Auspiciantes:

Alí Primera. Biografía. Documentada y testimonial.

 

 

Avances para la biografía definitiva del Padre Cantor del Pueblo

 

 

 

                                 José Millet, editor-autor


    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                             

 

                   

 

                   Atlas Etnográfico Cultural del Estado Falcón, Venezuela y el Caribe

                                                       José Millet, editor

                                                  Cuaderno de Avances Nro. 2

 

INCUDEF e IPASME, Caracas,

                       2009

 

Alí Primera, una vida en imágenes. Avances para su biografía definitiva

Copyrigh@ Propiedad intelectual de los autores de los textos: José Millet, Eduardo Concepción, Héctor Hidalgo Quero, Guillermo de León Calles, Eudes Navas y Sol Musset  para INCUDEF e IPASME 2009. Todos los derechos reservados.  Esta obra no puede ser reproducida, parcial o totalmente, por ninguno de los medios de reproducción, sin consentimiento escrito de los autores.

Cuadernos de Avances del Atlas número 2 

Atlas Etnográfico Cultural del Estado Falcón, Venezuela y el Caribe

Editor-autor: José Millet

Obra en concertación con el Instituto Cubano de Antropología (ICAN); el Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas (CIAAP) de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, el Instituto Nacional de Estadísticas y la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología (FUNDACITE FALCÓN)

Imágenes: documentos pertenecientes a y fotos tomadas por:

Archivo de la familia Primera- Rossell-Padilla, Primera- Petit  y  Sol Musset; Magdalena Rossell y familia y Eudes Navas Soto;

Asociación Canción Bolivariana “Alí Primera” de Barquisimeto y

Archivo de la Presidencia de la Casa de Las Américas;

Porfirio “Pillo” Peraza, José Millet, Eduardo Concepción, Orlando Moreno, Joan Espina, Omar Silva.

Investigación de campo y de documentos: José Millet, Pedro Eduardo Concepción, Oscar Lázaro, Orlando Moreno, Enzio Provenzano, Mario Aular

Selección de imágenes, fotos y documentos: José Millet, Eduardo Concepción,

Nora Lobo

DISEÑO GRÁFICO:

Dayana Buitrago

DIGITALIZACIÓN PARCIAL FOTOS:

María Blanca Kamel

Dayana Buitrago

Levantamiento de textos: José Millet, Eduardo Concepción

Publicación originada en el Instituto de Cultura del Estado Falcón,

Presidente: Simón Petit

Edificio Santa Rosa, Calle Ampíes, Coro, Estado Falcón

Telefax: 02682528578

www.incudef.com

Gobernación del Estado Falcón

Gobernadora: Lic. Stella Lugo de Montilla

Depósito Legal: LF 70920083382018

ISBN:

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTENIDO

El precursor de la Revolución Bolivariana, Simón Petit, Presidente de INCUDEF..p._

Prefacio del editor del Atlas Etnográfico del Estado Falcón-

Venezuela y el Caribe y de su serie “Cuadernos de Avances del Atlas”…p._

I.-Biografía documentada y testimonial de Ely “Alí” Rafael Primera Rossell, José Millet……………..p._

¿Un cubano el biógrafo de Alí Primera? Una explicación necesaria….p.__

1.1 Alí Primera en Cuba, p.__

II.-Alí, una vida en imágenes, p.___

Alí: la diversidad cultural y la dimensión universal del juglar paraguanero, José Millet p.__

Ilustraciones: fotos y documentos…p___

III.- Contribuciones de autores a la biografía de Alí Primera P.___

. Las lloviznas del turupial, Guillermo de León Calles….p.___

. Herido de vida, Héctor Hidalgo Quero…p.__

. “Carmen Adela” y otros textos sobre Alí, Eudes Navas Soto…p___

. “Alí y yo”, Sol Musset…p.__

. Testimonio de Sobeyda Jiménez “La Muñequera”…p.__

. La muerte del padre de Alí Primera, Mario Aular Chirinos…p.___

. Una entrevista imaginaria, Eduardo Concepción…p.___

. Alí en su corcel bolivariano en combate, hoy, José Millet…p.__

. Discografía de Alí Primera, José Millet…p.__

. Fuentes de información consultadas: biblio-hemerográficas, orales, audiovisuales, digitales y obtenidas mediante comunicaciones personales y telefónicas…p.___

Sobre los autores…p.__

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES A:

Carmen Antonia Primera In Memoriam

Mireya Padilla Rossell y toda su hospitalaria familia

Héctor Hidalgo Quero y familia

José Montecano

Wilfredo Petit Primera

Sol Mussett de Primera

Porfirio “Pillo” y  Wilmer Peraza Gutiérrez y su familia

Asociación Canción Bolivariana “Alí Primera” de Barquisimeto

Centro de cultura popular comunitaria “Guachirongo”, de Barquisimeto

María Eugenia Acosta Montero y toda su familia de recia cepa falconiana.

Porfirio Garcés In Memoriam y su familia.

Jesús “El Gordo” Páez

Elio Parra y familia

Simón Petit

Magdalena Rossell

Emira de Rossell

William Rossell

Paula Sánchez y familia

Mario Aular

Orángel Lugo

Lilia Josefina Camacho de Navas, Eudes Navas Camacho

Ismael Medina

Antonio Donquis

En Cuba: Alberto Faya, Layda Ferrando, Augusto Blanca, Noel Nicola In Memoriam

Presidencia y al Departamento de música de la Casa de las Américas.

Instituto Cubano de Antropología (ICAN) y Casa del Caribe, de Santiago de Cuba

En Gran Bretaña: Hazel Marsh,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cumplimiento de la promesa hecha a Asisclo dedico esta obra a 

 

Carmen Adela Rossell “Mama Yeya”

 

y a su hija Carmen Antonia “Toña” La Negra Primera:

 

In Memoriam

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Alí, tu canto siempre fue arma para la lucha, tu ejemplo y tu guitarra van grabados en nuestras banderas.

 

Carmen Adela, en este día de la madre, he sentido aquí, con la brisa fresca de tu Paraguaná seca, los besos de mi madre y el fuego sagrado de la patria”.

 

Hugo Rafael Chávez Frías

 

(Libro de visitantes a la casa de Carmen Adela, Punto Fijo, 7 de mayo de 1994)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL PRECURSOR DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

Simón Petit

            Si pudiéramos describir y ordenar cronológicamente los estremecimientos de la música popular venezolana, surgidos para y por las luchas y reivindicaciones del pueblo, tendríamos que incluir como alguno de ellos, el capítulo Alí Primera.

            Desde aquel inicio que marcó, por parte de nuestros aborígenes, el canto de guerra contra el colonialismo y la invasión foránea, pasando por los tambores insurrectos de José Leonardo Chirino, junto con las irreverentes notas de la marcha inconclusa de la flauta Mirandina; el ejemplo de lucha independentista que daría pie al glorioso himno que Salias y Landaeta nos legaron para siempre; el Oligarcas Temblad de la Guerra Federal y el sonar de grilletes en clave de libertad de los presos de La Rotunda y el Castillo Libertador, hasta llegar a la erupción de ese volcán de la canción necesaria y de esperanza que significó Alí Primera, mucha es el agua que ha corrido y bastante el caudal que graba la impronta de esta historia cultural cuyo valor agregado político, es la patria digna, la patria buena, como la soñó el panita.

            El Cantor del Pueblo Venezolano, tal y como lo llamara Luis Mariano Rivera, logró no sólo conjugar lo popular con lo académico, una fusión que iría mostrando en los arreglos musicales de cada producción discográfica, sino también lo que sería esa comunión del panfleto con el texto poético de altura, aquel que todo escritor busca y en oportunidades no encuentra, ese que siendo de verso sencillo es a su vez, profundo.

Son muchos quienes dicen que Alí fue único en su estilo y ciertamente, así es. Basta recordar estadios de pueblos y ciudades, plazas de toros, auditorios liceístas y los escenarios de las universidades, plenos, llenos, abarrotados de niños, jóvenes y adultos con presta atención a quien con sólo un cuatro en la mano, arengaba a favor de la paz, la justicia social y por una patria con el ideal bolivariano, es decir, continental. De allí también que reconozcamos a quien con sus canciones fuera el primero en hablarnos de Revolución, de Bolívar, de la Patria Buena.  Aquel que con su salida al entarimado levantaba de sus asientos a los presentes. Quien haya tenido oportunidad de encontrarse en sus conciertos podrá certificarlo. Yo lo digo porque más de una vez pude verlo, y en una Canción Bolivariana, ese hermoso evento organizado en cinco ciudades de Venezuela por él en 1983 con motivo del Bicentenario del nacimiento de nuestro Libertador, Alí, como cerrojo de la actividad, garantizaba un público que a pesar de la hora, no abandonaba el recinto hasta verlo cantar.

Al anunciar el animador del acto al Padre Cantor, todos podían ver aquel hombre con camisa roja y bluyín corriendo con su cuatro en alto, saludando a la multitud mientras se escuchaba el coro de su nombre en la gente: Alí…Alí…Alí. ¡Qué fuerza tiene este hombre! se decían la cantora dominicana Sonia Silvestre, el uruguayo Daniel Viglietti y los integrantes del grupo salvadoreño Cutumai Camones, ese día del concierto en Maracaibo. Y su actuación era una fiesta: todos los invitados subían a cantar sus canciones y como buen dirigente aprovechaba el momento para discursear, para hablarnos de Bolívar, de Revolución.

Por eso, muchos también son quienes dicen que el precursor de la Revolución Bolivariana, es Alí. Justo es decirlo. Cuando se atrevió a cantar las cosas que nadie se atrevió decir, el cantante boca sucia –como lo llamaba la burguesía- se escuchaba en los tocadiscos de los venezolanos, sin promoción de radio, prensa y televisión, y conseguía que todo el pueblo coreara sus canciones en los conciertos. Caso único porque no hemos conocido de otro cantante o cantor que haya logrado ese mérito en tal condición. Una vez que rompiera el veto y terminara por ser aceptado como líder de opinión y artista popular, Alí, no dejaba escapar el momento para dejar sentado su sueño en alguna entrevista o programa. Y por ello, los enemigos trataron de sacarlo del camino en varias oportunidades. Referente a este acoso y atentados contra su vida, dejaría constancia en sus documentos políticos.

De manera, pues, que si hablamos de Bolívar, Rodríguez y Zamora como raíces de la Revolución, propongo que agreguemos a Primera como colofón de esa contemporaneidad de la lucha. Quizá existan otros nombres que pudieran salir a la palestra y merecidamente son legítimas las propuestas; pero creo no equivocarme al señalar que Alí Primera, con su genio, figura, ejemplo y pensamiento, el transcurrir del tiempo ha fortalecido su nombre y su obra. Y ahora cabe esta reflexión: hoy, más que ayer hace falta que tengamos más Alí Primera, es decir más cantores, esta vez que defiendan nuestros logros. El imperio trata con sus medios y patrañas, enlodar y quitar de un tajo esta Revolución. Necesitamos -además de un pueblo preparado para la guerra- los cantos y sus cantores. Es necesario que la Revolución arme la canción. Alí lo dijo: “Poner la vida en juego es tener una conducta que apoye la canción. No que la diluya, no que la tome en contradicción. El cantor debe ser muy amigo de sus canciones, muy compañero de su canción, porque si el cantor deja la canción por un lado y él se va por otro, esa canción se invalida…y por eso, debemos estar al lado de la canción, y poner esa canción al lado del pueblo…si el cantor no arma la canción, esta canción se desarma”.

Finalmente, Alí, nos deja frases memorables que permiten su vigencia absoluta cada vez que se invoque su nombre: “No canto porque existe la miseria, sino porque existe la posibilidad de borrarla, de erradicarla de la faz de la tierra”…”A mi nadie me quita el palpito de que algún día el pueblo será gobierno”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nota del editor del Atlas Etnográfico del Estado Falcón, Venezuela y el Caribe y de su serie “Cuadernos de Avances del Atlas”                                                                                                                                                                            

Con el presente cuaderno dedicado a Alí Primera damos continuidad a las publicaciones en heterogéneos soportes resultantes del Atlas Etnográfico del Estado Falcón-Venezuela y el Caribe,,  en el que venimos trabajando desde mayo del 2007, a partir de convenios firmados con el Instituto Cubano de Antropología (ICAN), perteneciente al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de la República Cuba, que brindó valiosas herramientas metodológicas, y con otras instituciones de la región, como la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (UNEFM) y la gerencia local del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La invitación a involucrarse fue extendida a cuantas entidades corporativas realizan estudios en el Estado o promueven su desarrollo, incluidas la Fundación para el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología, (FUNDACITE-FALCON) con la cual firmamos una Carta de Intenciones y las Misiones educativas de nivel superior. Como valor agregado a la utilidad de la producción de conocimientos, que es el objeto principal de la labor de nuestro Centro de Investigaciones Socioculturales, llamamos la atención acerca de la perentoria necesidad de que las comunidades organizadas participaran activamente en el proceso creador del Atlas, en razón de que son ellas, a un tiempo, el objeto principal y el sujeto protagonista de la construcción de su memoria colectiva y también de su recuperación, y las que están mejor preparadas para enfrentar los factores que actúan en  su debilitamiento y deterioro.

 

El equipo de nuestro Centro de Investigaciones Socioculturales (CISC), integrado por los Asistentes de Promotores Culturales Eduardo Concepción y el Lic. Oscar Lázaro, la TSU en turismo Enna Zavala,  el folklorista Luis Cazorla,  el TSU en Turismo Enzio Provenzano, estos dos últimos del Departamento de Cultura Popular de nuestro INCUDEF y el cronista del barrio coriano Curazaito y La Guinea, Mario Aular, se ha aplicado desde entonces,  paciente y laboriosamente, mediante trabajos acuciosos en bibliotecas y archivos, pero sobre todo en eventuales investigaciones de campo y entrevistas, a manera de callados obreros, a acopiar información y documentación relacionados con los bloques temáticos de que se compone la obra. A partir de sucesivos esquemas del Atlas, esa data ha sido alojada en uno de los ordenadores del CISC a la espera de disponer de un servidor, donde quedará alojada definitivamente para que nos sirva del material imprescindible del que partiremos para seguir edificando esta obra, pionera en su tipo en Venezuela por su enfoque particular y la participación de sujetos raramente tomados en cuenta, como los portadores de los saberes, técnicas y conocimientos acumulados por nuestro pueblo creador, sus verdaderos y únicos dueños. Esa data nos ha permitido preparar algunos materiales, algunos publicados ya, como el Cuaderno de Avances del Atlas número uno, dedicado a la tradición ancestral de origen ayamán conocida como Las Turas y parte de ella fue entregada a la Fundación para Telecentros Educativos Comunitarios (FUNDATEC), organismo al que, mediante una carta de intenciones, le encargamos la producción de un multimedia  y del alojamiento del Atlas en la web. Se han tomado en cuenta, mediante invitación escrita, los magníficos investigadores que hacen vida en Falcón.

 

Partiendo de esta definición de que el Atlas es, en primer término, una base de datos, hemos ido echando mano a sus contenidos para publicar algunos materiales en Internet a fin de poner al alcance del público, y en especial de lo los estudiantes, los resultados iniciales de nuestro trabajo. Así, nos complace anunciar que, con este criterio, parte del Atlas ha podido ser leído por los internautas venezolanos y de muchos países desde hace tres años en que comenzamos a darlo a conocer a través de la red de redes. Simultáneamente, hemos ido construyendo los primeros Cuadernos de Avances para su ulterior impresión: el primero, dedicado a Las Turas, alojado en Internet e impreso hace apenas un par de meses gracias a la colaboración del Centro nacional por la Diversidad cultural y el presente, relacionado con la vida de Alí Primera, que ahora ponemos en vuestras manos. Anunciamos la elaboración de los siguientes: uno consagrado el barro; otro, a los procesos productivos agrícolas en estado de extinción--como el conuco y el trapiche-- y formas de trabajo solidario—como la cayapa y el trueque y, el último, a la pesca artesanal, fluvial y la marítimo costera. Todos están alojados en el siguiente sitio de la web diseñado por Ennio Tucci: http://sites.google.com/site/atlasdelestadofalcon/

                                         José Millet

                                                Coro, Estado Falcón, RBV, mayo.2009.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 ¿Un cubano el biógrafo de Alí Primera?                                            

                                                                     José  Millet

Tengo una sola religión: la libertad.” José Martí

     El pasado día miércoles 20 de mayo, mi libro Alí Primera, Padre Cantor del Pueblo  corrió la suerte de ser comentado en el artículo “La lista negra de Chávez”, a la firma de la periodista Marianella Salazar, columnista del diario venezolano archireaccionario El Nacional. Por él supe que este modesto aporte intelectual nuestro forma parte de las obras que se distribuyen para hacer realidad el Plan Nacional de Lectura, lanzado públicamente  hace poco por el Comandante Hugo Chávez Frías, uno de los promotores del libro y su lectura más eficaces que he conocido, por ser él mismo modelo de voraz y crítico lector. De modo que resulta un alto honor poder contribuir con algo  a este noble empeño de lograr convertir al venezolano en uno de los pueblos más cultos del planeta, anclado en el nivel alcanzado, primero mediante la campaña de alfabetización y, luego, las misiones educativas, programas ambos que han alcanzado reconocimiento internacional y hasta elogios de gente que no es precisamente “bolivariana” ni mucho menos “roja rojita.” Prometo hacer un tiempo para ofrecer pruebas de mi vinculación con la Patria de Bolívar, la cual se remonta a tiempos que anteceden al actual proceso de transformaciones radicales, en todos los órdenes de la vida de la sociedad venezolana, que arrancó con pies firmes en el año 1999 con la actual Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y se enrumbó con “viento en popa y a toda vela “con el acceso al poder precisamente de Chávez, en el 2000. Aclaro que no estoy en la “lista de Chávez” debido a ser uno de los enviados por alguna autoridad tipo Dios Supremo a hacer lo que estoy haciendo, ni asalariado de nada ni de nadie, sino porque desde que era apenas un niño de 13 años de edad asumí el compromiso con mi pueblo caribeño inmerso en una revolución campesina, adeudo que se fue extendiendo al de otros pueblos oprimidos del mundo hasta llegar al de este bello país en que resido como uno más de sus hijos. Estoy aquí, al pie del cañón, al lado de esta revolución bolivariana por mandato absoluto de mis sentimientos hacia Venezuela y siguiendo los dictámenes de mi conciencia, en la cual palpitan las palabras del Apóstol Martí que acuñó el concepto de Nuestra América, sintetizada en la expresión de que desde el río Bravo a la Patagonia no hay más que un solo pueblo.

 

Me veo obligado, no obstante, a ofrecer algunos datos para que, quienes lean la presente obra, sepan de dónde salió mi relación con Alí y por qué he tomado como una responsabilidad de honor aportar todo lo que esté a mi alcance a que Alí tenga su biografía veraz y oportuna, la cual, como mi libro comentado arriba y este otro, están a la orden para que sean puestos al alcance de todo el mundo y explicados por quienes los escribimos en el sitio y fecha en que nos lo pidan las comunidades y escuelas del país, sus destinatarios principales.

 

El presente libro no hubiera sido posible sin la entrañable amistad establecida con Carmen Antonia Primera Rossell, “La Negra”, como
cariñosamente le llamaba Alí en sus cartas y postales enviadas desde
Europa. Esta relación se remonta a principios de los años noventa,
cuando llegué a Barquisimeto cumplimentando una invitación de quien
luego sería una de mis cuñadas y de la profesora Judith Guanipa, a
quienes había conocido en una edición del Festival del Caribe
realizada en Santiago de Cuba, en la cual habían presentado una
ponencia acerca del tema de María Lionza, que ellas venían
investigando en Yaracuy como parte de un trabajo de grado. En realidad,
la primera vez que visité su casa en Cabudare no fue tras las huellas
del más grande trovador revolucionario nacido en Venezuela, sino
motivado por un plante de la Religión Yoruba al que habían asistido
varios babalawos venezolanos que me habían invitado en mi condición de
antropólogo especializado en el estudio de las religiones afrocubanas
y del espiritismo en el Caribe. El hecho de haberme encontrado allí con su hijo Wilfredo Petit, lo dejo como asunto para una interpretación de quien lea lo que ahorita aquí escribo, porque a él lo conocería años más tarde por la referencia
frecuente en la mencionada correspondencia familiar de Ali, hasta terminar por
incorporarlo como un símbolo que, en su condición de referente iluminador, lo sitúa como que trasciende la relación de  los numerosos familiares sencillos y creadores musicales del cantor paraguanero.
 
     El amor por una muchacha nacida en los campos petroleros de Paraguaná,
me hizo presente en Barquisimeto con cierta frecuencia, donde ella vivía con sus padres ,Diosa Montero, nacida en el simbólico poblado serrano Cabure y Juan José Acosta Bello, coriano “rajao” del barrio Pantano, fundador de la Casa de Falcón en Lara, en la cual cantó Alí Primera. Mi condición de escritor me condujo a trabar también una relación de camaradería con varios entrañables
creadores artísticos, entre quienes destaco al poeta Wilmer Peraza Gutiérrez,
promotor de la cultura popular de su comunidad a través de la
incansable y constante labor realizada desde su querido Centro para la
Cultura Popular “Guachirongo”. Describo en uno de los artículos
publicados en Internet (1) cómo Wilmer conoció a Alí y compartieron con él
debajo de un cují, vivo testigo que todavía permanece insomne pero
henchido de recuerdos, en el patio de su casa familiar. Cierto día,
hojeando un catálogo de una exposición de fotos hechas por su
hermano, el fotógrafo y docente Porfirio “Pillo” Peraza, con texto del cantante Jesús El Gordo Páez (2), me adentré un poco en la vida del autor de “Techos de Cartón” y,
al escuchar el cariño con el que hablaban ambos hermanos acerca de Alí,
empecé a escuchar su música de un modo distinto y nació en mí el deseo de contribuir a difundirlo en mi “país natal”, una isla en el Caribe donde descubrí,
mucho más tarde, que él había estado a fines del año 1977.
 
     El resto fueron cosas del azar, más propias de mi sustancia de
pertinaz ser itinerante y andariego por los caminos del mundo y mi
inquietud por conocer vidas y pueblos del planeta. En el 2004 abrimos
el local contiguo a “Guachirongo” y, durante varios meses del año
2005, me dediqué a organizar la documentación acopiada durante muchos
años por “Pillo” y atesorada en la Asociación Cultural Canción
Bolivariana Alí Primera, empeñada en organizar otra edición del
Festival Internacional de la Canción Bolivariana ese mismo año. Los
hermanos Peraza me insistieron en producir un libro para promover el
pensamiento político de Alí, pero yo, aficionado a la construcción y
a la reconstrucción de “historias de vida”, insistí en la necesidad de
dar a conocer—sobre todo entre niños, adolescentes y jóvenes—los
aspectos esenciales de su meteórico, intenso y brillante paso por el planeta
Tierra. De allí nació el libro, editado por ellos en Barquisimeto, que
lleva por título
Alí Primera, entre la rabia y la ternura (3), donde se
incluyeron textos de ambos, del profesor Víctor Ramírez y de mi
persona, además de una cronología comentada que dejé hecha antes de regresar a Cuba como parte de la biografía de Alí que ya tenía en mente, con la
intención expresa de enriquecer y ordenar mejor la presentada en el
catálogo de la exposición arriba mencionada. De regreso en Cuba, continué la
indagación y descubrí una valiosa documentación, original y autógrafa,
que di a conocer primero en Internet (4) y luego publiqué en exclusiva en la revista impresa
OIKOS (5), del Instituto de Cultura del Estado Falcón (INCUDEF), perteneciente a la Gobernación Bolivariana presidida entonces por el Lic. Jesús Montilla Aponte, y con la gerencia del poeta Simón Petit, quien me había  juramentado como Jefe de su Centro de Investigaciones Socioculturales recién fundado e incluido en las modificaciones de la ley que creó este ente público. Tanto el artículo, con el título “Ali Primera en Cuba” (6), como los documentos encontrados en los archivos de la Presidencia de Casa de las Américas de La Habana, han sido incluidos en el presente libro    

 

Aquella estancia en la “ciudad de los crepúsculos” y capital del Estado Lara, me
permitió entrevistar a numerosos cantantes, cultores populares y gente que se relacionó con Alí Primera en diversos escenarios y circunstancias, siempre pensando en mi aporte en la reconstrucción de su biografía, que estoy a punto de
concluir en su primera versión escrita. Así fue como grabamos el testimonio del cantautor Carlos Ruiz, del periodista Ciro Alzola, el locutor chileno Jorge Ricardo Cisterna, del docente Pillo Peraza y de su hermano, el animador cultural y poeta Wilmer. A pesar de estar residenciado en Cabudare, al Jesús “El Gordo” Páez lo entrevisté mucho tiempo después en Punto Fijo, en ocasión de una de sus memorables actuaciones realizadas en la Península de Paraguaná. Debo reconocer la invaluable participación de la profesora María Eugenia Acosta Montero en todo este proceso, que incluyó la participación en el trabajo de investigación de campo, la transcripción y el tipeo de todas estas entrevistas, las cuales nos han servido para orientar desde entonces nuestra meta de escribir un libro acerca de la vida, la obra, la ideas y eel carácter de Alí. A ella y a toda su familia les estoy infinitamente agradecido por  su apoyo irrestricto porque, dicho sea bien “claro y raspao” por éste ni por ninguno de los innumerables trabajos de organización y promoción de la cultura venezolana y de sus figuras emblemáticas, quien suscribe percibió un centavo a cambio, menos tratándose del Padre Cantor de la Patria Venezolana cuyo espíritu me trajo esta vez (7) a la tierra rebelde y creadora de Bolívar.
    

A ratos escapaba a Cabudare para visitar a La Negra, a quien
pude entrevistar largamente en su casa, en presencia de sus familiares
y, en ciertas ocasiones, del propio Wilfredo Petit y de Pillo. En una
de ellas, me llevó a su cuarto y me sacó la maleta donde atesoraba
importantes objetos y documentos de y relacionados con Alí, con la
petición expresa de que los viera y nunca escribiera nada acerca de lo
que me iba a confesar. Esa petición ha sido cumplida por mí con el
respeto que me merecen Alí y absolutamente cada uno de los miembros
de su familia, en primer término de La Negra. Cuando ella viajó a
Santiago de Cuba en compañía de su hija para participar en el Festival
del Caribe, dedicado a Venezuela y a Alí, varias personas se le
acercaron a ella para proponerle que publicáramos en Cuba algún
documento, como la cronología comentada que aparece en el libro
mencionado recién salido de la imprenta de Barquisimeto, que
permitiera al pueblo cubano conocer mejor a su hermano en toda su dimensión para poderlo apreciar, musicalmente hablando, del modo en que ella lo había presentado en su amena charla en la Casa de Venezuela recién inaugurada en la Ciudad Héroe de la República de Cuba, cuna del Titán de Bronce Antonio Maceo.
Ella invariablemente me manifestaba la necesidad de que la
documentación inédita, algunas de ellas consistente en originales
autógrafos, que habían depositado ella, Sol Mussett y otras gentes en
nuestras manos, fuese publicada cuanto antes para llenar tan lamentable
vacío dentro y fuera de Venezuela.

 

     Cuando ocasión de las actividades del Centro nacional de la Diversidad cultural, en el año 2006 preparamos en INCUDEF la exposición itinerante, bautizada por la Licenciada Nora Lobo con el nombre “Alí Primera, una vida en imágenes”, no nos guiaba otra cosa que cumplir con la promesa que le hiciéramos a La Negra Primera, quien falleció mientras continuábamos en nuestro empeño de contribuir en algo a su pedido y, muy especialmente, en dar respuesta a la necesidad de que la mayoría
de la gente tenga acceso a tan valiosa documentación y testimonios,
enriquecida ahora con recientes documentos donados por la cantante Sol
Musset, viuda del cantautor. Ha sido impactante disponer del acta de nacimiento de Alí, en la cual precisamos la fecha exacta y el sitio de su nacimiento y la edad que declaran tener sus progenitores ante los testigos que acuden al acto de presentación ante el Prefecto.  También lo ha sido el acta de matrimonio con la propia cantante Sol y las copias de su cartilla militar y dos de sus pasaportes, en los cuales nos ha sido posible indagar acerca de los controles migratorios y sus viajes al exterior, no siempre suficientemente precisados.
 
Dada la habitual ansiedad con que manejo los asuntos importantes en que me involucro y, en ocasiones, debido a la dificultad por ver impresos en el tiempo deseado los hallazgos de nuestras indagaciones, he ido publicando algunos avances en internet, comenzando por las páginas de la revista digital Caribenet, cuya directora es mi entrañable amiga italiana Mariella Moresco Fornassier y de la cual fui con ella fundador y Jefe de redacción, así como también en el sitio www.archivocubano.org, que edita el antropólogo Carlo Nobili desde Roma. Parte de la exposición Alí Primera, una vida en imágenes y uno de mis artículos fueron colocada en el sitio web de www.aporrea.org y otros escritos por
mí en forma de libro digital en el importante sitio para la educación
www.monografías.com, a cuyos
editores agradezco expresamente su disposición de darlos a conocer
fuera de nuestras fronteras nacionales y aun de Latinoamérica, como amablemente se ha dispuesto a hacerlo en estos momentos el importante sitio
www.lycos.com, con links que conectan, muy eficazmente, a los interesados en estos temas.
 
Muchos municipios de nuestro Estado Falcón, estudiantes, profesores y gente
interesada en la cultura los ha podido ver, apreciar y leer gracias a
nuestro empeño de hacer de la comunicación social una de las vías más
eficaces para divulgar y promover los resultados de nuestros estudios
e indagaciones llevados adelante desde el Centro de Investigaciones
Socioculturales del Instituto de Cultura del Estado Falcón INCUDEF) a
través de diversas vías y medios, como los del mundo digital. He dicho en público, en numerosos escenarios, lo que ahora reitero: que nuestro
Atlas Etnográfico Cultural del Estado Falcón-Venezuela y el Caribe no será verdad hasta que no lo veamos en manos de cada niño de nuestra región, luego de haber pasado por las de los docentes, que tienen el raro privilegio de convertirse en vivos modelos que siguen a pie juntillas sus educandos, a veces de forma más eficaz que los que ofrecen sus padres en materia de la motivación y el interés que orientarán su atención y conducta hacia  asuntos a tomar en cuenta no sólo en sus estudios, sino incluso en sus vidas.
 

Desde nuestro Instituto de Cultura del Estado Falcón, el que enrumba con muy buen viento en la proa gracias al timón diestro del poeta Simón Petit y, ahorita, apoyándonos en la especial sensibilidad mostrada hacia la cultura por la Gobernadora del Estado, la licenciada Stella Lugo de Montilla, estamos trabajando para que este sueño se haga realidad, ya sea mediante algunas de las numerosas modalidades que ofrecen las modernas tecnologías de la información—como un multimedia-- o en soportes impresos. Lo ideal sería que lo lográsemos ajustados a los requerimientos de la didáctica, para lo cual se requiere del aporte de los pedagogos, en particular de aquellos profesores imbuidos en el espíritu de Simón Rodríguez, es decir, enfocados a la educación en la Naturaleza y adiestrados en el complejo arte o  trabajo con los niños, como lo han hecho con excelentes resultados artífices de la dimensión de la Santa Sobeyda de las Muñecas de Trapo (7), en su extenso peregrinar por el mundo y, también mediante el juego,  el artesano Pedrito Amaya con sus juguetes de madera y su Taller de Ingenio ne la modalidad de una ludoteca , por citar dos ejemplos cercanos que me han impactado e iluminado con sus creaciones vivenciales, en comunidades y escenarios disímiles. Ambos han demostrado las enormes posibilidades que ofrece el juego para instalar los mejores y más auténticos valores creados por el pueblo en el ámbito de sus tradiciones culturales y artes creadores, entre las que hay que incluir los saberes ancestrales, el pensamiento científico y las tecnologías populares, de los cuales tenemos el raro privilegio de contar con exponentes de talla mundial en nuestra región falconiana, como el cabureño Ibrahim López García.

 

     Alí, con su vida sencilla y honesta, sembró en mi corazón un pequeño
arbolito que ya tenía sus raíces antes de que él se me presentara en
el camino: el amor por el pueblo venezolano y la espiritualidad muy
acentuada que lo caracteriza. Sin amor por el terreno donde uno nació,
no se es nadie ni se emprende nada que valga la pena en la vida. Eso lo
aprendimos en el libro
Herido de Vida, del poeta Héctor Hidalgo Quero,
quien como nadie entre los intelectuales venezolanos me enseñó a
entender a Alí, el significado de su canción y la dimensión universal
de su talento, afincado en la tierra de Paraguaná, a pesar de haber
nacido en Coro. En clara señal de gratitud, reconozco aquí el impulso inicial que me dieron en cuanto a sentimiento y admiración por Alí los dos hermanos
guaros mencionados, Pillo a la cabeza de ellos, y este otro último
estímulo recibido de tanta gente admirable aquí en el Estado Falcón, entre quienes resulta obligado mencionar al poeta y pintor Benito José Mieses, director de la Plataforma del Ministerio de la Cultura en la región. Gracias a esta atmósfera de inspiración, he continuado la labor de investigación de campo que nos ha permitido dar a conocer aspectos desconocidos de la obra
y la vida de Alí, como los ofrecidos en mi libro
Alí Primera, Padre
cantor del Pueblo, editado e impreso por Ediciones de la Presidencia de la
República, perteneciente al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia, con sede en el Palacio de Miraflores.
 

     A ese noble empeño me he aplicado durante estos últimos cuatro años que llevo --de manera ininterrumpida-- en la Curiana ciudad “ de bandera y misa”,
junto con los miembros del equipo de estudio de nuestro Centro de Investigaciones Socioculturales que fundé, entre quienes sobresale el compositor musical y escritor Pedro Eduardo Concepción Martínez, coautor de la investigación de campo y documental, en ese período de tiempo, entre cuyos resultados surgió su “Entrevista imaginaria”, que junto con otros textos sustancian notablemente la presente obra que
tenemos el honor de ver publicada por el Fondo Editorial del Instituto
de Previsión y Asistencia Social del Ministerio de Educación(IPASME), que dirige el  Lic. José Gregorio Linares. En justicia muchas
otras personas han contribuido a que la misma haya alcanzado el cuerpo
que hoy podemos poner a disposición del lector venezolano y, a través de internet, el de cualquier sitio del planeta: el cantautor Orángel
Lugo nos ofreció valiosa información y el poeta Simón Petit, ambos
conocedores de la vida de Alí en tanto cantaron con y se relacionaron con él, también nos dio acceso a fotos que
incluimos en ella.  

 

Otro granito de arena fue aportado por el incansable Mario Aular,
cronista del barrio coriano Curazaito y La Guinea, quien nos ayudó a localizar la
tumba de Antonio Primera, padre de Alí, la que muchos de los familiares de Balikia
ubicaban en su natal Paraguaná. Los resultados de su acuciosa investigación de archivo echa por tierra mucho de lo escrito por prestigiosas personalidades del mundo intelectual acerca de la muerte del padre de Alí y es, para mí, el ejemplo más elocuente de que lo que está produciendo esta Revolución bolivariana en materia de desencadenar el talento y el trabajo creador de humildes ciudadanos de nuestro pueblo. Hemos incluido aquí los documentos encontrados por él en torno a las personas y a las circunstancias que se relacionaron con su muerte trágica a manos de uno de los reclusos de la Cárcel de Coro. Ha sido, asimismo, importante lo aportado por José Montecano en la identificación de personas que aparecen en algunas de las fotos y también  la de su hermana Mireya Padilla Rossell, quien nos abrió las
puertas del hoy Museo Alí Primera, inaugurado en los terrenos del patio de la casa de Carmen Adela, donde se atesoran valiosos
documentos y objetos,  algunos de los cuales resultan de consulta obligada para quienes nos interesamos por reconstruir  el árbol genealógico de la familia Primera-Padilla-Rossell, en primera instancia, para luego continuar haciéndolo con el resto de las familias con que se vinculó en orden de parentesco el genial trovador paraguanero.
 
    
No menos importante fue el testimonio o fe de vida y los aportes de otros familiares, vecinos de Coro y de otros sitios  de la geografía aliprimeriana, a quienes queremos aquí agradecer su colaboración. Consignamos los nombres de María Magdalena Rossell, de su hija y de William Rossell El Abuelo, primos de Alí, y de la señora Paula Ramona Sánchez, de 84 años, vecina frente con frente de Carmen Adela, durante su estancia en este emblemático asentamiento del Gran Diao Manaure llamado  Curiana, considerado por algunos reputados intelectuales como Primado de Suramérica y hoy incluido en su Lista de sitios que ostentan la condición de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

 

Motivada por sus estudios, desde Inglaterra viajó a Santiago de Cuba, donde yo residía, la británica Dashell Hersh, joven estudiante de Etnomusicología, a conocer a “el cubano” interesado y entregado  al estudio de Alí Primera. Por sugerencia mía, visitó Falcón y me envió desde su país natal la copia en CD del fonograma De una vez, producido por una casa disquera de Alemania, durante el ciclo europeo del Cantor del Pueblo Venezolano, acompañado de sus respectivas carátulas, también incluidas aquí. Y a Santiago regresó a participar, en el 2005, en el Festival del Caribe dedicado a Venezuela y a Alí, donde presentamos con los guaros nuestro libro Entre la rabia y la ternura, con la presencia de los Ministros de cultura de ambos países, Farruco Sexto y Abel Prieto, del entonces embajador de la República Bolivariana de Venezuela en la República de Cuba, profesor Adam Chávez Frías y de la querida hermana Carmen Antonia La Negra Primera y de su hija Analy.

 

Para darle continuidad a la decisión de que en cada producción derivada del Atlas, y del Atlas mismo en su conjunto, participen la mayor cantidad de colaboradores posibles tanto del mundo académico como de las comunidades vinculadas a cada uno de los temas tratados en ellos, editamos e incluimos aquí los trabajos de varias personas vinculadas de una u otra forma a Alí, en vida o después de su siembra, como el folleto Lloviznas del Turupial, del poeta y cronista de Carirubana Guillermo de León Calles; fragmentos del libro Herido de vida, ya comentado; la crónica “Carmen Adela”, del libro póstumo Entre coriano te veas, del escritor, pintor y músico Eudes Navas Soto, de quien incluimos aquí otros textos inéditos gracias a la gentileza de su esposa Lilia Josefina Camacho y de su hijo Eudes Navas Camacho; un texto escrito por Sol Musset y el testimonio de Sobeyda Jiménez, “La Muñequera”, a quien el cantautor le dedicara una canción.

 

Sé que se nos escapan muchos nombres en los créditos colocados en
algún sitio del presente Cuaderno de Avances del Atlas, pero la urgencia de que entren en imprenta nos permitirá el debido descargo. Ya saben que esta obra se
la dedicamos al “vientre sonoro de Carmen Adela”, La Parlamentaria, tal y como nos lo pidió ese otro poeta inconmensurable que se llamó su hijo mayor, el finado Asisclo Primera Rossell.

 
Lic. José Millet
Editor del Atlas del Estado Falcón-Venezuela y el Caribe
Jefe del Centro de Investigaciones Socioculturales de INCUDEF.
Coro, octubre 31,2008-mayo 25, 2009.
 
 
 
 
 
 
 
I.- Biografía documentada y testimonial del cantautor venezolano Ely Rafael “Alí” Primera Rossel (l941-1985)

 

Por José Millet

 

 

1.-NACIMIENTO: fecha y lugar exactos en que tuvo lugar

 

“Cuando Alí nació fue una emoción muy grande. Alí nació a las 12 justo de la noche. Alí pesó cuatro kilos y medio.”

                                           Carmen Adela

 

31 de octubre de 1941: Nacimiento de Alí en Coro, capital del Estado Falcón.

 

Ha existido controversia respecto a la fecha de nacimiento de Alí a consecuencia de las numerosas veces en que el propio Alí declaró—incluso por escrito-- haber nacido el 31 de octubre de 1942.  Esta afirmación también fue dada por válida al haber sido corroborada por numerosos familiares suyos y, para complicar más el asunto, sería repetida por escritores y periodistas que nunca se atuvieron a ninguna prueba documental para confirmarlo. Por mi parte, en varios artículos y en dos libros publicados en Venezuela, sostuve esta última fecha como verdadera, a pesar de que reconozco que hubo una persona que trató de sacarme de mi error: el poeta y “biógrafo de las canciones” de Ali, profesor Héctor Hidalgo Quero. Hace un tiempo  cambié de criterio a partir de lo afirmado por el cantor en un documento autógrafo suyo firmado en Cuba en 1977, descubierto por mí en la prestigiosa institución cubana Casa de las Américas y ahora confirmo la siguiente nueva fecha a partir de la copia de la partida de nacimiento proporcionada, recientemente, por Sol Musset, su viuda. Definitivamente, según ambos documentos, Alí Primera nació el 31 de octubre de 1941 en la ciudad de Coro, actual capital del Estado Falcón, República Bolivariana de Venezuela.

 

El nombre legal del cantor falconiano no es Alí, sino Ely,  según su partida de nacimiento, derivada de su presentación el 2 de enero de 1942, después dos meses y dos días de nacido, ante la Prefectura del Distrito ( hoy Municipio) Miranda, con sede en Coro:

 

Certificado de presentación del bebé Ali en la Prefectura de Coro: El Jefe civil del Distrito Miranda, Estado Falcón, Juan Bautista Barrios, en su carácter de Jefe civil del Municipio Santa Ana del Estado Falcón , certifica que el dos de enero de 1942 fue presentado un niño ante su despacho  por parte de  Antonio Primera, de treinta cuatro años de edad, casado y de profesión agricultor “y vecino” quien manifestó que dicho niño nació el 31 de octubre de 1941 en el Instituto de Maternidad Oscar María Chapman de la ciudad de Coro, que tiene por nombre Ely Rafael y que es hijo legítimo con su esposa Carmen de Primera, de treinta años de edad, casada, de ocupaciones domésticas y también vecina del mismo Municipio Santa Ana. Los testigos de este acto fueron Rubén Darío Torres  y Tiliano Lugo, mayores  de edad y vecinos de la ciudad de Coro. Leída el acta, el presentante y los testigos manifestaron su conformidad y la firmaron, junto con el jefe civil y el Secretario Raúl Dovale. La copia de este documento fue expedida por el Prefecto del Distrito Miranda del Estado Falcón, en Coro, el 8 de octubre de 1965.

