Autenticidad de las fuentes

La inconsistencia de los hadices que aprueban el ijtilaf (desacuerdo, diferencia)


De: Silsilat al-Ahadiz ad-Da’ífa ual-Maudú’a (58-62) por Sheik al-Albani.


  1. “La diferencia entre mi umma es una misericordia.”


a) Lá Asla Láju (infundado/sin bases). Los mohadices han intentado encontrar algún isnad para el hadiz pero no han encontrado ninguno, al grado de que Suyúti dijo en su obra al-Yamí as-Saguír: “tal vez fue recopilado en uno de los libros de los hafices, el cual no ha llegado hasta nosotros.” Esto es insoportable, pues sugiere que uno de los dichos del Profeta (P. B. E.) esta perdido para siempre, lo que para un musulmán no le es permitido creer.


Manáui, citando a Subki dice: “El dicho no es conocido de los mohadices y en lo personal no puedo encontrar un solo isnad en él, ora sajíj, ora da’íf ora maudú”, y esto mismo es avalado por el Sheik Zacarías al-Ansarí en sus notas de Tafsír al-Baidauí [92-2]


Más aún, el significado de este hadiz es también incorrecto como lo demuestra la corroboración de los eruditos, ya que Ibn Hazm dice en su al-Ijkam fi Usul al Ajkam [5/64] tras haber indicado que no es ningún  hadiz:


“Este es uno de los dichos más incorrectos existentes, puesto que si el ijtilaf es una misericordia, entonces el acuerdo sería un castigo, algo que ningún musulmán debe decir, porque sólo o se esta de acuerdo o no, y solo puede haber misericordia o castigo.”


Ibn Hazm dice más al respecto:


b) Contradice el Corán, el cual condena el Ijtilaf en muchas suras.


  1. “Mis Compañeros son como las estrellas; a cualquiera de ellos que sigáis, seréis bien guiados.”


b) Maudú (fabricado). Contado por Ibn Abdúl Barr en Yamí Bayán al-‘Ilm [2/91] & Ibn Hazm en al-Ijkam [6/82]  por medio de Salam ibn Sulaim, quien dijo (de): al-Hariz ibn Guisén nos narró de al-A’mash  quien a su vez de Abu Sufián y a su vez de Yabir y por último del Profeta (P. B. E.)


Ibn Abdúl Barr dijo: “la prueba no puede fundamentarse con este isnad porque al-Hariz ibn Guisén es mach-jul (desconocido)”; Ibn Hazm dijo: “Esta es una narración derruida. Abu Sufian es débil; al-Hariz ibn Guisén es Abu Uahb a-Zacafí; Salam ibn Sulaiman narró muchos hadices fabricados, y sin duda este es uno de ellos.”


Criticar este hadiz  de Salam ibn Sulaim –también conocido como Salam ibn Sulaiman –es mejor, porque él esta de acuerdo de que es da’íf; de hecho, Ibn Jirás dijo sobre él que es “un mentiroso” e Ibn Hibban dijo: “él narró hadices fabricados.”


En cuanto a Abu Sufián, él no es débil como Ibn Hazm dijo, pero más bien es confiable como dijo Ibn Hayar en a-Tacrib, y Muslim narra de él en su Sajíj.


Al-Hariz ibn Guisén es desconocido ya que Ibn Hazm dijo lo mismo que Abdúl Barr, a pesar de que Ibn Hibban lo menciona en a-Zicat (los narradores confiables).


Con tales antecedentes, Ahmed dijo: “este hadiz no es auténtico”, como lo acotó Ibn Cudáma en la obra al-Muntajab [10/199/2].


En cuanto a lo que dice de Sha’rani en al-Mizán [1/28]: “este hadiz, aunque controversial a los ojos de los mujadices, sin embargo no es auténtico a los ojos de la gente de Kashf” ¡es totalmente falso y caprichoso y lo cual no tiene importancia! Esto es porque autentificar los hadices por medio del kashf (“expuesto”, a un estado de trance) es una innovación maligna de los sufistas, y dependiendo de esto llegan a lo auténticamente falso, a los hadices infundados tales como éste. Esto es porque, y en el mejor de los casos, el kashf es como una opinión, que a veces es correcta y otras veces no –y eso si no es de un deseo personal caer en ello-. Pedimos a Alá nos aleje de ello y de todo con lo que le desagrada.


Narraciones similares a lo anterior continúan:


2.1) “El ejemplo de mis Compañeros es como las estrellas; a cualquiera de ellos que sigáis, seréis bien guiados.”


Maudú (fabricado). Relatado por Cudá’i (109/2) a través de:


Yáfar ibn Abdúl Uahid, quien dijo: Uahb ibn Parir ibn Azim nos lo informó de su padre y a su vez de al-A’mash, y a su vez de Abu Saleh y a su vez de Abu Huraira  y por último de el Profeta (P. B. E.).


Uno de los mohadices, Ibn al-Mohíb o Dájabi, escribieron al margen: “este hadiz no es nada auténtico”, o sea, que es fabricado; el defecto aquí es Yáfar, sobre quien Daracútni dijo: “él solía fabricar hadices”; Abu Zur’a dijo: “él narró hadices infundados”; Dájabi dio unos hadices, los cuales motivaron que él lo despreciara, entre ellos éste, diciendo luego: “¡Esto es una calamidad suya!”


2.2) “Lo que sea que os ha sido dado del Libro de Alá acatadlo; no hay ocasión para quien lo abandone. Si no se halla en el Libro de Alá; (acatad) un precedente mío (sunna). Si no hay precedente mío (sunna), entonces (acatad) lo que mis Compañero dicen: pues en verdad mis Compañeros pertenecen a  la constelación de estrellas; así que cualquiera de ellos elijáis, seréis guiados y el desacuerdo de mis Compañeros es una misericordia para vosotros.”


Maudú (fabricado). Compilado por Jatib en al-Kifaya fi ‘Ilm a-Riuaya [p.48] y también por Abul-Abbas al-Asamm en su Hadiz (no. 142), & Ibn ‘Asakir [7/315/2] por medio de:


Sulaiman ibn Abi Karima, a su vez de Yuwaibir  a su vez de ad-Dajak a su vez de Ibn Abbás a su vez del Profeta (P. B. E.).


