Memorias de un labrador de futuro ...







La presentación pública, en Santiago, del libro MEMORIAS DE UN
LABRADOR DE FUTURO - Carlos Liberona, el amor y la lucha” –
fue todo un acontecimiento, y tuvo lugar en la calle Londres 38, sitio histórico de la memoria. La convocatoria fue hecha por editorial AYUN, una de las creaciones de Liberona, homenajeado en el segundo aniversario de su fallecimiento. La actividad se realizó “en el marco de una feria social comunitaria de derechos y sueños”, como la describiera Lucía Sepúlveda, una de las personas que describieron los afanes y características de la obra, junto a la esposa de Carlos, Ula Meissner, a Luis Cáceres y Héctor Pezoa.





Entrevistamos a la editora del libro, LUCIA SEPÚLVEDA RUIZ. Es periodista ( Universidad de Chile ) – según se describe en la solapa del texto. Autora de “ 119 de nosotros” (LOM, 2005) y co editora junto a Gustavo Marín y Carlos Liberona de “ Los Militares, la Paz y la Democracia” ( AYUN 2006). Especializada en temas ambientales, trabaja en la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas (RAP/CHILE) y participa en la Comisión  Ética contra la Tortura. Colabora en medios electrónicos como Rebelión, Clarín de Chile, PiensaChile y en la revista Punto Final, en temas relacionados con pueblos originarios, derechos humanos y la memoria. Actualmente participa activamente en la campaña “Yo no quiero transgénicos en Chile” junto a organizaciones campesinas, sociales y ambientales, en defensa de la semilla.

¿Que esta pasando en estos días  de junio además del lanzamiento de “ MEMORIAS DE UN LABRADOR DE FUTURO ?

LUCIA SEPÚLVEDA .-  ¿Existen las coincidencias? Creemos con Jung que más bien existen las sincronías y la sinergia y eso lo vivimos mucho con este libro.

Todo lo que tiene que ver con Carlos Liberona, compañero y amigo, está impregnado de la causa mapuche. No es raro, porque él se presentaba a sí mismo como mestizo…Cuando habló Carlos  en el lanzamiento del libro de Ayún “A desalambrar” , el 6 de mayo de 2006, se cumplían 53 días de la huelga de hambre de cuatro comuneros mapuche, junto a Patricia Troncoso. En octubre de 2010 cuando yo terminaba de editar su libro,  finalizaba la huelga de hambre de 34 prisioneros políticos mapuche. Y ahora estamos en este acto a escasas horas del fin de la nueva huelga de hambre de estos condenados de la tierra contra la ley antiterrorista. Es un fin marcado por una aparente derrota, ya que la ley sigue en pie y las infames condenas fueron reafirmadas. Pero Héctor Llaitul, Ramón Llanquileo, José Huenuche y Jonathan Huillical comenzaron su proceso de recuperación y alimentación   en un nuevo contexto social y político, en una sociedad remecida por las injusticias y que de pronto parece haber despertado como de un mal sueño, para echarse a andar con los jóvenes a la cabeza exigiendo su derecho a la educación, esos mismos jóvenes que Carlos amó y en los que siempre creyó.

Es todo un símbolo que nos habla de que las ausencias son presencias que cambian de nombre en el espacio, que se llenan con aquello que tiene resonancia y nos habla del que partió, que nos permite re-cordar, traer de vuelta al corazón a quienes nos han dejado.  



COMO EDITORA DEL LIBRO HABRÁS COMPARTIDO EXPERIENCIAS INTERESANTES EN EL GENEROSO AFÁN DE SELECCIONAR EL MATERIAL  BÁSICO DEL TEXTO. ¿ HUBO SITUACIONES ESPECIALES QUE MARCAN LA IMPRONTA DE ESTE TRABAJO?

