CEM 108: Quiénes somos? Qué hacemos? Cómo nos organizamos?

La comunidad educativa del CEM 108, como integrante de una institución, plasma en su proyecto institucional (PEI) su misión/visión, objetivos educativos y acciones tendientes a lograrlos.

PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL

Historia Institucional:

El CEM Nº 108, surge de la inquietud de distintas personas e instituciones del  Alto Valle del Río Negro que consideran necesaria una escuela técnica agroindustrial debido a que  su actividad económica se basa fundamentalmente en la fruticultura y las industrias derivadas de ella. La actividad económica  del valle se debe a la acción del hombre, quien a través  de la construcción de un sistema de riego  permitió ponerlo en producción. Es decir que en este  medio, la intervención tecnológica es considerada fundacional. Esto permite visualizar la importancia que la comunidad otorga a las instituciones de formación técnica, y los niveles de eficiencia que la misma logra, por sobre las demás modalidades, en cuanto a las expectativas de formación y laborales de sus egresados. A pesar de ello, no se contaba en la zona con una escuela de formación agropecuaria que permitiera la formación de técnicos cuya especificidad estuviera relacionada con el quehacer productivo regional.

De esta manera, en el año 2002 el CPE de la provincia, toma la propuesta del grupo de personas e instituciones que reclamaban por una escuela de estas características, y elabora junto a ellas el plan de estudios del colegio, creando a partir de  marzo de 2003 este centro educativo de formación técnico profesional.

Así, el equipo de trabajo que fue designado al inicio de sus actividades, y los que se fueron agregando con el tiempo, consideraron como misión institucional, derivada de las expectativas comunitarias y jurisdiccionales, la de:

“Conformar una comunidad que asuma la necesidad de brindar una educación técnica de calidad,  a través de una oferta educativa que optimice las oportunidades laborales de nuestros alumnos, dándoles las herramientas necesarias para que, por medio de la acción pueda formular  sus hipótesis, y por medio de una sólida preparación académica sea capaz de validar sus observaciones sabiendo que deberá contrastarlas con el conocimiento institucionalizado, como método de aprendizaje continuo y durante toda su vida.   Todo esto en un marco de respeto por la vida, las instituciones y el medio ambiente, con el fin de convertir a la comunidad, en transformadora de las dificultades comunitarias en posibilidades colectivas

 

Inconsultamente, en el año 2005 el Consejo Provincial de Educacion de Río Negro decide  dar de baja a este plan de estudios, fruto del trabajo interinstitucional, democráticoy y comunitario, para aplicar una modalidad existente en otra escuela de la provincia pero completamente alejada de la realidad socio-productiva local.

La comunidad educativa se autoconvoca nuevamente y, tras gestiones que llevan a padres y docentes directamente al INET (Instituto Nacional de Educación Técnica) resiste el nuevo plan de estudios, no obstante durante un año, complicado para alumnos y docentes,  se aplica en la escuela.

El 2006 nos sorprende gratamente con la novedad de que el INET, sugerencias mediante, aprueba el plan de estudios propuesto por la comunidad educativa, encuadrandose la escuela en la modalidad Técnica Agropecuaria con orientación agroindustrial.

 

MISION- FINES Y METAS< xml="true" ns="urn:schemas-microsoft-com:office:office" prefix="o" namespace="">

 

Desde los comienzos de la institución hemos adherido a que la misión de la escuela debe tender a que cada uno de los integrantes de la comunidad educativa :

 

       aprenda a ser, considerado fundamental para  el fortalecimiento  de la vida democrática. Los alumnos deben adquirir una capacidad de autonomía y de juicio más grande, que tiene que ir acompañada del fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino colectivo.

Por último, aprender a vivir juntos es clave para la convivencia pacífica en una sociedad cada vez más diversa.

 

       aprenda a hacer: Más allá del aprendizaje de un oficio o de una profesión, conviene, en un sentido más amplio, adquirir competencias que permitan hacer frente a nuevas situaciones y que faciliten el trabajo en equipo. Estas competencias y conocimientos se pueden adquirir más fácilmente si el alumnado tiene la posibilidad de ponerse a prueba y de enriquecer su experiencia participando en actividades profesionales y sociales, al mismo tiempo que cursa sus estudios.

 

       aprenda a aprender:  dada la rapidez de los cambios provocados por el  progreso científico y por las nuevas modalidades de actividad económica y social, es necesario conciliar una cultura general bastante amplia con la adquisición de destrezas y habilidades . Esta cultura general constituye, en cierta manera, el pasaporte para una educación permanente, dado que suscita el deseo de aprender a lo largo de toda la vida y proporciona, al mismo tiempo, las bases para conseguirlo.

