La Avenida de Mayo Polo de Cultura
Desde el próximo fin de semana, y hasta el 17 de mayo, habrá allí espectáculos, exposiciones y charlas

Alfonsina Storni decía que era la avenida de la civilidad, porque por ella desfilaban los argentinos para ejercer sus derechos sociales y ciudadanos. Durante el próximo mes, también podrán desfilar por ella, ahora, para gozar de la cultura y la revalorización del patrimonio.

Más de doscientas actividades culturales en escenarios y en la vía pública, en librerías, bares notables y sedes de los edificios más representativos serán el motor del Programa de Revitalización y Puesta en Valor de la Avenida de Mayo, que el Ente Turismo de Buenos Aires y el Ministerio de Cultura porteño pondrán en marcha durante seis fines de semana, del 12 de este mes al 18 de mayo.

Visitas guiadas gratuitas, conciertos líricos, exposición de libros incunables, charlas con escritores, espectáculos de tango, flamenco, folk celta y danzas regionales españolas integran el atractivo calendario programado para este relanzamiento, que se centrará en el eje de la avenida y en sus principales productos turístico-culturales.

La iniciativa incluirá la peatonalización de la avenida los seis fines de semana, el lanzamiento de folletería específica, la reposición de la señalización turística (circuito autoguiado), el permiso especial para la instalación de mesas en las veredas y la puesta en valor del Museo del Tango (en los altos del Café Tortoni), entre otros.

Celebrar y usar

"Nos proponemos establecer una sinergia entre turismo y cultura, ampliar la propuesta de la Avenida de Mayo a través de la revitalización de productos turísticos en desarrollo, celebrar la memoria y herencia españolas en Buenos Aires, difundir el valor de los bares notables y del Producto Tango en la avenida", se entusiasma Hernán Lombardi, ministro de Cultura y presidente del Ente Turismo de Buenos Aires, que organiza el programa.

La idea de un patrimonio vivido, usado, puesto al alcance de la gente, como único antídoto contra el olvido y la decadencia llevó al ministro Lombardi a proponer a libreros, dueños de bares y otros vecinos que mantengan las puertas abiertas los fines de semana, para evitar el éxodo y el vacío fuera de los horarios laborales.

El sector privado y las organizaciones de la zona -representados por la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, la Asociación de Hoteles Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), la Academia Nacional del Tango y los Bares Notables- se sumarán a través de ofertas gastronómicas y eventos especiales.

La Casa de la Cultura; el Café Tortoni; El Bar Los 36 Billares; el Bar Iberia; Cantares, tablao flamenco; el café concert La Clac; el restaurante de tapas El Avila; el London City; el Teatro Avenida, las librerías El Túnel y El Ventanal, el hotel Castelar, entre otros, serán parte protagonista de esta movida que cada fin de semana instalará, además, dos escenarios al aire libre: uno frente a la Casa de la Cultura (Av. de Mayo 575) y otro en Avenida de Mayo y Salta.

La gran vía

El público podrá informarse a través de material distribuido en Centros de Información al Turista, hoteles y comercios de Avenida de Mayo, el centro de Gestión y Participación de Montserrat, la Academia del Tango, Cafés y Bares Notables, la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo y en organizaciones españolas.

Además del Ministerio de Cultura y el Ente Turismo de Buenos Aires, intervendrán en esta iniciativa otras áreas del gobierno porteño: la Subsecretaría de Espacio Público, Festejos y Ornamentaciones, la Dirección de Festivales, la Dirección de Tránsito, la Feria del Cabildo y la Secretaría de Comunicación.

La propuesta de Hernán Lombardi de celebrar los valores históricos, patrimoniales y arquitectónicos de la otrora mítica "gran vía" de Mayo, se inscribe en un proyecto mayor de desarrollo del llamado Polo Cultural del Sur, que apunta también a la revalorización del Casco Histórico de la ciudad y a la finalización de obras largamente esperadas por los porteños, como el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (ex Casa Piccardo), pero también la Usina de la Música (antigua Compañía Italo Argentina de Electricidad), y la recuperación -con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional- del edificio del ex Padelai, en Balcarce y San Juan.

En este contexto, las obras de preservación y puesta en valor de la casa de María Josefa Ezcurra y de los Altos de Elorriaga -imponente conjunto edilicio que abarca parte de Alsina y Defensa, últimos vestigios de la Buenos Aires de 1810- completarían un circuito de indudable valor histórico y turístico-cultural, a las puertas del Bicentenario.