FIN DE AÑO

Nota: (Podomatic al final...cierralo hasta que quieras oirlo)

FIN DE AÑO                      ----31-12-2010---

 

Empecemos recordando lo que Dios hizo y como lo hizo, con el Eclo: 

Si 17,1-13: Dios hizo al hombre a su imagen.

El Señor formó al hombre de tierra y le hizo volver de nuevo a ella;le concedió un plazo de días contados
y le dio dominio sobre la tierra;lo revistió de un poder como el suyo y lo hizo a su propia imagen;
impuso su temor a todo viviente,para que dominara a bestias y aves.
Les formó boca y lengua y ojos y oídos y mente para entender;los colmó de inteligencia y sabiduría
y les enseñó el bien y el mal
;les mostró sus maravillas,para que se fijaran en ellas,para que alaben el santo nombre y cuenten sus grandes hazañas.
Les concedió inteligencia y en herencia una ley que da vida;hizo con ellos alianza eterna enseñándoles sus mandamientos.
Sus ojos vieron la grandeza de su gloria y sus oídos oyeron la majestad de su voz.Les ordenó abstenerse de toda idolatría y les dio preceptos acerca del prójimo.
Sus caminos están siempre en su presencia no se ocultan a sus ojos.

Por eso,ahora....

El Señor nos manda a los redimidos que entonemos un himno de victoria…(San Atanasio)….

Cuánto mejor y mayor motivo hoy, Fin  de Año, en que el tiempo nos trae, como semejanza, el FIN DE NUESTRA VIDA y el Final de los tiempos cuando Venga el Señor a recoger a los suyos y, trasformados todos según su Cuerpo Glorioso, pasaremos al Gozo de Nuestro Señor.

 


Quiero andar Madre

San Atanasio lo decía del Salmo 99, 

QUE entona su aclamación así:

1 ¡Aclamad a Yahveh, toda la tierra,

2 servid a Yahveh con alegría, llegaos ante él entre gritos de júbilo!

3 Sabed que Yahveh es Dios, él nos ha hecho y suyos somos, su pueblo y el rebaño de su pasto.

4 ¡Entrad en sus pórticos con acciones de gracias,con alabanzas en sus atrios, dadle gracias, bendecid su nombre!

5 Porque es bueno Yahveh, para siempre su amor,

 por todas las edades su lealtad.

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        Demos gracias a Dios y alabemos su nombre porque su Amor y su Lealtad ha estado con todos nosotros los hombres, TODO EL AÑO, …aún, incluso,  con todos aquellos que no lo buscaban, que no obran el bien, pervertidos y malvados….pues ni siquiera uno de nosotros hacía el bien….

        PERO ÉL, DIOS, SE HIZO NUESTRO REFUGIO AL DARNOS AL JUSTO, CRISTO JESÚS EL SEÑOR. 

        Acerquémonos a Él, pues el Señor es Nuestro Dios, y nosotros su Pueblo. 

¡Aclmad al Señor toda la tierra…..

        Bendecid su Nombre dándole gracias, Servidlo con alegría porque es Bueno el Señor y su Amor Eterno con nosotros.

 Ya lo  anunciaba Isaías así : Is 65,1

     Yo ofrecía respuesta a los que no preguntaban, salía al encuentro de los que no me buscaban; decía: «Aquí estoy, aquí estoy», al pueblo que no invocaba mi nombre”.

..........................................

 

Aquí estoy.. cuando en su Palabra decía:

        He esperado en el Señor, me ha sacado de la fosa de la muerte….¡Cuántas maravillas en nuestro Favor    1….No quisiste víctimas, ni sacrificio ni oblación….por eso Tu hijo dijo:

He aquí que vengo para hacer tu Voluntad.

 Tú me has sacado de la fosa de la muerte.

 

Por eso quiero Cantar, a ti quiero cantar…, despierta Arpa y Cítara. Despierte el Arpa de Diez Cuerdas, La Ley de Dios, la Cítara agradable a Dios, nuestra vida con sus actos que siguen la Rectitud de Cristo.

                                                      

        Por eso invocamos a Dios que ha hecho tanto por nosotros, enviándonos del Cielo la SALVACIÓN..

 

Despierta alma mía y canta. Misericordia, Dios mío, Misericordia…..

