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CAPÍTULO 05. - EL DECLIVE DE LA INDUSTRIA AZUCARERA. - Pablo A. Carreño. Historia, desarrollo y logros hasta 1959. El ocaso de la industria azucarera durante el régimen comunista. Intentos de reorganización de la industria. Cronología del fracaso. Otro intento de reestructuración. Sigue la cronología del desastre. Resumen y visión del futuro.

CAPÍTULO V
EL DECLIVE DE LA INDUSTRIA AZUCARERA
Pablo A. Carreño.


HISTORIA, DESARROLLO Y LOGROS HASTA EL 1959.
Para mejor comprender la magnitud del deterioro que esta
industria ha experimentado en los últimos años, debemos de hacer una
breve reseña de su historia y desenvolvimiento exitoso antes de la
toma del poder del gobierno comunista en el año 1959.
La caña de azúcar se originó en Asia, se introdujo en España
por los árabes y se cultivó en las Islas Canarias, en Cabo Verde y
Madeira en el tiempo de la conquista de América. En su segundo viaje
Cristóbal Colón la llevó a La Hispaniola (Santo Domingo) donde se
plantó en 1493. Se introdujo en Cuba procedente de Santo Domingo
(República Dominicana) en el año 1554 para hacer melado y azúcar
para el consumo de vecinos.
El primer «ingenio» (cachimbo) en Cuba fue el llamado «Los
Cangrejos» situado cerca del Puente de Chávez, lo que constituía en
aquella época el campo alrededor de la Habana, que hoy en día viene
a quedar en el corazón de la ciudad. Después se fabricaron algunos
ingenios que se hallaban en lo que hoy es el Cerro y Jesús del Monte.
Otro llamado «Guaicanamar» estaba situado en el Valle de Guantánamo
en el mismo lugar donde se encuentra actualmente el «Central
Ermita»,
El primer obstáculo para el desarrollo de la industria azucarera
fue la escasez de brazos por la poca población existente en aquella
época, problema que se resolvió al permitirse, por una merced concedida
por Felipe II el 30 de enero de 1595, el traer esclavos a la isla. La
escasez siguió manifestándose a intervalos por tres siglos. Al principio
Efrén Córdova, Editor
126
del siglo XIX Cuba ocupó el lugar de honor entre los países productores
y exportadores de azúcar del mundo.
Al suprimirse la trata de esclavos se creó otra crisis laboral que
llevó a la ruina a muchos ingenios. En 1880 había 1,000 ingenios en
Cuba, cifra que debido a la escasez de brazos y otros problemas
económicos como la baja del precio del azúcar y la devaluación de la
moneda, se redujo a 200 ingenios que eran los que estaban en condiciones
más favorables, física y económicamente, de sobrepasar la
crisis. Fue entonces, con la introducción de la máquina de vapor, que
crecieron en tamaño los antiguos cachimbos y cambió el nombre de
«Ingenio» a «Central», También influyeron en esta «reorganización»
la guerra de los 10 años y la de Independencia. A los propietarios de
los Centrales se les conocía con el nombre de Hacendados.
En el año 1880 se fomentó el sistema de colonato que imprimió
mayor eficacia y equidad a la industria. Empero tanto el sector
agrícola como el industrial sufrieron grandes pérdidas en la Guerra de
Independencia. A pesar de ello la producción total de azúcar sobrepasó
por primera vez la cantidad de 2.0 millones de toneladas métricas
en el 1916, subiendo progresivamente hasta que en el 1925 llegó a
producir 5.0 millones de toneladas métricas.
Durante la primera Guerra mundial en 1914, Cuba experimentó
un alza en la producción y exportación y en su economía. Vinieron
períodos llamados de «Vacas Gordas » durante la primera Guerra
Mundial y a causa de otros factores como escasez de azúcar en el
mercado mundial y precios favorables, y el de «Vacas Flacas » debido
a condiciones opuestas a las anteriores, pero terminando en un giro
positivo en los años anteriores al establecimiento del comunismo en
Cuba, en 1959. Esas vicisitudes dieron lugar a la formación del Instituto
Cubano de Estabilización del Azúcar, según Ley de 14 de mayo,
1931 y Decreto 771, con los fines de «ostentar la representación en el
exterior de todos los productores de azúcar de Cuba sin limitación
alguna y en especial en las Conferencias Internacionales de Productores
de Azúcar , en los convenios o arreglos internacionales de dichos
productores o países y en cualesquiera Asociaciones, Comités perma50
AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
127
nentes o temporales de carácter internacional, relacionados con la
producción o exportación de azúcar»,
La Ley de Coordinación Azucarera, que regula las relaciones
e interdependencia entre obreros, colonos y hacendados fue promulgada
en septiembre de 1937, y en su redacción tomaron parte los tres
factores básicos de la industria.
