RED VELVET

INGREDIENTES para el bizcocho: 
- 85 mililitros de Buttermilk (aprox. 75mililitros de leche y 10mililitros de vinagre blanco) 
- 85 gramos Mantequilla a temperatura ambiente 
- 160 gramos Harina 
- 1/2 cucharada de Cacao en polvo 
- 1 y 1/2 cucharadita de Levadura química en polvo 
- 150g Remolacha cocida 
- 1 y 1/2 cucharada de Vinagre de vino blanco 
- Zumo de 1/2 limón 
- 130g Azúcar 
- 1 Huevo L 
- 1/2 cucharada de pasta de Vainilla 
- 1 gota de colorante rojo en pasta 
PREPARACIÓN del bizcocho
- Precalentamos el horno a 160º con calor arriba y abajo. Engrasamos con spray desmoldante o mantequilla o papel de horno nuestros moldes: usar o 3 moldes o uno sólo teniendo en cuenta que el tiempo de horneado aumentará. Reservamos para uso posterior. 
- Preparamos el Buttermilk mezclando la leche y el vinagre blanco según las cantidades especificadas antes. Dejamos reposar entre 10 y 15 minutos. Veréis que se vuelve grumoso, como si se cortase. 
- Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente y cortada a dados para que adquiera una textura pomada, blanda pero no deshecha. 
- En un bol juntamos la harina, el cacao y la levadura. Tamizamos y reservamos. 
- Pelamos y cortamos la remolacha en dados pequeños y lo metemos en una trituradora. Incorporamos también el vinagre, el limón y el buttermilk. Trituramos hasta conseguir un puré fino, sin grumos. Reservamos. 
- Batimos la mantequilla con el azúcar, primero a velocidad media y luego a velocidad alta hasta que blanquee. Añadimos el huevo y seguimos batiendo a velocidad alta para que la mezcla adquiera aire. 
- A nuestra masa, incorporamos la pasta de vainilla y el puré de remolacha. Mezclamos a velocidad media hasta que se integre completamente. La mezcla parecerá cortada pero no os preocupéis, es por la cantidad de líquido añadida. 
- Por último, incorporamos los ingredientes secos tamizados: harina, cacao y levadura. Mezclamos suavemente, con una espátula de mano o a la velocidad mínima, con movimientos envolventes. 
- Repartimos la mezcla de nuestro Red Velvet en los tres moldes, a partes iguales. 
- Metemos en el horno durante unos 30 minutos, hasta que al pinchar los bizcochos con un palillo, éste sale limpio y seco. 
- Cuando estén perfectamente horneados, dejamos que se enfríen en una rejilla. Pasados unos 10 minutos, retiramos del molde para que se enfríen totalmente. Si lo necesitáis, con una lira, igualáis la altura de las tres capas de bizcocho antes de poner la crema (yo no he tenido que hacerlo ya que he sido muy precisa en las cantidades de cada molde y todos han salido igual de altos). 

INGREDIENTES para la crema de leche condensada
- 150 mililitros de leche 
- 3 y 1/2 cucharadas de Harina 
- 170 gramos de  Mantequilla 
- 70 gramos Azúcar glas 
- 5 cucharadas de Leche condensada 
PREPARACIÓN de la crema de leche condensada
- Calentamos ligeramente la leche (en el caso de que la tengáis en la nevera) y le añadimos la harina. Con unas varillas, removemos bien para que no se formen grumos. Ponemos en un cazo a fuego medio, y veréis como se va formando una bechamel. Debemos ir mezclando con unas varillas sin parar para que no se pegue en la base del cazo. Cuando la bechamel esté densa y pastosa, retiramos del fuego. Dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente. 
- Dejamos la mantequilla a temperatura ambiente para que adquiera una textura pomada. 
- En el bol de nuestra batidora, tamizamos el azúcar glas. Le incorporamos la mantequilla y batimos aumentando la velocidad progresivamente hasta conseguir una mezcla blanquecina. 
- Añadimos la bechamel (que ya estará fría - es muy importante que no esté nada caliente o puede deshacer la mantequilla y no conseguiremos obtener la crema). Seguimos batiendo durante 1 minuto hasta que se integre por completo y no haya grumos. 
- Cucharada a cucharada y a velocidad baja, vamos introduciendo la leche condensada. La cantidad es un poco al gusto, pero pensad que, cuanta más leche condensada, menos consistente queda la crema, así que debemos ir con cuidado. Con las cinco cucharadas queda bien. 
- Meter la crema en la nevera un rato antes de usarla para que coja cuerpo y consistencia y os sea más fácil decorar vuestra tarta. Con esta crema de leche condensada, rellenamos y cubrimos la tarta. 
Para decorar 
Lo que más te guste. Yo he usado bolitas de caramelos y ralladura de chocolate de colores.
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