Cuentos

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A CORA NO LE GUSTAN LAS MATEMATICAS

 



Cora no quiere ir a la escuela toca Matemáticas una asignatura que no le gusta. Pero, al igual que todos los días, se levanta con tiempo suficiente para lavarse y desayunar. Peinándose frente al espejo nota que bajo su espesa melena castaña crece una línea de largos pelos oscuros, estos vellos nacen al borde de

sus orejas.

-¡ Abuelita, abuelita ¡ -

Al momento Clorinda se encuentra a su lado .

-!Mira, mira mis orejas ¡ – grita - Me estoy convirtiendo en burra – asustada – debe ser porque no me gustan las matemáticas .

-Mi niña no veo nada raro en tus orejitas.- tranquilizándola.

Cora la mira sin comprender como no ve los enormes pelos que crecen en sus orejas “la abuelita está muy viejita - piensa- no se da cuenta de lo que me pasa”.

-Hoy no iré a la escuela. No puedo ir así.

Poniéndole la mano en la frente Clorinda le dice.

-Si, estás afiebrada. Vuelve acostarte. Te prepararé un tazón de caldo de pulpo.

Acostada en su cama Cora no logra descansar. Siente que cada minuto que pasa sus orejas crecen , aletean primero suavemente luego, cada vez más y más ligero.

Las orejas guían a Cora por los aires el viento tibio azota su cara pues, el día se presenta caluroso.

-¡ Arre burrita “Cora la Voladora” ¡– Señoras y señores, ella es la novedad del circo “ La Armónica “ – anuncia por el altavoz “ Colorito “ el payaso ante los aplausos, gritos y silbidos del público la “ Burrita Voladora “, se sube al taburete y levanta una pata luego la otra imitando una bailarina bajo la mirada amenazante del domador que cada cierto tiempo hace restallar su látigo en el piso

No quiero ser una payasa de circo, quiero ser Cora ir a la escuela aunque tenga que estudiar Matemáticas. Quiero ver a mi abuelita “- piensa asustada- la burrita.

Quiere hablar, ninguna palabra sale de su boca solamente gruñidos.

Por la noche acostada en el pajar de su jaula escucha sollozos en la de los elefantes.” Debe ser Dumbo “ – no le gusta estar aquí- reflexiona.

-¡Dumbo, Dumbo ¡ - llama

-Ah ¿ Eres tu Cora? . Quiero irme a mi casa - solloza – A ti se te ocurrirá alguna idea de como escapar, ya que antes fuiste humana; ustedes los humanos son más inteligentes que nosotros, por eso nos dominan.

-Si eso me enseñaron en la escuela. Tengo que pensar como si fuera humana.

Cierra los ojos y se cubre la cabeza con las patas para pensar.

Al poco rato grita:

-¡ Dumbo prepárate para viajar ¡ -

Cora ocupando las pezuñas como manos, gira el picaporte de la puerta de la jaula que se encuentra sin candado de la misma manera abre la de la celda de su amigo.

Es más de media noche un mantel plagado de estrellas luminosas con una gigantesca luna alumbra la ciudad. Montando a Dumbo como si fuera un caballo Cora la “ Burrita Voladora “vuela hacia su casa y el elefante volador retorna hacia la selva africana.

-Despierta Cora es hora de ir a la escuela - dice Clorinda.

La niña mira alrededor confundida.

-¿Abuelita qué hora es? – y palpándose las orejas – ¿no tienen pelos verdad?

-¡ Pero qué ocurrencia la tuya esa! – dice Clorinda moviendo la cabeza.

-Soñé que me convertía en burra y trabajaba en el circo de Dumbo donde tenía que bailar porque si no me daban de latigazos.

-Eres floja para estudiar Matemáticas. Recordaste el cuento que te conté de cuando era niña y los niños que obtenían mala nota la profesora los colocaba en una fila con un sombrero de orejas de burro los demás, se burlaban de ellos.

-¿ Abuelita – pregunta Cora palpándose la cola – me está creciendo el rabo de una burra ?

-Si – dice su abuela palpándole un pequeño rabo – en verdad te está creciendo la cola que tienen las burras.

-¡ Qué alegría no iré nunca más al colegio ! - exclama batiendo palmas.



ABUELA CLORINDA BUSCA PROFESORA PARA SU NIETA


Clorinda se encuentra preocupada porque su nieta de siete años aún no lee ni escribe. Ella no puede enseñarle porque está casi ciega.

Calándose el sombrero con hipo camina hacia el claro del bosque y se sienta bajo un nogal a aplaudir. Al décimo aplauso aparecen: Blanca Nieves, Cenicienta, Bella Durmiente, Caperucita Roja y Alicia.

-! Hip, hip, hip! - hipa el sombrero, tan contento como ella, por la llegada de las amigas.

La abuela dice:

-Todas pueden ser buenas profesoras para mi nieta pero, necesito solo una:

-Cenicienta - dice – dulcemente:

-Además de leer aprenderá a cocinar.

-Además de leer entonaremos canciones mineras.- dice; - Blanca Nieves.

-Además de leer conversaremos con los pájaros.- dice :- la Bella Durmiente.

-Son ustedes muy amables, pero solo una será la profesora de mi nieta.

-Nosotras no hemos dicho lo que queremos enseñar a Cora – comentan al unísono Alicia y Caperucita.

-¡Y que le enseñarían ustedes si son poco más grandes que ella ¡ - exclama- la abuela -

Cora que viene volando en la escoba de Clorinda oye lo último que dijo la anciana:

-Quiero que la Caperuza y Alicia sean mis profesoras abuelita. Caperucita me enseñará a huir del lobo y Alicia los juegos del País de las Maravillas.

Ante la ocurrencia de la niña la abuela vuelve a aplaudir su sombrero a hipar más fuerte y Blanca Nieves, Cenicienta y Bella Durmiente tomándose de las manos hacen una ronda alrededor de las niñas mientras, el lobo escondido detrás de un arbusto las mira con la lengua fuera.