ARQUEOLOGIA PARA EL DESARROLLO

                                                    por: ALDO BOLAÑOS
 
 Presentación

    La iniciativa ARQUEOLOGIA PARA EL DESARROLLO tiene por objeto propiciar el uso de la ciencia arqueológica con el fin de generar el mejoramiento de las condiciones de vida material y espiritual de la sociedad. Se preocupa especialmente de aquellas poblaciones más pobres o de las afectadas en el cumplimiento de sus derechos históricos y busca contribuir con una sociedad más justa, democrática, inclusiva y respetuosa de los derechos humanos y culturales de las personas.

    La arqueología para el desarrollo impulsa la investigación social a partir los restos materiales que los pueblos dejan en el transcurso de su historia como testimonio de sus hechos más significativos. La investigación prehistórica o histórica, las distintas aplicaciones científicas como la arquelogía forense o la agroarqueología, la concepción de la conservación del patrimonio desde su puesta en uso social, lo que incluye su promoción, defensa y difusión; el mejoramiento de las relaciones del hombre con la naturaleza a partir del conocimiento del pasado así como la elaboración de propuestas en el ámbito social, político y económíco del desarrollo son la parte central de su interés.

   
  La arqueología para el desarrollo es la verificación de algo que ya se viene dando desde hace tiempo.  Ya no solamente se trabaja con los temas de investigación referidos al pasado sino que estos se proyectan a poblaciones concretas. Los proyectos de arqueología incluyen desde hace más de una década una serie de temas de gestión del conocimiento y del patrimonio que antes no incluían, ahora se trabaja con grupos objetivo, con indicadores de impacto, con resultados esperados; se busca generar nueva infraestructura cultural y mejorar la existente, se busca la sostenibilidad ambiental y social. Aun muchos de los proyectos arqueológicos son de carácter principalmente académicos y referidos a investigación histórica "pura"; estos son valiosos y siempre serán el aporte fundamental, sin embargo, desde una perspectiva de la arqueología como ciencia social, se debe potenciar el alcance del conocimiento generado por ella para dotarla de mayor eficacia como ciencia transformadora.
 
    Poco conocemos aun de cómo influye en la conducta de una población y en sus condiciones de vida un proyecto de puesta en uso social de los monumentos arqueológicos; poco lo conoceremos si quedamos alejados de la dimensión del "desarrollo" y  de las posibilidad de generar transformaciones sociales. Hay arqueólogos que dicen que su labor es registrar sus hallazgos adecuadamente, interpretarlos y con ellos, finalmente, reconstruir el pasado. Pero los que quieren, pueden ir mucho más allá.
 
    Mediante la arqueología se puede entender el pasado, pero también se trata de entender el presente. Hacer una arqueología para el desarrollo implica concebirse como un investigador social del presente. Tener un claro panorama de la sociedad en que se vive y al mismo tiempo, conocer la forma en que los hechos que sucedieron hace quinientos o cinco mil años antes, influyen hoy. Antes de emprender una investigación en una zona, los interesados en contribuir al desarrollo desde la arqueología de forma consciente y direccionada, se plantearán conocer los principales problemas de desarrollo que se afrontan en el lugar adonde se va y cuál será el aporte. Podemos preguntar, por ejemplo, un tema de actualidad permanente a lo largo de la historia: la pobreza. Cómo la arqueología en sus diversos campos de acción contribuye a la erradicación de la pobreza en el Perú, por citar mi país, con tanta pobreza como arqueología.      
 
    Hay arqueólogos que se consideran más modernos o progresistas porque prefieren estudiar  a los pobres del pasado, y lo son, es decir, no se preocupan de tumbas o palacios reales sino de las casas de artesanos o de los esclavos. Pero no siempre suelen preguntarse por los pobres del presente, por los que viven alrededor de los lugares arqueológicos en los que excavan. La pregunta puede ser distinta, o en todo caso complementaria, a aquella tradicional de cómo y porqué los pobres del pasado eran pobres. Desde el punto de vista de  la arqueología para el desarrollo la pregunta podría ser más bien: cómo sirve la arqueología para que los pobres del presente no sean tan pobres como aquellos que en el pasado vivián en el mismo lugar; cómo van a usar el conocimiento generado por la investigación arqueológica quienes son sus más cercanos beneficiarios. No se trata sólo de la caridad mediante donaciones que los proyectos puedan hacer, que seguro son siempre bienvenidas, sino del derecho al conocimiento y del poder que éste da para transformar y mejorar las condiciones de vida.

    Esta página Web tiene varios objetivos: en primer lugar, se propone dar a conocer las ideas que el autor viene reflexionando trabajando y volviendo a reflexionar desde 1992 y que no habían sido publicadas. Pero también busca
despertar el interés y acercar a los investigadores y al publico en general a esta arqueología para el desarrollo, posibilitando una tribuna de expresión, comunicación e intercambio de experiencias y facilitando un espacio para el debate conceptual relativo al potencial de la arqueología como ciencia social transformadora.