 

Ely Rafael serán los nombres con los que el futuro compositor musical y cantor, en lo adelante, se vio obligado a firmar todos los documentos oficiales, aunque, años después, el nombre artístico y el nombre con que se le reconoció familiar y popularmente sería el de Alí Primera. Y con éste aparecerá en cada uno de sus discos, entrevistas, comunicados y otros soportes de su producción artística e intelectual.

 

Llamo la atención acerca de que no se trata de un error de transcripción del nombre por parte de la persona que hizo su registro en la Prefectura, porque los nombres bíblicos son usados con mucha frecuencia por la población del campo y, para reafirmar mi punto de vista, debe repararse en el hecho de que este mismo nombre se le colocó a otro de los hijos de esta familia. Por lo demás Ely es una voz, de origen hebreo antiguo, usada para designar a Jehová, de alta significación al punto de establecer cuatro estratos en la forma empleada para designarlo y la eloista (derivada de Elohim) es una de las principales.

Alí Primera nació en Paraguaná?

 

De acuerdo con el documento de presentación ante el Prefecto del Distrito (hoy Municipio) Miranda que transcribimos arriba, Ely “Alí” Rafael Primera Rossell nació en la clínica Instituto de Maternidad Oscar María Chapman, situada en la calle Falcón esquina con la calle Colón, en la ciudad de Coro,  en lo que es  hoy la sede administrativa de la  Zona Educativa.

 

Sus padres

 

“Mi madre es el centro de mi vida, al igual que de mis otros hermanos y de los nietos que tiene ya la vieja. Ella es una mujer entera con una inmensa ternura. Esa Carmen Adela, ¡qué tronco de mujer es!”

Alí Primera

 

Sus padres, ambos de origen campesino, fueron Carmen Adela Rossell, natural de San José de Cococdite, nacida en 1912 y fallecida en Punto Fijo en octubre de 1996, y Antonio Isidoro Primera, de profesión agricultora, nacido en la Península de Paraguaná en 1908. Se afirma que habían llegado a Coro en la década de los cuarenta en la búsqueda de mejoras económicas, luego de una vida dedicada por ella a madrugar y “jalar batea” todo el día. Parece más cercano a la verdad lo puesto en boca de la esposa por el cronista y poeta Guillermo de León Calles de que un pariente suyo que era oficial de policía “logró conseguirle unos puestos de trabajo en Coro a Antonio Isidoro, Panchito y Fito Primera y a Genaro Ruiz.” Es así como el oficial de policía recién nombrado se instala en una casa cercana a la Cárcel de Coro, ubicada en la calle La Paz, junto a su esposa y los hijos de ambos, nacidos en San José de Cocodite de manos de la comadrona Mama Pancha.

 

Mama Yeya, como se le llamó luego a ella, confesó a los ochenta años de edad, en entrevista para el diario coriano Médano, el 20 de octubre 1992, que era de Coro y que “ya casada me vine a Paraguaná. He dado a luz trece muchachos, sin contar tres abortos...Fue muy duro levantar  a mis hijos, pero me siento muy orgullosa de todos ellos.” Se casó dos veces y Alí fue el penúltimo de los siete hijos del primer matrimonio.

 

2.- INFANCIA

 

“En esta casa vibraron los primeros cantos del niño nacido en la Maternidad de Oscar M Chapman el 31 de octubre de 1941 quien con el nombre de Alí Primera se erigió en patrimonio de los humildes de Latinoamérica.”

(Tarja en la fachada de la casa de la Calle La Paz # 33.)

 

De 1941 a 1944: Primeros pasos en la ciudad coriana en compañía de sus seis hermanos.

 

El niño recién nacido fue instalado en la casa de vivienda ubicada en la calle La Paz  número 33, entre las calles Hospital y Millar. En esa casa, aprende a caminar y transcurren sus primeros dos años de vida y meses, en compañía de sus padres y de sus hermanos quienes eran para entonces, en escala de nacimiento, los mayores  Asisclo, Ramón “Monche”Antonio, Ángel Alfonso y Ada María; y, los menores, Edgardo José, Carmen Antonia “Toña” y Héctor Antonio, todos nacidos en el sitio rural paraguanero San José de Cocodite de la mano de la partera y abuela materna Mama Pancha, excepto Héctor y Alí. Ella preparaba las viandas para los compañeros de su marido y, en ocasiones, enviaba a los mayores a vender algunas golosinas caseras.

 

5 de agosto de 1944: Muerte violenta de Antonio Primera,  padre de Alí

 

“Pedro Agüero se llamaba el matroso. A él lo trajeron para colocarlo en la sala Bandera

y, a pesar de que el finao Antonio Isidoro advirtió que era un elemento peligroso, nunca le hicieron caso.”

                       Carmen Adela


Antonio Isidoro Primera (1908_1944) fallece el 5 de agosto de 1944, según la fecha inscripta en la lápida colocada en su tumba del Cementerio Municipal de Coro y que acaba de demostrar fehacientemente nuestro investigador Mario Aular con el descubrimiento de una valiosa documentación existentes en  archivos locales. El padre de Alí se desempañaba como funcionario de la policía en el internado judicial o Cárcel de Coro, donde es herido con un arma de fuego por un preso en el Cuartel de ese cuerpo de seguridad ubicado en el local que hoy ocupa hoy el Ateneo de Coro, en la calle Federación, diagonal con la Plaza Bolívar. En total caen heridos, algunos mortalmente, varios policías, comenzando por el Coronel Jesús Díaz y Guillermo de León Calles. menciona a Gregorio Colina. “Condena a la miseria total a familias que vivieron durante meses de la siembra de la esperanza”, entra ellas a la de Alí.

 

Al producirse este trágico hecho, el niño Alí tenía 2 años y 9 meses de edad.

 

En las entrevistas que le hiciéramos a su hija Carmen Antonia Primera cuarenta años después, ella no ofrece el testimonio del profundo significado que tuvo su padre para el racimo de sus siete hijos. Presa de la desesperación al ver a Alí encarcelado por la DIGEPOL confiesa haberse dirigido al espíritu del finado padre en estos términos:

 

El estuvo 35 días metido en la Digepol. Yo rezaba, le pedía a mi padre Antonio Isidoro Primera, le decía:” tú te fuiste cuando yo tenía 4 años y tu hijo Alí 2 años y medio, yo tengo un gran recuerdo de ti, lo supe por mi madre que fuiste un gran hombre de pueblo, lo que ganabas lo compartías con tus hijos, con la gente…”

 

Y a seguidas de esta plegaria, traza algunos rasgos de su hermano preso como continuador de los de la                                                                                                                                                                                                                                                                                                              generosidad característica del difunto que ella ha apuntado. De modo que los valores de uno son asumidos por sus criaturas como un legado de alto valor social.

 

3.- Regreso desde Coro a Paraguaná

 

1944 al año de 1947: Residencia en la tierra; San José de Cocodite

 

“Después que murió mi esposo, Alí tenía 3 ó 4 años, de ahí nos fuimos a San José de Cocodite, ahí se ponían a sembrar,  yo les hacía los huecos y ellos iban echando la tierra. Yo les compré un par de camisones y se los marqué, formaron un corral por ellos mismos.”

Carmen Adela

 

La viuda Carmen Adela se muda con sus siete hijos de su primer matrimonio a la casa de vivienda “Verapaz”, de su madre María del Rosario “Mama Chayo” Rossell, ubicada en El Barbasco, del asentamiento rural San José de Cocodite. En esa residencia de campo de la Península de Paraguaná vivirán hasta 1947.  De esa casa conservamos el testimonio escrito por el hermano mayor Asisclo,

 

… la casa grande, cálida y bonita de Mamachayo, en esa casa de entonces vivió Alí sus

inocentes años de niño. Creció con privaciones de muchas cosas, pero su corazón, sus

sentimientos y su espíritu tomaron forma, inspiraciones y música de los amaneceres. Años viejos que hoy dicen de poesía humilde, como las pringas que mojan las sicaguas, las tejas y las matas de caimitos. Pasaron los años de Alí, hoy se siente los latidos del corazón al pisar los restos de tantos recuerdos, de arepas calientes de cariño y amor, en el fogón de la casa, y en aquellos juegos de valentía, en donde Alí dejaba correr sus emociones, sus risas y sus miradas, sigamos soñando.

 

“El campo paraguanero fue el mejor maestro. Allí se concentraron las vivencias que con el pasar del tiempo se convertirían en canción…”

Héctor Hidalgo Quero

¿Alí Primera conuquero?

 

“Alí chiquitico se ponía a sembrar, junto a sus hermanos. Formaron un corral hecho por ellos mismos, buscaban leña, llenaban los tinajones de agua. El propio Alí recuerda que “teníamos que recorrer varias leguas de camino con baldes en los hombros, porque no había agua en Paraguaná.” Cuando terminaban,  Carmen Adela recuerda que le decían: “madre, vamos a echar volantín, a jugar metras”, las medias llenas de metras. Toditos unidos, mis hijos no peleaban. Yo me ponía a hacer los oficios.”

Carmen Adela

                        “…corral, corral!

                         ya no hay sol en la quebrá

                         pa comer la mazamorra

                         la jorrita hay que ordeñar

                                                                Alí Primera (canción Mama Pancha)

 

En efecto, los numerosos miembros de la familia, sobreviven con los frutos obtenidos por el trabajo que realizan en el pedazo de tierra  de un conuco prestado por el tío “Chon” y, al decir de su amigo Héctor Hidalgo, el muchacho se siente “agradecido de los frutos cosechado en el pedazo de tierra prestado.” A esta labor agrícola se suman otras actividades de trabajo doméstico que lleva adelante la madre de Alí con el apoyo de los miembros de su núcleo familiar. La madre tenía que arreglárselas con los rudimentarios medios al alcance de una humilde familia; así, para planchar usaba un anafre encima del cual colocaba tandas de varias planchas de hierro, las que reponía cuando se iban enfriando.

 

4.- Educación ética en el seno familiar

 

Refiriéndose a la educación recibida en el seno de su familia en aquellos tiempos, la hermana de Alí, Carmen Antonio “La Negra”, ofreció su testimonió lo siguiente en una de nuestras entrevistas:

 

“Ella decía: “mijos, pidan, no tomen lo ajeno, la moral por delante, las buenas costumbres, nunca levantar calumnia, no vivir del chisme”. Esa era Carmen Adela para nosotros y eso fue un ejemplo grande, por eso yo les aconsejo a las madres, ser buenas y enseñarles a los hijos para que sean buenos hijos de la patria, no lujo…”

 

Carácter del niño Alí: su futura personalidad solidaria y generosa

 

En esa humildad propia de las familias de campo se va forjando la personalidad de un niño especial por su sensibilidad profundamente humanista. Y así lo testimoniará décadas después su madre en estos términos: “…Con su carácter de él, él no cambió su carácter, él era así desde chiquitito, buen corazón mi hijo como él mismo, como terminó en su vida. Alí era tal  que si veía una criaturita rota, ]me decía] “mamá no hay una camisita por ahí”?... él era así….” En aquel medio hostil y en la transmisión de los valores por parte de su madre, a veces sólo con el comportamiento cotidiano silencioso, hay que buscar el germen del sentimiento profundamente humanista y solidario que caracterizará a Alí Primera.

 

Su encuentro iniciático con la música: la herencia familiar y vecinal

 

“El trabajo de roturar y sembrar los campos es más llevadero y esperanzador cuando se oye el bullicio de los compañeros ¡metiéndole el lomo a la tarea común”

Alí Primera

 

He escuchado versiones acerca de la inclinación temprana de Alí por la música, incluida la de que de manos del tío “Chon” mencionado que les presta el conuco, comenzará la vinculación de Alí con la música, que se hace presente en el “charrasqueo del cuatro” y la “guitarra defensora de galopante percusión”. Pero esos elementos familiares deben ampliarse al contexto de la cultura del asentamiento San José de Cocodite, donde se destaca una intensa vida musical a nivel familiar y en numerosos saraos realizados entre vecinos, según lo ha documentado la profesora Evelyn Martínez en su artículo “Historia y cultura del caserío San José de Cocodite.” El propio Alí quien ofreció las precisiones que deben tomarse en cuenta para dilucidar este asunto: “Yo era campesino y los fines de semana, recorría leguas de camino para llegar al pueblo y ver un pequeño conjunto musical con violín campesino, cuatro y maracas que había. Mi padre era cuatrista y cantador de salves, en la celebración de la Cruz de mayo. Quizá de allí la herencia musical. De mi tío Juan aprendí a sacarle al cuatro el primer tono, un cuatro muy rústico con cuerdas de tripa de chivo.”

 

A pesar de las estrecheces de la vida material en que se desenvuelve la familia Primera Rossell, logran que el mayor de los hermanos, Asisclo, comience a estudiar, expresión de la cohesión y unidad familiar frente al medio ambiente hostil.

 

Según testimonio de una de sus hermanas, la madre accede a que Alí pase un tiempo con un pariente que vive en El Milagro, cercano a la localidad de Los Taques. En todo caso, el contacto con la naturaleza y el paisaje marcarán definitivamente la sensibilidad del niño, la que los reflejará luego en su creación poética.

 

5.- El segundo matrimonio Carmen Adela y el nacimiento de otros tres hijos

 

“Mi madre se casó a los ocho años de haber muerto mi padre y tuvo tres hijos más; yo en estos momentos soy el del medio, pues tengo cinco hermanos mayores y cinco menores”.

                                                                                                                      Alí Primera

 

1952: Su unión  con José Padilla

 

La madre Tía Yeya, como llaman algunos de sus familiares a Carmen Adela en esa época, se casa con José Padilla y sus hijos sumarán diez, con la incorporación de los nuevos vástagos de esta unión amorosa Mireya Josefina,  Esmil José “Montecano” y Ely Jesús. Es decisiva la educación familiar que, en esta nueva y difícil circunstancia, descansa en la abuela paterna Mama Pancha, “comadrona y rezandera”, según el texto de la canción que luego Alí le compondrá, uno de cuyos fragmentos colocamos arriba.

 

Marcha del campo hacia la costa y encuentro con el mar y sus pescadores.

 

1947 o 1951?: Residencia en la costa…Caja de Agua

 

“De San José me vine pa´ Caja de Agua, ahí fue donde Alí vendió agua, leña, se terció esas cestas de pan, limpió zapatos, ahí está su cajón: “hoy no fío, mañana sí”.

Carmen Adela

 

El propio Alí manifiesta tener diez años de edad cuando la familia decide mudarse a la costa “donde había posibilidades de vida, donde estaba enclavada la refinería.” Y, en efecto, en la búsqueda de medios económicos que paliaran la precariedad apuntada, la familia Primera_Padilla Rosell se traslada del campo hacia la zona costera y se instala en Caja de Agua, donde sus hermanos y Alí ayudan  monetariamente a su madre mediante la venta de agua, de leña, de empanada y pan dulce y la limpieza de calzado o el servicio de maletero en el aeropuerto de Las Piedras. Su hermana Carmen Antonia nos atestiguó que “mi madre lavaba para la calle para darnos de comer y tener ropita para taparnos nuestros cuerpitos”.

 

Educación primaria: Alí aprendió a leer y a escribir a los doce años, entre pescadores

 

De labios de Alí supimos que “para esa época [es decir, a los diez años¨[ más o menos fue que comencé a leer y a escribir” y, a continuación, nos enteramos quién fue el maestro que contribuyó decisivamente a proporcionarle esta indispensable enseñanza: “Me enseñó el maestro Figueredo, que era trabajador en la aduana y enseñaba a leer a los pescadores_ en esa escuelita yo fundé una casa de cultura_, a los doce años fue cuando yo empecé la primaria, pero con todo lo que yo había aprendido, en la escuela me pusieron directamente en cuarto grado.” Alí se refiere a  la escuela de esa localidad “Diego Ibarra”, donde culmina ese nivel de enseñanza primaria con altos índices académicos. Esto es congruente con otro testimonio de Alí en el que afirma que en la costa “empecé a estudiar  las primeras letras, me hice limpiabotas y después me a una escuela para adultos. Allí terminé la primaria.”

 

Allí “estudié hasta primer año de bachillerato y entonces me vine a Caracas”, confiesa el cantautor.

 

6.- ADOLESCENCIAY PRIMERA JUVENTUD

 

194_?_1951: Residencia en Las Piedras

 

1951: Aprende a leer y a escribir

 

En efecto, luego la familia se muda  al asentamiento marinero Las Piedras, donde Alí aparece en una foto boxeando con su hermano Héctor. Alí asiste a las clases nocturnas que el maestro Figueredo impartía a los pescadores en un local cercano a la playa y allí, a los diez años de edad, aprende a leer y a escribir. Finalmente, concluye el primer nivel de enseñanza primaria o elemental, justamente en aquella escuela para adultos. En este sitio afina su aprendizaje del cuatro, mediante la observación detallada del maestro Fidias Pardo, a quien imita con gran acierto.

 

1952: Sus primeras canciones escritas

 

Continúa  su formación escolar y  musical

 

Estando en Cuba, en noviembre de 1977, ante los medios de prensa resume así su formación escolar: “mi origen es campesino, llegué con dificultades a la escuela primaria, a la secundaria y la universitaria” […) pero “tuve una madre que me orientó mucho.” A su vez, es la propia familia la que le proporciona un sustento a su vida que provocará que ésta se desarrolle en una tensión entre la formación académica y la necesidad de expresarse artísticamente: en aquélla “había artistas no conocidos que cultivaban los cantos de cruz, de altares y de velorios.” Y a la edad de 13 años “comencé a escribir canciones muy sencillas que hablaban del amor a mi madre, de cómo veía a un viejo pescador. Escribí serenatas y pasé mi infancia entre el campo y la costa.” Como bien ha apuntado Hidalgo Quero en su libro Herido de vida, “no había pasado, todavía, de la mera diversión, de la enamorada serenata. Del bolero: “cuatrocientos y pico de canciones románticas.”

 

1955: Primera detención del subversivo adolescente Alí

 

“Empecé desde muy tierna edad a ser un militante revolucionario”.

Alí Primera

 

En 1955, a la edad de 13 años, Alí fue detenido en Paraguaná cuando lo sorprenden repartiendo “propaganda subversiva”.

 

7.- LOS PRIMEROS AÑOS MOZOS

 

1959: Primera y única militancia política

 

1959-1972: Militancia “orgánica” en el Partido Comunista de Venezuela *(escrito por A.Primera en Cuba, en 1977 En color verde de aquí en lo adelante.)

 

A un año de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez y en el año del inicio de la Revolución cubana (1959), se produce el inicio de su militancia política en las filas revolucionarias, la que no abandonará nunca. Repárese en que Alí tenía para entonces 18 años de edad. Sin embargo, en su famosa intervención ante la prensa internacional durante en el I Festival del Nuevo Canto Latinoamericano que tuvo lugar en abril de 1982 en México, el propio cantautor afirma que ha sido “revolucionario desde hace 26 años”, es decir, desde 1956, ¿acaso desde el año en que lo detuvieron por repartir “propaganda subversiva” en punto Fijo?

 

8.- CARACAS: LA JUVENTUD DEDICADA AL COMPROMISO POLÍTICO

                                                                                                     “El riesgo, que creció…”

                                                                                                       Héctor Hidalgo Quero

196?…: Llegada sorpresiva a  Caracas

                    

“Me vine a Caracas en una cola que me dio Chuto Navarro. Nos vinimos en esa búsqueda de un mundo mejor, de oportunidades y superación. Los sacrificios y privaciones, problemas de la familia, no es necesario decirlas. Sin embargo, en la gran ciudad fuimos echando pa alante.”

                                Alí Primera

 

En el apartado titulado “Desde Truco a Balconcito”, de su libro Herido de vida, Héctor Hidalgo ofrece claves simbólicas de este pasaje de su vida al mencionar el “tanque colectivo es la casa de vecindad caraqueña”; menciona el Liceo Caracas y su acercamiento a la estrella roja, es decir, su vinculación como militante en la Juventud Comunista. Pero Caracas es otra realidad, donde radica el gobierno y el poder se concentra en puntos sensibles para aplicar la represión, como los centros de estudios y los estudiantes, siempre parte de la vanguardia de la resistencia. Por tanto, en la gran urbe “el riesgo creció” para el adolescente que había sido detenido en Paraguaná cuando repartía “propaganda subversiva” siendo apenas un adolescente.

 

Su hermana Carmen Antonia “La Negra” nos relató que a principios de los sesenta recibió en su casa la llegada sorpresiva de su hermano Alí, quien alegó que había decidido continuar sus estudios en la capital de Venezuela.

 

196Comienza sus estudios de Bachiller en Caracas

 

En los primeros años de la década del sesenta, pues, inicia su bachillerato en ciencias en el Liceo de Caracas, según el mismo Alí lo ha testimoniado: “El bachillerato lo estudié ya en Caracas.”

 

1963: El bachiller en ciencias.

 

Alí confiesa que, entre serenatas y militancia política, se las ingenia para graduarse de bachiller en ciencias en el Liceo “Caracas”.

 

En la entrevista ante la prensa cubana realizada en La Habana en 1977, Alí hace una confesión muy importante para seguir el hilo conductor de su existencia: “Al llegar a Caracas me ubico como cantor, pero quería seguir los estudios de Química.” Es decir, nuevamente aflora la contradicción entre el artista y el estudiante que está consciente del deber de culminar una carrera, pero finalmente, recibimos de su propia voz la verdad: “En la UCV hice estudios de Química sin terminarlos.”

 

9.- La cárcel y el despertar de su conciencia como artista

 

1965: ¿Primer encarcelamiento?

 

La periodista Mercedes Martínez lo entrevista en la redacción del Diario de Caracas y en su artículo titulado “Alí Primera: una madera que arde contra la humedad”, lo considera esencia de los años sesenta, “portavoz de varias generaciones de jóvenes abocados a un proceso revolucionario”. Habla de su ronquera crónica a causa de la ingesta de cigarrillos y de un posible tic nervioso con su pestañeo casi constante, mientras le formula las preguntas. Llama la atención la afirmación de haber caído preso cuando la Digipol lo sorprende en un acto de protesta por la invasión de los marines yanquis a Santo Domingo ocurrida en 1965. Luego narra cómo, cuando estudiaba Química y vivía en una residencia de la UCV, en 1967 la Digepol lo agarró otra vez y lo metió en la cárcel durante más de tres meses. Pero de esto no hay que vanagloriarse, sino sacar de ellas resistencia y valor para salir dignamente del paso.

 

Alí, ¿analfabeto musical?

 

Hay una declaración sumamente importante a tomar en cuenta en lo que respecta a la formación académica de la que carecía el autor de “Techos de cartón” en materia musical y lo confiesa con toda crudeza: la periodista que él compone las canciones al lado de un cuatro o de una guitarra “La letra y la música salen simultáneamente. Yo soy analfabeto, porque no sé leer ni escribir música. No tuve posibilidad de hacerlo, pero creo que en vez de una virtud es una limitación. Sin embargo, tengo dos grandes aliados: Alí Agüero y Emiro Delfín, quienes sí saben de música”.

 

10.- INGRESO EN LA UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA

 

1965 a 1968: Ingresa Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Caracas

para realizar estudios de Química. *

 

“Yo fui serenetaro, en ese tiempo la canción llevaba un mensaje que estaba inscrito en el deseo de plantear el amor a través de la canción, o tal vez la diversión.”

                                                                                                                Alí Primera

 

1965: Su ingreso a la UCV

 

Resuelve la contradicción apuntada más arriba entre el artista y el estudiante, mediante su ingreso en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Caracas para estudiar Química. La fecha apuntada arriba de 1965 parece corroborarla la información proporcionada en junio de 1969 a la periodista Livia Plana en su entrevista titulada Ali Primera, voz de protesta en la canción venezolana quien afirma que Alí “estudia en la Universidad Central, quinto Año en la Facultad de Ciencias” y lo describe como “un muchacho de nuestra generación” que va a la moda actual: “pelo abundante, pantalón y chaqueta deportiva, desaliñado en el andar pero quiere comunicarse cantando con una voz de protesta.”

 

En esta entrevista afirma haber compuesto las canciones Humanidad, América latina obrera y la más reciente, No basta rezar, la cual “trata de decir en ella que con oraciones solamente no se va a cambiar nada”. Y, ante la pregunta dirigida a indagar si tiene algún disco, Alí responde que no , “pero creo que pronto vamos a grabar un LP, por iniciativa de un grupo de amigos que me entusiasmó a hacerlo. Vamos a ver si tenemos suerte.”

 

En los espacios públicos universitarios, incluidos jardines y cafetines, se da a conocer como serenatero, con lo cual confirmamos la imagen de cantor romántico que se ha venido forjando desde su último período de estancia en la zona marítima próxima a Punto Fijo, entre Caja de Agua y Las Piedras.

 

11.-1967: NACE EL CANTOR ALÍ PRIMERA

 

“En el año 1967, escribo la primera canción que inicia el cantor de hoy: la canción necesaria…y la escribo en un calabozo donde he ido a dar con mis huesos, después del allanamiento de la UCV.”

                                         Alí Primera

 

En las garras de la DIGIPOL y su respuesta comprometida: la canción social

 

Significado de la canción Humanidad como

 

Yo no sabía lo que era un cantor por la incomunicación planteada. La gente estaba oyendo algo nuevo, pero había algo muy importante que en mí se sembró para siempre: el papel desinhibidor del cantor y del canto que se hace cuando se plantea en él un respeto por el hombre…

                 Alí Primera

 

En 1967, tras el allanamiento de la Universidad por parte de la policía del “demócrata” Presidente del país Raúl Leoni, Alí es conducido a los sótanos de Las Brisas de la DIGEPOL, junto con otros estudiantes. Allí escribe su canción “Humanidad”, inspirada en la niñez desvalida como símbolo de las injusticias del sistema capitalista. Esta fecha y tal encarcelamiento, marcan un corte radical en su vida: confiesa haber experimentado una profundización en su compromiso como militante revolucionario y que, desde entonces, ha andado “un solo camino, acompañado de la canción y con una presencia activa en los combates que ha ido librando mi pueblo”; en suma, haber descubierto a la canción como un arma de lucha, que ayuda a despertar la conciencia de su pueblo y  a convertir su entusiasmo en un movimiento popular en el que el pueblo se convierte de un sumiso espectador de su realidad en “un activo luchador por transformar” la realidad.

 

Me parece muy importante su testimonio ofrecido una década después en Cuba: “En la cárcel traté de representarme cómo estaría la gente en la calle. Se me presentó una imagen muy bella de niños. Me vi como campesino o como limpiabotas, pero no pidiendo “plata”. Quise conocer a los niños de Viet Nam. Recordé a los negros norteamericanos e hice una canción que se llama Humanidad. Fue lo primero que escribí en un sentido de denuncia social.” Esto es, aunque confiesa que haber escrito otra dedicada al Che, se ha producido el tránsito de la canción que tenía por protagonista el paisaje o el amor, a la del hombre como compromiso central. Los barrotes se convierten en reflexión, en denuncia viril de los males domésticos y del planeta.

 

Y en cuanto a la idea del papel desinhibidor, lo comprueba al cantarle a los presos esa canción y comprobar que se ponían alegres, a pesar de que en la letra dice que “hay momentos de alegría, pero de tristeza hay muchos más.”

 

12.- La carga sobre Caracas

 

“Pero un día descubrí que había otro mensaje que era posible hacer a través de la canción, que ayudara al hombre en su lucha por la dignidad, a combatir por la vida, a pelear por su pueblo…”

Alí Primera

 

A la salida de la cárcel, confiesa haber tenido “una idea muy precisa del canto.” Es el momento en que el Partido Comunista de Venezuela se plantea la misión denominada “la carga sobre Caracas”: un conjunto de acciones que duraron un mes, dirigidas a sobreponerse del síndrome de la derrota de la lucha guerrillera, enfocadas al contacto con las masas y Alí participa activamente componiendo canciones memorables, como las dedicadas al Ché y a Ho Chi Minh, que llegarían a convertirse en himnos de lucha cantadas o comentadas semi clandestinamente y luego recogidas en sus primeros discos. Alí recuerda que hacían tareas de agitación durante el día y, en las noches, cantaban, “como montando y desmontando el circo”. Pero lo importante es que se da cuenta que la gente estaba oyendo algo nuevo y el mismo cantautor confiesa que empezó en ese momento a cumplir “los papeles como cantor” y nos entrega su testimonio:

 

“Partimos de Barquisimeto, allí canté por primera vez en forma abierta. De repente tuvimos un encuentro con ancianos que se acompañaban de cuatro. Cantaban dos o tres versos: “Yo también sé cantar”, nos decían. Aquí aprendí a hacer la canción con un sentido más general. De este viaje salió Disperso, Que mi canto no se pierda, Canción por el Che, Tio Juan y otras más”.

 

El disco elepé Vamos gente de mi pueblo

 

Ese mismo partido Comunista de Venezuela patrocina la grabación de su disco de larga duración Vamos gente de mi pueblo.

 

1967: Encuentro consigo mismo como cantor en Mérida

 

“…y me vi de repente haciendo el trabajo de cantor cuando ya tenía una formación universitaria”

Alí Primera

 

En 1967, Alí participa en el Festival de la Canción protesta que tiene lugar en Mérida, organizado por la Universidad de Los Andes. Allí interpreta la canción “No basta rezar”, escrita ese año, que produce un gran impacto en el auditorio y en él mismo, al reconocer el valor trascendente del canto como factor de impacto en la gente y de influencia en la conciencia del pueblo, del cual los estudiantes son parte importantísima en tanto factor de cambio.

 

Interviene con su canto en el proceso de elecciones estudiantiles que tienen lugar en la Universidad Central de Venezuela.

 

13.-1969: Los estudiantes, uno de sus públicos privilegiados; canción en el Aula Magna

 

El Aula Magna y los pueblitos olvidados de Venezuela

 

“…yo fui el primer venezolano que estuvo en el Aula Magna solo, cantando, y el Aula Magna se llenó. Eso fue en 1969, y desde ahí el aula Magna es y sigue siendo el nido más hermoso de mi canción, recibo por parte del estudiante en el Aula Magna un apoyo cálido, un compromiso, un reto, pero sin embargo el nido más amplio, más maravilloso es la patria entera, los pueblos olvidados, arrinconados en la geografía venezolana.”

                                                                                 Alí Primera

 

En 1969, según el testimonio del propio Alí, fue altamente impactante para su vida su canto en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, que se llenó de estudiantes para escuchar atentamente las canciones interpretadas por el joven cantautor paraguanero, que había dejado atrás la pauta del serenatero.

 

Discografía: Los primeros dos discos elepé

 

En un apartado de nuestro libro, hemos reservado un espacio para analizar en detalle la producción discográfica de Alí. En razón de que seguir el relato de su vida coherentemente, fundamentándolo en los documentos colectados durante estos últimos años tanto en Venezuela como fuera de ella, debemos adelantar que, según lo declarado por el propio alí durante su visita a Cuba, los primeros discos suyos fueron producidos en 1969 en su país natal por el Partido comunista de Venezuela y su Juventud Comunista.

 

1969: El Partido Comunista de Venezuela edita sus discos elepé Vamos, gente de mi tierra y Canciones de Protesta*,  aunque este último hay quien le atribuye su patrocinio a la Juventud Comunista de Venezuela.

 

Su libreta de Servicio militar obligatorio

 

El 22 agosto de 1969 le entregan en Caracas su Libreta de Conscripción número 1483, ajustada al artículo 239 de la Ley del Servicio Militar obligatorio; en este documento oficial se consignan los siguientes datos: se nombra Ely Rafael Primera Rossell, nacido el 31  de octubre de 1941 en Coro, Municipio Miranda, Distrito Miranda, del Estado Falcón, hijo de Antonio Primera y de Carmen Rossell, estado civil soltero, de profesión u oficio estudiante con un grado de instrucción de tercer año en  Química. Otros datos biofísicos de interés: tiene 27 años de edad, mide un metro con 72 centímetros, es de contextura física calificada de fuerte, de cara ovalada, frente amplia, ojos pardos, nariz grande, de boca pequeña y de labios gruesos,  como color de la piel se le coloca el calificativo de morena, porta una barba abundante y no tiene señales físicas particulares. Según disposiciones legales, deberá ingresar a la Guardia Territorial para cumplir el Servicio Militar obligatorio el 31 de octubre de 1981 y concluirlo el mismo día 31 de octubre de 1986.

 

La canción Madre, déjame luchar

 

Por los humildes, madre, déjame llorar…

 

(Recitado: ..y si eres buena cristiana, espero que comprendas

Que la lucha por los hombres no se hace por caridad.)

Alí Primera

 

La Negra Primera nos ayudó mucho a entender el significado de esta canción cuando explicó la relación tensa que existió entre su madre y Alí, al percatarse ella del peligro que cernía en torno suyo por su vertical posición política y enfrentamiento frontal del sistema. Aquí va su testimonio:

 

Por eso él compuso la canción “Madre déjame luchar”. Ella se enteró de que él era comunista, entonces ella le dio la bendición y Alí le dijo: “Para algo debe servir la bendición”.  Mi mamá le decía: “yo no sé leer, yo soy ignorante, pero tú eres grande.” Eso le decía ella con el rosario en la mano: “que tú llegues a realizar lo que tú quieres: que no haya niños con hambre, pasando trabajo y que tengan una niñez no como la que tú tuviste”.

 

La propia Carmen Adela ha ofrecido el relato más conmovedor y desgarrador de su encuentro con el hijo con un claro compromiso de militancia revolucionaria más consecuente. El había sido informado de que tenía que salir del país o de lo contrario ir nuevamente a la cárcel o ser muerto. Avisa a su hermano Alfonso que no dejen acostar a la vieja, que le va a cantar una canción y “llegó con su guitarra, se la llevó por ahí, lloró Alfonso, lloró Monche…me llevó lejos al último banco” de la Plaza Catia, de Caracas, y allí, le confesó:”Mamá, te mandé a llamar, yo me voy, o me matan o me meten preso.” Ella le respondió: “hijo, yo nunca les he quitado a ustedes sus vainas, tú sabes lo que sufrí por Asisclo, por Monche, lo que te encargo es que no olvides a esta vieja.” Alí le responde: “No, madre, no digas eso mi madre.” Y  ella describe la escena de intenso sufrimiento que viven juntos: “Se puso sobre mí, las lágrimas de él caían sobre mi pelo y las mías caían en el piso y cantó esa canción Madre, déjame luchar. Al mes recibí yo carta de Alí. Me dijo: “yo llevo algo en las venas, en la cabeza, porque yo voy a luchar por mi pueblo pobre.”

 

14.- (1969-1973)  RUMANIA, OTROS PAÍSES SOCIALISTAS Y EUROPA

 

El pasaje con su madre  que acabamos de relatar refleja las difíciles circunstancias que rodeaban la vida política del país, lo que, según confesión personal del Cantor del Pueblo, lo obligó a emigrar y a “recorrer el mundo, estudié Petróleo en Rumania. Eso me ha servido para poco más o menos ampliar mis conocimientos.” Y, en efecto, debido a esta situación, el Partido Comunista de Venezuela lo envía a Rumania, donde comienza en 1969 sus estudios de Tecnología del Petróleo. Como podrá apreciarse en detalle en mi artículo “Alí Primera en Cuba”, publicado en el 2006 e incluido en el presente volumen, su estancia en Europa le permite participar en el Festival del canto y la amistad, realizado en la Unión Soviética; en el Festival de la Canción Política, que tuvo lugar en la República Democrática Alemana; en congresos de estudiantes, como los  realizados en Italia y Yugoslavia, así como dar recitales en la propia Rumania, Checoslovaquia, Hungría y Suecia.

 

1969:

 

Londres

 

Por una carta enviada a su hermana La Negra y fechada el 10 de septiembre de 1969, nos enteramos de que estuvo en Londres, de donde partirá para Bucarest dos días después. Manifiesta que no se acostumbra a estar sin sus sobrinos Fíboro y Topito, “y por momentos me quedo viendo lejos como tratando de imaginarme qué estarán haciendo”. Aunque no está fechada, el color de la tinta y su caligrafía parecen indicar que una postal turística parece haber sido también enviada desde la capital del Reino Unido.

 

Bucarest

 

Desde la capital de Rumania envía una postal a La Negra el 28 de septiembre donde promete escribir para diciembre y es desea de que las cartas lleguen a tiempo; termina con una nota al parecer chistosa pero de profundo sentido de identidad con la cultura falconiana:”por favor cocina unas caraoticas para mañana, para ver si me llega aunque sea el olorcito.”

 

A su sobrino Fíboro le envía una postal con el dibujo de un niño haciendo sus deberes escolares pero oyendo música en  un radio y le advierte que se trata de un niño travieso pero estudioso y que le gusta la música. Lo importante del mensaje pedagógico no es tanto el pedido de que se porte bien con su familia porque de lo contrario no “vuelvo más”, sino la esperanza de que el niño siga cantando “muchas canciones, como lo hacías antes cuando cantábamos juntos.”

 

Resulta de valor excepcional el testimonio del propio Alí acerca del encuentro con aquella realidad europea que golpea desde todo punto de vista: desde el desgarramiento que implica dejar la tierra amada y, especialmente, por el enfrentamiento con civilizaciones y pueblos diametralmente opuestos y distintos a la venezolana. Apreciémoslo de primera mano, en su viva voz*:

 

“La primera tierra que tocó el avión fue Barbados, todavía cerca de Caracas. Después llegué a Madrid,  allí no me dejaron bajar, quise hacerlo para comprar una botella de jerez y me dijeron que no podía. Luego llegué a Londres, donde me estaban esperando amigos, profesionales, camaradas, allí no pagué un centavo en alojamiento ni comida.

 

Después volé hacia Bucarest. Estuve, además en Viena y Alemania.

 

En Bucarest no conocía nada del idioma rumano. En Rumania me alegró ver algunas palabras en español. Cuando iba en taxi vi que en las carnicerías decía: carne. Las panaderías, salvo raras excepciones, tienen nombre, algunas dicen: pan. La palabra farmacia la vi muchas veces escrita de la misma forma que en países de habla hispana. En la misma noche de mi llegada me sorprendió, que se me hizo difícil conseguir cupo en los primeros hoteles que visité. La causa de ello era que ese día se enfrentarían en un partido de fútbol, los equipos de Portugal y Rumania por la Copa Europea y mucha gente había viajado a Bucarest con la intención de asistir al juego.

 

Después conseguí habitación en otro hotel. Yo tenía  mi habitación como estudiante, de haberme comunicado con el Ministerio de la Enseñanza, pero como nadie me estaba esperando y no sabía la dirección del Ministerio, tenía que arreglármelas solo.

 

Ya acomodado en mi habitación, decidí bajar a comer, como el restaurante del hotel estaba cerrado decidí salir. Me encontré con un restaurant-jardín. Allí no se ve un restaurant vacío nunca.

 

En realidad, yo quería regresar a Venezuela desde el primer momento en que salió el avión. En Europa me sentí solo muchas veces, la mayoría de las veces. Pensaba no sólo en la familia, en los amigos más allegados. Tenía un gran vacío que nadie, absolutamente nadie podía llenar allá, a pesar de ir conociendo personas de grandes sentimientos y que estaban poniéndome al tanto de las cosas nuevas que podrían distraerme.

 

De los países que conocí en Europa, guardo un gran cariño por Rumania. Tienen mucho de los pueblos latinos, algo del idioma se parece al español, también al italiano. La gente es muy familiar, muy abierta a la amistad, muy generosa. En cambio en Alemania, la gente, debido a su raza, a las costumbres y al sistema es un tanto prepotente.

 

Una cuestión que tuve siempre pendiente, fue la de reunirme con los obreros. En muchas oportunidades que iba a cantar a universidades, siempre aprovechaba para reunirme con los obreros, allí conocí a obreros portugueses, españoles, turcos y de alguna otra nacionalidad, intercambiaba opiniones con dirigentes obreros, y llegué a conocer a fondo cómo vivían.”

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*Tomado del libro Alí Primera, vigencia del cantor redentor, de Miguel Ángel Paz. Coro, 1997, p. 169-170.

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Años más tarde, en una declaración ante periodistas, nos revela un hecho que signará la “estación europea” de Alí al enfrentarlo nuevamente al dilema de su vocación artística y los estudios universitarios. Por la siguiente afirmación sabemos que el cantautor paraguanero decide su destino a favor del compromiso con el canto, al que luego terminará por dedicarse profesionalmente, y a través de él con el destinatario: el pueblo. Veámoslo a continuación: “En 1969 me fui a Rumania para concluir la carrera, pero estaba minado por la canción política, ya no podía ser un técnico. Allá fue donde me dije: en un análisis químico estaba siguiendo la marcha de cationes: “me importa más la marcha de los hombres.”                                 (Declaración a la prensa, en Cuba, 1977. A Q, p.__)

 

1970: Participación en medios de difusión masiva de algunos países euperos.

 

Alí afirma haberse presentado en emisoras de radio y en canales de televisión de Rumania, con lo cual se reafirma su condición de cantor y se aportan elementos de juicio acerca de su actitud positiva ante los medios de comunicación masiva, más no antes los de su país natal a los que califica de comerciales y manipuladores del artista, en tanto pretenden convertirlo en una mercancía más.

 

Desde París

 

Por una postal fechada el 15 de agosto de 1970 nos enteramos que Alí estuvo en París, adonde llegó en un viaje “inesperadamente”, según le escribe a su hermana La Negra con unas “letrotas.”

 

1971: Discografía: su tercer elepé

 

 Alí afirma en Cuba, en 1971, que el Partido Comunista de Colombia le facilitó editar en acetato su disco Guerra larga, grabado en 45 revoluciones por minuto*. Sería, pues, su tercer larga duración.

