Comenzó siendo una muestra de unos pocos satélites impresos en 3D y se convirtió en una gran exposición itinerante por diferentes ciudades de Asturias. Hay que destacar el habitual encuentro con motivo del Festival Aéreo de Gijón que congrega anualmente en La Colegiata, gran número de interesados nacionales y extranjeros demostrando que la exposición es de gran interés para el turismo local. La muestra sigue creciendo y se agregarán pantallas simulando una sala de control para así seguir en tiempo real la posición satélites orbitales o de la basura espacial. También surgirá un nuevo apartado destinado a las maquetas de las próximas estaciones espaciales privadas y que junto a la realidad aumentada, será de interés para mostrar las oportunidades que para la industria regional puede ofrecer el acceso a entornos de microgravedad.
La exposición consta de tres apartados: réplicas a escala de los diferentes satélites que España fue teniendo desde su primer Intasat en 1974, maquetas a tamaño real de cubesats (con electrónica integrada que emula satélites emitiendo telemetría real) y futuros cohetes tripulados, algunos ya en servicio como es el caso de Space X. Hay que destacar que el material de impresión 3D es biodegradable y que se utiliza, en la medida de lo posible, material reciclado en todo lo basado para elementos auxiliares así como los equipos informáticos, rescatados del desecho.