Poesía

A LAS HORMIGAS

MARÍA GALERA SÁNCHEZ

 

Poema  que abre el libro del XV premio internacional de poesía Miguel de Cervantes de la ciudad de Armilla

22 -3- 11

 

De niña me gustaba,

de camino a la escuela,

                        seguir a las hormigas                         

que andaban en hilera.

 

Y todas transportaban

semillas, hojas secas,

migas de pan tostado

al sol de las veredas.

 

Descubría su casa

con volcán en la puerta,

y una lava de hormigas

fluía de la tierra.

 

Qué profundo misterio

encerraba su cueva,

trazada a dentelladas

con luz de luna nueva.

 

Siempre tan ocupadas,

sabe Dios si no juegan.

Jugarán en la noche

a la gallina ciega.

 

No cantan las hormigas,

descubrí con tristeza.

No ríen con las flores

como hacen las abejas.

 

No miran los colores

de florecillas nuevas.

Siempre las vi vestidas

del negro de mi abuela.

 

Mi sandalia de goma

les declaró la guerra

y un sollozo de hormiga

rebotó en la suela.

 

-Niña, terrible niña,

¿a qué vas a la escuela?

Los libros de los hombres

son mentiras a medias.

 

-Oscura semejanza

que a todas nos alegra,

¡no hay hormigas blancas

que machaquen a negras!

-Trabajamos unidas,

nuestra empresa es la tierra.

Donde todos trabajan,

¿quiénes harán la guerra?

 

-Jugamos con semillas

que serán flores nuevas,

y con larvas de insectos

que alegran la pradera.

 

-Y con gotas de agua

que lloran a la tierra

y nos cuentan secretos

de estío y primavera.

 

-Hace ya muchos años,

una tarde cualquiera

quise ser una hormiga.

¡Llegué tarde a la escuela!