 

Salmo 95 

Cantad al Señor un cántico nuevo,
cantad al Señor, toda la tierra;
cantad al Señor, bendecid su nombre,
proclamad día tras día su victoria.

 

        Pues del Cielo ha bajado la Victoria, nuestra Victoria,  y del suelo ha brotado nuestra Justicia, Cristo, El Señor.

        Cristo es Nuestra Victoria, por eso cantaré ante las naciones porque tu Amor ha sido grande conmigo, tu Bondad más grande que los cielos.

        Con tu Victoria has borrado nuestros pecados en el tribunal de tu Justicia que es todo Misericordia para los que invocan tu nombre, y, confesando su pecado aceptan gratis tu Victoria para nosotros.

        Nuestra fe en Cristo vence al mundo del mal, al mundo del error, al mundo del pecado, error que conduce a la muerte y aprisiona en el infierno al que voluntariamente lo retiene en su seno, sin arrepentirse.



Contad a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones;
porque es grande el Señor, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.

 

        Pues el Señor es mi PASTOR y nada me falta, sólo Él nos conduce a las aguas de la Vida. Su Amor y su alegría nos acompañan todos los días de nuestra vida, para vivir en Su CASA eternamente. Esa es su maravillosa Gloria que vivamos eternamente con Él, para que donde está Él estemos nosotros con Él. 

        Sí, yo viviré eternamente y tu Amor y tu alegría me acompañarán. Cristo es nuestro PERDÓN porque Dios lo ha hecho para nosotros JUSTICIA, REDENCIÓN, GRACIA ETERNA, SALVACIÓN Y BENDICIÓN POR TODAS LAS EDADES.


Pues los dioses de los gentiles son apariencia,
mientras que el Señor ha hecho el cielo;
honor y majestad lo preceden,
fuerza y esplendor están en su templo.

 

        Apariencia y Vanidad todo lo que no tiene por Cabeza a Cristo Jesús, pues sólo unidos a la Cabeza, nosotros, su Cuerpo, podemos subsistir Eternamente.

        Todo fue Creado por Él y para Él. Ser Dios y Ser Dios nuestro es Su Fuerza y su Gloria, manifiesta en su Templo, pues Él ha hecho el Cielo y la tierra y todo cuanto existe.

        Dios hace lo que quiere allá arriba en el Cielo y aquí abajo en la tierra.



Familias de los pueblos, aclamad al Señor,
aclamad la gloria y el poder del Señor,
aclamad la gloria del nombre del Señor,
entrad en sus atrios trayéndole ofrendas.

 

                                                                                                                                          

        Familias unidas a María, La Virgen Madre de Dios, aclamad al Señor, Iglesia entera de Dios, su Cuerpo Místico, pues esta Madre nuestra, apoyada en su Amado ha subido del desierto de nuestras vidas, y nos ha acompañado hasta la Tierra prometida.

         Su Amor más fuerte que la muerte nos ha acompañado. Ella, la Brisa suave de Elías, el Susurro del Espíritu, la Zarza ardiente de Moisés, nos ha traído al Señor en su Santo Seno sin consumirse, Ella ha sido la hendidura de la Roca que DIOS HA PROTEGIDO con su mano, mientras ha pasado la INMENSIDAD DE SU GLORIA en el Niño Dios por nuestra tierra.

        La que como Nube del Desierto nos ha resguardado del furor del Sol de Mediodía y con su Bendito Fruto ha obtenido por Él LA TIERRA QUE MANA LECHE Y MIEL….apoyada siempre en su Amado.

        Entremos, pues, en sus atrios, aclamando al Señor y trayéndole las ofrendas de nuestras vidas, viviendo en su presencia, con buenas obras.

Gracias


Postraos ante el Señor en el atrio sagrado,
tiemble en su presencia la tierra toda;
decid a los pueblos: «el Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente».

 

    Postrémonos en su presencia, rostro en tierra, porque el Señor es el Rey del Mundo, gobierna con Rectitud, no hace acepción de ñpersonas, todos somos hijos, aunque muchos no lo queiren ni por Rey ni por Padre….pero Él a nadie cede su Gloria de ser el único Dios, ni su Prez de ser el Único Rey…justo Juez y único PADRE BUENO.


Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque,
delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad.

