ADORACIÓN--LEC-2 y OTROS VIDEOS


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San P.Julian Eymart

“La adoración eucarística tiene como fin la persona divina de nuestro Señor Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento. Él está vivo, quiere que le hablemos, Él nos hablará. Y este coloquio que se establece entre el alma y el Señor es la verdadera meditación eucarística, es -precisamente- la adoración. Dichosa el alma que sabe encontrar a Jesús en la Eucaristía y en la Eucaristía todas las cosas...”.“Que la confianza, la simplicidad y el amor los lleven a la adoración”.
“Comiencen sus adoraciones con un acto de amor y abrirán sus almas deliciosamente a la acción divina. Es por el hecho de que comienzan por ustedes mismos que se detienen en el camino. Pues, si comienzan por otra virtud y no por el amor van por un falso camino… El amor es la única puerta del corazón”.




                                       Lecturas                                       



Benedicto XVI
Benedicto XVI, en el Ángelus   Septiembre 2-2012

La Ley de Dios es «el don más precioso del Señor, el testimonio de su amor paterno»
Guía al hombre en la vida y alejarse de ella es fiar la seguridad y la felicidad a «ídolos», dijo el Papa.

A las 12 de este domingo Benedicto XVI se asomó al balcón del patio interno del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo y recitó el Ángelus, junto a los fieles y peregrinos presentes. En sus palabras de introducción al Ángelus, comentó el tema de la Ley de Dios.

Para Benedicto XVI, la Ley de Dios halla su pleno cumplimiento en el amor: "La Ley de Dios es su palabra que guía al hombre en el camino de la vida, lo libera de la esclavitud del egoísmo y lo introduce en la ´tierra´ de la verdadera libertad y de la vida".

Por eso, afirmó el pontífice, "en la Biblia la Ley no es vista como un peso, como una limitación que oprime, sino como el don más precioso del Señor, el testimonio de su amor paterno, de su voluntad de estar cerca de su pueblo, de ser su Aliado y escribir con este una historia de amor".

Una historia de amor entre Dios y su pueblo que tiene sus momentos de encrucijada: "Cuando el pueblo se establece en la tierra, y es el custodio de la Ley, se siente tentado de poner su seguridad y su felicidad en algo que ya no es la palabra del Señor: en los bienes, en el poder, en otros ´dioses´ que en realidad son vanos, son ídolos".

Cuando la Ley de Dios se convierte tan sólo en un revestimiento y no en una regla de vida, dijo el Papa, "la religión pierde su verdadero significado que es vivir en la escucha de Dios para hacer su voluntad". Una voluntad "que es la verdad de nuestro ser". Benedicto XVI comentó la carta del apóstol Santiago en la que "advierte contra el peligro de una falsa religiosidad".


A)

Escoge amigos puros de corazón. 
Esto está en la Biblia: II Timoteo 2: 22 "Huye de las pasiones juveniles y sigue la justicia, la fe, la caridad y la paz, estando con todos los que invocan al Señor con corazón puro."


Un punto de partida

La sexualidad es un muy hermoso regalo que Dios nos hace al crearnos. Somos varones o mujeres hasta la última célula de nuestro cuerpo y hasta el último rincón de nuestra sicología.

Cabe hacer una distinción entre:
Sexualidad: El modo en que uno es humano = varón o mujer. 
Genitalidad: La manifestación externa de la sexualidad = aparato genital y rasgos sexuales secundarios. 



                                                                                              ++++sigue>>referencias de Amor humano>>


Tres finalidades de la sexualidad:


1) Perfección mutua de los esposos.
2) Imitación de Dios, que es amor.
3) Colaboración con Dios en la obra de la vida.

                                                                                                                       

Juan Pablo II (2)


                                                                                                                         



El salmo dice así:



Y ahora, Señor, ¿qué esperanza me queda?
Tú eres mi confianza.
Líbrame de mis inquietudes,
no me hagas la burla de los necios.

Enmudezco, no abro la boca,
porque eres tú quien lo ha hecho.
Aparta de mí tus golpes,
que el ímpetu de tu mano me acaba.

como una polilla roes sus tesoros;
el hombre no es más que un soplo.






