Inicio‎ > ‎

Ciencia Ficción

Aficionado a la  ciencia ficción (CF) desde chamaco, sin duda por  las viejas series de televisión que pasaban en el Canal 5 de la Ciudad de México en los años setenta, debo haber descubierto el gusto por  los cuentos y su lectura gracias a Alejandro Aura, quien tenía un espacio en un programa de TV en el que leía cuentos de CF, y también por  la revista Contactos extraterrestres,que aunque enfocada como su título lo indica a la "ufología", casi siempre incluía un cuento  de CF o un artículo relacionado.

No me considero escritor, aunque he incursionado un poco (muy poco en realidad) en el oficio. Mi primer intento por escribir CF fue verdaderamente vergonzoso, pues aunque se trataba, si la memoria no me falla, de algún concursillo o tarea escolar de la primaria o secundaria,  "mi cuento" no era otra cosa que un vil plagio de alguno de los que le escuchara a Alejandro Aura.

El segundo intento no fue mucho mejor. Después de leer "Crónica del Gran Reformador", cuento con el que Héctor Chavarría ganara el II Premio Nacional Puebla de Cuento de Ciencia Ficción en 1985, se me hizo fácil intentar hacerle al escritor y aunque esta vez ya no le copié a nadie, el resultado fue tan horrible que confío en que el titulo de tal engendro que me atreví a mandar al concurso del año siguiente (¡!) nunca salga a la luz y que permanezca, como debe, en el fondo de mi recuerdos.

Entre 1995  y 1997,  gracias al apoyo de la Facultad de Ciencias, edité junto algunos compañeros  como Amanda Castillo Cobián, Francisco Botello, Carlos Ángles, Sidhartha Neri y varios más, un discreto  fanzine al que titulamos  ¡Nahual!, y del cual salieron sólo seis números.

La verdad, no nos fue nada mal. En su momento hasta llegamos en pensar en que sería posible hacer algo más profesional  y si no continuamos con el proyecto fue debido a nuestras pésimas habilidades mercantiles.

En el 2002 intenté reencarnarlo  virtualmente con  El oscuro retorno del hijo del ¡Nahual! (ORHN), pero no funcionó como esperába. La respuesta por parte de la comunidad cienciaficcioñera fue, con sus excepciones, de lo más desalentadora de modo que sólo puse en línea tres números.

Solía gustarme hacerle a la escribida y aunque no tengo muchos cuentos terminados, llegué, aunque usted no lo crea y yo tampoco, a publicar un par por aquí y por allá, como en la revista Umbrales, en Axxón, y en la edición Mexicana de Asimov. También me han publicado en algunos sitios y blogs en Internet, lo cual siempre es de agradecer.

Una de las ventajas de tener tan pocos trabajos publicados es que es muy sencillo hacer un listado. A la fecha -o al menos, hasta donde sé-, mis cuentos  publicados de una u otra forma  han sido:

   Tenía que llegar al metro

   Al cielo por un momento

   Sólo una teoría

   Adios

   ¡A espantar a su abuelita!

   El Rescate (sin duda mi favorito)
  • Asimov No. 9.  Editado por Salomón Bazbaz (1996)
  • Axxón No. 104 (2000).
  • "Bajo el signo de Alpha" (2000). Una antología virtual que la planilla homónima editó como parte de su campaña para ganar la presidencia de AMCyF. Lo malo es que mi cuento se publicó sin nungún formato y la verdad, quedó casi ilegible.
  • "La ciencia ficción en México" (2004). Antología de Gonzalo Martré editada por el Instituto Politécnico Nacional.


Recuerdo haber leído en algún lado que dos de los cuentos de arriba fueron publicados también en la revista Umbrales, de Federico Schaffler, pero como nunca tuve el gusto de tener en mis manos esos ejemplares, para mí sigue siendo una leyenda.

En 1997  tuve la oportunidad de participar en la III Convención de Ciencia Ficción y Fantasía "Alfredo Cardona Peña",
organizada por la  Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía (AMCyF), en la mesa redonda Los fanzines, ¿antesala editorial?, y en el I Festival de Ciencia Ficción y Fantasía organizado por el Círculo Independiente de Ficción y Fantasía y la Universidad Autónoma de Tlaxcala, presentando nuestro fanzine.

En el 2000 fui uno de los vocales de la directiva de la AMCyF con Federico Schaffler como presidente, pero pedí mi baja antes de finaizado el periodo de dos años correspondiente pues la verdad, como yo no hacía nada, no le veía el caso a estar ahí.

Desde hace ya varios años dejé de intentar escribir, al menos, de manera regular. La musa ha muerto, me temo.

Pero el gusanito por la CF y su difusión sigue, aunque muy disminuído. Por ejemplo, en En 2007 incursioné en el mundo del podcast, con Estrellas Errantes, "El podcast de cuentos de Ciencia Ficción", con el que pretendía dar a a conocer en la medida de lo posible algunos cuentos de autores mexicanos. Aunque me gustó hacerlo, suspendí el proyecto después de seis emisiones.





Subpáginas (1): Enlaces
Comments