Arabella Salaverry Publicaciones


 

 

                                                      

                                                                                   

 

     

                 

Arabella Salaverry

 poeta, narradora y actriz

 

                        Chicas Malas ( Editorial URUK  2009)                                                                                      Presen

 

 

 

Fuimos las chicas malas

 

Asustamos a vecinos

escandalizamos a señoras

de misal y rosario

 

Siempre de negro

diluidas entre sombras

y desapareciendo en los espejos

 

Tomábamos coñac

en tardes clandestinas

mientras el jazz

nos cubría

para escurrirse luego

por los poros

 

Disfrutábamos la hierba

ocasionalmente

sin compulsiones

cuando queríamos

abrir los ventanales del cielo

y mirar trasnochadamente lo que hubiese

 

Nacimos despidiendo guerras

 

vivimos Viet Nam

un acto obsceno

y en la piel

el dolor de Hiroshima

y Nagasaki

 

Nos desvelamos con Sartre

mas fue Simone quien ayudó

a hilvanar nuestra protesta

 

Consideramos a los Beatles

un tanto pueriles

era Piaff

quien nos alimentaba

 

Trenzamos flores

guirnaldas

pero fuimos suspicaces

con las exportaciones del Norte

 

Nunca pensamos

que seríamos reinas

Sí quisimos con el Che

ser compañeras

 

Compartimos cuerpo y alma

sin pedir nada a cambio

 

La vida ha sido nuestro manifiesto

 

Encendimos lámparas

para apagar la angustia

de estar vivas

 

Vivimos tan

 tan intensamente

que ningún dolor nos fue

ni nos podrá ser jamás ajeno

 

Fuimos las chicas malas

 

Olíamos a incienso

a pachulí

               otras veces a menta fresca

 

Pero el olor

que nos acompañó

fue el de la melancolía

 

Fuimos las chicas malas

 

y aunque no lo confiese abiertamente

por el qué dirán

 los hijos

los amigos sensatos

               el perro

los parientes

seguimos y seguiremos siendo

chicas malas

              

    

          El jueves 12 de marzo del 2009 en el Instituto de México, cálido espacio que ofrece la embajada de México a la Cultura costarricense, se presenta el poemario Chicas Malas. A cargo de la presentación, la escritora Marjorie Ross, premio Nacional de Periodismo, y el escritor y Premio Nacional de Cultura, Alfonso Chase.

 

 

 

Presentación Chicas Malas, de Arabella Salaverry

 

Instituto México, jueves 12 de marzo de 2009

 

 

Manifiesto de las Chicas Malas

Marjorie Ross

 

Cómo están, amigas y amigos.

Deseo compartir con ustedes esta noche algunos de los conceptos que me ha sugerido el libro de Arabella Salaverry que hoy se presenta al público.

Algunos de ellos los formulo en el prólogo que para este poemario me honré al escribir.

Otros llegaron después, cuando los poemas echaron alas, como es conocido que suele acontecer cuando hay magas y duendes de por medio.

 

Comencemos por la portada, de por sí reveladora. Al lado de unos zapatos de paso retador, el título es a la vez, sugerente y equívoco: “Chicas...malas”.

 

El adjetivo “malas” tiene una connotación principal que se modela por oposición a “buenas”, lo que parece implicar en las primeras un comportamiento que riñe con algún decálogo de la moral tradicional, muy vigente en la sexta década del siglo pasado.

No obstante, -como reseña la autora en el poema insignia que da nombre al libro-, aunque esas ‘”chicas malas” “asustaban a los vecinos y escandalizaban a las señoras de misal y rosario”  (que hay que decir que en el San José de la época eran la gran mayoría), lo que realmente hacían era asumir la juventud desde su autonomía, desde el poder de su propia voluntad, verbalizada y actuante.

 

Amigas y amigos, es que en los sesentas, las muchachas desechaban el brassiere y se soltaban el alma en la palabra, mientras se les dormía la sombra.

Salaverry pertenece a esa generación, nacida el día después del fin de la Segunda Guerra Mundial, por así decirlo.

 

Señala la autora que para sus integrantes, al llegar a la adolescencia, Viet Nam fue un acto obsceno, mientras que soñaban “con el Che/ ser compañeras”.