 

aprenda a convivir: aprender a vivir juntos es la clave para la ciudadanía democrática y, por lo tanto, para la paz. Para conseguirlo, hemos de construir una escuela que desarrolle el conocimiento de los otros seres humanos, de su historia, de sus tradiciones y de su espiritualidad. Gracias a la comprensión de nuestra creciente interdependencia y a un análisis compartido de los riesgos y de los desafíos del futuro, se pueden dar pasos hacia una mentalidad renovadora, que empuje a realizar proyectos comunes, como también a poner en práctica una gestión inteligente y pacífica de los inevitables conflictos.

Como escribe Núñez Cubero (......)[1]

 

“Sólo a través de la educación –que se revela como

el instrumento más poderoso que posee el ser

humano para otorgarse su propio desarrollo y

progreso- se podrá conseguir la cohesión entre los

individuos y los diferentes grupos. Y no se trata, en

este caso, de aspirar a un ideal más o menos

retórico, sino de cubrir una necesidad para todos

aquellos que se precien de su dignidad como

personas. Y en esta tarea -¿alguien lo duda?- la

escuela tiene la palabra”.

 

Mientras construimos las capacidades/habilidades en nuestros alumnos, acordes con el perfil de egresado, no podemos desatender esta consigna de educación para el desarrollo, donde desarrollo incluye  (además de la tarea indelegable de instrucción) la educación para la paz, asentada en sólidos valores, que fomente la tolerancia y los modos pacíficos de resolución de conflictos; educación al servicio del hombre en un mundo más justo y humanizado.

 

       VISION INSTITUCIONAL

La visión, según Vinicius de Moraes  “es la capacidad de ese hombre que no necesita dormir para soñar”[2].

Nuestra visión, compartida con Moraes,  es un sueño. Pero también es una promesa en tanto asumimos la responsabilidad de concretarla. Esta visión está construida desde las visiones personales de los docentes y es compartida por el equipo directivo, aunque no tiene pretensión de universalidad. Tampoco es inmutable en tanto “ somos la realidad que tenemos y cambiamos bajo su influencia”.[3]

Resumimos las visión de escuela deseada como:

  • Comprometida con la sociedad a la que pertenece.
  • Que rescate la cultura regional y aporte a la construcción permanente de un sentido de pertenencia a < xml="true" ns="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" prefix="st1" namespace="">la Nación.
  • Que funcione a través de los acuerdos elaborados e independientemente de quienes sean las personas encargadas de su conducción.
  • Abierta y flexible, en permanente contacto con la comunidad y sus instituciones, que a su vez la evalúen y apoyen en la construcción de sus objetivos y actividades.
  • Concebida , no como un mero lugar de transmisión de conocimientos “acabados”,  sino como “escuela como comunidad científica” que estimule la producción de nuevos conocimientos.
  • Que genere un clima de trabajo y aprendizaje favorables a la constitución de grupos armónicos.

 

       OBJETIVOS  INSTITUCIONALES  

 

 

  • Favorecer la  incorporación  de hábitos de estudio y métodos de trabajo -individuales y grupales- para mejorar la promoción, y evitar la deserción y la repitencia.
  • Propiciar la vinculación de la escuela con la comunidad para que a través de la colaboración y el apoyo mutuo, se fortalezca en su rol de institución atenta a las necesidades y abierta a las propuestas del mundo que la rodea.
  •  Fomentar los vínculos basados en valores fundamentales como el  respeto mutuo, la solidaridad y la cooperación, para formar sujetos que “aprendan a convivir”.
  • Contribuir a afianzar el sentido de pertenencia institucional y el compromiso social en docentes, alumnos,  no docentes y padres.

 

En síntesis, podríamos englobar todos los aspectos involucrados en nuestro ideario como institución en el siguiente objetivo institucional:

 

 Conformar una comunidad que asuma la necesidad de brindar educación de calidad a través de una oferta educativa que optimice las oportunidades de nuestros alumnos (equidad) , dándoles las herramientas que les permitan   hipotetizar, reflexionar, validar sus acciones como método de trabajo continuo y autónomo. Todo esto en un marco de respeto por la vida, por los demás y las Instituciones y el medio ambiente .

 

 


[1] La educación en valores como herramienta de cambio en las escuelas argentinas. Germán Krauss.

[2] Gestionar es hacer que las cosas sucedan. Bernardo Blejmar. Editorial Noveduc.

[3] Bernardo Blejmar. Ob.cit.