 

Alí afirma haber visitado la República Democrática Alemana, donde lo entrevistan o participa en programas radiales y televisivos.* Evidentemente, Alí supo aprovechar el escenario ofrecido por su estancia en Rumania para participar en eventos que se realizaban en ellos en solidaridad con los pueblos del Tercer Mundo y para darse a conocer como cantor. Tal vez de esta visita salió la idea de producir uno de sus  discos.

 

Checoslavaquia y Eslovenia

 

Ese mismo año (1971), participa y es entrevistado en programas de la emisora Radio Praga y en canales  de televisión de Checoslovaquia y también en Bratislavia, está última capital de Eslovenia*.

 

Discografía: Para mí esta visita es clave para desentrañar la producción del fonograma Canciones del Tercer Mundo para un solo mundo, que Alí había afirmado en Cuba se había producido en Alemania. Podría ser cierta esta afirmación de su autor y haber traído por resultado adicional su reproducción en algún otro país europeo. Así lo he podido verificar  en la observación de uno de  los materiales mostrados por Héctor Hidalgo Quero en su casa de Punto Fijo: se trata de una producción del Comité de solidaridad Eslovenio o eslovaco con el pueblo de Chile, según percibo en el texto escrito en una de estas dos lenguas, tanto del título del disco como de la presentación tan meridiana a la firma de Alí Primera. Las canciones incluidas en este acetato sloveco son las siguientes,  en el lado A: Canción para los valientes, Solo para adultos, Dios se lo cobre, Cunaviche adentro y Tu palabra;  y en el lado opuesto: Mama Pancha, Hacen mil hombres, José Leonardo, Los pies de mi niña, Esclavos de esclavos.

 

En cuanto a instrumentación musical, la guitarra solista y la mandolina las ejecuta Emiro Delfín; el bajo y la conga, “Felo”; el cuatro, la guitarra segunda y la percusión, son del propio Alí; el bajo, Enrique Lira y los tambores de Barlovento corren a cargo de J. Blanco, J. Franquis, E. Delfín, Frank Armas y el propio Alí. Las fotos son de Fausto Suárez y del slovako o slovenio Karel-Erik Jagare.

 

En el fonograma venezolano Canción para los valientes, producido y distribuido por Promus, se reproducen todos estos temas y se consigna la intervención de los referidos músicos y se omite la firma de las fotografías de Fausto y del checo.

 

1972: Visita por segunda vez la República Democrática Alemana, donde participa en programas de radio y de televisión.*

 

Su disco Guerra Larga

 

 

1972-1973: Discos grabados en Alemania y en ¿Checoslavaquia o Slovenia?

 

Discografía:

 

1972: Según copia en CD acompañada de su estuche original en alemán que nos facilitó la estudiosa de Musicología británica Hazel Marsh, en Alemania el sello Plane le graba, en mayo de 1972, su primer disco titulado De una vez,  en cuyo lado A se incluyen las canciones Cuando las águilas se arrastren, Techos de cartón, Yo no sé filosofar, El despertar de la historia, Tania y Black Power y, en el B, No basta rezar, Esconderse en la flor, Hay que aligerar la carga, Caminando sin huellas, Mujer de Viet Nam y Otra vez. Interesa apuntar que Alí es el autor de los textos,  interpretados por él, quien asimismo interviene en la grabación del fonograma con la guitarra, el cuatro y la percusión, mientras que los arreglos corren a cargo del uruguayo Wilson “Yiyé” de Olivera, que también ejecuta la flauta y la guitarra, mientras que el contrabajo y la percusión intervienen dos músicos de Berlin Ocidental. Como se hará casi una norma obligada en cada uno de sus fonogramas, le incluye un texto de su autoría traducido al alemán, idioma en que aparecen todos los textos de las canciones. Este elepé contiene los mismos temas que el fonograma Alí Primera. Volume 2, producido por el sello Cigarrón y distribuido por Promus C.A. al PVP Bs. 280,oo,  según datos aprecidos en el estuche.

 

1973. Discografía: El propio Alí, en manuscrito autógrafo escrito en Cuba en 1977, afirma que el sello alemán Verlag Plane le edita en 1973 su fonograma de larga duración Canciones del tercer mundo para un solo mundo*, al que lamentablemente aún no hemos tenido acceso. Cabe la posibilidad que sea el título que Alí recordara al rellenar los formularios que debía entregar, imagino, de inmediato como se afirma en varios libros. En la sección del presente libro dedicada al registro y análisis de la discografía de Alí, ofrecemos nuestro punto de vista acerca de este fonograma, que  presumimos coincide con el LP producido en 1974 en Venezuela con el título Alí Primera. Volumen 2.

 

Actividad política

 

1972 a 1975: Milita en el Movimiento al Socialismo* (MAS, por sus siglas en español.)

 

1972: Participa en el Festival de la Canción Política, realizado en la República Democrática Alemana (RDA) y, en ese mismo año, ofrece recitales en Checoslovaquia y en Suecia*.Resulta obvio que estas dos visitas son clave para afirmar que sean la ocasión para interesar a los productores en la edición de sus disco y que se hayan producido pláticas en esta dirección de producirlos en cada uno de estos dos países para entonces pertenecientes al bloque socialista de la Europa oriental.

 

En cuanto a Suecia, el dato de la visita a este país es muy importante para el curso que dará a su vida, porque presumimos que es esta la ocasión en que conoce y establece relación sentimental con Taria Osenis, la que será luego madre de sus dos primeras y únicas hijas.

 

1973: Vuelve a participar en el Festival de la canción política realizado en la RDA y a ofrecer recitales en Dinamarca y en Suecia.*.

 

15.- 26 de junio de 1973: Nacimiento de su hija María Fernanda “Chimpi”

 

El 26 de junio de 1973 nació su hija María Fernanda, fruto de su unión con la enfermera nórdica Taria Osenius.  Apoda Chimpi al retoño y le compone la canción “Los pies de mi niña”.

 

Regreso a su país natal

 

Este mismo año regresa a Venezuela y luego viaja a Suecia para atender la novedad de que su compañera está embarazada. Este año se produce el fallecimiento de la abuela materna Mama Chayo,  a los ciento seis años, según testimonio de la familia.

 

Discografía: Aparece  Guerra Larga, un disco grabado en  45 rpm para el Partido Comunista de Colombia, según atestigua el mismo cantautor*.

 

Premios: Recibe el premio Manaure de manos de los compositores del Estado Falcón, en reconocimiento de su labor como compositor musical*.

 

1974: Regreso a su país natal y sus discos

 

. Ese año Alí regresó definitivo a su país natal junto con su esposa y dos hijas.

 

1974. Discografía: El sello Promus produce sus elepé Lo Primero de Alí Primera; Adios en dolor mayor y Canción para los valientes*.

 

1975: Nacimiento de su segunda hija María Ángela Marimba Primera Osenius

 

Según reciente declaración por Internet de esta hija de Alí actualmente radicada en Suecia, ella nació el 11 de diciembre de 1975 en Suecia y su madre Taria le coloca el nombre de Ángela por la Señora Ángela Zago. Según su declaración, se llama María Ángela Marimba Primera Osenius, éste último el apellido de su madre. Le compone la canción “La piel de mi niña huele a caramelo”.

 

 

Lo que cuenta un pasaporte y su disco de larga duración La patria es el hombre

 

El 12 de febrero de 1975 le expiden en Caracas un pasaporte con validez por cinco años. Por él nos enteramos que Alí viajó fuera de Venezuela el 19 de febrero de ese año y regresó el 28 de marzo; igual, sale el 29 de noviembre y entra el 25 de abril del año siguiente (1976), y  ésta es justamente la fecha de salida de Ecuador. Viajó entonces a este país?

 

Discografía: El sello Cigarrón, creado por el propio Alí, produce su LP La patria es el hombre*.

 

Este mismo año de 1975, Alí testimonia en Cuba haber viajado a Italia a grabar discos, visita que afirma haber repetido dos años después.*

 

1976: Viajes al exterior; Ecuador?

 

En el pasaporte expedido en 1975 aparece una visa concedida por la embajada de Italia el 8 de enero y en la misma visa italiana se consigna la fecha “7.4.1976”. En Maiquetía, la DIEX coloca el 15 de enero para su entrada a Venezuela. Deberemos precisar objetivos y alcance de esta visita a la tierra de Da Vinci. La policía de Migración de Ecuador, por su parte, testifica en el pasaporte la entrada el día 21 y la salida por su territorio nacional ese mismo día 25 de abril, por lo que éste  país fue visitado por Alí durante cuatro días, y poseemos la evidencia documental en la página de su pasaporte donde la Diex imprime su sello que consigna su entrada ese mismo día 25. Qué hizo en Ecuador?

 

En el manuscrito autógrafo de 1977,  nos enteramos por el propio Alí que el año anterior se presentó en el Canal 4, de Quito, capital de Ecuador*.

 

Apoya con su canto la postulación de Héctor Mujica al cargo de presidente del Colegio Nacional de periodistas.

 

Su nuevo disco: Canción mansa para un pueblo bravo

 

Discografía: Aparece su disco de larga duración Canción mansa para un pueblo bravo, también con el sello Cigarrón*.

 

16.- 1977: AMOR CON SOL MUSSETT Y VIAJE A CUBA

 

Tiempo del júbilo y de amor… por Jorgito y Sol…en Cuba

 

Enero: ¿Viaje a Italia?

 

En la cabeza de la página 17 de su pasaporte se consigna el 1 de diciembre de 1976 como la fecha del trámite hecho por el cantor ante alguna legación diplomática de la República Italiana y, debajo, están estampadas dos fechas colocadas por autoridades migratorias de ese país mediterráneo, al lado de un timbre fiscal del consulado: 14 de enero y 22 de enero de 1977.La fotocopia de este documento de viaje de la que disponemos no nos permite leer más allá de lo que aquí describimos, pero resulta congruente con lo afirmado en Cuba por Alí, en 1977, de que viajó a Italia en gestiones de grabaciones de discos.*

 

Este mismo año (1977) Alí afirma haber participado en los programas de Radio Moscú y en Sochi, territorio de la desaparecida Unión Soviética.*

 

8 de febrero: Nacimiento de su hijo Jorge “Tupamaru”

 

Fruto de su unión con Noelia Pérez, el 8 de febrero de 1978 le nace un hijo a quien nombra Jorge, en honor al revolucionario Jorge Rodríguez, asesinado por el gobierno de Carlos Andrés Pérez tres años antes. Lo apoda Tupamaru, en referencia a los guerrilleros urbanos de Uruguay. Su segundo nombre es Ernesto, por el Ché.

 

Marzo: El mes del amor…un Sol en el camino

 

En el mes de marzo, conoce en Barquisimeto a la cantante Sol Musset.

 

Su nuevo disco Cuando nombro la poesía

 

Discografía: El sello Cigarrón le graba su disco de larga duración Cuando nombro la poesía*.

 

17.- VISITA A CUBA

 

Estar en Cuba significa la ratificación de la imagen que me formé a través de las corrientes verdaderas, por ello me siento satisfecho  de haber dado en el clavo con respecto a lo que plasmé en una canción dedicada a Cuba  cuando la Crisis de octubre y de Playa Girón. Le dije a mi madre y me pareció que debía decirlo a más gentes: “Cuba tendrá carencia de recursos, pero ¡cuánta dignidad le sobra!”

                                           Alí Primera

 

Noviembre: Encuentro con el pueblo cubano y su revolución barbuda

 

Alí arribó a, estuvo en y pasó por Cuba dos veces en el año  de 1977? Así lo evidencia su pasaporte en varias de sus páginas. En la página 19 aparece el sello de la embajada de Cuba en Caracas y una firma al pie, y arriba los sellos de las autoridades de migración y sellos: 07.8.77. ¿Estuvo allí de tránsito hacia un tercer país? Es lo más lógico, pero también es posible que allí haya tenido lugar una entrevista con algún funcionario o artista cubano para concertar el programa de su futura visita.

 

Como lo demostré fehacientemente a partir de la documentación que descubrí en el archivo de la Presidencia de la Casa de las Américas, en efecto, nuestro compatriota falconiano fue invitado a visitar la Mayor de las Antillas por esta prestigiosa institución cubana, en cuya sede regala al pueblo cubano un memorable concierto; allí se involucra en un programa de actividades de características diversas, como la que implica su participación en el Festival de la Canción Política, realizado en la escalinata del Alma Máter de la Universidad de La Habana y la realización de recitales en espacios públicos recreacionales, como el famoso Parque Lenin y en centros de trabajo y de estudio, además de la de reunirse con integrantes del Movimiento de la Nueva Trova y con autoridades gubernamentales del sector de la cultura. Todo esto está minuciosamente explicado en mi artículo “Alí Primera en Cuba”, publicado en exclusiva en la revista Oikos de nuestro INCUDEF y en varios sitios de internet, donde es referencia en la famosa enciclopedia libre Wikipedia, como cualquiera puede comprobar. Por su importancia, lo colocamos en un apartado de este Estudio dedicado a documentar y aportar pruebas firmes de la trayectoria vital de nuestro Alí.

 

Evolución de su canción, según Alí

 

Voy a añadir a este último artículo mío algunos resultados derivados de una importante entrevista que no sé quién le hizo a Alí en mi patria caribeña durante su visita realizada en noviembre de 1977. Por ella sabemos algo muy importante para aportar elementos novedosos acerca del cambio que se produjo en Alí a partir de “mi participación en la lucha armada y mi amor por el Partido Comunista.”

 

Al principio estaba desconectado de los movimientos musicales que se estaban produciendo entonces, ni conocía cantores ni realidades que no fueran las de su país. La suya era un tipo de canción que califica de vivencial, sin ser intimista, lo que lo llevó a recorrer el país para nutrirse de experiencias que incorporaba a sus textos y del conocimiento del “canto tradicional popular.” Al mismo tiempo, contribuyó a alentar a músicos que iba descubriendo y aprendió que era necesario “multiplicarse cada vez más, sin copiarse unos a otros” sus estilos. Incorporó el conocimiento de instrumentos musicales que considera vital para el cantor, igual que lo relacionado con su pueblo y de ello nació una canción de sesgo político que se imponía a toda costa la comunicación por encima de las excelencias estéticas. Era necesario denunciar las cosas malas y llegar pueblo, por lo que recurrió a la “canción panfletaria”, que todavía (1977) la considera necesaria.

 

A partir de redescubrir la canción de denuncia, de rechazo a la realidad, la canción venezolana sufrió un vuelco. Al principio confiesa que eran sólo Soledad Bravo, “con una magnífica voz cedida generosamente a todos los poetas del campo latinoamericano” y Alí “escribiendo el simple canto del pueblo”, confiesa el cantautor falconiano. Ha partido de la idea de que el cantor debe ser espejo del pueblo si quiere  ser cantor del pueblo, a lo que Alí ha añadido una idea para enriquecer la anterior: “El cantor debe cantar en la lengua del pueblo.”

 

Está consciente de haber sufrido un proceso de transformación en su concepto y realización de su canto, en el que hay un equilibrio entre la función política y la calidad de la obra. “Lo que me motiva a para hacer más rica una canción no es demostrar que soy un gran compositor, sino lo más importante es que el pueblo sí puede, sí tiene capacidad de crear”. Y ejemplifica con canciones como Zapatos de mi conciencia, donde afirma que “no es importante el ropaje, sino descubrir a fondo los que van comiendo dioses y defecando demonios.” Ratifica que el arte está obligado a buscar “respuestas políticas que clarifiquen la conciencia del pueblo, porque si no la función del arte como trasmisor de ideas políticas es nula.” Pero “también es importante establecer una relación exacta entre la música y la letra.”

 

Para evitar que las empresas comerciales distribuyan sus discos surgió su iniciativa de crear una cooperativa, cuya producción se nutre de antores y grupos musicales, como Los Guaraguao, Grupo cultural Propatria, Venezuela Libre, Quena, Lilia Vera, Gloria Marín, Ana Bauzá y José Montecano. Ellos deciden colectivamente el disco que van a editar y organizan diversos tipos de actividades para financiar o apoyar actos culturales tanto en Venezuela como en países hermanos.

 

Informa que es miembro de la presidencia del Comité Organizador del XI Festival Mundial de la juventud y los estudiantes y que pronto se realizará un acto masivo en la Universidad Central de Venezuela para promover a grupos y personalidades que asistirán a la cita en Cuba el próximo año y contrarrestar la agresión de que fue objeto el Festival en su país natal.

 

En su pasaporte, las autoridades migratorias del Aeropuerto Internacional José Martí le estampan el 26 de noviembre como fecha de entrada a la Isla, la que juega con las fechas de entrada (día 25) y  de salida (26) por el país que le sirvió de puente: la República de Panamá. Según he demostrado documental y testimonialmente en mi artículo “Alí Primera en Cuba”, las fechas anteriores coinciden con mis hallazgos y, justamente, en ese mismo pasaporte Migración y Extranjería de la Habana consigna el día 4 de diciembre siguiente como la fecha de salida de Cuba.

 

PREMIOS, RECONOMIENTOS: Afirma haber recibido en Caracas el Premio Municipal por la música compuesta para el filme Canción mansa para un pueblo bravo.*

 

18.- 1978: Matrimonio con Sol Mussett

 

17 de junio de 1978: El matrimonio con la cantante Sol Musset

 

PARTIDA DE MATRIMONIO: Según la copia certificada de la Partida de Matrimonio número 231, el Prefecto del Distrito Páez, del Estado Portuguesa, señor Luis Patiño Heredia y su Secretario, ciudadano Roseliano Rodríguez, se presentan a las 10 antes meridiano del 17 de junio de 1978 en la casa número 36_67, ubicada en la calle 29, para presenciar el matrimonio de Ely Rafael Primera Rosell con Sol Elena Mussett González. Por el documento sabemos que el novio es soltero, compositor cantor, de 36 años de edad, natural de Coro, Estado Falcón, domiciliado en Caracas, Distrito Federal, hijo legítimo de Isidoro Primera (difunto) y de Carmen Adela Rossell (viviente) y la novia, también soltera, maestra, de veinte años de edad, natural y vecina de esta ciudad ¨[Acarigua” hija legítima de Rafael Mussett Gutiérrez y de Lesbia María González (vivientes). Los testigos presenciales del acto, asimismo, fueron  Olga de Valero, Julio Valero, Gerardo Brito y Elizabeth Gualdrón, todos vecinos de la referida ciudad portuguesa, quienes firman conformes junto con las mencionadas autoridades civiles. Esta copia, debidamente firmada y sellada, fue expedida en Acarigua el 14 de mayo de 1979. A la boda asisten las dos hijas de Alí con su madre, la nórdica Tarja Osenis y una hermana de ésta.

 

19.- CUP (Comité por la Unidad del Pueblo): su respuesta como organizador político al errático y anquilosante accionar de los partidos políticos tradicionales de derecha, centro e izquierdas…

 

Ese año el cantautor rompe con el Movimiento al Socialismo (MAS) y se declara políticamente una persona independiente, desde del punto de vista de la vinculación al uso de un ciudadano con un partido político concebido, exclusivamente, como maquinaria para participar en el proceso electoral y escalar con el voto el acceso al poder. Era evidente, y a su vez obstinantes, la atmósfera viciada por la actividad de los partidos políticos tradicionales, en los que se acentuaba el sectarismo y la exclusión como pautas más destacadas de la praxis política cotidiana, la burocratización y el distanciamiento, cada vez más acuciado y peligroso, de las expectativas del pueblo, cada vez más taimado ante el engaño, la manipulación y el abuso de que era objeto por parte de los políticos y de los funcionarios del gobierno de turno.

 

Es así cómo y por qué se produce la ruptura definitiva de Alí de estas estructuras políticas  sectarias y su compromiso cada vez más radical con el pueblo y su necesaria unidad, más allá de las banderas de colores encontrados y a través de la acción constante y firme de la praxis cultural entendida en su doble dimensión y direccionamiento: el estremecimiento de la conciencia mediante el canto solidario y necesario y la palabra, como puño que golpea las tinieblas.

 

12 noviembre de 1978: Los CUP (Comité por la Unidad del Pueblo)

 

En el cuerpo D de la edición dominical del diario El Nacional, fechado el 12 de noviembre de 1978, aparece un remitido de prensa titulado “Carta abierta”, dirigido al pueblo, a sus organizaciones de izquierda, a las personalidades progresistas democráticas y revolucionarias proporcionado la información necesaria para dar respuesta a un imperativo categórico válido desde entonces hasta el presente:  lograr unificar, permanente y revolucionariamente, todas las fuerzas empeñadas en el cambio de la sociedad, aclarando que la unidad “ es tarea de todos, no bandera de nadie”, fundamentada en que “un pueblo que tiene el común denominador de ser explotado, debe unirse”, más aun cuando la reacción “se asusta ante la posibilidad de que  la izquierda se una.” El contexto del largo y concienzudo documento político debe ubicarse en el contexto de la situación poselectoral, de la que se derivan “problemas tácticos” derivados de ella, por lo que se propone la realización de una asamblea nacional después del 3 de diciembre a fin de discutirlos.

 

Por primera vez se articula una fórmula organizativa fuera del estrecho enfoque de un partido político para contribuir al proceso de unificar “al pueblo y sus organizaciones de izquierda”, contando con todos los sectores de la sociedad—“obreros, estudiantes, habitantes de las barriadas, artistas, personalidades democráticas y revolucionarias, etc.__ y  empeñada a lograrlo a nivel nacional, apartándose de una plataforma “electoralista o foquista”. Estas dos últimas palabras señalan la clave del tipo de organización social, de nuevo signo político, que es fruto de una profunda reflexión, accionar prolongado y experiencia adquirida durante su vida. El documento, fechado el 4 de noviembre de 1978 es rubricado en Caracas por la Dirección nacional (se aclara que provisional) de los CUP, integrada por un conjunto de personas de la sociedad civil, encabezado por el propio Alí, y entre los que  reconocemos al poeta barloventeño Antonio Acosta Márquez y al grupo Los Guaraguao y, a continuación, además por “cantores revolucionarios” que engloba a cantantes y grupos de alto simbolismo, como el grupo Ahora.

 

13 noviembre: datos de su pasaporte

 

El Ministerio de Relaciones Interiores de Venezuela, a través de su dirección nacional de identificación y extranjería en Caracas, le expide un pasaporte donde aparece  su número de identidad permanente y la fecha exacta de nacimiento con que fue presentado ante la Prefectura del Distrito Miranda en enero de 1942.

 

1979:

 

24 de febrero: Concierto en Valencia. Alí; ¿cantante o cantor?

 

“Un canto militante por la unidad del pueblo” es el nombre del evento que reporta el diario Notitarde en su edición del 24 de febrero de 1979, al que acude Alí en compañía de miembros del Comité promotor nacional y también del comité regional de Carabobo. Se trata de un evento que se realizará a las 7 de la tarde el Polideportivo de Valencia, al que han sido invitados numerosos grupos musicales de la localidad y de otros sitios del país. La entrada se cobra porque los fondos que se consigan estarán destinados a financiar las actividades del Comité por la unidad del pueblo (CUP). Al periodista del diario que lo entrevista le aclara que él no es cantante, sino cantor “pues además del interés por comunicarse con su pueblo se mueve el espíritu de lucha y de militancia junto al pueblo.”

 

Marzo 8: El gobierno de USA le niega visa para cantar en Puerto Rico

 

El 8 de marzo de 1979 el diario El Nacional publica una entrevista con Alí donde denuncia la verguenza de tener que solicitar permiso de entrada a la embajada de los Estados Unidos para ir a un país latinoamericano como Puerto Rico. La negativa del gobierno norteamericano de otorgarle visa para actuar en un Festival con artistas puertorriqueños en esa isla antillana le hizo recordar cuando lo incomunicaron en el aereopuerto de Miami a su regreso de Alemania hacia algunos años, le requisaron su equipaje, extraviándoles algunas de sus pertenencias, como su guitarra y un rollo de afiches. Afirma que su más reciente duración será editado en Puerto Rico y las ganancias de su venta las destinarán a apoyar la lucha por su independencia cultural, económica y política. El cantautor anuncia que, para mediados de año, se hará un festival con cantores venezolanos y puertorriqueños, entre los que vendrá Dany Rivera; también elaborarán un cartel con la canción de Alí titulada “Borinquen”.

 

17 de marzo: Nacimiento de su hijo Sandino

 

Fruto de su matrimonio con Sol, el 17 de marzo de 1979  nace Sandino Rafael, en honor al General de Hombres Libres de Nicaragua Augusto César Sandino, el Héroe de las Segovias y para festejar la revolución sandinista en curso en ese país centroamericano.

 

Los CUP respaldan llamado a apertura democrática del país

 

Este mismo día 17 de marzo, la edición sabatina del diario El Nacional publica un remitido de los Comités por la Unidad del Pueblo en respaldo al llamado a una apertura democrática de Venezuela, justo en el momento en que se estaba produciendo el cambio del gobierno, ahorita encabezado por Luis Herrera Campins, quien declaró que recibía un país hipotecado. El documento es un análisis crítico de desmonte de esta calificación presidencial, que deja a un lado los problemas estructurales y coyunturales que corroen la sociedad venezolana, contra los cuales se impone un clima de opinión y luchas que son necesarias librar para conquistar dicha apertura. Este documento está firmado por varias personas, encabezadas por Alí, desde Caracas, con fecha 15 de marzo de 19789.

 

1980

 

27 de marzo de 1980: Nacimiento de su hijo Servando

 

El 27 de marzo de 1980  se produce el nacimiento de su hijo Servando, en honor al poeta falconiano y guerrillero Servando Garcés, El Colorao, a quien lo unió una amistad entrañable. En las exequias del amigo, Alí lo despidió del modo en que hubiera querido: cantando.  Alí participaría en cada aniversario de su desaparición física.

 

20.- El canto por la unidad del pueblo venezolano: el militante de los sueños.

 

Alexander Contreras lo entrevista en el diario La nación cuando en tránsito a Abejales, donde los estudiantes lo han designado como padrino de una promoción de bachilleres; si lo honran así es porque desde el más apartado sitio de la geografía de Venezuela lo aprecian por su canto y posiciones de apoyo a los desconocidos y poco tomados en cuenta. En ese instante,  justamente Alí se encuentra con el director de Radio San Cristóbal, encargada de trasmitir en vivo desde el Velódromo el evento “Un canto por la unidad del pueblo venezolano”, que se realizará anualmente en San Cristóbal y en Táchira formando parte del programa de la Canción solidaria que, el próximo año recorrerá el país con alrededor de veinte ediciones. La recaudación que se obtenga por el cobro de taquilla será invertida en la creación de Centros de cultura popular en cada localidad donde se hagan estos conciertos. Su canción la define como un canto de esperanza y de combate del pueblo, no de protesta que sería como definirla como una canción amañada de infantilismo o “malacrianza”. Está cargada de la ternura y el amor propios del hombre de su tierra.

 

De los cuarenta años de edad que confiesa al periodista tener, 27 les han sido dedicados a la militancia como revolucionario, en la cual ha transitado de serenatero, en cuyas composiciones se exaltaba lo amoroso y la diversión a un canto que descubrió que podía formar parte del combate por la dignidad y la lucha por la vida del hombre. Esa militancia la inició siendo aun muy tierno, pero se vio “de repente haciendo el trabajo de cantor cuando ya tenía una educación universitaria”. Es decir, su inserción en la vida universitaria fue determinante para su auto reconocimiento primero como intérprete musical y luego como cantautor. A él lo han inspirado muchos héroes, como el Ché,  Ho Chi Min, Amílcar Cabral, Agostino Neto y Mao Tse Tung, y lo han animado a resistir presiones y amenazas, pero también confiesa que ha existido en él una lucha encarnizada contra el insomnio y, al acostarse pensando en que hay poetas a esa hora escribiendo, gente luchando, se sobrepone a su estado de excitación y logra conciliar la paz porque es necesario que al día levantarse con menos sueños “para encontrarme con ellos”. Pero ante todo es un militante de los sueños.

 

De cantor para la izquierda a cantor para el pueblo

 

“Sólo ha habido un proceso de cambio, en el sentido que me he convertido de un cantor para la izquierda en un cantor para el pueblo. Ya no soy el fanático de antes que veía un enemigo en toda persona que no fuera de la izquierda. Yo le decreté la muerte al sectarismo y esto me ha llevado a tener una visión más amplia de mi pueblo y su realidad y hoy creo , que en l combate por hacer la patria más digna, cabemos todos por encima de coincidencias o divergencias políticas.”

                                      Alí Primera

 

Dice estar apoyando la candidatura de José Vicente Rangel, al “único candidato que he apoyado en la vida” en razón de que encarna el hombre de carisma y que ha elevado su nivel de compromiso con las luchas populares y haber logrado un nivel muy alto de centro nuclear “no sólo para las izquierdas, sino para todo el pueblo venezolano.” Aunque no pertenece a su organización Nueva Alternativa, lo apoya porque se aviene con los Comités por la Unidad del Pueblo (CUP) y porque cree que con él puede “construir un movimiento revolucionario de nuevo tipo.”

 

¿Qué hará si se queda mudo?

 

Confiesa que, de acabársele la voz, tiene pensado emplearse como tractorista o simplemente volver a limpiar zapatos, porque no se ruboriza al recordar su pasado de pobreza y de privaciones, porque las llevó con dignidad. Ah la herencia de la familia y el niño que vio truncarse tempranamente su infancia para extraer de ella una lección que lo acompañaría siempre: la pobreza material se puede llevar con dignidad siempre que se enfrente con coraje y tenacidad.

 

Finalmente, anuncia las actividades que se realizarán en los primeros meses de 1982, entre las que está la Feria de Arte popular de Coro.

 

21.- 1981: El  Alí ecologista y su Canción solidaria con la Naturaleza y sus criaturas

 

Noviembre 21: En Coro por en defensa del cerro Galicia.

 

El 21 de noviembre de 1981 Alí ofrece un concierto en el Estadio Municipal de Coro, como parte de las actividades realizadas en defensa del cerro Galicia, del que declara: “no te dejaremos morir, viejo y querido cerro Galicia, eres nuestra canción contra la sed”. Asimismo, ese año participa en un acto de graduación de bachilleres, actividad a la que prestaba gran interés en tanto reafirmaba en él la necesidad de que la juventud emprendiera el camino de la superación constante, en este caso mediante la educación formal que ofrecen las escuelas.

 

¿__?  Concierto en el Zulia y bautizo del disco Al pueblo lo que es de César

 

Algunas personas ligadas al medio cultural, como Josefina, viuda del inmortal Armando Molero, y el compositor zuliano Miguel Ordóñez, anuncian en el diario regional zuliano Panorama la realización del festival “Canción solidaria por la Costa oriental”, a la que han sido invitados Hernán Laguna, los Chimbángueles de Bobure, la agrupación Eucaris, el poeta barloventeño Antonio Acosta Márquez, la Chiche Manaure,  los grupos musicales América y Armonía, y José Montecano, hermano de Alí Primera, éste como la figura central del evento.

 

Bautizo en la emisora Mundial Zulia de su elepé Al pueblo lo que es de César, con la presencia de Josefina Molero, Charles Arapé, Cristóbal Jiménez y Edith Hernández. Esta lo entrevista y el autor confiesa que la ganancia de sus discos las invierte en financiar a cantantes y grupos sin recursos económicos. Se brinda con papelón.

 

22.-23 de junio 1981: Alí y su militancia política con el pueblo, no partidista

 

En el fragmento de una entrevista incluida en el libro A quemarropa (p.18) Alí nos ofrece un dato muy importante para el desarrollo de su biografía; en respuesta a la pregunta del periodista acerca de que si cree que la canción es un instrumento de lucha política, el cantautor responde: “Percibo la canción como un instrumento concientizador desde 1968, momento en que trato de desarrollarla con mi militancia política, no partidista. Desde entonces mantengo mi canción vinculada a la lucha transformadora del país, aunque los medios de comunicación estén haciendo una función deformadora de su conciencia y su identidad.”

 

9 de agosto: Festival de la amistad venezolano-alemana

 

Según el Diario de Los Andes,  el 9 de agosto de 1981 Ali clausuró con un concierto el Festival Sarda, realizado en el boulevar de la ciudad Valera, del Estado Trujillo, donde habían actuado además la cantante Mius  Niuska, Máximo Pulido “El indio de Bolívar”, el Grupo Ahora, los gaiteros de Catia y el declamado el poeta barloventeño Antonio Acosta Márquez.

 

La revolución no se hace sólo con la izquierda

 

En el Diario de los Andes el periodista Ramón Rivasáez publica una entrevista realizada a Alí con el título “Ahora no canto para la izquierda” la cual gira en torno al contexto político en que se mueven diversas fuerzas alrededor del proceso electoral, en el cual él apoya a José Vicente Rangel o al candidato que salga de las primarias. Explica la composición de su organización Centro por la Unidad del Pueblo en la cual militan miembros de la Liga Socialista; una vieja dirigente de Acción  Democrática, gente de todos los partidos “porque la revolución se hace con todos, no sólo con la izquierda.” Y Alí, con su constante peregrinar por el país, haciendo presentaciones musicales, participando en marchas y arengando a la gente, quiere dar un paso firme en la respuesta que se hace el pueblo que es para él esencial: “por qué la izquierda no se une.”

 

Solidaridad con la lucha del pueblo de El Salvador

 

Actuación en el Nuevo Circo de Caracas en solidaridad con el pueblo salvadoreño. Participan María Teresa Chacín, Un solo pueblo, Serenata Guayanesa y otros artistas.

 

1982: Continúa la canción solidaria con el Planeta Tierra

 

Desde Caracas, la periodista Flor Yánez publica un reporte de las declaraciones hechas por Alí en lo que respecta a la “canción solidaria” desarrollada en el año 1981 en las ciudades de Coro, San Cristóbal y Mérida y las proyecciones para el año (1982) que se iniciaba, entre las que destaca las que tendrán lugar en Cabimas y Tia Juana, en defensa del lago Maracaibo, objeto central de sus presentaciones en compañía de artistas locales e invitados de otras partes de Venezuela. Explica su proyecto “Historia Cantada de Venezuela”, para la cual ha solicitado asesoramiento de destacados intelectuales y profesionales de la Academia.

 

Actuación en Tía Juana, el Zulia

 

Alí ofreció su canto en las instalaciones de la Casa de la Cultura de Tía Juana, al lado de la zuliana Eucaris.

 

Marzo: Nacimiento de su hijo Florentino.

 

En marzo de 1982 observamos que Alí ha renovado su pasaporte librado en 1975.

 

El 15 de marzo Crítica Farándula encabeza su entrevista a Alí con el titular “No actúo en televisión porque no soy un producto comercial” y, en efecto el poeta paraguanero es certero en la caracterización de este medio al que acusa de “aniquilar la mente de las personas, éstas no pueden pensar por sí mismo, por el contrario actúan como zombies “y esto es muy grave en nuestro país.” Confiesa no haber aparecido nunca en ese medio porque es “realmente comercial y en donde se comercializa con la imagen del artista. Y yo no soy un producto de comercio, como una caja de jabón o una hoja de afeitar.” Pero también que lo ha hecho en televisoras de Ecuador, Africa, México, Francia, Cuba, etc., donde no se manipula a la gente ni mucho menos al artista como en Venezuela.

 

Las ganancias por la venta de sus discos las destina a financiar  artistas anónimos que ha en el país y una parte la destina a su propia familia. Es interesante la respuesta dada a la pregunta sobre la ayuda económica que le daba al MAS, la cual suprimió porque estaban ocurriendo cosas incompatibles con su “manera de pensar o en todo caso la situación entre la organización política y yo y todo se acabó.”

 

Abril: La canción como militancia en el partido del pueblo

 

El diario Unomásuno,  en su edición del 3 de abril de 1982, página 27,  ofrece las declaraciones de Alí respecto al Festival del Nuevo Canto Latinoamericano y centradas en definir conceptualmente el tipo de canción propuesta por él: las canciones necesarias, que sirven “para nombrar al pueblo, para hacer de ellas el soporte espiritual de la esperanza, para convertirlas en soporte de la identidad y para hacer más profunda la huella de los libertadores de América”.

 

Habla su pasaporte

 

Abril 1982: Participa en el I Festival del Nuevo Canto Latinoamericano en México

 

Su célebre intervención oral titulada “La nueva canción venezolana”

 

En el pasaporte de Alí la DIEX consigna su salida de Venezuela el 1 de abril de 1982. Y, en efecto, en ese mes viaja a México para participar en el I Festival del Nuevo Canto Latinoamericano, que contó con el apoyo de la UNESCO, la universidad Autónoma de México y Casa de las Américas. Entre otros artistas, intervienen con su canto el cunao Pablo Milanés, la argentina Mercedes Sosa, el uruguayo Daniel Viglieti, el peruano Nicomedes Santa Cruz y el brasileño Chico Boarque.

 

Allí se produce su celebrada intervención que fue grabada y más tarde trascripta hasta ser publicada con el título de “La nueva canción venezolana y Alí Primera”, por ejemplo en Cantaclaro, septiembre de 1985. Según sus palabras, aquel encuentro con creadores e intérpretes musicales de varios países lo evalúa de gran ganancia para su comprensión de lo que está sucediendo a nivel de un movimiento continental y espacio donde intercambiar ideas, entre las que expone la suya, que califica de” más leninista que el carajo”, de acercar el arte a las masas. En lo que respecta a su posición personal, en el contexto de Venezuela, deslinda el compromiso de su arte como aquel que se aleja del sectarismo partidista (“una canción para un partido, no era una canción para el pueblo”) que se caracteriza por “utilizar al artista y a la canción como un accesorio.” Allí también pone en evidencia que la canción era del pueblo y nacía para el pueblo, concepto que formó parte de una lucha desarrollada contra las estrecheces a que conducen las posturas falsamente extremas y para abrirle paso a los espacios colectivos con intervención de puntos de vistas ideológicos diversos, enfrentándose incluso con esta posición a la distorsión del papel de la cultura propia de muchos dirigentes políticos de la izquierda de entonces.

 

Denuncia a agresión de que fue objeto Alí

 

El periodista Luis Cipriano Rodríguez se hace eco del remitido  titulado Mi arma es la canción en el que Alí denuncia la persecución y agresión de que fue objeto el 15 de abril cuando se desplazaba por la carretera rumbo a Acarigua. Causa del atentado? Escribir una canción que no nace para un exclusivo deleite, sino para denunciar la mortandad de los peces en Carenero, protestar por la masacre de Cantaura, defender el cerro Galicia, asumir la Revolución sandinista, respaldar la candidatura del socialista José Vicente Rangel y sobre todo darle fuerza a las iniciativas de la unidad del pueblo y de la izquierda. “Quienes convierten en mentira la democracia”, detentadores del poder y los privilegios, los dueños de la riqueza, las propiedades y la cultura,   son los responsables básicos de la represión expresada en allanamientos, ametrallamientos y persecuciones.

 

24.- Mayo: Denuncia del proceso gubernamental de acoso, intimidación y agresión de que es víctima él y su familia

 

El 3 de mayo de 1982 aparece la “Carta abierta” de Alí Primera en el diario de circulación nacional El Nacional para denunciar ante la opinión pública del país el cerco de intimaciones y atentados de que han sido objeto tanto él como su familia. Resulta un documento de valor excepcional porque expone las causas de la represión en cuya base está la conducta consecuente asumida siempre por él y avalada por su vida como militante político, su posición como revolucionario para quien su canto “ya no pertenece a un partido político, sino a todo un pueblo” y su quehacer artístico se inserta en “un proceso político” en el que el “arte que no milita en la defensa de la condición humana, no es arte y mucho menos arte popular”. Lo es doblemente, porque por este texto nos enteramos que va dirigido no sólo al “señor sistema” y al “señor gobierno”, sino también a “los intelectuales que se hacen los locos cuando los cantores son agredidos” y por reiterarnos la valentía que siempre lo caracterizó acompañada de la burla en la expresión “claro que nuestro arte es subversivo, en este país hasta la sonrisa lo es” y de su despedida: “me bendice Dios y me guían bolívar y Marx” con la mordaz acotación: “no tengo enemigos personales a excepción de los naturales enemigos ideológicos y los envideológicos”.

 

Abril 10: Entrevista en el diario mexicano Excelsior

 

El sábado 10 de abril lo entrevista Mayra A. Martínez en Excelsior. Interesa su respuesta en torno a lo característico de obra compositiva en la que ha incorporado muchos elementos tomados del folklore nacional, como la base rítmica del tamunangue, a los que les ha incorporado nuevas expresiones, nuevos contenidos, “incorporando al hombre como protagonista del paisaje”.

 

13 de Agosto: Nacimiento de su hijo de Florentino

 

Concierto en Valera en defensa de La Puerta

 

El viernes 13 de agosto de 1982, en Valera el diario El tiempo publica un artículo de Pedro Matheus donde da cuenta de un movimiento dirigido a enfrentar los actos de ecocidio y terrofagia cometidos por las empresas privadas con la complicidad de los gobernantes de turno. Así como se hizo mediante la Canción solidaria con el cerro Galicia, Tacarigua de La Laguna y Carenero, los artistas elevarán sus voces para defender a La Puerta, donde existen personas dignas y gentes conectadas a “un gran circuito por la salvación del ambiente”, encabezado por el Cantor del Pueblo Alí Primera que intervendrá en un acto guitarra y voz en ristre.

 

Para esa misma fecha, Matheus lo entrevista y el cantautor comenta el poder de la cultura popular de crear la unidad entre la gente, más allá de sus diferencias, idea que la tuvo bien clara Aquiles Nazoa, de quien bebe el poeta paraguanero.

 

Significado de su canción Abran La Puerta

 

En Venezuela Farándula, de Caracas, Rubén Ferrer refleja los motivos que llevaron a Alí a crear su canción Abran La Puerta, incluida en su disco Con el sol a medio pecho: “me llené de sus sembradíos, de su forma de vida, de su cultura popular. Esas sensaciones se fueron alimentando y entrelazando con cada visita, para germinar en canción”; confiesa que todo la gente se lo enseñó claramente y que el texto de “Abran La Puerta” lo escribió en la espalda de unos de los tamboreros de chimbángueles.