A partir del 1926 se desató una superproducción mundial de
azúcar y Cuba tuvo que restringir su producción de acuerdo a cuotas
establecidas, que fueron logradas y defendidas por los organismos
oficiales antes mencionados; y no fue sino en 1947 que se volvió de
nuevo al nivel de 5 millones de toneladas métricas llegando después
a producir una zafra record de 7,011,637 toneladas métricas en 1952.
La extraordinaria capacidad demostrada por la industria azucarera,
primero para arrostrar las más adversas circunstancias en los
mercados exteriores, y después para evolucionar, transformando
profundamente sus relaciones económicas y sociales para beneficio
del pueblo de Cuba, es, en el fondo, una prueba de la enorme capacidad
de trabajo y del progreso de la nación cubana en su conjunto, por
encima de toda suerte de vicisitudes.
Posiblemente ninguna otra actividad económica en Cuba
ofrecía un grado tan alto de distribución de ingresos. En los últimos 10
años anteriores al 1959, del total de ingresos obtenidos (más de 700
millones de dólares por año a un promedio de más de 6 millones de
toneladas métricas producidas), el 56.9% se empleó en remuneración
de obreros y empleados, 27.4% para ingresos de agricultores y el
15.7% para rentas y otras asignaciones. Es de notar que de los 161
Centrales existentes en 1958, el 70% eran propiedad de cubanos y el
30% eran de extranjeros. En cuanto a la producción, el 62% provenía
de centrales cubanos y el 38% de centrales extranjeros. Se empleaban
unos 500,000 trabajadores independientemente de los que trabajaban
en refinerías, destilerías y otras industrias satélites y existían unos
60,000 colonos.
Efrén Córdova, Editor
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EL OCASO DE LA INDUSTRIA AZUCARERA DURANTE EL
RÉGIMEN COMUNISTA
El declive de la industria empezó cuando al inicio de la revolución
comunista se procedió a la confiscación de los centrales azucareros
que culminó con la promulgación de la Ley 890 en una edición
extraordinaria de la Gaceta Oficial de la República de Cuba fechada
el 15 de octubre de 1960.
Durante las primeras tres décadas del comunismo; la industria
azucarera experimentó un período relativamente favorable bajo la
protección de los países comunistas del Este, principalmente Rusia,
que se extendió hasta el 1993. En ese año hubo una caída abrupta en
los rendimientos y la producción como puede verse a continuación.
CUADRO I
Producción Rendimiento
Año Azúcar
Millones TM
Caña
Millones TM
Industrial
%
Agrícola
TM/Hectárea
1988 7.42 676 10.85 5170
1989 8.12 739 10.83 5450
1990 8.04 744 10.65 5200
1991 7.62 710 10.59 4910
1992 7.01 654 10.57 4470
1993 4.30 429 9.85 3530
1994 4 439 9.26 3350
1995 3.33 332 9.92 2820
1996 4.45 414 10.73 3250
1997 4.25 425 10.00 3200
1998 (1) 3.20 330 9.90 3000
1999 (1) 3.50 3440 10.50 3600
(1) - Estimados
Fuente: Datos estadísticos del Ministerio del Azúcar (MINAZ)
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
129
Durante la década de los ‘80 se procesó un promedio de 71
millones de toneladas métricas de caña de azúcar, un 28% más que en
la década del ’70 y un 54% más que en los ’60. Sin embargo, éstos
aumentos de producción no fueron el resultado de un mejoramiento en
los rendimientos agrícolas, sino de un aumento extensivo del área bajo
producción que fue socavando los niveles de eficiencia al procesar
indiscriminadamente las cañas, inclusive las no maduras, llegando en
algunos casos hasta moler retoños de caña en la misma zafra.
El resultado fue una disminución en la eficiencia y capacidad
de molienda de los centrales azucareros afectados por bajos rendimientos
industriales y agrícolas y altos niveles de inversión de capital,
todo lo cual resultó en un aumento del costo total de producción.
La caída del socialismo en la Europa del Este y en la Unión
Soviética a principios de los ‘90, así como también la desintegración
del Consejo para la Ayuda Mutua Económica (CAME) contribuyó a
la crisis de la industria. Cuba tenía estrechas relaciones comerciales
dentro de ese marco socialista, dedicando alrededor del 80% de su
comercio exterior a miembros del CAME. El 63% de la exportación
azucarera, y el 85% del total de sus importaciones incluyendo la
mayor parte del combustible, productos químicos y materiales y
equipos para la industria azucarera se relacionaban con ese Consejo y
se efectuaban bajo condiciones de ayuda económica muy favorables
para Cuba. Se estima que la isla recibía más del 50% por arriba del
valor del azúcar crudo que existía en el mercado mundial.