Aquellas jovencitas de minifalda y mallas, enamoradas del existencialismo que se vestían de negro usando ese color como bandera, y se declaraban dueñas de sí mismas, repudiaban una moral patriarcal que las sometía y comenzaban a construir la ética de la equidad en la diferencia.(“nos desvelamos con Sartre/ mas fue Simone la que hilvanó nuestra protesta”, declara Salaverry).

 

 

Asumirse como dueñas de sí, les permitió empoderarse frente al otro.

 

“Compartimos cuerpo y alma sin pedir nada a cambio”, afirma sin reticencias; añade “quiero que la ofrenda de mi cuerpo sea motivo de exaltación y gozo”, y desde allí le ordena al amado: “transcurre por mi piel como si no hubiese otra”. Para luego sentenciar: “ya oficiamos ceremonias y fuimos altar y pan y vino, no es entonces posible inquietarnos con menos”. Mas es la palabra la que, finalmente, define la entrega: “tu cuerpo frente al mío y en el mío/ frase completa”, “subvirtiendo gramáticas e inaugurando diccionarios”.

 

Hace cuatro décadas, amigos y amigas, este manifiesto vital que nos presenta Salaverry era... inexcusablemente subversivo. En otras palabras...conducta impropia.

 

Así, la poeta hace desfilar los vocablos tras los cuales se estereotipa al género femenino: “putas, madres, amantes, hembras activadas por la luna, lloronas de lágrimas de cocodrila”,y lucha por encontrar frente al decir de los otros, su propia voz y su unívoca identidad de mujer poeta, para defender a la mujer, detrás de esas etiquetas peyorativas y violentadoras, (la cito): “a las inclaudicables, a las rebeldes, a las osadas que derriban muros”, y su palabra adquiere aún mayor lucidez y claridad para denunciar los ataques a “ese frágil país que es la inocencia”.

 

La pulsión de este poemario es auténticamente salaverriana, una coctel raro de dolor imposible, rebeldía incurable, y una esperanza que no se sumerge.

 

Mucho ha cambiado el mundo desde los sesentas, pero aún las amarras contra las que se rebelaron las “Chicas Malas” siguen estando dolorosamente vigentes. Estaba el libro apenas en imprenta, cuando nos enteramos de que a fines de añose realizó en Porto Alegre, Brasil, un encuentro multidisciplinario de especialistas internacionales. En él se discutió sobre la salud física y psíquica de las mujeres contemporáneas y sobre la violencia de género. El poema “Chicas Malas”, de Arabella Salaverry, se incluyó en los documentos, por considerarlo un manifiesto, cuatro décadas después de lo vivido,todavía con carácter aspiracional,

.

Es que en el siglo XXI, la rebeldía y la ruptura de mitos y tabúes que inflamó a aquellas jovencitas arriesgadas y visionarias, aún es acallada con agresión y hasta con la muerte.

 

Por eso, no es casual que sea de allí de donde la poeta toma el fuego que quiere prestarle a otras mujeres. En un gesto que llega hasta el martirio, declara: “muero para gastar sus muertes/ muero para que nunca mueran”.Su arma no es otra que su voz, su propia voz, y sus poemas, estos poemas dolientes y orgullosos que tienen ustedes hoy en sus manos.

 

Muchas gracias.

 

Los dejo ahora con el poeta y escritor Alfonso Chase, a quien no quiero presentar como Premio Magón, que lo es, sino como un amigo entrañable desde aquella época ...de las chicas malas.

 

