aclaración

ACLARACIÓN DE CONCEPTOS


La introducción anterior fue escrita hace diez años, tiempo durante el cual se nos ha hecho necesario que nuestras palabras han tenido un efecto positivo sobre la juventud musulmana al guiarla hacia sus obligaciones en materia de religión y adoración, para volver a las fuentes más puras del Islam: el Libro y la Sunna. Entre ellos existía un aumento en los rangos de aquellos que practicaron la sunna y se entregaron totalmente a ella. Sin embargo, sigo viendo a varios de ellos renuentes a la práctica de la sunna, y no porque se deba a que duden en sus obligaciones (de ejecutarla) tras la lectura de los versos coránicos y las advertencias de los imames de regresar a la sunna, sino porque ellos han escuchado de algunos sheiks mucalids algunas objeciones y malas interpretaciones al respecto. Es así como he decidido mencionar estas nociones erradas y refutarlas, a  modo de motivación para más gente de practicar la sunna y así estar de entre los salvos, Dios queriendo.


Concepto Erróneo 1: Algunos dicen: “No hay duda que es obligatorio regresar a la guía de nuestro Profeta (P. B. E) en materia de religión, especialmente en los actos recomendados de adoración tales como la oración, donde no hay lugar para la opinión o el ichtijad, debido a su naturaleza inmutable. Sin embargo, muy difícilmente escuchamos alguno de los “mucalids” proponer esto. De hecho, los vemos que tienen diferencias de opinión, que las consideran de gran flexibilidad para la “umma”. Su prueba para esto es el hadiz que ellos mencionan repetidamente en tales circunstancias, cuando quieren refutar a quienes sostienen la sunna: “La diferencia de opinión (ijtilaf) entre mi umma es una misericordia (rajma)”. A nosotros nos parece que este hadiz contradice el principio por medio del cual usted nos invita (seguir) y en base a lo que usted ha compilado este libro y otros. De modo que ¿Qué tiene que decir respecto a dicho hadiz?”



Respuesta: La respuesta se puede ver desde dos ángulos:


El Primero: Que el hadiz no es auténtico, en realidad es falso y sin fundamento. ‘Aláma Subki dijo: “No me he encontrado una cadena de narración para éste que indique sea auténtico, débil o fabricado”, es decir, ¡No existe ninguna cadena de narración para este “hadiz”!


También ha sido señalado al respecto: “... la diferencia de opinión entre mis Compañeros es una misericordia para vosotros” y “mis Compañeros son como las estrellas, así que cualquiera de ellos que sigáis, vosotros seréis guiados.” Ambas declaraciones no son auténticas: la primera es muy endeble; la segunda es (verdaderamente) fabricada. (ver apéndice 1)


El Segundo: Este hadiz contradice al glorioso Corán, porque las aleyas que prohíben el divisionismo en la religión y gozar de la unificación son bien consabidas como para mencionarlas. Sin embargo, no hay inconveniente en dar algún ejemplo de ellas al respecto; Alá dice:


“...¡No discutáis! Si no, os desanimaréis y se enfriará vuestro ardor.”


“... ¡Y no seáis de entre los politeístas (mushrikín)! ¡De los que escinden su religión en sectas, contento cada grupo con lo suyo!”


“Más no cesan en sus discrepancias, excepto aquellos que han sido objeto de la misericordia de tú Señor”.


Por lo tanto, si en aquellos que el Señor ha tenido misericordia para que no disputen y es la gente de la falsedad la que sí lo hace ¡¿Es posible que la disputa (o discrepancia) sea una misericordia?!


Se deduce de aquí el hadiz entonces no es auténtico, ni en su cadena de narración ni en su significado, por lo cual, es claro y obvio que no puede ser usado para justificar la terquedad de no actuar conforme al Corán y la sunna, que es lo que nuestros imams nos han ordenado seguir sobre todas las cosas.


