Sobre el Autor

BIOGRAFIA   SUCINTA DEL SHEIK MUJADIZ  ABU ABD 

AL-RAHMÁN  MOHÁMED  NASSIR-EDDIN AL ALBANI



Esta pagina esta basada en un libro del Sheikh


(Extracto de la misma redactada por Dr. ‘Asim Abdulá al-Cariuti)


Nació en la ciudad de Escútari

, capital de Albania en ese entonces, el año 1332 H (1914 d. C.) en el seno de una familia pobre. Su padre Hach Nuj Nayyaati al-Albani había completado sus estudios de Scharía en Estambul, convirtiéndose en un erudito de Albania. Después que el poder pasó a manos de los ateos, tuvieron que abandonar Albania y huir hacia Damasco. Una vez instalados, el sheik Albani terminó sus estudios y después aprendió sobre Corán, Tachyuid (materia del buen pronunciar, leer y salmodiar el Corán), Idioma árabe, el Fiq hanefita y demás ramas de la religión de distintos sheiks, de su padre y diferentes amigos.


Aprendió también de su padre el arte de la relojería –en la cual fue muy hábil- y de la cual obtenía sus ingresos. A la edad de los veinte años empezó a profundizar en el campo del hadiz y materias afines tras leer los artículos escritos en la revista “al-Manaar”.


Inició su trabajo en este campo al transcribir del Hafiz Al-Iraquí la obra “El Acaudalado, que aporta de los libros de interpretación la revitalización del mensaje”(al-Mugni

 ‘an-hamlil-Asfaar fil-Asfaar fi tajrích maafil-ihyaa minal-ajbaar) añadiéndole notas.


Ahondó más en el campo del hadiz y sus múltiples ciencias a pesar del desánimo de su padre. Más aún, los libros que necesitaba no se encontraban en la biblioteca personal de su padre, la cual estaba compuesta principalmente de obras del Fiq hanefita, siendo para él necesario pedir en préstamo los libros de la Biblioteca de Damasco –Maktabatu Zaahiriyyah- u otras veces de los vendedores de libros (libreros).


Tanto llegó a estar absorto en la Ciencia del Hadiz que él cerraba su local para estudiar en la biblioteca un lapso de doce horas –por supuesto interrumpiendo sus estudios para el zalá- sin comer excepto dos ligeros bocadillos que llevaba consigo.


Posteriormente, las autoridades de la biblioteca le permitieron tener una habitación de estudios exclusivamente para él con su llave de acceso a la biblioteca y entrar así antes del horario habitual de biblioteca. A menudo permanecía desde la madrugada hasta después del Ishá. Durante este tiempo él produjo obras magníficas –muchas de las cuales todavía esperan ser impresas.


Los distintos estudios de los sheiks sobre el hadiz del Mensajero (P. B. E)

 tuvieron gran impacto en su persona, haciendo que él se apartara de la ciega obediencia que solía tener de su formación hanefita, aceptando y actuando conforme al Corán y la sunna –con el entendimiento de los predecesores píos (A-Salafu-Saalij) Ello naturalmente lo condujo a tener diferencias con algunos sheiks de su comunidad que seguían ciegamente la escuela hanefita, y de igual modo con los imams sufíes y varios innovadores, quienes comenzaron a oponérsele y alborotar a la gente del pueblo en su contra etiquetándolo de “Uahabita extraviado”

. Sin embargo, fue apoyado por algunos nobles sheiks de Damasco que lo alentaron a continuar, entre ellos el sheik Bahyatul Baichyaar, sheik Abdúl Fattaah el Imám, y Taufiq al-Barza (T. A. M. E.)



Por lo tanto, el sheik enfrentó muchos problemas en su esfuerzo por promover el taujid y la sunna, tarea que llevó con perseverancia y paciencia.


Después de un tiempo, empezó a dar clases cada dos semanas, a las que asistían estudiantes y maestros universitarios –en las cuales enseñó de varios libros: Aquída, Fiq, ciencias del Usul y el Hadiz. También organizaba cada mes viajes de da’ua a distintas ciudades de Siria y luego Jordania.


Tras haber aparecido varios de sus trabajos impresos, el sheik fue elegido para enseñar hadiz en la nueva Universidad de Medina, Arabia Saudita, por un período de tres años, del 1381 al 1383 H – en la cual  fue también miembro del comité universitario -.


Después de dicho trabajo, regresó a sus estudios y labores habituales en la Biblioteca de Damasco, dejando su taller en manos de uno de sus hermanos.


Visitó varios países para dar da’ua y conferencias –entre ellos Qatar, Egipto, Kuwait, los Emiratos, España e Inglaterra.


Siempre se vio forzado a emigrar varias veces de Siria a Jordania y viceversa, después a Beirut, los Emiratos y nuevamente a Jordania, en ‘Ammaan –lugar donde solía residir hasta hace unos cinco años atrás que murió, el 22 de Yumada al-Ajíra de 1420 H [2 de octubre de 1999].