                                                                                

Proverbios nos alerta de esta manera:

Doña Locura ..........Doña Locura es bullanguera, la ingenua no tiene vergüenza, se sienta a la puerta de casa, en un asiento que domina la ciudad, para gritar a los transeúntes, a los que van derechos por el camino:
«Los inexpertos, que vengan aquí; quiero hablar a los faltos de juicio. El agua robada es más dulce, el pan a escondidas es más sabroso.»Y no saben que en su casa están los muertos, y sus invitados en lo hondo del abismo.--------------

y con la Iglesia reflexionamos: Un hombre daba un gran banquete, y a la hora del banquete mandó a un criado a avisar a los convidados: Venid, que ya está preparado.
                                         
V/. Venid a comer de mi pan y a beber el vino que he mezclado.



Venid a comer mi Pan y el Vino que he mezclado:

¡Que belleza tan expresiva de los "Sacramentos"!

Dios hizo al hombre de materia y espíritu, cuerpo y alma, carne y espíritu, en una única persona, hijo de Dios, a su semejanza.

Cristo se encarnó, uniendo la naturaleza humana a la divina en una sola Persona, el Hijo de Dios Eterno, UNA ÚNICA PERSONA DIVINA, con dos naturalezas en perfecta comunión.

Así en los sacramentos, como dice Proverbios a los hombres en su invitación:

«Los inexpertos que vengan aquí, quiero hablar a los faltos de juicio:

"Venid a comer de mi pan y a beber el vino que he mezclado; 

dejad la inexperiencia y viviréis, seguid el camino de la

prudencia." (Pr. 9..)....El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, 

conocer al Santo es inteligencia.
 

Por mí prolongarás tus días y se te añadirán años de vida; si eres sensato, lo serás para tu provecho; 

si te burlas, tú solo lo pagarás.»


                                                                




igual que la palmera que alegra el arenal,
queremos que en el centro de la vida
reine sobre las cosas tu ardiente caridad.
Cristo en todas las almas, y en el mundo la paz.
Cristo en todas las almas, y en el mundo la paz. 
Amén.






El Espíritu Santo mezcla sacramentalmente el pan de trigo 

con  EL ALIMENTO ESPIRITUAL Y DIVINO QUE ES CRISTO JESÚS, NUESTRO SEÑOR,    

...Y el pan material se transforma en "Alimento de Vida Eterna". 

De la misma manera que sin el alimento no se sostiene la Vida, tampoco NOSOTROS, cuerpo y alma, 

tenemos Vida Eterna, Vida Divina, sin el PAN DE CRISTO, hecho hombre por nosotros, 

para hacernos partícipes de su Divinidad.


Así también el Vino. El fruto de la Vid, transformado, por el Poder del Espíritu Santo,  en la sangre de Cristo 

sustancialmente, dejando de ser fruto de la Vida material, conservando sus accidentes, olor, color, sabor, 

SE TRANSUBSTANCIA EN LA SANGRE REAL DE NUESTRO

SALVADOR, DIOS HIJO, 

REDENTOR DEL MUNDO, CRISTO JESÚS,

EL VERBO ETERNO DEL PADRE.


De tal manera que cuando comulgamos, dice Benedicto XVI con toda la Iglesia, :

la sangre real de Cristo corre por nuestras venas.


"VENID A COMER MI PAN Y EL VINO QUE HE MEZCLADO".   


EL QUE COME MI PAN Y BEBE MI SANGRE NO MORIRÁ JAMÁS 

Y YO LO RESUCITARÉ EL ÚLTIMO DIA"



"VIVIRÁ PARA SIEMPRE"




http://www.eltestigofiel.org/capillas/adoracion.php?idu=2

                                                                                                                                                                   


                                                                                                                                                                   


 
1.-

 






 Procopio de Gaza, lo expone de esta hermosa manera:

.........el hombre espiritual llega a su plenitud, afianzado en la perfección de la fe por la participación de los bienes espirituales.

Y así, la natural nobleza del espíritu humano queda elevada por el don de fortaleza, que nos predispone a buscar con fervor y a desear los designios divinos, según los cuales ha sido hecho todo; por el don de consejo, que nos da discernimiento para distinguir entre los falsos y los verdaderos designios de Dios, increados e inmortales, y nos hace meditarlos y profesarlos de palabra al darnos la capacidad de percibirlos; y por el don de entendimiento, que nos ayuda a someternos de buen grado a los verdaderos designios de Dios y no a los falsos.