 

El 31 de agosto de 1982 se produce el nacimiento de su hijo Florentino.

 

Bautizo del disco de María Carlota

 

Participa en el acto de bautizo del disco Prefiero ser algún recuerdo, de la cantante María Carlota, realizado en Guanare, Estado Portuguesa, cuya producción había corrido a cargo suyo, en su línea de apoyar el talento desconocido y preterido oficialmente de las localidades más apartadas de Venezuela. El acto se realiza en la Casa de la cultura profesor Carlos Gouna y enn él canta un joven lugareño, la propia Carlota y Alí.

 

Apoyo a los estudiantes bachilleres

 

Se produce su habitual apoyo a la graduación de los estudiantes, como se le ve en el Liceo Coto Paul, de Barquisimeto, en este año. En una de las entrevistas, Alí testimonia su decisión de haber preferido estar presente en estas actividades antes que viajar a otro país a cumplimentar alguna invitación.

 

Noviembre: Viaje al exterior, destino: Panamá

 

Las autoridades migratorias de la República de Panamá confirman en sus sellos la entrada y salida por su territorio nacional para principios del mes de noviembre, según podemos leer, exactamente el día 8.

 

20 de marzo de 1982: Canto en solidaridad con el pueblo salvadoreño

 

La prensa reflejó el evento “Una canción por la victoria del pueblo de El Salvador” que se realizó en horas de la noche en el Nuevo Circo de Caracas, con la participación del tenor Alfredo Sadel, Alí Primera, Lilia Vera, Madera, Los Guaraguao, La Chiche Manaure, Grupo Tepuy,Blabino Blanco Sánchez, Antonio Acosta Márquez y Canto del Pueblo. La animación a cargo de Aníbal Nazoa, Julio Cabello y Pedro León Zapata.

 

24.- 1983: Pío Alvarado, el viaje a Managua y el Festival  de la Canción Bolivariana y la poesía por el Bicentenario de Simón Bolívar

 

Alí participa en el homenaje rendido al maestro del canto larense Don Pío Alvarado y en el Festival de la Nueva Canción Latinoamericana, que tiene lugar en las instalaciones hechas alrededor del cráter del volcán Tiscapa, en Managua, con una asistencia de público impresionante y la presencia de Daniel Viglieti, Silvio Rodríguez, los folkloristas de México y una cantidad considerable de agrupaciones musicales. El escenario es propicio para discutir el concepto de lo que primero se llamó canción protesta, luego canción testimonio y en ese momento “nuevo canto”. Allí el autor falconiano hace el anuncio de las actividades que organizaría en ocasión del bicentenario del nacimiento de El Libertador.

 

25.- Mayo: Una muestra de la madurez de pensamiento de Alí

 

En su edición del viernes 20 de mayo, el diario El siglo, de Maracay, ofrece las declaraciones del cantautor paraguanero que son lo más representativo de la solidez de la ideas que en ese momento él había alcanzado. Luego de una breve presentación en que se le declara como el iniciador del movimiento musical de protesta en Venezuela, respaldado por una producción de más de 12 discos y de 600 composiciones, se le permite hacer la siguiente observación de una agudeza excepcional: “cuando descubro que podía ayudar a levantar el estado reflexivo del ser humano y que a través del canto podía aliarme con su dignidad, me dedico de lleno a esta profesión.” Está consciente de que es intérprete de los sentimientos de su pueblo, “es la voz que grita el dolor de la gente.” Con clara definición marxista-leninista, ha orientado su canto hacia posiciones de izquierda, pero ha reunido el encasillamiento en una estrecha o cerrada posición partidista, porque de lo contrario no podría, según él cantarle al pueblo, ser “de la gente que me oye”. Define la misión última de su pensamiento: la defensa de la humanidad, la defensa del lugar que el hombre ocupa en la sociedad. Existen dos principios por los que ha orientado su vida: el de la solidaridad y el del rechazo al fracaso. Aspira a una sociedad donde impere una verdadera democracia, no la existente entonces que considera “una parodia de ella.” Rectifica al comunicador social que lo entrevista al aclararle que en Venezuela no puede hablarse de una “nueva trova” como la cubana, sino en todo caso de una nueva canción venezolana. Se declara con una gran fe en Dios y en el hombre, aunque lo guían Bolívar y Marx; en el poder del canto para cambiar la conciencia colectiva, lo cual se logra con perseverancia y con una lucha tenaz como la que ha emprendido siempre, no a la suerte ni al éxito suyo como “artista”. Además de su vocación absoluta por El Libertador, siente una gran admiración por Gandhi “porque liberó a la India”, los hermanos Aquiles y Aníbal Nazoa, Manuelita Sáenz “y por supuesto a Fidel Castro.” En cuanto a su método creativo, nos enteramos de que los textos de sus composiciones en ocasiones sufren drásticos cambios en el instante de su grabación en el estudio. En cuanto a sus preferencias literarias, confiesa su predilección por Rómulo Gallegos, Andrés Ely Blanco, Paz Castillo, Adriano González... y aquí nos enteramos que a Alí está escribiendo un libro que lleva por título Herido de vida, “que es el deseo de seguir viviendo, el que quiere salvar los brazos de la muerte”.

 

26.- Julio: Festival de la Canción Bolivariana

 

El evento tuvo por nombre Festival de la Canción Bolivariana, contará con un comité internacional y otro nacional en Venezuela, este último integrado por  su “nervio y moto” Alí Primera, Rafael Salazar, Lilia Vera, La Chiche Manaure, Douglas Gómez, Tamanaco de la Torre, Grupo Benteallá y Gimy Martínez. Contó con el respaldo de diversas organizaciones del pueblo, como la Federación Nacional de la Cultura popular, y fue convocado un Foro con el tema de la Vigencia del pensamiento de Bolívar, al que fueron invitados intelectuales de varios países, como México, Guatemala, Panamá, Cuba, Colombia, Perú, Chile, Ecuador y Brasil, de los que acudirán grupos y personalidades del mundo artístico. En tanto, este evento se extiende a numerosas localidades de Venezuela, como San Cristóbal, donde Alí actuó los días 12, 13 y 14 de julio; Maracaibo, donde actúa con el cantautor falconiano Orángel Lugo; en Barquisimeto y en el Nuevo Circo de Caracas, esta última actuación realizada el 24 de julio.

 

Apoya la campaña  de aspiración a la presidencia de la República del periodista y político José Vicente Rangel y participa enérgicamente en el lanzamiento de su propia candidatura como diputado al Congreso Nacional por la Liga Socialista.

 

Táchira

 

El diario tachirense La nación reporta la llegada al aeropuerto local de Alí Primera quien ofrece declaraciones relacionadas con  el Festival de la Canción Bolivarina que se realizará un jueves en la Plaza monumental de San Cristóbal y contará con relevantes artistas de varios países y de Venezuela. Aquneu confiesa que apoya a un candidato, aclara que él se considera un cantor de su pueblo y por tanto su canto no pertenece a ningún partido ni candidato.

 

La Canción solidaria por Paraguaná

 

En una entrevista que le hace el periodista José Miguel Moreno en 1983 para la radioemisora “Punto Fijo”, Alí habla de la próxima grabación de su disco Al pueblo lo que es del César, en la que aclara que este título se debe a que hay que darle al venezolano “el amor que tuvo César Rengifo por su pueblo”; asimismo, explica cómo nació en tierra paraguanera su canción “Mi pueblo me hace cantar”, en la que menciona a tres personalidades que contribuyeron decisivamente en su formación como artista: su abuelo “el viejo Rafael Primera”, Juan Bariaca “un viejo pescador de Las Piedras” y Julio Guariato, “un pescador de Barrio Nuevo” y, finalmente, sobre la organización de la Canción solidaria por Paraguaná enfocada en convertirse en “una muralla en defensa de nuestra memoria, para nuestra identidad como pueblo y para nuestra sensibilidad como hombres” , afirmación que nos revela que el énfasis está puesto en el hombre y en su cultura entendida como sistema que lo incluye a él, su entorno, modo de vida y su medio ambiente.

 

¿___? “Un revolucionario que utiliza la canción para llegar al pueblo”

 

Este es el título de una entrevista que le realizó el redactor político de Pueblo, no sabemos si se trata de un periódico o de otro tipo de publicación, reproducida en el libro A quemarropa. La afirmación del cantautor de que tenía 27 años de “lucha revolucionaria y apenas 14 años como cantante” nos hace ubicarla cronológicamente entre los años 1982 y 1983. Su tema central es el significado, carácter y papel del Centro de la Unidad del Pueblo (CUP), nacido para entonces 3 años atrás en Barquisimeto, con el propósito de agrupar a gente de izquierda, religiosos y aun representantes de diversas posiciones políticas, como las bases de de los partidos AD y COPEI. Alí hace un deslinde de esta organización que no es ni pretende convertirse en un partido político y ofrece sus ideas acerca de su calidad como artista y revolucionario, saliéndole al paso a quienes han echado a circular la pauta de que él se ha estado enriqueciendo con la venta de sus discos, cuyos temas están inspirados en los problemas que aquejan a la sociedad venezolana.

 

28.- 1984: Viaje a Argentina, recital en el Pedagógico de Barquisimeto, la defensa del medio ambiente y el  nacimiento de su hijo Juan Simón.

 

Febrero: En Falcón, sobre su disco Entre la rabia y la ternura

 

La prensa regional de Falcón se hace eco de la salida de su disco Entre la rabia y la ternura. El periodista, poeta y pintor Héctor hidalgo Quero lo entrevista a propósito y comenta que, al igual que sus producciones discográficas precedentes, domina en ésta el mismo tema: el de la solidaridad. Y termina con las palabras del autor de esta nueva obra: “ojalá la ternura sea mucho mayor que la rabia en los sueños de nuestra patria”.

 

Un periodista que, evidentemente, no vio la cubierta del disco, lo titula La patria buena, que es justamente el título de una de las canciones incluidas en el elepé Entre la rabia y la ternura y coloca en boca de Alí estas palabras que pueden llevar aun más a tan lamentable error: “Una patria buena es lo que necesitamos todos los venezolanos, porque el desajuste que hay no lo soporta nadie. Esa fue la razón primordial de mi inspiración en mi más reciente disco, titulado La patria buena.”

 

Julio: Firma de contrato con  sello argentino EAS

 

La prensa refleja el contrato firmado por Alí con el sello disquero argentino EAS, con el cual se compromete a producir tres discos desde julio del 1984 a julio del año próximo. Se anuncia que próximamente saldrá en Buenos aires su disco Entre la rabia y la ternura y que en septiembre viajará al país austral a promover sus creaciones musicales.

 

El pasaporte expedido en Caracas el 31 de enero de 1984 tenía como fecha de vencimiento el año 1989; al parecer, fue el último usado por Alí. En su foto, impresiona la mirada firme y dirigida hacia un punto situado más allá del infinito. En la visa de turista que le expide el cónsul adjunto de Argentina, se aclara que no deberá ejercer ningún tipo de actividad rentada ni solicitar residencia definitiva en el país austral. Y, en efecto, los sellos estampados dentro testimonian que Alí entró en ese país austral el primero de diciembre y partió el 10, seguramente pensando en pasar las navidades y el fin de año en su querida patria venezolana. Durante todo el año, continúa consecuentemente sus actividades en  defensa de la naturaleza y el medio ambiente, como lo hace en relación con el río Tocuyo. Realiza presentaciones en numerosas localidades de Venezuela, y ofrece un concierto en el auditorio “Magdalena Seijas” del Pedagógico de Barquisimeto.

 

Entre la rabia y la ternura: el disco tal vez de mejor factura de toda su discografía

 

A propósito de la salida de su disco Entre la rabia y la ternura, Alí establece un diálogo con el comunicador  Humberto Márquez, de Venezuela Discos, en la que confiesa que se siente “un intérprete de mi pueblo” al punto que en sus conciertos entre él y el público se llega al punto en que la gente canta sus canciones “y yo los acompaño”. Está consciente del carácter político de sus creaciones, pero el pueblo las toma “sin importarle su posición ideológica”. Clasifica el disco como portador de “un impulso mayor” por la participación armoniosa de un equipo competente y eficaz de músicos, directores, arreglistas y de diseño gráfico.

 

Para la parroquia caraqueña La Vega

 

En una entrevista que le hacen en la caraqueña parroquia de La Vega, Alí se centra en los conceptos claves del papel del canto como factor concientizador y de movilización del sujeto colectivo al que va dirigido y del que se nutre. Es categórico al afirmar que todas sus canciones son vivenciales. Brillante su análisis del origen pequeñoburgués de la mayoría de los partidos de izquierda, condicionamiento que los lleva a trabajar a favor del triunfo a través de las elecciones, olvidándose de que la práctica revolucionaria debe entusiasmar al pueblo de manera permanente de modo que no decaiga si se pierde en el aquellas. A propósito alude la función de la cultura popular a favor de la unidad ya que “gracias a ella la gente se olvida del esquema partidista.” Y pronuncia su consabida frase de que este tipo de cultura “puede que no gane los combates. Pero ayuda a formar los batallones…”

 

11 de noviembre: Nacimiento d Juan Simón,  último hijo con Sol

 

El 11 de noviembre de 1984 se produce el nacimiento de su hijo Juan Simón, el último retoño con su esposa Sol Musset.

 

Homenaje póstumo a Don Pío Alvarado

 

Según video tomado por la cámara de Erwin Cortés y editado por él, el 16 de diciembre de 1984 Alí canta en un acto en homenaje a Pío Alvarado realizado en Carora, Estado Lara.

 

29.-1985: Muerte en Caracas y siembra en Paraguaná del Padre Cantor del Pueblo

 

Enero 24: La última entrevista que se le hizo a Alí

 

“…en los árboles de la Paraguaná xerófila, de la Paraguaná seca, pero al mismo tiempo de la Paraguaná entrañable, musical, solidaria, cantos de los campesinos en la siembra, cantos de la cruz de mayo, valses con viejos violines, cuatros con cuerdas de tripa de chivo, de allí surge el canto, de allí nace el canto que me llenó el espíritu y el alma”.

                                                                                                             Alí Primera

 

Correspondió al Núcleo Audiovisual de la Universidad Central de Venezuela, y a su periodista Mariam Núñez, realizarle el 24 de enero de 1984 una entrevista, memorable, porque tal vez haya sido la última. Estamos delante del documento que mejor resume el tránsito creador de Alí, proporcionado una síntesis ejemplar de los ámbitos en que se mueve en la primera etapa de vida, los cuales están en la base o espina dorsal de su ulterior proyección como cantor. Es el que mejor se acerca a su testamento estético en tanto reivindica en él la profunda raíz campesina de la corriente vivencial que ha nutrido su producción artística, en el campo de la composición literaria y su interpretación musical. Para quien no lo conoce: a pocos días de su trágica muerte, reconoce ser “un campesino en mi formación” que pasó muy rápidamente de ser el serenatero, o cantante de canciones románticas que llega a Caracas procedente de Coro, es decir, de lo más campesino del país, según la visión metropolitana de la gente “del interior”, al cantor consciente del instrumento de lucha que tiene en su voz y en toda su actuación ante el público.

 

Queda claramente establecido que este cambio radical se produce en la cárcel, exactamente en 1967,  al ver entre los barrotes a un niño a un niño corriendo en la calle, compone Humanidad y al cantarla se desencadena el factor de conciencia que la gente la cantaba junto con él y aun cuando Quiche Larralde la canta uniformada en las calles caraqueñas, vestida de uniforme por lo demás… En ese instante, 1967-1968, confiesa; ”me di cuenta del significado de este canto.” El corte radical consiste en que éste se convierte en factor de estremecimiento de la conciencia, de movilización de las reservas del hombre en su lucha por su dignidad y lugar en la sociedad en que existe, en participar con él en esa lucha a la que generalmente no se asocia el arte ni mucho menos de la actividad: la transformación del mundo. Queda claro que, aun cuando se nutre de todas las corrientes de la música del Sur de América, de Centroamérica, de Cuba, la suya tiene una influencia principal: “la vivencia de mi pueblo.” De ahí, derechito, se va a la canción política y, con su articulación a nivel local, regional, nacional y del continente, de un movimiento político en tanto la acción que ejerce en la conciencia de la gente se traduce en acción transformadora de la realidad.

 

La canción no se hace igual al canto, como hecho simple de interpretación de un cantante; canción no se traduce en concierto, sino en un complejo de acciones escénicas y de vinculación con otras acciones que se realizan simultáneamente como parte de un proceso. Cada actuación es un acto de siembra, de siembra en el sitio donde se actúa con la propia gente que vive en la comunidad o localidad donde tiene lugar el hecho cultural. De ahí que Alí haya andado en la re-semantización de expresiones que adquieren un significado distinto cuando se someten a la práctica cultural; ejemplos: canción solidaria, la canción por La Victoria, la canción por la unidad del pueblo, la canción por la Patria buena…Algunas se han convertido en institución en el sitio donde se han realizado, en tanto los lugareños la han asumido como suya al ver la función que realizan a favor del colectivo.

 

Y esta canción, sin ser un suceso voluntarista ni espontáneo, no lo dirige alguien como “personalidad dominante” desde el punto de vista de un partido político, una persona como individuo, porque lo que agrupa a la gente en torno a ella es el hecho artístico y su significado cultural; “sólo nos une una intención de cantar.” Tal programa que Alí llama “canción”, descansa en los grupos culturales del sitio donde tiene lugar el hecho, que se aleja radicalmente de la “cultura del espectáculo” todavía al uso, lamentablemente, en tanto se consigue la participación de los lugareños y que éstos alcancen la conciencia de que lo que están haciendo no es con la intención de dar respuesta a una “dirección política”, ni mucho menos a una “directriz partidista.”  Lo que se logra se revierte en instituciones de cada comunidad, como hospitales y liceos.

 

Y, por primera vez, leo una declaración de Alí en que hable tajantemente de lo que produce económicamente en un año: más de un millón y medio de bolívares por actuaciones que él no cobra por cuanto su beneficiario es el pueblo. Confiesa que en lo personal y familiar, vive de las regalías por concepto de ventas de sus discos y que se ha visto obligado a solicitar un bono solidario para los grupos y cantores que lo acompañan en los actos porque ellos carecen de esa capacidad de venta que él tiene con su producción discográfica.

 

Para la sociología de la cultura, no tomada en cuenta casi siempre como útil herramienta por los gobernantes, es importante saber exactamente cuáles han sido los frutos del accionar constante de Alí por toda Venezuela y de los programas conscientemente pensados y ejecutados sistemáticamente dirigidos a determinados “receptores”. Uno de esos frutos más importantes desde el punto de vista política, por su capacidad de simbolizar la sociedad de su momento y la del futuro, son los niños y los jóvenes que se involucran en sus actuaciones. Tómese nota a propósito de las políticas públicas y de su correcto enrutamiento de la siguiente declaración de nuestro Padre Cantor del Pueblo venezolano: “La mayoría de mi audiencia es joven,  son jóvenes que bailan  y cantan y corean nuestras canciones, y nos piden autógrafos, no al estilo fans, nos piden que les escribamos algo, que los ayude a recordar ese momento y eso es muy importante.” La intención profunda del canto propuesto como estética reveladora, reflexiva, la poética de la participación dirigida a grupos humanos antes preteridos, logró calar en esos sectores de la sociedad civil que la asumen como propia y se involucran en el hecho artístico como parte esencial de sus vida, que se ven enriquecidas de ese modo. Otro triunfo más de la razón poética, del buen manejo del arte popular para revertirlo en el pueblo que lo agradece y lo disfruta a un tiempo.

 

Por supuesto, Alí evita cualquier error de interpretación al señalar que recibe aun más una satisfacción mayor cuando le canta a la gente de los más apartados sitios de la geografía venezolana, que tiene también el mismo valor de quienes lo escuchan en las instalaciones de una Alta Casa de estudios. Sus únicos destinatarios no son los estudiantes, ni los campesino ni los obreros, cada cual en su grupo en exclusivo, sino el hombre donde quiera que esté. Y aquí cobramos conciencia de algo por encima de lo cual a menudo pasamos sin conciencia plena de su significado: que Alí ha querido llegar a esa parte del pueblo que entonces permanecía, en un por cierto muy elevado, de analfabetismo, a pesar de lo cual su situación educativa limitada no le impedía entender sus canciones, porque ellas están hechas de un modo sencillo, “son lengua del pueblo mismo”…. Y remata con esta exaltación del humanismo más radical: “Soy cantor para el hombre y el hombre está en todos los rincones de la patria. Es más, una vez dije que la patria era cualquier rincón donde existiera un ser humano”

 

Día 12 de febrero: Maracaibo, su última actuación pública

 

El día viernes 12 de febrero de 1985 ofrece una presentación pública en la Plaza La Victoria, en Maracaibo, adonde había arribado dos días antes, con motivo de la efemérides de la Batalla de La Victoria y del día de la Juventud.

 

Día 16 de febrero, sábado de carnaval: su encuentro con la muerte en una autopista de Caracas.

 

Acta de defunción: La Primera Autoridad Civil de la Parroquia Santa Rosalía, doctor Carlos Enrique Acuña Poleo, certifica en el Acta número 247, que el 19 de febrero de 1985 se presentó ante su despacho Angel Alfonso Primera, ciudadano mayor de edad para exponer que el 16 de febrero del año en curso, a las cuatro antes meridiano, en la autopista del Este, a la altura del puente Los Ilustres falleció Ely Rafael Primera, de cuarenta y tres años de edad, con cédula de identidad 2855667, de profesión artista, natural de Coro, Estado Falcón, quien estaba domiciliado en el conjunto residencial Araguaney, en el edificio Araguaney, piso dos, apartamento doce, en el sitio conocido por El Valle; el obciso era hijo de Antonio Primera,  difunto, y de Carmen Adela Rossell de Padilla, de setenta y tres años de edad, de oficios del hogar, natural de Punto Fijo y estaba casado con Sol Murset  de Primera, de treinta y dos años de edad, de oficios del hogar, natural de Acarigua, deja siete hijos de nombres María Fernanda, María Angela, Jorge, Sandino, Florentino y Juan Simón. En esta misma acta se afirma que el Doctor Yazmin Zurita certificó que la causa de la muerte de Ali fue politraumatismo y que su cadáver fue trasladado a Punto Fijo, Estado Falcón y que al término de su redacción fue leída el acta y suscrita  por el Jefe Civil, el Secretario y los testigos de este acto, Carlos Porras y Esmil Padilla, con cuya firma manifiestan su conformidad. La copia “fiel y exacta” de esta Acta que acabamos de compulsar la suscribió y expidió en Caracas el  29 de marzo de 1996 Gustavo Adolfo Narváez, Primera Autoridad de la Parroquia Santa Rosalía, está rubricada y sellada.

 

El Aula Magna es, y sigue siendo, el nido más hermoso de mi canción.

Alí Primera

 

Velatorio en la Universidad Central de Venezuela: En horas de la tarde de ese mismo día 16 es trasladado el cadáver en hombros del pueblo hasta la plaza cubierta del Rectorado de la Universidad Central de Venezuela y velado en su Aula Magna en capilla ardiente.

 

En una vieja camioneta Malibú, el 16 se produce el traslado del féretro por carretera desde Caracas hasta el Estado Falcón, a cuya capital llega en horas del mediodía del día siguiente y es presentado primero en la sede del actual Ateneo de Coro y luego, brevemente, en la Plaza Bolívar, desde donde parte el cortejo fúnebre hasta la casa de su madre, ubicada en el barrio La Vela, que hoy lleva el nombre de Alí.

 

Día 17 de febrero: domingo de claveles rojos; la siembra del cantor en la tierra paraguanera

 

Luego del velatorio en casa de su madre Carmen Adela, en horas de la mañana del día 17, sale el cortejo desde allí, pasa por la Iglesia Nuestra Señora de Fátima, de Caja de Agua y, finalmente, se produce su siembra en el cementerio Santa Ana de Punto Fijo.

 

30.-17 de mayo: Nacimiento de un hijo póstumo?

 

El 17 de mayo nace  Alí Rafael  Vázquez, quien fue presentado como hijo del cantautor paraguanero, en presencia de miembros de la familia Primera Rossell-Padilla y la prensa se dio a conocer públicamente el pasado 31 de octubre del 2008 en el hoy Museo Alí Primera de Punto Fijo. Este día fue ocasión memorable por cuanto tuve el honor de que mi libro Alí Primera Padre Cantor del Pueblo, que editó el Ministerio para el Despacho de la Presidencia de la República, fuese presentado en el patio de la residencia última de su madre, espacio donde Alí sereneató y festejó tantas veces y porque su presentador haya sido el amigo entrañable Héctor hidalgo Quero, cuyo libro Herido de vida ha alimentado hasta el presente la llama de mi respeto, admiración y cariño por Ely Rafael Primera Rossell, nuestro Alí.

 

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Nota del editor:

 

Reimprimo el texto, escrito en el año 2005 en Cuba, publicado primero en la revista OIKOS (número 4, junio 2006), y luego en diversos sitios de internet. En la primera, fue acompañado de varias fotos que digitalicé a partir de los descubrimientos que hice en fuentes documentales, tal y como lo explico en el cuerpo mismo del artículo. De las numerosos intentos realizados para enmendar la cantidad de errores existentes en la página dedicada a Alí Primera en la famosa Enciclopedia “libre” Wikipedia, he logrado un único resultado: que este artículo sea referido al pie como fuente de ampliación de lectura o consulta. Volveré a insistir en la voluntad de que lo que parezca allí se ajuste a la verdad y  sin abandonar nunca  la esperanza de que alguna vez alcance mejor resultado con sus editores.

 

I.1.- Alí Primera en Cuba

 

                                                                          Por José Millet                            

 

A nuestra Casa de las Américas

 

« Yo soy un militante que escribe y que luego canta sus canciones ».

Alí Primera

 

Importantes documentos (1) (creo que todos inéditos), que contienen fundamentalmente manuscritos autógrafos, cintas magnetofónicas y fotos, registran la visita, fugaz e intensa, a Cuba del compositor-poeta y trovador venezolano Alí Primera (1941-1985). Su arribo se produjo a fines del mes de noviembre de 1977 y su regreso a su país natal el siguiente día 5 de diciembre del mismo año. Desde cuando lo dirigiera nuestro entrañable Argeliers León, el Departamento de Música de Casa las Américas los había atesorado cuidadosa y celosamente. En octubre del año pasado los hojeé, gracias a la indicación del amigo estudioso Alberto Faya y de la imprescindible ayuda de la musicóloga Layda Ferrando. Antes de partir a Venezuela, dejé sembrada la esperanza de que se me los hicieran llegar para usarlos en el libro sobre la vida y obra de Alí Primera que publicamos allá con dos camaradas de Barquisimeto. A pesar del empeño de la Casa por hacer realidad esta petición, nunca llegaron a mis manos. A un año vista, se impone darlos a conocer en nuestro país y al mundo.

 

Dos de las seis cintas magnetofónicas guardan el importante recital nocturno ofrecido por Alí en la sala Manuel Galich de la Casa. Aquel jueves primero de diciembre los asistentes vibraron con la voz grave y dura del cantante que les arrancó aplausos prolongados y vivas. Según la reseña periodística de Ciro Colina aparecida el tres de diciembre en un diario local, estas fueron las palabras del cantautor falconiano al introducir una de sus canciones: “el poeta y el cantante deben pensar que son trabajadores, revolucionarios con un instrumento a mano que tiene un sonido y que, a veces, es más útil que una pedrada”. Otra de las cintas acaso contenga la matriz del disco, presumimos que se trata de Cuando nombro la poesía, que generosamente el autor de “Techos de cartón” puso a disposición de la institución para que, los fondos que se recaudaran con su venta, se pusieran en función del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes (2) por el que mostró vivo interés y esperanza “para estar”, son sus palabras, “otra vez entre nosotros”. Agregó que se marchaba “lleno de fuerzas”, aunque no había llegado débil. Lo primero de Ali, Ali Primera Vol. II, Adiós en dolor mayor y América es la patria son los títulos de los discos que se atesoran en la Hemeroteca de la Casa, de los cuales me llama la atención el último porque nunca lo he visto en Venezuela ni tengo ninguna mención de él en la documentación copiosa e importante existente en la Asociación Cultural Canción Bolivariana Ali Primera, o del Centro de Cultura Popular Comunitaria Guachirongo, ambos con sede en Barquisimeto, considerada la “capital musical de Venezuela” y cuartel general de Alí. En esas asociaciones civiles de sostenida posición de izquierda, fundadas y dirigidas por los hermanos Porfirio y Wilmer Peraza, existe una importante colección de discos de música latinoamericana que incluye los acetatos originales de Alí, menos el primero grabado con el Partido Comunista de Venezuela. Después que Casa de las Américas consiga hacer el trabajo de masterización analógica de estas cintas magnetofónicas, será una dicha poder escuchar de viva voz al revolucionario que a su regreso a Caracas tuvo la osadía de declarar a los medios de prensa de su país natal: “Cuba es hoy  la verdad hermosa de un pueblo que se ganó el derecho a ser libre y hacer su propio destino”.

 

Con su puño y letra, Alíº rellenó el reglamentario grupo de planillas que la prestigiosa Casa de las Américas acostumbraba a solicitarle a cada uno de sus distinguidos invitados. Afirma haber nacido en Coro, capital del Estado Falcón, el 31 de octubre de 1941 (por tanto,  no del 42, como las publicaciones consultadas y muchos de nuestros informantes venezolanos, incluidos algunos familiares suyos, nos atestiguaron durante nuestra prolongada estancia el año pasado en la patria de Bolívar y aparece en nuestro libro Ali Primera, entre la rabia y la ternura,  recién publicado en Venezuela). Repasé ambos años en los asientos del registro civil de Coro, en una de cuyas clínicas Alí nació, sin encontrar la preciada partida de nacimiento que alguien me asegura guarda la viuda de Alí, la también intérprete Sol Musset. Entonces vivía en el apartamento 12-3 del edificio Arguaney, de la urbanización El Valle, perteneciente a la capital de Venezuela. Cuando se le pregunta por el centro de trabajo, responde con su peculiar sentido del alineamiento con los humildes: “el pueblo (donde él se encuentra)”; por el cargo: “donde están las masas” y cargo que ocupa: “cantor”.

En cuanto a su afiliación política, confiesa haber permanecido en el Partido Comunista de Venezuela, como “militante orgánico”, de 1959 a 1972 y en el Movimiento al Socialismo (MAS) de 1973 a 1975.

 

En cuanto a su formación académica, apunta haber estudiado Química en la Universidad Central de Caracas, de 1965 a 1968; Tecnología del Petróleo en Bucarest, capital de Rumania, de 1969 a 1972 e idiomas inglés, rumano e italiano. En 1973 los compositores del Estado Falcón lo distinguen con el premio Manaure de oro en reconocimiento a su destacada labor como compositor; Alí afirma haber obtenido un Premio municipal de Cine, creo que diferente al señalado por la música de su autoría para el filme Canción para un pueblo manso conferido en Caracas en 1977. Creo que a la altura de su carrera, lo anterior evidencia un pobre reconocimiento de parte de los centros de poder venezolanos encargados de resaltar aspectos de la obra de creación artística de un  músico y cantor que tenía acumulado para esa fecha un amplio currículum de alto valor estético, como se apreciará a continuación.

 

El autor de la canción “Humanidad” da fe de su soltería, de tener una niña de 6 años: María Fernanda y coloca los títulos y años de edición de sus restantes vástagos: los discos grabados hasta entonces: los nueve larga duración Vamos, gente de mi tierra y Canciones de protesta, editados por el Partido Comunista de Venezuela en 1969; Canciones del tercer mundo por un solo mundo, producido por la alemana Verlag Plane en 1973; al año siguiente Promus le editó Lo primero de Alí Primera, Adiós en dolor mayor y Canción para los valientes y el sello Cigarrón, fundado por Alí mismo, produjo La Patria es el hombre (1975), Canción mansa para un pueblo bravo (1976) y Cuando nombro la poesía (1977). Finalmente apunta que en 1971 el PCV le posibilitó grabar un acetato en 45 revoluciones por minuto que él nombra en la planilla como “Guerra larga” y que es hoy una verdadera rareza hemerográfica y muy poco referido en las escasos y casi siempre incompletos esbozos biográficos sobre Alí.

 

Su contestación a la pregunta dirigida a saber los países visitados, la motivación y fecha de su realización, revela una trayectoria artística de profundo compromiso político, recorrido que en ocasiones es aprovechada por él para materializar la edición de su producción musical. Durante su estancia como estudiante en Rumania, visita en 1972 y 1973 la República Democrática Alemana para participar en Festivales de canción política (3); ofreció recitales  en Checoslovaquia (1972), Suecia (1972, 1973 y 1976), Dinamarca (1973); visitó Italia para grabar discos entre 1975 y 1977; en Alemania Federal afirma que estuvo para hacer grabaciones y ofrecer recitales; finalmente,  participó en congresos de estudiantes en Italia, Yugoslavia y Ecuador. En el archivo de la Asociación Canción Bolivariana Canción Bolivariana que lleva su nombre, de Barquisimeto, existen documentos, también autógrafos suyos, que dan cuenta de su visita a Paris y Londres en este mismo período. En cuanto a su vinculación con los medios de difusión masiva extranjeros, afirma haberse presentado, para actuar y ofrecer entrevistas, en emisoras de Radio y Televisión de Rumania (1970), República Democrática Alemana (1971 y 1972), Bratislava (1971), Canal 4 de Quito, Ecuador (1976), Radio Praga y TV, en Checoslovaquia (1971) y Radio Moscú y en Sochi, en la desaparecida Unión Soviética, en el año en que visita por primera vez nuestro país.

 

Alí confirmó su aceptación a la invitación cursada por la Casa el 16 de noviembre de 1977, informó que iría con el músico acompañante Emiro Delfín Grasteroll y que viajaría  vía Panamá el 16 de diciembre siguiente (4). Imagino que se cambió esa fecha para hacer coincidir su viaje con la quinta edición de la Jornada de la Canción Política que se realizaría en la capital cubana en el mes de noviembre. Cuando finalmente fijan el itinerario del traslado para el 26 de este último mes y por el mismo país de tránsito,  Alí manifestó como interés fundamental de su visita actuar en la Escuela Lenin, establecer contactos con Radio Habana Cuba y entregar cintas a la institución que lo invitaba para hacer un disco (5). En la programación rigurosa que le preparan son incluidas estas actividades, pero en ella se hace un énfasis especial en el encuentro del trovador con la gente del pueblo, en particular con los trabajadores manuales, los estudiantes y los jóvenes, en particular los creadores, entre los que se destacan poetas y músicos, como aquellos pertenecientes al pujante Movimiento de la Nueva Trova.

 

Se tuvo el cuidado de concentrar sus presentaciones en la inauguración del mencionado evento de la canción política y en un recital que se pauta en la sede de Casa de las Américas y en que las mismas se registren en cintas magnetofónicas y de video, mediante su participación en la radio, la TV y en el ICAIC, donde presumo que le fue grabado para una de las ediciones del Noticiero Latinoamericano de cine que dirigiera el Maestro Santiago Álvarez. Al siguiente día de la llegada de los dos artistas, ocurrida el sábado 26 en horas de la tarde, Ali hizo una presentación en el programa “Buenas Tardes” del canal 6 de la televisión nacional, de gran audiencia. Ese día domingo 27, en la tarde, se puso en contacto con la Peña literaria del Parque Lenin, donde interactúa con algunos de sus participantes.

 

La V Jornada de la canción política se realizó esa noche en la escalinata de la Universidad de La Habana y estoy convencido que le hizo rememorar su entrada en el mundo artístico en los predios de la rebelde Universidad Central de Venezuela. Escoltados por el Alma Máter, en el debut estuvieron presentes los Ministros de Cultura de Cuba, Jamaica y  Guyana, como un anticipo de la inserción del juglar venezolano en una órbita donde raras veces se ha asociado la cultura de su país natal: la del Caribe. Y, en efecto, fue una noche en que los destellos y el sol de una identidad pocas veces reconocida se asomaron en los tres bloques en que se dividió el espectáculo. Allí dejó escuchar su voz Omara Portuondo; se recordó al pueblo que más sufre y lucha en la región en la interpretación de la cantante haitiana Martha Jean Claude; fueron dados a conocer los talentos jóvenes asociados al Movimiento de la Nueva Trova (Pedro Luis Ferrer, el recién desaparecido Noel Incola, Virulo y Lázaro García); se alineó el repentismo cubano en las voces de Justo Vega y Adolfo Alfonso e incluso Martín Rojas se apoderó de la escena con su interpretación de un texto alusivo al líder sindical obrero Lázaro Peña. Impactaron los grupos musicales Mayohuacán y Moncada.

 

Al día siguiente el periodista cubano Rolando Cartaya, en su reseña del acto, refirió la actuación de Alí en los siguientes términos: “seguimos por el Caribe y hallábamos a Alí Primera, el del canto contagioso y agitador. Acompañado de su paisano Emiro Delfín a la guitarra, el cuatro y el medio cinco, nos echamos a volar la poesía de pura raíz popular engastada en los ritmos de su tierra, el merengue, el tamunangue del Estado Lara y el joropo. Su canto, caracterizado por su comunicación con el público, debe tener una tremenda eficacia como arma política porque propaga al auditorio una efervescencia casi beligerante. Ali dijo que imaginaba a su pueblo como un toro enlazado que solo tiene que “jalar” para que la soga se reviente. Y en un número con ese estribillo consiguió unánime respuesta del gran coro formado por una concurrencia de anoche, así como en el último, de un corte similar al de la canción política angoleña, salpicada de consignas y formulaciones revolucionarias”.

 

Para evaluar la madurez del pensamiento político de Ali en relación con el arte y el papel del artista en su proyección con las masas, resultan importantes las declaraciones que ofrece entonces a la prensa cubana: “yo creo que la militancia dentro de la canción, de la que habló Víctor Jara y [Daniel) Viglieti, no es la de militar en un partido revolucionario. Se trata de militar en el trabajo, de saber cómo es el trabajo de difícil en el barrio: al comienzo la gente puede ser que rechace la canción, porque es tal su alineación que tal vez haya un acomodo a las injusticias, que tal vez haya un rechazo y hasta te digan algo que pueda ser hiriente (…)”. Ali se detiene aquí para formular el arte de la voluntad y el empecinamiento que debe desplegar el artista para convencer y arrastrar a las multitudes en su papel de desalienante: “La militancia es [consiste en] insistir ahí, porque la insistencia es lo que implica el trabajo revolucionario”.

 

Después de visitar la institución que lo había invitado y sostener una rueda de prensa, se produce el día 28 en horas de la tarde una visita, con presentación incluida con los obreros que manufacturan el tabaco de la mundialmente famosa Fábrica Partagas. Francisco Garzón Céspedes escribió una magnifica crónica de ese evento y del impacto que le provocan a Ali las reacciones de aquellos trabajadores. Al día siguiente, las visitas a instituciones se suceden, como al Museo de la Revolución y el Parque de la Juventud, cercano al río Almendares, donde los encuentros con la gente de pueblo va confirmando en el trovador una imagen indeleble sustentada en la confianza y en la seguridad con las que los humildes se relacionan con las creaciones del espíritu. El miércoles treinta al fin se produce la visita matinal a la Escuela Vocacional Lenin donde canta, en horas de la noche, ante una multitud de siete mil jóvenes que también seguramente le harán recordar a aquellos estudiantes de universidades venezolanas (la Central, la de los Andes) frente a quienes descubrió su definitiva vocación por el arte de la militancia revolucionaria ejemplarmente llevada a cabo a través del canto.

 

El primero de diciembre quizá deba considerarse como uno de los mas relevantes de su gira: en la mañana se produce la reunión con representantes del Movimiento de la Nueva Trova cubana, entre quienes están presentes Pablito Milanes, Vicente Feliú, Lázaro García, Tony Piniella, Pedro Luis Ferrer, J. del Valle, Augusto Blanca, J. A. Rodríguez y de los grupos Moncada, Mayohuacán y Turiguanó. La trovadora Teresita Fernández y la cancionera Ela Calvo completan el sector artístico. Lo institucional y político estuvo representado por el musicólogo Argeliers León, Francisco Garzón Céspedes y Roberto Romay, este último jefe del frente de cultura de la Unión de Jóvenes Comunistas. Aquel intercambio de ideas y experiencias tenia tanta relevancia para Ali que lo grabo íntegramente para difundirlo en Venezuela y, a pocos días de su retorno, se refiere a el en una carta enviada desde Caracas a una funcionaria presumiblemente del Departamento de Música de la Casa. En una de sus intervenciones afirmó: “la máxima belleza que se busca entre el canto y el pueblo es la comunicación”.

 

Ese mismo día, a las nueve de la noche, se produjo el memorable recital de Ali Primera en la sede de la Casa de las Américas, con la sala colmada por un público ansioso de escuchar y ver en escena al juglar falconiano. Allí se encontraban la heroína Haydee Santamaría, presidenta de la Casa y el doctor Armando Hart Dávalos, ministro de cultura, quienes dialogaron con Ali y previamente ya habían sostenido conversaciones oficiales con él para viabilizar la distribución de su obra discográfica en toda Latinoamérica. En el programa de mano que la institución distribuyó allí, se  proclamaba a este “hombre que canta a la libertad y la justicia” como “una de las primeras voces de la nueva canción latinoamericana”, que “utiliza concientemente la canción como un arma para la lucha política e ideológica” y que, en su enfrentamiento y denuncia de los males del sistema capitalista, ha sido capaz de hacerse de un “extraordinario modo de comunicar (…) recto y firme, múltiple y hecho de poesía (que) es el canto mismo del Continente”. En ese texto cuidadoso y bien pensado, se tuvo el acierto de citar el pensamiento estético y político del propio Ali cuando se refiere al concepto y función del canto y de los cantores en los siguientes términos reafirmadotes de una clara y firme posición clasista en favor del pueblo:“Creo en el canto: Por la necesidad de multiplicar y hacer inmenso el grito de los humildes. Porque no será verdad si no son verdad los cantores. Porque el canto no es un accesorio sino brazo hermano en las luchas de los pueblos. Porque ha ayudado a crecer el vientre de esta tierra que espera el Gran Parto. Creo en el canto todo luminoso y solidario.