Sus trabajos cubrieron principalmente el campo del hadiz y sus ciencias, los cuales llegan a ser más de cien obras.



En el Nombre de Alá, el Más Clemente, el Más Misericordioso.



INTRODUCCIÓN



Alabado sea Alá, quien hizo la oración obligatoria a sus siervos ordenándoles establecerla. Lo mismo quien asocia el éxito y felicidad con la humildad en la oración; quien la realiza para poder discernir entre imán y kufr; y a quien hace se contenga de actuar injusta y vergonzosamente.


La honra y la paz sean sobre nuestro profeta Mohámed, a quien el Exaltado se dirige así:



“Y os hemos hecho descender el mensaje, para así podáis explicar claramente a la gente lo que les es enviado” 



Y que llevó a cabo dicha tarea. La oración fue una de las cosas más importantes que explicó a la gente, de palabra y obra. Inclusive una vez sobre el púlpito en la oración realizando las posiciones de firmes, inclinado y prosternado, al final les dijo: “He hecho esto de manera que vosotros me sigáis y aprendáis de mi oración”

. Él nos hizo obligatorio el igualarlo en su oración, diciendo: “Orad como me habéis visto orar”

. También dio las buenas nuevas a quien fuera que orase como él, ya que dicha persona tiene la promesa de Alá que entrará en los Jardines, como dijo: “Hay cinco oraciones que Alá Todopoderoso ha hecho obligatorias. Quien realiza bien la ablución para ellas, las reza en su tiempo pertinente y completa sus postraciones en humildad, tiene la promesa de Alá que será perdonado; pero quien no lo hace así, no la tendrá: Si Él quiere (Alá), lo perdonará o si Él quiere, lo castigará”.


La paz y bendiciones sean también para su familia y para sus Compañeros, los cuales nos legaron el modo de adorar, rezar, decir y actuar del Profeta (P. B. E) y quienes hicieron de todo esto, y solamente esto, su escuela (mad-jab) y la senda la cual seguir; y también para aquellos que siguieron, a su vez, sus pasos y siguen sus huellas hasta el Día del Juicio.



Cuando  terminé de leer el libro sobre la oración en “El ímpetu y la bienvenida” (A-Targuib ua Tarhib) por el hafiz al-Mundhiri (T. A. M. E) para luego enseñarlo a nuestros hermanos hace cuatro años, nos quedó claro el lugar preeminente que ocupa la oración en el Islam (la recompensa, gracia y respeto para aquellos que la establecen y la realizan), variando y dependiendo todo ello de lo que fielmente se practica  en la oración del Profeta (P. B. E). Al respecto, él nos señala en su dicho: “En verdad el siervo reza una oración de la cual nada se ha registrado para él, excepto (lo que es) un décimo, un octavo, un séptimo, un sexto, un quinto, un cuarto, un tercio o un medio de ella”

. Por lo tanto, he recordado a los hermanos que no nos es posible hacer la oración como  un  “aproximadamente” o “se debiera” realizar, sino que debemos conocer la descripción detallada de la oración del Profeta (P. B. E), que incluye la esencia, modos, formas, súplicas (du’as) y recordatorios (dikers) para así poner en práctica ese conocimiento cuidadosamente con verdadero esfuerzo, porque de ese modo tenemos la esperanza de que nuestras oraciones nos refrenen de cometer actos injustos y vergonzosos y que las recompensas y bendiciones mencionadas en los hadices  sean registradas para nosotros.


Sin embargo, los detalles conocidos que cubren los aspectos de la oración es contrario a lo que la gente piensa debe realizar de ella actualmente, incluyendo a los sabios del din, porque ellos se limitan exclusivamente  a sí mismos a una sola escuela de pensamiento (mad-jab). Pero siendo concientes en la recopilación y estudio de la sunna pura que se conoce, cada mad-jab tiene ‘sunnas’ que ninguna de las otras tiene, incluso, cada mad-jab tiene dichos y hechos que no se pueden encontrar y ni son auténticos del tiempo del Profeta (P. B. E); siendo que cada uno de los susodichos pertenece a sabios tardíos

, ¡que aseveran fervientemente que pertenecen al Profeta (P. B. E.)!

 Esto es el por qué los sabios de hadiz –Alá los recompense a todos- habían producido libros de interpretación acerca de los libros famosos de los sabios tardíos, explicando la categoría de cada hadiz dado en ellos, o sea, si era uno auténtico, débil o fabricado. Ejemplos de estos libros de interpretación están : Al-‘Inaaya fi Ma’rifa Ahadiz al-Hidaaya y At-Turuq ual-Uasaa’il fi Tajrich Ahadiz Julaasa ad-Dalaa’il del sheik Abdulá Qaadir ibn Mohámed al-Curashi al-Hanafi; Nasb ar-Raaya li Ahadiz al-Hidaaya del hafiz Zayla’i, y su  versión abreviada ad-Diraya del hafiz ibn Hayar al- Ascalaani, quien también escribió Taljis al-Habir fi Tajrich Ahadiz ar-Raafi’i al-Kabir; existen muchos otros que no nombraremos por su gran extensión.