 

        El Cielo se ha alegrado con la Victoria de Nuestro Dios y por eso, al verlo nacer en el Portal, cantaban los ángeles: Gloria a Dios en el Cielo……….e invitan en angélica solidaridad a la tierra entera a gozarse en su Salvador.

        Sí, ya vitorean los campos y cuanto hay en ellos, pues han sido en el Niño renovados y un nuevo Rey, - siéndolo siempre-, ha llegado a regirlos. Y regirá el orbe con Justicia, la Justicia del Perdón con la que, borrando todo pecado por la fe en Él, restaura lo roto, limpia lo sucio, embellece lo vil y reestablece LA JUSTICIA DE LA VERDAD (desde siempre establecida)9- donde mandaba la mentira.

    Y con su rectitud nos ha devuelto a Dios Padre, reconciliándonos a todos con Él. 

    Él lo ha hecho, su fidelidad dura por siempre. Su Amor es más alto que las nubes, dura eternamente. PERDONA SEÑOR NUESTRAS CULPAS, pues reconocemos que nos hemos alejado de ti, hemos delinquido, hemos pecado Señor. Pero, ahora tu, Dios Nuestro, has perdonado nuestra culpa y redimido nuestros Pecados. Has sido BUENO CON TODOS.

        A ti Dios, Santísima Trinidad, Señor Nuestro, la Alabanza, el honor y la gloria por siempre, pues, tuya es la 

VICTORIA,  riges los pueblos con fidelidad y con rectitud a todas las naciones.

 

Como nos señala bien el Salmo 96:

El Señor reina, la tierra goza,
se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean,
justicia y derecho sostienen su trono
.

 

        La buena tierra da frutos de Gloria y alabanza a Dios, esté donde esté. Nunca acabamos de comprender el inmenso Amor de Dios,  pero Él es el fundamento de TODA JUSTICIA, ÉL HA ESTABLECIDO POR SIEMPRE EL DERECHO. 

La Justicia y el Derecho están enraizados en el AMOR DE DIOS. ESTÁN EN  EL FUNDAMENTO DE SU AMOR POR NOSOTROS.

 ….

Los montes se derriten como cera

ante el dueño de toda la tierra;

los cielos pregonan su justicia,

y todos los pueblos contemplan su gloria.

 

        Todo árbol que no de fruto será cortado. Los fuertes del mundo serán ante él nada y vacío. Se inclinarán los reyes de la tierra y ya no más se ocultará. Todos contemplaremos su Gloria cuando venga a Juzgar con rectitud a todos los Pueblos.

Los que adoran estatuas se sonrojan,

los que ponen su orgullo en los ídolos;

ante él se postran todos los dioses.


Madre del camino

 

    Démosle la Gloria al Señor, dad a Dios lo que es de Dios. Los que han puesto su corazón libremente en otros que no en Cristo, su esperanza en reyes terrenales, poder, dominio, riquezas…..tendrán, por fuerza que reconocer su error y doblar la rodilla ante el Señor: 

Toda rodilla se doble ante Cristo el Señor, Nuestro Dios y proclame:  EL SEÑOR ES REY.

--- 

Lo oye Sión, y se alegra,

se regocijan las ciudades de Judá

por tus sentencias, Señor;

porque tú eres, Señor,

altísimo sobre toda la tierra,

encumbrado sobre todos los dioses.

El Señor ama al que aborrece el mal,

protege la vida de sus fieles

y los libra de los malvados.

 

        Como está sentenciado: Escoge el bien para que vivas, no escojas el mal porque morirás, morirás sin remedio.                 El malvado que no se arrepiente de su maldad y no se acoge al perdón de Cristo MORIRÁ SIN REMEDIO. Pues ha despreciado el único remedio que el Padre nos ha dado: Cristo Jesús, Su Hijo Amado. 

        Pero al que lo acoja, aunque muera VIVIRÁ, pues protege la vida de sus fieles.

 

Amanece la luz para el justo,

y la alegría para los rectos de corazón.

Alegraos, justos, con el Señor,

celebrad su santo nombre.

 

                                Como amanece un nuevo día y alumbra UN NUEVO AÑO para la humanidad, así y mejor, con nueva luz, LA LUZ DE CRISTO, amanece  para el Justo, que es el hombre JUSTIFICADO por la fe, por la SANGRE QUE CRISTO HA DERRAMADO ante el Padre de los cielos para el PERDÓN DE LOS PECADOS.