Es de un isnad Da’íf Yiddan (muy pero muy débil).


Sobre Sulaiman ibn Abi Karima, Ibn Abi Hatim [2/1/138] reportó de su padre sobre éste : “Es él débil en hadiz.”


Yuwaibir es Ibn Saíd al-Azadí, y es matruc (desidioso) como han dicho Daracútni, Nasái y otros; e Ibn al-Madiní lo declaró muy débil (casi falso).


Al-Iraquí acotó la última parte del hadiz en su Tajrich del libro de Ihyaa’ ‘Ulum a-Din [1/25] y después dijo: “es un isnad da’íf.”


En realidad el isnad es muy débil debido a lo que se ha dicho de Yuwaibir, como dijo Shajáwi en al-Macásid. A pesar del propósito que tiene el hadiz, éste es fabricado, y es claro de lo que ha precedido y de lo que le seguirá.


Suyúti acotó el hadiz completo en su tratado Yazil al-Muwajib fi Ijtilaf al-Mad-jajib por una narración de Baijáqui en al-Madjal, y Dailami lo transmitió por esta vía, como ocurre en al-Mauduát de Alí al-Qari [p. 19]. Una vez que se conoce esto, entonces lo dicho por Suyuti en el ya mentado tratado es muy extraño: “…y este hadiz contiene muchos puntos que destacar; entre ellos que él (P. B. E.) nos informa de los desacuerdos entre los mad-jabs en asuntos insignificantes, y que es uno de sus milagros, ya que es información sobre lo desconocido; también, que está complacido con la aprobación del desacuerdo, ya que él lo describe como una misericordia, y que una persona abrumada puede escoger a cualquiera (de los Compañeros) de los que desee (en opinión)”.


Podría decírsele: primero pon el trono y te sientas sobre él. Lo que él ha mencionado sobre la elección es falso: no es posible para el musulmán aferrarse a esto acatar y luego a su generalidad, ya que lleva al quiebre de las restricciones en la Scharía, lo cual no es difícil de observar. Véase también la discusión que sigue como 2.4.


2.3) “Pedí a mi Señor sobre lo que mis Compañeros discrepaban tras de mi, así que Alá me inspiró: ¡Oh Mohámed! Tus Compañeros son para Mi de la constelación de estrellas- algunos más brillantes que otras; así que cualquiera que tome de ellos algún asunto donde aquéllos discrepan, para Mi, ese esta guiado.”


Maudú (fabricado). Reportó Ibn Batta esto en al-Ibána [4/11/2], Jatib, Nizam al-Malik en al-Amáli[13/2], Diyá en al-Muntacá ‘an Masmu’atiji bimaru [116/2] & Ibn Asakir [6/303/1] por medio de:


No’aim Ibn Hammad, quien dijo: Abdú Rahim ibn Zeid nos narró de su padre y a su vez de Saíd ibn al-Musayyib a su vez de Omar ibn al-Jatab y a su vez del Profeta (P. B. E.)


Este isnad es maudú.


No’aim Ibn Hammad es débil: Ibn Hayar dijo: “Comete muchos errores.”


Sobre Abdú Rahim Ibn Zeid al-‘Amí, Bujari dijo: “él es desidioso”; Abu Hatim dijo: “Sus hadices son abandonados: él es inaceptable en el hadiz –él solía subestimar a su padre al narrar las desgracias de aquél”; Ibn Mahín ha calificado a Abdú Rahim como un mentiroso; dice en al-Mizan: este hadiz es falso.”


2.4) “De verdad, mis Compañeros son como las estrellas: así que si aceptáis cualquiera de su dichos, estaréis guiados.”


Maudú (fabricado). Ibn Abdú Barr lo registra en forma mu’alac (interrumpido, o sea, una cadena incompleta de narradores al final del compilador) e Ibn Hazm lo reporta de él; la cadena completa fue proveída por Abd Ibn Humaid en al-Muntajab min al-Musnad (86/1):


“Ahmed ibn Yunus me informó: Abu Shihab al-Hannat nos narró de Hamza al-Yazri, y a su vez de Náfi’, a su vez de Ibn Omar y a su vez del Profeta (P. B. E.)”


Ibn Batta lo narró también en al-Ibana [4/11/2] por una cadena alterna de Abu Shihab.


Ibn Abdú Barr dijo: “este isnad es falso; ninguno sirve de prueba de que haya sido reportado por Náfi’.”


El tal Hamza es Ibn Abi Hamza; Daracútni dijo sobre él: “Matruc (desidioso)”; Ibn ‘Adi dijo: “Sus narraciones son en su mayoría fabricadas”; Ibn Hibbán dijo: “él nada más narra cosas que fabrica a partir de narradores confiables, a tal grado que parece que lo hace deliberadamente- no es permitido registrar nada de él.”; Dájabi acotó algo de sus hadices inventados en al-Mizan, y éste es uno de ellos.


Ibn Hazm dijo en al-Ijkam (6/83), después de declarar que este hadiz (no. 2, con todas sus versiones) es indudablemente una mentira que contradice claramente a muchas aleyas del Corán, o sea, La estrella (53:3-4), las Mujeres (4:82) y el Botín (8:46). Por lo cual:


“…es absurdo que el Mensajero de Alá (P. B. E.) nos hubiese ordenado el seguir cada opinión expresada por los Compañeros, (A. S. E.), porque hubo entre ellos quienes permitieron algo mientras que los otros lo prohibían; si lo anterior es el caso, comerciar con tóxicos sería permitido si uno siguiera a Samura ibn Yundub; sería permitido para alguien ayunar para comer nieve si uno siguiera a Abu Talha, pero prohibido  al seguir a otros además de este; evitar el Gusl debido al interrumpir del coito sería obligatorio si uno siguiese a Alí, Osmán, Talha, Abu Ayyub y Ubayy ibn Ka’ab; pero prohibido si uno siguiese a Aixa e Ibn Omar; y toda esta clase de ejemplos nos han sido contados con cadenas auténticas de narradores.” 


