El Cultivo de la Sabila

Adaptación de un libro escrito en el Salvador  sobre el texto original. El valor que esta representado en el cuadro de costos requiere  adaptarse, no reconozco la moneda ni la conversión 10 años atrás. Al respecto se anexan dos notas sobre el cambio de la moneda, muy interesantes por cierto.

EL CULTIVO DE LA SABILA ( Aloe vera barbadensis )

INTRODUCCIÓN

La Sábila ( Aloe vera ), es una planta que pertenece a la familia de las liliáceas. Se parece a
un pequeño maguey. Es perenne, de rizoma largo. Se propaga por división de mata. Y tiene
un hábito de crecimiento herbáceo. El análisis fitoquímico de la Sábila refleja que tienen
aceites esenciales, alcaloides, glucósidos cardiotónicos, taninos, glucosa, proteínas y
resinas. De la Sábila se emplean la raíz, el tallo y las hojas. Esta planta tiene propiedades
medicinales para combatir el dolor de cabeza, es estomaquica, para infecciones cutáneas,
para el control de las paperas, para amenorreas y es usada como purgante. Es originaria del
continente Africano, habiendo sido introducida al nuevo mundo por los Jesuitas españoles
en el año de 1590, durante la época de la colonia. La especie cultivada en El Salvador es
la Aloe vera barbadensis.

ASPECTOS BOTÁNICOS:
CLASIFICACION BOTÁNICA:
Reino: Vegetal
Tipo: Fanerógama
Subtipo: Angiosperma
Clase: Monocotiledóneas
Orden: Lilifloras
Familia: Liliáceas
Subfamilia: Liliodeas o Asfodeloideas
Género: Aloe
Especie: Vera
Nombre científico: Aloe vera L.
Nombre vulgar: Zábila
Otras especies:
Aloe mexicano: Aloe de México
Aloe ferox: Acibarero
Aloe variegata: Zábila o Sadiva.
TALLO:
Es corto y grueso, alrededor de él van creciendo las hojas en forma de rosetón hasta
alcanzar la altura de un metro. Puede vivir hasta dos años de edad( diez años)
HOJAS:
Las hojas son llamadas pencas, son grandes, gruesas, suculentas o carnudas, cortas,
anchas, con dientes doblados hacia arriba, con puntas agudas y espinas en los bordes. Estas
contienen una gelatina que es llamado acíbar, y es lo que se explota comercialmente. Este
es un jugo amarillo y amargo. En él se encuentra la aloína.
FLOR:
Las flores son largas en forma de tubo y de color rojizo-anaranjado. La
inflorescencia está sobre un eje cilíndrico, escamoso, que lleva flores anaranjadas,
amarillas, en corimbos espigados. El cáliz es tubuloso, casi cilíndrico, de seis divisiones
verdosas en limbo, mientras que el resto es rojizo anaranjado. Los estambres salen fuera del
cáliz.
FRUTO :
El fruto es una cápsula oblonga, marcada con tres ranuras, de tres celdas, con
granos aplanados y angulosos.
SEMILLA:
Las semillas no son fértiles, por lo que no se pueden usar para propagar la planta.
RAIZ:
La raíz es larga, formando un rizona que puede ser dividido para propagar la planta.
Cuando se efectúan prácticas culturales y se corta el rizoma se da origen a una nueva
planta, llamada hijos. Estos sirven para continuar propagando la plantación.
REQUERIMIENTOS DE CLIMA Y SUELO:
La Sábila como todo ser vivo responde a las buenas condiciones, sin embargo se ha
desarrollado en suelos pobres.
USOS:
Champús, cremas, jugo, Sábila en polvo ( obtenido por deshidratación y
micropulverización ), y Sábila liofilizada ( obtenida por cryocencentración)
Cosméticos, productos medicinales,
Del Aloe se obtienen ácidos colorantes
VALOR MEDICINAL:
Resina : 40-80 %
Aloína: 20 %
Proteína: 0.013 %
Vitaminas: A, C, E, B12, Caroteno, Acido fólico, Niacina, Riboflavina, Tiamina.
Minerales: Calcio, Magnesio, Potasio, Sodio, Hierro, Aluminio,
VARIEDADES RECOMENDADAS:
En el país la variedad recomendada es la Aloe vera barbadensis.
SIEMBRA
La siembra del Aloe vera en el campo se hace por transplante, para lo cual es necesario
producir las plantitas en vivero y luego llevarlas al campo definitivo. Estas plantitas pueden
reproducirse por división de la raíz o rizoma mientras la planta está sembrada
produciéndose las plantitas que pueden sembrarse en bolsas y mantenerse durante dos
meses antes de llevarlas al terreno definitivo.
EPOCA DE SIEMBRA:
La época de siembra es cuando inicia la lluvia, en los meses de mayo a junio, y si se tiene
condiciones de riego puede establecerse en cualquier época del año.
SISTEMAS DE SIEMBRA:
La sábila se siembra directamente al sol, sin embargo puede sembrarse a media
sombra, para evitar que la planta sea sometida al stres que dan las condiciones de altas
temperaturas. El distanciamiento de siembra es de 0.50 m. entre plantas y 0.70 m. Entre
surcos para que tengan un buen desarrollo de las pencas que son las que se comercializan.En Colombia se acostumbra sembrar con distancias 1m x 1m para la vocación gel, para la vocación aloina que no es usual en Colombia si se recomienda estas distancias y aun menos.

