STOP CRIMINALIZAZION!

VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION!

S.A, denok zuekin gaude!!!


 

"Mostrar aversión hacia la policía, los militares, el gobierno o expresarnos de forma políticamente incorrecta no significa que apoyemos a ETA. Parece ser que actualmente ser vasco y tener letras en contra de la policía es lo mismo que apoyar a ETA.Ni nuestro grupo, ni las personas que lo componemos, ni ninguna de nuestras canciones han apoyado o apoyan a ETA.No militamos ni hemos militado nunca en ningún partido político y nunca nos hemos sentido representados por ninguno de ellos.

 

 

Es lamentable que sea tan sencillo ensuciar nuestro nombre y tan complicado intentar expresarnos libremente"

 

                      ESTO ES LO K DICEN, KN MUCHISIMA RAZON, SOZIEDAD ALKOHOLIKA.

STOP CRIMINALIZAZION!

STOP CENSURA!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 " Kieren cortarnos la lengua, con la tijera de la intransigencia, con la tijera, de la necedad, la de la autoridad!

Kieren callar nuestra voz, xk no pensamos kmo kieren ellos, xk keremos, ser diferentes, keremos otra realidaaaaaaad! "

 

TIJERA CONTRA PAPEL, PIEDRA CONTRA TIJERA!

 

             S.A.

 Ami me parece vergonzoso lo ke han hecho y estan haciendo kn grupos komo soziedad alkoholika, k x expresar una idea k no tiene nada ke ver kn ETA, ya los tachan de terroristas, kuando esa idea es tmbien apoyada x mucha mas gente k los proetarras,x ejemplo,yo. Fascista bueno, fascista muerto.

 

Despues de k Alfonso Ussia eskribiese esa mierda en el ABC, el cantante de Los Muertos De Cristo dijo esto en Derrame Rock del 2003,  TIENE TODA LA PUTA RAZON, USSIA HIJODEPUTA!!

AKI OS DEJO LO K UN KABRONAZO, ALFONSO USSÍA,OPINA SOBRE S.A. , LOS K ESKUCHAMOS S.A. Y LA GENTE K KONTRTA A S.A.

 

Que en España hay mucho hijo de puta es algo que no puede sorprender. La Real Academia Española define al hijo de puta como «mala persona». Se queda corta. Un hijo de puta es mucho peor que una mala persona. Y hay muchos hijos de puta en las concejalías de cultura de un buen número de ayuntamientos. Al menos, de los diecisiete ayuntamientos de localidades cordobesas, coruñesas, castellonenses, granadinas, asturianas, valencianas, murcianas, ilerdenses o barcelonesas que han contratado para sus fiestas a dos grupos presuntamente musicales formados por otros hijos de puta batasunos que responden a los nombres de «Sociedad Alcohólica» y «Su Ta Gar». No puede extrañar que estos canallas canten y animen en las fiestas organizadas por los ayuntamientos de Batasuna en las Vascongadas. Pero sorprende que en municipios del resto de España se dilapide el dinero público financiando a estos forajidos analfabetos. Aquí nada tiene que ver la libertad de expresión. Sí la ética, la estética y la decencia social. En este caso, la amoralidad, la antiestética y la indecencia social.

Cada conjunto de hijos de puta tiene una canción preferida, que oyen con delicia los hijos de puta que los contratan y los hijos de puta que los aclaman. La pieza magistral de los primeros se titula «¡Explota, zerdo!», y la de los segundos «Síndrome del Norte». Se creen transgresores, los muy imbéciles. Lo que está claro es que actúan en el país más libre del mundo, porque en otros se les aplicarían las leyes. Apología del terrorismo y recochineo insoportable del dolor ajeno. También desacato, calumnia e injuria, pero esas bobadas en España no constituyen delito. Aquí se le llama «terrorista» al Rey o al presidente del Gobierno, y lo hace un parlamentario autonómico de la cuerda de Llamazares, y a lo más que llega la Justicia es a regañar un poquito. Lo que escribía al principio. Un alarmante exceso de hijos de puta es lo que tenemos. Y no exportamos ni uno. Nos los quedamos todos para nuestro consumo interior. Así nos va.

«Huele a esclavo de la ley, zipaio siervo del rey, lameculos del poder, carroñero coronel, ¡Explota, zerdo! dejarás de molestar, ¡Explota, zerdo! sucia rata morirás». La segunda creación es aún más sutil. «Siempre que sales de tu casa, tú vas todo acojonao, mirando por todos los laos, ese bulto en el sobaco es poco disimulao. Al llegar hasta el cotxe dejas las llaves caer, no se ke haya un bulto raro, y ke te haga volar como a Carrero, como a Carrero, ay qué jodío es ser madero, en un lugar donde me consideran extranjero, porrompompero».

Buena rima, buena gramática, buen mensaje y artística superación. Eso es lo que han interpretado los responsables municipales de los ayuntamientos contratantes. En más de uno, muy probablemente, haya sido ocupada en su cementerio alguna tumba con antelación. No sé, algún civil, algún militar, algún niño, algún «zerdo» que murió como una rata gracias a los amigos y protectores de estos insignes músicos. Resultaría interesante conocer qué ayuntamientos, qué organizaciones, qué centros culturales, qué asociaciones de vecinos, han contratado a estas pandillas de miserables. Y si mantienen los contratos en vigor, cuáles son los nombres de los hijos de puta correspondientes. Nos podemos llevar más de una sorpresa

Insisto. En la mugre social, sin hacer renuncia de su condición de hijos de puta, hay otros grados de hijoputez que superan al de los idiotas que cantan y componen esas birrias intolerables. Y vuelvo al primer paso. Esos alcaldes que contratan o permiten, esos concejales que pagan y ovacionan, esos ciudadanos que acuden, bailan, tararean y ríen. Esos son los hijos de la gran puta en su grado de máxima excelencia. Todos esos.

BARRICADA  Y  SOZIEDAD ALKOHOLIKA