Desnudo y anatomía

Estudio  del Cuerpo Humano en el Renacimiento

Historiasauces

Desde el siglo XII en adelante, todos los grandes cirujanos reconocieron que la buena cirugía, e incluso la buena medicina, eran imposibles sin un conocimiento de la anatomía. Durante muchos años la Iglesia prohibió a los clérigos derramar sangre y, por tanto, practicar la cirugía; Por este motivo nunca estuvo reconocida como materia de estudio en las universidades medievales, como lo fue la medicina. Consecuentemente, el estudiante debía recibir la formación anatómica adecuada trabajando con un cirujano práctico. El resultado de esta exclusión de la cirugía en las universidades, y en particular de las inglesas y francesas, significó que la cirugía fuera relegada con frecuencia a una actividad artesanal de barberos itinerantes. (CROMBIE, 1974, 213)

Pero en Italia la situación era diferente, solamente allí prosiguió siendo una materia importante en las universidades. Los estudiantes podían realizar prácticas, y en especial en Bolonia donde tuvieron la oportunidad de colaborar  en autopsias post-mortem para determinar la causa de la muerte y, durante la Peste Negra, para descubrir los efectos que la causaban. Con lo que, en el S.XV, era de esperar que los grandes progresos anatómicos y los mejores cirujanos pertenecieran a esa tierra.

Realmente existió una aceptación por parte de los artistas de necesitar conocer el cuerpo humano y una creciente colaboración con los médicos, no obstante, la síntesis perfecta no se produciría hasta Leonardo da Vinci. Según Leonardo se debe de conocer bien el cuerpo humano para ser un buen artista. En su obra Cuaderno de Notas y El tratado de la pintura expone sus argumentaciones y conclusiones,  su interés por la anatomía fue tal, que sus investigaciones van más allá de las necesidades prácticas del arte, hasta el punto de ser el artista que más pruebas ha dejado de sus disecciones. Leonardo  trabajó cadáveres durante más de doce años y estimuló a sus contemporáneos a seguirle, convencido de que era el único camino para encontrar la fuerza de la belleza del arte pagano.  Su interés se transmitió al resto de los artistas  de la época que se entregaron  a estudios científicos en busca de la verdad anatómica: Donatello, Signorelli, Verochio, Tintoretto,…  que apoyaron la necesidad por parte del pintores y escultores de conocer en profundidad el cuerpo humano.

A lo anterior, debemos añadir que la aparición en Italia de una tendencia recuperadora de la tradición clásica resultante de las tareas de excavación en Herculano y Pompeya, el descubrimiento del Tratado de arquitectura de Vitrubio y de numerosas esculturas griegas y romanas, provocó una conciencia general de romper con toda la edad medieval -oscura- y volver a ese pasado que creían ideal. Para ello se sirvieron de las reglas seguidas por los cánones de belleza antiguos basados en el orden, armonía y proporción.

La Universidad de Bolonia a principios de siglo XIV, se convirtió en el centro del estudio  anatómico, pero no sería hasta el siglo XVI cuando se diera el paso definitivo que marcase el ocaso de la anatomía galénica y el nacimiento de la moderna. El encargado de ello fue Vesalio, con su obra De humanis corporis fabrica. El autor había seguido siempre a Galeno, pero en un momento dado, se dio cuenta de los errores en los que había incurrido, y de la necesidad de representar el cuerpo fielmente. El De fabrica contaba con dibujantes del taller de Tiziano para las ilustraciones, hecho que nos indica ya la relación entre médicos y artistas, punto que merece especial atención. Se considera a Ambrosio Paré (1510-1590) como la principal figura quirúrgica del siglo XVI, así como el padre de la cirugía francesa. Comenzó como aprendiz de un barbero-cirujano de París; después trabajó durante cuatro años en el Hospital Dieu de París. En 1541 se convirtió en maestro barbero-cirujano y trabajó como cirujano del ejército. En 1564, publicó una monumental obra de cirugía, los "Dix Livres de la Chirurgie". La primera parte contenía anatomía y fisiología y la segunda, cirugía. En ésta se describían muchas técnicas quirúrgicas, siendo una de las más significativas el uso de ligaduras de grandes vasos en las amputaciones.
La cirugía del Renacimiento se caracteriza en toda Europa por la división entre cirujanos y barberos; los primeros, con instrucción teórica, conocimientos de anatomía y de medicina; los segundos, poco más que curanderos ambulantes. Sin embargo, tanto unos como otros vieron amenazada su profesión por los médicos, cuya mejor posición social y preparación les proporcionaba una mayor clientela. Durante el medievo, esta intromisión fue evitada por el poderío de los gremios de cirujanos. Sin embargo, al debilitarse éstos, fue necesario el apoyo de las instituciones para la supervivencia de la profesión. En España, el Protomedicato, fundado por los Reyes Católicos en 1477, era el responsable de la formación y protección de los cirujanos. En la misma época, en Francia se regularon los estudios de los cirujanos barberos (de toga corta) y los cirujanos de toga larga, que dependía dela Facultad de Medicina.

 Información tomada de:

http://www.upf.edu/materials/fhuma/revolucio/treballs/rua/rua.htm