SUELOS Y PREPARACIÓN
SUELOS:
La Sábila tiene una amplitud de adaptación a diferentes climas y suelos, pudiendo
encontrarse creciendo en suelos con pendientes del 30%, con pobreza en la fertilización y
poca suelo fértil, sin embargo podemos encontrarla en suelos planos o ligeramente
inclinados y en zonas de riego.
PREPARACIÓN DE SUELOS:
En primer lugar debe de prepararse la mezcla terciada de tierra, materia orgánica y
arena para el desarrollo de las plantitas en bolsa. Luego cuando las plantas ya enraizadas
después de los dos meses, y se llevan al lugar definitivo, es necesario hacer hoyos para la
siembra. Sería preferible para lograr el mejor desarrollo de las pencas y la mejor calidad de
la gelatina donde se encuentra la Aloina, que los hoyos de siembra tuvieran materia
orgánica. Si el terreno es inclinado es necesario hacer obras de conservación de suelos para
evitar que la capa de suelo se erosione perdiéndose la fertilidad del mismo, manteniendo así
la productividad del terreno y los buenos rendimientos en la plantación. Es necesario
también que exista facilidad para sacar las hojas de sábila al momento de la cosecha.
SIEMBRA DE MATERIAL VEGETATIVO MEJORADO
En el país no existe producción de material mejorado, sin embargo puede
sembrarse material vegetativo que provenga de plantas que den buenos rendimientos de
pencas y buena calidad de gel, ya que la propagación es vegetativa formándose
plantaciones clonales. En este aspecto son importantes las observaciones que el agricultor
haga en su plantación, quien debe conocer la calidad del material que ha sembrado en su
propiedad.
DISTANCIAMIENTO DE SIEMBRA:
Los distanciamientos pueden variar de acuerdo con las condiciones del terreno,
pudiendo llegar a tenerse densidades de población que van desde las 2500, 5.000, 10.000,
20.000 y 30.000 plantas por hectárea. El distanciamiento recomendado es de 0.50 m. Entre
planta y 0.70 m. entre surcos para que las pencas tengan un buen desarrollo, lo que da una
población de 20.000 plantas por manzana o 28.571 plantas por hectárea.
CANTIDAD DE SEMILLA:
Si se siguen estas recomendaciones se necesitarán producir 21.000 plantas por
manzana que incluye un 5 % de plantas extras por cualquier pérdida en el manejo de las
plantitas al momento del traslado para el lugar de siembra definitivo.
MANEJO AGRONOMICO DEL CULTIVO:
FERTILIZACION:
La fertilización recomendada al momento de la siembra es de una 15 gramos o
media onza por planta, lo que equivale a 632 libras de fórmula 16 – 20 – 0 , por manzana.
A los dos meses más tarde se aplicará la misma dosis de sulfato de amonio, al igual que a la
salida de lluvias. Es importante que exista humedad en el suelo para efectuar las
fertilizaciones. Si se hace un manejo organico del cultivo, para la producciones de gel con certificacion, se buscaran fuentes naturales de estos nutrientes. El uso de fertilizantes de sintesis como el sugerido seria inapropiado.
ENFERMEDADES:
Cuando hay exceso de humedad en el suelo las enfermedades mas comunes son