A partir de éste período, al cambiar drásticamente las condiciones
políticas y económicas, se comenzó un período de reestructuración
empezando por el sector agrícola el cual ya se encontraba en malas
condiciones por ineficiencia de las siembras y cultivos, abandono de
campos y pobre mantenimiento de los equipos necesarios. Para mejor
comprensión de las medidas que se tomaron al efecto conviene recordar
cómo estaba la distribución de las tierras en Cuba según la Oficina
Nacional de Estadísticas (1996):
Efrén Córdova, Editor
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CUADRO II
UM - Miles de hectáreas - (sin decimales)
Superficie Total Área Agrícola Agrícola Cultivable
Área % Área % Área %
Estatal -1 5.976 54 2.312 34 1.342 30
UPBC -2 3.144 29 2.844 42 2.099 48
CPA -3 728 7 646 10 450 10
CCS -4 905 8 730 11 373 8
Otros -5 207 2 231 3 146 3
Totales 11.014 100 6.772 100 4.41 100
(1) Estatal
(2) UBPC= Unidades Básicas de Producción Cooperativa
En la década de los ochenta, estas empresas estaban manejadas
directamente por el Estado y se llamaban Empresas de
Producción Agrícola, pero más tarde para dar más incentivo
a los agricultores, las dividieron como aquí se expone.
(3) CPA= Cooperativas de Producción Agropecuarias
Agricultores que al agruparlos en cooperativas desaparecieron
sus linderos originales.
(4) CCS= Cooperativas de Créditos y Servicios
Se diferencia de la anterior en que sus linderos no han sido
eliminados.
(5) Otros= Pequeños Propietarios
Pequeños propietarios que en aquella época todavía conservaban
sus pequeñas fincas con una producción mucho más
favorable que las anteriores, pero permaneciendo bajo el
control del gobierno.
Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
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INTENTOS DE REORGANIZACIÓN DE LA INDUSTRIA
Con el objeto de revitalizar la industria azucarera en decadencia
en 1993 el gobierno estructuró e implementó una nueva forma de
organización dirigida a aumentar el rendimiento agrícola y la eficiencia
industrial y administrativa a pesar de la falta de recursos existentes.
Fue con ese propósito que el Ministerio del Azúcar (MINAZ)
promulgó la Ley Decreto 142 por medio de la cual establecía las
Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) para la industria
azucarera.
Para fines de ese mismo año 1993, toda la tierra estatal dedicada
al cultivo de la caña de azúcar estaba organizada de esa forma. Más
del 98% de los trabajadores y agricultores de la caña de azúcar estaban
también organizados de esa manera.
A principios de 1993 existían unas 734 fincas azucareras
pertenecientes al Estado con un área neta de unas 1.2 millones de
hectáreas y un promedio por finca de 1,665 hectáreas. Para fines del
mismo año, aproximadamente el 93% del total de las fincas estatales
fueron adicionadas a las 1,556 UBPC existentes.
Otra de las reformas que se implementaron fue la de permitir
la inversión del capital extranjero para ayudar a la economía de la
industria. Esas inversiones sólo eran permitidas bajo la forma de
acuerdos financieros estrictos. Los primeros de estos acuerdos fueron
hechos en la zafra de 1996 en la que se invirtieron unos $300 millones
de dólares. El principal, los intereses y parte de las ganancias serían
pagados físicamente con azúcar crudo. Estos contratos fueron hechos
bajo condiciones desfavorables a la industria, pero resultaban necesarios
para contrarrestar la falta de recursos económicos existentes.
Dichas medidas no tuvieron éxito por falta de incentivos para
los trabajadores y agricultores, y por deficiencia en los conocimientos
técnicos y administrativos necesarios. Todo ello trajo como consecuencia
una mala preparación de las tierras para la siembra de la caña
nueva, deficiente cultivo de las cañas a moler, deficiencias en la
reparación de equipos y programación adecuada para una molienda
Efrén Córdova, Editor
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organizada. Además, nunca se pudo generar el capital necesario que
exige ésta reestructuración.
Una comparación de la eficiencia agrícola e industrial con
relación a otras naciones importantes en la producción de azúcar se
expone a continuación:
CUADRO III
Promedio de los años 1993 al 1997
Datos Agrícolas Datos Industriales
Área Total
1,000 ha.
Rendi.
tm/ha
Caña Total
millones tm
Prod: Azúcar
millones tm
Rendi.
%
Azúcar/área
tm/ha.
Australia 376 953 35 49 142 135
Thailandia 943 506 48 52 108 55
Brasil 1.74 615 107 120 112 69
Colombia 130 1300 17 20 115 150
CUBA 1.24 362 45 41 92 33
Fuente: Datos obtenidos del ERS del USDA
Todo lo cual demuestra que el programa de reestructuración de
la industria azucarera establecido por el régimen cubano no estaba
dando los resultados positivos esperados para ser competitiva en el
mercado mundial.
En el siguiente cuadro se analiza el costo promedio de producción
entre Cuba y otros países productores de azúcar para los años
comprendidos entre 1980 al 1995, separados en tres períodos.
