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David Nahón


David Nahón es artista plástico. Se desempeña como director de arte de la Galería ChezVautier. Es cronista para diferentes diarios y revistas y escribe catálogos. Su blog personal es davidnahon.blogspot.com y comparte otro con su novia Mariana loquenosgusta.com.ar.


¿Cuál fue el último libro que leíste?

Un regalo: Invisible, de Paul Auster

¿Qué libro te gustaría leer en breve?

Tengo un playlist sobre la mesa de luz. Mujeres, de Colette, Plegarias atendidas de Truman Capote, Una vuelta por mi carcel de Yourcenar, El sol y el acero, de Mishima y El segundo sexo de Simone De Beauvoir.

¿Descargás música digital?

Sí, absolutamente. Practico el download pero intento ser disciplinado para no tener infinidad de musica que nunca voy a atender. Me propuse editar lo que bajo y hace meses que no descargue más música. Ahora me encanta mirar películas online.

¿A quién votaste en las últimas elecciones?

No voté. Tenía que hacer 300 km para eso y no me alcanzo el entusiasmo.

¿Cuánto tiempo pasás conectado a la web?

La mitad del día, muchas veces más. Las compus en casa están todo el dia conectadas. Tengo mi familia lejos, mi hermana en Europa, algunos de amigos en la ciudad donde vivía antes y el director de mi galería viaja permanentemente a Nueva York. Estar conectado es la manera de vincularme con mucha gente, ademas de facilitar muchísimo mi trabajo. Estas vacaciones me tomé dos meses lejos de la galería y con la laptop y una conexión a Internet resolvía todo desde donde estuviera.

¿Qué te resulta satisfactorio?

El psiconalisis, el amor (cuando es encuentro), el otro, las plantas, los paseos, entender, hacer el amor, las películas, ir a muestras, comer y cocinar rico, conducir en ruta, dibujar, pintar o fotografiar algo, el tai chi y el yoga, hacer música, tener dinero, mirar películas, conversar, los días de sol, los regalos, cenar o tomar el te con amigos. Casi cualquier cosa cuando estoy bien conmigo.

¿Qué te irrita?

Yo mismo, eventualmente. Quedarme sin dinero, quedarme sin ideas. No poder trascender a veces de discutir. Repetir. Casi todo cuando no estoy bien conmigo.

¿Cuál es tu lectura diaria preferida?

Los resultados de mis busquedas en Google.

¿Qué te gusta cocinar?

Guisos, fideos caseros, chop suey y mil cosas con el wok. me gusta conseguir buenas recetas y practicarlas. Me gusta ir al barrio chino, munirme de casi todo y volver y emprender una cena. Ahora estoy ejercitando ir a cocinar a casas de amigos: envío por mail tres alternativas con postre, se elige y cocino. No tengo televisor, pero cuando estoy frente a uno me enamoro del canal Gourmet.

¿Qué te gusta comer?

Por momentos, distintas cosas. Ahora estoy absolutamente fanático de las pastas caseras de La Juvenil, de los panes de Hausbrot, del sushi, las salsas con crema y puerro o broccoli, variedades de semillas. Me gusta lo que me cocinen cuando me invitan con amor, aunque no sea rico o sean platos que elegiría.

¿Cuál es tu peor defecto?

Mi ignorancia, luego de mi soberbia. Pretender disfrutar de todo en la inmediatez y, fundamentalmente, gozar de mis sintomas como un neurótico total.

¿Qué cosas te obsesionan?

En mis crisis suelo tener pensamientos obsesivos sobre decisiones que deseo tomar y que no encuentro la respuesta, o demoro en adoptarla. En relación al arte muchas veces me concentro sobre temas e indago, busco, revuelvo, paso mucho tiempo conviviendo con la idea hasta poder materializarla. No siempre es premeditado, pero retrospectivamente me doy cuenta en mi obra que trato los mismos temas durante años.

¿Qué pensás de las redes sociales digitales?

Son fantásticas para conocer chicas o chicos y dispersarse. Y para tener la sensación de estar. Internet colapsó, pero es fabulosa en su misma situación crítica. El encanto de Internet es justamente ser ingobernable. Nos encanta todo lo que es predecible pero pareciera a punto de estallar cada día.

¿Qué cosas te dan miedo?

la inseguridad en la calle o en mi casa, que mi pareja fracase por ser un pelotudo. Es decir, la inseguridad, en cualquiera de sus manifestaciones.

¿Qué cosas te hacen reír?

Las muecas, burlarme de algunas cosas como el infortunio ajeno (alguien que se tropieza en la calle), Woody Allen, algunas tragedias que tratan del absurdo. El absurdo, todo.

¿En qué consiste tu trabajo en la galería ChezVautier?

Soy director de arte de la galeria. Me ocupo de que el espacio tenga una identidad, un perfil definido en su staff, en su pensamiento general. Hago scouting de artistas, eso significa que visito talleres, muestras, o sitios en Internet buscando artistas jovenes con quienes poder trabajar o llevar adelante proyectos curatoriales en la galeria. Ahora estoy formando un grupo de trabajo donde realizamos clínica de obra.

¿Cuáles son las cinco galerías más interesantes de Buenos Aires hoy?

Ninguna me resulta interesante en sí misma como proyecto, sí por sus artistas. Alberto Sendros, Jardin Oculto, Daniel abate, Dabah Torrejon y Braga Menendez tienen algunos artistas magníficos de los que soy fan y amigo. Pero me entusiasman y me convocan los proyectos más incorrectos e inquietos, como Formosa, Cobra, Mite y personas que arman espacios en lugares menos contracturados, como Bonjour Galería que funciona en el living de una casa o Rayo Lazer, un colectivo de artistas que alguilaron una ph gigante y al mismo tiempo que funcionan alli sus talleres, organizan muestras y eventos.

