03 El acoso laboral en México

Por Zoraida García Carreño


Introducción

El principal menoscabo que hoy en día esta sufriendo la sociedad en el ámbito laboral es precisamente el acoso laboral o también conocido como mobbing, que día tras día afecta de manera directa a la dignidad humana, es decir, se trata de un problema mundial, el cual afecta a todo trabajador sin importar el sexo, la profesión o el status social.

Dicho menoscabo se presenta con una serie de comportamientos hostiles con actitudes agresoras, discriminatorias, degradantes y de sometimiento hacia una persona que desempeña determinada labor.[1] Principalmente este fenómeno viene de personas que ocupan una posición de mando o dirección en las relaciones de trabajo, no obstante, en ocasiones puede venir el maltrato laboral de un compañero u otro dependiente de la dirección.

El acoso laboral o también conocido como mobbing, es un tema que se ha venido estudiando desde los años 80´s en países como Noruega y Suecia, por lo que el término fue tomado de manera semejante “con el comportamiento de algunas aves que estando agrupadas atemorizan a un animalito solitario”[2], es decir, que la persona física, viene a ser susceptible de un quebranto a la dignidad humana de la que hoy en día está padeciendo nuestro país y que con el tiempo se ha convertido en una práctica cotidiana en las relaciones laborales, tanto en empresas privadas como en instituciones públicas.

Precisamente por lo anterior nos surge el interés de estudiar este fenómeno, así como los sujetos que intervienen, las causas que lo originan, las características especiales de este comportamiento, como surgió, cuando surgió y como esta siendo reglamentado en otros países. Sin embargo, por cuestiones metodológicas iniciaremos con un marco teórico, el cual dará la pauta para el desarrollo de este trabajo de investigación.

Ahora bien iniciaremos con el análisis del Derecho del Trabajo en México, como el conjunto de normas jurídicas que regulan una relación de trabajo en la que se da precisamente el acoso laboral.

Marco teórico

Derecho del Trabajo Mexicano y su aplicación

Como es sabido el derecho al trabajo viene a constituir un derecho y una obligación protegidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y por la Ley Federal del Trabajo Mexicana, en sus artículos 5°, 123º y 3° respectivamente, ya que dichos preceptos legales exigen respeto para la dignidad y libertades de quien proporciona un servicio, así como de quien lo recibe, entiéndase hombre, mujer, joven, adulto, rico, pobre, etc.

Derivado lo anterior y por la importancia que tiene el derecho a tener un trabajo y ejercerlo de manera libre, sin coacción ni presión alguna, iniciaremos nuestra investigación con un análisis del Derecho del Trabajo como la disciplina encargada de regular las relaciones que derivan de la prestación de servicios personales subordinados y cuya finalidad siempre será la protección de la clase débil en nuestra sociedad, la clase trabajadora.

Se puede entender como Derecho del Trabajo a “un conjunto de principios, instituciones y normas que pretenden realizar la justicia social dentro de las relaciones laborales a través de la defensa y promoción de las condiciones generales de trabajo”.[3]

Dada la definición de esta rama del Derecho, podemos decir, que el Derecho del Trabajo, resulta ser necesario para el respeto de otros derechos humanos, los cuales son parte fundamental e inherente a la dignidad humana. Ya que como sabemos toda persona sin distinción alguna de acuerdo a nuestra Ley Fundamental tiene derecho a trabajar y a vivir con dignidad. Asimismo se puede mencionar, que con la aplicación de esta rama del Derecho Social, el individuo y su familia podrá tener una mejor supervivencia, no sólo económica sino también social.

El derecho del trabajo no se ha creado para cambiar al mundo, pero sí para hacerlo más aceptable, además de garantizar niveles de vida que se aproximen a la dignidad que exige la condición humana de la clase trabajadora, así como para crear una función nueva del trabajo, que lo releve como factor de producción y no como un lucro empresarial.[4]

El trabajo

El derecho al trabajo es un derecho fundamental e individual que como ser humano tiene el hombre y que al mismo tiempo funge como un derecho colectivo. El trabajo encierra un sin fin de labores, sean independientes o autónomos, las cuales siempre están sujetas a un salario o a una retribución económica por la relación de subordinación que se da.

La palabra trabajo encierra una serie tareas, que de manera obligatoria deberá cumplir el trabajador por la prestación de servicios que se originan precisamente de una relación laboral, y que al mismo tiempo surge el derecho para tener acceso a un sistema de protección, que garantizará el acceso a un empleo en el que se existan condiciones laborales justas para todo trabajador.