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LA RONDA DE LOS LIBROS

Chicas Malas

Arabella Salaverry

URUK editores 2009

Alfonso Chase                                   

Con un prólogo de Marjorie Ross, sutil, inteligente y completo en la intención, se abre Chicas Malas, el último libro de Arabella Salaverry. De poesía, es, claro. Con un nombre sugerente, hecho con materia del pasado hacia el futuro, pero situado en el presente de un hoy, donde las cosas y los asuntos suelen verse con madurez, cuando se la tiene, desparpajo, humor y una cierta nostalgia por lo que pasó, en ese mundo disímil de amores que son afectos y relaciones que terminan convertidas en amistades amorosas, ese término que todos quieren entender pero que nadie sabe explicar. Chicas Malas, y su autora, logran comprender el peso de la historia en vida vívida, no sólo vivida, en un espacio donde la poesía ocupa un lugar preferente y está sujeta a un itinerario donde el dolor nostalgia parece expandirse de poema a poema, conjeturando que todo lo que haya sido existencia se ha convertido en palabra, sustancia de recuerdo, donde las puertas y lugares se abren y se cierran, en cinco apartes que muestran diferente temas, pero son uno solo: el destino de esas chicas, buenas o malas, pícaras, desenvueltas, audaces, como el extraño zapato que aparece en la portada, especie de fetiche que trasciende los tiempos, por la magia de ser siempre igual y representar, por sí mismo, una manera de ser. El problema de la poesía de esas supuestas chicas malas es que es demasiado buena y las presenta, como la historia, en concretos ciclos en los cuales se hablan diferentes lenguajes, donde la lava y el tiempo no logran erosionar la sustancia real del núcleo central, de ese volcán que suponemos ellas llevan, no sólo adentro del corazón, este no suele pensar, sino en el cerebro políglota que muchas veces se expresa en diversos idiomas. La poesía aquí creada es coloquial, algunas veces de tema confesional, como si la escritora hablara consigo misma, por lo que tiene un tono íntimo pero también universal, comunitario, de historia personal y generacional, o simplemente todo vivido en didascalia coherente, con sitios propios o inventados que pertenecen ya a la geografía de una generación trashumante.

Desde algunos años, con varios libros editados, la autora nos va presentando la construcción de un lenguaje. La propuesta de una poética diferenciada, pues ella ha ido dándole forma a un lenguaje, eso que determinó llamarlo arborescencias, que ahora son parte de un árbol elemental, donde la raíz y el tronco producen su propio contorno, ya no solo vegetal, sino convertido en el árbol de la vida, donde el lenguaje puede mostrarse como proyecto cumplido. De la sed a la muerte, todo queda signado por la alucinación, los temas familiares, la soledad de sus poemas iniciales, el espejo acechante, desprevenido ante el abismo del rostro: ella misma y todo lo que ama en lo más íntimo, lo hogareño trascendente, sus amores pasados, casi calcinados, y la sonrisa, transparente, dice ella, para que se convierta en ternura. El problema de las chicas malas es que resultan siendo tremendamente buenas. Ellas son, en su esencia, una generación que se repite, con guiños, en la historia. La maldad, a veces, resulta ser la otredad: lo que juzga, impone, pero no cumple. Arabella Salaverry ha pagado el precio de las premoniciones acechantes, con las cuales ha dado forma a su vida, a su poesía. Como toda chica mala, de la antigüedad a la fecha, se ha perdonado a sí misma por los pecadillos mentales, carnales o del espíritu que son los peores, según los y las doctores de la Iglesia. Por lo tanto: qué mas absolución que la poesía de este libro, pleno en la recatada obscenidad de la palabra.

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  Mi querida amiga Myriam Bustos comenta la presentación de Chicas Malas

 

Querida Arabella:

Qué inolvidable experiencia nos proporcionaste anoche, experiencia múltiple, porque estuvo compuesta por el primer contacto físico con tus Chicas Malas; por tu presencia activa y portadora de "pruebas" sobre el contenido y la calidad de tu poemario en ese lugar y en ese momento (pero delatora de todo cuanto hiciste antes, para programar el evento y cuidar que todos los detalles funcionaran debidamente); por el aporte de los amigos poetas que te acompañaron para referirse a ti y al libro; por los muchachos que nos regalaron esa linda y oportuna música que contribuyó a la categoría del acto; por la artística ilustración fotográfica de tantas admirables chicas malas elaborada por tu hija y proyectada "en grande" para quienes allí estábamos; por el impresionante número que significó la interpretación de Margarita Libby de esa canción tan hermosa que le escuchamos, en el pasado, a Edith Piaf.  En fin, Arabella: un espectáculo cultural de primera categoría y, además, generoso para brindarnos, a tus amigos, no sólo alimento artístico, sino hasta del otro: el no metafórico.  Nos vinimos contentos porque has dado a conocer una nueva obra -de tema originalísimo y de calidad que se hizo evidente al escuchar la lectura profesional que de ella hiciste- y porque tuvimos la oportunidad de disfrutar del acto y de acompañarte.  Atrajiste una cantidad de público difícilmente superable, menos aún para celebrar un libro de poesía, que siempre entusiasma menos a la gente.  Pienso que debes haber quedado muy contenta y emocionada.  Espero que hayan podido vender buena cantidad de libros, ya que eso beneficia a Uruk y te beneficia a ti, no precisamente por la ganancia económica, sino porque significa que la obra será leída, que es lo que nos interesa a quienes escribimos.  Ahora me preparo para leer uno por uno los poemas, que me permitirán conocerte mejor, y creo que no sólo como escritora, sino como persona, porque si la obra literaria en general revela a su autor, un libro de poesía es, aún, mucho más elocuente.