Concepto Erróneo 2: Algunos dicen: “Si diferir en el din está prohibido, ¿Qué me dice sobre las diferencias entre los Compañeros y de los imams que los sucedieron?¿Existe alguna diferencia entre sus discrepancias (de los compañeros y sucesores) y las de las generaciones posteriores?”


Respuesta: Sí, hay una gran diferencia entre estos dos ejemplos de discrepancias, que se manifiestan a sí mismas en dos formas: primero la de causa y la segunda es la de efecto.


En cuanto a las discrepancias (o diferencias) de entre los Compañeros- inevitables- eran las del entendimiento: Ellos no discutían por gusto. Otros factores de su época contribuyeron para tal, necesitando de la diferencia de opinión y que posteriormente se desvanecieron después de su época. Este tipo de diferencia es imposible de evitar en su totalidad y por ello la gente no puede ser culpada por las razones antes mencionadas en las aleyas, por la ausencia de las condiciones apropiadas, es decir, diferir a propósito e insistiendo en ello.


Pero en cuanto a las diferencias halladas entre los mucalids de hoy, estas son inadmisibles e inexcusables. Prueba de ello está en el Corán y en la sunna, que pasa a apoyar a un mad-jab distinto que el que le es habitual, de modo que hace a un lado la prueba solo porque ella contradice a su mad-jab. ¡Y sucede aunque su mad-jab es el original, o del din que Mohámed (P. B. E) trajo, mientras que otros mad-jabs conformen en sí dines diferentes que han sido abrogados! Muchos otros toman posturas extremistas con lo que respecta a los mad-jabs –por todas sus diferencias- como códigos paralelos a la Ley (de Dios), como algunos de sus adeptos posteriores lo explican: No hay perjuicio en que un musulmán tome lo que le plazca de ellos y deje lo que le disguste, ¡porque todos ellos son códigos de ley válidos!


Ambas categorías de gente justifican su permanencia dividida por este hadiz falso: “La diferencia entre mi umma es una misericordia” -¡Así es como muchos de nosotros los oímos usar ésta evidencia!- ellos justifican el hadiz diciendo que el hadiz permite flexibilidad para la umma; además del hecho que estos “razonamientos” son contrarios a los versos explícitos del Corán y al significado de las palabras de los imams antes mencionados, de los cuales hay textos que refutan a aquellos.


Ibn al-Casim dijo:


“Escuché a Malik y a Lait decir algo diferente de los Compañeros del mensajero de Alá (P. B. E): ‘No es como la gente dice: “hay flexibilidad en ello”. No, no es como dicen; sino que es un asunto en el que alguien se ha equivocado y que alguien debe corregir’ ’’.


Ashjab dijo:


“Malik fue cuestionado sobre una persona que aceptó un hadiz narrado por gente confiable basada en los Compañeros del Mensajero de Alá (P. B. E): ‘¿Ves alguna flexibilidad ahí?’ a lo que contestó: ‘Por Alá que no, de modo que él tal vez esta en la verdad y la verdad puede ser una sola. Dos puntos de vista contradictorio ¡¿pueden ser ambos correctos?! La verdad y lo correcto son una sola.’ ’’.


Imám Muzani, un compañero de Imám Chafeí dijo:


“Los Compañeros del Mensajero de Dios (P. B. E) ciertamente diferían, y algunos de ellos corregían a los otros, algunos otros escudriñaban el punto de vista de los otros y detectaban falla de ellos. Si todo sus puntos de vista hubiesen sido correctos, jamás hubieran hecho tales cosas (corregir, analizar, etc. a los otros).


Omar ibn al-Jatáb se enojó una ocasión por la disputa entre Ubayy ibn Ka’b e Ibn Masud sobre la oración de una sola pieza de ropa. Ubayy dijo: ‘La oración en una pieza es buena y óptima’; Ibn Masud replicó: ‘Eso es solo si uno no tiene muchas ropas’. Así que Omar se enfureció y dijo: ‘¿Dos hombres de entre los Compañeros del Mensajero de Alá (P. B. E) estudiados y respetados son quienes disputan? Ubayy ha dicho la verdad sin importar lo que diga Ibn Masud. Si (vuelvo) a alguien disputar sobre esto yo le haré tal y tal’ ’’.