De acuerdo al Art. 8º de la Ley Federal del Trabajo Mexicana (LFT), se entiende por trabajo “toda actividad humana, intelectual o material, independientemente del grado de preparación técnica requerido por cada profesión u oficio”. Es decir, el trabajo es un servicio que presta cualquier individuo, ya sea para la producción de bienes, o bien, para el enriquecimiento y así lograr una mayor capacidad de servicio.

Es un derecho y a la vez un deber social, el cual exige respeto para ejercer de manera independiente las libertades y la dignidad de quien lo presta. Por lo que resulta necesario, que quien preste un servicio personal subordinado se desarrolle en las condiciones que aseguren la vida, la salud y un nivel económico decoroso tanto para él como para la familia del mismo.

Relación de trabajo

A través de la prestación de un servicio personal subordinado, es decir, un trabajo, surgen determinadas relaciones entre los sujetos que intervienen, tales como  las relaciones laborales, las cuales estudiaremos a continuación.

En pleno siglo XXI, después de casi un cien años de lucha para el reconocimiento de los derechos y las obligaciones de toda persona que preste algún servicio a otra, encontramos que el subordinado[5] se ve más protegido de la explotación de la persona física o moral que requiere de sus servicios,[6] por la Ley Federal del Trabajo, ya que muchas de las veces por determinada razón la persona que requiere de los servicios ––el patrón–– no respeta las prestaciones y las condiciones laborales de persona que presta un trabajo personal subordinado y por ende no se ajustan a lo que establece la misma LFT. Por lo que vale la pena recordar que la finalidad de las mismas es encontrar una equidad entre los sujetos que se encuentran inmersos en las relaciones de trabajo.

La relación de trabajo o relaciones laborales[7] se establecen entre el trabajo y el capital en el proceso productivo. Y de esta relación podemos decir que intervienen dos elementos indispensables, a saber: el que presta un trabajo personal subordinado ––el trabajador[8]–– y el otro que utiliza los servicios del primero ––patrón[9]––. La característica principal de quien aporta el trabajo es que siempre será una persona física; sin embargo, el que necesita de este servicio puede ser una persona física o bien una persona moral o jurídica.

Desde el punto de vista doctrinal, se puede decir que se entenderá por relación de trabajo “al conjunto de normas, procedimientos y prácticas que tienen como objeto regular interacciones entre empleadores, trabajadores y el Estado, dentro de un contexto socioeconómico determinado. Este contexto es el sistema de producción, y dentro del mismo es, más precisamente, aquel sector de la actividad en donde el trabajo se organiza bajo la forma de la prestación laboral subordinada o por cuenta.”[10] Es decir, son aquellas disposiciones que vienen a garantizar de una u otra manera una equidad e igualdad de  los derechos de los trabajadores frente a la ley, sin considerar la desigualdad que de manera constante se da en las relaciones laborales entre hombres y mujeres.

Al respecto la Ley Federal del Trabajo en su Art. 20 establece que se entenderá por relación de trabajo “cualquiera que sea el acto que le dé origen, la prestación de un trabajo personal subordinado a una persona, mediante el pago de un salario.” Es decir, es la realización de un trabajo que se realiza bajo la dirección de un superior y a cambio de ello se recibe una remuneración o un salario.

Cabe señalar que estas relaciones laborales encuentran su regulación en el contrato de trabajo en el que se establecen las formalidades para la prestación de servicios personales subordinados y que siempre requieran mínimo de dos sujetos conocidos como trabajador y patrón, mismos que a continuación analizaremos.

Sujetos del Derecho del Trabajo

Las relaciones de trabajo traen consigo la intervención de dos sujetos: el trabajador y el patrón.

Por lo que dentro del Derecho del Trabajo, al tratar lo relativo a estos, se debe de diferenciar lo siguiente: quienes son los trabajadores, los cuales se pueden considerar en lo individual y colectivamente ––cuando se trata de trabajadores asociados con el objetivo de alcanzar sus fines a través de los sindicatos––; así como también a los empleadores o mejor dicho el patrón.

Al trabajador de acuerdo al artículo 8 de la Ley Federal del Trabajo (en los sucesivo LFT), se entiende que es la persona física que presta a otra, física o moral, un trabajo personal subordinado”, es decir, debe existir forzosamente una situación de dependencia o subordinación frente al empleador.

