Experiencias

L.V. 61 años. Colon Irritable

Fui a la consulta en septiembre de 2010 porque llevaba desde enero con cólicos abdominales y diarreas continuas que me habían hecho perder 8 kg. Lo peor era que nunca sabía cuándo tendría que salir corriendo buscando un lavabo y eso me hacía estar muy nervioso, es una sensación que no deseo ni a mi peor enemigo.

Susana empezó tratándome con acupuntura, moxa, flores de Bach y algún cambio en la alimentación. En un mes consiguió que los dolores fuesen a menos y en tres meses de terapia semanal empezamos a alargar las visitas a una cada dos semanas. En un total de cuatro meses la curación fue total, y hoy, casi un año después, he recuperado el peso perdido y no he vuelto a sufrir aquella desagradable sensación. 


N.V. 68 años. Dolor uterino

A los 44 años se me realizó una histerectomía completa y a los 45, de un día para otro y a raíz de estar sentada en un mármol y haber cogido frío empecé a notar unos dolores insoportables en la parte baja de mi abdomen, allí donde se suponía que debía estar mi útero. Tras interminables visitas a médicos y pruebas de todo tipo, no se pudo localizar ningún problema, los médicos sólo me daban pastillas no mejoraban mi condición, e incluso llegaron a decirme que tendría que vivir con aquel dolor el resto de mi vida. 

Había días que era incapaz de sentarme a causa del dolor y estaba dispuesta a probar cualquier cosa. Una vecina me habló de la acupuntura, me busqué un acupuntor y ya me dijo que el tratamiento sería largo, de entrada me traté dos veces por semana y después las visitas se fueron alargando, primero cada semana y cuando después de aproximadamente un año de tratamiento dejé de sentir aquel dolor, sólo tenía que ir una vez al mes para poder hacer mi vida normalmente. Ahora sigo el tratamiento más o menos cada mes y medio y cada día doy gracias por haber encontrado una terapia tan eficaz. 

 

A.S. 38 años. Ansiedad

Yo había oído hablar de varias terapias alternativas, pero sin conocimiento profundo de ninguna de ellas. Aún así, por compañeros de trabajo tenía muy buenas referencias, sobretodo en tema de acupuntura para dejar de fumar.

Cuando la maternidad llamó a mi puerta conocí más y más casos de ayuda utilizando estas terapias, aparentemente sin efectos secundarios ni contraindicaciones.

Por eso cuando una amiga me habló de Susana y estando yo en plena revolución hormonal, me decidí a ir a su consulta. Realmente no me arrepiento, y aunque mi grandullón tiene ya casi cinco años, sigo yendo siempre que puedo.

Recomiendo en particular la acupuntura, un grato descubrimiento en mi caso. A priori es lógico que pensemos que dolerá, pero si confías en tu terapeuta y no vas nervioso compruebas que no duele. Al menos a mi no me dolía, tras seguir el consejo de respirar hondo en el momento de pinchar. Es cierto que en algunos puntos sí lo notas más que en otros, pero yo no lo calificaría de dolor, porque es tan rápido que casi no llegas ni a percibirlo.

Recuerdo especialmente una sesión en que acudí a Susana en medio de una gran crisis de ansiedad, derivando ya en depresión. En aquella ocasión ella decidió combinar la acupuntura con el reiki, y me cuesta explicar cuánto bien me hizo, cómo me sentí de repente transportada al útero de mi madre, flotando en el medio acuoso. No pude evitar abrir los ojos y llorar abrazando a Susana al final de la sesión. Obviar decir que la ansiedad disminuyó de forma inmediata.

Gracias Susana. Nos seguiremos viendo

  

Olga Chica Díaz (41 años) - Migraña

Mi experiencia con la acupuntura comenzó hace bastantes años y siempre ha sido muy positiva. En un principio fue una terapia básicamente anímica. Después, por diversos motivos, estuve unos años sin recurrir a la acupuntura... Hasta que encontré a Susana.

Con ella la terapia tanto es anímica como física. Las sesiones comienzan con un "ponernos al día" de cómo me ha ido entre sesión y sesión. Y, a partir de esa información, Susana plantea la sesión. Después de ponerme las agujas (que, normalmente, no es doloroso, en algunos puntos sientes como un calambre eléctrico) me deja en la camilla, con música, durante  unos 30 minutos, pasando a media sesión para preguntarme cómo estoy. En ocasiones, Susana me aplica terapia craneosacral y/o Reiki al mismo tiempo que las agujas. Al acabar la sesión la sensación es de relajación y, normalmente, de mejora de las afecciones físicas.
Para acabar, decir que estoy muy contenta de haber encontrado a Susana como profesional y persona.