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
133
CUADRO IV
Costo promedio en $US de una tonelada métrica (tm) de azúcar crudo
1979/80-1984/85 1984/85-1989/90 1989/90-1994/95
Agr. Ind. Total Agr. Ind. Total Agr. Ind. Total
Australia 2361 996 3861 1945 897 3269 1584 582 2451
Thailandia 2724 1384 4725 1635 1037 3072 1726 639 2720
Brasil 2052 1192 3731 1493 1075 2952 1274 500 2040
CUBA 2566 1231 4367 2261 1112 3880 2486 288 4340
Mundial 2793 1639 5098 2262 1435 4251 2070 668 3608
Nota: Costo Total = Agr. + Ind. + 15% Administración
Fuente: Datos del LMC International Ltd (1997).
CRONOLOGÍA DEL FRACASO
El deterioro progresivo del costo de producción en Cuba se
manifiesta claramente hasta llegar en el último período analizado a
producir azúcar crudo a más alto costo que el promedio mundial.
Puede así afirmarse que la destrucción de la industria azucarera que
había sido desarrollada exitosamente durante siglos por la ardua e
inteligente labor de muchas generaciones de cubanos, es consecuencia
de la falta de previsión y mala gestión que durante años ha llevado a
cabo el gobierno comunista.
En el año 1959 había 161 centrales azucareros en Cuba. Los
soviéticos construyeron 6 nuevos para un total de 167, de los cuales
11 fueron desmantelados para piezas de repuestos y/o vendidos a otros
países, con lucros económicos, quedando 156 disponibles para moler
en el año 1991.
El desastre de la industria azucarera, se hizo ostensible en la
zafra del año 2000 en la que por motivo de falta de caña sólo molieron
110 centrales de los 156 existentes. La producción total fue de 4.059
millones de toneladas métricas de azúcar. Según informaciones oficiales,
el rendimiento promedio agrícola se mantuvo alrededor de 33.8
tm/ha, siendo así que la productividad media mundial sobrepasaba 60
tm/ha.
Efrén Córdova, Editor
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El declive de la industria azucarera de Cuba en relación con su
posición mundial, se manifiesta en el siguiente cuadro que al mismo
tiempo da una idea de la estructuración de esa industria.
CUADRO V
USDA año 1999/2000
Millones %
(Tm) ___
Producción Mundial de Azúcar
Proveniente de caña 97.2 72.7 %
de remolacha 36.7 27.3 %
______ ______
Total 133.9 100.0%
Consumo 130.1 Se pronostica un aumento de consumo
en el futuro, por la recuperación de
algunos países que habían tenido problemas
económicos y políticos.
Existencia(stock) 34.4 Varía de acuerdo con la producción y
el consumo, alterando el precio del
producto.
Producción Exportación Importación
Comparación de algunos países
Brasil 19.2 97
U.E 18.7 6.1 19
India 18.4 2
U.S.A. 8.1 114
Tailandia 5.8 34
Australia 5.4 4.2
México 5.2 0.9
Cuba 4.1 3.0
Pakistán 3.2 0.2
África del Sur 2.7 1.3
Turquía 2 0.4
Polonia 1.8 0.28
Ucrania 1.8 0.05 4
Guatemala 1.5 102
Rusia 1.5 37
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
135
La zafra del año 2001 comenzó en diciembre del 2000 con
sólo 19 centrales. La mayoría paró por falta de caña debido a lluvias,
y no comenzó hasta enero del 2001. Se extendió la zafra hasta la
segunda mitad de junio con bajo rendimiento agrícola e industrial
debido a la falta de caña por motivo de lluvias, deficiencias en el corte
y transporte por roturas de equipos, daños a las cepas, y deterioro de
suelos y caminos. Se elaboraron 3.532 millones de toneladas métricas
de azúcar crudo con un rendimiento industrial de 11.0 a 11.2 %, y
agrícola de 31.4 tm/ha.
La decisión de proseguir la zafra en contra de toda lógica
económica o técnica, respondía a la urgencia de cumplir compromisos
de exportación y a un empeoramiento de la disponibilidad de divisas
que obligaba a elaborar azúcar bajo las difíciles condiciones antes
mencionadas. Los costos se elevaron considerablemente gravándose
también los de las futuras zafras.
Siguiendo el desarrollo del desastre de la industria azucarera,
la zafra del 2002, a la que llamaron la «Zafra Chica», comenzó a
finales de noviembre del 2001, con 53 centrales; y más tarde se les
sumaron los restantes para un total de 104 de los 156 disponibles. Se
elaboró un total de 3.6 millones de toneladas métricas de azúcar con
un rendimiento industrial de menos de un 11.9%, con un tiempo
perdido de un 30%. El rendimiento agrícola fue de menos de 25.4
tm/ha.