En complemento a lo anterior podemos decir, que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, establece que “para que pueda considerarse a una persona como trabajador es indispensable que el servicio que preste sea bajo la dirección y dependencia de quien lo recibe y que dicho servicio reciba como contraprestación una retribución fijada al respecto.”[11]

Por el contrario por patrón se entiende “es la persona física o moral que utiliza los servicios de uno o varios trabajadores”[12], es decir, es el sujeto que aporta el capital y bajo quien se deben de someter los trabajadores.

Como podemos observar actualmente hemos dejado fuera del vocabulario jurídico-laboral el término de obrero que marca una línea ideológica grande.

Es de observarse, que estos dos sujetos de Derecho del Trabajo, no se quedan en un simple análisis, sino que más allá, ya que al tener una relación de subordinación se da precisamente una relación de trabajo o relación laboral por el simple hecho de entrar en contacto el capital y el trabajo.

Dentro estas relaciones que se dan entre los sujetos, la inserción laboral de la mujer en los últimos años ha jugado un papel muy importante, tan es así que ha tenido diversas consecuencias, tales como ser discriminadas, acosadas, etc., derivado precisamente por lo anterior que a continuación analizaremos la inclusión de las mujeres en el campo laboral.

La inserción laboral de las mujeres

La mujer como sujeto de una relación de trabajo ha tenido una participación laboral superior en relación a los hombres en las últimas tres décadas, por sus niveles de escolaridad y educación; sin embargo, ha habido obstáculos para su inserción y permanencia en el mercado de trabajo. Pues como sabemos en una sociedad como la nuestra, la mujer llega a ser objeto de actos que afectan su desenvolvimiento en el ámbito laboral, tales como el hostigamiento sexual, el acoso laboral entre otros, y que muchas de las veces la práctica de sus valores y estereotipos culturales y sociales, dan origen a que se practiquen conductas discriminatorias que la perjudican, ejemplo de ello es la pérdida del empleo y la inestabilidad laboral.

Es precisamente por lo anterior, que estudiaremos como se ha insertado la mujer en el ámbito laboral.

No debemos olvidar que el trabajo que la mujer ha desempeñado ha sido de vital importancia, sin importar que este tuviera una contribución a la economía de las familias, ya que esta varía según las necesidades, las costumbres y los valores sociales de cada núcleo social.

Es precisamente por ello, que la fuerza laboral femenina representa en gran medida a las mujeres a nivel mundial por lo que se refiere al trabajo.[13] Al respecto es importante mencionar que según la Organización Internacional del Trabajo “a medida que los países se van industrializando las mujeres mejoran su categoría profesional.”[14]

Lo anterior se debe a que en las últimas décadas los países se han ido industrializando, pues podemos ver un gran incremento de fábricas y mejores oportunidades no sólo para el sexo masculino sino también para el femenino. Además de que las nuevas oportunidades de trabajo surgen ciertamente de la calidad de los servicios de educación que en los últimos años se han ofrecido por el gobierno federal, ya que inicialmente era obligatoria únicamente la educación primaria, y a lo largo de los años se ha adicionado la educación preescolar y la secundaria; lo que permite más oportunidades de empleo para toda la población independientemente del nivel de estudios que se tenga. Es decir, el reconocimiento de estas escolaridades ha puesto de manifiesto la igualdad de oportunidades que tanto la mujer como el hombre tiene para incorporarse al mercado laboral.

Cabe señalar, que en la actualidad México cuenta con una población total de 107,5682,518 millones de habitantes[15], de los cuales 52.5 millones son hombres y 54.2 millones son mujeres,[16] es decir, existe una relación de 97 hombres por 100 mujeres. Es notable señalar que somos más mujeres que hombres y por ende la demanda de trabajo de estas últimas es mayor. De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), 2007, en México existen “75.8 millones de personas de 14 años y más de las cuales 35.5 son hombres y 40.3 son mujeres”[17], quienes se dedican a diversas actividades tanto económicas como no económicas. Cabe mencionar que las personas de 14 años y más combinan las actividades tanto económicas como no económicas, las cuales ascienden a 32.3 millones, es decir, 73 de cada de cada 100 personas económicamente activas realizan actividades domésticas y/o estudian.[18]

Por lo que corresponde a la población económicamente activa (44,411,852 millones de habitantes),[19] se puede decir, que 62.4% son hombres y 37.6%  mujeres; y del total de la población no económicamente activa (31,339.342 millones de habitantes), las proporciones se invierten ya que tenemos 24.7%  para los hombres y 75.3% para las mujeres. [20]

Por lo que corresponde al ámbito laboral, podemos decir, que actualmente en nuestro país contamos con 16,066,042 millones de mujeres trabajadoras[21], de las cuales 3.9 son profesionales a contrario de los hombres cuyo número de profesionales asciende a 3.4, por lo que corresponde a los técnicos y personal especializado tenemos 3.2 millones para los hombres mientras que para el sexo femenino encontramos que tan sólo 4 millones se desempeñan en estas actividades.[22] Es decir, las prácticas han dejado atrás roles tradicionales en donde el hombre era el único que trabajaba.

