Tema 2: Características generales del relieve español

 
 
 
 

1.      Rasgos generales del relieve peninsular e insular (balear y canario).

2.      La variedad litológica del relieve peninsular, balear y canario.

3.      La formación del relieve: dinámica de las principales eras geológicas en la Península Ibérica, Baleares y Canarias.

 

I.                   RASGOS GENERALES DEL RELIEVE PENINSULAR E INSULAR (BALEAR Y CANARIO). EL RELIEVE Y LA GEOMORFOLOGÍA DE ESPAÑA.

 

El relieve es el conjunto de formas que presenta la superficie terrestre. El relieve es el  resultado de una estructura geológica que en parte, es originada por las fuerzas internas de la tierra y en parte, procede del modelado realizado por fuerzas y procesos externos (meteoros atmosféricos, aguas, seres vivos,  etc…).  La Geomorfología es la parte de la Geografía que se centra en el estudio del relieve.

·         Características generales del relieve español.

Tres son las características básicas del relieve español: el predominio de las formas macizas, la elevada altitud media en donde sólo un 11 % del territorio español está por debajo de los 200 metros y la ubicación periférica de las unidades de relieve.

Con respecto a la primera característica indicar que se centran en las formas macizas de la península se aprecian en dos puntos concretos: la anchura de la península que de  Oeste a Este  se extienden por 1.094 Km y las costas poco recortadas y rectilíneas, sin accidentes litorales.

La segunda característica se centraba en la elevada altitud media. La altitud media en España es de 660 metros y sólo es superada por Suiza. Las causas se encuentran en el alto número de cordilleras y sobre todo en la presencia de la Meseta en el núcleo central de la Península.

En cuanto a la disposición periférica del relieve español tiene dos importantes consecuencias como son que los relieves frenan la influencia del mar en el interior  y que esto genera diferencias entre el interior y el litoral.


·         Tipos de unidades morfoestructurales

A las tres características anteriores se le suma otra, la enorme variedad de unidades estructurales presentes en la Península Ibérica y en sus archipiélagos.

Las unidades estructurales son las formas y la disposición interna que adopta el relieve. Estas unidades son el resultado de los movimientos tectónicos que proceden del interior de la tierra levantamientos, hundimientos y desplazamientos de la corteza terrestre), y de la posterior acción de la erosión y la sedimentación.


Las formas de relieve o unidades morfoestructurales  dominantes en la Península son:

        Los zócalos.

        Los Macizos Antiguos

        Las Cordilleras de Plegamiento

l  Cordilleras intermedias.

l  Cordilleras alpinas

        Las Cuencas sedimentarias

l  Cuencas formadas por hundimiento de un bloque del zócalo

l  Depresiones prealpinas

 

Los zócalos son llanuras o mesetas formadas en la era primaria (paleozoico) como resultado  del arrasamiento por erosión de cordilleras surgidas en esa era. Presenta una serie de características como son las siguientes:

  • Esta formados por materiales muy duros como son las rocas graníticas y silíceas tales como el granito, la pizarra, la cuarcita o los esquistos.
  • Han sufrido numerosas fracturas durante los posteriores movimientos orogénicos debido a la rigidez y dureza de sus rocas.
  • En la actualidad presentan un relieve muy horizontal ya que ha sido este muy arrasado dado el largo proceso erosivo al que se han visto afectados.
  • Se localiza en la mitad occidental de la Península Ibérica.

 

En la Península Ibérica, el zócalo es el formado por el substrato de la Meseta y del noroeste peninsular, fruto de la orogenia Herciniana, el cual más tarde sufrió los efectos de presiones orogénicas en el terciario, así como la erosión y sedimentación posterior.

Los macizos antiguos son montañas formadas por el nuevo plegamiento durante el  terciario  a partir del bloque de un zócalo. Comparte algunas características comunes con los escudos como son la composición de sus materiales y su origen en el Paleozoico. 
Sin embargo, difieren del anterior por presentar un relieve más ondulado y que presenta cumbres suaves y redondeadas que aparecen por los relieves montañosos interiores de la Meseta como son el Sistema Central y los Montes de Toledo. Igualmente aparecen por el Macizo Galaico y la parte occidental de la Cordillera Cantábrica.
 
 

Las cuencas sedimentarias o depresiones son zonas hundidas que se han formado en la era terciaria y que desde ese momento hasta el cuaternario se ha ido rellenando de sedimentos.