Como en la zafra anterior, se comenzó temprano debido a que
las reservas de azúcar crudo estaban agotadas y había que operar
pronto para cumplir con los contratos de exportación y con la demanda
del consumo interno de unas 700,000 toneladas métricas (la cual en
su mayoría se satisfizo con la importación de azúcar del Brasil). Se
racionó el consumo interno a 2.0 lbs/mes en la tarjeta de racionamiento,
y más tarde, se redujo a 1.0 lbs/mes. Hechos tristemente históricos.
El aumento de la caña a moler para una zafra tan extensa no compensó
la producción total ni la economía, por los bajos rendimientos obtenidos
al moler las cañas fuera de su ciclo máximo de madurez agrícola
e industrial.
Efrén Córdova, Editor
136
Se habían organizado las llamadas «Brigadas Integrales de
Siembra y Cultivo» para asistir en la recuperación de la industria, pero
las mismas se formaron en su mayoría por personas incompetentes en
el giro y no en suficiente número para cubrir las necesidades que este
programa implicaba, resultando en un fracaso completo ya acostumbrado
por lo demás en todos estos esfuerzos. Los campos estaban
llenos de malezas por falta de cultivos y las siembras de caña de
reposición se malograron en un 18%.
No debemos pasar por alto que uno de los motivos más importantes
de estos fracasos es que los trabajadores azucareros en su
conjunto, estaban mal alimentados, pobremente vestidos y calzados,
realizaban sus labores con instrumentos de baja calidad y además
estaban mal remunerados. En no pocos casos descansaban de sus
labores en dormitorios deteriorados y carentes de limpieza. Las instalaciones
sanitarias de sus albergues eran inadecuadas e insuficientes.
Todo lo cual se reflejó en una falta absoluta de motivación.
OTRO INTENTO DE REESTRUCTURACIÓN
El 10 de abril del 2002, el gobierno cubano anunció un plan de
reestructuración de la industria azucarera. Las razones que se dieron
incluían, entre otras, los precios bajos del azúcar en el mercado mundial
en esos momentos y la capacidad en exceso que existía en equipos,
para las necesidades existentes y futuras. Esta reestructuración
tenía tres objetivos principales
1- Alcanzar una alta eficiencia en la producción de caña y
azúcar para competir en el mercado mundial.
2- Incrementar la producción de alimentos mediante la diversificación
agrícola e industrial.
3- Desarrollar una agricultura basada en los conocimientos
humanos de cada sector en cuestión.
Este proyecto fue nombrado «Álvaro Reynoso» en honor al
famoso científico cubano de mediados del 1800 cuyos conocimientos
de la industria azucarera fueron reconocidos mundialmente.
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
137
De los 156 centrales, 71 iban a producir azúcar crudo, 14
producirían azúcar y mieles para alimento animal, 5 se convertirían en
museos turísticos y 5 serían dejados como substitutos en caso de
emergencia. Los restantes 61 serían desmantelados.
Los 71 centrales azucareros ocupan un área de 700,000 hectáreas
de las mejores tierras para el cultivo de la caña de azúcar con
objeto de obtener los mejores rendimientos agrícolas e industriales, a
fin de satisfacer el consumo local de 700,000 toneladas métricas de
azúcar y los convenios de exportación establecidos. Las otras tierras
se dedicarían, de acuerdo con sus características, a otros usos como
ganado, árboles frutales, bosques, etc.
El gobierno cubano tenía en sus records unos 400,000 obreros
empleados en la industria azucarera, de los cuales se desplazarían
213,000 trabajadores que se transferirían a otras nuevas fuentes de
trabajo de acuerdo con el plan de diversificación de tierras sobrantes
antes mencionado e incluyendo el sector de educación que absorbería
un 20% de los desplazados.
La zafra azucarera del 2003 fue la primera que comenzó con
los nuevos parámetros establecidos. Empezó la molienda en diciembre
del 2002 con unos pocos centrales pues las reparaciones no estaban
terminadas para cumplir con las nuevas regulaciones y la red de
distribución del transporte ferroviario estaba en muy malas condiciones.
Con la selección de los centrales de mayor capacidad y mejor
eficiencia, se estimaba una producción de caña de 54.0 tm/ha (el
promedio mundial era de 63.0 tm/ha).
A pesar de esta selección, los campos de caña, las nuevas
siembras y la reposición de los campos viejos, ya venían afectadas de
la zafra anterior y la eficiencia no podía desarrollarse en un año,
especialmente cuando no existen incentivos para la fuerza de trabajo.
Se contaba con la supuesta ventaja de que los equipos de transporte y
agrícolas sobrantes de los centrales a desmantelar ayudarían a la
disminución del tiempo perdido por falta de caña. Sin embargo, las
condiciones mecánicas pésimas de los mismos, no ayudaron a resolver
ese problema, resultando en una zafra de unos 3.0 millones de toneladas
métricas de azúcar crudo.