Resultado de lo anterior podemos decir que “el genio femenino es necesario en todas las expresiones de la vida social: por ello se ha de garantizar la presencia de las mujeres también en el ámbito laboral.”[23]

Después de haber analizado la inserción laboral de las mujeres, enseguida conoceremos cual es la rama del Derecho que se encarga de elevar la calidad de vida de las mismas y que coadyuva para la satisfacción de las necesidades de salud a través de determinadas prestaciones.

Derecho de la Seguridad Social y su aplicación

Hablar de la rama que tiene como fin principal elevar la calidad de vida de todos los miembros de una sociedad, nos permite enfocarnos al estudio del Derecho de la Seguridad Social como una rama del Derecho Social, cuyo estudio principal según Mendieta y Nuñez,[24] es precisamente los grupos y las clases desamparadas frente al Estado, frente a la misma sociedad y al mismo tiempo frente a otros grupos y clases.

En orden de ideas el Derecho de la Seguridad Social de acuerdo a lo que establece la Dra. Gabriela Mendizábal Bermúdez en su obra “La Seguridad Social en México”, es el “conjunto de normas jurídicas de carácter privado, público y social, nacionales  e internacionales, que dan origen a la red social, accionada de manera conjunta por el Estado y los particulares, cuya finalidad es elevar la calidad de vida de toda la población, mediante la protección contra riesgos y contingencias sociales, profesionales y naturales y la satisfacción de necesidades elementales”[25] Como podemos ver son normas jurídicas de orden privado, público y social, cuyo fin principal es la elevación de la calidad de vida de todos y cada uno de los miembros de la sociedad, tanto a nivel nacional como internacional.

Es de mencionarse que el Derecho de la Seguridad Social juega un papel muy importante en nuestra sociedad por la protección que brinda a toda nuestra sociedad, para lo cual se vale de algunas herramientas para poder cumplir con su fin.

Seguros sociales

De acuerdo a lo que señala la Dra. Gabriela Mendizábal Bermúdez,[26] “el Derecho social es el género, la Seguridad Social es la especie y los seguros sociales son por tanto subespecies”. En México, a los seguros sociales se les considera como una herramienta de la cual se valen los trabajadores para que le sean protegidos sus derechos y no les sean violados los mismos por la clase empresarial o en su caso el patrón y así elevar la calidad de vida de cada uno de los miembros de la sociedad.

Es decir, el seguro social es un elemento de la seguridad social; no obstante, al seguro social se sigue confundiendo con seguridad social, a pesar de que ambos conceptos difieren en su contenido.

Para el Maestro Guillermo Cabanellas de Torres[27] el seguro social “es cada uno de los sistemas previsionales y económicos que cubren los riesgos a que se encuentran sometidas ciertas personas, principalmente los trabajadores, a fin de mitigar al menos, o de reparar siendo factible, los daños, perjuicios y desgracias de que puedan ser víctimas involuntarias, o sin mala fe en todo caso. Cuando todos los riesgos y todas las contingencias personales, familiares y económicas se agrupan en un solo régimen de aseguración, entonces el seguro social es el que ampara cualquier eventualidad adversa para el asegurado.” Es decir, es un instrumento que sirve a los trabajadores de protección contra los riesgos que pudieran sufrir al momento de desarrollar su actividad laboral o cuando se termine su vida laboral.

En México, los seguros sociales los encontramos principalmente en cuatro institutos, que funcionan a nivel nacional, a saber: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, el Instituto de Seguridad Social  para la Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) y el INFONAVIT.

Dichos órganos tienen el carácter de ser públicos y descentralizados, lo que ayuda a una mejor prestación del servicio; sin embargo, no es así ya que son pocos institutos y muchas la demanda de los 106,682,518 millones de habitantes en nuestro país.[28]

Los principios en los que se rigen los seguros sociales en nuestro país[29], son los siguientes:

  • Universalidad. Figura jurídica que incluye a toda la población en general sin distinción alguna.
  • Solidaridad. Es decir, debe de proporcionar atención a los individuos que no pueden cubrir sus necesidades por si mismos.
  • Obligatoriedad. Esta dependerá de la relación de subordinación que se de entre el patrón y el trabajador.