        Esto es lo que está dicho, escrito en las Sagradas escrituras y ratificado en LOS HECHOS DE LA HISTORIA con la VIDA del Niño Jesús, nacido en Belén y subido hasta Jerusalén, fuera de la ciudad, en la Cima del Monte, expuesto en la Cruz y exhibido por Dios como estandarte VICTORIOSO Y VENCEDOR PARA EL MUNDO ENTERO, ……pues, en los brazos de Santa María, adorado por los Magos, como en LOS BRAZOS ABIERTOS EN LA CRUZ…..BRILLA EXUBERANTE Y DESBORDANTE SOBRE TODA MEDIDA EL AMOR DE DIOS A LOS HOMBRES,…..A TI Y AMI………celebrad su Santo Nombre.

 

Salve Reina

Quiero andar Madre a Jerusalén

Sí, Madre, lo quiero, quiero querer andar a Jerusalén, quiero poder andar, quiero poder amar andar a Jerusalén, quiero querer amar los senderos de Dios, como tú Madre que has creído en la Palabra del Señor. Bendito el Fruto de tu Seno María: JESÚS.


La Madre del Señor viene a mi para darme su Fruto y pueda yo en esta vida EXULTAR DE GOZO. 

Viene a la Humanidad entera la Madre del Señor, la Iglesia Santa de Dios, para entregarle lo único que tiene, por obra del Espíritu Santo:

CRISTO JESÚS…

…para que toda la humanidad exulte de Gozo

 con el fruto de su Seno.



                                       

Porque éste es el Bendito Fruto, hermosura sin igual, NUESTRO SEÑOR, como 

maravillosamente nos los describe el Papa Pablo VI:

 cuando dijo:----------------


 

 Homilía pronunciada en Manila 29 noviembre 1970

 

¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio! Para esto me ha enviado el mismo Cristo. 

Yo soy apóstol y testigo. Cuanto más lejana está la meta, cuanto más difícil es el mandato, con tanta mayor vehemencia nos apremia el amor. 

Debo predicar su nombre: Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo; él es quien nos ha revelado al Dios invisible, él es el primogénito de toda criatura, y todo se mantiene en él. Él es también el maestro y redentor de los hombres; él nació, murió y resucitó por nosotros.

 

Él es el centro de la historia y del universo; él nos conoce y nos ama, compañero y amigo de nuestra vida, hombre de dolor y de esperanza; él, ciertamente, vendrá de nuevo y será finalmente nuestro juez y también, como esperamos, nuestra plenitud de vida y nuestra felicidad.


Yo nunca me cansaría de hablar de él; él es la luz, la verdad, más aún, el camino, y la verdad, y la vida; él es el pan y la fuente de agua viva, que satisface nuestra hambre y nuestra sed; él es nuestro pastor, nuestro guía, nuestro ejemplo, nuestro consuelo, nuestro hermano.


 Él, como nosotros y más que nosotros, fue pequeño, pobre, humillado, sujeto al trabajo, oprimido, paciente.


 Por nosotros habló, obró milagros, instituyó el nuevo reino en el que los pobres son bienaventurados, en el que la paz es el principio de la convivencia, en el que los limpios de corazón y los que lloran son ensalzados y consolados, en el que los que tienen hambre de justicia son saciados, en el que los pecadores pueden alcanzar el perdón, en el que todos son hermanos.

 

Éste es Jesucristo, de quien ya habéis oído hablar, al cual muchos de vosotros ya pertenecéis, por vuestra condición de cristianos.


 A vosotros, pues, cristianos, os repito su nombre, a todos lo anuncio: Cristo Jesús es el principio y el fin, el alfa y la omega, el rey del nuevo mundo, la arcana y suprema razón de la historia humana y de nuestro destino; él es el mediador, a manera de puente, entre la tierra y el cielo; él es el Hijo del hombre por antonomasia, porque es el Hijo de Dios, eterno, infinito, y el Hijo de María, bendita entre todas las mujeres, su madre según la carne; nuestra madre por la comunión con el Espíritu del cuerpo místico.


¡Jesucristo! Recordadlo: él es el objeto perenne de nuestra predicación; nuestro anhelo es que su nombre resuene hasta los confines de la tierra y por los siglos de los siglos.