Efrén Córdova, Editor
138
SIGUE LA CRONOLOGÍA DEL DESASTRE
A pesar de que el plan de reestructuración ya debía poder
realizarse sin los efectos adversos de zafras anteriores, la zafra del
2004 resultó otro fracaso completo. Los planes, metas a obtener, etc.
lucían muy prometedores, pero la ineficiencia administrativa, los
escasos conocimientos técnicos agroindustriales y la falta de incentivos
a trabajadores, no se habían resuelto, haciendo fracasar todas las
metas propuestas y llegando a producir solamente 2.52 toneladas
métricas de azúcar.
Siguiendo las pautas del deterioro, la zafra del 2005 terminó
con una producción de 1.3 millones de toneladas métricas de azúcar
crudo, por debajo del nivel alcanzado en el año 1907 (1.47 millones
tm) cuando Cuba estaba recuperándose de los efectos de la Guerra de
Independencia. El rendimiento agrícola fue inferior a 30 tm/ha, muy
por debajo del promedio mundial de 63 tm/ha. El rendimiento industrial
se estimó en un 10.70%, lo cual resulta muy inferior al promedio
obtenido durante los 10 años anteriores al 1959 de 12.83% (con años
que superaron el 13.0%). Solamente molieron 56 centrales (durante el
período de molienda de enero a mayo) de los 71 que quedaron en
funcionamiento por la reestructuración.
Se esperaba que con la reducción del número de centrales
azucareros y la destrucción de extensas áreas de caña, la producción
azucarera se reduciría, pero nunca pensaron que llegaría a las proporciones
que existían a principios del siglo XX, cuando la población
total de Cuba era inferior a la existente hoy en día en la ciudad de La
Habana.
Asimismo, se estimaba que al cerrarse los centrales menos
productivos y demolerse las áreas cañeras con suelos menos fértiles,
se obtendrían mejores condiciones de producción, todo lo cual redundaría
en una mayor eficiencia. Sin embargo, no se tuvo en cuenta que
el proceso de deterioro de la agroindustria azucarera se había acelerado.
El gobierno cubano tuvo así que seguir importando azúcar de
otros países para poder satisfacer su cuota interna y sus compromisos
de exportación.
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
139
Una segunda reestructuración se planeó en el verano del 2005:
se cerrarían unos 40 ingenios de los 85 que estaban vigentes de la
reestructuración anterior (71 para azúcar y 14 para mieles y azúcar) y
se sacarían de producción unas 300,000 hectáreas del total de 900,000
hectáreas que estaban disponibles (un 33% del área total), lo cual
resultó en la eliminación de unos 75,000 empleos. La decisión final
estaba pendiente de revisión por la diferencia de opiniones administrativas
y técnicas relativas a la posibilidad de dejar funcionando de 40
a 45 centrales y no desmantelar los que no estaban programados a
trabajar.
La zafra del 2006 comenzó en los primeros días de enero con
innumerables problemas a causa de las malas condiciones existentes
en los centrales: inestabilidad en el sistema del corte, alza y tiro de la
caña y las pobres condiciones de la materia prima, la cual fue incrementada
por lluvias tardías al final de la temporada que terminó con
campos anegados y deterioro de los mismos. Estas razones ya resultaban
repetitivas y sin valor alguno para discernir la causa del verdadero
fracaso que es la incompetencia absoluta y total administrativa, técnica
y política del gobierno.
El Ministerio del Azúcar, como en la zafra anterior, no ha
divulgado cifras concretas de producción y eficiencia, pero las mismas
fueron estimadas, por conocedores de la materia, en 1.170 millones de
toneladas métricas de azúcar crudo a un rendimiento industrial de
10.7%. En esta zafra molieron 42 centrales.
De nuevo se emitieron declaraciones oficiales expresando la
necesidad de restaurar la industria azucarera que a la sazón ofrecía
altos precios en el mercado mundial. Con esto se evidencia el cambio
en los criterios emitidos anteriormente para no desmantelar completamente
la industria. Al mismo tiempo se habló de la producción de
etanol (alcohol combustible extraído de la caña) la cual ya estaba en
producción exitosa en Brasil y otros países desde hacía varios años.
Las posibilidades de recuperar la producción bajo las condiciones
actuales son prácticamente imposibles debido al deterioro de la
industria. El área de caña se ha reducido grandemente para abastecer
a los 42 centrales sobrevivientes. La calidad de la caña es pésima, con
Efrén Córdova, Editor
140
los rendimientos agrícolas e industriales más bajos del mundo, los
campos mal cultivados y llenos de malezas. Los centrales están en
condiciones mecánicas deficientes por falta de una buena reparación,
así como también los equipos de transporte y cultivo. La fuerza de
trabajo del sector azucarero se encuentra dispersa y la que permanece
no cuenta con incentivos adecuados. Además se continúa insistiendo
en prácticas agricotécnicas y administrativas contradictorias.
