos dicho,
no te vayas entonces, quédate, quédate conmigo
y esperemos juntos los días más felices que todavía no hemos vivido.

No, no te vayas amor mío
quédate un poquito más
éste mal tiempo no es eterno
pasará ya lo verás.

Si aun me quieres amor mío
quédate un poquito más
quédate conmigo un poco más
pues afuera en el jardín
la rosa más hermosa aun no floreció.

Y yo amor mío aun no te di
todo lo bueno que hay en mí
aun no te amé ni te besé como yo sé.

No, no te vayas amor mío
quédate un poquito más
algo me dice que la suerte
cambiará no sé por qué.

Tras la tormenta el cielo aclara
brillará de nuevo el sol,
serás la reina de la vida
cantarás y bailarás
y yo contigo bailaré y cantaré.

No, no te vayas amor mío
quédate un poquito más
éste mal tiempo no es eterno
pasará ya lo verás.

Si aun me quieres amor mío
quédate un poquito más
quédate conmigo un poco más
pues afuera en el jardín
la rosa más hermosa aun no floreció.