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Revista FMR, nº 2. 1990. (A Axel Petersson -nacido en 1860, en Suecia- se le conocía por el sonbrenombre de Dóderhultarn.

 

Diez preguntas a Dóderhultarn

Esta entrevista fue publicada por vez primera en 1915, en un número especial del "Oskarshamnsbladet", diario local de la zona donde Dóderhultarn vivía. El número estaba enteramente dedicado al terco escultor sueco. No es posible determinar con exactitud quién fue el entrevistador, aunque muchos indicios apuntan hacia el entonces famoso redactor de crónicas sociales, Hasse Z.

 

Hemos hecho a Dóderhultarn

diez preguntas para descubrir su punto de vista sobre asuntos de gran importancia concernientes a la vida, el mundo, el género humano y él mismo. Ha tenido la amabilidad de responder a todas deforma detallada, permitiéndonos así apreciar un interesante escorzo de su personalidad y de esa visión rigurosamente individualista del mundo que le es tan connatural.

 

¿Qué religión profesa, y qué piensa de las cosas eternas?

 

Religión es una palabra extraña, casi diría que ajena, hasta tal punto que nunca se sabe qué significa exactamente. Desde luego, no cabe catalogarme entre los llamados "pietistas", y seguramente nadie me ha tomado por uno de ellos. En cierto modo me gusta la iglesia estatal o por lo menos me atraen mucho los edificios grandes, imponentes. Los curas me gustan mucho menos, no más de lo que me gustan los acreedores. Opino además que no deberían casarse; me parece sumamente inconveniente que un siervo de Dios se entregue a placeres mundanos como los del matrimonio; ésos deberían estar reservados para nosotros, que somos menos santos. Por otra parte, si he de ser sincero, no tengo eso que se llama una fe; a menos que enlace con la fe mi miedo a los fantasmas, aunque sé muy bien que no existen; o a menos que sea una forma de religiosidad amar las flores en primavera y encerrarse en el recogimiento cuando zumba la tormenta en el bosque una tarde otoñal. En la vida eterna no creo. En cualquier caso, no me parece que tenga nada que ver con la eternidad ese gusano peludo llamado hombre. Es posible que Dios sea eterno — si existe. Pero sobre eso nunca tendrás una certeza, hermano, ¡y tampoco yo!

 

¿Cuál es su posición política?

 

Sobre esto puedo ser muy breve, pues no tengo posición política. No lograría definirle la diferencia que hay entre un liberal y un socialista, aunque opino que es condenadamente bonito tener mucho dinero y poder gastar y divertirse.

Siento también una especie de innato "respeto campesino"por las personas de campanillas, y pienso que debe de hacer cierta impresión ser ministro u otro pez gordo. Además soy buen amigo del rey Gustavo. Una vez, entre otras cosas, le regalé un bonito cuadro, pero él se olvidó de darme a cambio el"delirium artibus" o como se llame. En cambio al hampa la odio con toda mi alma, quizá también porque no he tenido modo de conocerla de cerca.

 

¿Ama mucho a su patria?

 

 Suecia es un país pobre, aquí no hay dinero. ¡Por eso es mucho mejor América! Cuando me llega dinero de allá por alguno de mis viejecitos de madera, tras haberlo cambiado por moneda sueca no queda casi nada. No, Suecia es un basurero. Y el que sea el rincón del planeta Tierra donde uno ha venido al mundo, es otro cantar; eso vale tanto si se ha nacido en la pedregosa Arabia o en la más alta cima del Himalaya.

 

¿Cuál es su opinión sobre la guerra mundial?

 

En lo que a mí respecta pueden eliminarse entre sí como les dé la gana; eso me deja totalmente indiferente. Yo, por suerte, ya no estoy en la reserva y no corro el riesgo de verme implicado. Y si algún enemigo llegase hasta nuestros bosques y prendiera fuego a unas cuantas cabañas, no se perdería gran cosa.

 

¿Qué piensa del alcoholismo?

 

Desde el punto de vista teórico soy un bebedor; en la práctica soy abstemio como un arenque recién nacido. Exactamente al contrario, por lo demás, de lo que le ocurre a la mayoría de la gente. Hace un momento hablábamos de la religión; quisiera decir que la templanza se ha convertido para mí en una especie de religión. Un día le hice a mi madre la promesa de abstenerme de beber toda la vida, y mantengo esa promesa. En todo lo demás no soy un moralista observante, pero me he centrado en este punto. Esperemos que me lo anoten en la columna de los méritos el Día del Juicio, porque en los otros terrenos he cometido muchos pecados. ¡Todos los que el tiempo y mis fuerzas me han permitido!

 

¿Qué nos dice del arte?

 

 Hay cosas que se ven, se hacen o se conocen, pero de las que es mejor no hablar; quisiera considerar el arte una de ellas. Además, no domino lo bastante la jerga "misteriosa" de la crítica de arte para poder expresarme bien. Quiero decir, no obstante, del arte lo que el autor de los Salmos dice de las Escrituras: "Si tu palabra no hubiera sido mi consuelo, hace ya tiempo que habría perecido en mi miseria".

¿Qué piensa de los mil y un "Doderhultarn" que tratan de imitarlo?

¡No me preocupan lo más mínimo! Si así logran proporcionar algún placer a sí mismos o a los otros, ¡adelante!. Pero si tuvieran que llevar la vida de perros que llevé yo gran parte de mi juventud, creo que se cansarían muy pronto. Por lo demás, me acuerdo de las palabras que escribió una vez un alma buena — poniéndola en mi boca: "Hay diez mil fabricantes de tabaqueras, pero sólo un Doderhultarn ,.

 

¿Cuáles son sus opiniones sobre las mujeres y el matrimonio?

 

 ¡Mis opiniones al respecto no son precisamente aptas para la impren ¡Sin embargo me esforzaré por ser bueno! En mi juventud amé con pasión a las mujeres - todas las que pude. Pero una mujer puede resultar tan aburrida como un acordeón viejo. En lo que atañe al matrimonio, ¡Dios nos libre! Es un campo de trabajos forzados. Sobre la cuestión femenina no quiero expresarme, porque podría decir cosas muy desagradables. Sobre las mujeres en general quiero decir una amabilidad: entre ellas hay espléndidos ejemplares, desde un punto de vista puramente artístico. Las mujeres están bien conformado para su función natural. Pero no puedo soportar a las gruñonas. Son tan tremendas que podrías ponerle delante dos diablos con unos cuernos así de grandes, sin que fueran capaces de hacer ni una mueca. Una mujer debe ser dulce como el viento del sur, redonda, blanda, cálida y de buena pasta.

 

¿Qué planes tiene para el futuro inmediato?

 

Juntar un millón de táleros y convertirlo en dos.

 

¿Cuál es su mayor deseo?

 

 Poseer un trozo de tierra sólo mío bajo los pies y un trozo de cielo solo mío sobre la cabeza.

 

Como a tantos otros, a Doderhultai le dan miedo los rayos, pero ha encontrado un remedio seguro: cuando estalla una tormenta, se pone un par de chanclos. Un día hubo una tormenta espantosa mientras estaba dando un paseo sin chanclos; echó a correr hacia la casa para ponerse el taumatúrgico calzado. El rayo cae junto a la puerta, pegado a sus talones. Doderhultarn no sufrió ningún daño, entró, se puso los chanclos, corrió a la ventana... y 1e hizo una higa al cielo!

 

(Traducción: Esther Benítez)