 

Entre las características de las depresiones destacan las siguientes:

  • Están formados por materiales muy jóvenes, principalmente calizas, arcillas, areniscas o margas.
  • Por eso formación tan cercana presentan un relieve horizontal o suavemente inclinado, ya que no ha sido afectado por una orogénesis posterior.
 
Existen dos tipos de depresiones: las formadas por el hundimiento de un bloque del zócalo a causa de las presiones sufridas durante la orogénesis terciaria y las formadas por aquellas fosas preexistentes a la orogénesis alpina. Al primer tipo corresponden las depresiones sedimentarias del interior de la Meseta como son las Depresiones del Duero, del Tajo o la del Guadiana; mientras que a las segunda pertenecen la Depresión del Guadalquivir y la del Ebro.

 

Las cordilleras de plegamiento son grandes elevaciones montañosas surgidas en la orogénesis terciaria. Se formaron al plegarse los materiales sedimentarios que se habían depositados en el mar durante la era secundaria.

 

En España existen dos tipos de cordilleras de plegamiento, las primeras son las llamadas Cordilleras intermedias que se formaron por el plegamiento de los materiales depositados en los rebordes de los zócalos como son las sierras pertenecientes al Sistema Ibérico y la parte oriental de la Cordillera Cantábrica; y las que se formaron por el plegamiento de los materiales depositados en las largas y profundas fosas marinas. 

A estas últimas corresponden las Cordilleras Alpinas propiamente dichas como son los Pirineos y las Cordilleras Béticas. Entre sus características destacan las de estar compuestas por  materiales jóvenes sobre todo calizos; y las de presentar unas fuertes pendientes y formas escarpadas, ya que la erosión les ha afectado muy poco.


 

 

III. LA FORMACIÓN DEL RELIEVE: DINÁMICA DE LAS PRINCIPALES ERAS GEOLÓGICAS EN LA PENÍNSULA IBÉRICA, BALEARES Y CANARIAS (EVOLUCIÓN DE LAS UNIDADES MORFOESTRUCTURALES DEL RELIEVE PENINSULAR)

 

El relieve actual de la Península Ibérica es producto  de la historia geológica. Esta historia geológica presenta fases sucesivas de orogénesis y calma orogénica.
Situación Lineatemporal

 

Fases:

l  I. Arcaica o Precámbrica.

l  II. Era Primaria o Paleozoica (orogénesis)

l  III. Era   Secundaria   o   Mesozoica (calma  orogénica)

l  IV. Era Terciaria o Cenozoica (orogénesis)

l  V. Era Cuaternaria  (calma orogénica y glaciarismo).

Ver evolución en presentación on line. Pulsa aquí


I.                   La Era Arcaica o Precámbrico (4.000 – 600 millones de años)

Dentro de la Historia geológica es la etapa más larga de la historia de la Tierra, pero también la más desconocida. En esta etapa la Península Ibérica estaba ocupada por el Mar de Tetis. Sobre este mar emergió una banda  arqueada (un arco) con dirección Noroeste – Sureste (NW a SE) que será el escudo precámbrico peninsular.

Este escudo  sufrirá posiblemente movimientos orogénicos que darán lugar a cordilleras que se erosionan y que, más tarde, se cubrirán por los mares paleozoicos. Los materiales  originarios de esta época son la  pizarra y gneis.

La parte precámbrica correspondiente a este escudo originario se extenderá por  la actual área de Galicia y puntos aislados del Sistema central y Montes de Toledo.



 

Al final del periodo el  mar cubre totalmente el escudo precámbrico.

II. Era Primaria o Paleozoico  (600 – 225 millones de años).

La característica principal de este momento es el desarrollo de la orogénesis herciniana y aparición de macizos. El proceso se inicia cuando de los mares  paleozoicos que cubren el territorio que, más tarde, será la Península Ibérica   surgen las cordilleras hercinianas., formadas por materiales duros (granito, pizarra y cuarcita). Las consecuencias son evidentes y surgen macizos separados entre sí por surcos marinos en diversas zonas. Al Oeste, el Macizo Hespérico (que al ser arrasado por la erosión y se convertirá en una Meseta inclinada hacia el Mediterráneo); al Noreste, los macizos  de Aquitania, el catalano – balear y el del Ebro y al Sureste, el Macizo Bético-Rifeño.  Al final del proceso de orogénesis se inicia su arrasamiento por la erosión, convirtiéndose en zócalos.