Ha mezclado el vino en la copa y puesto la mesa. Y en el hombre que hemos dicho, en el cual se hallan mezclados como en una copa lo espiritual y lo corporal, la Potencia personal de Dios juntó a la ciencia natural de las cosas el conocimiento de ella como creadora de todo; y este conocimiento es como un vino que embriaga con las cosas que atañen a Dios.
 De este modo, alimentando a las almas en la virtud por sí misma, que es el pan celestial, y embriagándolas y deleitándolas con su instrucción, dispone todo esto a manera de alimentos destinados al banquete espiritual, para todos los que desean participar del mismo.

Ha despachado a sus criados para que anuncien el banquete. Envió a los apóstoles, siervos de Dios, encargados de la proclamación evangélica, la cual, por proceder del Espíritu, es superior a la ley escrita y natural, e invita a todos a que acudan a aquel en el cual, como en una copa, por el misterio de la encarnación tuvo lugar una mezcla admirable de la naturaleza divina y humana, unidas en una sola persona, aunque sin confundirse entre sí. 
Y clama por boca de ellos: «Los faltos de juicio, que vengan a mi. 
El insensato, que piensa en su interior que no hay Dios, renunciando a su impiedad, acérquese a mí por la fe, y sepa que yo soy el Creador y Señor de todas las cosas.

Y dice: Quiero hablar a los faltos de juicio: Venid a comer de mi pan y a beber el vino que he mezclado. Y, tanto a los faltos de obras de fe como a los que tienen el deseo de una vida más perfecta, dice: 

«Venid, comed mi cuerpo, 
que es el pan que os alimenta y fortalece; 
bebed mi sangre, que es el vino de la 
doctrina celestial que os deleita y os diviniza; 
porque he mezclado de manera admirable
  mi sangre con la divinidad, 
para vuestra salvación».



                                                                                                                       

















                                                                                                                                                                            


-palpitalavida


Musicacat


                                                 











2   Tema: 

TE ADORO CON DEVOCIÓN-.



 En ocasión muy solemne, en el Credo del Pueblo de Dios, declara Pablo VI: «la única e indivisible existencia de Cristo, Señor glorioso en los cielos, no se multiplica, pero por el Sacramento se hace presente en los varios lugares del orbe de la tierra, donde se realiza el sacrificio eucarístico. 

La misma existencia, despuésde celebrado el sacrificio, permanece presente en el Santísimo Sacramento, el cual, en el tabernáculo del altar, es como el corazón vivo de nuestros templos. Por lo cual estamos obligados, por obligación ciertamente gratísima, a honrar y adorar en la Hostia Santa que nuestros ojos ven, al mismo Verbo encarnado que ellos no pueden ver, y que, sin embargo, se ha hecho presente delante de nosotros sin haber dejado los cielos» (n. 26)   

                                                           


 

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                                              Adoración


De rodillas, Señor, ante el sagrario,
que guarda cuanto queda de amor y de unidad,
venimos con las flores de un deseo,
para que nos las cambies en frutos de verdad.
Cristo en todas las almas, y en el mundo la paz.
Cristo en todas las almas, y en el mundo la paz.

Como ciervos sedientos que van hacia la fuente,
vamos hacia tu encuentro, sabiendo que vendrás;
porque el que la busca es porque ya en la frente
lleva un beso de paz, lleva un beso de paz.






2.-La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento es un acto comunitario en el que debe estar presente la celebración de la Palabra de Dios y el silencio contemplativo. 
En la exposición solemne -con la custodia- se utiliza incienso; en la exposición simple -con el copón- puede utilizarse.
La liturgia se celebra según la costumbre del lugar......

Pange, lingua, gloriosi
córporis mysterium,
sanguinisque pretiósi,
quem in mundi prétium
fructus ventris generosi
Rex effudit gentium. Amen
Canta, lengua, al glorioso
Cuerpo y Sangre del Señor.
Canta a la Sangre preciosa
que es el precio del perdón,
y el Rey, fruto de una Virgen,
por el mundo derramó.

Se puede leer entonces algún pasaje del evangelio, hacer un rato de oración en silencio, o rezar tres veces la estación:

V. Viva Jesús Sacramentado
R. Viva y de todos sea amado
Padrenuestro, Ave María y Gloria

Yo quisiera Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los santos.


Tantum ergo Sacramentum
veneremur cernui;
et antiquum documentum
novo cedat ritui
praestet fides suplementum
sensuum defectui.
Genitori, Genitoque
laus et jubilatio,
salus, honor, virtus quoque
sit et benedictio.
Procedenti ab utroque
compar sit laudatio. Amen.
Contemplando tal misterio,
adoradlo con pasión.
Que la fuerza de la gloria
borre el rostro del temor.
La fe muestra la presencia
escondida de mi Dios.
Gloria al Padre, fuerza eterna,
alegría y esplendor.
Gloria al Hijo, a quien dio todo,
pues eterno lo engendró.
Gloria al Espíritu Santo,
Fuego eterno de su amor.