Se tomó la decisión de hacer énfasis de nuevo en atraer la
inversión extranjera para ayudar a la recuperación, pero es sumamente
difícil que alguien invierta su capital en condiciones tan adversas.
La zafra del 2007 que finalizó a mediados de mayo, empezó
con un aumento del optimismo que marcaba finalmente el inicio de la
reconstrucción de la industria azucarera. Se proyectó una producción
del 30% más que la zafra anterior con mejor eficiencia, pero resultó
un fracaso completo. Se procesaron 1.160 millones de toneladas
métricas de azúcar (ligeramente menos que en la zafra anterior) según
cifras estimadas, con un rendimiento industrial de 10.0%, y agrícola
por debajo de la media mundial.
Estuvieron activos 51 centrales, pero por problemas operativos,
roturas, lluvias más abundantes que las normales, los resultados
fueron calamitosos y tendrán que seguir con la necesidad de importar
azúcar del extranjero para cubrir las necesidades del mercado interno
y externo, como lo vienen haciendo desde el año 1991. Las excusas
han sido ridículas, llegando al extremo de mencionar como una de las
razones el «calentamiento ambiental mundial (Global Warming)» al
mismo tiempo que otros países como Brasil, India, China y Tailandia
aumentaban considerablemente la producción para beneficio de sus
economías.
Para la zafra del 2008, se planeaba moler con 51 centrales al
igual que la zafra anterior, aunque había la posibilidad de aumentar el
número de los mismos si fuese necesario, pues estaban disponibles
para moler 10 unidades más. Se reportó una producción de 1.5 millones
de toneladas métricas de azúcar.
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
141
RESUMEN Y VISIÓN DEL FUTURO
Antes de establecerse el castrocomunismo en el año 1959, la
industria azucarera cubana jugaba el papel principal en la economía
del país, produciendo más de 6.0 millones de toneladas métricas de
azúcar al año con ingresos de más de $ 700 millones de dólares, dando
trabajo a unos 500,000 trabajadores, independientemente de los que
se empleaban en compañías satélites, refinerías, destilerías y otros
anexos. En el sector agrícola existían unos 65,000 colonos que daban
trabajo adicional a campesinos en las labores de cultivo, corte, alza y
tiro de la caña. Todo esto cuando había 6, 5 millones de habitantes en
la isla.
En esa época había otras industrias operando o en proceso de
desarrollo como la del arroz, ganado, tabaco, cítricos, ron, refinerías
de petróleo y otras muchas que ya no hacían aparecer a la industria
azucarera como un monocultivo según la impresión dada a la misma
por desconocedores de la materia. Todo esto cuando aún se solfa decir
que «sin azúcar no hay país».
Desde el 1959 hasta el 1993, la industria azucarera floreció por
la influencia económica de la Unión Soviética. Debe aclararse que
antes del comunismo ésta industria nunca fue subsidiada, existiendo
por sus propios méritos.
Después de la caída del comunismo en la Unión Soviética, la
industria azucarera fue en declive provocado única y exclusivamente
por la incompetencia total de los que la administraban, tanto en la
parte agrícola como la industrial, que la llevaron a una ineficiencia
extrema haciéndola imposible de competir en el mercado mundial. En
este período la producción del azúcar mundial ha experimentado un
aumento, pero lo más degradante es que lo que ha dejado de producir
Cuba lo están haciendo otros países.
En los últimos años, Venezuela substituyó en parte la ayuda
económica proveniente de la Unión Soviética, pero nunca con la
misma magnitud y más bien dirigida a resolver otros problemas socioeconómicos
y no solamente para la industria azucarera, excepto por el
combustible necesario para la operación a costos favorables.
Efrén Córdova, Editor
142
La industria azucarera en Cuba volverá a ser un factor primordial
en el establecimiento de una economía sólida, desarrollándose
como unidades industriales, no dependiendo solamente de la producción
del azúcar. Este concepto se expresó en el XXV Congreso Mundial
de Técnicos de la Caña de Azúcar (ISSCT) en el que participaron
más de un millar de productores y científicos de la agroindustria
procedentes de 54 países. En el mismo se señaló que en un plazo de
20 años, las 23 millones de hectáreas que en la actualidad se utilizan
a nivel mundial para el cultivo de la caña de azúcar, se incrementarían
a 40 millones por tratarse de un bien renovable, provocando el crecimiento
de la producción de etanol como fuente de combustible más
barato que el petróleo y mejor para el ambiente, así como la energía
eléctrica, utilizando el bagazo de la caña. Citamos como ejemplo en
el desarrollo de estas industrias satélites a países como Brasil, Australia,
Argentina, Sudáfrica, Guatemala, Estados Unidos. En la actualidad,
en estos y otros países se elaboran otros productos provenientes
de la caña como ácidos cítricos y lácticos utilizados en la industria de
cosméticos, así como materiales de construcción, papel de distintas
calidades y plásticos bio-degradables, aumentando los ingresos y las
fuentes de trabajo.