 

Tierras emergidas durante el Jurásico medio, hace 170 millones de años. En la imagen se aprecia como la futura Península Ibérica estaría ocupada por el Macizo Hespérico(o Ibérico) en la zona Oeste; en el este estarían los del Ebro, el de Aquitania y el Catalano-balear.


(Del Museo Jurásico de Asturias MUJA. Concejo de Colunga)

Área ocupada por el Macizo Hespérico

Área del macizo bético-rifeño



 

Cuencas sedimentarias inicio primario

 

 Zonas que se transforman con la Orogenia alpina


 

 Recreación de Puertollano durante el Carbonífero.| Mauricio Antón

 Recreación de la zona de Puertollano durante el Carbonífero (Primario)
Lee el siguiente texto:
 

 

 

III. Era Secundaria o Mesozoico (225 – 68 millones de años)

Característica principal de este momento es el periodo de calma  y actuación de procesos erosivos y sedimentarios. El proceso tiene diversas fases. En primer lugar, continúa el proceso de arrasamiento de la cordillera herciniana. Más tarde, se produce la inclinación  de la Meseta hacia el Mediterráneo, por lo que el mar penetra sobre la Meseta, depositando sobre el borde oriental de la misma   una capa no muy potente de   materiales sedimentarios plásticos (caliza, arenisca y margas).

Por último, en las fosas marinas existentes entre los macizos emergidos se irán acumulando enormes masas de sedimentos, sobre todo  en las áreas de los actuales de la zona pirenaica y bética.

Límite Cretácico-Terciario, hace 65 millones de años

 

(Del Museo Jurásico de Asturias MUJA. Concejo de Colunga)

La Península Ibérica durante el Mesozoico


Península ibérica a inicios del Secundario

 


IV. Era Terciaria o Cenozoico (68 – 1’7 millones de años)


Límite Cretácico-Terciario, hace 65 millones de años


La característica principal de este periodo es el desarrollo de la orogénesis alpina. Con ella se produce la formación de cordilleras, depresiones y efectos sobre la Meseta. Igualmente se produce una enorme actividad volcánica en la Península (Vulcanismo).
El proceso tiene tres momentos estelares:

        a. La formación  de grandes cordilleras (Pirineos y Béticas) y de las depresiones paralelas a las cordilleras (Ebro y Guadalquivir)

        b.  Los efectos de la orogénesis sobre el relieve de la Meseta.

        c. Un efecto especial en el interior de la Meseta: La aparición de relieves vinculados a la actividad Volcánica

Al final del mismo estos efectos tendrán consecuencias  de la orogénesis alpina sobre el relieve y la  red fluvial.

Como hemos visto el proceso orogénico alpino se caracteriza principalmente por la formación de grandes cordilleras y depresiones.

l  a. La formación  de grandes cordilleras (Pirineos y Béticas) y de las depresiones paralelas a las cordilleras (Ebro y Guadalquivir). La causa de la aparición de las grandes cordilleras está en el plegamiento de los sedimentos (materiales depositados en fases anteriores) que había en las fosas que había delante de los macizos antiguos (que actúan como topes). Por ese motivo surgen tanto los Pirineos que aparecen por la presión sobre los sedimentos  que había entre los macizos Hespérico, el de Aquitania y el del Ebro (que llega a hundirse) y entre ellas aparece la depresión del Ebro; y las Cordilleras Béticas que surgen de la presión sobre los depósitos existentes entre el macizo Bético – Rifeño y el Hespérico. Entre ellas la depresión del Guadalquivir.


        La causa  de la aparición de las depresiones prealpinas se debe a que entre las nuevas cordilleras y el macizo antiguo surgen zonas hundidas  que se rellenarán más tarde de sedimentos.

El último acontecimiento importante en la zona, la desecación hace unos 5,5 millones de años de la cuenca mediterránea y el depósito de importantes espesores de sales en ésta.



 

l  b. Efectos sobre el relieve de la Meseta: Son dos los principales efectos sobre la Meseta. Por un lado, la inclinación de la Meseta hacia el Atlántico (condiciona la orientación de los ríos), y por otro, la formación de los relieves en los bordes de la Meseta al plegarse los sedimentos  depositados en el mar. Al Norte aparece la parte oriental de la Cordillera Cantábrica. Al Este  aparece el Sistema Ibérico. Al Sur aparece Sierra Morena.
 
l  c. Un efecto especial en el interior de la Meseta: Fracturas y fallas en el zócalo de la Meseta. Las fallas presentan una estructura germánica con bloques jóvenes levantados (horst) y bloques hundidos (depresiones, graben  o fosas tectónicas).
Relieve fallado.