producidas por los hongos de los géneros Pythium, Phytophthora y Fusarium que ocasionan
pudriciones en las raíces, por lo que suelo donde se siembra debe tener buen drenaje interno
y externo. En terrenos donde exista buen drenaje las pérdidas por enfermedades serán
mínimas. También es necesario controlar el pH de los suelos que no sean demasiado ácidos,
para disminuir el ataque de hongos o bacterias.
CONTROL DE MALEZAS:
El control de malezas será necesario hacerlo en forma manual para evitar daño a las
plantaciones ya que no hay experiencia con el uso de herbicidas en este cultivo.
COSECHA:
Una vez establecida la plantación la cosecha se puede comenzar entre los seis u
ocho meses, pudiendo llegar a producir 10 libras por planta en condiciones ideales, sin
embargo queremos ser conservadores en la producción por planta y hemos considerado que
con una densidad de población de 20.000 plantas por manzanas podemos tener una
producción de 30.000 libras por manzana las cuales al venderse en cantidad se le ha fijado
un precio de ¢ 1.75 por libra generando ingresos de ¢ 52.500.00 por manzana.
Se cosechan las hojas basales que son las están más desarrolladas. Estas deben
cortarse con un cuchillo bien afilado, haciendo el corte con chaflán para evitar que se pudra
la planta especialmente en la época lluviosa. Las pencas cosechadas deben de tratarse con
cuidado para evitar estropear las pencas y que pierdan calidad por el mal manejo de la
cosecha.
VIII COSTOS DE PRODUCCIÓN
CONCEPTO
UNIDAD
CANTIDAD
COSTO
UNIDAD
Colones
COSTO
PARCIAL
Colones
COSTO
TOTAL
Colones
TIERRA 1000.00
Alquiler Mz. 1 1000.00 1000.00
INSUMOS 1930.5
Fertilizante
Fórmula 16-20-0 Libras 608 2.20 1337.6
Sulfato de Amonio Libras 304 0.85 258.4
PESTICIDAS
Volatón 2.5 G Libras 50 4.45 222.5
Carbendacin Litro 0.4 280.00 112.00
MANO DE OBRA 3447.5
Semillero de 1200 m2
Hechura y
desinfección
Jornal 1.5 35.00 52.50
Siembra Jornal 2 35.00 70.00
Limpias Jornal 1 35.00 35.00
Riegos y mantenim. Jornal 5 35.00 175.00
Aplicac.de insecticidas Jornal 1 35.00 35.00
Preparación de tierra
Ahoyado Jornal 33 35.00 1155.00
Arrancado de plantas Jornal 4 35,00 140.00
Acarreo de plantas Jornal 5 35.00 175.00
Siembra de plantas Jornal 10 35.00 350.00
Labore culturales
1 limpia Jornal 8 35.00 280.00
1 fertilización Jornal 2 35.00 70.00
2 limpia Jornal 8 35.00 280.00
2 fertilización Jornal 2 35.00 70.00
Aplicac. de funguicidas Jornal 2 35.00 70.00
Cosecha
Corte Jornal 10 35.00 350.00
Transporte interno Jornal 4 35.00 140.00
Costo total Directo 6378.00
Administración 3 % 191.34
Imprevistos 5 % 318.90
Subtotal 6888.24
Intereses 20 % 1377.65
TOTAL 8265.89
PRODUCCION Libras 30000 1.75 52.500
BIBLIOGRAFÍA:
1 – De comunidad a Comunidad. Boletín # 7. APROCSAL. Asociación de Promotores
Comunales Salvadoreños.
2 – Proyecto de Desarrollo Agroindustrial Rural de El Salvador.MAG/BCIE/IICA.
Inventario Productivo e Institucional. 2000.
3 – Manual para la elaboración artesanal de pasta de Zábila.IICA, Fundación CIEPE,
PRODAR, 1998.