En el nombre del pueblo, de sus manos callosas. Creo en el canto.”

 

El periodista cubano Ciro Colina reporta el hecho y nos aporta un dato acerca del estilo característico de Ali de aprovechar la escena para conversar con el auditorio. Así, introduce una de sus canciones con la siguiente afirmación: “el poeta y el cantor deben pensar que son trabajadores, revolucionarios con un instrumento a la mano que tiene un sonido y que, a veces, es más útil que una pedrada”.El poeta Alex Fleites fue quien más certeramente capturó la originalidad de este brillante y combativo cantor. Aprecia su voz bien timbrada, su sentido de la música, su especial personalidad escénica y su casi instantáneo poder de comunicación con el público. Esta caracterización la traduzco como la esencia del carácter de Ali: ser un militante que se esfuerza por colocar su arte en función de movilizar la conciencia del sujeto a quien va dirigida su acción y su mensaje, sujeto que no es otro que el pueblo, ante el cual hay que impactar por todos los medios y resortes imaginables. Pero es justo citar su juicio de valor exactamente, en razón de que rara vez me he encontrado con algo tan aleccionador: “Seria difícil deslindar donde termina la canción en si misma y donde comienza el trabajo de proyección dramática a través del cual el trovador establece la comunicación con sus oyentes. Porque Ali esta constantemente creando la canción, pues los matices que sabe imprimirle en cada ocasión hacen irrepetible el acto de escucharlo; bien lo saben los que anoche asistieron a un nuevo nacimiento de canciones como Perdóname, tío Juan, una de sus primeros trabajos de la década del sesenta, rejuvenecido por la emoción que supo imprimirle con la ayuda de Emiro Delfín, guitarrista de noble dignidad, que lo acompaña.” En su artículo intitulado “No se puede ser cómplice de la alienación del pueblo”, precisamente Fleites resume brevemente la trayectoria de compromiso social del trovador venezolano: luego del allanamiento de la Universidad Central de Venezuela ocurrida en 1967, opta por un tipo de canción de agitación política y, a partir del siguiente año, produce los dos LP que auspicia el Partido Comunista de Venezuela.

 

El periodista refleja la posición de Ali en relación con los medios de difusión masiva para los que afirma no cantar, “sino para los hombres como yo, que andan por la calle con su lenguaje propio. Ser espejo de esa gente es mi mayor preocupación”. El artista nos entrega el saldo de su visita a Cuba de manera clara y concluyente: “Esta visita me reafirma en mis convicciones, me hace tener fe en el futuro. En una ocasión dije _y ahora puedo repetir_ que en Cuba abunda algo que es difícil de alcanzar: la dignidad”.

 

A su regreso, las declaraciones de Alí aparecidas en la prensa nacional de Venezuela dan cuenta del programa realizado por el cantautor en la mayor de las Antillas y, a continuación, introduce al público venezolano en cómo se sintió en ella: “En Cuba sentí que estaba en cualquier pueblo de Venezuela. La receptividad fue la misma. La gente cantaba conmigo “La Soga” como si estuviera, por ejemplo, en Barquisimeto, con el mismo amor, la misma comunicación y esto es porque la máxima belleza entre la canción y el pueblo, entre la canción y el hombre, es precisamente la comunicación”. Aprovecha la ocasión para desmontar la mentira de que el son se fue de Cuba; el encuentro con los jóvenes de la Nueva Trova y con figuras genuinas de la trova tradicional cubana le sirvió para “constatar el amor por la música que siente el cubano y forma parte central de su espíritu”. En particular Ñico Saquito enriqueció su visión de hasta dónde esta cimentado el movimiento de la nueva canción cubana y la música actual cubana en sentido general. Estas fueron sus palabras: “Conocer a Ñico Saquito me posibilitó inclusive descubrir cosas de mi país de las cuales no estaba al tanto. El vivió mucho tiempo en Venezuela, hasta 1960, y sigue cantando a los 75 años, ya que dice que es su trabajo voluntario. Ñico Saquito continúa componiendo y formando y organizando tríos. Se quejó de las orquestas venezolanas que han utilizado sus canciones y nunca le han hecho llegar ni un centavo. Me dijo irónicamente que ojala ese dinero sirva a esas orquestas para algo porque él, en Cuba, se siente libre y sin preocupación, porque nada le falta en su vejez”.

 

No he podido verificar si se cumplió el sueño de Ali de ver editado su LP Cuando nombro la poesía en apoyo solidario al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, ni tampoco si pudo participar en aquel encuentro, pero sí puedo asegurarles que Alí Primera estuvo presente en la edición XXV del Festival del Caribe que se le dedicó al pueblo venezolano y que allí, en la heroica Santiago de Cuba, entre poetas, escritores, intelectuales, músicos y gente humilde de la tierra de Bolívar y Martí, se le rindió un digno homenaje a la altura de este Año de la Canción Bolivariana Alí Primera  instituido por la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela al que nos sumamos todos los cubanos. Para concluir, cito nuevamente a Alí en un pensamiento que sintetiza el alcance trascendental que tuvo su visita a la Mayor de las Antillas para el enrutamiento de este juglar que siempre tuvo bien claro dónde brillaba la estrella del alba que lo guiaría siempre en su vida cotidiana y en su obra no exenta de peligros y de inconvenientes: “Cuba es una maravillosa canción, es un himno constante y un ejemplo a seguir desde sus raíces hasta encontrarnos con esos hermosos frutos que resultan sus realizaciones presentes. Un saludo, hermanos, por brindarnos a todos los artistas que le cantan al pueblo su enseñanza constante y por ser fuente de inspiración”.

 

La Habana, octubre 10,2005.

 

° El autor fue miembro fundador de la Casa del Caribe, institución científica con sede en Santiago de Cuba, donde laboraba como investigador hasta el año 2005. El último de sus 14 libros publicados está dedicado a Alí Primera.

1. Las citas del presente artículo están tomadas de los manuscritos autógrafos, los papeles oficiales, el programa de mano y los recortes de la prensa escrita, tanto cubana como venezolana,  actualmente depositados en la Sección Correspondencia de la Presidencia de Casa de las Américas, a excepción de las cintas magnetofónicas, los acetatos y los casetes que están en la Hemeroteca de esta prestigiosa institución. Agradezco la amabilidad brindada por la Dra. Maria Elena Vinuesa y Anita,  dirigentes del Departamento de Música y del Archivo de la presidencia de la Casa, respectivamente.

2. En el manuscrito autógrafo firmado por Alí en un pedazo de papel rústico se manifiesta lo siguiente: “Yo: Ali Primera autor e intérprete de todas las canciones incluidas en el LP Cuando nombro la poesía: autorizo a la Casa de las Américas para la edición en territorio cubano y su distribución en América Latina a excepción de Venezuela del mencionado LP.-(firma de Ali Primera.)”

3. El trovador cubano Augusto Blanca, en reciente entrevista personal realizada en su hogar habanero, me confesó haber conocido a Ali, en compañía de Silvio Rodríguez,  en el Festival de la canción política realizado en 1972 en la desaparecida RDA. Lo describió como un hombre activo y siempre dispuesto a tomar la guitarra para ponerse a “descargar” inmediatamente, sin los pruritos de preparación técnica que tanto suelen acompañar a los intérpretes cuando suben al escenario. Asegura poseer fotos del juglar falconiano en su archivo personal.

4. Comunicación oficial con fecha 16.11.1977 dirigida a Mariano Rodríguez en la que afirma ser ciudadano venezolano nacido el 31.10.1941 y con pasaporte  número 2855667. Casa de las América, registro # 335 del 16.11.1977.

5 Comunicación oficial con fecha 22.11.1977. Casa de las América, entrada #343, 30.11.77.

6. La carta autógrafa pensamos que Ali se la dirigió a Marilú Pérez, quien entonces trabajaba en dicho Departamento de Música de la Casa y creemos necesario reproducirla aquí textual e íntegramente:

 

“Caracas, XII 77.

 

Querida Negra:

Te doy un besote tan grande como mi amor a tu pueblo. Te recuerdo mucho y te siento camarada de nuestro canto.

He hablado con algunos de los compañeros de Cigarrón. Efectuaremos una reunión para explicarles a todos sobre mi viaje y hacerles oír la grabación de la conversación que sostuve con la Nueva Trova. Estoy esperando la llegada de Lilia Vera que anda de viaje por el interior.

Aprovecho el viaje de Pedro para enviarte algunos casetes que, estoy seguro, te servirán en tu trabajo. Dale un fuerte abrazo a Pablito, Ela, Virulo, Omara y a todos los compañeros que tuve la dicha de conocer en mi hermoso viaje al caimán heroico. Próximamente invitaré a una pequeña rueda de prensa para informar al pueblo venezolano sobre Cuba y su realidad hecha de música y de lucha.

A Francisco le envío algunos recortes.

Trata de enviarme las fotos con Pedro.

Te quiero

 

Ali”

(firma)

 

Esta carta fue registrada en la Casa el 12 de diciembre del 77 con el número 373 y, presumiblemente, los recortes de prensa aludidos en ella son los que corresponden a las entrevistas y declaraciones a los diarios que hiciera A.P. cuando regresó a Venezuela, los cuales se conservan en el expediente.

 

 

 

 

 

 

 

 

I.2.-Alí Primera, una vida en imágenes

Alí Primera, la diversidad cultural y la dimensión universal de un juglar paraguanero

Por José Millet

Alí es el ejemplo más alto del nuevo canto nacido en Coro y criado en Paraguaná, a golpe de escardilla hiriente de una tierra semidesértica, pero que al preñarse da los frutos más preciados. Supo hurgar en los escondrijos de la canción en sus más diversas modalidades, tal como se daban en la región y en otros sitios de la geografía nacional, como la entrañable Lara, con el horcón mayor, Pío Alvarado, y el Zulia, última escala de su órbita vital, realizada pocos días antes de morir trágicamente. Interminable la lista de los cultores populares que reconoció y en los cuales se inspiró para componer temas que le proyectaron a la aceptación de toda Venezuela, ejemplo elocuente: los Salveros de San Hilario, cuando sumó su voz a la canción solidaria con el cerro Galicia, en 1981. Transitó por las grandes ciudades, en la patria y fuera de ella, pero hasta el postrer momento reivindicó su entraña de campesino paraguanero, de donde había aspirado el humus esencial de su vida llana, desenfadada y sincera, que alimentó una poderosa manera de asumirlo todo con la reciedumbre y valentía del hombre bueno del terruño; marca distintiva asimismo de su inicial trova soñadora y mañanera. A nada, sin embargo, fue ajeno, porque atento estuvo siempre a los latidos musicales de la Patria Mayor que es Latinoamérica, a cuyos pueblos entregó su militante cántico comprometido.

No cabría, pues, mejor explicación para el libro Alí, una vida en imágenes que el homenaje a la vida y a la obra del Padre Cantor del Pueblo Venezolano, dado por el Instituto del Estado Falcón en el marco del Encuentro Nacional por la Diversidad Cultural, realizado en el 2006, mediante una exposición de fotos y documentos relacionados con su vida y obra. En el ámbito de la diversidad,  también Alí se redimensiona como símbolo, en tanto la trató no sólo refiriéndola a las manifestaciones del espíritu humano, sino también al respeto y a la defensa de la biodiversidad en toda la plenitud y extensión del término. Hombre y Naturaleza para él debían marchar al unísono. Mas su excepcional capacidad intelectual lo condujo a diseñar el programa más acabado y radical de la política cultural de un país, como Venezuela, en el cual soplaban ráfagas de cambios profundos inspirados en el pensamiento de El Libertador, continuados por las masas populares cuyas creaciones asimiló y recreó con genial originalidad, las mismas que cantaron y bailaron al ritmo inefable de este poeta-cantor falconiano. Reivindicó al indio, instaló en su lugar la gesta de liberación nacional del negro extrayendo de ellos valores esenciales como el de la libertad y colocó el corazón del pueblo en su mano, para levantarlo como el verdadero puño que golpea las tinieblas.

Porque sabía como ningún otro artífice el precio y la función de las ideas en la lucha frontal de las masas explotadas contra la clase que le ha negado siempre el aliento, le dio al arte su rol decisivo en la organización de un movimiento cultural basado en los poderes creadores del pueblo, que se constituyera en la trinchera de primera línea en esa disputa y desde la cual se librara el combate por la unidad de la sociedad, más allá de los intereses de grupos políticos que, lejos de adelantarla, han dividido siempre a la gente para lograr sus fines. En ese pecho solidario se juntó la sangre toda de la nación, más allá de los orígenes de etnias y de “razas”, a las que nunca mencionó por su contenido reaccionario, como en un haz de varillas múltiples de un entramado nacional que resume en un rayo de luz el arco iris del país que ahora se está fundando definitivamente, gracias a esta revolución de los oprimidos que en justiciera apreciación denominamos bolivariana. La unidad es en términos políticos lo que la identidad en términos de una cultura nacional, forjada en el proceso de liberación e independencia nacional, no excluyente de objetivos libertarios a nivel supranacional.

Es lo que hizo brotar de la garganta de Alí la música de su pueblo, cargada de sentimientos, aires melódicos y ritmos que recorren el cuerpo físico de toda Venezuela, cuyos intereses y necesidades expresivas y sociales interpretó magistralmente con la sensibilidad característica de un juglar pueblerino por cuya mente pasó un turpial diciéndole que en el cují se sintetizaba la dimensión universal del ser humano. Porque como Venezuela es resumen de la Humanidad, el canto de Alí aglutinó todas esas sangres para reconocer en cada cultor del pueblo el polen necesario para levantar la Patria bonita con que soñó y guerreó este coriano de pura raigambre, como gajo joven del tronco familiar representado por Mama Pancha y Carmen Adela. Uno en la diversidad, como su pueblo venezolano, el canto de Alí inspirado en lo múltiple y heterogéneo se suma a esta reflexión acerca de dónde venimos, cómo se forjó la identidad venezolana y hacia dónde deberemos conducir los pasos en este laberinto de pueblos y culturas con los que nos ha tocado convivir. Frente a este mundo donde el poder hegemónico de las potencias del Norte debilita nuestros sentimientos, niega la riqueza artística e innovadora de las localidades, comunidades y regiones para imponer un modelo de cultura global que es el nuevo instrumento de dominio, ahora con pretensión de ser establecido a escala planetaria, no hay respuesta más oportuna y eficaz que presentarle aquel puño poético y de claro pensamiento transformador, sólido y firme, que levantó Alí, con el respaldo de la conciencia plena del pueblo de que su saber más preciado permanece en el fondo ancestral del Hombre, dispuesto a enfrentarse a las tinieblas y con la voluntad de llegar al buen puerto, donde el hombre será hermano del hombre, más allá de cualquier distingo de procedencia étnica, color de piel, sexo o posición social.

Alcanzar la Humanidad que Alí visualizó y a la que le cantó, a la que aspiramos y por la que luchamos desde esta trinchera del deber, una y diversa, humana y solidaria que es la cultura: he aquí la meta última y trascendente de nuestras obsesiones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nota del editor:

 

El presente cuerpo ha sido preparado para apoyar la exposición de los hechos principales relacionados con la vida de Alí Primera, no como selección que sigue los parámetros técnicos exigidos por una curaduría, como se hizo en la exposición itinerante referida más arriba. Está inspirada en el noble empeño que tuvieron gente que amaron al cantautor y se aplicaron a la recopilación y difusión de todo lo que tuviera relación con su carrera fervorosa a favor de la dignificación de su pueblo y de la cultura popular. Cito dos ejemplos, uno palpado personalmente por mí y otro, que nos fue referido por el hermano Héctor Hidalgo Quero: Porfirio “Pillo” Peraza y Jaime Hernández, uno desde la Ciudad de los Crepúsculo o Capital de la música y el otro desde el Zulia.

I.3- Ilustraciones

 

Textos de pie de imágenes (documentos y fotos)

 

004.- Portada de algunos de los trabajos discográficos de Alí

 

005.- Portadas de algunos de las obras discográficas de Alí. Todas las carátulas de

los discos de Alí en Venezuela, son creación de la artista plástica Consuelo Méndez.

 

005-A.- Portadas y contraportadas de los discos de Alí grabados en Alemania

 

006.- Casa donde nació Alí Primera en Coro el  31 de octubre de 1941 y funcionaba el Instituto de Maternidad “Oscar María Chapman”, situada  en la calle Falcón cruce con calle Colón.  Hoy, instalaciones de la Secretaría de Educación del Estado Falcón.

 

006-A.- Copia de la partida de nacimiento de Alí Rafael Primera Rossell cedida por su viuda, Sol  Musset, al Centro de Investigaciones Socioculturales del Instituto de Cultura

del Estado Falcón, INCUDEF. Nótese que aparece  como “Ely Rafael” en lugar de Alí Rafael. ¿Será qué, cómo en muchos otros casos, podríamos atribuir esto a un error de  imprenta? ¿O error de la persona que copió el acta? Con este documento se dilucida  de una vez por todas la controversia en cuanto a su año de nacimiento;  estableciéndose,  sin duda alguna, que Alí  nació el 31 de octubre de 1941.

 

007.- Año 2006. Placa colocada  en casa de la Calle La Paz Nº 33, en la ciudad de Coro. Abajo y a la izquierda con fachada pintada de amarillo, la casa Nº 33, donde

transcurrieron los tres primeros años de la vida de Alí.

 

008.- Fachada de la casa de la Calle La Paz Nº 33, actualmente habitada por  la familia Sánchez. Paula Sánchez, de 86 años y quien vive enfrente, conoció a la familia Primera Rossell en esos años. Abajo, patio interno de la misma casa, ya remozada.

 

009.- Carmen Adela Rossell de Primera, madre de Alí. Foto tomada en el patio de su

casa, actualmente Museo Alí Primera, ubicado en el barrio “Alí Primera” de Punto Fijo, Estado Falcón

 

010.- Foto de Antonio Isidoro Primera, padre de Alí; oficial de la policía del Estado

Falcón.  Posiblemente tomada en el año 1944.

 

011.- Tumba de Antonio Isidoro Primera, padre de Alí, en el Cementerio Municipal de Coro; asesinado el 05 de agosto de 1944 en un confuso incidente ocurrido en el cuartel de policía de Coro, actual sede del Ateneo de Coro.

 

012.- La viuda, Carmen Adela Rossell de Primera, rodeada de los hijos de su primer matrimonio, todos con  vestuario de escrupuloso luto. De izquierda a derecha: Asisclo, Ada, Carmen Adela con Héctor en brazos, Alí, Carmen Antonia (Toña), Monche y Alfonso. Esta foto fue tomada en la casa Nº 33 de la calle La Paz, en  Coro. ¿Será una foto de despedida, inminente ya el regreso a San José de Cocodite, luego de la trágica muerte de Antonio Isidoro Primera? Foto tomada posiblemente a finales de 1944 o a principio de 1945

 

013.- A la izquierda “Mama Pancha”, abuela paterna de Alí, e inmortalizada por éste en

una de sus más conocidas canciones. A la derecha “Mama Chayo” (María del             Rosario), abuela materna de Alí

 

014.- Ruina de la casa “Verapaz”, de “Mama Chayo”, abuela materna de Alí; ubicada

en San José de Cocodite,  Península de Paraguaná en el Estado Falcón. A ella se fue a  vivir la familia Primera-Rossell luego de la muerte de Antonio Isidoro Primera en 1944

 

015.- Alí y su hermano Héctor, practicando boxeo en una playa de Paraguaná, donde

transcurrieron su infancia y adolescencia. Quizás de esta foto se ha creado la  conseja de que Alí fue boxeador, cosa no demostrada hasta el momento.

 

016.- Alí con su inseparable guitarra, en los jardines de la Universidad Central de Venezuela, Caracas;  donde cursó estudios de Química. ¿Año 1965?

 

017.- Alí ejecutando la guitarra en un cafetín de la caraqueña Universidad Central de

Venezuela. ¿Año 1965?

 

017-A.- Libreta Militar de Alí Primera. En ella se puede ver claramente que firma como

“Ely” en lugar  de “Alí”. Extraña en esta imagen el ceño fruncido de Alí, producto quizás del  estado de ánimo de un militante revolucionario  impuesto a cumplir con la exigencia de ese documento, en víspera de su viaje de estudio a Europa. Año 1969.

 

018.- Alí en Bucarest, capital de Rumania; donde gracias a una beca propiciada por el PCV estudió  Tecnología del Petróleo. Año 1969 ó 1970.

 

019.- Postales enviadas por Alí a su hermana Antonia (La Negra), desde Rumania. Año

1969.  (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

020.- Postal enviada por Alí a su hermana Antonia (La Negra), desde Rumania. En esta y en la anterior postal, puede intuirse ya la inmensa nostalgia que sentía Alí por su familia y por su terruño. Año 1970. (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

021.- Carta enviada desde Bucarest por Alí a su hermana Carmen Antonia (La Negra).

29 de noviembre de 1969. A través de la lectura de sus cartas, podemos llegar a conocer el lado humano de Alí Primera. (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana

Alí  Primera” de Barquisimeto)

 

022.- Continuación de la carta enviada desde Bucarest por Alí a su hermana Carmen

Antonia (La Negra). 29 de noviembre de 1969.  (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

023.- Continuación de la carta enviada desde Bucarest por Alí a su hermana Carmen

Antonia (La Negra). 29 de noviembre de 1969.  (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

024.-. Carta enviada por Alí  desde Bucarest, Rumania;  a su   hermana Carmen Antonia (La Negra). En esta carta se puede sentir la angustia de quien se encuentra solo, fuera de su patria; añorándola y extrañándola. 25 de diciembre de 1970. (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

025.- Carta enviada por Alí  desde Estocolmo, Suecia;  a su hermana Carmen Antonia

(La Negra). 27 de noviembre de 1971. (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

026.- Carta enviada por Alí  desde Vasteras, Suecia; a su hermana  Carmen Antonia (La

Negra). Aunque desanimado por la muerte de unos amigos y  por la enfermedad que aquejaba su garganta, en esta carta sentimos al tierno padre que siempre fue Alí al describir a su hija Maria Fernanda, de seis meses de  nacida. 15 de agosto de 1973. (Archivo de la Asociación “Canción Bolivariana Alí Primera” de Barquisimeto)

 

026-A.- Pasaporte de Alí, expedido en febrero de1975.

 

027.- Alí en La Habana. Su aporte monetario reflejado en este manuscrito, es expresión de solidaridad con el Encuentro Mundial de los Jóvenes y Estudiantes a realizarse tiempo después  y a quienes el Cantor venezolano siempre otorgó especial atención. Noviembre-diciembre de 1977.  (Archivo presidencial de La Casa de Las Américas)

 

028.- Alí en La Habana, en noviembre-diciembre de 1977. Respuesta de Alí a cuestionario suministrado por la institución cultural cubana que lo invitó a participar en la  mayor de las Antillas. (Archivo presidencial de La Casa de Las Américas)

 

029.- Alí en La Habana, en noviembre-diciembre de 1977. Respuesta de Alí a

cuestionario suministrado por la institución cultural cubana que lo invitó a participar en la  mayor de las Antillas. (Archivo presidencial de La Casa de Las Américas)

 

030.- Alí en La Habana, en noviembre-diciembre de 1977. Respuesta de Alí a

cuestionario suministrado por la institución cultural cubana que lo invitó a participar en la  mayor de las Antillas. (Archivo presidencial de La Casa de Las Américas)

 

031.- Fotografía inédita de Alí durante su visita a  La Habana en noviembre-diciembre de 1977, al momento de su concierto en la sede de la  prestigiosa Casa de Las Américas. (Archivo Presidencial de  Casa de Las Américas)

 

032.- Fotografía inédita de Alí durante su visita a  La Habana en noviembre-diciembre de 1977, al momento de reunirse con integrantes del Movimiento de  la Nueva Trova en la sede de la  prestigiosa Casa de Las Américas. (Archivo Presidencial de Casa de Las Américas)

 

033.- María Fernanda, “Chimpi”, primera hija de Alí, nacida  en Europa el 26 de junio

de 1973,  fruto de su unión con la nórdica Taria Osenis. A ella le compone Alí  la  canción: “La Piel de mi niña huele a caramelo”

 

034.- María Angélica, “Marimba”, segunda hija de Alí; nacida en Suecia  también fruto

de su amor con Taria Osenis. A ella le compone Alí la canción: “Los pies de mi niña”.

 

035.- Jorge Primera Pérez, hijo de Alí con la venezolana Noelia Pérez; nacido el 08 de

febrero de   1977

 

036.- Boda de Alí con la cantante Sol Mussett. Año 1978, 17 de junio. Acarigua, Estado Portuguesa. (En el acta de matrimonio, Sol  Mussett aparece de profesión: maestra.)

 

036-A.- Copia del Acta de matrimonio de “Ely” Rafael Primera Rossell y Sol Elena

Mussett González, llevado a cabo en la ciudad de Acarigua, Estado Portuguesa, el 17 de Junio de 1978. Documento donado por Sol Musett al Centro de Investigaciones Socioculturales de INCUDEF

 

036-B.- Copia de la parte posterior del Acta de matrimonio de Alí y Sol.

 

037.- Los hijos del matrimonio de Alí con Sol Mussett; de izquierda a derecha:

Juan Simón, Servando, Florentino y Sandino. Al centro el Profesor Porfirio “Pillo” Peraza, amigo de Alí y organizador de la primera exposición fotográfica relacionada con la vida del cantor paraguanero, realizada un mes exacto después de la muerte del cantautor.

 

038.- Estudio de grabación “Larrain”; de izquierda a derecha: el poeta Simón Petit, atrás Jesús Azuaya  y el director de orquesta Diego Silva, José Montecano y Alí. Año 1981, Caracas.

 

039.- Estadio Municipal de Coro, donde Alí ofreció un concierto como parte de su combate por la salvaguarda del Cerro Galicia, ubicado éste en la Sierra de San Luis, Estado Falcón. Año 1981.

 

040.- Cerro Galicia. Alí y José Montecano con los decimistas de Cabure, a quienes Alí incorporó como parte de su estrategia para defender la naturaleza herida por manos inescrupulosas de políticos y comerciantes, que pretendían construir en ese emblemático cerro, cercano a Curimagua,  un complejo turístico; en detrimento del equilibrio ecológico de la sierra falconiana, uno de los reservorios de agua  dulce más grandes de Venezuela. Año 1981

 

041.- Alí con los cantantes decimistas de Cabure durante  la campaña en defensa del

Cerro Galicia, ubicado en la serranía falconiana

 

042.- Recital de Alí en el III Festival-Foro de la Nueva Canción Latinoamericana realizado en México.. La prensa de entonces se hizo eco de la impresionante asistencia de público. Año 1982.

 

043.- Recital de Alí en el III Festival-Foro de la Nueva Canción Latinoamericana realizado en México en 1982.

 

044.- Actuación de Alí en Sanare, Estado Lara. Año 1982.

 

045.- Concierto de Alí durante el Primer Festival de la Canción Bolivariana, organizado por él  para conmemorar  el bicentenario del nacimiento de El Libertador Simón Bolívar. Año 1983.

 

046.- Alí con Don Pío Alvarado, uno de los maestros de la tradición musical larense, a la que Alí respetó profundamente e incorporó a su canto de recia raíz popular (ilustración: Consuelo Méndez.) Lara. Año 1983.

 

047.- Año 1983. Alí junto al cantautor falconiano Orángel Lugo, en el estadio Luis Aparicio “El Grande”, en Maracaibo, Estado Zulia.

 

047-A.- Pasaporte de Alí, año 1984; donde se refleja su estadía en Argentina, entre el

primero y el 10 de diciembre de 1984. Posiblemente su último viaje al exterior.

 

048.- Última presentación de Alí en su querido Estado Lara. Auditorio “Magdalena Seijas” del Pedagógico de Barquisimeto. 1984.

 

049.- Comprobante de hospedaje en un hotel de Maracaibo, Estado Zulia, pocos días antes de sus muerte;  en ocasión de hacer en esa ciudad  la última  presentación pública de su vida. Año 1985.

 

049-A.-Última actuación de Alí Primera, cuatro (4) días antes de su muerte, en la Plaza   La Victoria de Maracaibo, Estado Zulia; en la conmemoración del 171 Aniversario de la Batalla de La Victoria,  Día de la Juventud en Venezuela

 

049-B.- Copia del  Acta de Defunción de Alí, solicitada el 16 de febrero de 1985 por su hermano Ángel Alfonso Primera y donde se refleja como hora del deceso las 04.00 a.m. del sábado 16 de febrero de 1985.

 

050.- Entrada del ataúd con los restos mortales de Alí en brazos del pueblo,  al Ateneo de Coro, justo el mismo sitio donde fue asesinado su padre,  41 años antes. Año 1985, 17 de febrero.

 

051.- Zobeyda “La Muñequera”, a quien Alí dedicó una hermosa canción, en la marcha fúnebre poco antes del entierro del cantor, en el cementerio de Punto Fijo, Estado Falcón. Febrero de 1985.

 

 

052.- Delegación de estudiantes de la Universidad del Zulia, presentes en el entierro de Alí. Febrero de 1985.

 

053.- Alí… en el corazón de su pueblo. Febrero de 1985.

 

054.- Cortejo fúnebre en marcha hacia el cementerio de Punto Fijo. En primer plano, José Montecano con su hija Alma Luz en brazos; a su lado, con un clavel rojo en las manos su hermana Alba María. Detrás, Héctor Hidalgo Quero, calificado por el propio Alí como “el cronista de mis canciones”. Febrero de 1985.

 

055.- La Siembra. Tumba de Alí,  poco tiempo después de su muerte. Año 1985.

 

056.- Tumba de Alí, sitio obligado de peregrinación del pueblo revolucionario venezolano. Año 2006.

 

057.- Plaza Alí Primera de Coro, Estado Falcón. Año 2006.

 

058.- Alí… siempre Alí. La “tomuza” o melena batida por un fuerte viento, tal vez paraguanero; su acostumbrado pantalón jean y las botas vaqueras, tan gustadas por el Cantor.

 

059.- Foto de Carmen Adela, madre de Alí, y el Comandante Hugo Chávez; tomada el     07de mayo de 1994, en ocasión de la visita de éste a la casa de Alí en el barrio “Alí Primera” de Punto Fijo, Estado Falcón.

 

060.- El 07 de mayo de 1994, Hugo Chávez visitó la casa de Alí Primera en el barrio “Alí Primera” de Punto Fijo, en el municipio Los Taques del Estado Falcón y dejó este testimonio en el “Libro de Visitas”, cuyas palabras textuales son las   siguientes:

 

“Este día de reencuentro tiene para mí un significado especial. Venir a la casa de Alí Primera, al nido de Carmen Adela y sus sueños, es reconfortante y el calor que aquí pervive nos llena la sangre de fuerzas tremendas, espectrales.

 

Alí, tu canto siempre fue arma para la lucha, tu ejemplo y tu guitarra van grabados en nuestras banderas.

 

Carmen Adela, en este día de la madre, he sentido aquí, con la brisa fresca de tu Paraguaná seca, los besos de mi madre y el fuego sagrado de la patria.

 

Aquí estaremos, junto al canto y la esperanza, con Alí en vanguardia,

 

 

¡¡Por ahora y para siempre!!

 

 

Punto Fijo, 07 de mayo de 1994

 

 

Hugo Chávez Frías

Comandante”

 

061.- Nietos de Alí Primera: Valeria Fabiola y Sebastián, hijos de Servando; Diego Rafael, hijo de Florentino. Alí tiene otros dos nietos: Paola, hija de María Fernanda y Andrea, hija de María Angélica

 

062.- Alí Rafael Vásquez, presentación pública como hijo del cantautor fue realizada el pasado 31 de octubre del 2008 en la Casa Museo Alí Primera, en Punto Fijo ; nacido luego de la muerte del cantautor, en Guarenas, Estado Miranda, el 17 de mayo de 1985

 

064.- Presentación del libro Alí Primera Padre Cantor del Pueblo, de José Millet, a cargo del biágrafo y amigo entrañable de Alí Héctor Hidalgo Quero, acompañado del Lic. Jesús Montilla y del Ministro______________. El acto fue realizado en la última morada de Carmene Adela, convertida hoy en el Museo Alí Primera, en el barrio del mismo nombre, contigua a la refinería de petróleo de Amuay.

 

065.- Presentación  a cargo de José Montecano del libro Alí Primera: Herida de vida, de Héctor Hidalgo Quero, reeditado por el Fondo Editorial del IPASME. El acto tuvo lugar en la sede del IPASME en Punto Fijo, con la presencia de varios autores falconianos de obras también allí bautizadas y presidido por el Lic. José Gregorio Linares y Francis Jiménez, Presidente y editora del Fondo IPASME a nivel nacional.

 

066.- Héctor Hidalgo Quero haciendo la presentación del libro Alí Primera, Padre Cantor del Pueblo, de José Millet, en el Museo Alí Primera, ubicado en el patio de la casa de Carmen Adela, cerca de Punto Fijo. A su lado el autor y el Lic. Jesús Montilla Aponte, entonces gobernador del Estado falcón. En el acto estuvo presente Dario Di Zácome, en representación de Ediciones de la Presidencia de la República bolivariana de Venezuela y Director del archivo de Miraflores. 31  de Octubre 2009.

 

 

 

 

 

II.- Contribución de algunos autores a la biografía de Alí Primera

 

Nota del editor:

 

Estamos en deuda con varias personas entregadas en “cuerpo y alma” a recuperar cosas, documentos y relatos vinculados con Alí. Como no es objeto del presente libro reconocerlos, me permito consignar la importancia de su labor, que ha pasado de generación en generación hasta llegar al presente. Cada una de sus acciones, aunque las hayan hecho por separado y en sitios distantes del país, vale por la entrega y el cariño que se transparenta en ellas. Alguien deberá escribir para justipreciar, mejor que yo, la trascendencia de esa labor. La he podido apreciar en Barquisimeto y de ella dejo constancia aquí y en la introducción a este libro. Precisamente, de esta labor pionera derivaron dos libros que resultan fuentes y  referencias obligadas para quien intente aportar a la biografía de Alí Primera: me refiero a Huella profunda sobre esta tierra (1991), de Jaime Hernández y A quemarropa (Edición: Opsu, sin fecha y sin lugar), de Andrés Castillo y Grisel Marroquí. Lamentablemente, no he tenido acceso a la primera de esas fuentes, a pesar de todos mis esfuerzos porque alguien me la prestara, por lo he estado obligado a concentrarme en la compulsión de la valiosa documentación incluida en la segunda. Dada la inexistencia hasta el presente de una biografía rigurosamente fundamentada, resulta  inconcebible que no se hayan hecho ediciones masivas de ambos libros que los coloquen al alcance del pueblo para que, al menos, pueda disponer de un material de estudio de inapreciable valor.

 

            Según he podido alcanzar a conocer, abundan artículos y estudios aparecidos en publicaciones periódicas, en libros e internet, así como ensayos de noble aliento, como los publicados por Miguel Ángel Paz y  el propio Andrés Castillo, cuyas obras Alí Primera Vigencia del canto redentor y El sonido de una huella, respectivamente, han constituido estudios que, en el primer caso, orientaron mi atención a la necesidad de estudiar el pensamiento del Cantor del Pueblo y, en el segundo, a que debería hacer un esfuerzo mayor para aportar los elementos probatorios de tantas cosas afirmadas, en ocasiones sin fundamento y rigor, acerca de su vida, sus ideas y posturas tanto vitales, filosóficas como políticas. Pero éstas resultan tareas para la próxima edición de mi biografía, dados mi concentración en el estudio cronológico de su vida y, especialmente, en las fuentes de su formación inicial y su arranque y proyección en el ámbito local donde nació, se desarrolló y sufrió un cambio drástico en su concepción del mundo, de la vida y del ser humano, hayan estos hechos ocurrido en territorio nacional o fuera de él. Basado en ese principio, he brindado atención a los textos escritos por gente muy íntimamente vinculada a Alí desde su infancia hasta su inserción en el medio caraqueño, en el cual se produjo el necesario “salto cualitativo” de su filosofía, esencialmente vivencial, que lo llevaría pronto a la autoconciencia de cantor, papel que asumiría consecuentemente hasta el final de su existencia.

 

¿Qué no podría decir aquí, en términos que no fuesen del más alto elogio, acerca del esfuerzo del joven Andrés por acercarse a Alí y darlo a conocer? Quede mi silencio, por ahora, como testimonio del respeto y la admiración que le tengo a este joven por la constancia y valor con que lo ha hecho, lo cual es para mí más significativo porque se ajusta a una ética tácita que me costó mucho trabajo desentrañar entre varios intelectuales paraguaneros, entre los que sobresalen Héctor Hidalgo, Simón Petit y el propio Andrés, entre ellos retoño más reciente del cariño con que han sabido llevar las “cosas del Panita Alí” entre ellos. Con todos he aprendido mucho, me he enriquecido con sus enseñanzas al punto de tomarlos como paradigmas de mi actuación como académico de larga huella dejada en estos 40 años de vida laboral y más de 30 como investigador que estoy próximo a cumplir. Si he dicho en repetidas veces y distintos escenarios que el espíritu de Alí me trajo esta vez a su patria, tal vez para dejarme sembrado en ella, dejo constancia de mi sentimiento de honra por haberme vinculado a su familia sanguínea, indirecta y ahorita personalmente y asimismo a esa otra familia de sus seguidores que nos esforzamos por ser consecuentes en nuestras vidas, como él siempre lo fue con la suya y con la de sus seres queridos, entre quienes figuraba en primer plano su hermano mayor: el pueblo venezolano, al que estuvo siempre dispuesto a sacrificarlo todo.

 

            Acerca de Herido de vida

La poesía es portadora de tanta verdad como la que es capaz de aportar la ciencia más exacta. El siguiente fragmento seleccionado sintetiza magistralmente los momentos fundamentales de la trayectoria vital de Alí Primera. Fue colocado como preludio al libro Herido de vida (en su edición original de 1997 y en la del IPASME del 2008) por su autor, el poeta, docente y pintor paraguanero Héctor Hidalgo Quero, quien tuvo el raro privilegio de compartir con Alí la mayoría de las circunstancias que rodearon su quehacer creador, ser su amigo íntimo y de seguir palmo a palmo la salida de casi todos los discos suyos, al punto de ser considerado por el propio Balikia como el cronista de su creación artística, y yo diría que también de la  producción de sus ideas y de su praxis política. Hay que saber descifrar las palabras símbolos colocadas por Héctor en cada uno de los desplazamientos de Alí por el mapa de Paraguaná, donde se absorben los elementos que nutrirán la canción primigenia, los sentimientos,  el pensamiento y la conducta del autor de “Techos de cartón” y luego en Caracas, adonde se traslada para estudiar el bachillerato y luego Química en la Universidad Central de Venezuela y se produce la iluminación que lo descubre de cuerpo entero en su identidad esencial: la de cantor y, para ser más preciso, la de cantor de su pueblo, tantas veces engañado y herido en su sensibilidad.

 

Sin la lectura de este texto no se entenderá nunca el perfil definitivo que se forja en el niño de origen campesino, criado y desenvuelto en el seno de una humilde familia apegada al conuco y a las actividades económicas más precarias dirigidas a garantizar la sobrevida de los miembros de una numerosa familia. De esa relación con la clase explotada vinculada a una tierra reseca surgen y se reafirman los valores esenciales del trabajo mancomunado, y los lazos de solidaridad que caracterizarán a este insigne falconiano. Confieso que  el libro de Héctor me acompañó, durante mucho tiempo,  en mi prolongado periplo por varios países del Caribe hasta descubrir en él el perfil y la dimensión de un venezolano que se convertiría luego en fuente de inspiración y de motivación para estudiarlo, en su trayectoria vital, su creación artística, su alta capacidad de apego por su pueblo y sus variadas creaciones y, finalmente, por sus ideas y pensamiento filosófico. En estos últimos podemos encontrar las bases para el programa cultural que está en fase de ejecución actualmente en Venezuela.

 

Héctor me ha otorgado el honor de entrar a su hogar, compartir con su familia y acceder a las piezas que forman parte de su estudio, donde brilla una biblioteca en que atesora valiosos documentos, impresos y un fondo fonográfico celosa y cuidadosamente conservado por él y, en este último caso, próximo a ser publicado por el Fondo Editorial del IPASME en forma de un libro acompañado de las grabaciones que le hiciera a Alí durante sus frecuentes visitas a Paraguaná y a su propia casa de vivienda. Aunque no cuento con su aceptación por su proverbial sencillez, quiero que se tome en cuenta la inclusión de este trozo como muestra de mi profundo agradecimiento y de homenaje a alguien consagrado a atesorar, cuidar y preservar bienes materiales y espirituales íntimamente vinculados a Alí que, sin duda de ninguna índole y en primera instancia, forman parte del Patrimonio Cultural del pueblo venezolano, de toda Latinoamérica y del Caribe.

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                                           LENGUA DE PUEBLO  

                                                                                    Héctor Hidalgo Quero

 

ENTRE CANTOS DE PÁJAROS.

 

         El canto paraguanero fue el mejor maestro. Allí se concentraron las vivencias que con el pasar del tiempo se convertirían en canción…

 

         Su música es un cantar de pájaros entre monte y corazón. Sonido orquestal de larga nota asimilado en El Barbasco. El respeto hacia la naturaleza, por sabia y compañera. Charrasqueo de cuatros inimitable y guitarra defensora de galopante percusión.

 

GOLPES DE ESCARDILLA

SOBRE LA TIERRA SECA.

 

         El campo paraguanero fue el mejor maestro. El amor a la lluvia anunciadora de puntos amarillos de alegría y vida. Signo natural del trabajo de la tierra. Maíz y tapiramas. El muchacho agradecido de los frutos cosechados en el pedazo de tierra prestado.