 
Estilo Germánico

        Horst: Macizo galaico y Sierras interiores de la Meseta (Sistema Central y Montes de Toledo)

        Graben: Son las cuencas sedimentarias existentes frente los sistemas anteriores  y que se van rellenando con los sedimentos de las cordilleras recién surgidos. Estas depresiones se van colmatando y darán lugar a llanuras o zonas inclinadas.


l  Por último señalar la aparición de relieves vinculados a la actividad Volcánica al “fallarse” el terreno. Esto se hace visible en el campo volcánico de Calatrava (Ciudad Real), el de Olot-Ampurdán (Gerona) y el Cabo de Gata (Almería).
La principal consecuencias de la orogénesis alpina sobre el relieve es la aparición definitiva de las unidades morfoestructurales del relieve español. Pero también hubo una importante consecuencias de la orogénesis alpina sobre la red fluvial como fue el que se establece la red fluvial que empieza a erosionar las cordilleras dando lugar a las rañas (acumulación de cantos a los pies de las montañas) y se produce la colmatación de las depresiones interiores / exteriores de la Meseta.

V. Era Cuaternaria (1’7 millones de años hasta la actualidad)

La principal características que afecta en estos últimos dos millones de años ha sido el glaciarismo y la formación de las terrazas fluviales.
Cronología de las glaciaciones
El glaciarismo afectó a las montañas más altas de la Península desde el Norte hasta el sur, aunque disminuyendo su influencia conforme descendía. Tiene dos manifestaciones típicas: los glaciares de circo y de valle.
Los glaciares de circo se localizan sobre la cabecera de un valle (circo). Aquí el hielo y el deshielo va rompiendo las rocas del circo. Más tarde se amplía el circo y se escarpan sus formas. El fondo del circo se excava. Cuando aumentan las temperaturas el hielo se funde y en su lugar  aparecen lagos.
Pleistoceno - Hace 1,8 millones de años

Circo glaciar de Gavarnie  en los Pirineos franceses

Por su parte los glaciares de Valle se localizan sobre en un valle. Cuando el hielo desborda el área del circo y una lengua glaciar se extiende por zonas inferiores. En ellos el fuerte proceso erosivo en el circo y sobre todo en el valle, en donde puede aparecer valles con forma en “U” o lagos.

 

Valle en U en el Pirineo de Huesca (Valle de Ordesa)
Ordesa-083.jpg image by kunzuilh
Por otro lado, y también por efecto del glaciarismo aparecen las terrazas fluviales. Estos son antiguos llanos de inundación abandonados por el encajamiento fluvial. El origen está en las alternancias climáticas durante el cuaternario.
Evolución y generación de las terrazas fluviales
En la creación de las terrazas se distinguen cuatro fases:

        Fase I: Periodo glaciar: El agua helada hace que los ríos pierdan su fuerza erosiva y depositan sus aluviones en su cauce.

        II. Periodo Postglaciar: Aumento de temperaturas que provocan la fundición del hielo/ Crecimiento del caudal y de la fuerza erosiva/ hundimiento del cauce y depósito de aluviones a ambos lados, formando terrazas.

        Fases III y IV: Al repetirse los ciclos de frío/calor se produce la aparición de las terrazas escalonadas.

 
Terrazas fluviales generadas por la crecida y reducción del caudal de los ríos a lo largo del Cuaternario
Desde entonces los únicos cambios reseñables en la Península han sido insignificantes y únicamente han afectado a la línea de la costa.
Las islas Canarias pertenecen a la placa africana. Están formadas por rocas mayoritariamente volcánicas, aunque también existen rocas sedimentarias. Los volcanes más modernos de las islas emiten lavas básicas.

Para profundizar sobre la evolución geológica de la península ibérica pulsa en el siguiente enlace y mira el video siguiente:
 

II. EL ROQUEDO PENINSULAR Y TIPOS DE RELIEVE

 

En la Península Ibérica se dan tres regiones litológicas que según el roquedo pueden ser el Área silícea, el Área caliza y el Área arcillosa. En función de la litología podemos encontrar diferentes tipos de relieve.
 

En el Área silícea nos encontraremos un relieve granítico; en el Área caliza el relieve resultante es  cárstico ; mientras que en el Área arcillosa nos encontraremos un relieve arcilloso. En todos ellos, aunque sobre todo en el último nos encontraremos igualmente un relieve de erosión diferencial.