Equidad. “Los seguros sociales se han convertido en un medio para aligerar las cargas económicas ocasionadas por las contingencias que ocasionan al presentarse la reducción de los ingresos del trabajador por: enfermedad, maternidad, invalidez, vejez, retiro, etc.”[30]

Derivado de la demanda de la que son objeto los seguros sociales, se han visto en la necesidad de reducir  el número de sujetos de aseguramiento y tan es así que los seguros sociales se constituyen en función de la actividad laboral que se desempeña, a saber:

  • IMSS. Trabajadores independientes o de la iniciativa privada.
  • ISSSTE. Trabajadores al servicio del estado.
  • ISSFAM. Trabajadores de las fuerzas armadas mexicanas. 

Sin embargo, los seguros sociales siguen siendo por excelencia los mecanismos que satisfacen de manera directa las necesidades de sus derechohabientes.

La mayoría de los derechohabientes son precisamente los trabajadores que se encuentran bajo la subordinación de un patrón y que  muchas de las ocasiones acuden a solicitar los servicios y prestaciones que otorgan los seguros sociales, sea por cuestiones naturales de salud o bien por conductas que les ocasionan determinados estados de ánimos o de salud, tal es el caso de los trabajadores que son acosados o agobiados por sus superiores y por sus propios compañeros de trabajo, situación que se conoce como acoso  laboral o mobbing y que estudiará en el siguiente punto.

Acoso Laboral

El centro de trabajo en la sociedad en la que nos desenvolvemos, constituye uno de los lugares más importantes de nuestra vida, ya que pasamos una tercera parte de nuestro tiempo en el mismo. Como resultado de ello, tenemos relaciones que derivan de este  vínculo laboral, con el cual hacemos compañeros de trabajo, los cuales adquieren una verdadera relevancia, que hacen que se encuentren relacionados unos con otros; tratando de mantener un trato pacífico, de respeto y agradable.

Sin embargo, muchas de las veces, no llega a ser así, ya que se dan fricciones entre los mismos trabajadores, sin importar el sexo, raza, estatus social, económico, lo que provoca una actitud grosera y hostil por parte del sujeto activo, generando así un inadecuado ambiente de trabajo, que pone en detrimento el rendimiento laboral.

No obstante, en una sociedad como la nuestra, la mujer es la que en la mayoría de los casos llega a sufrir de un hostigamiento sexual laboral, ya que muchas de las veces la práctica de sus valores y estereotipos culturales y sociales, dan origen a que se practiquen conductas discriminatorias que la perjudican, ejemplo de ello es la pérdida del empleo y  la inestabilidad laboral por mencionar algunas.

Al respecto cabe señalar, que el trabajo viene a constituir como lo mencionamos anteriormente un derecho y una obligación protegidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y por la Ley Federal del Trabajo, en sus artículos 5° y 3° respectivamente, ya que dichos preceptos legales exigen respeto para la dignidad y libertades de quien proporciona un servicio, entiéndase hombre, mujer, joven, adulto, rico, pobre, etc.

Pese a dicha protección, hoy en día los trabajadores están siendo víctimas de acoso laboral o también conocido como mobbing, el cual como sabemos y veremos más adelante genera graves consecuencias en la salud física y psíquica del ser humano, que se ve implicado en estas prácticas, y que traen como resultado serios problemas de seguridad y salud en el trabajo,[31] ya que también ocasiona costos en la seguridad social y en las mismas empresas; por lo  anterior se ha convertido en un tema de moda para la sociedad, que requiere ser regulado por nuestras leyes nacionales, ya que a nivel internacional, países como España, Suecia, Colombia entre otros, ha tomado cartas en el asunto y se ha dado a la tarea de crear legislación en materia laboral que proteja dicho fenómeno de hostigamiento.