Imám Muzani también dijo:


“Hay quienes permiten diferir y piensan que si dos sabios hacen ichtijad en algún asunto y uno dice “Jalal”, mientras que el otro dice ‘Jaram’, ¡Entonces los dos han llegado a la verdad con su ichtijad! Siendo la cuestión ‘¿Es acaso este punto de vista que tienen, en base a las fuentes del quiyás (analogía)?’ si ellos responden ‘sobre las fuentes’, puede cuestionárseles ‘¿Cómo pueden estar basados en las fuentes siendo que el Corán niega las diferencias?’ Y si contestan ‘por la analogía’, puede decirse que ‘¡¿Cómo pueden las fuentes negar la diferencia y a su vez que se os permita por la razón de la analogía tener diferencias?! Esto es inadmisible para cualquier mente inteligente, dejándolo así a un hombre de ciencia (islámica).”


Pero si aún continúan diciendo: “Lo que ha citado del Imám Malik que la verdad una sola es, no plural, se contradice por lo que hay en Al-Madjal al-Fiqui del sheik Zarcaa’ (1/89): ‘Los califas Abu Yafar al-Mansur y después a-Rashid, propusieron elegir el mad-jab de Imám Malik y su libro al-Muwata como el código de ley oficial para el Imperio abbasí, pero Malik se los prohibió diciendo:[En verdad, los Compañeros del Mensajero de Alá (P. B. E) diferían en asuntos nada fundamentales y que se esparcieron en muchos pueblos, pero cada uno de ellos estaba correcto]’ ’’.


Yo les respondo: Este incidente con el Imám Malik (T. A. M. E) es bien conocido, pero su dicho al final de ‘pero cada uno de ellos estaba en lo correcto’ es sin fundamentos en cualquier otra narración o fuentes con las que me he topado, por Dios; excepto por una narración compilada por Abu Nu’aim en su Hilya al-Aulía (6/332), pero con una cadena de narradores que incluye al-Micdam ibn Daud, quien es tachado de entre los narradores como débil por Dahabi en a-Du’afa; no sólo eso, sino que las palabras son: ‘... pero cada uno de ellos estaba correcto a sus propios ojos’. De la frase ‘a sus propios ojos’ muestra que la narración  en el Mad-jal es fabricado. Si no, ¿de qué otro modo sería, cuando contradice lo que ha sido reportado por la autoridad de Imám Malik que la verdad es sólo una y no es plural, como hemos mencionado, estando de conforme con todos los imams, los Compañeros y sus sucesores, al igual que los imams de los cuatro imames muchtajids y otros? Ibn Abdúl Barr dice: “Si los puntos de vista conflictivos pudieran estar en lo cierto, los salafis (los primeros en el Islam) no se hubieran corregido unos a otros en el ichtijad, en sus juicios y en sus veredictos. La simple razón prohíbe que un algo y su opuesto puedan estar en lo cierto; como el viejo refrán dice:


“El hacer dos cosas contrarias iguales, es lo más absurdo que hay”


Dicen más aún: “Dado que dicha narración del Imám Malik es falsa, ¿por qué prohibió a Mansur que la gente se acercara a la Muwatta en vez de acceder  al deseo del Califa?”


Respondo: La mejor respuesta que he hallado a tal está en lo dicho por el hafiz Ibn  Kazir en su libro Sharj Ijtisaar Ulum ul Jadiz (p. 31), que el Imám Malik dijo: ‘Ciertamente la gente se acercó y conoció las cosas de las cuales no estamos enterados.’ Esta fue parte de la excelencia de su sabiduría e imparcialidad como las dijo Ibn Kazir (T. A. M. E).


Aquí se ha comprobado que toda diferencia es mala, ¡No una misericordia! Sin embargo, un tipo de diferencia es reprobable, tal como es la de los fieles seguidores de mad-jabs, mientras que la del otro tipo no son blasfemas, tal como la diferencia que los Compañeros tuvieron entre sí y de los imames que los sucedieron –Alá no levante con su compañía y nos haga capaces de continuar su camino-.