 

En el año 2001 un dolar equivale a 8.75 colones del salvador.  

 

   
 

En la antigüedad solía medirse el valor de las cosas estableciendo un valor comparativo con respecto al objeto más codiciado del lugar.   Esto hace comprensible el porqué nuestros antepasados precolombinos utilizaran el cacao como moneda, pues consideraban el chocolate como la bebida de los dioses.

Si bien el trueque fue una forma de comercio que se conservó hasta el presente siglo, el uso del cacao como valor de cambio, data del auge de la civilización Maya.  La unidad monetaria del cacao era el Xontle, que estaba formado por 400 almendras de cacao.

Posteriormente, los españoles introdujeron en el país el uso de su moneda:  el Real.  Pero el cacao se siguió usando a razón de 200 almendras de cacao por un real.

Las primeras monedas que circularon en nuestra tierra fueron acuñadas en España, hasta que, finalmente en 1731, se fundó la primera Casa de la Moneda en Guatemala.  Sin embargo, las monedas más usadas durante la colonia fueron los llamados macacos o morlacos.

Los macacos eran piezas de plata de forma irregular, acuñadas en Perú o México, en su mayoría, que se cortaban con tenaza y tenían grabadas las columnas de Hércules con la inscripción "Plus Ultra".   En grandes cantidades eran aceptadas por su peso en metal más que por su valor nominal.    Los macacos se siguieron usando después de la Independencia de los países centroamericanos y el 9 de julio de 1856 se estableció su curso legal.
Al mismo tiempo que los macacos, aparecieron las fichas de finca, que eran una especie de monedas fabricadas de latón.   Casi todas tenían forma circular y se diferenciaban entre sí porque tenían grabado el nombre de la finca que las emitía.   Estas fichas de finca eran utilizadas para pagar a los colonos por su trabajo y éstos, con las fichas, adquirían en las tiendas de la localidad, los bienes que necesitaban.

Durante el período de la Federación Centroamericana, el sistema monetario colonial no cambió.   Se usó el peso de plata, equivalente a 8 reales, como moneda principal, pero se acuñó la primera moneda regional, cuyo objetivo fue conmemorar la Independencia.   Los primeros cambios ocurrieron después, cuando el Gobierno decretó la acuñación de una moneda nacional en oro y plata.   Las piezas de plata tenían una "R" que significaba "Real" y las de oro una "E" por Escudo.

En 1883, bajo la presidencia del doctor Rafael Zaldívar, se decretó la Primera Ley Monetaria, adoptándose el Peso como unidad monetaria y se descartó el sistema español de división del Peso en 8 reales, estableciéndose por ley el sistema métrico decimal, donde el peso equivalía a 10 reales.

A fines del siglo XIX, aparecen los primeros billetes de banco en El Salvador.   Estos pasaron a jugar un papel importante como instrumento de cambio, como unidad de medida del valor de los bienes y como elemento de ahorro.  La emisión de los billetes estaba a cargo de bancos particulares autorizados por el Gobierno.

Los primeros billetes salvadoreños fueron emitidos por el Banco Internacional, fundado en 1880.   A este banco le fue otorgado el derecho exclusivo de emitir billetes que debían ser recibidos en oficinas públicas.   Después, se autorizaron otros dos bancos de emisión:   el Banco Occidental y el Banco Agrícola Comercial.

El 28 de agosto de 1892, durante la presidencia del General Carlos Ezeta, se inauguró la Casa de la Moneda.   Además, el 1 de octubre del mismo año, como homenaje a Cristóbal Colón, en el IV Centenario del Descubrimiento de América, el Poder Legislativo reformó la Ley Monetaria de 1883, cambiando el nombre de nuestra unidad monetaria de Peso a Colón.   Se decretó que su valor con respecto al dólar fuera de ¢2.00 por US$1.00.

En 1919 se decretó la Segunda Ley Monetaria que estipulaba que las monedas desgastadas por el manejo diario serían retiradas de la circulación y las piezas recortadas o perforadas no serían de curso legal.  Además, quedaba prohibido usar fichas, vales, etc., en sustitución de la moneda.   Esta contravención sería penada por la ley.   Asimismo, definía que el Ministerio de Hacienda tendría el control de la circulación monetaria.

El Salvador vivió una época de prosperidad económica en la década de 1920 a 1930.  Pero después, la depresión mundial, la caída de los precios internacionales del café y la falta de control en el sistema monetario, traerían como consecuencia la mayor crisis económica de El Salvador.