V. Les diste pan del cielo (T.P. Aleluya)
R. Que contiene en sí todo deleite (T.P. Aleluya).

Oración: Oh Dios, que bajo este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión: concédenos que de tal modo veneremos los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R. Amén.

(El sacerdote o el diácono puede dar la bendición con el Santísimo. Dios nos bendice. Es un momento para adorar, agradecer y pedir. Terminada la bendición, el ministro, y todos con él, bendecimos a Dios y repetimos estas Alabanzas de desagravio por las blasfemias):


- Bendito sea Dios. 
- Bendito sea su santo Nombre 
- Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero 
- Bendito sea el Nombre de Jesús 
- Bendito sea su Sacratísimo Corazón 
- Bendita sea su Preciosísima Sangre 
- Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar 
- Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito 
- Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima 
- Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción 
- Bendita sea su gloriosa Asunción 
- Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre 
- Bendito sea San José, su castísimo Esposo
- Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
  Amén.

                                                                                                                

(Mientras el ministro retira el Santísimo y lo guarda en el Sagrario, se suele cantar un cántico adecuado). Puede ser:

Laudate Dominum omnes gentes,
laudate eum omnes populi.
Quoniam confirmata est super
nos misericordia eius
et veritas Domini manet in aeternum.
Gloria Patri, et Filo, et Spiritui Santo.
Sicut erat in principio,
et nunc et semper,
et in saecula saeculorum. Amen.

Cantad al Señor todas las gentes,
cantad al Señor todos los pueblos.
Porque es eterna su misericordia
y su verdad permanece para siempre.
Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo
como era en un principio,
ahora y siempre
y por los siglos de los siglos. Amén.

(O bien)

Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar.
Y la Virgen concebida sin pecado original.

                                                                       



 “En muchos lugares –decía Juan Pablo II en Ecclesia de Eucharistia- la adoración del Santísimo Sacramento tiene cotidianamente una importancia destacada y se convierte en fuente inagotable de santidad. 
El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia. Es hermoso estar con Él y, reclinados sobre su pecho como el discípulo predilecto (cf Jn 13:25), palpar el amor infinito de su corazón... ¿cómo no sentir una renovada necesidad de estar largos ratos en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor, ante Cristo presente en el Santísimo Sacramento”. 



4.-Por su parte Pablo VI, en el momento de mayor culminación del Concilio Vaticano II, escribió la profética encíclica Mysterium Fidei en la que declara que la Eucaristía es el "centro espiritual" de la Parroquia. "Cristo es el verdadero Emmanuel, Dios con nosotros. Día y noche está con nosotros". Él reintegra la moralidad, alimenta las virtudes, consuela a los afligidos, da fuerza a los débiles. Propone su propio ejemplo a aquellos que se allegan hacia Él para que así aprendan a ser como Él, mansos y humildes de corazón, y todos aquellos que se acercan al Santísimo Sacramento en adoración experimentan lo preciosa que es la vida escondida con Cristo en Dios y el "gran valor de la conversación con Cristo, porque no hay nada que dé más consolación en la tierra, nada más eficaz para avanzar por el camino de la santidad." Porque "dentro de la Sagrada Hostia está Cristo, el Redentor del mundo." Y en "Credo de la gente de Dios" decía: "El Santísimo Sacramento es el corazón latente de cada una de nuestras iglesias", agregando: "y es nuestro dulce deber honrar y adorar en la Santa Hostia lo que nuestros ojos no ven, el Verbo Encarnado, que ellos no pueden ver."

Alabado sea Jesucristo en el 

Santísimo Sacramento del Altar.

Sea por siempre 

BENDITO Y ALABADO

En vivo>>

JP.Eymart:

Jesús dijo: «He venido a traer fuego sobre la tierra y cómo quisiera que este fuego inflamase el universo». «Y bien, este fuego divino es la Eucaristía», dice san Juan Crisóstomo. Los incendiarios de este fuego eucarístico son todos aquellos que aman a Jesús, porque el amor verdadero quiere el reino y la gloria de su Bienamado”. 




 

                                                                                                                                             
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