LAS RAZONES TRAS LA COMPILACIÓN DE ESTE LIBRO Y ALGUNAS DE SUS CARACTERÍSTICAS


Puesto que no me he encontrado un libro que cubra adecuadamente éste tema, me sentí obligado a producir uno que aglomerara en lo posible la oración del Profeta (P. B. E), desde el takbír hasta el taslím, para bien de los hermanos musulmanes que desean seguir la guía de su Profeta (P. B. E) en la adoración, de modo que sea fácil el usar éste libro para cualquiera que sinceramente ama al Nabí(P. B. E) y llevar a cabo su ordenanza “Rezad como me habéis visto rezar.”


Así que me embarqué en una tarea difícil e investigué los hadices relevantes de diversas fuentes. El libro que tiene en sus manos es el resultado final de todo esto. Me propuse que solamente daría hadices que tuvieran una cadena de narradores (isnad) auténtica de acuerdo a los principios de regulación en la ciencia del hadiz. Descarté cualquier hadiz que se basara en narradores desconocidos o vacilantes, ya sea que hubiesen tratado con la forma externa, el recordatorio, la excelencia, etc. de la oración. Porque sostengo que los hadices auténticos

 son suficientes, sin dar lugar a lo endeble; porque a la postre no hacen más (los hadices débiles) que llegar a conjeturas (daan) y equívocos, pues como dice el Excelso:


“...Y en verdad la conjetura frente a la verdad no es nada”



Y el Profeta (P. B. E) dijo: “Cuidaos de la sospecha, porque en verdad la sospecha es la más falsa de las palabras”.

 Por lo tanto, no podemos adorar a Alá actuando conforme a hadices nada auténticos. De hecho, el Mensajero de Alá (P. B. E) nos lo prohibió con éste dicho: “Alejaos de decir  cosas sobre mí excepto lo que conocéis”

; puesto que nos ha prohibido relatar narraciones débiles, puede decirse que está prohibido actuar conforme a éstas.


He dividido el texto en dos partes: La primera que es la principal y la segunda que es la accesoria.


La parte principal incluye el texto de los hadices o frases tomadas de los mismos, dando un seguimiento apropiado para dar sentido y continuidad al libro de principio a fin. He sido cauteloso en cada hadiz del texto tal como han de hallarse en los libros de la sunna. En donde se hallan hadices con diferente expresión, he escogido la versión que mejor se ajusta a la continuidad, etc.; sin embargo, he traído otras expresiones tales como: “[en una versión:...)” o “[en una narración...)”. Sólo raras veces menciono el nombre de los Compañeros que narraron los hadices o de los imams que recopilaron tales, para poder así tener una lectura sencilla.


En cuanto a la parte accesoria, solo se trata de un comentario de la principal. En ésta he determinado el origen o fuentes de los hadices, contemplando sus diferentes versiones y ubicando la narración o narraciones del mismo, junto con el comentario de sus isnades que apoyen dicha narración, dando validez o descartando las observaciones o advertencias de los narradores, ya sea que fuese confiable o débil y juzgando de acuerdo a las reglas de la ciencia del Hadiz. A menudo, una cadena de narración conlleva palabras extras que no se encuentran en otras de la misma cadena; así que he insertado éstas dentro del hadiz original en la parte principal donde fuera posible hacerlo y no dar discontinuidad, encerrándolas entre corchetes [...], a menudo sin establecer cuales fuentes contenían dicha adición. Se ha hecho en el caso de que si el hadiz es originalmente atribuido al mismo Compañero, o si no, donde [los hadices) se dan por separado. Por ejemplo, en las súplicas de apertura, etc. Esta inserción de palabras extras es bastante ventajosa, pues muchos libros no las dan –Alabado sea Alá, por cuyo favor las buenas acciones se completan-.


Menciono en el texto accesorio los mad-jabs de los sabios en lo concerniente a los hadices analizados, al igual que la evidencia y las refutas de cada punto de vista; junto con la solidez o menoscabo de los argumentos. Por lo tanto, hemos seleccionado más allá de esto la visión correcta que hemos dado del texto principal. También en la parte accesoria, hemos dado algunos temas para los cuales no hay nada escrito en la sunna, pero que han requerido ichtijad, y no vienen bajo el título de este libro.


Desde la publicación de éste libro con ambas partes [la principal y la accesoria en árabe) no es factible de momento [colocar ambos)

 por muchas razones, por lo que hemos decidido publicar sólo la parte principal del libro [junto con notas al pie de página como habrán ya notado) por la voluntad de Alá, y lo hemos denominado Descripción de la Oración del Profeta, desde el inicio al fin, tal como vieron que se realizó (Sifa Salatu Nabí, min at-takbír ilá at-taslím ka’annaka taráhaa)


Sinceramente pido a Dios hacer éste trabajo de frente a Su rostro y ayudar a mis hermanos de fe que obtengan beneficio de él, ya que Él es el que Todo lo Oye, el Que Responde.


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