El país no tenía una institución que técnicamente se dedicara a velar por que la moneda mantuviera su valor y a cuidar de las actividades que realizaban los bancos.  Por esta razón, el Gobierno contrató un experto inglés llamado Frederick Francis Joseph Powell, para que analizara la estructura bancaria del país.   El Sr. Powell en su informe, concluyó que el sistema bancario debería organizarse con un banco central dentro del sistema tradicional, con funciones de mantener y resguardar la moneda y el crédito y de emitir billetes, teniendo como uno de sus objetivos asegurar el valor externo del Colón, que era la moneda nacional.

Fue así como el 19 de junio de 1934, a iniciativa del Poder Ejecutivo, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Creación del Banco Central de Reserva de El Salvador, institución que tendría como principal objetivo, controlar el volumen del crédito y la demanda de moneda circulante y la facultad exclusiva de emitir billetes.  A partir de su creación, el Banco Central de Reserva fue el único que emitió billetes.

El 31 de agosto de 1934, el Banco Central de Reserva de El Salvador, puso en circulación la primera familia de billetes en la historia de El Salvador, en las denominaciones de uno, cinco, diez, veinticinco y cien colones.   A esta familia se le añadió el billete de dos colones, en 1955, y el de cincuenta colones, en 1979.

Estos billetes se fueron modificando por separado, cambiando un poco su diseño o desapareciendo en algunas denominaciones y apareciendo otras nuevas, pero no se volvió a emitir una nueva familia de billetes completa sino hasta en 1997.

     

El Banco Central de Reserva emitió en 1997 la segunda familia de billetes en la historia de El Salvador.   Con esta nueva familia se introdujo el billete de doscientos colones.

A partir del 1 de enero de 2001, con la entrada en vigencia de la Ley de Integración Monetaria -LIM-, se autoriza además como moneda de curso legal en El Salvador, el dólar de Estados Unidos (Art. 3 de la LIM).   La Ley establece la circulación de ambas monedas, el dólar y el colón (Arts. 3 y 5), y estipula el cambio de ¢8.75 por un dólar (Art. 1).

Han transcurrido más de 500 años desde que nuestros antepasados usaban el cacao como su moneda, como su manera de medir el precio de las cosas.   La evolución del sistema monetario salvadoreño ha caminado, durante todos estos años, a la par de la transformación de nuestra economía, de nuestra sociedad y de la manera de ver el mundo que hemos tenido en las diferentes etapas de nuestra historia.

Hoy, los salvadoreños nos estamos modernizando para avanzar junto con el resto del mundo, hacia nuevos niveles de desarrollo humano y progreso en todos los campos de la vida.

Tomado del libro "¿Qué es el Dinero?", publicación educativa del Banco Central de Reserva de El Salvador, 2000.

 

Economía para todos
¿Dólares o colones? (mejor un whisky)

¿Y si volviéramos a los colones? Ahí no sólo aplicaría Tommy, sino que sería el “huracán Tommy”. ¿Por qué? Porque de la noche a la mañana, aparecerían millones de colones (¡todavía con tinta fresca!).

 

 

Publicada 14 de junio 2005, El Diario de Hoy

Alejandro Alle*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com


Sir Thomas Gresham (Tommy, para los amigos), era un financista inglés, nacido en 1519, que entre otras cosas, fue miembro fundador de la Bolsa de Valores de Londres, y asesor de la reina Elizabeth I. Evidentemente, el hombre no era un cualquiera…, y tenía buenos conectes en Buckingham Palace.

Claro que también es muy probable que Gresham haya gustado del whisky (no es para menos con ese apellido, que además de parecer nombre de destilería, empieza “g” de Glenfiddich, y termina igual que Seagram).

Bolo o no, Tommy era un hombre afortunado, ya que además de haber hecho mucho dinero en sus negocios (algunos de dudosa reputación, pero siempre protegidos por la realeza…), tuvo la suerte de que la historia le diera su nombre a una elemental ley de la economía, que él no descubrió ni tampoco enunció con su actual significado. Pero bueno, así es la vida: algunos nacen con estrella (y otros estrellados).

¿Qué dice la “ley de Gresham”? Que “si en un país circulan dos tipos de monedas, y el Estado decide sobrevaluar artificialmente una de ellas, la consecuencia será que rápidamente la otra moneda desaparecerá de circulación”. Ya veremos su aplicación en El Salvador.