Luego él continúo explicando como algunas opiniones expresadas por los Compañeros  en las cuales ellos estaban errados en la Sunna, tanto en el período de vida del Profeta y posteriormente a su muerte, afirma (6/86) lo siguiente:


“Así que ¡¿cómo es permitido seguir ciegamente  las opiniones de la gente que comete errores al mismo tiempo que acierta?!”


Anterior a esta declaración, él había explicado en su capítulo la Discrepancia Condenada (5/64), que los errores derivados de aquéllos que dicen “el desacuerdo es una misericordia”, usan como evidencia el hadiz “Mis Compañeros son como las estrellas: a cualquiera de ellos que sigáis, seréis bien guiados”, nos aclara que el hadiz es una mentira por muchas razones:


  1. No es auténtico con respecto a su cadena de narradores.
  2. El Profeta (P. B. E.) no nos pudo ordenar seguir algo que él mismo ha declarado erróneo a la vez, o sea, v. gr. una vez señaló el error de Abu Baker al interpretar un sueño, el error de Omar en otra interpretación y en el veredicto equivocado dado por Abu-Sanábil; de aquí se desprende que no es posible para él ordenarnos seguir a alguien equivocado;
  3. El Profeta (P. B. E.) nunca dijo mentiras; sus palabras fueron siempre veraces: la comparación con las estrellas es claramente defectuosa, ya que por ejemplo, si alguien intenta viajar por cierta ruta directo a las estrellas en la constelación de Capricornio, pero en su lugar sigue a la estrella en Cáncer, él no será correctamente bien guiado, sino que se desviará de la ruta trazada y se equivocará enormemente; por lo tanto, es obvia la falsedad al decir que seguir a cualquier estrella uno será guiado correctamente.


Ibn al-Mulaquin dio una versión resumida de Ibn Hazm en la obra al-Julasa (2/175), que aprobó y terminó con la discusión del hadiz diciendo: Ibn Hazm dijo “esto es una narración falsa, inventada, fabricada incorrecta.”









































APÉNDICE 2

Hadiz auténtico:

“Estás correcto en algo y mal en algo”


De: Sajíj al-Bujari; Book of Dreams, traducción en inglés de los significados del Dr. Mohámed Muhsin Khan.


Narró Ibn Abbás (A. S. E.):


Un hombre vino al Mensajero de Alá (P. B. E.) y dijo: “Vi en un sueño que se cernía la sombra de una nube. La mantequilla y la miel empezaron a caer de ésta y vi a la gente agolparse a ella con sus manos, unos agarrando mucho y otros un poco. De pronto, una cuerda se extendía del cielo a la tierra y mire que tu la agarrabas y subías (por ella); después, otro hombre la agarró y subió y después otro (tercer) hombre la sostenía y subió, y después otro (cuarto)hombre la agarró, pero se rompió (la cuerda) y luego se unió por sí misma otra vez.”


Abu Baker dijo: “¡Oh Mensajero de Alá! ¡Por la vida de mi padre! ¡Por Alá! permíteme interpretar este sueño.” El Profeta (P. B. E.) le dijo: interprétalo. Abu Baker dijo: “la nube con sombra simboliza el Islam; la mantequilla y la miel cayendo de ella simboliza el Corán; su dulzura y la gente es la que aprende mucho o aprende poco. La soga que se extiende del cielo a la tierra es la Verdad que tú (Nabí) sigues. Tú la sigues y Alá te elevará a ella, y un hombre la seguirá y se elevará a ella;  y otro hombre la seguirá y se elevará a ella; otro hombre la seguirá y se romperá y luego se unirá para él y se elevará a ella. ¡Oh Mensajero de Alá! ¡Por la vida de mi padre!¿Estoy correcto o no?”


El Profeta (P.B. E.) contestó: Estas correcto en algo y mal en algo.


Abu Baker dijo: ¡Oh Profeta de Alá! Por Alá, debes decirme en que estuve mal.”


El Profeta (P. B. E.) dijo: No jures.


(Relatado por Bujari & Muslim, también por Abu Daud, Tirmídi, Darimi, Ibn Maya, Ibn Abi Cheiba Y Ahmed.)











APÉNDICE 3

Hadiz auténtico:


“Quien rezaba deplorablemente” (A. S. E.)


En la literatura de Hadiz y Fiq, éste término se refiere a los Compañeros mencionados  en el siguiente hadiz de Sajij al-Buajri (Book of prayer, traducción al inglés por Dr. Mohámed Muhsin Khan); muchas otras narraciones de este incidente se encuentran en las distintas colecciones de hadices, y provee una fuente importante de instrucciones del Profeta (P. B. E.) concerniente a la forma correcta de rezar la Oración:


Narró Abu Huraira (A. S. E.):


El Mensajero de Alá (P. B. E.) entró a la mezquita y una persona lo siguió. El hombre rezó y luego fue hacia el Profeta (P. B. E,) y lo saludó; él regresó el saludo y le dijo: Regresa y reza, porque no has rezado.


El hombre regresó y rezó de la misma forma; entonces regresó y saludó al Profeta (P. B. E.) quien dijo: regresa y reza, porque no has rezado, tres veces.


El hombre le dijo: “Por quien te ha enviado con la verdad, no puedo hacer nada mejor que ésto, así que por favor enséñame.”


Él le dijo: Cuando te paras para la oración, dí takbír y luego recitas lo que es fácil para ti del Corán (de lo que sepas de memoria); después inclinate hasta que sientas comodidad en rukú; luego te incorporas y te yergues, luego te prosternas hasta que te sientas cómodo en la sáchda, luego te sientas con calma hasta que te sientes cómodo, y haces así mismo en todas tus oraciones.


[Narraciones posteriores del este hadiz se han hallado en otras obras de hadiz como Sunan Abi Daud, etc. Conteniendo más detalles.]















                              APÉNDICE 4


La inconsistencia del hadiz sobre poner las manos abajo del ombligo.


De: Irwá al-Galíl (353) & Ajkam al-Yanáiz (p. 118), de Sheik al-Albani.