Por lo tanto, las discrepancias de los Compañeros no eran del mismo modo que las discrepancias de los mucalids. En breve, los Compañeros solamente disputaban cuando les era inevitable, pero solían odiar las disputas y las evitaban en lo posible; en cuanto a los mucalids, aún cuando también les es posible en gran medida evitar las discrepancias, no se ponen de acuerdo ni luchan por la unidad, más bien, sostienen las diferencias. Así que hay un enorme mar entre los dos tipos de personas en sus diferencias de opinión.


Todo esto fue desde el punto de vista de la causa



Ahora veamos las diferencias más obvias por razón del efecto.


Los Compañeros (T. A. M. E), a pesar de su bien conocidas disputas en temas intrascendentales, ellos fueron sumamente cuidadosos por preservar la unidad, manteniéndose alejados de cualquier cosa que pudiera crear divisiones entre ellos y separarlos en jerarquías. Por ejemplo, hubo entre ellos quienes aprobaron el decir la basmala

  en voz alta (en la oración) y aquellos que no; hubo quienes afirmaban que el levantar las manos (en oración) era recomendado y aquellos que no; hubo aquellos que afirmaban que tocar una mujer nulificaba la ablución y otros que no; pero, a pesar de todo ello, todos ellos rezaban juntos detrás de un imám y ninguno de ellos se hubiera negado a rezar detrás de un imám debido a la diferencia de opinión.


En cuanto a los mucalids, sus diferencias son totalmente adversas, porque ha causado entre los musulmanes divisionismos en el más alto grado que afectan al segundo pilar de la fe después de los dos testimonios de la fe: nos referimos a la oración [zalá). Ellos rehúsan rezar juntos detrás de un imám arguyendo que la oración del imám es inválida, o de mínimo dicen que es detestable, por ser de diferente mad-jab. Esto es lo que han oído y visto otros además de nosotros. Y cómo no ha de ser, cuando actualmente algunos libros de los famosos mad-jabs rigen tales cuestiones de invalidez o de desdén. El resultado ha sido que se han encontrado hasta cuatro mihrabs en algunas de las grandes mezquitas, en las cuales cuatro imams dirigían sucesivamente la oración y pueden encontrar todavía a la gente esperado por su imám, ¡¡¡mientras uno ya está dirigiendo la oración!!!

Para algunos mucalids las diferencias entre los mad-jabs han ido de mal en peor, que la simple unión matrimonial entre hanefitas y chafeítas no se efectúa. Un renombrado sabio hanefita, posteriormente apodado Muftí a-Zacalain (El muftí de humanos y genios), expidió un veredicto permitiendo a un hanefita casarse con una chafeíta, porque ¡¡“la posición de ella es como aquella de la gente del libro”!! Esto implica –porque los significados implícitos son aceptables a ellos- que en el caso contrario (un chafeíta con una hanefita). Esto no es permitido, ¡¡como si se tratara que se casa con un judío o cristiano, lo cual está prohibido en estos casos!!


Estos dos ejemplos, extraídos sólo de un millar que existen, son suficientes para ilustrar a alguien inteligente los efectos malignos de las diferencias de las generaciones posteriores y su insistencia al respecto, a diferencia de las discrepancias que tuvieron las primeras generaciones (los salafis), las cuales no causaron efectos adversos en la umma. Es por eso que ellos están exentos de los versos que prohíben división en la religión, a diferencia de éstas últimas generaciones. Pido a Dios nos guíe por el camino recto.