Para comenzar el análisis, imagine usted un país en el cual hay dos tipos de monedas: las de oro y las de plata. Esa situación era normal en la antigüedad, ya que cuando las personas dejaron de hacer trueque, por ser muy engorroso, probaron utilizar diversos bienes como dinero.

Ese proceso permitió que algunas mercaderías evidenciaran ser superiores a otras, por adecuarse mejor a las tres funciones básicas del dinero: ser medio de intercambio, ser unidad de medida, y ser resguardo de valor.

El oro y la plata fueron las mercaderías adoptadas por el mercado como las más idóneas, y así nació el “bimetalismo”, por lo cual coexistieron ambos metales.

El mercado adoptó libremente una tasa de cambio para relacionar el valor entre ellos: una libra de plata equivaldría a una onza de oro, por lo cual, la relación de valor entre el oro y la plata quedó en 16 a 1 (porque esa es la relación de peso entre la libra y la onza).

Para simplificar, supongamos que en nuestro país imaginario todas las monedas pesan una onza, y que se cumple la relación original de mercado: por cada 16 monedas de plata, se puede obtener una moneda de oro.

¿Qué pasa si el Estado de ese país “decreta”, en forma arbitraria, que la relación ya no será de 16 a 1, sino de 10 a 1? Pues pasan varias cosas, pero la principal es que…, empiezan los problemas.

Las monedas de plata quedarán sobrevaluadas, porque ahora sólo harán falta 10 monedas de plata (¡y ya no 16!) para obtener una moneda de oro.

Entonces, quien compre un traje que cuesta una moneda de oro, ¿cómo lo pagará? Seguro que no entregará una moneda de oro, sino 10 monedas de plata. ¿Por qué? Porque tratará de conservar sus monedas de oro, para llevarlas a algún país que tenga mercado libre, y cambiarlas por 16 monedas de plata (¡obvio!).

Pero así como esa persona se guarda las monedas de oro, lo mismo harán todas los demás, por lo cual, ya no habrá pagos en oro. ¡Ah!, comenzando por los salarios, que serán pagados en monedas de plata (¡ooops!).

Suponga que usted vive en ese país imaginario, y que ganaba al mes 10 monedas de oro, que naturalmente equivalían a 160 monedas de plata. Pues ahora, mi amigo, “gracias” al decreto, usted sólo cobrará 100 monedas de plata. ¡Ah!, le dirán que “siempre equivalen” a 10 monedas de oro (¡que usted nunca jamás volverá a ver!...).

¿Sabe qué? Le habrán robado 60 unidades de la única moneda que circula.... Y se habrá cumplido la ley de Gresham: la moneda de plata, artificialmente sobrevaluada, y por lo tanto mala, desplazó a la moneda de oro.

¡Ah!, pensarán algunos, si en El Salvador el dólar desplazó al colón, entonces estaba sobrevaluado… Para nada, ya que la ley de Gresham pone como condición que exista una “sobrevaluación artificial”, que no es el caso del 8.75, porque esa tasa de cambio llevaba 10 años de vigencia cuando se produjo la dolarización. No se deje engañar, ahí Tommy no aplica.

Pero entonces, ¿por qué desaparecieron los colones? Simplemente porque la población decidió que los dólares cumplían mejor con la función del dinero, sobre todo en lo referente a ser “resguardo de valor”.

¿Y si volviéramos a los colones? Ahí no sólo aplicaría Tommy, sino que sería el “huracán Tommy”. ¿Por qué? Porque de la noche a la mañana, aparecerían millones de colones (¡todavía con tinta fresca!), y ya nadie entregaría un dólar por sólo 8.75 colones, porque la cotización subiría quizás a…, 16 colones por dólar.

Se desataría una gran inflación en colones, y para tratar de controlarla, el Estado decretaría que la relación ya no sea 16 a 1, sino 10 a 1. ¿Cómo sigue?, ¡usted recién lo leyó para el país imaginario! Ahora cambie los personajes “oro” y “plata”, por “dólar” y “colón”…, y ya no será un país imaginario.

¿Sir Thomas Gresham? Su recontra-tataranieto es fan de Johnny Rivers, y va todas las noches al Whisky a Go-Go de Los Ángeles. Eso sí, es gringo y toma Jack Daniel’s.
Hasta la próxima.

*Ingeniero. Máster en Economía (ESEADE, Buenos Aires). Columnista de El Diario de Hoy. alejandro_alle@yahoo.com