Abu Daud (756), Daracútni (107), Baijáqui (2/310); Ahmed lo reporta en el Masaail de su hijo Abdulá (62/2) y también en Zawáid al-Musnad (1/110), e Ibn Abi Cheiba (1/156/1)quienes lo transmitieron por medio de:


Abdú Rahmán ibn Isaac por medio de Ziyaad ibn Zeid a-Siuáí por medio de Abu Yuhaifa y por medio de Alí (A. S. E.), quien dijo: “es de la Sunna durante la oración colocar una palma sobre la otra (mano), (por) debajo del ombligo.”


Este isnad es da’íf  (inconsistente/débil) debido a que Abdú Rahmán ibn Isaac (al-Uasiti al-Cufi), es inconsistente (léase más adelante). Por lo anterior, contiene idtiraab (alteración), ya que él lo narró con tres cadenas diferentes cada vez que lo mencionaba:


  1. Una vez con: Ziyad por medio de Abu Yuhaifa y  por medio de Alí (como se lee arriba);
  2. Otra ocasión: No’man ibn Sa’d por medio de Alí (registrado por Daracútni y Baijáqui);
  3. Y en otra ocasión con: Siyaas Abul Hakam y por medio de Abu Uaail, quien dijo: “Abu Huraira dijo: ‘es de la Sunna…” (registrado por Abu Daud [758] y Daracútni).


La sentencia de la gente del Hadiz con respecto a la inconsistencia de Abdú Rahmán Ibn Isaac al-Cufi.


  1. Abu Daud dijo: “escuché a Ahmed ibn Hanbal declarar a Abdú Rahmán ibn Isaac al-Cufi de da’íf (débil).” [esta es la razón del por qué Ahmed no aceptó este hadiz de él; porque su hijo Abdulá dijo: “Vi que cuando se rezaba, mi padre colocaba sus manos, una sobre la otra por arriba del ombligo.”]
  2. Nauaui afirmó en su Machmú (3/313), y en su Sharj Sají,j Muslim y demás que: “ellos (los eruditos en hadiz) concuerdan que al declarar este hadiz inconsistente es porque tiene una narración de Abdú Rahmán ibn Isaac al-Uaasiti, quien es un narrador inconsistente (da’íf), al igual que los Imams del Yarj y Ta’dil (autentificación y desacreditación de narradores)”
  3. Zayla’i confirmó en Nasb ar-Raya (1/314), “Baijáqui dijo en al-Ma’rifa: ‘Su isnad no es firme, porque es una narración única de Abdú Rahmám Ibn Isaac al-Uasiti, quien es desidioso (matruc)’.” 
  4. Ibn Hayar dijo en Fath al-Baari (2/186): “es un hadiz débil.”


Lo que aún reafirma su inconsistencia es que, contrario a lo narrado y achacado a Alí, hay otro del mismo pero con mejor isnad: el hadiz de Ibn Yarir al-Dabbi, quien nos cuenta que su padre le dijo: “Vi a Alí (A. S. E.) sostener su brazo izquierdo con el derecho sobre la muñeca, arriba del ombligo” –este isnad es un digno candidato para el rango de jásan; Baijáqui (1/301) lo señaló como jásan; Bujari (1/301) lo calificó de certero mientras lo inscribía en una forma abreviada e interrumpida.


Lo que es auténtico del Profeta (P. B. E.) con respecto a la posición de las manos es que estas deben estar sobre el pecho; hay muchos hadices sobre esto, de los cuales existe el de Tawus, quien dijo: “el Mensajero de Alá (P. B. E.) solía colocar su brazo derecho sobre su brazo izquierdo, los que sujetaba firmemente sobre su pecho firmemente durante la oración” transmitido por Abu Daud (759) con un isnad sajíj. Aunque este es mursal, es prueba suficiente para los sabios, con todo y sus opiniones diversas concerniente al hadiz mursal, es declarado sajíj con isnad mursal y también considerados por otros mausúl en muchas narraciones; se desprende de aquí que es válido como prueba para todos. Algunas de las narraciones que lo apoyan son las siguientes:


    1. De Ua’il ibn Huyer: “Que el vio al Profeta (P. B. E.) poner su mano derecha sobre la izquierda y colocarlas sobre el pecho.” Registrado por Ibn Juzaima en su Sajíj (Nasb a-Raya, 1/314) y anotado por Baijáqui en su Sunan (2/30) con dos cadenas de narración que se apoyan mutuamente.
    2. De Cabisa ibn Julb, que su padre le dijo: “vi al Profeta (P. B. E.) abandonar (después de acabar el azalá) su derecha y su izquierda y lo vi colocar esto sobre su pecho – Yajia (Ibn Saíd) describió la derecha (la mano) sobre la izquierda en la muñeca.” Reportado por Ahmed (5/226) con una cadena de narradores quienes pertenecen al modelo impuesto por Muslim excepto por Casiba, pero es declarado confiable por ‘Ijli & Ibn Hibbán; pero, ninguno narra nada de él excepto Simák Ibn Harb de quien Ibn al-Madiní y Nasái dicen: “desconocido” e Ibn Hayar dice en su Tacrib: “él es Macbúl [aceptable sólo con apoyo].” Los hadices de tal persona son jásan al igual que las narraciones de apoyo y por lo tanto Tirmídi dijo después de acotar la parte de este hadiz concerniente al sujetar la izquierda con la derecha: “es hadiz Jásan.”


Entonces, estos tres hadices demuestran que la Sunna es colocar las manos sobre el pecho, y cualquiera que se encuentre con ellos no dudará que todos ellos son suficiente prueba de ello.







APÉNDICE 5


La inconsistencia del hadiz que condena a la recitación detrás del Imám.


De: Silsila al-Ahadit ad-Da’ífa ual-Maudúa (568-570) de Sheik Albani.


1.- “Quien recita detrás del imám, su boca se llena de fuego.”