La falta de visión del gobierno comunista en el futuro de la
industria azucarera mundial, fue un factor importante en la inestabilidad
de la misma en la isla. Mientras otros países se ajustaban a las
demandas del mercado, incorporando a sus centrales, diversos subproductos
formando exitosos complejos industriales en Cuba se perdía el
tiempo hablando de una enfermedad bacteriana llamada raquitismo de
los retoños.
Un programa desarrollado por conocedores de la materia, para
la recuperación total de la industria azucarera en una Cuba libre e
independiente después de la caída del comunismo, comienza con la
reposición total de la caña existente, con una buena preparación de la
tierra y un cultivo intensivo apropiado al desarrollo de la misma. Los
equipos mecánicos de transporte y cultivo deben ser reparados y/o
substituidos por otros más modernos. En cuanto a la parte industrial,
habría que reparar los centrales que están en producción, así como los
50 AÑOS DE REVOLUCIÓN EN CUBA
143
restantes que no han hecho zafra pero que están disponibles hasta un
total de 85. Además habría que aumentar la capacidad de los mismos
para poder moler la cantidad necesaria para el grado de recuperación
que se propone, y modificarlos para la alternativa de producir alcohol
(etanol combustible) y otros subproductos. También requiere una
administración disciplinada y conocedora de la materia, lo cual se ha
demostrado que no existe en la agroindustria azucarera actual. Recuérdese
que ella ha estado en los últimos años regida por un militar, el
general Ulises Rosales del Toro.
En un estudio realizado por al autor de este capítulo, en el año
2007, se estimó que para reconstruir la industria azucarera a niveles
de producción equivalente a 10.0 millones de toneladas métricas, pero
distribuidas en 50% azúcar (5.0 millones de tm) y 50% etanol (766
millones de galones) se necesitarían unos 10.0 mil millones de dólares,
incluyendo los gastos operacionales y de administración total. Se
necesitarían unos 5 a 7 años de desarrollo intensivo para completar el
proyecto, mostrando resultados económicos satisfactorios. Esta
producción podría variar proporcionalmente de acuerdo con las condiciones
económicas existentes en el mercado, según sean éstas más
favorables a uno u otro producto. En este estudio, con la excepción del
etanol, no se ha contado con ingresos adicionales proveniente de los
subproductos antes mencionados.
El valor del azúcar mundial durante los últimos 15 a 20 años
ha variado de U.S. 7 cts/lb hasta 14.0 cts/lb con un promedio de unos
10.8 cts/lb, haciendo factible la economía de esta industria al tener un
costo estimado de producción de 6 a 7 cts./lb, según estudios realizados
basados en los costos actuales y la Ley de Coordinación Azucarera
la cual, no sólo protegió a los colonos, sino que en 1938 elevó los
jornales agrícolas e industriales a los niveles que actualmente se pagan
en la industria azucarera mundial Sería ridículo compararlos con los
que actualmente se pagan en Cuba por estos conceptos, que están a un
nivel de 8 a 10 PC (pesos cubanos) por día, equivalente a unos 32 a 40
cts U.S. al cambio de 25 PC por dólar.
Por más de 45 años Castro se dedicó a exigir mayores esfuerzos
de los trabajadores alegando que «producir más azúcar era vital y
Efrén Córdova, Editor
1 Véase Trabajadores. 22 de agosto de 1994, p. 1, por ejemplo.
144
decisivo» para Cuba1. Su desgobierno terminó llevando a la ruina a la
primera industria de Cuba.
REFERENCIAS:
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1996.
Álvarez, José. The Current Restructoring of the Cuba Sugar Agroindustry,
(University of Fla/ IFAS, 2004).
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Carreño, Pablo A. Action Plan for the Reconstruction of the Sugar
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Casanova, José. La Industria Azucarera de Cuba, Su progreso a través
de 3 siglos. Edición Centenaria del Diario de la Marina, Cuba
1832 al 1932.
Espinosa Chepe, Oscar. El Ocaso de una Agroindustria, Cuba, 2005.
Espinosa Chepe, Oscar. Cuba, ¿Revolución o Involución?, (Valencia:
Aduana Vieja 2007).
Guerra, José A. La Industria Azucarera de Cuba, 1932 al 1957. Ed.
Extraordinaria del Diario de la Marina, (La Habana, Cuba,
Septiembre 1957).
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Peña Castellano, Lázaro y Álvarez, José. The Cuban Sugar Agroindustry
and the Sweeteners Market in the ‘90s. Implications for
the Future.
Reuters. Cuba Plans to Revamp its Sugar Industry, 2005 release,
Editing by John Picinich.
Salazar-Carrillo, Jorge. Primera Tomografía del Azúcar Cubano
Cubanet, Mayo 2006.


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