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Matías Fernández

Matías Fernández nació en marzo del 83. Administra el blog literario Hablando del asunto. Trabaja en una editorial multinacional. Vive en Buenos Aires. 


¿Cuál fue el último libro que leíste?

El último libro que leí fue Precipitaciones aisladas de Sebastián Martínez Daniell.

¿Qué libro te gustaría leer en breve?

Un libro hermoso sobre Batman que me trajeron de Londres y contiene toda la historia del personaje en la historieta, el cine y la TV.

¿Descargás música digital?

Sí. Descargaba mucha más antes, ahora me cuesta encontrar música que me guste, pero siempre trato de bajarme algún disco entero y escucharlo dos o tres veces antes de borrarlo. Me gusta intercambiar recomendaciones con amigos.

¿A quién votaste en las últimas elecciones?

Voté a Nuevo Encuentro, en el partido de Ituzaingó, el domicilio que figura en mi DNI. Fue el distrito en el que recibió más votos el partido, después de Morón.

¿Cuánto tiempo pasás conectado a la web?

Estoy todo el día conectado, literalmente. Irme a dormir significa apagar la computadora.

¿Qué te resulta satisfactorio?

Que me quieran, llegar a casa, tomar Coca-Cola, por decir algunas.

¿Qué te irrita?

Elijo tres cosas: las tapas de libros mal diseñadas, la publicidad, en particular la de TV y la gente que camina lento por la vereda.

¿Cuál es tu lectura diaria preferida?

El libro que esté leyendo, quince minutos de ida en el tren al trabajo a la mañana y otros quince a la vuelta.

¿Qué te gusta cocinar?

No sé cocinar excepto cosas simples, pero pongamos que el asado. Soy de los que sostienen que prender brasa y echarle carne encima no tiene mayor mérito pero sí me gusta la picada que necesariamente implica.

¿Qué te gusta comer?

Todo, soy omnívoro en el sentido más amplio del término pero si tuviera que elegir, serían las milanesas con puré. También el queso, en todas sus variedades.

¿Cuál es tu peor defecto?

Cuando estaba buscando mi primer trabajo tuve una entrevista en una financiera. El puesto era para ser cadete o algo por el estilo. Dos tipos de traje me pidieron que les enumere cinco virtudes y cinco defectos. Para las virtudes tardé unos infinitos, no sé, cinco minutos, para los defectos, casi nada, quince segundos. Sin embargo, después me quedé pensando por qué les había entregado mis puntos débiles a esos dos desconocidos. Desde entonces prefiero que la gente me descubra los defectos, que son muchos y evidentes antes que declarar en mi contra.

¿Qué cosas te obsesionan?

Después de la muerte, que sólo observo por inevitable, el tiempo. Me sorprende cómo se esfuma tan rápidamente. Siempre estoy calculando en qué lo invierto y si lo hice correctamente. También me obsesionan los libros, la literatura y la posibilidad de establecer conexiones, formar un sistema. Pero eso va de suyo, ¿no?

¿Qué pensás de las redes sociales digitales?

Que tenemos mucho por aprender. Disfruto de Twitter porque tengo plena conciencia de que las cosas que digo ahí son palabras al viento, una producción efímera y aunque la apariencia es que pongo mi vida entera ahí, no es así. Facebook, sin embargo, me da miedo por esa falsa sensación de intimidad que propicia. Siento en la piel la presión por conocer todos mis gustos, parientes y datos personales. Me parece inmoral que una empresa posea las fotos y contactos de la gente. Si querés exportar toda esa información, no podés. Si un día la empresa decide eliminar tu perfil, puede hacerlo sin dar ningún tipo de explicación. Por lo tanto mi perfil es completamente estéril. No cargo fotos, no revelo datos personales y borré a todas las personas que no conozco. Pero hay otras redes sociales. Uso last.fm para conocer nueva música, aunque parece que está cayendo en desuso y voy a probar Diaspora (un proyecto de competencia a Facebook pero ético, libre y descentralizado) en cuanto sea posible.

¿Qué cosas te dan miedo?