Maudú (fabricado). Ibn Tahir lo acotó en Tadkira al-Mauduat (p. 93) y dijo: “el isnad contiene a Mamún ibn Ahmed al-Harawi, un mentiroso que solía narrar fabricaciones.” Muchas de sus descripciones están dadas en el hadiz 2 de adelante. Ibn Hibban mencionó este hadiz a su nombre en ad-Du’afa (narradores débiles) y Dájabi lo consideró como una calamidad de aquél.


Algunos hanefitas han sido engañados por este hadiz, arguyendo en base de que cualquier recitación detrás del imám es totalmente prohibida. Abul Hasanat al-Lucnaui dijo en at-Ta’lic al-Mumachid ‘ala Muwatta Muhammad (p. 99): “mencionó el autor de Nijáya y por otros que es marfú en su expresión: ‘…habrá un carbón ardiendo en su boca’, lo que es totalmente infundado.”


Dijo antes de eso. “no hay ningún hadiz marfú que tenga una prohibición de recitar la Fatiha detrás del imám; todo lo que ellos consideran marfú es tanto infundado como falso.” Entonces mencionaron este hadiz con dos expresiones como ejemplo.


La gente de conocimiento, tanto del pasado como del presente ha discrepado con respecto a la recitación detrás del imám, teniendo tres puntos de vista:


1.- La recitación en oraciones sigilosas y fuertes es obligatorio.

2.- Que es obligatorio en silencio tanto en las oraciones sigilosas como las fuertes.

3.-Que debe haber recitación en las sigilosas, más no en las oraciones fuertes.


Este último punto de vista es el más equilibrado y más cercano a la verdad, porque en él todas las evidencias pueden acomodarse de modo que ninguna de ellas se rechaza. Es el punto de vista de Malik y Ahmed, y tras algunos análisis hasta algunos hanefitas, incluyendo a Abul Hasanat al-Lucnaui en el ya mencionado libro.


Otro ejemplo de las mentiras Mamún al-Haraui es el que sigue:


2.- “Quien eleva sus manos durante la oración, no hay oración para éste.”


Maudú (fabricado/inventado). Ibn Taahir lo anotó en su obra Tadkira al-Maudu’aat (p. 87), y dijo: “el isnad inserta a Mamún ibn Ahmed al-Harawi, un mentiroso comprobado que solía fabricar hadices.”

Dájabi dijo acerca de él: “Trajo calamidades y desgracias con sus reportes. Él inventó hadices, siendo éste uno de ellos; y los relató aparentemente en base a narradores confiables.”


Esta claro para mi que los hadices inventados por Mamún al-Harawi, un fanático adicto al mad-jab hanefita, con hadices adscritos a él (en los libros de narradores) al respecto, defienden (vehementemente) al Imám Abu Hanifa  e insultan (tenazmente)al Imám Chafeí, de los cuales el de arriba es uno de ellos; rechazando el que apoya el punto de vista de Chafeí de levantar las manos tanto al bajar en rukú como al erguirse después de él (lo cual es la verdad, indudablemente); pero apoyando el punto de vista hanefita el cual lo condena a makrú. Más aún, no conforme con esto, llegó al punto de inventar el hadiz que leemos, para así diseminar la idea de que levantar las manos en la oración, la anula.


Tal vez intentó apoyar la narración de Majúl de que Abu Hanifa dijo: “quien levante sus manos durante la oración, su oración esta arruinada” narración que embaucó a Amer Katia al-It-cani, quien compiló un tratado basado en el argumento de que la oración no vale al elevar las manos. Asimismo, engañado vive quien traza y sigue este camino, ordenando inclusive que no es permitido para los hanefitas rezar detrás de un chafeíta porque éste último eleva sus manos. Por todo ello, esta narración atribuida a Abu Hanifa es una atroz mentira, tal como lo verificó ‘Aláma Abul Hasanat al-Lucnaui  es su obra al-Faua’id al-Bajiya fi tarayum al-Hanafía  (pp. 116, 216-7).


Sheik Alí al-Qari apuntó este hadiz en su al-Mauduát y después dijo (p. 81): “este hadiz fue fabricado por Mohámed bin ‘Ucasha al-Kirmani, ¡que Alá lo arruine!” y posteriormente (p. 129), apuntó lo que Ibn Cayyim dijo al respecto: “Es fabricado”.


Lo del párrafo anterior, indica un nombre diferente al de al-Harawi; pero de ser vedad, lo que tenemos es que tenemos dos personas narrando lo mismo y que sólo uno de ellos se lo adjudicó a si mismo.


Podemos deducir de todo esto que no hay reparo en abandonar la sunna (de levantar las manos) ¡por tan sólo no verificar y constatar las narraciones de los Imames y del Profeta (P. B. E.)!


NOTA: Acerca de levantar la manos al posicionarse en rukú y volverlas a levantar al dejarlo, existen muchos hadices narrados del Profeta (P. B. E.) al respecto; todos ellos son mutawatir en opinión (concensuada) de los ulemas; esta comprobado que levantar las manos en cada takbir esta basado en la veracidad de muchos hadices; de modo que no levantar las manos narrado por aquél no es genuino excepto por medio de Abdulá ibn Masúd (A. S. E.), más sin embargo no es aconsejable ponerlo en práctica porque es naaf (negación). Los hanefitas y otros creen firmemente que lo muzbit (afirmativo) precede a lo naaf (negación); pero incluso cuando lo afirmativo es lo adecuado, desechan esto cuando hay una cantidad inmensa de hadices (que los contradice) como en este caso. Basándonos en este principio sin seguir ambigüedades, esto les hace obligatorio el levantar las manos y no a empecinarse al mad-jab después de haber visto la prueba (contundente). Sin embargo, es una pena que sólo un puñado (de tercos), tanto del pasado como del presente, lo hayan aplicado (el hadiz del que hablamos), pues ¡han llegado al grado de no alzar las manos que lo han vuelto una misión en la vida para ellos!


Yendo más lejos, otra de las invenciones de este miserable mentiroso, y esta vez, insultando abyectamente al Imám Chafeí (Mohámed bin Idris), es el siguiente:


3.-“Habrá entre mi umma un hombre conocido como Mohámed bin Idris, que será más dañino a mi umma que Lucifer, y habrá un hombre entre mi umma conocido como Abu Hanifa, que será la luz de mi umma.”