LUCIA SEPÚLVEDA .-  Cuando trabajaba en el libro de Carlos, leyendo y clasificando centenares de páginas que hablaban de su quehacer, de cómo lo veía la gente que trabajó con él, y analizando sus escritos, me maravillaba la inmensa variedad de tareas,  afanes y quehaceres en las que estuvo involucrado. Debo aclarar que para mí su historia de vida era novedosa, salvo la parte que transcurría después del 2000, en que conocí a Carlos directamente.  Y muchas veces me pregunté de dónde sacaba tanta energía, tanta fuerza para seguir adelante en medio de la multitud de muertos, de tanto dolor, de tanta rabia acumulada,  de la tortura que no cesa, de la victoria final que no llegó; en medio, en fin, de sus propios problemas de salud, pero sobre todo, en medio de tanta desesperanza.

Hace unos días, Bernarda, en la red virtual Charquicán que agrupa a tantos ex compañer@s, entregaba una pista, citando una frase del libro “Soldados de Salamina”, de Javier Cerca, en que uno de los personajes, un combatiente sobreviviente de la guerra civil española, recordaba a sus compañeros caídos:

“A veces sueño con ellos, y entonces me siento culpable: les veo a todos, intactos y saludándome entre bromas, igual de jóvenes que entonces, porque el tiempo no corre para ellos, igual de jóvenes y preguntándome por qué no estoy con ellos, como si los hubiese traicionado, porque mi verdadero lugar estaba allí; o como si yo estuviese usurpando el lugar de alguno de ellos; o como si en realidad yo hubiera muerto hace sesenta años en cualquier cuneta de España o Africa o de Francia..." (Soldados de Samina, de Javier Cercas.)

Bueno, quizás a Carlos y a muchos en nuestra generación lo que nos impulsa hacia adelante es en parte eso, preguntarnos siempre para qué y por qué estamos vivos, y en parte lo contrario. Carlos quizás se preguntaba por qué él estaba aquí, pero asumía como misión hacer todo lo que los demás, los caídos, sus compañeros de partido y de generación habrían hecho de haber estado viviendo esta experiencia de la mal llamada transición democrática.





¿ ALGUNA CARACTERÍSTICA IDENTIFICATORIA DE CARLOS LIBERONA ?  IMAGINAMOS QUE ELLA LE PERMITIÓ CAPTURAR  VOLUNTADES Y ESFUERZOS.


LUCIA SEPÚLVEDA .-   Su extraordinaria vitalidad era contagiosa. Le permitió reclutar para sus sueños a jóvenes y no tan jóvenes y re-encantar a desilusionados de la política para construcciones y causas aparentemente nuevas pero que siempre tuvieron que ver con la inclusión, con la justicia, con la verdad y los derechos en el más amplio sentido de la palabra.

Por eso entre los capítulos finales de este libro está uno que se llama “Carlos mapuche, hombre de la tierra”,  y el ultimo capítulo es “El hombre de los sueños y los proyectos.”

Pero la historia partió con Carlos chillanejo del barriazo y el Comercial 3, para que conozcamos a su familia, a su mamá, a su hermano   y a Shaby, y a través de sus propias palabras al mítico Barriazo donde se crió. Ese capítulo es de puño y letra de Carlos, afortunadamente, porque nadie más podría describir con esa sabrosura su vida de niño y adolescente, donde están las claves para comprender sus opciones políticas posteriores.

¿ EL LIBRO SE REFIERE, EN LO FUNDAMENTAL, A SU ACTIVIDAD POLÍTICA, A SU EXILIO, O INCURSIONA EN OTROS ASPECTOS DE SU VIDA ?


LUCIA SEPÚLVEDA .-    Estas memorias son también una historia de amor que protagonizó con Ula y que ahora hizo que ella, su esposa, se “destape” como escritora  contándola sin intermediarios. Verán ustedes que conocer a Carlos “puertas adentro” de la mano de Ula será una experiencia que vale la pena y nos permite entender también la fortaleza de Carlos en clave alemana, ya que ella lo es. En esas páginas nos asomamos a su vocación de poeta que sofocó en beneficio de otros poetas pues sus versos estaban inéditos hasta ahora.

