9- Personas que me han enseñado

        Terminé mis estudios de Pedagogía en 1982 y continué haciendo los cursos de doctorado mientras colaboraba en actividades de formación del profesorado en la propia universidad. Empecé a trabajar en la enseñanza en 1983 y desde entonces he estado la mayor parte del tiempo en la etapa infantil. En 2001 comencé una nueva etapa como asesora de educación infantil y primaria.
        Creo que aprendí mucho en la Universidad, pero más todavía durante el ejercicio docente. Para ser más exactos, a partir de aquel otoño de 1995 en que descubrí que los niños y niñas de 4 ó 5 años podían tener sus propias ideas acerca del sistema de escritura, a pesar de que sus maestras habíamos evitado cuidadosamente cualquier contacto con la lengua escrita salvo enseñar las vocales a los 4 años.
        Desde entonces han sido varias las personas que, en diferentes momentos y por diferentes razones, han alimentado mi ilusión por mejorar los procesos de alfabetización. Gracias a todas ellas:
  • Loli Tejero era asesora de educación infantil en el COP de Getxo y coordinaba el seminario en el que abordamos el tema de la lectura. Después de conocer otras propuestas nos dió la oportunidad de conocer la propuesta constructivista y de continuar formándonos en los seminarios que se sucedieron.
  • Elena Laiz era maestra en una pequeña escuela de Gipuzkoa y fue la que nos dió a conocer, por mediación de Loli, las investigaciones de Emilia Ferreiro y Ana Teberosky, así como las propuestas de trabajo en el aula que de ellas se derivaban.
  • Myriam Nemirovsky continuó la formación iniciada con Elena y nos enseñó a trabajar en las aulas de infantil diferentes tipos de texto. También nos invitó a compartir en los seminarios la experiencia de "escribir y mejorar el borrador". Sus visitas eran una inyección de ilusión y ánimo.
  • Mis propias hijas entonces tenían 5 años. Fue crucial constatar que sus conocimientos acerca del sistema de escritura no tenían nada que ver con el trabajo sistemático con las vocales realizado en el aula de 4 años, el mismo que yo seguía haciendo con mis alumnos y alumnas.
  • Los niños y niñas que en aquellos años estaban en nuestras aulas de infantil fueron los protagonistas de nuestra ilusión por cambiar las prácticas de alfabetización.
  • Las familias, porque al explicarles lo que hacíamos en las aulas, consolidábamos nuestros nuevos aprendizajes como docentes. 
  • Miriam Brea hacía las prácticas de magisterio en mi aula y ya había estudiado en la formación inicial lo que yo empezaba a descubrir en la formación permanente. Gracias a ella empecé a cambiar las prácticas en el aula con menos miedos.
  • Uri Ruiz Bikandi era la profesora de Miriam en la Escuela de Magisterio. 
  • Compañeras de centro y de seminarios, pues vivimos durante aquellos años un auténtico aprendizaje entre iguales compartiendo dudas, progresos, experiencias...
  • Isabel Solé, Delia Lerner, Liliana Tolchinsky, Neus Roca...y otra vez Elena Laiz, que nos han acompañado en el largo proceso de cambio metodológico.
  • Emilia Ferreiro, a quien tuvimos ocasión de escuchar en las Jornadas de Historia, usos y aprendizaje de la lengua escrita de Aranjuez y Zaragoza. Sus palabras no se olvidan fácilmente.

       Myriam Nemirovsky ha recibido el Sello europeo 2011 a la trayectorioa profesional en el ámbito de la Innovación educativa

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