Maudú (inventado/fabricado). Ibn al-Yauzi lo anotó en al-Maudu’at (1/457) por medio de:


Mamún ibn Ahmed as-Salmi, quien dijo: Ahmed ibn Abdulá al-Yuwaibari nos narró: Abdulá ibn Mi’dan al-Azadi nos informó de Anas como marfú; y luego dijo  que es “fabricado; inventado por Mamún o por Yuwaibiri. Hakim lo mencionó en el Marjal que a Mamún le preguntaron: ‘¿acaso acudís a Chafeí y sus seguidores?’ a lo que respondió, ‘Ahmed ibn Abdulá al-Yuwaibari nos narró…etc.,’ de modo que es evidente de esto que él es el inventor de esto.”


La adición que aparece en Lisan es la siguiente: “Hakim entonces dijo: ‘A quien Alá haya concedido un mínimo de inteligencia sabrá que tal hadiz es una invención atribuida al mensajero de Alá (P. B. E.)’.”


El hadiz tiene otras vías de narración, pero todas ellas se remiten a mentirosos y narradores desconocidos. Por lo tanto, es demasiado extraño que ‘Alama ‘Aini se inclinara por reforzar el hadiz con estas otras vías, y que Sheik Kauzari las apoyara. Sin embargo, no es de sorprenderse lo último, ya que él (Kauzari) era un notable y acérrimo defensor de Imám Abu Hanifa (A. T. M. E.), aún si con ello tuviera que insultar a otros imames; pero lo que si nos sorprende es que ‘Aini lo hiciera, pues no era de los que juzgaba a la ligera y caer en exageraciones. La opinión de los dos ha sido refutada bajo el escrutinio de otras vías de narración que se refieren al mismo (hadiz), en la única forma que el libro at-Tankil bi ma fi Ta’neb al-Kauzari min al-Abatil (1/20,446-9) de ‘Alama Yamani lo hace.

APÉNDICE 6


Análisis de los hadices que narran el Amén del Imám con la congregación.


De: Silsila al-Ahadit ad-Da’ífa ual-Maudúa (951-2) de Sheik al-Albani


1.-“Cuando decía amén, aquellos detrás de él decían amén; de modo que había un montón de ruido en la mezquita.”


No hay bases para decir que el hadiz fue expresado de esta manera, hasta donde sabemos. Ibn Hayar dijo en Taljis al-Habir (p.90): “No lo he encontrado con estas palabras, pero su significado esta vinculado con Ibn Maya en el hadiz de Bíchir ibn Rafi.”:


2.-“Cuando recitaba ‘No de los que han incurrido en Tu ira, ni de los extraviados’ dijo ‘aamiin’ que quienes estaban cerca de él en las primeras dos hileras lo pudieron oír [y la mezquita retumbó con éste(amén)].”


Da’íf (inconsistente/débil). Relatado por Ibn Maya (1/281) y Abu Daud sin la añadidura (entre corchetes) (1/148), por medio de:


Bíchir ibn Rafi a su vez de Abu Abdulá, primo de Abu Huraira; a su vez de Abu Huraira quien lo contó del Profeta (P. B. E.).


Ibn Hayar en Taljis (p. 90) dijo: “Bíchir ibn Rafi es inconsistente; el primo de Abu Huraira se dice es un desconocido, pero Ibn Hibban lo ha declarado confiable.”


Busairi dijo en Zawa’id (56/1): “Este es un isnad inconsistente; la condición de Abu Abdulá es desconocida; Bichir fue declarado inconsistente por Ahmed; e Ibn Hibban dijo: ‘narró invenciones’.”


El hadiz No. 2 solo contiene una parte del significado del No. 1, o sea, el decir amén por el Imám solamente. En cuanto al amén de aquellos detrás, pueda ser la ocasión de decir “la mezquita retumbó con éste (el sonido)”; pero el hadiz implica literalmente que es el amén del Profeta (P. B. E.) la razón de esto.


3.- “Cuando terminaba de recitar la Madre del Corán, elevaba su voz y decía ‘aamíin’.”


Da’íf (inconsistente/débil). Relatado por Daracútni, Hakim y Baijáqui.


Todas las demás fuentes contienen a Isaac ibn Ibrahim ibn al-Ála’ az-Zubaidi, conocido como Ibn Zibric, quien es inconsistente; Abu Hatim dijo: “un anciano no se le daña”; Ibn Ma’in lo describió en buenos términos; Nasái dijo: “no confiable”; Mohámed ibn ‘Auf dijo: “No tengo duda de que Isaac ibn Zibric solí mentir.” Sin embargo, estas palabras son correctas en significado ya que se basan en un hadiz de Ua’il ibn Hayar con isnades sajíj.


(Ya que el texto de este hadiz no involucra el amén de la congregación para nada, es incorrecto considerarlo como una versión más del hadiz No. 2, como hizo Shaukani).


El único hadiz que refuerza al hadiz No. 1 es el que Chafeí relató en su Musnad (1/76) a través de Muslim ibn Jalid de Ibn Yuraich a su vez de Átá, quien dijo:


4.- “Solía escuchar a los imames: Ibn az-Zubair y otros después de él decían ‘aamíin’, y los que estaban atrás decían ‘aamíin’, hasta que la mezquita hacía eco.”


Este (hadiz) tiene dos defectos:


  1. La inconsistencia de Muslim ibn Jalid az-Zanyi; Ibn Hayar dijo: “él era confiable, pero cometió muchos errores.”
  2. El ‘an ‘anaj (que con respecto de él) de Ibn Yuraich, quien fue un mudalis; tal vez lo tomó de Jalid ibn Abi Anuf, quien lo narró de áta’ como viene:


4.1.- “Me encontré a doscientos compañeros del Mensajero de Alá (P. B. E.) en esta mezquita (o sea, la de Meca): cuando el imám había dicho: ‘Ni de los extraviados’, alzaron sus voces en amén (en otra narración: escuche el rugir de su amén).”


Relatado por Baijáqui (2/59) e Ibn Hibban en Zicat (2/74); la narración alterna es del primero.