Se acaba el año, termina el tiempo, mas nuestra Vida sigue en Dios......

Del Libro de san Ambrosio, obispo, Sobre la muerte de su hermano Sátiro 

(Libro 2, 40. 41. 46. 47. 132. 133: CSEL 73, 270-274, 323-324)

MURAMOS CON CRISTO, Y VIVIREMOS CON ÉL


    Vemos que la muerte es una ganancia y la vida un sufrimiento. Por esto dice san Pablo: Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia. Cristo, a través de la muerte corporal, se nos convierte en espíritu de vida. Por tanto, muramos con él, y viviremos con él. En cierto modo debemos irnos acostumbrando y disponiendo a morir, por este esfuerzo cotidiano que consiste en ir separando el alma de las concupiscencias del cuerpo, que es como irla sacando fuera del mismo para colocarla en un lugar elevado, donde no puedan alcanzarla ni pegarse a ella los deseos terrenales, lo cual viene a ser como una imagen de la muerte, que nos evitará el castigo de la muerte. Porque la ley de la carne está en oposición a la ley del espíritu e induce a ésta a la ley del error. ¿Qué remedio hay para esto? ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Gracias a Dios, por Jesucristo, Señor nuestro, me veré libre!
    Tenemos un médico, sigamos sus remedios. Nuestro remedio es la gracia de Cristo, y el cuerpo de muerte es nuestro propio cuerpo. Por lo tanto, emigremos del cuerpo, para no vivir lejos del Señor; aunque vivimos en el cuerpo, no sigamos las tendencias del cuerpo ni obremos en contra del orden natural, antes busquemos con preferencia los dones de la gracia.
¿Qué más diremos? Con la muerte de uno solo fue redimido el mundo. Cristo hubiese podido evitar la muerte si así lo hubiese querido; mas no la rehuyó como algo inútil, sino que la consideró como el mejor modo de salvamos. Y, así, su muerte es la vida de todos. Hemos recibido el signo sacramental de su muerte, anunciamos y proclamamos su muerte siempre que nos reunimos para ofrecer la eucaristía; su muerte es una victoria, su muerte es sacramento, su muerte es la máxima solemnidad anual que celebra el mundo.
    ¿Qué más podremos decir de su muerte, si el ejemplo de Cristo nos demuestra que ella sola consiguió la inmortalidad y se redimió a sí misma? Por esto no debemos deplorar la muerte, ya que es causa de salvación para todos; no debemos rehuirla, puesto que el Hijo de Dios no la rehuyó ni tuvo en menos el sufrirla.
    Además la muerte no formaba parte de nuestra naturaleza, sino que se introdujo en ella; Dios no instituyó la muerte desde el principio, sino que nos la dio como un remedio. En efecto, la vida del hombre, condenada, por culpa del pecado, a un duro trabajo y a un sufrimiento intolerable, comenzó a ser digna de lástima: era necesario dar fin a estos males, de modo que la muerte restituyera lo que la vida había perdido. La inmortalidad, en efecto, es más una carga que un bien, si no entra en juego la gracia.
    Nuestro espíritu aspira a abandonar las sinuosidades de esta vida y los enredos del cuerpo terrenal y llegar a aquella asamblea celestial, a la que sólo llegan los santos, para cantar a Dios aquella alabanza que, como nos dice la Escritura, le cantan al son de la cítara: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios omnipotente: justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de los siglos. ¿Quién no temerá, Señor, y glorificará tu nombre? Porque tú solo eres santo, porque vendrán todas las naciones y se postrarán en tu acatamiento; y también para contemplar, Jesús, tu boda mística, cuando la esposa, en medio de la aclamación de todos, será transportada de la tierra al cielo -a ti acude todo mortal-, libre ya de las ataduras de este mundo y unida al espíritu.
    Este deseo expresaba con especial vehemencia el salmista, cuando decía: Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida y gozar de la dulzura del Señor.
 

Responsorio     Cf. 2M 12, 45; Mt 13, 43 
 
R.
 A aquellos que mueren piadosamente * una magnífica recompensa les está reservada.
V. Los santos brillarán entonces como el sol en el reino de su Padre.
R. Una magnífica recompensa les está reservada.


¡¡ALABADO SEA JESUCRISTO!!


interesante>>>

 <<<podomatic>>>Meditando este dia con....

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