Consecuencias

Bomba atómica

Es un dispositivo que obtiene una gran cantidad de energía de reacciones nucleares. Su funcionamiento se basa en provocar una reacción nuclear en cadena descontrolada. Se encuentra entre las denominadas armas de destrucción masiva y su explosión produce una distintiva nube en forma de hongo.

Origen de la bomba atómica

El 2 de agosto de 1939, Albert Einstein dirige una carta al presidente de EEUU Roosevelt reclamando su atención sobre las investigaciones realizadas por los científicos E. Fermi y L. Szilard por las que el uranio podría convertirse en una nueva e importante fuente de energía susceptible de utilización militar. Calcula que con él se podría construir una bomba de 2.000 megatones y recomienda la fabricación de uranio e iniciar un programa de investigación sobre el uso militar de la energía atómica.

El 7 de diciembre de 1941 Japón bombardea la base naval estadounidense de Pearl Harbor sin que medie declaración de guerra. Estados Unidos entra en la Segunda Guerra Mundial y el programa atómico adquiere la máxima prioridad.

El programa se mantiene en el más alto secreto bajo el nombre de Proyecto Manhattan. Durante más de dos años trabajarán, bajo la dirección científica de Robert Oppenheimer, en dos proyectos de bomba atómica: una basada en el uranio y otra en el plutonio.

El 12 de abril de 1945 muere F. D. Roosevelt, impulsor del Proyecto Manhattan, y le sucede en el cargo de presidente de los Estados Unidos, el hasta entonces vicepresidente Harry S. Truman. Desconocedor del proyecto, es informado de todos sus pormenores, en tres meses Estados Unidos podría disponer de una bomba capaz por sí sola de destruir toda una ciudad. Él finalmente tomo la decisión de lanzar las bombas.


Bomba de Hiroshima

El 6 de agosto de 1945, la ciudad japonesa de Hiroshima, situada en Honshu, la isla principal del Japón, sufrió la devastación. Ese día, cerca de las siete de la mañana, los japoneses detectaron la presencia de aeronaves estadounidenses; una hora más tarde, los radares de Hiroshima revelaron la cercanía de tres aviones enemigos. Las autoridades militares como medida precautoria, las alarmas y radios de Hiroshima emitieron una señal de alerta para que la población se dirigiera a los refugios antiaéreos.

A las 8:15, el bombardero B-29, “Enola Gay”, al mando del piloto Paul W. Tibblets, lanzó sobre Hiroshima a little boy, nombre en clave de la bomba de uranio. Un ruido ensordecedor marcó el instante de la explosión, seguido de un resplandor que iluminó el cielo. En minutos, una columna de humo color gris-morado con un corazón de fuego (a una temperatura aproximada de 4000º C) se convirtió en un gigantesco “hongo atómico” de poco más de un kilómetro de altura.


Bomba de Nagasaki

Después de la explosión sobre Hiroshima, los norteamericanos esperaban la rendición inmediata de Japón. Pero esto no sucedió. El alto mando japonés dio por hecho que los Estados Unidos sólo tenían una bomba atómica y, ya que el daño estaba hecho, se mantuvieron en armas. Sin embargo, esta actitud de los japoneses fue prevista por los estadounidenses y, para demostrar que tenían más bombas

El 9 de agosto, a las 11:02 de la mañana, el espectáculo de la aniquilación nuclear se repitió en Nagasaki, situada en una de las islas menores de Japón llamada Kyushu. El bombardero B-29, “Bock’s Car”, lanzó sobre esa ciudad industrial a fat boy, una bomba de plutonio, con la capacidad de liberar el doble de energía que la bomba de uranio.

Consecuencias inmediatas

Tiene relación con la distancia a la cual se encontraba la persona de la explosión. Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, que habían muerto de quemaduras graves o simplemente se esfumaron en la explosión al estar mas cerca. Además el poder destructivo de la bomba devasto las ciudades involucradas dejándolas en ruinas.

Cinco días después, los japoneses se rindieron incondicionalmente ante las fuerzas aliadas.

Consecuencias a largo plazo

Aunque los efectos de la explosión en sí, son mortales, su habilidad destructiva no termina ahí.  La caída de la bomba crea otro peligro también.  La lluvia que sigue a cualquier explosión atómica, está cargada de partículas radiactivas y muchos sobrevivientes a las explosiones en Hiroshima y Nagasaki, sucumbieron al envenenamiento causado por esa radiación.

Desde entonces, algunas otras personas han fallecido de leucemia (es un grupo de enfermedades malignas de la médula ósea que provoca un aumento incontrolado de leucocitos en la misma 231 personas fallecidas) y distintos cánceres (es un conjunto de enfermedades en las cuales el organismo produce un exceso de células malignas. 334 personas fallecidas) atribuidos a la exposición a la radiación liberada por las bombas. También los sobrevivientes al recibir la radiación de la bomba, los hijos de esas personas podrían nacer con mal formaciones congénitas o simplemente morir antes de nacer.

 

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