¿ ACASO ESTÁ AUSENTE DE ESTAS MEMORIAS SU IMPORTANTE CONTRIBUCIÓN A LA MILITANCIA PARTIDISTA? TENEMOS LA CONVICCIÓN QUE SU VISIÓN POLÍTICA RESULTA EXCELENTE, OPORTUNA, FUTURISTA Y SOBRE TODO CONGRUENTE …

LUCIA SEPÚLVEDA .-    Quizás para quienes se especializan en la historia política de Chile y para los jóvenes que se preguntan qué cresta era el MIR, el partido en que militó Carlos, los capítulos III y IV sobre Carlos y la militancia revolucionaria y sobre el exilio de Carlos, serán
una valiosa fuente que incluye revelaciones inesperadas, entre las cuales está saber, por ejemplo de la doble militancia de Carlos en los años previos al golpe militar – en el MIR y la democracia cristiana – y su versión sobre las tareas de informaciones al interior del MIR y la relación con el Presidente Allende.

Para quienes vivieron también esos días habrá interpretaciones controversiales, episodios que admitan diferentes lecturas, y puntos de vista rebatibles, sin duda. Como en todo relato, la narración estará marcada por la subjetividad, por el lugar desde donde el observador y participante se instala para afirmar, negar o callar. En mi rol de editora, lógicamente he dejado fluir el relato de Carlos y he intentado a la vez contextualizarlo con algunas citas o intervenciones que indirectamente dejan ver la existencia de otros relatos paralelos, de otras interpretaciones y vivencias cuyo eco me es cercano.

LAS INFORMACIONES QUE NOS  ENTREGAS  SOBRE EL LIBRO “ MEMORIAS DE UN LABRADOR DE FUTURO . Carlos Liberona, el amor y la lucha”, TRADUCEN UN ESFUERZO IMPORTANTE EN LA TAREA DE EDITARLO. ¿PUEDES APORTARNOS OTROS ANTECEDENTES ?

LUCIA SEPÚLVEDA .- Quiero concluir reconociendo que aunque mi nombre esté en la tapa, esta es una obra en realidad colectiva. Su autor principal, el que lleva la batuta, es Carlos. Al lado, como siempre, está Ula que no desmayó en ningún instante y escribió de corrido un capítulo completo. En interminables trasnoches paralelos y simultáneos junto al computador, Ula y yo buscamos datos, cotejamos información, discutimos textos, tomamos decisiones difíciles y sacamos una primera edición en un tiempo record, haciendo corrección de pruebas hasta la medianoche en un bar del centro con karaoke  incluido. Seguramente también podemos ser acusadas de abandono de nietos y de tareas familiares en pro de sacar el libro a tiempo, para un evento que hubo en Iquique a fin de 2010 pues después volvimos a revisar la obra.

El colectivo que inició el trabajo fue muy importante, sentando las bases de lo que iba a ser esta publicación de Ayun.  Contamos con la constante y valiosísima contribución de Leopoldo Martin, e incorporamos valiosos textos de Alondra Peyrano, Elías Padilla y  Sebastián Liberona, que junto a Ula y yo misma formamos el colectivo editorial que dio la partida al libro.

Pudimos recoger en este trabajo la visión que centenares de personas entregaron sobre su relación con Carlos y cómo él los marcó. Agradecemos el aporte del inolvidable Sambo, Oscar Espinoza y de Natalia Cerda y Agustín Fachinelli, diseñadores del libro.  Desde Francia, por ejemplo, Miguel Parra Urrutia, el diseñador de la tapa,  nos decía que los zapatos hacen referencia al camino del que partió Carlos  y al hecho que anduvo por tantos caminos. Miguel agregaba que para él y su pareja, “Carlos será para siempre el hombre más importante, que conocimos.”

No dejó indiferente a los que lo conocieron, y a Carlos  nada de lo que ocurre en este mundo y en Chile le fue indiferente. Por eso estamos ahora en Londres 38 y por eso quisimos también que los jóvenes, los migrantes, los que viven con VIH, los pueblos indígenas, las trabajadoras sexuales, los presos políticos de hoy y de ayer, los sindicalistas, los poetas y los ambientalistas presenten esta obra a sus amigos. Aquí está Carlos, con nosotros, de vuelta, en este espacio de memoria pero sobre todo de lucha, que une la resistencia de ayer con las luchas y marchas que hoy nos convocan y desafían.