El libro de la semana


 

En esta sección presentaré un libro que esté trabajando en estos días.

18 de noviembre de 2012

Dos son mis autores de cabecera, distintos entre sí, pero semejantes en cierto modo: Maxence Caron y William H. F. Altman. En el año 2012, cada uno de estos autores ha publicado una serie de libros, y libros sustantivos, no cositas. Así:

Maxence Caron:

L'insolent, NiL, París 2012, 602 pp.

Journal inexorable, Via Romana, Versalles 2012, 769 pp.

L'insolent es una novela filosófica, de la que ya he hecho mención (cf. más abajo). El Journal inexorable, "Nocturne avant l'Aube de pourpre", Eté 2004 - Eté 2005, recoge el atormentado y gozoso despertar del autor a la Verdad Encarnada. Más adelante podré decir algo más sobre esta nueva obra del joven filósofo, músico y poeta católico francés.

William H. F. Altman:

Plato the Teacher. The Crisis of the Republic, Lexington Books, Lanham MD 2012, xxii + 488 pp.

Martin Heidegger and the First World War. Being and Time as Funeral Oration, Lexington Books, Lanham MD 2012, xviii + 330 pp.

Friedrich Wilhelm Nietzsche. The Philosopher of the Second Reich, Lexington Books, Lanham MD 2013, xx + 276 pp.

Sobre Plato the Teacher ya he hablado (cf. abajo), aunque está pendiente una reseña completa. Sobre el libro Martin Heidegger and the First World War, transcribo mi reseña para Amazon:

It is hard to begin writing about this very much ennobling book. In the first place, I would like to mention that Altman’s book makes a passionate reading. Once the reader has found her way beyond the first pages and is aware of the purpose and tone of the book, she will not put it down until the very end. I’m sure the author will not find these words particularly appreciative, unless the reader be moved by the book’s essential argument. I’d say this runs as follows: Heidegger’s masterwork Being and Time is and should be read as a funeral oration for the German soldiers fallen in the [First] World War. Not that Heidegger’s credentials were particularly adequate for this task. In fact, the coward philosopher managed himself not only to avoid the military duties that his age and healthy constitution imposed on him, but could even turn this situation to his favor and climb to the position of Husserl’s Assistant Professor. The central chapters of the book constitute a detailed analysis of Sections 62 and 74 of Being and Time, with the aim of reading behind Heidegger’s technical vocabulary the trails of World War One and the anticipations of Heidegger’ commitment to Nazism and of World War Two. The conclusion of Altman’s argument is inescapable: in no way is Heidegger’s opportunistic Being and Time worthy as a funeral oration for the brave German soldiers. The powerful but inhuman philosophy built on their sacrifice should be regarded with contempt by the philosophers and the thoughtful people that live on the verge of the centennial of the War that changed the World forever, in ways that we are just beginning to be aware of. Altman’s book is a just tribute to those soldiers and a timely reminder of our generation’s own responsibilities with the past if we are going to bequeath a hopeful future to the coming generations.

Sobre Friedrich Wilhelm Nietzsche no es mucho lo que todavía puedo decir. Se trata, por supuesto, de un "llamado al orden" del pensamiento de Nietzsche, que Altman desarrolla de modo aforístico, en cinco libros, siguiendo la estructura de Aurora. Se completa así la "trilogía alemana", que comprende el estudio y desenmascaramiento de Nietzsche, Heidegger y Strauss, siendo este último, por supuesto, el más insidioso y más peligroso de los tres.



10 de julio de 2012

El autor que he descubierto este año y que implica un gran salto adelante en el enfoque interpretativo de Platón es William H. F. Altman. En primer lugar, su gran libro sobre Platón:

William H. F. Altman, Plato the Teacher. The Crisis of the Republic, Lexington Books, Lanham MD 2012, 510 pp.