También quisiéramos que el daño causado por tales discrepancias se limitaran solo a ellos y no se extendiera a otras gentes que dan da’ua, porque ello sería bueno; pero tristemente es lo contrario, porque dejan ver a los incrédulos que sí hay discrepancias, obstruyendo así que mucha gente entre al Islam. El libro Zalaam min al-Garb de Mohámed al-Gazali (p. 200) registra el incidente siguiente:


“Sucedió que durante una conferencia sostenida en la Universidad de Princeton en EE. UU., en la cual uno de los conferencistas alzó la cuestión acerca de un tema que a los orientalistas y enemigos del Islam fascina: ‘¿Cuáles son las enseñanzas que los musulmanes hacen llegar al mundo para poder definir así el Islam hacia el cual ellos están invitando? ¿Son las enseñanzas islámicas tal como las entienden los sunnitas? ¿o son como las que son comprendidas por los imamí o los chiítas zeidi? Incluso, todos ellos se dividen más aún entre sí; algunos de ellos creen en el limitado progreso del pensamiento, mientras otros creen en ideas fijas obstinadamente.’ 


El resultado fue que los invitadores al Islam dejaron a los que fueron invitados en mucha confusión, ya que ellos mismos se confesaron confusos también.”


En el prefacio del libro La Guía al Sultán(Dios) para los Musulmanes de Japón (Hadiyya a-Sultan ilaa Muslimi Bilad Yaabaan) por ‘Alama Sultán al-Ma’sumi (T. A. M. E), el autor revela:


“Una interrogante me fue expresada por los musulmanes de Japón, de las ciudades de Tokio y Osaka, en el lejano oriente: “¿Cuál es el din actual del Islam?, ¿Qué es un mad-jab? ¿Es indispensable para alguien que ha sido honrado por el din del Islam, unirse a uno de los cuatro mad-jabs? O sea, ¿Debe ser malequita, hanefita, chafeíta o hambalita?, ¿O acaso no es necesario?”


Esto surgió porque (al parecer) una gran disputa, una vil discrepancia había pasado aquí cuando un numeroso grupo de intelectuales japoneses querían entrar al dín del Islam, y pudieran ennoblecerse por el noble imán [fe). Cuando ellos se disponían a hacerlo (convertirse) frente algunos musulmanes presentes en Tokio, algunos de la India dijeron: “Es mejor que ellos escojan el mad-jab de Abu Hanifa, porque él es luz para la umma”; alguna gente de Indonesia [Java) dijo: “No, ¡ellos deben ser chafeítas!” De modo que cuando los japoneses escucharon estas palabras, quedaron sumamente perplejos y renunciaron a su propósito original. ¡Es por ello que el tema de los mad-jabs se volvió un obstáculo en el camino de su aceptación al Islam!”


Concepto Erróneo 3: Otros tienen la idea de que a lo que los invitamos, el seguir la sunna y no aceptar las opiniones de los imams que la objetan, implica el completo abandono a seguir sus puntos de vista y beneficiarse de las opiniones e ichtijad de lo primero.


Respuesta: Esta idea está lejos de ser la verdad, pues es falso y obviamente errado, como evidentemente aclaramos en nuestras previas discusiones, que sugieren todo menos esto. Simplemente a lo que llamamos es que dejen de venerar el mad-jab como si fuera el din, colocándolo por encima del Corán y la sunna, tal como lo hacen para arreglar una disputa o para extraer un nuevo juicio para circunstancias inesperadas, como lo hacen los seudo juristas actuales cuando imponen nuevas reglas en asuntos sociales, divorcio, de matrimonio, etc., en vez de acudir al Corán y a la sunna para distinguir el mal del bien, la verdad de la mentira –y todo en base a su “la diferencia es una misericordia” para su cómoda y fácil conveniencia-. Cuán correcto es el dicho de Sulaiman Taymi (T. A. M. E):


 Si por aceptar las concesiones de cada ulema estás,

Por abrigar el mal harás.

En el libro Yaami’ Bayaan al-Ilm (2/90-1) de Ibn Abdúl Barr, quien al respecto dijo: “Hay ichmá (consenso de opinión) al respecto: No conozco otro punto de vista que lo contradiga.”


Estas tentadoras concesiones que se hacen por un ‘bien’, nosotros las rechazamos y es conforme al ichmá como han visto.