Un abrazo para ti de esta amiga que comparte tu satisfacción en estos momentos.

Myriam Bustos

Escritora, Premio Nacional de Literatura





 http://www.nacion.com/ocio/artes/Arabella-Salaverry-presenta-poemario-Violenta_0_1367663250.html

 http://www.nacion.com/vivir/Autora-costarricense-presentara-antologia-Erotica_0_1440856053.html

 

 

EDITORIAL EUNED

 EDITORIAL EUNED

 

 

 

 

 Continuidad del Aire  editorial de la Universidad de Costa Rica EUCR (2008)

Breviario del Deseo Esquivo (San José, ed.Costa Rica. 2006)

 Presentación del poemario

                                 

 

 

La autora, Emilia Macaya, Alfonso Chase y Marjorie Ross  

En agosto del 2006, se realizó la presentación del libro "Breviario del Deseo Esquivo", en el Instituto Cultural de México. La misma estuvo a cargo de tres reconocidos escritores costarricenses: Carmen Naranjo,representada por la escritora Emilia Macaya, quien aparece en la fotografía, Marjorie Ross y Alfonso Chase.

Al respecto,  un extracto de los comentarios de estos autores:

 Nos señala la escritora Carmen Naranjo Premio Magón de Cultura de Costa Rica:

 "En Breviario del Deseo Esquivo, con un lenguaje rotundo en luminosidades y ritmos acariciantes de permanentes arrullos, Arabella se desnuda para liberarse de cualquier artificio"

 “Corre por sus poemas, hilados armónicamente por voces redondas de lirismo, una fiebre de altas temperaturas eróticas que fluyen con la libertad del viento”. 

                            

                        

                  

         

  La escritora Marjorie Ross, novelista ,  poeta y destacada periodista  resume de la siguiente manera la presencia literaria  de Arabella Salaverry:

 “Si ayer alguien hubiese preguntado: ¿quién es Arabella Salaverry?, quizás la respuesta habría sido “una mujer multifacética, llena de talentos, excelente en los escenarios, magnífica con un micrófono en la mano, eficaz como consultora; escritora y poeta."

"Pero hoy, después del nacimiento del Breviario del deseo esquivo, aunque todo eso siga siendo verdad, la respuesta es más corta. Arabella Salaverry es una excelente poeta, todo lo demás le viene por añadidura; yhace todo ello tan bien como lo hace, precisamente porque es tan buena poeta".

 

 

 

 Por su parte, el escritor Alfonso Chase,   Premio Magón de Cultura de Costa Rica, comenta que el libro ofrece una: 

 

"poesía de reflexión que busca comunicar las razones de su existencia con palabras propias y puntos de vista inusitados"

"Es un planteamiento consciente de ser en plenitud para encontrar respuesta solo en la palabra. Por eso no es una obra de soledad sino un poemario de compartir, truncos, las lágrimas y el beso. La observación procede de una escritora clara, definida, anémona y medusa, intentando atrapar, inútilmente, un deseo esquivo que tiene entre sus manos." 

 

 

 

  

 

 

  La autora durante la presentación del Breviario con proyección del video editado por Valeria Perucci a partir de la selección de fotografías de Julia Ardón, reconocida fotógrafa costarricense.

 

 

 

 

El periodista Manuel Delgado

de canal 7 de Costa Rica, 

entrevista a la autora 

 

 

                                                        

                                                              

                                       Las escritoras Marjorie Ross, Arabella Salaverry y Emilia Macaya    

                         

                                          

 

 

 

A p e t e n c i a

 

 

 

Esta noche

me cubro

con la sola apetencia

 de tu cuerpo.

 

De los pies a la cabeza

me voy llenando con murmullos de hoja seca

sobre todo

cuando hago recuento de tus manos ausentes.

 

Desde la memoria

me recorren

de punta a punta

de pecho a pubis.