El fenómeno que estamos estudiando se ha presentado principalmente en el ámbito laboral y en función de la organización del trabajo, y que se origina primordialmente por las circunstancias sociales, económicas y físicas, del entorno en el que se desarrolla la actividad laboral, y las cuales hacen que el sujeto pasivo, es decir, la persona que esta siendo objeto de este acto se encuentre bajo el sometimiento del actor, es decir, del sujeto activo que esta hostigando al primero, dejándolo sin alguna alternativa laboral, ocasionando así un alto grado de desempleo.[32]

Actualmente en nuestro país el acoso laboral o también conocido como mobbing, ha sido poco estudiado, pese a que se trata de un problema que causa severos trastornos en la conducta humana, tal es el caso de la depresión, la ansiedad y la pérdida del autoestima, a tal grado de perder el empleo.

La palabra mobbing deriva del término inglés “mob”, que significa una multitud excitada que rodea o asedia a alguien (en este caso a una persona) o a algo (algún objeto), es decir, de manera hostil, grosera o bien de una forma amistosa.[33] Por lo tanto, el significado de esta palabra es una acción de carácter colectivo de una agrupación de personas que frente a algo o alguien; sin embargo, no necesariamente debe ser  de modo negativo, como es el caso de las relaciones de trabajo que actualmente se dan.

Es importante hacer mención, que en la sociedad en la vivimos principalmente es la mujer la que ha padecido este tipo de conducta en su trabajo, prueba de ello son las cifras que arrojan encuestas recientes del tema, pues el 25%[34] de las mujeres lo han padecido y el 84%[35] de las mujeres, lamentablemente considera que esas formas de acoso y violencia son algo natural. Ejemplo de este fenómeno, es el bajo índice que ha denunciado dicha situación ante las autoridades judiciales, pues el número únicamente se reduce a 3%[36]. Sin embargo, 6.6%[37] lo ha reconocido abiertamente sin haber realizado alguna denuncia ante las autoridades competentes.

El mobbing se da con frecuencia en sociedades muy competitivas, generando con ello la destrucción de millones de vidas al año, que resulta negativo para el buen funcionamiento de cualquier institución pública o privada.

Cabe señalar que son precisamente los sujetos que intervienen en una relación los que están siendo víctimas de dicho fenómeno, el cual genera graves consecuencias en la salud física y psíquica del ser humano, que se ve implicado en estas prácticas, y que traen como resultado serios problemas de seguridad y salud en el trabajo,[38] el cual trae como resultado altos costos en la seguridad social y en las mismas empresas. Por lo que se ha convertido en un tema de moda para la sociedad, que requiere ser regulado por nuestras leyes nacionales, ya que a nivel internacional, países como España, Suecia, Colombia entre otros, han tomado cartas en el asunto y se ha dado a la tarea de legislar en materia laboral que proteja a las víctimas que son objetos de hostigamiento laboral o del acoso laboral.

Como es sabido, es un problema que esta haciendo eco dentro de nuestro Derecho del Trabajo, y que hace al mismo tiempo, se estudie dentro del Derecho de la Seguridad Social, como herramienta de análisis de los efectos jurídicos, de seguridad y salud, que puede ocasionar el fenómeno de estudio.

Iñaki  Piñuel[39], establece que la traducción correcta al castellano, no es ni acoso moral y mucho menos acoso psicológico, por el contrario se califica como acoso inmoral. Es decir, tiene un elemento muy especial, la falta de ética en el proceso de victimización, ya que se trata de un proceso en el cual hay falta de respeto y abuso en la dignidad del trabajador.

Dada la importancia de este concepto es importante definirlo. Entendido como “la situación en que una persona o un grupo de personas ejercen una violencia psicológica extrema, de forma sistemática (al menos, una vez por semana), durante un tiempo prolongado (más de 6 meses), sobre otra persona en el lugar de trabajo”.[40] Esta conducta, también se le conoce como acoso moral, hostigamiento psicológico en el trabajo y con el término inglés mobbing, en donde el agresor por lo regular se encuentra en un status diferente al del agredido; sin embargo, se da el caso que puede ser un inferior. Como podemos observar con esta acción se pretende intimidar, hostigar o perturbar a la víctima, hasta lograr el abandono de la fuente de trabajo.

Derivado lo anterior, podemos decir que los principales elementos que encontramos son los siguientes:

  • Sujetos. Para que exista este fenómeno, es necesaria forzosamente la presencia de dos sujetos, uno que intimide y otro que funja como la víctima del primero.
  • Comportamiento. Es decir, la conducta que constituye el acoso laboral puede ser de manera verbal, no verbal, física que tenga como propósito el atentar contra la dignidad de una persona.
  • Discriminación. La conducta siempre tenderá a actos de exclusión sea por sexo, la capacidad profesional, el desarrollo profesional, etc.
  • Continuidad en la intimidación. Resulta que la intimidación ocasionada a la victima se realice de manera constante por lo menos una vez a la semana y en un período constante de por lo menos seis meses consecutivos.
  • Consecuencias. Los efectos que traerá indiscutiblemente serán afectaciones a la salud física, moral y social, pues se entrará quizás en depresión, presión por parte de quien ejerce esta actitud hacia la persona que lo recibe.

