José Luis Díaz Granados
Liricando

Nacido en Santa Marta, Colombia, en 1946. Poeta, novelista y periodista colombiano. Su poesía se halla reunida en un volumen titulado La fiesta perpetua: obra poética (1962-2002), publicado por la Universidad del Magdalena en 2003. Además, ha publicado las novelas: Las puertas del infierno (1986, finalista del Premio "Rómulo Gallegos" en 1987); El muro y las palabras (Premio Nacional de Novela "Aniversario Ciudad de Pereira", 1994); El esplendor del silencio (1997); Ómphalos (2003); La noche anterior al otoño (2005) y Los años extraviados (2006). Ha publicado varios libros de textos para niños y un ensayo titulado El otro Pablo Neruda (2003), el cual le mereció la Medalla de Honor Presidencial "Centenario Pablo Neruda", otorgado por el gobierno chileno en 2004. En 2008 fue escogido como Poeta Homenajeado del XVI Festival Internacional de Poesía de Bogotá.

CONFESIÓN

Me habanas, te colombiono,

me octubras, te diciembreo,

y cada vez que te veo

a tu cara me aficiono.

Sonríes, me envalentono

y para que siempre veas

en mí tu mente recreas

y mientras mi alma desgranas

me colombiono, te habanas,

te octubro, me diciembreas.

 

 

 

 

EXILIO

 

El exilio es un amor de locos,

muy sereno,

muy cuerdo.

Es tantear y morder

y esperar.

Es ver el paso de los días

y de las noches

sin saber qué te espera

aquí

o allá..

 

 

 

 

EL OTRO

 

Expulsado del reino,

cuando escucho mi nombre

me busco en otro cuerpo.

 

 

 

 

CONCIENCIA

 

Una tarde

en mi casa de Palermo

una bolita blanca

corría por el patio:

sentí que allí

mi vida

adquiría conciencia

-plenitud-,

Yo era

-mi vida, sí-,

mi vida, sí,

la misma

que ahora canta

               cuenta

               y rememora.

 

 

 

 

FICCIONES

Hice dos casas.

Una era un volcán lleno de uvas.

La otra era una barca con relámpagos.

En el día habitaba la casa de volcanes.

En la noche dormía sobre aguas de luz.

Siempre feliz,

                    soñaba.

Cuando volvía a la fábula

me embriagaba,

                    bebía mi quemadura.

 

 

 

 

FUÍ MÚSICO

 

Fuí músico.

Compuse una mazurka

para ballenas perdidas.

 

Después enmudecí.

 

Me dediqué a escuchar

cantatas y pavanas

para sordomudos.

 

 

 

 

 

PELDAÑOS

 

Me veo vivir

subiendo una escalera.

 

En un peldaño hay una espada,

en el siguiente un aguijón,

en el ulterior un gato

y luego veo una cerradura.

 

¿En qué peldaño saldrá el sol?

 

 

 

 

POEMA CERO

 

Hay hombres que cazan lagartijas con una mano podrida.
Hay hombres que beben miel en el mar para calmar la sed.
Hay quienes se ocultan en la transparencia para defecar.
Hay hombres que duermen en el fango para ver crecer los helechos.
Hay quienes no salen de su casa para poder viajar.
Hay hombres que no aman por temor a naufragar en alma ajena.
Hay hombres sin patria que padecen la despierta pesadilla de la suya.
Y hay quienes cantan en silencio desde el escondite de su tedio.

 

 

 

 

HUIDA HACIA LA ETERNIDAD


Caminando lentamente,
Irremediablemente hacia la muerte,
Sólo quiero, entretanto
Ir tocando esta luz, esta semilla,
Esta tierra:
Ir sintiendo el sabor
De esta fruta recién cogida,
Y de este labio que la novia ofrece
Con su profunda delicia,
Para cuando llegue la hora de la huida
Inventar en la eternidad
El beso
Y el fruto
Y el poema.

 

 


ATARDECER

Yo la gota Tú el mar
Yo el instante Tú el tiempo
Yo el gránulo de arena
Tú el desierto
Yo un punto oscuro
Tú la noche inmensa
Yo para ser bebido
Devorado
Por una fuerza
De águila fraternas
Hacia un todo infinito
O a la nada
Hacia la soledad
O hacia el olvido.