 

 

         La siembra, como aliada en la sobrevivencia. Leguas interminables, bajo el ritmo de los baldes en el hombro, tras el encuentro con los pozos. El sembrar en seco con la esperanza de un norte.

 

Y LA ROJA Y SILVESTRE

COSECHA

DE LOS SEMERUCOS

         El campo paraguanero fue el mejor maestro. El recuerdo imperecedero de una mata de semerucos que acaba de dar sus frutos es núcleo de la canción honrada: la de la bucólica cuna y frente digna y brazo solidario. La que nació para cantarse “en una sola época: la humana”.

 

         Rojo como el común de vida. Cada semeruco era un verso que se quedaba adentro, después florecerían para todos como ineludible guía, cual mensaje permanente.

 

SE NUTRE LA CANCIÓN

 

         La búsqueda de mayores posibilidades de llevar la vida es el acercamiento hacia la playa. Es la venta de empanadas y pan dulce. La ocasión del limpiabotas y del ágil maletero sorprendido por la TACA.

 

         Es aprender a leer y a escribir a los diez años, junto a pescadores atentos a las lecciones del maestro Figueredo.

SERENATEANDO

 

         La canción no había pasado, todavía, de la mera diversión, de la enamorada serenata. Del bolero: “cuatrocientas y pico de canciones románticas”.

 

         Pero… allí andaba la canción. Eran días sin preguntas. La música de pájaros, lluvia y semerucos entre Las Piedras y una Caja de Agua.

 

DESDE TRUCO

A BALCONCITO

 

         El recuerdo del tanque colectivo es la casa de vecindad caraqueña. El liceo “Caracas” y el acercamiento hacia la estrella roja. Alma Máter.

 

         El riesgo, que creció con el infante capturando mientras repartían propaganda subversiva.

 

ESCUCHA EL GRITO.

 

         Las vivencias brotan y se alejan las canciones que no “tenían como protagonista al hombre, en donde el paisaje era el paisaje y nada más”.

 

         La militancia política, iniciada en 1959, se profundiza. La lucha clandestina aligera el parto definitivo.

 

SENSIBLE Y TENAZ.

 

         Alí Primera: sensible y tenaz.

 

         La Humanidad desde un calabozo. El momento de la reflexión definitiva. El de la resistencia y la moral en alto, deteniendo la oscuridad de Las Brisas.

 

         La caja de cartón como instrumento. El aporte diferente. La búsqueda de la canción del hombre para el hombre.

 

         La carga sobre Caracas para aminorar el fracaso guerrillero. El contacto con las masas, ahora acompañado del Comandante y el Tío eternos.

 

         La claridad del cantor. El nacimiento grande del cantor:

 

         Yo no sabia lo que era un cantor por la incomunicación planteada. La gente estaba oyendo algo nuevo, pero había algo importante que en mí se sembró para siempre: el papel desinhibidor del cantor y del canto que se hace cuando se plantea en él un respeto por el hombre…

 

         La música, cuando se ponen a cabalgar en ella versos donde el protagonista es el hombre hecho combate, cuando el amor que se nombra ya no es el individual, el intimo, sino el amor solidario por todos los seres humanos, cuando el verso además de divertir proporciona elementos reflexivos y concientizadores, cuando la canción cumple estas características se convierte en un arma popular que defiende al pueblo”.

 

LA CANCIÓN ES NECESARIA.

 

         “Humanidad” significo el encuentro del camino lleno de pájaros, donde el golpe de escardilla lo transforma en tierra fértil y se cosechan los rojos semerucos.

 

         Es la canción necesaria, que a la vez es solidaria y busca la unidad del pueblo venezolano y la victoria del pueblo salvadoreño.

 

ALÍ PRIMERA.

 

         Con el clavel de su vida, convocando a través de la sencilla filosofía aprendida de los campesinos paraguaneros:

 

         “El trabajo de roturar y sembrar los campos es más llevadero y esperanzador cuando se oye el bullicio de los compañeros ¡metiéndole el lomo! a la tarea común”.

 

         Ali primera. Cantor nutrido de paisaje y hermandad. Bajo una mata de trompito, entre cantos de chuchubes y guacoas, chengas y turupiales anuncia la frescura de su cosecha buena, y nos ofrece sus frutos para que después sembremos las semillas.

 

Mundo de Acacia

Lluvia de Octubre 1987.

 

 

Nota del editor:

 

 La investigación se hace más firme cuanto más cercana en tiempo y espacio estén las fuentes de que disponga quien ejerce este difícil oficio de escudriñador de hechos y relaciones para conseguir núcleos de verdad, comprobables por diversos medios y modos de que disponen las ciencias, en este caso sociales y humanísticas. Por tanto, le concedemos valor al testimonio tomado en medio del fragor de los hechos, objeto de atención, y esta apreciación se multiplica en el caso de la indagación acerca de la vida de alguien. Por eso hemos querido traer a la presente entrega el de gente muy cercana a Alí Primera, desde el punto de vista del parentesco sanguíneo y del ámbito espacial en que se movió el juglar paraguanero, tanto en su país natal como fuera de él.

 

Guillermo de León Calles no necesita ser presentado, por cuanto el propio Alí lo incluyó en su célebre canción “Falconía” como uno de los más recios pilares de la identidad regional. Generalmente introducido como el “cronista de Punto Fijo” o poeta de talla nacional, sin embargo yo lo traigo aquí como el genial “reconstructor de almas” a partir de una precisa e intensa mirada en la gente que rodea o ha estado en contacto con el objeto de sus crónicas biográficas noveladas. Creo que su texto, impreso en forma de folleto a pocos meses de haberse producido el trágico deceso de Alí, resulta la madre de los escritos posteriores que se han hecho para apresar los hitos fundamentales inscritos en la genial trayectoria vital del sembrador de la Patria Bonita, a la que le dedicó casi completamente todas sus mejores energías y desvelos.

 

El principal “documento” con que opera Guillermo en su arte de prestidigitar ámbitos espirituales es el de los seres humanos..¡vaya a usted a saber la complejidad de su objeto y el delicado arte de urdir los hilos, tejer y destejer las telas de que se compone la existencia del Homo Sapiens¡ Pero con la subjetividad o subjetividades deberemos de andar con cuidado quienes hemos asumido la pasión del estudio y la investigación como profesión y entrega absoluta de nuestras vidas. Saber elegir muy bien las fuentes de información y operar con ellas con el rigor y la exigencia que exige el conocimiento científico es garantía de que los resultados que se obtengan con ello puedan ser plausibles. Es ideal que los estudios antropológicos y etnográficos puedan verificar con fuentes documentales lo afirmado por la gente en entrevistas, encuestas o en otros instrumentos de medición sociológica. No obstante, deberemos estar conscientes de las debilidades y a su vez ventajas del uso de cada uno de los tipos de fuentes de que se dispone, y también de la combinación de unas y otras, según convenga.  A lo que se desea demostrar.

 

“Las lloviznas del turupial”, no obstante estas advertencias oportunas, como relato de hechos recién acaecidos, se nos ofrece como un modelo de lo que se avanza y se alcanza cuando se sabe pisar el terreno firme de las fuentes primarias, del testimonio de quienes han estado en primera fila participando en el desplazamiento y trayectoria fugaz e intensa de sus seres queridos que, repentinamente, han escapado de su presencia, sin que lo hayan podido calcular ni mucho menos evitar.  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


                                         Las lloviznas del turupial

              Guillermo de león Calles

 

Qué Coro más triste

 

Carmen Adela  acaba de acomodarse el pañuelo enlutado entre el caballo que se resiste a envejecer. Desde bien de mañana inició el trajín en los espacios presentes  de su hijo Alí Rafael. Contempla con fervor los matices encendidos de lienzos y afiches  y rebusca testimonios en la maleta vieja que a lo mejor la compaña desde la primera vez que emigró de Paraguaná para prepararles las viandas a la Policía de Coro  o mandar a los muchachos a vender gofios y batíos “por esas calles de Dios “.

     En un verano intenso de aquel de 1940. Las lenguas secas y los estómagos ácidos remontaron de nuevo orillas del mar  y medanales. Carmen Adela Rossell, que así es su nombre completo, le enfrentó su carácter vertical a las realidades  y cumplió con la promesa de  acompañar a Antonio Isidoro, su marido, hasta donde la suerte  y las necesidades le reservaran un lugar.

_Jesús Rossell fue el primero en irse a Coro- comenta con bastante soltura – y como era oficial de  la policía, logró conseguir unos puestos a Antonio Isidoro, Panchito y Fito Primera  y a Genaro Ruiz..

-                          El nuevo oficial de la policía está en su casa en la calle La Paz. Habían nacido Asisclo, Adita, Alfonso y Toña. En San José de Cocodite quedarán enterrados los cachubes que cortó Mama Pancha  entre rezos y tardes  olorosas a bosta seca. La casa de Coro es una sombra que se proyecta con pisadas coloniales.

 

      Alí  primera nace en la maternidad Oscar  M Chapman el 31 de Octubre del de 1942. Afuera el General León Jurado apura a sus pasos  para entrar en la casa de Gobierno  como Presidente del Estado Falcón.

 

     La Mujer    que dio permiso a Yiyo para que luchara por los humildes, la que le enseño a no matar las mariposas, entristece su pasado de madrugada y ser nacido para “jalar batea¨ para hablar de un 4 de Agosto aciago en que un criminal arrebatara varias vidas y condena a la miseria total   a familias que vivieron  durante meses la siembra de la  de la esperanza.

 

-     Pedro Agüero se llama el matroso  - casi lo mata nuevamente con la palabra.-.A él lo trajeron para colocarlo en la sala de Bandera y a pesar de  que el  finao Antonio Isidoro  advirtió que era un elemento peligroso  nunca le hicieron caso. 

 

      La madrugada se vuelve más oscura. Dan las tres de la mañana y un revólver se encarga de oscurecerla más. El Coronel Jesús Díaz es el primero en caer. La necesidad de matar se enreda en las cabuyeras y Juan Castellanos aquieta sus últimos bostezos. Antonio Isidoro se mece ligeramente en la hamaca .Pedro Agüero lo hiere, insiste, corre, huye y antes dispara en la columna de Gregorio Colina. El hospital “Antonio Smith” se llena de gritos. A los cinco días, entre los brazos de Carmen Díaz, dejará varios huérfanos. Ali tendrá apenas dos años y Héctor se refugia en el pecho de Carmen Adela. Habrá que volver a las rutas de los semerucos. El vendaval del sur, a cabalgar caminos.

 

      Monche escucha con interés  el relato de la abuela  que enfusila los vocablos. El es el hijo psiquiatra,  el que fue adelante para encontrarse con Alfonso en la Caracas de hace años. Carga encima una chaqueta impermeable  y una mirada derrotada por el trasmocho. Habla en tono repetido.

 

-         Pedro Aguero  no fue más que un paranoides.

 

 Carmen Adela no entiende, no tiene por que entenderlo.  El pañuelo enlutado  se cubre de venganza retroactiva  y su cuerpo grande cae en la precisa  orilla  de sus reflexiones. Bate la cabeza  para afirmar :

 

-          No Monche  el no fue lo que vos decís. Pedro Agüero fue un matroso.

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SAN JOSE DE COCODITE: VERAPAZ

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      Con una pensión oficial  de cien bolívares mensuales una mujer vestida de negro llega a la casa grande. Mama Chayo   los espera en Verapaz, nombre plácido delo que va a ser su asiento en San José de  Cocodite. El cielo es el mismo que dejaron colgando cuando se fueron a acompañar a la Cruz de San Clemente. Un azul de juguetería, las cuatro nubes que no se cansan de jugar al escondido y una plegaria que se devuelve hasta las cálidas manos de Mama Pancha.

--La casa quedaba en El Barbasco—recuerda Monche—y Mama Chayo se llamaba exactamente María del Rosario. Allí vivimos hasta el año 47.

Alí ha comenzado a tener participación activa dentro de su niñez. El hermano mayor, Asisclo, inicia sus estudios y es necesario buscarlo en unos burros que el ponedor de nombres de siempre bautiza como “Tatico” y “Guarapo”. Hay que hacer los mandados en Curaragua. La bodega de Pedro Revilla queda un poco lejos y si no se apuran los muertos le saldrán en la noche y las luces de las botijas enterradas encandilarán las veredas.

El niño de poco peso, y mente que acompaña el vuelo de los volantines se asoma como oyente en la escuelita de la Maestra Lupe Valles. El dame mi faja y toma tu faja de Alejandro Fuenmayor se confunde con el cacaraqueo de las gallinas, que lleva en venta el chavalito de Carmen Adela, y al regreso el cuento del torito negro y el torito colorao participa de la siembra que más tarde dará semerucos, auyamas, tapiramas y pepinos y que alguna vez marcará unas canciones olorosas a tierra fresca.

                             CAJA DE AGUA: LA CALLE COREA

Los radios de batería hablan sobre los vestigios de la Guerra Mundial. Corea es un nombre nuevo con sabor a combates que la gente de Caja de Agua lo toma para la rebeldía de una calle, que perpetuará su connotación agresiva con el nombre de Guaicaipuro. En esta calle vivieron los Primera, porque Asisclo trabajó como office boy en la Creole y logran, primero, alquilar una casita en la Calle Comercio; y después, consignar a Alí en las bondades de Carmen Díaz para que su pan dulce llene las cestas del cantor que pregona amasijos entre las puertas llenas de timidices y caobas precarios.

--Carmen Díaz lo quiso como un hijo—repite el hermano por encargo de las voces del tiempo--, tanto como sus madrinas Omaira Sánchez y Teresa Añez. ¿Qué quién fue su padrino? Pues, el Teniente Julio Jordán.

Ahora el recuerdo va vistiendo a Asisclo de Guardia Nacional. Lo pone firme, vestido de verde militar, con la palma de la mano derecha contra la sien y unos reflejos metidos en el marco de este cumplimiento de servicio militar obligatorio, San José abre nuevamente sus vientos para el regreso de la familia y desde allí amarra los recuerdos en un conuco prestado. Allí certifica su oficio de sembrador. El anda con Monche y con Héctor—Bagueuto---mientras el Tío Juan amarra los recuerdos al árbol de la noche y luego los desgrana en vendavales y magias pegajosas.

José Montecano, el que de verdad se llama Esmil, apenas ha dejado el estribo de un canto solidario. Viene con los ojos repletos de bullicio y el entusiasmo de reproducir las canciones inéditas de su hermano configurado en Latinoamérica.

--Yiyo nos cantaba—la guitarra busca acercarse al ritmo del pasado—que el Tío Juan les hablaba de las chivas, de la lluvia, de la esperanza, en los días que recorrían las cabras dadas al tercio. El tío Juan era el comerciante. A las cabras las alimentaban con hojas de olivo, dividive, hojas de laguarí y tunas que quemaban en un jacho. Tío Juan era el marido de Mama Pancha y mis hermanos llevaban siempre ocho chivas de la casa de él a la casa de Verapaz.

Alí, Balikia, como lo llamó su inseparable Héctor, está allí, intacto, dentro de unos azules que le inventó el pintor Jesús Blanco, está en la casa que tantas veces recopiló su voz, entre las botellas de aguardiente de pueblo. Está dciendo que en la calle Corea se tropezó una vez con un hombre militante de la Patria Buena que sabía darle a las cuerdas del cuatro y tarareaba completa la letra de “Cabeza de Hacha”.

 

                                 LAS PIEDRAS: LOS PERUCHOS

PEDRO Moreno Valles todas las tardes recostaba una silla contra la pared de su casa para charrasquear el cuatro y acompañar la nostalgia que se prendía en las notas del valse “Lluvia”. A ratos llegaba Pedro Revilla con la guitarra y toda la armonía del mundo bautizaba las audiencias de Alí. Ya zagaletón continúa su vida de oyente, respaldado esta vez por los amores solitarios que cultivaba el  ama del Padilla en relación con su hermana Toña. Es el inicio, el atrevido que le quita el cuatro de las manos de su dueño y define su sueño serenatero.

El Guardia Nacional consolidado, consigue una casa en el campo Junior Staff de Las Piedras. Una casa de madera, que concebida para solteros, haAlí consigan trabajo como cachifoscinaría la presencia de una familia que complementa su vida con el agua y la leña vendida por los hijos y la ropa rancia liberada por las manos espumosas de la madre invencible. Las modestas influencias de Asisclo hacen que Héctor consigan trabajo como cachifos en el Comando Militar, y con ropa rehecha con los uniformes dejados por el hermano, limpian cocinas, sirven comidas y riegan los jardines.

--También se hicieron limpiabotas.

El cajón de hoy no fío mañana sí. Alí auscultando los pies que se estiraban en el cemento de la plaza de Las Piedras. Monche lustrando y estudiando en la “Luis Roncajolo.” Los zapatos de los gringos parecen  espejos negros. El marrón no es el de la piel del pan dulce que se conoce, medio quemado, espoleado por el anís. Las Piedras surge como un escenario definitivo. El maltrato, las malas palabras caídas ante una media manchada, los compañeros que cenan con sus mismos gases devueltos. Las Piedras significan la franela prestada, el pantalón roto que perteneció a un muchacho de ojos azules. Las piedras serán lanzadas desde entonces.

--Cuando regresé de Caracas—quien habla es Monche—ni Alí ni Héctor estaña en la Escuela y entonces logré con la Maestra Pernalete y con el Director Héctor Raúl Lugo que los inscribieran e ingresaran de uan vez a segundo grado, porque ya sabían leer y más o menos repetían de memoria la tabla de sumar.

La amistad aparece en Alí, como concepto fundamental de la vida, en la edad temprana.Raúl Quintero, “Caburito”, será su amigo de siempre, Cumplido el quinto grado en Las Piedras van a completar su Primera en el Grupo Escolar Alejandro Ibarra de Caja de Agua, para el momento dirigido por Mercedes de Zavala. Un poco atrás quedarán las canciones aprendidas con el cuatro que le trajo su hermano de Caracas, las novias de besos y papelitos con flores de amor, los corazones atravesados por una flecha y los días en que manejaba los carros de Cayayo Sierralta, Néstor Navarro y Otilio Chirinos cuando él teniendo catorce años se los entregaba para que los lavara. En cambio, siempre andarán con sus ideas políticas los volantes regados contra la dictadura de Pérez Jiménez, las tertulias con los pescadores Juan Bariaca, Tulio Guariato, Bolivita y el viejo Mingán.

Carmen Adela no permite que alguien se vaya sin tomar café. El pañuelo ya se ha vuelto del color del líquido de la taza y sólo resplandece su mirada, cuando le cae el afiche que diseñó Héctor Hidalgo Quero. Anda llamando nietos, participa que Juan Simón, el de Alí, ya le pasó la gripecita y que en la radio le están haciendo un programa especial a su muchacho de ojos cantarinos.

--Tienen que decir también—la taza se convierte de nuevo en espacio cristalino—que a Alí lo quisieron como otro hijo los de la familia Reyes de Las Piedras y que hay que mentar a los Quintero, los navarro, los Morales y a Tata Amaya.

La sonrisa que Man le imprimió en los gestos, induce a Alí Primera a referirnos que Castañuela los ponía a boxear a él y a Héctor en son de competencia y que Chucho Reyes, el dueño del Bar “Pico y Palma”, lo llevaba como el mejor bochador de estos lados  a las canchas de Coro y Cumarebo para que los fanáticos apostaran hasta quinientos bolívares por el destrozo del mingo.La sonrisa se convierte en guitarra alta, y la memoria fresca de los amigos de infancia reafirma que la primera novia fue una hija de Isabel Antúnez y que un montón de poemas cupo entre las portadas de un cuaderno de a locha para enternecer aún más la vida de un romántico.

                                       CARACAS: LOS TECHOS ROJOS

La dictadura perezjimenista ya tiene suficientes víctimas para la historia de oprobios.1956, Caracas apenas comienza a abandonar los pasos militares de su penúltima Semana de la Patria. El Centro Simón Bolívar con sus torres parte en dos las postales enviadas al extranjero, y los discursos tambalean las pantallas incipientes de los televisores. Al Liceo Caracas ingresa Alí para realizar su bachillerato con una experiencia temprana en la vida y un libro usado a cuya portada Baldor y el Algebra le pusieron un turbante. Muy pronto, cuando las sirenas del 23 de Enero del 58, enmarquen a Wolfgang Larrazábal en las primeras páginas de los periódicos, el paraguanero aparecerá agitando en las calles, con una boina roja bien puesta y un carnet y una conciencia que lo llevarán a participar de la guerrilla urbana.

La Juventud Comunista lo recibe desde siempre, como lo refiere el propio cantor cuando nombra al gallito en la franela corriendo en una competencia de bicicletas. Antes, cuando un disco prestado daba vueltas en la clandestinidad de la democracia, su voz de muchacho fracturada por la nicotina y los gritos ardientes había negado que “Soy comunista venezolano, joven comunista soy.”

--El Partido—la palabra es la de uno de los camaradas que prometieron seguir luchando por la alborada--editó una tarjeta de navidad, donde estaban contenidas en un 45, canciones como “Madre, déjame luchar” y “América Latina obrera.”

La Universidad Central de Venezuela es el resultado del planteamiento de la lucha armada. La Revolución cubana ha triunfado, y Fidel y el Che pasan a recorrer las esperanzas de los partidos de izquierda y de los jóvenes estudiantes que han aprendido en el marxismo-leninismo la redención definitiva de la sociedad latinoamericana. Alí Primera llena planillas en la Facultad de Ciencias de la UCV para emprender en 1961 la carrera de Química. Anda emparentado con las ideas nuevas y los conservadores principios de los enamoramientos. La Residencia Stalingrado sabe de los apegos, y al lado de El Capital se colocan boleros y serenatas, que de vez en cuando encalidecen las lloviznas del valle caraqueño.

La violencia toma caracteres de torrente. Livia Gouvernier es muerta en el portal de su propia juventud. Noticias de Colombia y recados bolivianos van aumentando el fragor de la sierra venezolana. Las discusiones en la misma izquierda y los errores reconocidos posteriormente, quebrantan el movimiento subversivo. Presos, torturados, el Profesor Lovera silenciado por las cadenas y un pico ahoga su rebeldía en las aguas de Lecherías. Desaparecidos. Las paredes de los más remotos pueblos del país, reciben las ráfagas de las consignas vengativas. Mártires. En pleno Gobierno de Raúl Leoni. Alí interpreta el verdadero trabajo del cantor.  Las notas de “Humanidad.” Las notas del himno Nacional escoltan el pensamiento  y aprende que esta es una canción para embanderar los mejores momentos de la causa popular.

El pañuelo de Carmen Adela se ha vuelto tricolor. En el patio unas gallinas todavía picotean el olor de la manifestación que cargaba claveles rojos en los llantos y puños en alto empujando las rutas de los azules. Las siete estrellas del pañuelo se prenden de la ventana humilde y alumbran la conversación de la madre que reniega del silencio:

--Por eso su pueblo lo acompañó hasta el final cantando el Himno. Vinieron de todas partes. ¡Ah Mundo¡ Yo no sé dónde conseguían tantas flores para mi Yiyo.

  Una de las cartas recibidas en aquella época cuenta que Alí fue becado por el PCV psra continuar sus estudios en Rumania. Ha grabado dos discos largos que retozan en el compromiso del país protestario. 1968. El reloj del Rectorado le permite un hasta luego. El líder no quiso salir en libertad, hasta que ocurriera lo mismo en sus compañeros, exprime una nostalgia de semerucos y recita los versos encantados de Ho Chi Minh.

                                             RUMANIA

--El nunca estudió música. El  no fue a estudiar música, es decir, estudió por su cuenta con una guitarra y un cuatro.

Rumania se le convierte en una chaqueta gruesa contra el invierno y unas mañanitas donde el sol no es anunciado por los chuchubes.  A veces pensará Alí que los baños de nieve que caen sobre los montes. Son los nuevos trajes del cerro de Santa Ana, habitante eterno de su mente. No hay tunas pellizcándole los pies descalzos y el crepúsculo de Cocodite no es más que un sueño recogido en su canción mansa. Hay que continuar los estudios. Los avanzados semestres de su idolatrada Universidad Central no puede quedarse como un expediente para la frustración. De nuevo las fórmulas químicas entretienen las noches tempranas con intenciones de especializarse en materia petrolera.

--Antes de obtener el grado—Monche se ha desprovisto de los lentes—cuando ya casi completaba la tesis, volvió a desertar, porque de acuerdo con lo que me escribió en uno de sus Diciembres, él no quería someterse a la explotación de las compañías petroleras.

El afiche que cuelga en la pared de bahareque en la casa del Barrio donde todavía viven los Primera, va vistiéndose en Rumanía con un liquiliqui bien almidonado. Del sol que hicieron estallar las manos de Julio Colmenarez se desprenden sonidos de maracas, y las cuerdas tropicalizan la escena del compañero, que atenuaba el exilio de joropos aprendidos en la infancia y algún torrealbero menor escapado de la hacienda de Banco Largo. “Es que me voy para Suecia”, intenta decirles a sus amigos latinoamericanos reunidos en torno al amor de la tierra. Mireya ha terminado de espantar el tímido abuso de un gato envejecido y en sus manos da vueltas una luna de masa de maíz, que la baila frente a los dioses de la brisa para que Alí tenga buen viaje.

                                         SUECIA: LA PIEL DE MI NIÑA

Estocolmo reúne los sentimientos del sembrador de siempre con la frialdad de un cielo escandinavo. Suecia había sido nada más que una página abierta por los marinos que bajaban en Las Piedras para alojar sus venéreas y exhibir pasión fingida de una mujer rubia entre los brazos de un compañero comercial. Un cuento pornográfico metido de contrabando en las cintas del cine Roxi y un beso lujurioso que se daba a cualquier hora en las plazas prostituidas por estatuas de carne y hueso. Estocolmo negó para Alí la propaganda regada en los muelles por la gente de cara quemada por los hielos de una estación irreverente. En su nueva Suecia de estos días, el amor se mezcla en un parque solitario y los cantos se mecen como los panes dulces de Carmen díaz en las cestas horneadas por el calor de la calle Corea.

--Supimos de Shimpi, está muy bien—afincan Edgardo y Ely tarareando “La piel de mi niña huele a caramelo”—y su mamá y que dijo que había crecido un poco y que la mirada cada vez es más pura a la de Alí. También de Jorgito, el carajito que tuvo Yiyo con Noelia Pérez. Todos están grandotes.

 

            El limpiabotas que una vez aprendió a maltratar el inglés para mentarle la madre a los gringos de Adaro, es un políglota a quien se le facilita pronunciar expresiones amorosas a su Tarja Osenis. El nombre que dista de las Cármenes de su adolescencia y de las Chicas que alargaron sus noches de la Plaza Bolívar, no está arraigado en la presencia de los callejones oscuros de las misas de madrugada, ni en las persecuciones desaforadas que rodaban con la tarde por la Bajada terminada en mar caliente. Ella, Tarja, la sueca de vocación latina, dará dos pieles que olerán a caramelo para la magia de Alí: Shimpi y Marimba—María Fernanda y María Ángela.

            Una fotografía con un corte de pelo distinto y la mano derecha metida en el bolsillo de un sweter de lana, hace pensar que el canto se prepara para continuar el viaje. En la presencia más redondeada de los ojos se evidencia una decisión muy firme ¡de frente march¡, y en el filo exterior de la garganta un nuevo rumbo artístico corta el blanco y negro ante los reflejos dados por una luz que no cayó de ninguna parte.

 

                                        ALLA EN EL RANCHO GRANDE

 

El canto del pueblo desde que nació huyó de los mercados. Un obrero un día le dijo a alí, recostado a la pared blanca de una iglesia de un pueblo: “ No vendas tu canto, si lo vendes, me vendes.” Estaban pasando una película de la Sierra Maestra y el albañil con las manos enguantadas por la mezcla de cales morroñosas, le regaló una sonrisa para que la llevara siempre en la parte de la camisa que roza con los pálpitos de la honradez. La petición de aquel predicador de rectitudes, ocupó un puesto importante en el equipaje consciente del cantante que sorprendió a Alemania con gritos mexicanos, heredados  de la película de Pedro Infante, y con un Rancho Grande que tal vez fue la réplica amorosa de la casa de Mama Chayo con el nombre de Verapaz.

                                        ALEMANIA

--En algunas ciudades del extranjero tuve que interpretar en sitios públicos canciones rancheras y de amor para asegurar mi estadía. En Alemania logré grabar mis nuevas canciones de contenido social, que me sirvieron para ratificar que los cantos hechos para la esperanza de un pueblo, son sagrados, pues sólo surgían cuando eran necesarios y para entrar al mundo de las grabaciones con un pensamiento definitivo.

Metido en una caja de cartón está el disco grabado en Alemania. Es severa la portada e incomprensible el sello que lo auspicia.”De una vez” se llama. El disco salta como una experiencia distinta. Pareciera  el triunfo de una constancia y la rotación de una forma de vida, que a cada momento vuelve a sus comienzos. El canto se ha convertido en trotamundos. Después se sucederán los saludos verticalesd de Polonia y más tarde la Plaza Roja de Moscú le devolverá los colores del semerucal y los “datos” abiertos para la sed de los pájaros. Volverá a la Patria Buena a pedirle a los chivos mansos que se vuelvan montaraces, se encontrará con Ruperto y su tristeza marginal, animará las prédicas de Flora y Ceferino y buscará los curas de parroquia para decirles que entiende las claridades de la Revolución.

--Alí regresó en el año 73—Sol Musset asume la conversación—y él desde entonces decía que vino a acompañar a José Vicente y el MAS con el pensamiento de que se lograra la unidad del pueblo. Fue su sueño permanente, su desvelo.

Ella no ha terminado de sembrar la última rosa roja en los cuatro metros de tierra liberada que tiene tortugas y gallitos y sudores de guitarra.

                                            SOL DE LOS LLANOS

Barquisimeto había reservado uno de los más impresionantes crepúsculos para facilitar elencuentro. Gerardo Brito estaba celebrando otro aniversario de “Los venezolanos primero”, y una jovencita qque acababa de ganar el concurso de “La voz liceísta” en Acarigua, enaltecía los micrófonos con las notas de “La paraulita”. El poeta la miraba en el estudio con la misma pasión con que conquistó alguna vez un par de pichones morenos y la misma mirada que atravesara para recogerla en versos las luchas de Sandino y el asombro que como cielo lleva el pueblo salvadoreño.

--Yo vivía en Acarigua—Sol en este momento se vuelve firmamento pleno—y cuando regresé siempre estuvieron presentes la sinceridad de Alí al mirarme y la voz que se arrodilló en un restaurante para cantarme.

Estaba frente a ella el cantor que reúne multitudes para despedazar el aliento. La guitarra, armada, regadora de flores, constructora de mariposas color rocío. La capital musical de Venezuela les regalaba la oportunidad de las frases sueltas, el amor, la promesa de un disco para la voz de la Nena Musset, las llmadas posteriores. Duaca. El padre de Sol moviendo la cabeza negativamente ante la presencia de un comunista, un cristo enfrente cuando la ternura venció las propagandas oscuras caídas sobre el viejo bueno.

--Fue en 1977 cuando nos conocimos—Sol toma a Sandino, que lleva en sus manos una cruz de madera—mi madre artrítica se declaró en huelga de hambre en solidaridad conmigo y con Alí para que aceptaran nuestro matrimonio. Mi padre posteriormente lo quiso mucho como ocurrió con toda su gente de Latinoamérica.

Sandino está acompañando los rezos de todo un mundo que se volcó en casa de Carmen Adela. La cruz de palo le nació de la ingenuidad. La comparte con Servando y Florentino. Un llanto tierno de Juan simón se amamanta con dolor de pecho. Los hijos de Alí parecen innumerables. De las manos cariñosas van cayendo caricias sobre sus frentes y ellos repiten el lagrimear de las Cumaraguas. Unos fantasmas altos, ataviados con túnicas de petróleo, repasan el silencio iluminado de un Barrio marginal.

--Después del matrimonio comprendí que no me había equivocado en mis primeras impresiones. La bondad de Alí andaba por todas partes, su calidad de padre, su espíritu solidario, la combatividad que nunca abandonó.

 

Las persecuciones adquieren formas distintas. Las llamadas repetidas anunciando la muerte. El parabrisas de su carro que le mete astillas a la noche. Los comunicados dirigidos a la Fiscalía. Un matorral conteniendo la respiración de un hombre que necesita vivir para los demás. Disparos. La conciencia bolivariana en alto. El apartamento de El Valle sólo crece cuando lo invade la zozobra. Un remitido de los Comités por la unidad del pueblo y no sólo de vida vive el hombre.

--Shimpi tiene la foto donde estamos con el padre Freites.    

Caen primeramente otros testimonios. La cara virginal de sol se aproxima cada vez más a la imagen conventual cuando atraviesa los pasillos de la Escuela Fe y Alegría donde trabajó por un tiempo. Un cristo le pende de la tristeza y lo asume como el primer camarada que militó en sus sentimientos. Es de tarde ya. Unos tambores venidos de Bobures repican un llanto reprimido. Florentino vuelve a su llano de metras regadas y empieza a ordenar sus mundos de cristal.

--El me enseñó a no vivir sin él.

Un crepúsculo de otra naturaleza le hace marco para que suba al escenario del anfiteatro de Barquisimeto. Lleva una nota salpicada por una tinta nerviosa. “mi agradecimiento en nombre de todos por este recuerdo permanente hacia nuestro Alí”. El micrófono enreda las las paraulatas de otros tiempos. Los venezolanos primero.

--Alí Primera—la multitud es una garganta enrojecida.

--¡Presente¡

Tomado del folleto  de igual título impreso en Punto Fijo, FUNDALI, 31 de octubre 1986. Diseño y diagramación de Héctor Hidalgo Quero. Foto de tapas interiores de Heberto León.

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Nota del editor:

 

Seleccioné este texto en razón de su valor como testimonio de primera mano de una relación amorosa que arrancó como una flecha y llegó a la diana en el tiempo récord de la ternura y el cuidado que mejor adornan el carácter y la personalidad de Alí Primera. Lo escribe su esposa Sol, la compañera en quien centró la carga fundamental de su vida amorosa, en cuya intensidad brillan los ojos de sus cuatro hijos, omnipresentes en cada uno de sus actos y en las disímiles formas en que los sentimientos se concretan en la creación artística. Según me testimonió su hermana Carmen Antonia La Negra Primera, Alí era obsesivo en su relación con su pareja y las cimientes surgidas del calor amoroso y, en el presente relato, Sol nos lo revela con una prosa concisa y llena de la gracia femenina que seguramente provocó la atención desmedida y concentrada del vate paraguanero.

 

 

 

“Alí y yo”

           Sol Mussett

Nos conocimos el 10 de marzo en Barquisimeto en el aniversario del programa “Los venezolanos primero”, organizado por Gerardo Brito, que trasmitía Radio Lara.Había ido a cantar representando al estado Portuguesa, con Manolo Aldana, de Barinas. Mi hermano Rafael había intervendio también. Estábamos representados por mi hermano Jorge. Esa noche, recuerdo, canté La Paraulata, Alfonsina y una canción dedicada a Barquisimeto. Luego de cantar, Alí se acercó a mi hermano Rafael para que nos presentara, que le había gustado mucho como cantaba y quería impulsar un disco mío. Nos presentaron. Me reiteró su gusto por mi voz. De allí fuimos a un restaurant.

 

Recuerdo que esa noche él estaba con una muchacha muy linda que para época era su novia. En la cena me hizo apartar de los demás y de cuclillas frente a mí acompañándose con la guitarra me cantó primero La piel de mi niña, luego con el cuatro Mama Pancha y con la guitarra Los dos pichones morenos. Al despedirnos, mi hermano le dio nuestra dirección y teléfono. Dando por un hecho que Alí sabía que vivíamos en Acarigua. Qué fue lo más me llamó la atención de él? Sus ojos…su mirada que me pareció sincera, intensa, noble. Me conmovió su ofrecimiento por grabarme un disco.

Un mes después me llamó Gerardo Brito, hoy nuestro compadre por su hijo Gerardo Alí, y me dijo que Alí lo había llamado pidiéndole información sobre mí. No me había ubicado ni por teléfono ni por cartas. Las cartas se las devolvían y y el teléfono no contestaba. Gerardo chequeó teléfono y dirección. Estaban correctos…pero para Barquisimeto, y no para Acarigua¡ Yo, que estaba convencida que lo había impresionado, y estaba ya angustiada por no tener reacción de él, me sentía desilusionada…No sabía de ese equívoco inicial. Aclarado, comenzó a llamarme ... Mi papá recibía las llamadas: me llamaba Alí Primera. Creía que era por el disco. Recibí los discos por correo, hasta entonces seis, el último Canción Mansa. Mi papá, adeco empedernido, recibió muy honrado los discos. Pero un amigo le aclaró: “Ese cantante es comunista.” Eso bastó para que perdiera todo interés y simpatía por él: no me pasaba sus llamadas y me decía que no quería que me enamorara de un comunista. A todo esto, y casi sin verlo, yo estaba enamoradísima de él. ¡Comenzó una odisea inolvidable¡ Pedía un carro prestado a un amigo, pasaba por casa y me tiraba besos. Yo trabajaba como maestra en colegio de Fe y Alegría. Gerardo Brito, cómplice, nos hacía coincidir en los actos (siempre acompañados por mi hermano Rafael.) Coincidmos en Duaca cantando, en noviembre del 77 y por fin em dijo que estaba enamorado de mí, todo muy convencional, muy antiguo, muy alejado de su meomento y su personalidad aparente tan informal. Me aclaró que era muy celoso…y desde ese momento no podía estar sino con mis hermanos, en cualquier acto. Así comenzaron nuestros amores, conocidos por mi familia, menos por mi padre. La prensa informó a mi padre de “nuestro tórrido romance”. Me prohibió asistirá actos y Gerardo Brito salió mal parado¡ Hasta me prohibieron ir a su cumpleaños¡ Alí y yo habíamos planeado vernos allí. Alí me ratificó intenciones y sentimientos en otra carta. Quería hablar con mi papá. Las llamadas tenían una clave para yo atender, el acoso de papá era constante. Hasta pensé meterme a monja en Barquisimeto si no consentía nuestros amores. El 22 de diciembre me llamó: pasaría por casa. Yo estaba allí, de punto. Cruzó los brazos, me dijo: “Te amo mucho, Dios te bendiga.” Me hizo señas que me llamaría…

  En enero de 1978, día de mi cumpleaños, el 5, me dijo, por teléfono que ya “no aguantaba más”. Que el 11 de enero, contra viento y marea, y papá, hablaría con él. ¡Mis hermanos y mi madre comenzaron a trabajar a favor de nuestra causa¡ Hasta las monjitas de Fe y Alegría hablaron con mi papá rogándole aceptara a Alí, todo esto llevó a papá a aceptar la cita con él. Todo era excitación¡ Pero ese día había un acto de solidaridad con Salon Meza y dos días antes Alí me llamó para decírmelo. “Ves?”, me preguntó papá. “Así son los comunistas, dejan todo por su causa. No le doy otra oportunidad”. Mi mamá se puso en huelga de hambre en esos días en absoluta solidaridad. Yo compartía su solidaridad por la causa…mi madre con la de él. Por fin, el 18 se cumplió la cita¡ A la una y media de la tarde llegó Alí¡. Cuando papa lo vio, me dijo: “Nena…ese feo es del que estás enamorada? Ese es tu muñeco?” Hablaron por más de cuatro horas. Mi papá exigió que nos casáramos lo antes posible, porque no le gustaban “los amores madure cambure”, esos de besitos y agarraderas de mano. Alí sugirió el 10 de diciembre. Mi papá asintió. Pero puso una condición: visitas en el porche sólo los domingos…Ni siquiera podía brindarle un vaso de agua.

Para el mes de marzo ya papá le decía “ese muchacho” en vez de “ese comunista.” Pero esas visitas eran más para mi madre, quien ya por su artritis deformante estaba casi paralítica…El la peinaba, la besaba, le cantaba, …le acariciaba su manos. Después le compraría su silla de ruedas. Su amor y bondad  hicieron cambiar a mi papá…comenzó a quererlo. Un sábado, contra las reglas, Jorge lo trajo. Papá me preguntó si Alí venía. “Por supuesto¡”—asentí. Llamé a Alí. Y por primera vez Alí entró en nuestro hogar. De lejos, pudo ver mi cuarto.

A instancias de mi padre, cociné con la ayuda de mi hermana, más necesaria que nunca porque todo se me olvidó. Mi padre siguió sorprendiéndonos: abrazó a Alí…después de cenar le bendijo..y le brindó un trago de ron, cuidadosamente guardado¡ Alí se emocionó tanto que saltó a besarme: “Qué bueno, mi vida, ya tu padre me quiere¡” Desde ese  momento todo fue más hermoso, más fácil para nosotros. Me prohibió que siguiera trabajando, era muy, pero muy celoso.

En abril le dijo a mi padre que debíamos adelantar la boda porque en julio viajaba a Cuba y no quería irse sin mí. Una faringitis impidió el viaje. Ahora pienso que fue una treta de él. ..papá que no quería esa boda tan rápida, pensaba que podía “perderlo.”Alí le aseguró que por el contrario, tendría otro hijo. Así fue.

El 17 de junio nos casamos por civil: testigos, Gerardo Brito y su esposa, Julio Valero y Olga. El 24 de junio por la iglesia. Shimpi, su hija mayor, (La piel de mi niña…) vino de Suecia con su hermano menor, Marima, y una hermana por parte de su madre. Nos fuimos a Paraguaná de luna de miel…con las tres¡

Casados, Alí no me dejaba un momento. ¡Hasta para sellar un cuadrito, me llevaba¡ En noviembre de ese año viajamos a Europa…¡con las tres niñas¡ pasamos por Suecia y las dejamos. De allí nos fuimos a Roma. Al salir de Suecia ya sabíamos que en mi vientre viajaba otro pasajero: ¡Sandino! Si Suecia fue lindo, Roma lo fue más. Una comunicación mágica nos acompañaba en una aventura de amor y felicidad. En los restaurantes cantábamos con gente desconocida, en la madrugada recorríamos las calles cantando…La última noche, arrivederchi Roma…Nos dolía dejar esa ciudad en la que parecíamos compartir un mundo irreal de sueños y alegrías…

De allí a Florencia. Cuando paseábamos, donde Alí veía un olivar arrancaba las olivas para yo comerlas. Comenzaban los antojos…de aceitunas…Al regresar a Venezuela, cantamos en un acto el 2 de diciembre en Maturín.