En cuanto al punto de vista de los imams que se benefician de ellos, y son ayudados por ellos a entender la verdad donde ellos han diferido y no hay texto alguno en el Corán y la sunna que lo aclare, nosotros no lo rechazamos. Al contrario, lo enfatizamos y nos da gusto, porque con ello hay beneficio inesperado para quien busca el camino trazado por el Corán y la Sunna.’Alama Ibn Abdúl Barr (T. A. M. E) dice al respecto (2/182):


“Es por ello, mi hermano, que debes preservar los fundamentos y ponerles atención. Debes saber que quien se hace cargo de cuidar las sunnas y los mandamientos establecidos en el Corán, toma en cuenta los puntos de vista de los juristas para asistirlo en su ichtijad, explorando ángulos diferentes para explicar y aproximarse a la suna, la cual conlleva diferentes significados posibles, sin seguir al mismo tiempo ciegamente la opinión de alguno de ellos en una sunna que deba seguirse sin el análisis correcto, ni tampoco ignorar lo que los ulemas mismos llevaron a cabo para preservar y reflexionar sobre las sunnas, pero síguelos en la discusión, entendiendo y analizando. Agradeciendo a su vez sus esfuerzos del cual ellos se han beneficiado alertando sobre varios puntos, halagándolos por sus conclusiones atinadas, como es en la mayoría de los casos, pero que no les aclara los errores al igual que ellos mismos no lo hicieron: Tal es la búsqueda del conocimiento que se une a la vertiente de los predecesores piadoso; así es el que realmente es guiado, un verdadero afortunado; y tal es así el adepto a la sunna de su Profeta (P. B. E) con la buena guía de los Compañeros (T. A. M. E).


Pero aquél que se abstiene del análisis, abandona el método que le hemos mencionado, disputa la suna con base a su opinión y deseo para acomodarlos solamente donde los propios puntos de vista  y deseos se acomodan a los suyos: esta persona está desviándose y llevando a otras por el mismo camino. Además, aquél que ignora todo lo que hemos mencionado y comienza a dar inconscientemente veredictos sin preparación, tal persona está aún más ciega y en un camino más desviado.”


Concepto Erróneo 4: Existe otro error comúnmente difundido entre los mucalids que les impide practicar la sunna que es aparentemente clara para ellos y que su mad-jab no concuerda  con ella: ellos piensan que practicar la sunna implica admitir que el fundador del mad-jab está completamente equivocado. Para ellos, encontrar errores en su mad-jab significa insultar al imám fundador. Siendo que no está permitido insultar a cualquier musulmán, ¿cómo puede ser que insulten a uno de nuestros imams?


Respuesta: Este razonamiento es totalmente laso y está lleno de incomprensión hacia la sunna, porque de otro modo ¿Cómo un musulmán inteligente arguye tal cosa?


El Mensajero de Alá (P. B. E) dijo: Cuando uno llega a un juicio, da su mayor esfuerzo y llegando al resultado correcto, tiene doble recompensa; pero si él juzga, haciendo su mejor esfuerzo y hace un mal juicio, él tiene una sola recompensa. Este hadiz refuta el argumento anterior y explica lúcidamente y sin problema que si alguien ‘tal y así está mal’ su significado en la Scharía es que ‘tal y así tiene una recompensa’. Así que sí es recompensado a los ojos que los hallan equivocado, ¿Cómo pueden acusar a éste último de insultarlo? No hay duda que este tipo de acusaciones son sin fundamentos y cualquiera que lo hace debe retractarse. De lo contrario él está insultando a un musulmán, y no solo a uno ordinario, sino a los imams de entre los Compañeros, los Sucesores y a los subsecuentes imams muchtajids, etc. Esto es porque sabemos con seguridad que estos personajes tan ilustres solían fallar y refutarse unos a otros. ¿Acaso es razonable decir: ‘Ellos se solían insultar unos a otros’? Pues no, porque como se reporta con veracidad que el Mensajero de Alá (P. B. E) amonestó a Abu Baker en su interpretación sobre el sueño de un hombre diciéndole: Has estado bien en parte y has fallado en parte. De modo que ¿Acaso él (P. B. E) insultó a Abu Baker con dichas palabras?