¿Qué artistas vivos de Buenos Aires te gustan?

Andres Aizicovich, Mariana Sissia, Maximo pedraza, Andres Bruck, Matias Duville, Juan Tessi, Anabella Papa, Jorge Macchi, Eduardo Seron, Roman Vitali, Nicolas Sarmiento, Soledad Rodriguez, Bruno Gruppalli, Nicolás Bacal, Max Gomez Candle, Jazmín Lopez, Ana Vogelfang. Y algunos del interior que producen en Buenos Aires, Juan Hernández, Lucas Mercado, Adrian Villar Rojas, Daniel Garcia.

¿Qué muestra del siglo XX te hubiera gustado ver?

La primera exposicion dadaista de 1916 en el Cabaret Voltaire, la retrospectiva de Rousseau de 1984-1985 en el Grand Palais de París, la escultura florar Puppy de Jeff Koon en el Guggenheim Museum de Bilbao, la muestra Van Gogh de marzo de 1901 en París, las obras del futurista Luigi Russolo cuando presentaba sus orquestas de ruidismo en los años 20's, cualquiera de Alex Katz, Rene Magritte y David Hockney.       

De una forma casi bíblica en Bola de nieve decís “En principio están el dibujo y la pintura”, ¿y en el final qué hay?

Pensamiento, placer, realizacion. Una pieza de arte. Me llevo mucho tiempo ver eso. Siempre creía que la idea era la privilegiada y el comienzo de todo. Ahora entendí que las obras de arte no salen de la cabeza. Todos dibujamos de chicos, sólo que algunos decidimos hacer de eso una forma de vida. Así que el principio es una linea que se extiende hasta donde uno decide prolongarla, hasta donde lo soporta. El arte, como el amor, no da felicidad. Demanda mucho sacrificio y el tránsito por momentos es angustiante. Por eso el arte es para todos pero no para cualquiera. También me divierte ser categórico y fundamentalista en mis opiniones, en general obtengo más atención y devoluciones de ese modo que siendo tibio y coqueteando con los "tal vez". Cuando la gente se indigna, se apasiona y se compromete con su idea.Tu pregunta demuestra que funciona.

Tu blog davidnahon.blogspot.com lleva como título “Todo lo que hago es para que me quieran, ¿por qué?

Quizás sea una manera de no tomarme en serio. Un día crearon un fan club mío en Fotolog. Después de superar la vergüenza, me di cuenta que disfrutaba de eso, de la ilusión de celebridad. Hasta llegué a trabajar para consentirla. Ahí entendí que todo lo que hacía, lo hacía para que no dejaran de quererme. Y es una idea que luego transporté a cómo pensamos las relaciones, al vínculo con el otro. Siempre esperamos algo en respuesta a nuestros gestos. Incluso cuando nuestro objetivo es tan diáfano como hacer feliz al otro, esperamos eso a cambio: que el otro sea feliz. El afecto y las relaciones se negocian. De alguna manera, desde mi advenedizo interés por el psiquimo, es un guiño al pensamiento freudiano de que todo es impulso sexual. Para mí, el fin de todo lo que hacemos es que nos quieran.

¿Hay arte contemporáneo más allá de los soportes digitales?

Los soportes digitales están después del arte contemporáneo. Las tendencias y los soportes van y vienen. Si lo pensas en el tiempo, cuando apareció la fotografía el círculo artístico se hacía cruces  pronosticando el fin de la pintura. La tecnología, lo digital, atrasa. En el mismo momento que se factura como novedad, se esta superando en alguna otra parte. Así de escurridizo e inmediato es. Algunos artistas trabajan para entretener, y para eso hace falta llamar la atención. Entonces recurren a toda la pirotecnia que su contemporaneidad les provee. Otros se concentran en su deseo de construir una pieza de arte y le pasa por el costado lo que se lleva. Ambos estan en lo correcto, en tanto ambos hacen lo que se les antoja. No se puede hacer feliz a todo el mundo, y no vale la pena. 

¿Cómo va a ser el arte del siglo XXI?

No lo sé, pero intuyo que todo se soporta en la monumentalidad, en el ingenio. En hacer pública la intimidad, y en cuán lejos y hasta dónde se pueda extremar ese acto. Pienso en David Nebreda, que se flagela o se retrata cubierto por su propio escremento. Por momentos, se ha vuelto algo medio deportivo. Como el salto con garrocha: ver cuán alto y lejos se llega. El arte tambien es lenguaje y pensamiento, como tal se mueve y, por lo tanto, es medianamente impredecible. Tambien responde -o corresponde- con el modo de existencia del hombre, cuestion que lo vuelve aun mas dinamico. Tambien es divertido que el arte sea transgresor, que incomode de a ratos. El arte es cuestion de fe, y como tal hay que confiar en sus propios movimientos. Sino se estanca, se aburguesa. 

¿Cuál sería la mejor forma de festejar el Bicentenario de la Revolución de Mayo?

En una playa, con mi novia. No adhiero a esa celebración en principio por apatía, y luego porque me parece más federal la declaracion de la independencia. En mi modesto entender, la revolución no construía una democracia real, sino que atendia a los intereses de unos pocos que precisaban de libertades de comercio.

¿Qué te hace feliz?

Tener una relación más o menos sana conmigo hace que funcione la constelación de cosas que deseo y me hacen bien. Cuando eso sucede, soy feliz.





Mayo. 2010.


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