Reino_Murcia

escudo pequeño
EL REYNO DE MURCIA

El "cajón de sastre" del sureste ibérico
-Inicio-


Bandera pequeña



Repoblamiento

Hablas

Trajes Típicos

Gastronomía

Música

Reyno de Murcia

Bando de la Huerta

Enlaces y Bibliografía

Autor
   Esta web tiene la intención de mostrar, a todos los que se han sorprendido por las diferencias que muestran las comarcas de la Región de Murcia, los motivos de tanta variedad.  Desde su gastronomía o su música, hasta los distintos acentos o peculiaridades léxicas.

   Las pinceladas que ofrecemos reflejan, en lo esencial, los motivos que causan que propios y extraños se pregunten sobre cómo en tan pequeño espacio se pueden observar costumbres tan dispares.

   Quien sienta afán por conocer con más profundidad cualquiera de los aspectos de esta web, no tiene más que hacer clic, a la izquierda, en "Enlaces y Bibliografía" para encontrar una relación de textos y recursos en Internet donde podrá saciar su curiosidad.

   Para empezar, bien estará que hagamos un brevísimo resumen de los seres humanos que habitaron (y habitamos) el antiguo Reyno de Murcia.
   
 

 
   El territorio del sureste ibérico, articulado geográficamente alrededor del río Segura, ha conocido poblamientos humanos desde la más remota antigüedad.  La riqueza minera de la costa dio pronto lugar a ciudades que, como Cartagena, se convirtieron en lugar de comercio y combates.  La población íbera establecida en la zona, pactó y luchó contra cartagineses o romanos según conviniera a los intereses de sus régulos y caudillos.

   Ciudades como Lorca, Orihuela, Elche, Alicante..., comarcas como las de Cehegín y Mula con sus poblamientos de evidente importancia; todos esos núcleos vivían aprovechando y sufriendo los distintos climas  del sureste ibérico

   Siglos de romanización dieron paso a las invasiones bárbaras y al dominio bizantino hasta que, en 623, el rey godo Suintila consigue expulsar a los orientales y establecer el dominio visigodo sobre la Cartaginense.

   Poco habría de durar el nuevo poder.  El 711, en medio de una guerra civil por la sucesión al trono godo, los partidarios de los hijos de Witiza reclaman la ayuda de bereberes norteafricanos, recientemente islamizados.  Teodomiro y su sucesor, Atanagildo,  consiguieron mantenerse hasta el tercer cuarto del siglo VIII, mediante un tratado firmado 
por el primero, resistente tras las murallas oriolanas, con Abd al-Aziz.

   En las llanuras aluviales del Sangonera y del Segura se fueron estableciendo, en las proximidades de los núcleos de población visigodos, grupos clánicos árabes.  Destacan entre ellos el yund de Egipto, militares que formaban parte de un cuerpo de ejército compuesto por grupos tribales sirios (qaysíes).  Naturalmente, se dieron los sempiternos conflictos con la población autóctona; pero las luchas que realmente preocuparon a Abd al-Rahman II fueron las que enfrentaron a los árabes del norte (qaysíes) con los del sur (yemeníes).

   El emir decidió terminar con tal estado de cosas y afianzar su autoridad.  Sobre una antigua villae romana, posiblemente denominada "Murtia", fundó Mursiya (la actual ciudad de Murcia) el 25 de junio de 825.

   Entre 1230 y 1245, tras sucesivos avances, se completa la anexión del emirato musulmán a la Corona de Castilla.  En 1243 se firma el Tratado de Almizra entre el aragonés Jaime I y el infante castellano, futuro Alfonso X, delimitando la frontera entre ambos reinos.  Ésa frontera, sin embargo, aún habría de variar en los próximos decenios para quedar definitivamente establecida en 1304, tras la sentencia arbitral de Torrellas que detendría una guerra que no convenía ni a castellanos ni a aragoneses.

   El reino de Murcia, así pues, es una creación histórica de Alfonso X.  El rey hubo de conciliar los tratados con Aragón, los conflictos con otros poderes feudales (como la Iglesia y los concejos de Alcaraz y Alarcón) y los avances de sus propias tropas.  En este contexto tienen lugar los repartos y repoblaciones del reino recién conquistado.  La sublevación musulmana entre 1264 y 1266, por los incumplimientos cristianos de lo pactado en abril de 1243, en Alcaraz,  aceleró el proceso de emigración de la población musulmana y el repoblamiento cristiano con castellanos y catalanes, principalmente, aunque también con navarros, aragoneses o gallegos.

   Durante los siglos XV, XVI y XVII se produjeron más movimientos humanos: castellanos, aragoneses, catalanes o italianos se asentaron en el reino.  Los murcianos viajaron hacia el sur, a tierras hoy almerienses, jienenses o granadinas y también dentro del propio reino de Murcia.

   El último movimiento de población, significativo para el propósito de esta web, tuvo lugar, especialmente, durante el segundo tercio del siglo XIX.  Muchos andaluces acudieron a las explotaciones mineras de La Unión y Mazarrón, trayendo con ellos su acento y su música, además de la fuerza de sus brazos



© Antonio Diego Duarte Sánchez. 27.428.747M.
    Murcia - España.  2005
Para contactar: adduartes arroba ono punto com
Reino de Murcia - 1244

Limites y Extensión del Reino de Murcia en 1250, tras los Tratados de Almizra y Alcaraz.








































Ir a Inicio














    

ą
Antonio Diego Duarte Sánchez,
2 may. 2014 12:54
ą
Antonio Diego Duarte Sánchez,
2 may. 2014 12:52
ą
Antonio Diego Duarte Sánchez,
2 may. 2014 12:52
Comments