 

 

  • El área silícea

 

En el Área silícea las rocas y relieves son más antiguos de la península, procedentes de la era precámbrica y primaria. Lo componen rocas como el granito, la pizarra y la cuarcita que dan relieves redondeados y fracturados. Correspondería con el llamado relieve granítico, cuyo modelado está determinado por este tipo de roca, cristalina y rígida. No son suelos aptos para el cultivo, y en estas áreas se dan prados y vegetación natural como matorrales y arbustos.
 

 

El Área silícea está localizada mayoritariamente hacia el oeste desde (Galicia, León y Extremadura). Tiene ramificaciones hacia la parte occidental de la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central, los Montes de Toledo hasta Sierra Morena. También está presente en la parte axial de los Pirineos y algunas zonas del Sistema Ibérico, la Cordillera Costero - Catalana y el Sistema Penibético.

 

 

En el área silícea pueden aparecer formas de relieve diferentes, debido a que se puede producir la alteración del granito. Esta alteración puede ser motivada por el agua, y la descomposición de sus cristales dará lugar a las arenas pardoamarillentas. Igualmente por las fracturas (red de diaclasas) que variarán según la altitud pueden dar lugar a formas de relieve diferentes dependiendo de donde aparezcan.
 
En la Alta montaña, las rocas rotas por efectos de la congelación del agua que penetra en rocas. En este caso da lugar a  crestas (galayos) y acumulaciones de rocas al pie de la montaña (canchales).
 
 
Galayos visibles en la Sierra de Gredos (Ávila)
 
Canchales en las pendiente de la Cordillera Cantábrica (Somiedo,Asturias)
 
En zonas menos elevadas y originada por diaclasas paralelas, se produce la descamación o disgregación del granito que da lugar a formas redondeadas. Entre sus tipos destacan los domos, las bolas, los berrocales, los tores y las rocas caballeras.
 
A la izquierda , Domo Granítico (Pico de Yelmo, Madrid) y a la derecha, Roca Caballera 
 
Berrocal o Pedriza formado por bolas graníticas como la segunda imagen correspondiente a la localidad e Aceña de la Borrega (Cáceres)
Los barruecos , Cáceres.
 
 
Los tipos de relieve silíceo son producto de las diaclasas y tendrán una forma diferente dependiendo de como aparezcan.
 
 
Diaclasas sobre rocas de origen granítico

Si las diaclasas son paralelas a la superficie aparecen los DOMOS, en los que se presenta un relieve suavemente ondulado de formas redondeadas.

 
Si las diaclasas son perpendiculares se forman diversas formaciones tales como…

·           las BOLAS, según su disposición encontraremos diferentes formas de relieve,

·   los BERROCALES, originados cuando por diaclasas perpendiculares formando bolas graníticas,

·         los TORES, si están apiladas,

·    las ROCAS CABALLERAS, si están colocadas de forma natural en equilibrio sobre una superficie más pequeña.
 

·         el CAOS GRANÍTICO si están dispuestas de forma caprichosa en las laderas o pie de las montañas.

 

  • El área caliza
 

 

El área caliza se formó entre las eras Secundaría (sedimentación) y Terciaria (plegamientos). En estas zonas la vegetación es muy pobre ya que son espacios que tienen poco drenaje superficial y buen drenaje subterráneo, con abundantes acuíferos.
 
Se localiza hacia el Este pues se extiende por la zona oriental de la Cordillera Cantábrica, los Montes Vascos, el prePirineo, parte de la Cordillera Costero–Catalana, el Sistema Ibérico y la Cordillera Subbética.

 

Lo componen mucha variedad de rocas calizas duras y permeables que se disuelven fácilmente con el agua de lluvia a través de las diaclasas. Da lugar al relieve caliza o cárstico, cuyos formas típicos son los lapiaces, gargantas (hoces o foces) , poljés, dolinas (o torcas) , cuevas y simas.
Cañón del Chorro, Málaga.
También puede ser llamado garganta u hoz
Paredes de una dolina en Montaña de Vegacervera, León.

Lapiaz en el Zuheros (Córdoba))

[112.jpg]
Polje de Matienzo (Cantabria)


Detalle de la entrada a la Sima del Palanzuelo, en Sierra Gallinera. Carcabuey (Córdoba).