 

Se entretienen en todos los resquicios

me dibujan los muslos

llegan

al punto exacto del que regresan todos los caminos.

 

 

En la añoranza de tus manos

me desvelo.

  

Me cubre

la apetencia de tu boca

la sal de sus rincones

el camino de tu lengua en mi garganta.

 

No duermo en la ausencia

de tu boca.

 

Tus brazos no están

y es el aire

el que responde a la apetencia de los míos.

 

En el desvelo de tu ausencia

me refugio.

 

Sí.

Esta noche

igual que tantas otras

me cubro con la sola apetencia

de tu cuerpo.

 

 

 B r e v i a r i o  d e l  D e s e o  E s q u i v o

                                                                                          2006

 

  

 

 

 

     

"Arborescencias"

Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.Dirección General de Cultura. Dirección de Publicaciones, San José, Costa Rica 1999

 

                                                             Presentación de poemario 

 

 

"La poesía de Arabella Salaverry es eclosión de sentimientos. Pero dentro de ellos se encuentra viva la razón de su canto. Parte de su propia vitalidad para enfrentar el caos y ordenarlo en íntima comunicación con la naturaleza. El amor es la base de su propia sustancia pero a través de él y con el paso de los años, la maduración constante de su lenguaje testimonia la trasmutación de su visión del medio.

La riqueza verbal de su trabajo literario ha sido el norte de su extraño ejercicio, al través de largos silencios. Siendo una joven estudiante nace al arte y lo recrea y mantiene como un rito de existencia. Su propia vida ha sido el deseo de permanecer activa a través de su intensidad dramática como persona y como mujer. En ese crecimiento interior, a veces dubitativo, es que se encuentra la verdad de su poesía que ella elabora como comunicación intensa entre su propio mundo y el deseo de ser entre los otros. Durante muchos años guardó los poemas y fueron siempre como joyas escondidas, tropismos de insomnio, verdades que se escapan en lo cotidiano y entre las palabras con las cuales ella nombra el mundo.

Su poesía, su persona, su proyección hacia nosotros, está siempre llena de musgosas esperanzas y ese estilo suyo de no parecerse a nadie y ser oportuna en la palabra, el gesto la comunicación que alza delante de nuestros ojos para de decirnos que existe. Eso ha sido la verdad de su poesía, que la madurez ha convertido en el arte de sobrevivirse a sí misma, para contemplar la naturaleza de su personalidad literaria mediante la reflexión, el ánimo de comunicar, la secreta discreción de escribir para salvarse."

 

Alfonso Chase

 

 

                                                                                                

 

 

 

El escritor Alfonso Chase, El señor ex Ministro de Cultura Juventud y Deportes, Enrique Granados y la   autora                                                                                                     

 

Público asistente

La autora, el actor Leonardo Perucci y la actriz Gladys Catania durante la lectura de los poemas

 

      A flor de Lágrima

 

Amanecida de tantas lunas nuevas

estoy de nuevo aquí

mojada por todo el sol del trópico

empapada de lluvias antiguas

sedienta

ansiosa

impalpable en la muerte

como si estuviese viva.

 

Sembrada de recuerdos

renaciendo al cardo

el ginger florecido

amante

amada

 inventada en tenues mapas milenarios

desde siempre aquí

por siempre muerta

dormida

renaciente

esperando saltar al infinito

temblando desde dentro

acongojada

sumisa

siempre a flor de lágrima

en carne viva siempre.

  

 

 

 

                                                        

Credo   

 

La emoción es sólo un recuerdo del recuerdo

estar vivo es un espejo de todos los momentos

en que estuvimos muertos

hablar es hacer un estallido de silencios

desear es la paz que no ha exisitido

un murmullo el sonido del mar

el calor es dolor de piel y frío

fuego hielo intensidad que quiebralas alas de los pájaros

amar es el retrato inconcluso y perfecto de uno mismo

crear es volver a nacer en el misterio

despegar repartir montones de silencios

acompañar es negar la mano que perturba

morir es nacer a otra forma que nunca nos contiene

eternidad instante de un relámpago

el parto un largo aullido ante la vida

regresar es acabar lo detenido

remontarse es bajar a los silencios

hacer es ir llenando de luz

los agujeros de la vida.

  

                                  Arborescencias

                                                                                         1999