Altman (nacido en 1955) ha iniciado apenas en el 2007 su carrera como scholar, en particular, como escritor de artículos y libros académicos, pues su verdadera profesión, aquella que ha acogido por convicción filosófica, es la de maestro de escuela, profesor de colegio. En la actualidad enseña en la E.C. Glass High School in Lynchburg, Virginia. Su concepción de Platón es sencilla, si bien en sus libros y artículos la defiende con un impresionante arsenal de recursos tanto a la bibliografía primaria, como a la secundaria, siempre en su lengua original. A juicio de Altman, el centro de la obra de Platón lo constituye la República, y el núcleo de la República viene dado por el Símil de la Caverna, con la exigencia que le plantea al filósofo de bajar de nuevo a la caverna después de la contemplación de la realidad a la luz del sol y del sol mismo. La comprensión de Altman puede parecer común y corriente, pero no lo es, pues a partir del centro que constituye la República, él organiza el resto del corpus platónico en dos conjuntos de diálogos, unos donde se ofrece la anticipación y preparación de la propuesta central de Platón, diálogos prolépticos, y otros donde la captación que el estudiante y lector ha tenido de Platón se somete a prueba y examen, diálogos basanísticos. Altman sigue hasta cierto punto la propuesta de lectura de Catherine Zuckert, que prescinde de cualquier intento de organización histórico-doctrinal de los diálogos a favor de una propuesta más dramática o dramatológica, sin dogmatizar, empero, esta última, sino asumiéndola siempre desde la preocupación central de Platón como maestro. La página de Altman es http://www.whfaltman.com/



William H. F. Altman, The German Stranger: Leo Strauss and National Socialism, Lexington Books, Lanham MD 2010, 618 pp.

Con esta obra, su opera prima, Altman hace un ajuste de cuentas con Leo Strauss, mostrando con erudición inigualada en los estudios sobre Strauss la faceta más sombría del pensador alemán. En efecto, así como Strauss pudo pervertir toda la enseñanza de Platón cuando consideró que el Extranjero Ateniense de las Leyes no era otro que el propio Sócrates tras haber huído de Atenas y la sentencia de muerte, él mismo se desplaza a los Estados Unidos a echar los cimientos de un nuevo ordenamiento político que bebe su savia de los principios filosóficos, no políticos, del nacionalsocialismo. Altman muestra cómo pudo llegar a constituirse esa figura del judío ateo, defensor del nacionalsocialismo, e inspirador de los movimientos neoconservadores del último medio siglo en los Estados Unidos. El libro es rico en discusiones filosóficas y ofrece semblanzas del propio Altman que lo hacen indispensable como puerta de entrada a su pensamiento. Para este año 2012 están anunciadas dos obras decisivas en el itinerario de Altman, una sobre Heidegger, Martin Heidegger and the First World War: Being and Time as Funeral Oration, y otra sobre Nietzsche, Friedrich Wilhelm Nietzsche: The Philosopher of the Second Reich


Maxence Caron, L'insolent, Editions Nil, París 2012, 608 pp.

En esta novela filosófica el joven autor Maxence Caron muestra todas las cartas de su juego. Se trata, en efecto, de denunciar el pensamiento de aquellos pensadores "cristianos" que quieren quedar bien con las corrientes de moda, para lo cual aplanan el mensaje del pensamiento cristiano para que quepa por debajo de la puerta de todos los nuevos ateos, plenos también éstos de vulgaridad y de tedio. A este Infierno (Dante) sigue, por fortuna, el ascenso al Purgatorio, donde vuelven a aparecer las figuras queridas y recurrentes de Caron, Bach, Beethoven, Schubert, Liszt, cuya fuerza simbólica ofrece el rescate del alma anhelante de Dios. En el Paraíso Santa Teresa del Niño Jesús y Santo Tomás de Aquino son su primeros guías, a los que siguen Paul Claudel, Apollinaire y Stravinsky. En un mundo donde el pensamiento cristiano ha llegado a ser el mayor pecado, la insolencia mística de Caron es un soplo de aire fresco en una atmósfera enrarecida por todos los inmanentismos y naturalismos, donde el espíritu del ser humano ya no puede ni respirar.


25 de mayo de 2010

En esta ocasión quiero referir a tres libros de Maxence Caron

Maxence Caron, La verité captive. De la philosophie, Le Cerf - Ad Solem, París 2009, 1120 pp.

Se trata del primer tomo de la obra magna del joven filósofo francés Maxence Caron. Según lo indica su propio subtítulo, Système nouveau de la philosophie et de son histoire passée, présente et à venir, Caron ha compuesto los prolegómenos de lo que será, sin duda, el acontecimiento filosófico de comienzos del siglo XXI, denominado por él mismo como Système de l'Éternité, de l'histoire et du temps. La verdad cautiva busca construir un edificio de sentido, y abolir, mediante el pensamiento, toda distinción artificial entre la fe y la razón, entre la literatura y la filosofía. La obra se propone una relectura integral de la historia a partir de una ontología trinitaria, denunciando el inmanentismo feroz de nuestra propia época y sus epígonos, Lévinas, Derrida y Marion.