Uno de los efectos más sorprendentes de éste claro error es en el que  sus partidarios los previenen de no seguir la sunna cuando ésta no concuerda con su mad-jab, ya que para ellos practicarla significa un insulto para su imám, pues consideran que seguirlo es mejor a pesar de estar contrariando la sunna pensando que así lo honran y respetan. Es por ello que insisten en seguir sus opiniones para no faltarle al respeto, según ellos.


Esta gente ha olvidado esto (y no estoy diciendo que lo hagan a propósito) por dicho concepto, cayendo en un abismo peor del que pretendían salir. A esta gente se le debe decir: “si seguir a alguien significa que lo estás respetando y el oponérsele significa que lo estás insultando, entonces ¿Cómo es posible que te permitas oponerte al ejemplo del Profeta (P. B. E) y no seguirlo, prefiriendo seguir al imám del mad-jab en un camino diferente de la sunna, cuando el imám no es infalible e insultarlo no es Kufr? Si tu interpretas que oponerte al imám es un insulto para él, entonces oponerte al Mensajero (P. B. E) es más que obvio más insultante y esto sí es claro Kufr, del cual nos refugiamos de ello en Alá.” Si esto se les dice así, por Alá que ellos no podrán responderlo, a menos que alguien de los que replica de cuando en cuando: “Nosotros hemos dejado esta sunna confiando en el imám del mad-jab ya que él está más enterado de la sunna que nosotros.”


La respuesta a ello puede ser desde muchos ángulos, que ya han sido discutidos a lo largo de la introducción. Esto es el por qué sólo doy en breve una respuesta decisiva con el permiso de Dios y digo:


“El imám de sus mad-jabs no es el único que estaba más enterado de la sunna que ustedes. Es un hecho que hay docenas, no, miles y cientos de imams que también tenían más conocimiento sobre la sunna que ustedes. Por lo tanto, si una sunna auténtica llega a discrepar de sus mad-jabs y fue admitida por cualquier otro imám, es importante que acepten dicha sunna en tales circunstancias. Esto es porque sus argumentos antes mencionados no sirven de nada aquí, porque alguien que se les ponga enfrente dirá: ‘Nosotros hemos aceptado ésta sunna confiando en nuestro imám, quien la aceptó.’ Bajo dichas circunstancias, seguir al susodicho imám es preferible que seguir al imám que ha discrepado de la sunna”


Esto está claro y no confunda a nadie, Dios queriendo.


Por todo lo anterior, puedo decir:


Puesto que este libro ha sido compilado con las auténticas sunnas reportadas del Mensajero (P. B. E) sobre la descripción de su oración, nadie tiene excusa para no actuar conforme a ella, porque no hay nada que los ulemas hayan unánimemente rechazado, cosa que nunca harían. De hecho, en cada caso, muchos de ellos han adoptado la sunna auténtica. Cualquiera de ellos que no lo hiciera así está dispensado y recompensado con una bendición, porque la información no le llegó de ningún modo o le llegó pero de una manera que no constituyera una prueba sólida o debido a otras razones que son bien conocidas entre los ulemas. Sin embargo, aquellos que les sucedieron que conocieron la información exacta no tienen excusa para continuar con sus opiniones. Más bien, están obligados a seguir la información desechando lo erróneo.


Esto ha sido el propósito de la introducción. Alá Todopoderoso y Sublime dice:


“¡Creyentes!¡Escuchad a Alá y al Enviado cuando éste os llama a algo que os da la vida!¡Sabed que Alá se interpone entre el hombre y su corazón y que seréis congregados hacia Él!”



Alá dice la verdad. Él muestra el camino y Él es el mejor para proteger y el mejor para auxiliar. Que Alá honre y salude a Mohámed, a su familia y a sus Compañeros. Alabado sea Alá, Señor del universo.



Mohámed Nassir-Eddin al-Albani


Damasco 28/10/1389 Hégira


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