Este Jalid fue descrito por Ibn Abi Hatim (1/2/2355-6), pero esto no incluyó ninguna confirmación o negación. Ibn Hibban lo incluyó entre los narradores confiables; pero Ibn Hibban es mejor conocido por no ser tan riguroso en tales casos, por lo que no me satisface que dicha narración sea auténtica. Esto es porque Ibn Yuraich lo tomó de él, lo que implica que hay una vía debatible; si no es así, no sabemos de quien lo tomó Ibn Yuraich. Parece que el imám Chafeí no estaba satisfecho con la confirmación de esta narración, porque su posición es contraria a este; dice en al-Umm (1/95): “así que cuando el imám completa la recitación de la Madre del Libro y dice ‘aamíin’, alza su voz a modo de que los que están detrás puedan seguirlo; cuando lo dice, ellos lo dicen a sí mismos, pero a mi me disgusta que lo digan fuerte”; de ser que la anterior narración de los Compañeros fuera auténtica desde el punto de vista de Chafeí, él no se habría opuesto a su aplicación.


De aquí partimos que la opinión más correcta en este asunto parece ser el mad-jab de Chafeí: que el imám sin que lo sigan, debe decir el amén fuertemente. Y Alá sabe mejor.


Pero entonces, observé que Bujari mencionó el texto (llanamente) de la narración de Ibn az-Zubair en su Sajíj (o sea, en forma mu’alac), clasificándolo como atinado. Ibn Hayar dijo en Fath al-Bari (2/208): "el isnad que lo relaciona nos lo ha proporcionado Abdu aRazac de Ibn Yuraich de Áta’. Él (o sea, Ibn Yuraich) dijo: ‘le dije a él, “¿acaso Ibn a-Zubair dice el amén al final de la Madre del Corán?”, a lo que contestó “sí, y aquellos detrás de él también dijeron aamíin, hasta que la mezquita resonó” a lo que dijo, “de verdad que el amén es una súplica”.’ ″ esto lo encontramos en el Musnaf de Abdú Razac (2640/2), y con la misma cadena de transmisión, en al-Mujalá (3/364) de Ibn Hazm.


En esta narración, Ibn Yuraich ha aclarado que (cara a cara) tomó la narración de Áta’, por lo que estamos bien seguros de la ausencia de           tad-lis, y la narración de Ibn a-Zubair esta firmemente establecido. De igual manera esta comprobado de Abu Huraira; Abu Rafi dijo: 


5.- Abu Huraira solía llamar a la oración en lugar de Marwan ibn al-Hakam, estipulando que el último no llegaba hasta ‘Ni de los extravíados’ a menos que supiera que Abu Huraira había entrado a las filas. Así que cuando Marwan dijo ‘Ni de los extravíados’, Abu Huraira decía ‘aamíin’, prolongandoló. También dijo: ‘Cuando el amén de aquellos en la tierra coincide con el amén de aquellos en el cielo, ellos son perdonados’.


Relatado por Baijáqui (2/59); su isnad es sajíj.


Se deduce de aquí que, puesto que no hay nada establecido por los Compañeros excepto lo de Abu Huraira e Ibn az-Zubair que contradigan el amén fuertemente, esto debe ser aceptado. En realidad, no conozco ninguna narración que se oponga a esto. Y Alá sabe mejor.















APENDICE 7


Las dos rakás después de uiter.


De: Silsila al-Ahadit as-Sajíja (1993) de Sheik al-Albani



  1. El Mensajero de Alá (P. B. E.) dijo: haced impar (uiter) la última (parte) de vuestra oración de la noche. Relatado por Bujari y Muslim.
  2. Abu Salama preguntó a Aixa sobre la oración del Mensajero de Alá (P. B. E.). ella dijo: “él realizaba trece rakás (en la oración de la noche), cumplía con ocho rakás y cumplía con el uiter y hacía dos rakás sentados, y cuando quería inclinarse, se paraba y luego se inclinaba, y luego hacía dos rakás entre el Azán y la icáma en la oración del crepúsculo.” Relatado por Muslim.
  3. Zauban dijo: “estábamos de viaje con el Mensajero de Alá (P. B. E.), cuando dijo: en verdad este viaje es una carga pesada, así que cuando cada uno de vosotros ha rezado uiter, debe realizar dos rakás; si se levanta (luego bien); si no, aquellas dos serán (la oración de la noche) para él.


Relatado por Darimi (1/374), Ibn Juzaima en su Sajíj (2/159/1103) e Ibn Hibban (683) a través de varias cadenas que se remontan hasta: Ibn Uahb, quien dijo: Muawiya ibn Saleh me contó de Shirai ibn Obeid de Abdú a-Rajmán ibn Yubair ibn Nufair de su padre de Zauban, quien dijo…


Ibn Uahb ha sido respaldado por Abdulá ibn Saleh, quien dijo: Muawiya ibn Saleh nos narró… etc., relatado por Daracútni (p. 177) y Tabaráni en al-M’yam al-Kabir (1410). Abdulá ibn Saleh es un maestro de Bujari, así que puede ser usado como evidencia para apoyar otras narraciones.


Este hadiz es utilizado como evidencia por el Imam Ibn Juzaima “que la oración después del uiter se permite a quienes quieran rezar después de él, y que las dos rakás que el Profeta (P. B. E.) solía rezar después del uiter no fueron exclusivamente para él sobre su umma, ya que nos ordenó rezar dos rakás después del uiter, una orden de recomendación y preferencia, no una de obligación forzada.”


Se deduce claramente de este hadiz (por su orden general para su umma) que las dos rakás después de uiter no eran exclusivamente para él; parece que el propósito de su ordenanza de hacer la última oración de la noche impar era evitar la negligencia de la raká impar, así que dicho objetivo no se contradice con las dos rakás después de ésta, como esta establecido en su practica y en su ordenanza. Y Alá sabe mejor.



APÉNDICE 8


La inconsistencia de los hadices mencionando el pasar las manos sobre el rostro  después las du’a (Súplica).


