NOSOTROS Y EL WATER.


 

Con Álvaro decidimos terminar la búsqueda de Juan y volver al water. Cuando por fin habíamos llegado sentíamos mucha resignación y dolor porque no sabíamos si le había pasado algo a Juan. Si lo hubierámos  encontrado habríamos estado muy  felices, pues esta era una aventura para todos nosotros. Volviendo al tema, con Álvaro sabíamos que este water era más que un water común, sino, que servia para algo especial pues era mas grande que lo común. No nos extrañó el hecho que al tirar la cadena saliera agua normal y  corriente, pero de pronto una idea vino a mi mente  y se la propuse a Álvaro con el fin de que cada uno presionara una palanca y viéramos que pasaba. Álvaro tomó la palanca de la izquierda yo tomé la derecha y comenzamos a contar hasta tres; uno… dos…y… tres. Y en ese momento nos empezó a succionar el water y viajamos por un extraño tobogán, pues íbamos con un poco de agua.

De un momento a otro habíamos caído en algo como una fuente llena de agua. En ese lugar tan extraño pudimos observar con gran asombro a Juan sentado en un water de oro, con una corona de papel confort, una toalla como capa y un sopapo como bastón. Nosotros  lo tomamos y lo llevamos, lo que provocó que nos saliera persiguiendo un grupo de personas, como una tribu muy extraña de personas.