Esta conducta, se dará principalmente en organizaciones, con una producción adversa, o bien, con una administración insuficiente y deshonesta. En donde, los individuos poseen una inteligencia, dedicación, talento e instrucción excepcional.  No obstante, la tenemos presente hasta en el más mínimo puesto de algún empleo de cualquier índole.

Al respecto, debe distinguirse este fenómeno claramente de las problemáticas, que se puedan dar con las personas que convivan dentro de un ámbito laboral. Por lo que se debe de observar principalmente, que sea una conducta estigmática, que se presente por lo menos una vez a la semana, en un periodo mínimo de seis meses.

Por cuanto a los efectos que produce en la persona, esta conducta es la pérdida de la autoestima, aislamiento, pérdida de contacto con demás compañeros de trabajo, así como la disminución de la capacidad profesional.

De ahí la importancia y el interés de que exista una legislación que regule dicho fenómeno, no sólo a nivel interno dentro de un centro de trabajo  sino promover una adición a la Ley Federal del Trabajo que regule la protección de los derechos de los trabajadores que son objetos de esta conducta.

Dicha problemática es novedosa, ya que como factor perjudicial del ambiente de trabajo y males que provocan una afectación profesional, sea accidente de trabajo, riesgo de trabajo o enfermedad, requiere de una regulación en nuestra legislación nacional, lo anterior con el fin de evitar los riesgos de trabajo que pudiera ocasionar.

Con la adición que se pretende realizar a la Ley Federal del Trabajo, se estará en posibilidad de proporcionar preceptos eficaces para la lucha contra los comportamientos insidiosos, como los que origina el mobbing.

Conclusiones

Como se ha podido observar, no existe una legislación en materia del trabajo interna o federal, que establezca la protección de los trabajadores, cuando sean objeto de esta conducta en su persona; por lo que consideramos se requiere una reforma que regule dicha problemática.


[1] Cfr. Barreto Maritza. Reflexiones sobre la Ley de Acoso Laboral y su relación con el acoso sexual en las mujeres. En http://www.polodemocratico.net/Reflexiones-sobre-la-ley-de-Acoso Fecha de consulta: 10 de octubre de 2009.

[2] Acoso laboral en Colombia. En

http://minproteccionsocial.gov.co/vbecontent/library/documents/DocNewsNo15270DocumentNo2990.PDF Fecha de consulta: 10 de octubre de 2009.

[3] Santos Azuela, Héctor,  Derecho del Trabajo. Diccionario Jurídico Mexicano D-H, Ed. Porrúa-Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2004. p. 1172.

[4] Cfr. Lastra Lastra, José Manuel, Principios ordenadores de las relaciones de trabajo. En http://www.juridicas.unam.mx/publica/rev/boletin/cont/100/art/art5.htm Fecha de consulta: 30 de septiembre de 2009.

[5] Entiéndase al trabajador el cual analizaremos en el siguiente subapartado.

[6] Figura conocida como patrón y que se analizaré dentro del apartado de sujetos de las relaciones laborales.

[7] Cfr. Relaciones laborales. En http://es.wikipedia.org/wiki/Relaciones_laborales Fecha de consulta: 29 de septiembre de 2009.

[8] El trabajador es la persona que aporta el trabajo.

[9] El patrón será la persona que se encarga de aportar el capital.

[10] Bronstein,  Arturo experto en Derecho Laboral Internacional de la Organización Internacional del trabajo. Citado por Fernández Pacheco, Janina. Género, Formación  y Trabajo. En http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/gender/doc/noticias/fer_pach/iv.htm  Fecha de consulta: 25 de septiembre de 2009.

[11] Suprema Corte de Justicia de la Nación. Manual del justiciable, Materia Laboral, Poder Judicial de la Federación, Segunda Edición, México, 2003. P. 7. Citado por: Félix Tapia, Ricardo de la Luz, Relaciones Laborales. (Legislación, Formularios y Jurisprudencia, Ed. Flores Editor y Distribuidor, S.A. de C.V.,  México, 2008. p. 12

[12] Art. 10 de la Ley Federal del Trabajo.