El 17 de marzo de 1979 nació a las 3 pm Sandino. Creció más el amor de Alí…nunca dejé de tener una barriga. Vinieron Servando (27.8.1980), Florentino (31.8.81)…Juan Simón (11.11.84.) También compartimos con Jorgito, su hijo en otra compañera, las vacaciones en Falcón. Shimpi,  de regreso de Suecia, (1979) vivía con nosotros.

Era un padre atento y maravilloso. Me protegía íntegramente, él escogía mi ropa, cuidaba de detalles insignificantes que su angustia hacía grandes cosas. Era un afán de protección, como si temiera perder por un segundo el control de su mundo íntimo. Eso ha contribuido a acentuar mi soledad, aun cuando la disimulo por el tremendo compromiso que significa ser la heredera del bienestar de sus hijos, de los nuestros y de los de todos esos seres queridos que lo sienten como suyo. El no me enseñó a vivir sin él.

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Tomado del libro Alí Primera: A Quemarropa, de Andrés Castillo.1999, p. 92, 93 y 94.

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Nota del editor:

 

Conocí a Eudes Navas Soto a partir de la lectura de un libro suyo comprado en el santuario de las Ánimas de Guasare. El tema, y la forma testimonial de tratarlo, me llevaron a su casa, donde sostuvimos largas y fructíferas conversaciones. Pero hablamos más de la familia santiaguera de los Maceo que de religiones populares y de cultos sincréticos, que tanto peso tienen en la psicología de nuestros pueblos latino-caribeños. No sé cómo saltamos al tema de Alí Primera y él me obsequió, junto con ejemplares de algunos de sus libros, un manuscrito que elaboraba acerca de la madre del Padre Cantor del Pueblo. Conservé el documento hasta que, mucho tiempo después en que me adentré en el estudio de la vida de Alí, me sirvió de guía, junto con un manuscrito de su hermano mayor Asisclo, para entender los primeros años de su vida, en los que cristalizan valores esenciales del hombre.

 

“Carmen Adela” fue incluido en su libro póstumo Entre corianos te veas y es un ejemplo elocuente del fino sentido que tenía Eudes para percibir el complejo entramado de la vida humana. Su prosa, acabada y a ratos precisa, se deja correr en otros textos, algunos inéditos, que gentilmente nos permitieron procesar su viuda, la señora Lilia Josefina Camacho de Navas y su hijo Eudes Navas Camacho, en una prolongada visita a su casa que me permitió recordar la última vez que vi al amigo Eudes, en las tensas circunstancias del Golpe de Estado, traicionero y cobarde, llevado a cabo por la oligarquía venezolana en abril del 2005.

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CARMEN  ADELA

La madre del cantor mayor

                                                                             Eudes Navas Soto

A: los Primera Rossell

A: los Padilla Rossell

A: Sol y a los Primera Musset

Para el libro: ENTRE CORIANOS TE VEAS

25 crónicas de más de la corianería

 

 

     Carmen Adela la madre entre otros, del cantor mayor del pueblo venezolano Alí Primera, era una paraguanera por los cuatro costados, por cualquier lado que se le viera. Todo el color sabor y olor paraguanero, formaba parte de los nutrientes de arterias y venas de Carmen Adela Rossell, nacida en el ombligo de la península, en San José de Cocodite el 16 de diciembre de 1910, donde la bonanza de la tierra, en la época de lluvias y frescura, confunde la apreciación atmosférica y telúrica de esa Paraguaná, inciertamente árida, a su vez embriagada en la delicia de sus propios vientos y la gama de azules de su cielo y de los mares que la circundan y le refrescan la resolana.

 

“Para pelear un coriano

Para enlazar un llanero

Para aguantar un verano,

No hay como un paraguanero”

 

     La gente de Paraguaná  carga a cuestas el olor, el color y el sabor de la península. Olor a sol, viento mar y tierra, honrosas delaciones de la tarea diaria, olor a vendaval y a orégano de tiempo de frescura, color de los azules infinitos de su may y su cielo y sabor salobre de la brisa viajera que se nutre del mar, para irrigar todo lo que pertenece a la península: seres, flora, fauna y suelo. Carmen Adela era todo eso, una paraguanera integral, donde el mestizaje que le viene de ese apellido sajón, Rossell, no debilitó los ancestrales genes caquetíos, que salían a relucir de su bondadoso rostro de facciones definidas, de su pelo lacio reacio a las canas, recogido, para la comodidad en las ocupaciones y para airear la nuca y el cuello, en un rodete de moño sujeto con peinetas de carey con aplicaciones de bisutería, de su afán de conciliar y hacer amigos, de la alegría que cargaba como bastimento y que repartía a raudales a través de su animosa y optimista conversación y de esa fortaleza física y anímica, que tanto la asistieron a la hora de afrontar   y solventar situaciones extremas, muy difíciles para cualquier ser humano.

     Carmen Adela lograba aceptar su destino, le daba el tratamiento correspondiente a la calamidad eventual recobrando luego la verticalidad habitual para enfrentarse a la próxima tarea, logrando sabiamente, que el dolor, lejos de crear estigmas permanentes y dolorosos, rodara por ella, como ruedan las gotas de agua sobre el declive de una superficie engrasada.

     Así pudo sobreponerse a la desgracia de aquel aciago mes de agosto de 1944, cuando recibe el cuerpo herido del compañero, paraguanero también, Antonio Isidoro Primera, el padre de Alí, con quien llena de amor, de alegría y de esperanza, habían salido cinco años atrás de su pueblo natal en la península, en las laderas del Monte Cano: San José de Cocodite, en busca de la deslumbrante y engañosa prosperidad que ofrecen las ciudades. Antonio Isidoro que se desempeñaba como agente en el cuartel de policía de Coro, resultó herido de bala, cuando un recluso enloquecido repentinamente, arremetió contra varios agentes, luego de desarmar al chofer de la única patrulla, que para la época existía en Coro, días después moriría en una de las salas del viejo hospital “Antonio Smith”.

      Carmen Adela lloró su muerto y tomó las previsiones de los pasos siguientes, usando todo el valor que le quedara, luego de preservar el necesario, para atenuar el dolor de sus pequeños hijos:

 

--Regresé a San José de Cocodite, en Coro  no tenía nada que buscar, Coro me había dado mis dos hijos pequeños, Alí y Héctor, pero también me había quitado el compañero— llegó a contarnos una tarde en su casa del barrio “La Vela”, hoy barrio “Alí Primera”, en la parte norte de Punto Fijo, mientras el agradable olor de un cafecito recién colado, se abría paso a través de los olores agresivos de los hidrocarburos de la vecina refinería —cuando mi familia me vio llegar con la “ringlerita” de hijos, sin mucha diferencia de edad y estatura entre ellos; seis muchachos, cinco varones y una hembra, Asciclo, Ada, Alfonso, Monche, Alí Rafael y Héctor el “natieco” para entonces; uno de mis parientes dijo:

 

     --Miren, ahí regresa Carmen Adela, parece una cabra con sus “mequitos”.

 

     En San José de Cocodite, Carmen Adela y sus muchachos asumen rápidamente lo que les tenía reservado la vida rural, los varones a buscar agua y leña, la ayuda en la casa, la pequeña escuela, los cuentos por las tardes de los parientes y amigos adultos, el volantín, el trompo, las metras, las “aventura a través de cujizales y cardonales, siguiendo por el cauce de las quebradas secas, las huellas, que marcadas en el endurecido lecho como ideogramas o caracteres consonánticos de antiguas forma de la escritura, delataban la presencia reciente de codornices, conejos, iguanas y otras especies, que cazadas con “tira tiras” y palos, podían completar las “compañas de arepas” de la dieta diaria de la familia. En ocasiones la “aventura” los llevaba en busca de especies marinas, al mar “de la parte arriba”. También era tarea de los varones, a la que se sumaba la propia Carmen Adela, ir en lo dóciles burros de la familia, hasta la bodega del “compadre Dimas”, para procurar el “fiado” del bastimento regular, mientras llegaba de Coro, la pensión de Bs.100, que el gobierno le entregó como viuda de un funcionario público, “caído en el cumplimiento del deber y que en ocasiones, tardaba hasta tres y cuatro meses en llegar. En el camino, se abastecían, cuando era época, de cuanta fruta comestible produjesen las plantas xerófilas cercanas o a las orillas de los pedregosos y ordinarios caminos: “datos”, “lefarias”, semerucos, cotoperices, etc. Era un recorrido de varios kilómetros entre Caradacagua, la bodega del “compadre Dimas” y el hogar de los Primera Rossell.

     Entre el quehacer de todos los días y el intercambio permanente con las familias de ella y del difunto esposo: Mamá Pancha, el padre y hermano de Antonio Isidoro, Rafael Primera y Juan Primera, el Tío Juan, quienes le enseñarían a Alí los primeros “puestos” en el cuatro, y que más tarde se convertirían en personajes cantados por él, la celosa vigilancia de los hijos y otras actividades propias del campo, distraía los días, mientras levaba a cabo sus planes de traslado hacia la costa oeste de la península, donde se hablaba mucho de porvenir y progreso.

     Enérgica y decidida como era, un día Carmen Adela decidió acercarse más al área de las refinerías petroleras. Los muchachos van creciendo y requieren mejores escuelas, además ella cree ver la oportunidad de mejorar las condiciones de vida de la familia; trataría de conseguir algún trabajo o por lo menos, mejor compensación por los trabajos que desde la propia casa, pudiera ser con la ayuda de Ada.

     Llega a Caja de Agua en los años cincuenta. Asciclo, el mayor, quien posteriormente se convertiría en “el cronista de los Primera” y a quien Alí llamaba: “tono mayor”, debido a la definida tesitura de su “vozarrón”, que más tarde lo haría lucir en veladas familiares y en programas radiales de aficionado, ya era un adolescente con “disposiciones” para el trabajo en forma, lo que llamaban: reportarse. Sin embargo unos años más tarde él prefiere enrolarse en el servicio militar y más tarde se hace guardia nacional. De nuevo hay un hombre con aptitudes de conductor en la familia.

 

     Pasado un tiempo la familia se muda a Las Piedras, lugar de trabajo de Asciclo. Alfonso y Monche, serían pilares básicos en la “búsqueda de la vida”, para ayudar al sustento diario, sin embargo Monche, además de soñador, era un excelente estudiante y nunca descuidó su pasión por aprender de toda lectura que cayera en sus manos. Carmen Adela y Ada establecían la logística doméstica. Alí y Héctor, pronto, de las manos de sus hermanos mayores, se integrarían a la producción familiar de recursos, limpiando zapatos, vendiendo empanadas y dulces, lavando y cuidando carros y cuanta actividad honesta, pudiera proporcionar unos cobritos, llegando inclusive a “montar” exhibiciones de boxeo entre ellos mismos y otros actos escénicos improvisados. Monche se encargaría de enseñar a leer a Alí y a Héctor.

     En Las Piedras, Alí destaparía el cofre de sus primeras inquietudes artísticas, sociales y políticas, además de humanas. Aprende a tocar la guitarra de manos del viejo Tulio Guariato, comienza a interesarse por la lectura política y comparte las parrandas de los pescadores, capta las inquietudes de éstos, y comienza un aprendizaje sobre las condiciones sociales de “los de abajo”, que conservará y exteriorizará tiempos más tardes en sus cantos y poemas.

     Carmen Adela, una hermosa mujer, curtida por la vida, pero sin perder sus encantos, conoce a José Padilla, con quien, luego de un sondeo, hasta comprobar que éste le iba a “querer a sus hijos”, decide a unirse a él. Monche era el más reacio a aceptar esos amores.

     --Monche era muy celoso conmigo—nos contaría Carmen Adela. –Asciclo y Alfonso eran más comprensivos, Alí y Héctor que eran los más pequeños, rapidito se hicieron amigos de José y más tarde lo tratarían con mucho cariño, Alí como era tan echador de bromas y tan “pasao” con José, al tiempo, cuando llegaba de Caracas lo abrazaba y le decía: ¿Cómo se ha portado mi viejo “Semehueve”?. Ni los muchachos, ni yo, ni el propio José, creo yo, llegamos a saber el porque de ese sobrenombre, no sé cual de ellos dijo, que Alí le decía así a José, porque era muy enamoradizo a espaldas mías, ¡Vaya usted a saber!

     Su compañero se convierte en un padre, sobre todo para los hijos más pequeños de Carmen Adela, los ayuda, los protege y logra ganarse el amor de éstos como si se tratara del padre natural. De este segundo matrimonio, nacen: Edgardo, Mireya, Emil, conocido hoy en el mundo artístico como José Montecano, nombre que le escogería el propio Alí, y el menor, Ely.

     De las Piedras, Carmen Adela, decide mudarse más cerca de la pujante ciudad de Punto Fijo, que día a día iba perdiendo su configuración aldeana, para convertirse poco a poco en una joven y dinámica ciudad siempre en ascenso.

     Con José y la prole aumentada por los cuatros hijos habidos de su unión con él, fija su residencia en una modesta vivienda de tablas, propiedad de un sargento de apellido García, de allí se mudan, dentro del mismo sector y en condiciones de inquilino también, a una vivienda de las usadas por las compañías petroleras como soluciones habitacionales: —Esa casa por fuera, parecía un pote cortado a lo largo por la mitad y puesto boca abajo sobre el suelo—nos contaba riendo Carmen Adela.

     Esta vez alquilan una pequeña casa colindante casi con la cerca de la refinería de Amuay; la vivienda será luego adquirida, mejorada y ampliada por Carmen Adela y José, allí echarán el ancla, se disponen a levantar a los muchachos más pequeños. Asciclo, ya con familia propia, construirá su vivienda al lado de la de Carmen Adela, la que pronto se convertiría en la “casa grande” de los Primera. Alfonso, Monche, Alí y Héctor, comienzan a ordenar sus propios pasos y cada uno emprende la búsqueda de sus destinos. Alfonso fija su residencia en Caracas, donde comienza a desempeñarse en importantes cargos; con él se va Monche que más tarde termina sus estudios universitarios y se gradúa de médico, especializándose posteriormente en Psiquiatría. Alí, a su tiempo, emprende el camino de la universidad para estudiar Ingeniería Química. Apenas inicia la carrera en Caracas, pronto se va a Europa a continuar sus estudios, pero la “responsabilidad mayor” lo reclama para su pueblo y, definitivamente se enrola como militante de la esperanza; de ésta, con su canto y su accionar, se hace el principal vocero del país y uno de los mas importantes de América, con proyección a los restantes continentes del globo terráqueo. Por su parte, Héctor se gradúa de Ingeniero Agrónomo, pero el destino le guardaba una carta en la manga. En plena juventud y cuando Carmen Adela, comenzaba a tener sosiego de los avatares de su vida de esposa, madre y compañera de sus hijos, un desgraciado accidente automovilístico la va a separar definitivamente del “natieco”  del primer lote de hijos, Héctor moriría poco tiempo después del accidente, debido a graves e irreversibles secuelas del mismo.

     Antes de la muerte de Héctor, cuando ya la familia  estaba definitivamente ya instalada en la casa de Asciclo, alguna vez sugirió que llamaran “Verapaz II”, como la casa de los Primera en San José de Cocodite, Carmen Adela en franca y responsable conversación con su compañero, le dijo:

 

--José, ¿tú no crees que ya va siendo hora que nosotros nos casemos como lo manda Dios y la ley?

 

--y que vamos hacer pues, ¡vamos a casarnos!—le respondió José.

    

Una ceremonia sencilla y una misa familiar dominical, selló definitivamente aquella unión.

     Los hijos habidos de su unión con José Padilla, crecerían más holgados, gracias a la ayuda de los hermanos mayores, a la consecuencia de José y la propia Carmen Adela, que en ningún momento de su existencia “bajó la guardia”  o se  dedicó al descanso bien ganado, que ya reclamaban sus años.

     De la nueva “camada” comienza a destacarse en el canto, animado por sus hermanos, principalmente por Alí, Emil, quien toma como nombre artístico el de José Montecano, en honor a su padre y al cerro que protege la parte noroeste de San José de Cocodite, el pueblo natal de Carmen Adela.

     La muerte de Héctor “Bagüeuto”, como lo llamaba Alí, sacude violentamente a Carmen Adela, cree desfallecer y se siente sin valor, la alegría y la fortaleza se le escapan por cada uno de sus poros, tampoco la juventud la acompaña ya. Conoce el sufrimiento y el dolor ha estado antes presente en ella, pero, la muerte de un hijo, es una experiencia que no tiene patrón en el sentimiento de ningún ser humano, ni siquiera en los animales.

     La responsabilidad de ser el alma y vértice de una gran familia formada dentro de un amasijo de lágrimas, sufrimientos, esfuerzos, alegrías y esperanzas, que a cada paso se multiplica brotándole nuevos sarmientos; la hace recoger las fracciones de su valor deshecho y estructura una nueva coraza, que le permitirá irradiar nuevamente su entusiasmo y alegría. Comienza a sentirse madre de todo el mundo y amplía su familia con la legión de amigos y compañeros de sus hijos. Los Primera no han dejado de ser un bloque compacto de querencias y compartires y el elemento aglutinante de ese proceso sigue siendo Carmen Adela, líder a través de la ternura, la alegría y la responsabilidad, sin una voz altisonante de mando, a la que podría tener derecho, de su familia original y de las subsiguientes, derivadas de ésta.

     El destino le tiene preparada otra escaramuza a Carmen Adela, para tratar de doblegar su espíritu, ya repuesto y en renovada efervescencia, con la ayuda del triunfo de sus hijos y el despuntar de los más jóvenes. Se ha convertido en una bella anciana dedicada a hacerles la vida agradable a los demás, a repartir bendiciones, a atender sus achaques, a recortar notas de prensa y guardar secretos y reconocimientos de los triunfos de sus hijos, sobre todo del “Cantor Mayor” Alí Primera, a recibir las constantes visitas de sus hijos, de las compañeras y compañeros de éstos, de sus nietos y de los nuevos amigos que llegan a través de sus descendientes, pero que se quedan en su querencia, debido a ella misma y su gran virtud para repartir y recibir amistad.

     En medio del sosiego, compartido con José, bastante enfermo y casi ciego y, de esa paz ganada a fuerza de vida, le toca recibir la infausta noticia, en aquel despertar del sábado 16 de febrero de 1985, que Alí Primera, su hijo cantor del pueblo venezolano, ha muerto en Caracas, a causa de un fatal accidente, cuando se dirigía a su hogar. No alcanzaba a creer la muerte de su hijo cantor, juguetón y zalamero. La confusión nuevamente hace presa de ella. El pueblo venezolano había perdido su “Cantor Mayor”, ella había perdido a su hijo Alí Rafael. En esa ocasión, durante la vigilia en el velatorio de “Balikia”, como Héctor llamaba a Alí, mientras las chimeneas de la refinería vecina le impregnaban al cielo paraguanero sus alientos dantescos, roznando como dragones, casi con ingenuidad, pudo decirnos:

     --Hijo, este es un dolor muy grande, tan grande como cuando se murió Héctor.

     José en su lecho de enfermo y ya definitivamente ciego, desesperado por la muerte de Alí, sólo alcanzaba a decir a quienes se acercaban a él:

     --¡murió la luz!, ¿Quién me va a enterrar con tambores ahora?

     José moriría tres años más tarde, tal vez ensamblando recuerdos de su vida con Carmen Adela y los muchachos y de sus años en Cumare, cerca de “Cerro Atravesao”, península adentro, donde había nacido hacía más de ochenta años.

     Carmen Adela sobrevivió a José ocho años y a su hijo cantor, juguetón y zalamero, once años. Ese tiempo le sirvió, una vez vuelta a parar, para recoger los testimonios de la querencia del pueblo venezolano hacia su hijo Alí. Su casa se convirtió en un santuario, donde a diario desfilaban: estudiantes, trabajadores, gente del pueblo, niños mujeres y seres de todos los estratos sociales, económicos y políticos del país. Carmen Adela asumió su postrera responsabilidad, se convirtió en la preservadora del recuerdo de su hijo cantor, pero no con tristeza, no; sentía alegría relatando los recuerdos del hijo, describiendo, como experta cicerone cada pintura, cada dibujo, cada afiche, cada recuerdo que de Alí, comenzó a coleccionar con la ayuda de amigos y compañeros del cantor mayor.

     Alcanzó a ve el asomo de los triunfos artísticos de los hijos de Alí, su hijo cantor, juguetón y zalamero, también los triunfos de su otro hijo cantor, a quien ella misma, delante de amigos y extraños, llamaba por su nombre artístico y no el de Emil, tal vez para no generar dudas sobre el reconocimiento que ella le hacía.

     Pero su organismo feliz de 83 años, ya se sentía realizado y ya no estaba para seguir viviendo las penurias, que a distancia, veíanse asomar sobre el país y así, un día, aprovechando un descanso de la resolana, aprestándose para la entrada de la primavera, la frescura paraguanera, hizo el paneo final sobre su vida y su alegría y serenamente cerró los ojos definitivamente. Nos dejó definitivamente el 29 de junio de 1997, pero su sonrisa, su rostro alegre y tierno, su espíritu paraguanero, se reflejan en el testimonio de su obra. Nadie alcanzará a realizar una descripción cabal de lo que esta mujer, para muchos anónima, significó y significa para todos los venezolanos y los pueblos de América y el mundo, que recibieron y aún reciben los cantos, proclamas y poemas del cantor mayor Alí Primera.

     --¡Caray con estos paraguaneros!—suelen decir en la sierra coriana—Se vinieron de sus pueblos huyéndole a la “hambruna del año doce, cuando el verano casi los mata a toditos, tienen familias hechas aquí en los pueblos serranos, pero cuando tiran la mirada por encima de Coro, desde aquí y ven que una nubecita se forma más allá de los médanos, dicen llenos de orgullo: “Se está formando un tiempo en Paraguaná, pa’las faldas del cerro Santa Ana, ya va siendo hora de sembrar maíz, millo, ajonjolí y tapiramas.

     Carmen Adela era una paraguanera alegre y optimista. Supo aguantar los veranos de la vida y ahora vive en la eterna primavera del recuerdo.

 

Eudes, octubre 1997.

  

 

 

 

 

 

¡QUÉ MI CANTO NO SE PIERDA!

 

A un año de la ida del panita Alí Primera.

 

A: Monche y a Sol

 

A: quienes siguen la tarea de Alí

EUDES NAVAS SOTO.

 

     En uno de sus discos, Alí recalcaba la idea de que nunca había compuesto una canción adrede. La expresión indica espontaneidad, más que el verdadero sentido de la palabra, pero dicho por Alí, suena a metáfora y uno logra entender la significación de la palabra. La efusión, podría agregarse. Realmente no hay nada en la obra de Alí, que no tenga un propósito, que no lleve una arenga o transmita un mensaje. Entonces, lo de adrede, verdaderamente es adrede, ligar ese gran sentido poético y esa compleja y completa disposición para la composición musical y la interpretación misma y la personalidad de la escena, para mantener permanentemente una alerta, una voz dirigencial y un amor inconmensurable, hacia un pueblo del cual se es parte, no sólo en la palabra  sino en la acción y en el sacrificio;  es tarea propuesta y fundamentada, es más, es un compromiso. Alí lo entendió así desde un principio, desde que comenzaba a tararear canciones por los pasillos de la U.C.V. y mucho antes también y, ya nada o poco importó el beneficio personal, la idolatría de los o las fans y el sueño de la madre y los hermanos por verlo con su flamante título de Ingeniero Químico.

     No es casual la inclinación hacia la lucha popular que se opera en Alí Primera. Pertenecía a una generación responsable que quiso tomar para si la tarea de introducir cambios saludables en la vida nacional y para lo cual no vaciló inclusive en aceptar el uso de la fuerza y de las armas. Esa generación, incorrupta en sus principios y postulados, generó todo tipo de hombres y mujeres, a los que los estudiosos siempre le consiguen ubicación y explicaciones en el tiempo y en el espacio, pero definió también verdaderos hombres y mujeres, que sin buscar razonamientos y racionamientos, mantuvo y ha mantenido por encima de las propias conveniencias, la conveniencia del pueblo de donde salieron, que los vio formarse y que siempre ha mantenido en ellos, su último hálito de esperanza en una sociedad que cada vez es más esclava y que cada vez es más victima del imperialismo, de su idea y de su efecto, venga de donde venga.

     Para los músicos, las composiciones de Alí son comprometidas y difíciles, si se atiende a la métrica y a las normas de la composición; esto por las variantes y la enfatización nada académica que Alí ponía en sus canciones, pero para la gente común, para el pueblo, eran canciones que fácilmente se tarareaban apenas salían al aire. Los estribillos sabían a lo que el pueblo gusta saborear. Y eran o son canciones compuestas sin ensamblaje, es decir, una canción era esa canción y no producto de un retazo de varias cosas inconexas. Las canciones de Alí, iban en su música, desde las cadencias románticas y tiernas de los madrigales y romanzas antiguas, pasando por las notas armónicas de la composición popular ligera, hasta llegar a la enérgica y contagiosa fuerza del estribillo. Ese recorrido hace que el pueblo las sienta como suyas y las cante o tararee aún sin manejar a conciencia el altísimo contenido social y poético de esas obras. Además, la variedad melódica y armónica, prepara al oyente común,  a quien va dirigida, a escoger los compases más cónsonos con su sentimiento musical o su captación o simplemente, su gusto. Retaba además a los arreglistas o músicos de oficio a ejercer toda su sapiencia y creatividad, para lograr al final una gran obra musical con fundamentos serios sin mermar sus sentimientos de pueblo.

     Por otra parte, la expresión poética de las letras de las canciones de Alí Primera se pueden someter a cualquier juicio y pueden salir o no airosas de esas apreciaciones en cuanto al criterio personal o “académico” del crítico, pero NUNCA podrán ser tildadas de acomodaticias o fingidas y menos aún de ininteligible. Eran frases verdaderamente honestas salidas de lo más interno de un hombre donde convergía el sentimiento y la realidad, atizado todo esto por la vivencia  y por la vocación de servir, usando para ello la propia vida, sacrificando inclusive lo que le era más querido, si la meta significaba la dignificación del pueblo y el logro de las reivindicaciones de éste.

     Hurgando en los discos que Alí dejara para la posteridad y que ya están convertidos en asientos de la canción universal, conseguimos frases que parecieran sacadas de los clásicos de la literatura universal y con un contenido filosófico que bien valdría la pena hacer un alto en el camino de las apreciaciones, para no desoír el mensaje y hasta la arenga que estas frases pudieran significar. En su LP “La patria es el hombre”, Alí casi amenaza a la minoría dominante que desde la época colonial, en una forma u otra maneja nuestros destinos; y dice: “La tristeza de mi pueblo será convertida en fuerza”. La sabiduría y refranería popular podría traducir esa frase en aquello de “no hay mal que dure mil años ni cuerpo que lo resista” o “sacar fuerzas de flaquezas, etc. Lo cierto es que el pueblo entiende la palabra y la guarda en el talego de sus recursos para expresarla algún día en sus reproches. Decía Alí, “la resistencia de un pueblo es un potro desbocado”, entendemos que la opresión y la falta de oportunidad para decidir en los destinos de su país, dejando de lado naturalmente la maquinación del voto y la demagogia electorera, hace que el pueblo nutra sus fuerzas internas, reprimidas, hasta el momento de darle salida, lo que hará con la fuerza y el brío de un potro indómito. Como los volcanes. Agrega: “…sino distinguir a fondo los que van comiendo dioses y defecando demonios”, casi pugnando por arengar al pueblo a conocer a sus esclavistas cobijados en logias infranqueables y con la excusa del legalismo, para esconder la verdadera pasión de serviles  de sentimientos extraños a nuestra tradición e historia. “Somos esclavos de esclavos, nuestro amo tiene amo y a mí me duele más esta esclavitud”, dijo además Alí en una de sus canciones.

     La entrega total de la idea y de la vida misma de parte de ese gran compatriota que tanto quiso a su pueblo y a su país, queda reseñada en frases como: “…quema entonces mi guitarra, pero que crezca la llama”, o en “soy feliz al saberme de todos” o “no por cantar debemos eludir el hermosos deber de estar presente en la definitiva barricada”. Frases llenas de sentido y de responsabilidad, apartadas de los convencionalismos y de las complacencias y que, aún pasadas las guerras de independencia y la federal, y experimentadas tantas formulas de la vida institucional, persisten en el formulario de las peticiones y propósitos, toda vez que los postulados por los cuales el país se ha desangrado, no se han logrado, sino que se han dejado en carpetas, mientras se atiende a “tareas” más urgentes, como el engaño y la corrupción y hasta la entrega total de la identidad y hasta de la soberanía, atendiendo a las complacencias de la gran oligarquía internacional que nos acogota y que maneja como marionetas a la oligarquía clasista nacional, que pretende a cada momento cobrar en divisas y favores, el hecho de permanecer tranquilos, dejando a otros el mando, mientas ellos detentan el poder.

     “Que mi canto no se pierda” decía Alí en sus primeras canciones y luego en “La noche del jabalí”, agregaba, más experimentado: “Ahora pongámonos en marcha que la palabra sin los pasos es una palabra muerta”; y como para dar fe de lo dicho y de su deseo de traducir el ideario de la creatividad comprometida con el pueblo, Ali recordaba en una hermosísima canción, su entrega a la lucha común: “Yo amarré los recuerdos al árbol de la noche y fui en busca del sol” y verdaderamente se dedicó a buscar al sol en cada rincón del país, en cada hombre y en cada sueño y a fabricar rayos de sol si no existían y “fue sumando corazones para vencer madrigueras” y se hizo amigo de la vida para entender y ayudar a los otros a entenderla y la llamó: “…dulce y buena camarada”.

     Alí Primera, aparte de su propio valer como entendedor del sentimiento popular y de cultor de la solidaridad, era tan efusivo en su palabra, que aún cuando cantaba, se olvidaba que tenía micrófono y esforzaba su garganta al máximo, porque cantaba de verdad, sin mermar el sentimiento y sin cuidar la garganta, decía: “…es mejor perder el habla, que temer hablar, sostén con tu palabra el corazón del pueblo”. Solitario Quijote en la marcha de la unidad popular, no como la conciben quienes se reparten los favores del pueblo y creen que por representarlo, de acuerdo al status, pueden y logran convenios oscuros a favor de los intereses de sus toldas o personales, más que los del pueblo, decía en una de sus canciones: “…si la solidaridad es un arma , la canción también lo es, y más aún si es lengua del pueblo” y casi explicando el esfuerzo para quienes lo creían sólo un iluso, Alí decía: “Mi sólo esfuerzo es un simple viento pero con el viento del pueblo tendré la furia de un vendaval” y en uno de sus LP, decía además, como participando en un diálogo: “¿Con una pequeña llama yo puedo hacer un gran fuego?. Seguro, puedes hacerlo, pero antes junta la leña”.

     La temeridad del ostracismo y el no dar la cara con la propia cara, no eran párrafos del libro de Alí Primera, él era conductor y soldado, sembrador y regador, ideólogo y ejecutor, esto lo resumía en unos versos nada plañideros, más bien llenos de alegría de su LP “La Patria es el hombre” que dicen: “el árbol cuando florece siempre descubre su sitio y enseña su nombre”.

     En una oportunidad alguien escribió unos versos que nunca han debido existir, donde, seguramente apasionado por su creencia política o social o simplemente por desconocimiento total de quién era en realidad Alí Primera, lo emplazaba en el comercio de la palabra y de la canción. Alí se resintió mucho cuando lo supo, pero nunca tuvo una expresión hiriente hacia el poeta que lo insultaba. Se nos ocurre ahora que una buena respuesta a aquello serían las palabras del mismo Alí: “Canta el gallo en la mañana, pero nadie ha averiguado  cuando es que está triste el gallo” o en aquella bella frase de su canción “Tía Juana” que dice: “Pero cabalgo en el potro hermoso de la esperanza y esa no me la quitarán”.

     Tanta frase bella, tantas metáforas, tanta filosofía, tantas cosas contienen las canciones de Alí Primera, que haría falta el concurso de estudiosos para poder lograr una dimensión más exacta de lo que su palabra, su música y su vida significó, significa y significará en nuestra bella patria, a esa patria que él mismo describiera así: “amo a la mujer que busca desesperada al hombre, no al macho. Ella es la patria”. Y los jóvenes que hoy cantan sus canciones podrán entender en el transcurrir del tiempo, que no hubo una sola palabra que pudiera perderse en la arenga definitiva de ese gran venezolano de nuestro tiempo, paisano del terruño pequeño, que un día se echó la guitarra al hombro, con su caja de resonancia llena de deberes, de sueños, y de entusiasmo, para recorrer el país alertando al pueblo sobre sus derechos a disfrutar de las bonanzas de esta tierra de libertadores y hombres de bien, lastimeramente subyugada por intereses que no formaron parte de los escuadrones que nos dieran el derecho a vivir como país soberano. Alí estará en el minarete en constante vigilia, mientras su canción viva y exista un joven que la cante y le acomode versos y compases.

     A un año de su partida recordamos sus dos premonitorias frases: “los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos” y “Pido que mis camaradas me despidan con canciones, flores rojas, puño en alta, y me prometan seguir luchando por la alborada, que también es camarada”.

 

Coro, febrero 1986   Eudes.    

 

 

 

 

 

ALÍ Y SU GUITARRA

 

     No sé ahora a quién conocí primero, si a su voz o a su guitarra, eran lo mismo, las dos tenían el mismo tono, el mismo color, la misma tesitura y el mismo sentimiento.

     Alí hubiese podido hablar a través de la bocaza de la guitarra, y la guitarra ha podido emitir su sonido por la boca de Alí, abriéndose espacio entre los bigotes y la barba del poeta cantor, eran lo mismo. Por eso jamás concebí a Alí con otra arma en la mano que no fuera su guitarra y ésta no pudo tener mejor sostén de sus sonidos que la del cantor mayor.

     En una ocasión que Alí fue huésped de nuestra casa, dejó, sobre la cama de uno de mis hijos la hermosa guitarra, adarga melodía, refugiada en su estuche negro adornada con marbetes de los varios países, por donde ambos habían dejado sus cantos, parecía reposar. Entonces, con cuidado abrí el estuche para cerciorarme si en realidad quien tranquilamente reposaba en el regazo de terciopelo rojo era realmente la guitarra o era Alí.

     Desde la puerta, sin que yo me hubiese percatado de su presencia, el cantor mayor me observaba. Entró al cuarto, cerró el estuche con cuidado, aseguró los broches, tomó el estuche por el asa, la levantó con su preciosa carga interior, me vio sin reprocharme y dijo:

---Se da cuenta, poeta, que uno no puede dejar el corazón en reposo mientras los pies caminan. Ambos deben orientarse a un mismo destino.

 

---Así es poeta--- le respondí.

 

Coro, 28-03-92

 

(firma autógrafa de Eudes Navas)

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            CARTA PARA ALÍ PRIMERA

 

Eudes Navas Soto

 

a: Carmen Adela y a Sol

 

a: Asisclo

 

 

Querido hermano:

 

     Los años pasan sobre uno como gacelas huyendo de las llamas. Apenas se distingue el tiempo porque la tarea es permanente y apenas haz resuelto algo, al paso siguiente debes parar a revisar lo hecho y, en ocasiones debes mantener lo hecho, que debido a la dinámica vital, o ya está en desuso o debe repararse. No es que sea una rutina, más bien es una tares dinámica y constante. Tú y yo y muchos más, sabemos que hacer cuando lo extraordinario se vuelve rutinario, lo sabes tanto, que en eso se te fue la vida y quienes aún soñamos manteniéndonos aún en una sola pieza, esperamos agotar la última energía en pos de la victoria final.

     Panita, he querido escribirle en ocasión de sus cincuenta años, porque aún cuando sé que desde el lugar de los escogidos donde usted está, están enterados de los aconteceres mundiales, pienso que si comparto con usted algunos pareceres que van “desde la rabia a la ternura”, a lo mejor logro luego clarificar algunas cosas, que ni manejo, ni entiendo. Usted fue y sigue siendo mi amigo y juntos compartimos muchos sueños, se acuerda de los versos de Alberto Cortez: “…cuando un amigo se va/ queda un tizón encendido/ que no se puede apagar/ni con las aguas de un río/ cuando un amigo se va/ queda un terreno baldío/ que quiere el tiempo llenar/con las piedras del hastío. Usted se fue en materia y se multiplicó en esencia, porque “los que mueren por la vida, no pueden llamarse muertos”, no obstante Panita, le confieso, que a pesar de sus consejas, de nuestras convicciones, esa ida nos dejó muy triste, a pesar del mejor destino que a usted se le tenía asignado, el hecho de no vernos como antes, de no poder continuar construyendo sueños y amasando realidades en segundos, que convertíamos en siglos, con el tesón y la entrega, a pesar de todo eso, hermano Alí, no es tan fácil tolerar las adversidades aún cuando las conozcamos de antemano y sepamos además, que adversidades son si las vemos egoístamente, pero que no son tales, si quien nos deja marcó una estela indeleble en su pueblo; lo que hizo usted hermano.

     De todas maneras quiero contarte cosas. Sin proponértelo, estás participando en la campaña electoral, que han seguido desde tu ida. Tus canciones retumban por los altavoces de los candidatos y, fíjate que ni hablar te dejaban y marcaban y enlistaban a quienes coreaban tus himnos a la esperanza y a la vida, lo que realmente eran tus canciones y lo siguen siendo en otras voces o en la tuya misma a través de las grabaciones que dejaste y que por arte de magia se han multiplicado. Eso me da soberbia, lo confieso, pero a la vez me reconforta pensar que tu mensaje ha calado en lo más hondo del sentimiento popular y la gente busca a diario, oír tu mensaje, de eso se han dado cuenta también los expertos electorales y usan tus cantos para llamar la atención de los votantes, que de otro modo, a lo mejor ni caso harían. Se oye de lo más chévere, una por ejemplo que dice: “…si te sientes falconiano”, luego cortan la música y tu voz y agregan, “vota por fulano”. Las caravanas de los eternos manejadores de los poderes de este pueblo, se pelean a fuerza de decibeles el privilegio de que tu voz y tu canción se oigan más fuertes, no importa panita que partido sea, todo el mundo usa tus canciones, le repito, aunque me da una cierta ira, ver que ahora si se recoge su mensaje y sobre todo por gente que lo persiguió a usted y pretendió más de una vez callarlo, le repito también, me alivia pensar que ese era la idea de su mensaje, lograr que se multiplicara y llegara en forma urgente y continuada a los oídos del pueblo, imagínese panita y en manos de quien quedo la tarea, caray, hay que ver que el mundo da vueltas. Usted, debe estar que se caga de la risa de ver a los figurones de los partidos “nuestros”, pelearse por ser más “alicista” que la propia Carmen Adela o que Sol. Le repito, eso no es malo, pero de todas maneras yo le prometo panita, estar pendiente, no vaya a ser que de repente aparezca su foto en la casa de alguno de estos partidos con un emblema en su pecho, le prometo ocuparme de que eso no suceda y le prometo además tenerlo al tanto, a través de mi nieto Juan Manuel, a quien seguramente ya has conocido, de lo que por acá acontezca, le digo a través de él, porque yo hablo a diario con ese carajito que se nos escapó cabalgando una nube durante una ventisca de cuaresma paraguanera. “Vamos compa carajo, que para amanecer no hace falta gallinas sino cantar de gallos” repítale ese estribillo al carajito, para que él me lo recuerde a diario cuando nos comunicamos, pero no se lo enseñe al coro celestial, no vaya a ser que se le alcen al viejo bueno de la barba blanca, porque como están las cosas, cualquier cosa se espera. Enséñele esos bellos cantos infantiles que usted sabía hacer aquí, aquel que decía o dice: “la piel de mi niña sabe a caramelo” o el lucerito, o los tantos cantos al amor, a la vida y a la esperanza que usted hizo como arroz, como dicen los chamos ahora.

     Alí, ninguna carta está completa sino lleva su porción de chismografía. Algunas cositas te voy a contar, por ejemplo, ¿recuerdas a Secundino Urbina? Sí el médico, escritor, y demás hierbas, pues él hizo una ponencia sobre ti y la poesía de tus canciones para presentarla en el II Simposio de literatura falconiana en Punto Fijo, hace cosa de cuatro años. Un bello, acucioso y honesto trabajo  de ese médico-sociólogo que es Secundino; pues bien, le cayeron encima unos guardianes de la poesía esa rara, abstracta y hasta vacía y se discutió la poesía en las letras de tus canciones, no se llegó a nada. Secundino guardó su ponencia y cuando tiene ocasión, la desempolva y vuelve a la carga. Lo mejor es que quienes no admitieron, en esa ocasión la jerarquía poética de tus letras, hoy en día se desviven por aparecer en cualquier cosa que huela a Alí Primera y hasta a uno le toleran las irreverencias, porque y que uno era panita tuya. Miguel Ángel, si vale Miguel Ángel Paz, el masista, mi compadre, que actualmente lo tienen bailando en un tusero porque lo quieren raspar del partido y del puestecito en la universidad, porque tiene le lengua brava y dispara contra cualquier pájaro de mal volar que se ponga a tiro, escribió un bello libro sobre ti y tu obra, un sustancioso ensayo con miras más bien de vademécum sobre tu trabajo y tu vida, por encima de cualquiera otra pretensión también llevó lezna, como dicen los alpargateros de mi barrio, porque según y que te “endiosaba”. Mezquindades pendejas hermano, pero a Miguel Ángel se le acabaron los libros y todo el mundo quiere ahora saber más de ti y de tu trabajo y eso panita, es positivo. Todavía tengo vivo en el recuerdo la expresión de tu rostro y las palabras adoloridas que pronunciaste:

 

--- ¡Qué buena verga panita, que desconocimiento! ¡Que verga!--- cuando por desgracia me correspondió, en cuido del cariño, enterarte de unos versos publicados que hablaban mal, no sólo de ti, sino de tu tarea, de tu intención, de tu obra. Sólo me atreví a decirte a modo de consuelo, con mucha delicadeza en mis palabras que no lograba disimular mi malestar y arrechera:

 

---No le pares a eso, el tiempo se encarga, esas son vainas de un viejo juglar deslumbrado por el celo de una militancia caduca mal entendida y gozoso de halagar al mandatario de turno, agrediendo a quien lo adversa y denuncia como sostenedores de este sistema de cosas que nos ha venido acogotando por más de treinta años, amparados en la sombra de esa bella palabra: DEMOCRACIA, tan mal entendida y usada solamente en sus más mínimos efectos.