Para ilustración presento una cita del autor sobre la relevancia de la oración en el pensamiento (pp. 83s):

"L'approche du Principe que la pensée doit mettre en oeuvre se modifie radicalement et rejoint l'exigence  d'être aussi accueillante que son Principe veut donner. À l'infinité du Principe doit répondre une infinité d'ouverture, ce que ne permettent pas les petites méthodologies de base, dons les ratiocinations obstruent l'accès à l'objet même quand ce dernier est limité; à combien plus forte raison quand il s'agit de s'ouvrir à une teneur ontologique dont la Différence fondamentale est tout ce que nous pouvons en atteindre. La seule méthodologie possible pour la pensée, préalablement à tout et afin qu'elle s'atteigne précisément elle-même comme pensée en se recevent de ce qu'elle porte, c'est une attitude proche de l'oraison: elle seule nous maintient en présence de Celui qui n'est pas appréhensible, elle seule fait naître la philosophie. Si chercher à le saisir est vain et si la reconnaissance de cette vanité pousse à amoindrir l'essence pour donner dans l'illusion de la saisir, il n'y a qu'un moyen de garder une pensée pour l'Essence sans faire subir au concept de cette dernière le crible de notre incompréhension: recueillir en soi-même l'attention à l'éminence du Principe, c'est-à-dire entrer en l'attitude où le Principe est laissé se donner, et cette attitude fait de silence et d'abandon s'appelle l'oraison. L'oraison n'a rien ici d'exclusivement religieux, elle est la seule méthode possible pour la philosophie, une approche strictement phénoménologique au sens authentique du terme: laisser le Principe en lui-même, donc en sa Différence fondamental, afin de le regarder ouvrir sa dimension propre, et non les dimensions présupposées qu'une pensée s'entêtant à se vouloir non avertie risque d'interpoler".

Maxence Caron, Pages. Le sens, la musique et les mots, Séguier, París 2009, 433 pp.

Se trata de una compilación de ensayos musicales, filosóficos y literarios, en los cuales el autor muestra, mejor quizás que en su grandes obras sistemáticas, el perfil de sus compromisos filosóficos. Primero que todo, por supuesto, su convicción de que la verdad significa siempre la Verdad, esto es, el Hijo, la Segunda Persona de la Trinidad. En ningún momento Caron oculta su confesión católica, a partir de la cual procede a estudiar obras de los grandes compositores, como Bruckner, Brahms, Beethoven, Bach, Schubert, Chopin, Richard Strauss, Mahler, Mozart, junto con poetas como Rimbaud, Breton y Valéry, y, por supuesto, a filósofos de cabecera como Pascal, Hegel y Heidegger, sin olvidar a Nietzsche y a Tomás de Aquino. Esto indica que en ningún momento Caron estima que la verdad sea asunto exclusivo de la filosofía, y el verdadero pensador debe estar dispuesto a buscarla no menos en los grandes filósofos que en las grandes obras de arte.

Maxence Caron, La pensée catholique de Jean-Sébastien Bach, Via Romana, Versalles 2010.

El subtítulo de esta obra, La Messe en si, muestra a las claras cuál es su temática. La misa en si menor, en efecto, es, junto con El arte de la fuga, el testamento filosófico de Bach. La Misa, en particular, muestra el verdadero compromiso religioso del último Bach, que ya liberado de las servidumbres palatinas luteranas manifiestas en sus Cantatas, puede, por fin, componer una gran misa católica. Con gran virtuosismo técnico, el autor muestra cómo la firma de B.A.C.H. (si bemol, la, do, si natural) se encuentra inscrita en la estructura misma de la obra y cómo el propio compositor se identifica con la Persona del Hijo, dentro de esa estructura trinitaria que constituye la obra artística y litúrgica.

Valga decir que Maxence Caron (1976) constituye una de las voces más claras y lúcidas del pensamiento actual. Para no andar con ambages, digamos que se trata de un pensador católico, crítico de la posmodernidad, con su carga de inmanentismo y relativismo, y que, por ello mismo, no suscitará las simpatías de la mayoría. Tampoco yo me identifico con esa mayoría, y en la extensa y erudita obra de Caron he encontrado innumerables ideas y planteamientos que me son afines y, lo principal, que estimo como esencialmente correctos y verdaderos.

El sitio web de Maxence Caron contiene una cantidad inimaginable de material escrito, auditivo (entrevistas y piezas musicales) y fílmico. Por supuesto, es el lugar apropiado para introducirse al pensamiento de este joven filósofo, músico y escritor (las tres cosas a la vez):

http://maxencecaron.fr/


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