[13] Cfr. Mella, Verónica, La inserción laboral de la mujer: Introduciendo cambios socioculturales y económicos. En  http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/pu/INSERCI%C3%93N%20LABORAL%20DE%20LA%20MUJER.pdf Fecha de consulta: 14 de septiembre de 2009.

[14] Ídem.

[15] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática e Instituto Nacional de las Mujeres, Mujeres y hombres en México, 12ª ed., México, 2008. En

http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/mujeresyhombres/2008/MYH2008Feb28_5.pdf Fecha de consulta: 14 de septiembre de 2009. p. 517.

[16] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática e Instituto Nacional de las Mujeres, Mujeres y hombres en México, 12ª ed., México, 2008. En

http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/mujeresyhombres/2008/MYH2008Feb28_1.pdf Fecha de consulta: 14 de septiembre de 2009. p. 30.

[17] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática e Instituto Nacional de las Mujeres, Mujeres y hombres en México, 12ª ed., México, 2008. En

http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/mujeresyhombres/2008/MYH2008Feb28_4.pdf Fecha de consulta: 14 de septiembre de 2009. p. 309.

[18] Cfr. Ídem.

[19] Cfr. Ídem.

[20] Ibídem. p. 327.

[21] Ídem.

[22] Ídem.

[23]El trabajo. En http://www.vicariadepastoral.org.mx/8_compendio_doctrina_social/cdsi_11.htm

Fecha de consulta: 10 de octubre de 2009.

[24] Cfr. Álvarez del Castillo, Enrique, El Derecho Social y los Derechos Sociales Mexicanos, Ed. Porrúa, México, 1982. p. 114.

[25] Mendizábal Bermúdez, Gabriela, Op. cit., p. 60.

[26] Mendizábal Bermúdez, Gabriela, La Seguridad Social en México, Ed. Porrúa, México, 2007. p. 33.

[27] Cabanellas de Torres, Guillermo, Compendio de Derecho Laboral, Tomo II, Ed. Heliasta, Argentina, 2001. p. 861-862.

[28] Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática e Instituto Nacional de las Mujeres, Mujeres y hombres en México, 12ª ed., México, 2008. En

http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/sociodemografico/mujeresyhombres/2008/MYH2008Feb28_5.pdf Fecha de consulta: 14 de septiembre de 2009. p. 517.

[29] Mendizábal Bermúdez, Gabriela, Op. cit. p. 35.

[30]Ibídem. p. 36.

[31] Cfr. Fernández López, Ma. Fernanda. El acoso moral en el trabajo ¿Una nueva forma de discriminación?, Revista de Derecho Social 19, Julio-Septiembre 2002, Ed. Bomarzo, España. p. 53.

[32] En http://forodeleydelacoso.blogspot.com/2007_03_01_archive.html Fecha de consulta: 18 de septiembre de 2009.

[33] Cfr. B. Barbado, Patricia. El acoso psicológico en el ámbito laboral “mobbing”. Su tratamiento en la jurisprudencia española. En http://noticias.juridicas.com/articulos/40-Derecho%20Laboral/200606-19551315410611341.html Fecha de consulta: 18 de septiembre de 2009.

[34] Día Internacional de la Mujer otra vez. En http://209.85.165.104/search?q=cache:OS1hCWih-FUJ:www.fraktalradio.com/2007id32.html+las+mujeres+han+sufrido+acoso+en+su+trabajo&hl=es&ct=clnk&cd=3&gl=mx Fecha de consulta: 18 de septiembre de 2009.

[35] Ídem.

[36] El acoso sexual en el  trabajo. En http://iteso.mx/~ri48432/acoso.ppt#2 Fecha de consulta: 18 de septiembre de 2009.

[37] Ídem.

[38] Cfr. Fernández López, Ma. Fernanda. El acoso moral en el trabajo ¿Una nueva forma de discriminación?, Revista de Derecho Social 19, Julio-Septiembre 2002, Ed. Bomarzo, España. p. 53.

[39] Piñuel, Iñaki, Mobbing, estado de la cuestión. Tolo que siempre quiso saber y nadie explicó sobre el acoso psicológico en el trabajo, Ed. Gestín 2000, Barcelona, 2008. p. 90.

[40] Mobbing, acoso psicológico. En http://www.ugt.es/mobbing/clmancha.html Fecha de consulta: 18 de septiembre de 2009.

Fuente: http://aijdtssgc.org/2009/11/20/el-acoso-laboral-en-mexico/

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