  

Mª Jesús Mateos (51 años) – Ataques de Ansiedad

Ya no sé cuánto tiempo llevaba sin dormir bien desde que dejé los antidepresivos porque no me gusta medicarme, pero por las noches tenía palpitaciones y me ahogaba, tenía que levantarme de la cama y hacer cualquier cosa porque me costaba mucho estar estirada. Me recomendaron hacerme una sesión con Susana, y el lunes fui a ver qué tal. Susana estuvo más de media hora haciéndome preguntas y luego estuve casi otra hora con las agujas puestas. Todo el rato estuvo conmigo y me puso las manos en las piernas y en la espalda. También me puso moxa, que es como un puro que desprende mucho humo y calor. Y cuando terminó también me dejó unas bolitas pegadas con adhesivo en la oreja. Lo que yo no me esperaba es que la ansiedad se me fuera a ir solo con una sesión, y toda la semana dormí muy bien, las dos primeras noches 8 horas del tirón, luego ya me iba despertando, pero sin levantarme de la cama me volvía a dormir. Sigo haciendo sesiones cada dos semanas o cada mes, y me siento más animada y positiva que nunca. Doy las gracias a Susana, porque además me escucha y siempre me da buenos consejos.


Marisol Alameda (55 años) - Contractura Cervical

Tenía una contractura cervical que me producía dolores de cabeza, mareo e insomnio. Después de unas sesiones de rehabilitación no encontraba una mejoría total y decidí acudir a las sesiones de Acupuntura.
Para mí ha sido la mejor experiencia que he tenido. Enseguida noté que dormía mejor, no tenia que tomar analgésicos para el dolor y además los sofocos ocasionados por la menopausia habían desaparecido.
Por otra parte el trato con Susana es extraordinario, no solo por la acupuntura sino por el trato personal que da, parece mi psicólogo; me transmite tranquilidad, sabe escucharte y enseñarte a relajar el cuerpo y la mente.

 

Ana García (34 años) - Psoriasis

El motivo por el que yo acudí a la consulta fue por Psoriasis que venia dado sobre todo por mi estado de nervios. Las sesiones, además de conseguir que la Psoriasis dejara de ser  tan agresiva, me aportaron relajación y tranquilidad, no sólo por el efecto de la acupuntura, también ayudaba mucho esos 20 minutos que Susana me hacía terapia craneosacral (que parecía que toda la energía interna se movía...), masaje relajante, etc…
Vamos, en definitiva, una buenísima experiencia que yo recomiendo a todo el mundo, ya sea por una cosa o por otra...dedicarnos a nosotros mismos unos minutitos a la semana de "stand-by" no viene nada mal para hacer frente a la vida cotidiana de estrés que llevamos.


Manuel D. (55 años) – Contractura Paravertebral

Empecé a hacer acupuntura porque los masajes no mejoraban mi dolor de espalda y desde la primera sesión noté mucha mejoría. Además conseguí dormir toda la noche del tirón, y eso que llevaba muchos años despertándome varias veces por la noche. También hay días que la acupuntura (digo yo que es la acupuntura, porque es lo único que hago que antes no hacía) me hace estar más ágil, lo noto cuando juego al tenis. Los pinchazos casi no duelen, sólo a veces si Susana mueve las agujas. El trato con ella es muy correcto y también me recomienda ejercicios y otros tratamientos con muy buenos profesionales cuando lo necesito. Esta terapia me ha ayudado mucho porque antes había días que no me podía ni mover y ahora me siento como un chaval.


Ruby Tovar (28 años) – Tendinitis de Hombro

Llevaba un tiempo con un dolor en el hombro que no me dejaba levantar el brazo por encima de mi cabeza y me recomendaron hacer acupuntura; el resultado fue casi milagroso, porque con solo una sesión el dolor desapareció y pude mover mi brazo tranquilamente y sin dolor. He de reconocer que siempre tuve curiosidad en el Reiki como técnica para relajarse y equilibrar los chakras; solo fueron unas 6 o 7 sesiones que me ayudaron a sentirme más relajada y armonizada con las personas a mi alrededor, puesto que estoy embarazada me sentía a veces muy nerviosa, pero después de la sesión tenia tanta paz y tanta paciencia que mi esposo me recomendó seguir con las sesiones más seguido el veía el cambio en cuanto volvía del Reiki. Como paciente suya recomiendo que las mujeres embarazadas prueben este método para relajarse. Un beso muy fuerte para todos y todas. En especial a Susana.

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