Andar rápido en auto (yo no manejo) y que mi viejo no llegue a conocer a mis hijos cuando decida tenerlos, entre otras cosas.

¿Qué cosas te hacen reír?

Las morisquetas que mi novia hace de lunes a viernes cuando se burla de una publicidad de TV (las otras también). También me hacen reir Don Ramón, Seinfeld, mis amigotes y el humor por repetición.

¿Qué es lo mejor de hacer Hablando del Asunto?

Lo mejor es que mucha gente que respeto y admiro lo lea. Saludar a alguien, decirle que tengo un blog que se llama tal y que me responda que lo lee y le gusta mucho.

¿Y qué es lo peor?

El tiempo que demanda y requiere, muchísimo, infinito. Otra vez con lo del tiempo.

¿Qué fue lo más raro que te pasó haciendo Hablando del asunto?

No tengo buena memoria. Pero algo de cuando estaba empezando a participar en el blog: escuchar una anécdota medio a lo lejos, publicarla y ese mismo fin de semana encontrarla reproducida en el suplemento cultural más leído del país. Y otra de hace poco: Una chica de Nueva York me escribió hace varios meses pidiéndome una dirección para mandarme cosas. Yo se la di sin pensar demasiado porque muchas veces me piden el dato para mandarme libros (recibo la correspondencia en la oficina de mi hermano). Después me olvidé. Hace unas semanas, mientras caminaba por la calle, me llamó mi hermano muy preocupado. Quería saber por qué él estaba recibiendo porno masculino a mi nombre. Resulta que aquella chica de Nueva York tiene una revista de fotografía y me mandó unas postales de arte homoerótico sin ningún tipo de sobre. Me reí bastante.

¿Qué tiene que tener un libro para que te guste?

No hay tal cosa que haga que me guste un libro. Si así fuera, habría encontrado la horma de mi zapato. Sí hay temas que me gustan más que otros, pero intento ser lo más amplio posible. Así y todo, me gustan los libros en los que hay una búsqueda, la intención de hacer de él una obra artística. A veces me deslumbra una historia, a veces los juegos con el lenguaje, a veces las discusiones con la tradición; creo que me decepciono cuando me encuentro con una prosa monocorde sin que eso implique nada más.

¿Qué libro te gusta recomendar siempre?

Desde que leí La novela luminosa, lo recomiendo sin empacho.

¿Cuál no recomendarías nunca?

Hay un libro de un autor argentino contemporáneo al que me refiero como “el más aburrido del mundo”, que de hecho, no lo recomiendo jamás. ¿Pero por qué lo nombraría? En Hda no hablo negativamente de libros ni autores, simplemente dejo lo que no me gusta precipitar hacia el olvido.

¿Qué blogs leés?

Al día de hoy mi Google reader tiene 255 suscripciones: entre ellos hay muchos literarios (de autores, suplementos culturales, o simplemente blogs de lectores) pero también de la industria editorial. A eso sumale varios de diseño y de software libre. Cada vez que me piden una lista me arranco los pelos.

¿Considerás que el blog es un soportarte pasado de moda?

Para nada. Quizás el blog funcione un poco diferente en el sentido de la participación. Las discusiones y debates que antes se daban en el espacio de los comentarios hoy se dan fragmentariamente en Facebook y Twitter. Los blogs tienen que salir a buscar a sus lectores a esas redes hoy mayoritarias y a competir con los álbumes de fotos de los parientes. Pero eso no significa en absoluto que esté pasado de moda. Siguen siendo los principales generadores de contenido original que se replican hasta el infinito en las redes sociales.

¿Cuál sería la mejor forma de festejar el Bicentenario de la Revolución de Mayo?

Haciendo realidad el sueño de que todos tengamos las mismas oportunidades. Empezaría porque ningún chico del país tenga hambre. ¿Podríamos instalar stands en las ciudades que regalen libremente comida para que los chicos se la lleven, no? 

¿Qué te hace feliz?

La víspera de lo que me va a hacer feliz.




Diciembre. 2010.




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