De: Irwá al-Galíl (2/178-182) por Sheik al-Albani


  1. “El Profeta (P. B. E.), cuando elevaba sus manos en du’a, él nos las bajaba hasta que restregaba su rostro con ellas.”


Da’íf (inconsistente/débil). Transmitido por Tirmídi (2/244) e Ibn Asákir (7/12/2) por medio de: Jamád ibn Isa al-Yuhani de Hanzala ibn Abi Sufian al-Yam-ji de Sálim ibn Abdulá de su padre desde Omaribn al-Jatab, quien dijo: …


Tirmídi dijo después de esto: “este es un hadiz garib sajíj. Sólo se sabe que es un hadiz de Jamád ibn Isa, ya que solamente él lo reporta, quien tiene pocos hadices que sin embargo, la gente los ha reportado de él.”


Sin embargo, éste narrador es inconsistente, ya que en el Tacrib de Ibn Hayar, quien habla con respecto a él en el Taj-dib:


Ibn Mahín dijo “un buen Sheik”

; Abu Hatim dijo: “débil para el hadiz”; Abu Daud dijo: “débil, él reporta hadices munkar”; Hakim y Naccach dijeron: “él reporta hadices falsos de Ibn Yuraich y yapar reporta cosas, las cuales son ‘equivocadas acerca de la autoría de Ibn Yuraich y Abdúl Aziz ibn mar ibn Abdúl Aziz, que parece que aquellos que están en juego lo hacen deliberadamente; no es permitido referirlo como prueba.” Ibn Makula dijo: “ellos declaran sus hadices débiles.”


De aquí, el parecer de este narrador es muy inconsistente, de modo que sus hadices no pueden ser llevados a la categoría de jásan ¡y mucho menos sajíj!


Un hadiz similar reza:


“Cuando el profeta (P. B. E.) rezaba du’a y elevaba sus manos, él frotaba su cara con sus manos.”


Da’íf (débil). Abu Daud (1492) de Ibn Laji’a de Hafs ibn Hisham ibn Utba ibn Abi Uacca de Sa’ib ibn Yazíd de su padre.


Es un isnad débil debido a que Hafs ibn Hisham es desconocido y la debilidad de ibn Laji’a (cf. Tacrib a-Tajdib).


Este hadiz no puede ser reforzado por ninguna de las dos vías de narración debido a la gran inconsistencia presentada en el primero (de los hadices), el cual ya hemos visto.


  1. “Cuando invocáis a Alá, entonces suplicad con las palmas de vuestras manos, y no suplicad con su dorso y cuando acabéis, frotad vustro rsotro con ellas.”


Da’if (inconsistente). Relatado por Ibn Maya (1181, 3866), Ibn Naser en Quiyam a-Lail (p. 137), Tabaráni en al-Múyam al-Kabir (3/98/1) y Hakim (1536), de Saleh ib Hásan de Mohámed ibn Ka’b de Ibn ‘abbas (A. S. E.) como marfú.


Es un isnad débil debido a que Ibn Hásan, quien es munkar en hadiz, como afirmó Bujari; Nasái dijo: “el esta desamparado en hadiz”; Ibn Hibban dijo: “él solía andar con solteras y escuchar música y solía narrar reportes inventados con la autoría de narradores confiables”; Ibn Abi Hatim dijo en Kitab al-‘Ilal (2/351): “pregunté a mi padre (o sea, Abu Hatim a-Razi) sobre este hadiz, del cual dijo: ‘Munkar’.”


Ibn Hásan ha sido respaldado por Isa ibn Maimún, quien también lo reportó de Mohámed ibn Ka’b, como lo contó Ibn Náser. Sin embargo, no altera nada, ya que Ibn Maimún es igualmente inconsistente: Ibn Hibban dijo: “él reporta hadices, los cuales son invenciones”; Nasái dijo: “Nada confiable.”


Éste hadiz de Ibn Abbas también lo contó Abu Daud (1485), y a su vez de él Baijáqui (2/212) por medio de: Abdúl Malik ibn Mohámed ibn Aiman de Abdulá ibn Yacub ibn Isaac de alguien que lo narró de él de Mohámed ibn Ka’b, quien dijo:


“No cubráis las paredes. Aquél que mire dentro de la carta de su hermano sin su permiso, en verdad mira el Fuego (del infierno). Pedid a Alá con las palmas de vuestras manos y no lo hagáis con sus dorsos; y caundo acabéis, restregad vuestros rostros con ellas.”


Este isnad es débil: Abdúl Malik es declarado inconsistente por Abu Daud; también conlleva al maestro de Abdulá ibn Yacub el cual no se nombra, y por lo tanto desconocido – es posible que sea Ibn Hásan o Ibn Maimún, ambos mencionados anteriormente.

El hadiz es también transmitido por Hkim (4/270) a través de : Mohámed ibn Muawiya, quien dijo que Masadif ibn Ziyad al-Madini se lo narró a él y que lo escuchó de Mohámed ibn Ka’b al-Curazi. Dájabi lo complementó recalcando que Ibn Muawiya fue declarado mentiroso por Daracútni, de modo que el hadiz es falso.


Abu daud dijo sobre este hadiz: “este hadiz ha sido narrado por más de una vía de narración con la utoría de Mohámed ibn Ka’b; todos ellos son débiles.”


Elevar las manos en cunút por una calamidad esta establecido por el Mensajero de Alá (P. B. E.) en su súplica contra los politeistas quienes mataron a setenta salmodeadores – transmitido por Imám Ahmed (3/137) y Tabaráni en Al-Múyam as-Saguir (p. 111) como en el hadiz de Anas con un isnad sajíj. Igualmente esta comprobado por Omar y otros en el cunút de la oración uiter. Sin embargo, ya que frotar la cara después de du’a al-cunút no es para nada registrada del Profeta (P. B. E.) y de ninguno de los Compañeros, es una innovación sin lugar a dudas.


En cuanto a frotar la cara después de la du’a fuera de las oraciones prescritas, se fortalece por el hecho de que hay hadices auténticos acerca de elevar la manos de súplica y en ninguno de ellos se menciona el frotar o restregar la cara; Alá queriendo, esto muestra que es inaceptable y que no está ordenado.
































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