     Panita Alí, no te tocó vivir acá entre nosotros esas eclosiones sociales de dos febreros, productos, uno de la intolerancia popular a la indiferencia y al antiparabolismo de los amos “oficiales” de las vainas. Es decir, les llenaron el gorro a los pobres y éstos se arrecharon de verdad, verdad. Se sacudieron pero los aplastaron. Pero la rabia persiste y aún no da paso a la ternura que sabemos llegará. Está latente y crepita a diario y así, en otro febrero, jóvenes venezolanos, responsables y hastiados de tanta sordera, de tanta arrogancia oficial y de tanto abandono popular, pusieron sus vidas al servicio del deber ciudadano y popular. Los cercaron, pero como dice el refrán “del cuero del tigre muerto éste”, se les teme más ahora que están encerrados y aislados que cuando tomaron sus armas para responder  a sus responsabilidades. Y es panita, que  como usted lo dijo y nosotros lo multiplicamos: “…Siempre volará la idea/ aunque se pudran los huesos…”…Con el sol a medio cielo/ y teniendo el cuerpo preso/ sentí cabalgar el canto/ profundo en el sentimiento/ y he seguido en la pelea/ aligerado de peso”. Y es la palabra hermano, es la idea panita, es la verdad. “si no hay verdad en los cantores/ entonces no habrá verdad/ ni en el canto ni en la esperanza”. Vale preguntarse: ¿Cómo se exterminan la verdad y la dignidad?

     Conociste entre nosotros, los tipos de planes a los que pretenden que nos acostumbremos y aceptemos. El plan de machete de impacto rápido de los cuerpos represivos y los de muerte lenta llamados “planes de la nación”. Por fortuna no experimentaste el “paquete económico” ni el “bono alimentario” ni el “paquete o bono escolar”, etc., donde el pueblo ha sido usado como conejillo de indias tratando de convertirlo en corderos sumisos, experimentándose verdaderas frustraciones, manadas de mendigos, flaquezas de la personalidad, pérdida del orgullo y desviaciones de la dignidad, etc., de esas que naturalmente le cobrará la vida y la historia. Dígame eso de la que desde tu sitio de seleccionado ya debes saber, disculpa lo extenso, pero es que uno tiene el pensamiento ejercitado y las palabras a tropel “…échala tu palabra contra quien sea de una vez, así sepas que viola el cielo, échala”. Debo aclararte que quienes somos militantes de tu canto y compartimos los deberes del pueblo y exigimos sus derechos, no nos amilana el hedor, “…porque a pesar de este cuadro/ no nos gana el pesimismo/ el pueblo marchará unido/ a luchar por sus derechos/ y buscará trecho a trecho la victoria popular”.

     Lo voy a dejar panita, pero recuerde que “…estamos armando nuestras propias canciones, con nuestras propias conductas”, por eso me provoca contarte que en esa población serrana de Cabure, emitimos un manifiesto en ocasión del centenario del nacimiento de Agustín García, leído por Porfirio Garcés, un médico cabureño hermanos del “Colorado” Servando Garcés, buena gente como éste, que entre otras cosas dice: “…aquí en lugar de las diásporas, al norte de los solos y revelados, un pájaro derrota con su vuelo la oscurana…resistir a la desidia, al facilismo acomodaticio del poder; romper la complicidad del silencio e instaurar de manera emancipadora los valores soberanos del pueblo: ha sido una eterna lucha que ha iluminado en Venezuela a no pocos mártires y redentores…Apostar a la belleza es rescatar nuestra dignidad mancillada, insurgir contra las alas de la muerte y descubrirnos en la felicidad colectiva. Una victoria de la luz pasa entonces por derrotar la tiranía de las tinieblas…Decidir el futuro y su imaginaria morada exige cancelar la celebración del oprobio e inventar el alba”. No se ha secado la siembra hermano. Hasta el encuentro.

 

“Canta, canta compañero

Que tu voz sea disparo

Que con las manos del pueblo

No habrá canto desarmado”

 

     Salúdame a tanta gente buena que está contigo. Los míos te abrazan.

Hasta la victoria siempre

 

 

 

Eudes

 

 

 

DESPUES DEL GALLO ALI PARA CANTAR MÁS FUERTE

 

Eudes Navas Soto

 

 

Aquella madrugada nos quedamos esperando la carroza

Ni siquiera el pañuelo del saludo

Recogió esas dos lágrimas de duelo

 

el pavimento oscuro de la hora de noche

y el viento frió y oscuro de las horas de noche

y el vehiculo oscuro de las horas de noche

y el lamento sin ruido

y abrir los ojos de repente en la placida siesta

 el músculo sonriente entregado a su ocio

el oído callado con las últimas notas

 y la glotis tranquila

y los labios cerrados –

                    ¡ Por fin!

Cerrado por descanso

Cerrado por un rato

 

                   ..nisiquiera hubo  un grito

 

(tan gritos callados  y  tantos ayes yertos)

 

 

De repente el vehiculo hizo el viaje perenne

y el olor de los ruidos confundieron las cosas

                    _¡parece que es Ali!

Alguien dijo en la ruta

                    _¡no puede ser Ali!

le respondió el silencio

¡ tanto Ali por las aires!

¡ tanto Ali por las calles!

                     _¿por que ha de ser Ali?

Sin aun falta quien nos cante-

 

cuando la noticia se hizo presente en la madrugada de la distancia

ya el llanto no encontraba aposento

y hubo necesidad de abrir una ventana en el silencio

para poder llorar …hoy hace un año de todo esto.

 

 

 

PARA LA PLACA EN LA PLAZA  ALI PRIMERA DE CORO

 

 

ALI PRIMERA DE CORO

 

“El mensajero de la esperanza

                 Nació en Coro 31 de octubre de 1941

                Murió en Caracas 16 de Febrero 1985

“…No hay palabras más duraderas ni más alta

Que la que sostiene el pueblo.

¡Verdad es!

……………………………………..

“Alguna vez iremos todos

hasta la tierna herida de la patria

y se la cerraremos con un enorme beso.

Por eso canto

y le escribo un epitafio a la amargura

 

( Yo soy militante de los sueños)

                                               ALI PRIMERA

 

EL PUEBLO CORIANO EN SU HONOR

Coro 16 de Febrero de 1991

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Nota del editor:

 

Nuestras clases sociales dominantes han consagrado las profesiones de abogado y de médico como los paradigmas por los que deben encaminarse los hijos. Todo lo que quede fuera de éstas o es menospreciado o situado en términos de la más absoluta marginalidad. Casi son echadas a la hoguera del desperdicio otras nobles ocupaciones como la de la maestra, verdadera institución pública ante la que hay que quitarse el sombrero. Esta fue la elegida por Sobeyda, pero no para ejercerla desde un salón de clases, sino desde aquel otro al que raramente la gente quiere consagrase: el del seno de las comunidades donde vive la mayoría del pueblo. Por su vocación de llevarlo a vías de realización “contra viento y marea” fue tildada de loca y tal menosprecio la llevó a conocer al panita Alí en uno de sus continuos desplazamientos por la geografía espiritual de Venezuela.

 

El relato de Sobeyda, escrito por ella en su libro Autobiografía de una muñeca cimarrona, resulta el testimonio más elocuente de la sensibilidad humana de Alí, capaz de hacerlo percibir y llevarlo a aquilatar el valor en los exponentes más recónditos de Venezuela, así como de su peculiar manera de incorporar a diversos ámbitos de la cultura popular su proyecto de nación inspirada en el pensamiento y el ideal social de Simón Bolívar.

 

No en vano Sobeyda, sus muñecas y su vocación de “maestra ambulante” le inspiraron esa canción que nos estremece. Por eso ambas, con  el fino tejido y los colores de la patria, estuvieron presentes en la siembra del poeta. Y en los cuatro metros de la patria liberada en que él nos ilumina con sus ojos,  permanecerán, como parte del arsenal de regalos que le ofreció su pueblo a este combatiente, aguerrido y sin descanso, que fue Alí.

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Testimonio de Sobeyda Jiménez, La Muñequera.-

 

Un día salimos al encuentro de Alí Primera, cuando supimos que iba para Acarigua, lo buscamos Eusebia y yo, con la “Declaración de las Muñecas de Trapo”. No podíamos dejarlo para después, desde hacía tiempo la gente nos creía amigos, me preguntaban por él y yo contestaba cualquier embuste. Esa tarde, cuando lo encontramos, tocamos la puerta de la casa donde se encontraba y una a una, se fueron asomando por la ventana y se alejaban riendo las personas que estaban allí, hasta que por fin salió Alí, le dije yo te amo y te ando buscando, porque las Muñecas queremos darte un beso. Él me mandó a pasar adelante, nos sentamos y estuvimos conversando unas cuatro horas sin parar.

 

Cuando me quedaba callada, me decía, seguí hablando panita, hablá más; me puse ronquita de tanto hablar esa tarde calurosa, cuando se selló nuestra amistad. Le leí el cuento “Un viaje Novelero” de mi propia inspiración, dos poemas y la “Declaración de las Muñecas de Trapo” en homenajea Aquiles Nazoa. Lo dejé borrachito de Muñecas. A partir de ese encuentro, toda mi familia lo acompañamos en la Canción Bolivariana, el mejor homenaje para el Libertador en el Bicentenario de su Nacimiento.  

 

Cuando Alí Primera, presentó en el Tocuyo, “Caña Clara y Tambor”, canción que le hizo a este pueblo, estuvimos presente y nunca , ni antes, después, vi alegría  colectiva como aquella: mujeres con vestidos rojos, verdes, azules, amarillo, bailando y cantando; muchos hombres con botellas de cocuy, rociándolo por todas partes, fueron muchas las goticas de aguardiente claro que nos cayeron a las muñecas en aquella inolvidable “Canción Bolivariana”; la gente gritaba: ¡Que bailen la Muñeca! ¡Que baile la Muñeca! Y Alí le decía: ¡Hola Panita!, ¿cómo estás Eusebia? Le agradecemos a Dios permitirnos acompañarlo en su canto gigante de Libertad. 

 

Después de la “Canción Bolivariana”, Alí viajó a Nicaragua, a una “Canción Solidaria”, yo aproveché la oportunidad para mandarle al inmenso poeta Ernesto Cardenal, un muñeco hecho a su imagen y semejanza. El poeta, Ministro de Cultura del Gobierno Sandinista, colocó en su oficina su Muñeco de trapo y dijo, “Que me mueva yo, él no se mueve de ahí”: Esta era una deuda mía con Cardenal, desde que vino a Valencia, antes del triunfo de la Revolución en su país. Lo fui a ver, lo perseguí por todas  partes, gritándole: ¡Arriba mi Cura! ¡Vamos a triunfar! Fue cuando él escribió por allá “La Revolución no es ilusión”.

 

Eusebia y yo, estuvimos con Ernesto Cardenal en una reunión, en el Barrio El Boquete, en Valencia. Fue una noche muy interesante. Le compramos esa vez el “Oráculo sobre Managua”, no quiso firmarlo porque eso y que era para los burgueses, entonces yo le dije, ¿Por qué me recibe los diez bolívares? Y él me contestó: “Porque son para  Solentiname”.

 

Un día, un amigo me dijo que había visto pasar a Alí con su guitarra en la mano hacia Oriente. Después nos volvimos a encontrar en muchos lugares. En una exposición realizada en el Liceo de mi pueblo aparecieron anónimos donde decían que en una biblioteca, no debían mostrarse ridículas muñecas, que me fuera a otra parte y que le dijera a Alí Primera que me curara la locura. Me fui con esos papeles a casa de Alí, los leyó y me dijo que esa gente estaba agonizando, que no le hiciera caso. Regresé al pueblo y organicé una fiesta para clausurar la exposición con toda la gente que quiso acompañarme. Volví a su casa a llorar juntos la masacre de Cantaura, otro crimen de nuestra democracia.

 

Al poco tiempo me hizo esa canción que dignificó mi locura y en ella rindió el homenaje a los muchachos caidos en Cantaura. Mientras algunos consideraron esa canción como peligro para mí, mi mamá opinó que Alí Primera es la persona que mejor me ha comprendido. Cuando fue presentada en la radio, estuve presente, me dio mucha tristeza  y lloré bastante mientras el disco giraba, y él me tenía abrazada, cantándomela  al oído. Al terminar la presentación, me vine a Píritu pretenciosa y llorosa, trayendo a cuesta nada menos que una canción de Alí para mí. Cuando llegué no tenía donde oír el disco y me fui a casa de una vecina, donde por ironías de la vida, vivía alguien que estuvo en Cantaura destrozando sueños, matando pajaritos en sus nidos y persiguiendo mariposas. Allá oí mi canción y lloré, en seguida me fui a la tienda de los árabes y me fiaron un aparato de música, les di la inicial de dos mil bolívares y firmé seis letras de seiscientos cincuenta bolívares cada una, y ahí puse mi canción cuantas veces me provocó.

 

Después que Alí se fue a vivir a otro paisaje; luego de su siembra, nos han invitado a homenajes que han realizado en distintos lugares, constatando que Venezuela sigue floreada con sus canciones. Las Muñecas somos hebritas de esa gran madeja de amor que Alí Primera tejió con el pueblo Venezolano.

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Nota del editor:

 

Parafraseando lo de que los hábitos no hacen al monje, he dicho en varios sitios y contextos que los títulos no producen profesiones, sino la pasión puesta en el empeño y la voluntad de auto-superación, constante y permanente. No son las academias precisamente las fábricas de donde nacen poetas ni mucho menos estudiosos. Pero cuando se liberan las fuerzas productivas del pueblo, lo que denominan el ingenio creativo, emana de sus entrañas y termina por imponerse a los “letrados”. Es el caso de Mario Aular Chirinos, hijo humilde de Coro, que se ha convertido en una fuerza constante aplicada a la investigación acuciosa de cuanta fuente pueda proporcionarle pista para abocarse a la verdad. Un espíritu de auto-superación indetenible lo ha llevado a convertirse en uno de los investigadores mejor preparados para obtener la información indispensable para poder recuperar la memoria del barrio convertido en su pasión: el de La Guinea-Curazaito.

 

Precisamente, en fecha tan temprana como el 2005 en que me radiqué en la ciudad Coro, su don de gente nos abrió las puertas de los vecinos del emblemático Barrio La Guinea, acerca de cuya vida cultural publicamos en el 2006 el libro La Guinea, barrio afrocaribeño de Coro  apoyado en su valiosa colaboración. Ahora nos la ha vuelto a reiterar con una rigurosa investigación de campo en torno a un episodio todavía conmovedor: la muerte del padre de Alí Primera a manos de un reo del Cuartel de la Policía de Coro, hecho ocurrido en agosto de 1944. El testimonio y sobre todo la valiosa y contundente documentación obtenida por Mario, echa por tierra lo escrito en publicaciones periódicas y en libros por varios intelectuales e investigadores acerca de este trágico hecho que enlutó a varias familias y sometió a la madre de Alí, junto con sus siete hijos, a una vuelta a la Paraguaná que se constituiría en el ámbito vital donde se cultivarían los rasgos más prominentes de su carácter como ser humano sensible y solidario, así como los de su personalidad creadora y de proyección definitivamente social y humanística.

 

 

                                                LA MUERTE DEL PADRE DE ALÍ PRIMERA

                                                                                                              Mario Aular

 

Fuente Oral: Omitimos el nombre de la persona por petición del mismo

 

 

General  Arístides Tellería, designado Presidente del Estado Falcón por el General Eleazar López Contreras. Tellería dura en el cargo hasta fines del año 1938,  dejando dos obras de suma importancia para Coro, como fue la construcción de la carretera Coro La vela; toda de concreto y la construcción del Cuartel de policía el cual fue inaugurado el 24 de julio de 1938, siendo orador de orden el doctor Julio César Leañez Recao. Secretario General de gobierno.

 

Para el año 1943 era presidente del Estado Falcón el señor Doctor Sierralta Tellería el cual nombra como Alcalde  de la cárcel de Coro al señor “Darío Primera” y para el Cuartel de Policía al señor Genaro Ruiz, ambos oriundos del pueblo de Paraguaná, específicamente del caserío de San José de Cocodite, Genaro Ruiz estaba casado con una hermana del señor Darío Primera. Con el tiempo optan por llamar al señor Antonio Primera, quien se encontraba para ese entonces en su pueblo de San José de Cocodite.

 

Para el año 1944 se encontraba pagando condena en la cárcel pública de Coro, el señor Pedro Agüero, según el informante, el reo, era profesor o docente, en horas de repartir el almuerzo el señor Pedro Agüero, aprovecho un descuido del guardia de cárcel y  a través de la reja lo hirió, los otros guardias al ver lo sucedido le dieron tremenda paliza al reo, que fue a parar al Hospital Antonio Smith, cuando le dieron de alta para resguardar su integridad física y se recuperara lo enviaron bajo custodia al cuartel de policía de Coro, ya en la noche en la comandancia de policía las cosa marchaban tranquila sin novedad, el policía Antonio Coronel, para descansar se quita el cinturón, en una silla coloca el correaje con el revólver y se queda dormido, cosa que aprovecho el reo Pedro Agüero, toma el arma de reglamento del mencionado funcionario y se va directo al dormitorio donde se encontraba dormido el segundo comandante de la institución, el señor  Jesús María Díaz, le dispara y queda muerto en el sitios el otro funcionario  señor (no recuerda el nombre del funcionario), al escuchar la detonación se acercan y corre con la misma suerte, él padre de Alí, señor Antonio Primera, el cual se encontraba dormido,  al escuchar los tiros sale dormitado corriendo por el pasillo y en el camino se consigue al homicida, este al ver al funcionario le dispara quedando herido, de inmediato fueron trasladado los heridos al Hospital “Antonio Smith”, como eran los señores funcionarios: “Gregorio Molina”, quien falleció horas después de haber ingresado al Hospital y el señor “Antonio Primera”, quien fallece cinco días después de los acontecimientos.

 

 

 

Fuentes documentales:

 

Libro  acta de defunciones, año 1944

Registro Principal del Estado Falcón. Folio Nº 143

 

Eleazar González Giacopini, Jefe Civil del Distrito Miranda y del Municipio Santa Ana, del Estado Falcón, hago constar que hoy día primero de agosto de mil novecientos cuarenta y cuatro, ha comparecido ante este despacho  el ciudadano: Jesús Antonio Leen, mayor de edad, de estado civil casado, de ocupación empleado público, vecino de este Municipio y expuso: que hoy día primero de agosto de mil novecientos cuarenta y cuatro falleció el adulto mayor:  “Jesús Antonio Díaz”, de 54 años, tres meses y cinco días  de edad, de estado civil casado, vecino de esta Ciudad. . La muerte según certificado médico a causa homicidio por arma de fuego.        

  

    

Libro  acta de defunciones, año 1944

Registro Principal del Estado Falcón. Folio Nº 149

 

Eleazar González Giacopini, Jefe Civil del Distrito Miranda y del Municipio Santa Ana, del Estado Falcón, hago constar  que hoy día cinco  de agosto de mil novecientos cuarenta y cuatro, ha comparecido ante este despacho  el ciudadano: Rogelio A. Coello,  mayor de edad, de estado civil soltero, de ocupación empleado público del Hospital “Antonio Smith” de esta ciudad de Coro,, vecino de este Municipio y expuso: que hoy día cinco de agosto de mil novecientos cuarenta y cuatro, a las tres y media de la mañana,  falleció el adulto mayor: “Antonio Primera”, de 37 años  de edad, estado civil casado, empleado público vecino de esta Ciudad. La muerte según certificado médico a causa homicidio por arma de fuego.        

 

 

Libro Registro de inhumación del Cementerio Municipal del año 1944 Archivo Municipal de Coro.

 

“Manuel Antonio Lugo”, celador del Cementerio Municipal de Coro, certifica que en el libro de registro de los difuntos folio 60,  que hoy  primero (1º),  de agosto año 1944 fue sepultado en el cuartel Nº 01, bajo el número 814, el difunto “Jesús María Díaz”, quien falleció el día primero (1º) de agosto a las 3. am, en el Municipio Santa Ana del Distrito Miranda, causa homicidio por arma de fuego.  

 

“Manuel Antonio Lugo”, celador del Cementerio Municipal de Coro, certifica que en el libro de registro de los difuntos folio 63, acta Nº 2586, que hoy  cinco (5º),  de agosto año 1944 fue sepultado en el cuartel Nº 01, bajo el número 852, el difunto “Antonio Primera”, quien falleció el día cinco  (5º) de agosto a las 3. 30, am, en el Municipio Santa Ana del Distrito Miranda, causa homicidio por arma de fuego.  

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro, cinco (5º) de agosto año 1944

Decreto: Nº 129, Declarado Duelo Público.

 

LEÓN JURADO: Presidente del Estado Falcón,

 

CONSIDERANDO

 

Que en la madrugada de hoy primero (1º) de agosto de 1944, murió trágicamente en el cuartel General de Policía de esta Ciudad de Coro, el Ciudadano Coronel “Jesús María Díaz”, segundo jefe del cuerpo de seguridad pública y posteriormente  en el Hospital “Antonio Smith” el agente de  dicho cuerpo Ciudadano “Gregorio Molina”.  

 

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro, doce  (12) de agosto año 1944

Resolución

Secretaría General de Gobierno

 

En virtud de haber fallecido hoy cinco (5) de agosto de 1944, en el Hospital “Antonio Smith”, de esta Ciudad el oficial “Antonio Primera”, quien fue una de las victimas de la tragedia ocurrida recientemente en el cuartel de Policía y en atención a que el mencionado funcionario perdió la vida ejerciendo las atribuciones de su cargo como buen servidor público, dispone el ciudadano encargado de la presidencia del Estado Falcón, que sea por cuenta del Gobierno Regional los gastos de su enterramiento y se le asigne a su señora viuda é hijos una pensión mensual de Cien Bolívares (100) inclusive con el cargo de capitán que se pagará desde la presente quincena.   

 

 

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro, Díez y Ocho   (18) de noviembre  año 1938

Doctor Aníbal Sierralta Tellería

Decreto: S/N

 

Nombro segundo Alcaide de la Cárcel Pública de esta Ciudad al Ciudadano Darío Primera en sustitución del Ciudadano Luis Delfín Graterol.

 

Firmado y sellado en el palacio de gobierno a los quince días del mes de noviembre del año 1938

Secretario Luis Diez,   

 

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro,   19 de noviembre del  año 1938

Doctor Aníbal Sierralta Tellería

Presidente del estado Falcón

Decreto: S/N

 

Artículo 1º.  Nombro primer  jefe  del cuerpo de policía con carácter de interino al Ciudadano: Rubén Darío Primera, segundo jefe al ciudadano: José Simeón Faría, como ayudante al ciudadano: Lorenzo Navarro (hijo).

Nombro primer Alcaide de la cárcel pública al ciudadano Jesús María Díaz,

 

 Nombro segundo Alcaide de la cárcel pública con carácter de interino al ciudadano Luis Delfín Graterol.

 

 

Dado sellado y firmado en el Palacio del gobierno del Estado Falcón, en Coro, a los once días del mes de noviembre de mil novecientos treinta y ocho.   

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro,  25  de julio del  año 1942

Doctor Tomás Liscano 

Presidente del estado Falcón

Decreto: S/N

Artículo 1º. Párrafo 2º. Nombro segundo jefe del cuerpo de policía al ciudadano Jesús María Díaz en sustitución del ciudadano José del Carmen  Reyes Dado, sellado y firmado en el Palacio de Gobierno del Estado Falcón, en Coro, a los diez y seis días del mes de julio de mil novecientos cuarenta y dos.

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro,  15  de enero del  año 1942

Doctor León Jurado 

Presidente del estado Falcón

Decreto: Nº 7

Artículo 1º. Nombro primer jefe del cuerpo de seguridad pública de  esta ciudad al ciudadano Jesús M. Primera (hijo). Segundo jefe del cuerpo de seguridad pública de esta Ciudad al ciudadano Jesús María Díaz.

 

Dado, sellado y firmado en el Palacio de Gobierno del Estado Falcón, en Coro, a los ochos días del mes de enero de  mil novecientos cuarenta y cuatro.

 

Refrendado:

 

León Jurado

Presidente

                                              L. Henríquez Cedraro

                                               Secretario.

 

Gaceta Oficial del gobierno del Estado Falcón

Coro, doce  (12) de agosto año 1944

León Jurado

Decreto: Nº 75

 

Nombro primer Alcaide de la Cárcel Pública al ciudadano Genaro Ruiz

Firmado y sellado en el palacio de gobierno a los diez días del mes de abril año 1944.

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Nota del editor:

La vida de Alí contada por un caraqueño

 

Es válida la imaginación como recurso para reconstruir el tejido de la sociedad y el  de la vida de un ser humano. No siempre la historia mejor es la que se edifica a partir de los hechos comprobables mediante el empleo de los numerosos recursos y métodos  propios de  las ciencias sociales y humanas. Es lo que intentó hacer inicialmente el promotor cultural Pedro Eduardo Concepción a partir de lo que veníamos investigando en torno a la vida de Alí Primera los miembros del equipo del  Centro de Investigaciones Socioculturales al que él pertenece. Al avanzar en su proyecto, descubrió una valiosa fuente de documentos que descansa debajo del mouse de mi computador: el libro A quemarropa y a ella se aplicó para completar su estudio y quehacer de cirugía plástica que le permitió desbrozar malezas para establecer hechos importantes que se convierten así en hitos que dibujan la biogeografía del autor de “Humanidad”.

 

También después acudió a otras fuentes biblio-hmerográficas y orales, las que le han sido igualmente valiosas para permitirnos que sea la voz del propio Alí la que nos cuente detalles aparentemente insignificantes de su vida. No es nuevo en la literatura el recurso del relato narrado desde “el más allá”, pero no frecuente en el ámbito de las historias de vida que enriquecen y pueblan las secciones de la etnografía. Siempre será bienvenido este expediente cuando descansa en el reconocimiento riguroso de lo que le ha precedido en materia de investigación, estudio y fatiga en el devaneo por hilar hechos e ideas en base a lo acumulado con paciencia y trabajo obstinado de investigador insomne y avezado. Es el “aparato crítico” que, como editor del Atlas, he solicitado acompañar a los textos que iremos incluyendo en el presente cuaderno y en los restantes que iremos desgranando por el camino que nos conducirá, finalmente, a su publicación en solo volumen.

Eduardo resulta un buen paradigma de lo desencadenado por el actual proceso de cambios irreversibles que se vive en la Patria de Bolívar. Caraqueño de nacimiento y estirpe, se radicó en el 2004 en Coro, donde circunstancias laborables lo obligaron a ejercer el oficio de buhonero, a pesar de haber recorrido una larga trayectoria como artista y de haber estado abocado a terminar el bachillerato. El Instituto de Cultura del Estado Falcón le ofreció trabajo como asistente de promotor, cargo que no le limitó en su impulso de lector voraz y que le llevó a insertarse en el equipo de estudio del recién creado Centro de Investigaciones Socioculturales, fundado y legalizado un año después. En estos cuatro años de trabajo conjunto en compañía nuestra, se ha pulido no sólo en la categoría de la investigación aplicada a la sociedad y  a sus tradiciones culturales, sino como escritor que ha podido dar a conocer sus textos en revistas y libros como el que he mencionado en el párrafo anterior. Una revolución es el cambio de las relaciones de producción, es cierto; pero también, y en no menor medida e importancia, es la liberación de las fuerzas productivas del pueblo que reprime el sistema capitalista para tener dominio casi absoluto de la sociedad y del hombre. Estas no se desencadena, definitivamente, hasta que el ser humano cobra conciencia de su esclavitud y lucha en contra de ella para convertirse en un ser libre y pleno.

 

Es lo que hemos intentado lograr al hacer valer la cultura como un objeto significativo de la investigación científica y del estudio, permanentes y sistemáticos. Estos no pueden llevarse a cabo sin una previa formación del personal que le permita ejercerlos con propiedad y rigor. INCUDEF se puede preciar de tener un Departamento especializado en tales menesteres, integrado por asistentes y promotores culturales como quienes integran nuestro equipo, forjado al fragor de estos intensos y luminosos años de entrega absoluta a la investigación. Vea el que quiera ver. Entre quien quiera a cualquier motor de búsqueda de internet y marque cinco palabras: “Atlas Etnográfico del Estado Falcón.”  Allí verá desplegarse y comprobará lo afirmado aquí. Como dice sabiamente quien escribió uno de los Evangelios: “por sus frutos los conoceréis”. Resultados se miden en obras y, en no menor medida, también en la formación de gente con valores realmente auténticos e imperecederos. Los muchachos que me han acompañado en esta aventura del trabajo científico y trascendente, durante el tiempo que llevo en INCUDEF, son dignos de que brindemos por estos nuevos tiempos que, cual ráfagas de viento sonoro y generoso, sacuden las  copas verdes de la Patria con la que soñó Bolívar y a la que cantó Alí.   Vale.

ALÍ PRIMERA: ENTREVISTA IMAGINARIA

                                                                              EDUARDO CONCEPCIÓN

 

 

“No he visto persona más amorosa que Alí”.

Jesús Franquis, músico y fotógrafo de Alí.

 

“Nadie más solidario, internacionalista y anticonservador que Alí”.

Antonio  Montilla, internacionalista.

 

Él fundó el nuevo canto popular, promoviendo la cultura popular, ayudando a la gente a través de talleres”.

Héctor Hidalgo Quero, cronista de las canciones de Alí.

 

“Sin campaña publicitaria, todos los actos de Alí Primera eran masivos…vetado en la radio aparecían sus canciones en primer lugar…tenían que ponerlo”.

Andrés Castillo, investigador.

 

“No hay canto más coherente con el proceso revolucionario que estamos viviendo que el de Alí Primera. Nadie nos contó la historia de Venezuela como Alí Primera…El Árbol de las tres raíces…yo hablaría de una cuarta raíz: Alí Primera”.

Yolanda Delgado, periodista

 

“Sigue vivo…está sembrado en la mente del pueblo” 1.

Emiro Delfín, músico y amigo de Alí

 

Que Coro tan triste, el de mi canción…

Nací en Coro, el 31 de octubre de 1941. Sí, en 1941, ahí está la partida de nacimiento para que los panas dejen por fin la controversia acerca de mi año natal2. Eso fue en el Instituto de Maternidad “Oscar María Chapman” en el cruce de las calles Falcón y Colón. Mi hermano Héctor y yo fuimos los únicos de la familia que nacimos en un hospital de maternidad. Mis hermanos mayores, yo soy el sexto de once, fueron parteados todos por  mi abuela “Mama Pancha” y tienen su “cachube” enterrado en San José de Cocodite. A mi abuela “Mama Pancha”, comadrona y rezandera que murió de más de  100 años, “nunca le nació un niño muerto. Ella es la madre de mi padre” 3.

Fui presentado por mi padre Antonio Isidoro Primera en la jefatura civil del municipio Santa Ana, hoy parroquia de la ciudad de Coro, el dos de enero de 1942. Mi mamá, Carmen Adela Rossell, coriana; paraguanero mi papá. Por esas cosas de quienes fungían de secretarios o secretarias aparezco en la partida de nacimiento como “Ely Rafael” y no como Alí Rafael. Ese error me obligó a firmar todos los documentos importantes en mi vida como “Ely”, en vez de Alí.

Mis primeros años los viví en Coro en la calle La Paz casa número 33, entre las calles Hospital y Millar. Una casita de bahareque y una infancia feliz bajo el cuidado amoroso y tierno de mi madre, Carmen Adela Rossell de Primera. Las calles de barro en ese Coro donde parecía no pasar nada. Comíamos mucho chivo, pescado, celse, arepa pelá, mucha verdura. El agua la buscábamos en las pilas cercanas, no llegaba agua a las casas. Muy pobre mi infancia, cosa que no notábamos; éramos felices.

Pero llegó la tragedia que marcó nuestras vidas. Mi padre era policía. En realidad era agricultor pero consiguió ese trabajo de policía para mejorar económicamente. La vida en el campo paraguanero era dura y por eso nos habíamos venido a Coro. Papá laboraba en el cuartel de policía que estaba  donde ahora funciona el Ateneo de Coro, frente a la plaza Bolívar. Un preso llamado Pedro Agüero, un “matroso”4, como nunca dejaría de decirle mamá para calificarlo de asesino, que tenía problemas mentales, era usado a veces como mensajero. Tú sabes, cosa de pueblos donde no pasaba nada. Pero pasó. Ese Pedro Agüero una noche, lunes 31 de julio de 1944, desarmó a un policía y comenzó a disparar. Mató a cuatro, entre ellos a papá.  Se los cuento, ahora que no estoy en el mismo plano que ustedes, y me causa aún mucha tristeza.

   A pesar de que sólo tenía yo dos años y 9 meses recuerdo esa horrible noche cuando nos avisaron de la muerte de papá, él estuvo cinco días en agonía, 5 como si aún estuviera sucediendo (papá murió el sábado 05 de agosto de 1944). La casa se llenó de gente y mamá estaba desesperada. Paula Sánchez, dueña de la casa donde vivíamos  y vecina de enfrente, intentaba consolar a mamá pero eso era imposible. Pobre mamá. Imagínate, siete muchachos y ahora solita. Intentamos sobrevivir con una pensión de la policía de 100 bolívares al mes y de que mis hermanos salían a vender dulces y frituras que hacía mamá. No se pudo. Nos devolvimos a Paraguaná. A San José de Cocodite. Nos tomamos una foto llena de tristezas donde moríamos todos un poco. Asciclo, Ada, mamá con Héctor en brazos, yo, Carmen Antonia (Toña), Monche y Alfonso, para seguir el orden en el que aparecemos en la foto. Papá quedó enterrado en el cementerio municipal de Coro.

Llegamos a Verapaz, la casa de Mamá Chayo, (María del Rosario) mi abuela materna. Allí recobramos un poco la paz. El tío “Chon” nos dejaba sembrar en su conuco auyama, patilla, tapirama y otros vegetales que nos ayudaban a sobrellevar la dura situación por la que pasábamos. Sí, la vida era dura. Figúrate que para planchar la ropa mamá colocaba en el anafre seis planchas de hierro a la vez, que se iban reponiendo a medida que el calor les iba disminuyendo 6. El agua teníamos que buscarla en los pozos más o menos cercanos. ¡Mamá decía que yo me le parecía en lo arrebatao! 7 “Mi madre es el centro de mi vida, al igual que de mis otros hermanos. Ella es una mujer entera con una inmensa carga de ternura. Esa Carmen Adela, mi madre, ¡qué tronco de mujer es!” 8 Acisclo empezó a estudiar y lo buscábamos en la lejana escuela en “Tatico” y “Guarapo”, dos burritos que también nos servían para hacer los mandados en la bodega de Pedro Revilla en Curararagua. Los mandados los hacíamos rapidito porque la bodega quedaba un poco lejos y si nos agarraba la noche nos iban a encandilar las luces de las botijas enterradas o peor, nos podían salir los muertos 9. Nuestra casa quedaba en El Barbasco y allí estuvimos hasta 1947. De ahí nos fuimos a Caja de Agua, donde vendí agua, leña, pan, limpié zapatos. Luego a Las Piedras, donde entro en contacto con el mar. Por ahí está una foto donde aparezco  con mi hermano Héctor practicando boxeo en la playa. ¿Será por eso que la gente dice que fui boxeador? Frente al mar aprendí a leer con las clases nocturnas que el maestro Figueredo daba a los pescadores de Las Piedras y “terminé sacando la primaria en una escuela para adultos”10. Sentí una gran afinidad con pescadores, obreros y campesinos, creo reflejarlo en mis canciones. Siempre tuve la necesidad de aprender, de saber cosas. “De mi tío Juan aprendí a sacarle al Cuatro el primer tono”11 y en Las Piedras a ejecutarlo viendo tocar  a  Fidias Pardo12. Y te digo, de carajito, “mi mayor emoción era que me dejaran tocar las maracas en los bailes que se hacían en San José…una blanca, una blanca, una blanca…otra colorá, esa era la canción que más me gustaba13…los fines de semana recorría leguas de camino para llegar al pueblo y  ver a un pequeño conjunto musical con violín campesino, cuatro y maracas” 14.

Ya lo dije, nací en Coro y “…soy campesino en mi formación, en la vivencia principal del hombre: su infancia. En su música de pájaros, de vientos del norte, del sur y del este; en los árboles de la Paraguaná xerófila, de la Paraguaná seca pero al mismo tiempo de la Paraguaná entrañable, musical, solidaria. La de los cantos de los campesinos en la siembra, cantos de la Cruz de Mayo, salves, merengues y  valses con viejos clarinetes y violines; cuatros con cuerdas de tripa de chivo. De allí surge el canto, de allí nace el canto que me llenó el espíritu y el alma”. 15

Desde pequeño compuse canciones, andaba con mis canciones bajo el brazo. Muchas canciones. Música popular. Boleros, compuse muchos. “¿Celos de qué? y Canción desesperada, que escribí sin haber oído hablar de Neruda, son algunos de ellos”16. He hablado muy poco de mi vida de bolerista y serenatero en Paraguaná. Por sobre todas las cosas en Las Piedras aprendí a valorar las duras condiciones de vida de pescadores y campesinos y las groseras desigualdades entre la vida de los gringos y la de los obreros petroleros.

“Soy cristiano y comunista, me bendice Dios y me guían Bolívar y Marx”

A Caracas me fui a terminar el bachillerato, allá ya estaban algunos de mis hermanos mayores. Viví de “Truco” a “Balconcito”17 en una pensión de la parroquia Altagracia aunque todos por ahí decían que eso era más bien parroquia La Pastora. “En esa casa vivíamos cubanos, peruanos, colombianos y corianos. Por cierto, cuando tumbaron la pensión para hacer la Avenida Baralt, los obreros encontraron una bolsa llenita de morocotas de las que no nos tocó nadita”18… ¡y tanta hambre que pasamos compa! Me gradué de bachiller en el liceo “Caracas” y de allí a estudiar Química en la UCV fue una sola cosa.

Entre 1965 y 1968 estudié en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas, donde me labré fama de serenatero. Eso fue al principio. Ya yo venía con la espinita del marxismo. Livia Gouverneur, Fabricio Ojeda, Alberto Lovera, mi paisano el “Chema Saher”; esas y muchas otras muertes aparte de lacerarme el alma me hicieron reflexionar. En 1967 Rafael Caldera allana la Universidad Central, yo junto a muchos otros estudiantes fui conducido a los sótanos del edificio “Las Brisas” en Los Chaguaramos, Caracas; sede de la tristemente célebre DIGEPOL. “Yo me preguntaba ¿Por qué estamos presos? Y me respondía: estamos presos por los niños que están en la calle, por todos los niños del mundo…y nuestra lucha es por eliminar de la faz de la tierra las imágenes que estábamos viendo: el niño limpiabota, que yo lo había sido; el niño campesino, que tiene que trabajar antes de tiempo y hacerse hombre para sobrevivir; el niño que vive bajo la guerra y el niño negro norteamericano. Yo tuve esas cuatro imágenes y quise cantarlas”19. En adelante utilizaría mi canto para combatir junto a mi pueblo, “…este pueblo que no solamente pudo emanciparse, independizarse; sino que hizo posible la independencia de otras naciones. Es por ello que creo que el pensamiento bolivariano no sólo es vital, sino que el pueblo y el país entero tendrán que recurrir a él en sus peores momentos”20.

Algo muy importante me impongo: “no vincularé el logro de la canción al aplauso ni al éxito radiado. El cantor es la negación del ídolo y no me gustaría serlo. El ídolo cae primero que el hombre”21. Compuse entonces mi primera canción de corte revolucionario: “Humanidad”. En 1969 grabé mis LP. “Vamos gente de mi tierra” y “Canciones de protesta”; patrocinados por  el Partido Comunista y la Juventud Comunista de Venezuela respectivamente. “Yo fui el primer venezolano que estuvo en el Aula Magna, sólo, cantando. Y el Aula Magna se llenó, eso fue en 1969”22.

La cosa se puso fea para mí. Le dije a mamá, eso fue en la Plaza Catia en Caracas: “Mamá yo me voy, o me matan o me meten preso”. La vieja me contesto: “Hijo yo nunca le he quitado a ustedes sus vainas, tú sabes lo que yo sufrí por Asisclo y  por Monche, lo que te encargo es que no olvides a esta vieja”. Las palabras de mi vieja me golpearon, le dije “no madre, no diga eso mi madre”. La abracé y sobre ella comencé a llorar y ella llorando también, entonces agarré mi guitarra y por primera vez le canté: “Madre, déjame luchar”…23

A través del PCV logro una beca para estudiar Tecnología del Petróleo en Rumania, adonde llego en 1969. Fue duro, muy duro alejarme de la familia y vivir en un país extraño para mí. Imagínate, la correspondencia me la saboteaba la policía política venezolana, la Digepol. Se perdían paquetes que me enviaban de Venezuela. Recorrí Europa tratando de no vender mi canto que más de una vez me dio de comer. Estuve en la Unión Soviética en el Festival del Canto y la Amistad, en la República Democrática Alemana en el Festival de 

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