Detalle de una sala en la Cueva de los Murciélagos, en Zuheros (Córdoba)


 
Relieve Karstico

 

  • El área arcillosa

 

El área arcillosa está formada por los restos depositados desde finales del Terciario  y en el Cuaternario. Está compuesto por materiales blandos como las arcillas, las margas y los yesos. Todos son materiales blandos y de fácil erosión. Por lo general se trata de zonas aptas para el cultivo. El relieve arcilloso es básicamente horizontal al no ser terrenos plegados. Su erosión es rápida. En esta área -y por efecto de la erosión del agua - aparece como elemento típico las cárcavas (hendiduras estrechas y profundas separadas por aristas que da lugar a una topografía abrupta). Cuando el área es muy amplia pueden dar lugar a badlands.



El agua de arroyada genera cárcavas (barrancos o hendiduras de paredes verticales) como las que se observan situadas en la provincia de Almería

Cárcava del Pontón de la Oliva (Madrid)


Badlands en el Parque Natural de Las Bárdenas Reales (Navarra)

 

Un aspecto que modifica enormemente el paisaje es la erosión. La actuación de la erosión sobre el relieve es fundamental: la erosión diferencial. La erosión actúa siempre afectando a todo tipo de rocas y de relieves.

 

  • Cuando los estratos son horizontales y si los materiales son alternativamente duros y blandos,  la red fluvial erosiona el terreno formando mesas y los cerros testigo. Las mesas son un relieve tabular coronado por un estrato de rocas resistentes en la parte superior quedando una parte inferior de materiales blandos y poco resistentes. Se localiza normalmente en zonas semiáridas. Por su parte, los cerros testigos presentan una cumbre redondeada con la misma estructura que las mesas o muelas pero en menor tamaño. El proceso siempre responde al mismo modelo: la red fluvial actúa sobre la superficie erosionando los materiales más blandos, quedando los duros poco alterados (forman las mesas o páramos). Los estratos suaves de los flancos se erosionan reduciendo cada vez más las mesas. El resultado de todo este proceso erosivo siempre será la formación de los cerros testigos y  antecerros. La localización de los mismos se hace visible en las Cuencas sedimentarias de la Meseta y depresiones del Ebro y Guadalquivir.

Cerro testigo en la Provincia de Toledo

Relieve tabular 

  • Cuando los estratos están suavemente inclinados la erosión forma relieve característico denominado cuesta. Si la cuesta se deforma o se  erosiona a su vez aparecen los cerros testigos o los antecerros. El proceso de la erosión en las  cuestas siempre responde al mismo esquema. En las cuestas existen un dorso o reverso (estrato duro inclinado) y un frente de fuerte pendiente  compuesto por materiales duros) pero con una capa inferior (blanda) donde la erosión se deja notar. El resultado será que las cuestas cada vez se presentan más erosionadas y cerros testigos y antecerros.

 


  • Cuando los relieves están plegados pueden surgir dos tipos de relieve: el Relieve Apalachense y el Relieve Jurásico.

Relieve Apalachense

Relieve Apalachense

 
Relieve Apalachense

El Relieve Apalachanse


El relieve de la comarca de Las Villuercas en Cáceres representa un claro ejemplo del denominado relieve apalachense




El Relieve Apalachanse
actúa siempre sobre un relieve montañoso herciniano, que arrasado y nivelado por la erosión, experimenta un rejuvenecimiento que reactiva la erosión. La erosión deja al descubierto capas duras (crestas de altitud similar) separadas de depresiones formadas por capas blandas. La localización de los relieves apalachenses se produce en ciertos puntos de Cordillera Cantábrica, Montes de Toledo y Sierra Morena. Es el resultado de una larga evolución: antiguas cadenas plegadas son transformadas en penillanuras por la erosión, posteriormente han sido elevadas de nuevo y erosionadas. Algunos ejemplos en España se pueden observar en las montañas entre Asturias y Galicia, o en los Montes de Toledo.

Estilo Jurásico

El relieve Jurásico

Pliegue
Por otro lado, el relieve Jurásico responde a un relieve montañoso del plegamiento alpino. Está formado por pliegues convexos (anticlinales) y cóncavos (sinclinales). En los anticlinales la erosión del agua crea valles perpendiculares a la cumbre (cluses) y valles paralelos a la cumbre (combes). El vaciado de los anticlinales formados por materiales blandos deja aislados valles sinclinales (sinclinal colgado) de modo que el relieve se invierte. Localización: Sistema Ibérico, Cordillera Cantábrica, los Pirineos y las Cordilleras Béticas.
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