Hernán Tenorio


  1. ¿Cuál fue tu primer contacto con la poesía?

Uf, hace muchos años… Me acerqué a la poesía por medio de la música. Las letras de rock fueron las primeras poesías que leí y escuché (Palo Pandolfo, Spinetta, Francisco Bochatón, otros). Después, atormentado como casi todo adolecente, me encontré con Una temporada en el infierno y Las iluminaciones de Rimbaud, por ejemplo.

 

  1. ¿Qué estilo de escritura te define?

No sé. Creo que me interesa que en mi poesía haya un trabajo con lo formal, es decir, el trabajo con el lenguaje es fundamental: qué y sobre todo cómo quiero decir lo que tengo para decir…,  me pregunto por estas cosas como cualquier poeta, creo. A algunos mi poesía les parecerá más culterana que conceptista (¡ja, ja!); pero sí, me gusta el barroco, pero no sé si me sale. Casi siempre, me desvelan algunas preguntas sobre la importancia del lenguaje en la sociedad, cómo nos limitan, reprimen, construyen y atraviesan los discursos; el dialogismo, la polifonía, ¿no? Sobre todo los discursos políticos están siempre presentes.   

 

  1. ¿Qué lugar pensás que tiene en nuestro país el discurso de la poesía?

No sé a qué hace referencia la palabra “lugar”. Creo que desde los medios de comunicación masiva, desde el discurso oficial y las grandes editoriales la poesía no tiene ningún lugar. Cada vez se lee menos poesía; pero, eso sí, se escribe mucha, quizás demasiada para mi gusto. Internet y la tecnología han permitido la facilidad para publicar (virtualmente y en papel también), cada vez hay más sitios: redes sociales, blogs, grupos, revistas… que difunden poesía, pero después tendríamos que discutir qué lugar ocupan todos esos poetas que pululan por ahí, a qué público llegan, quién los lee, qué lugar ocupan o creen ocupar en el campo literario: decime a qué cenáculo pertenecés y te diré si eres poeta… La lucha por el poder está en todos los ámbitos, es algo inevitable. 

   

  1. ¿Cómo debe ser el lenguaje poético en la literatura actual y futura?

No lo sé. Puedo hablar de mi poesía, pero no me creo con autoridad para hablar del lenguaje poético en general. A veces creo que ya no hay mucho más para dar en cuanto a innovaciones, pero me gustaría que mi poesía futura fuera más desaforada, virulenta, política y lingüísticamente incorrecta, blasfema… No sé, lo voy a intentar.

 

  1. ¿Qué poetas te han influido?

Muchos, en realidad no sé si todos son influencias, yo soy como una esponja lectora, leo de todo y no sólo poesía, también me interesa la narrativa y otros textos y manifestaciones no literarias. Pero algunos poetas que he leído y me gustan (entre clásicos y contemporáneos): Góngora, Rimbaud (ya lo nombré), Artaud, Baudelaire, Mallarmé, Vallejo, Lorca, Juarroz, Perlongher, Carrera, Pizarnik, Orozco, Sarduy, Giannuzzi, Lamborghini, Bignozzi, Cignoni... (la lista sigue).

        

  1. ¿Qué lugar le das a la "estética pop" en tu creatividad?

No sé bien qué es “estética pop”. Si es lo que pienso que es, creo que la que le puede dar cualquier poeta del siglo XXI. Por ejemplo, las referencias al rock son bastante habituales en mi obra, ¿es eso? Antes hablé de polifonía y dialogismo, en este sentido muchos discursos y, en consecuencia, estéticas interactúan en mis poemas.    

 

  1. ¿Cuál fue el último libro de poesía que leíste?

La palabra sin nombre, de mi amigo y poeta Darío Maroño. Y hace un tiempo, no tanto, La tempestad de Roberto Cignoni.  

 

  1. ¿Podrías mencionarnos 3 libros que no deberíamos dejar de leer?

Les recomiendo muy pero muy especialmente: Bajo una extraña nevada de Mauro Quesada, Colecho de Noe Vera y Guitarra nocturna de mi autoría; los tres primeros libros que edita Valeria de Vito en el sello editorial El ojo del mármol. Y, claro, también todos los demás autores y libros que menciono en esta entrevista.   

 

  1. Unicidad / multiplicidad lírica. ¿Hay muchas poesías, o una sola?

¿La pregunta refiere a la diferencia de la que hablaba Octavio Paz entre poema y poesía? En ese caso, puede que haya una sola poesía y muchos poemas. Creo que hay muchas formas de hacer poesía, de relacionarse con ella. Una vez un gran poeta me dijo que se podía vivir de/con/para la poesía o vivir en poesía, que son cosas distintas. Siguiendo esta lógica la poesía sería como un estado único más que la sumatoria de muchos productos.    

 

  1. En estos tiempos tan precarios, ¿cuál sería el cometido de la poesía?

Todos los tiempos son precarios para las personas que los viven. La poesía ha perdido claramente su lugar hegemónico en los discursos sociales y literarios y por ahora no creo que lo recupere. No sé cuál es el cometido de la poesía actual, tal vez, como siempre, sea denunciar, mostrar que las cosas pueden ser de otra manera… Pero, después de las vanguardias históricas, hablar del rol social del arte es complejo, no puedo afirmar si es posible cambiar el mundo a partir del arte, sería ingenuo. Creo sí, como sostenía Artaud, que el ser humano tendría que lograr una revolución espiritual compleja para superarse (cosa que veo pesimistamente impensable), y tal vez la poesía (el estado poético) sea sólo una pequeña parte de esa revolución.     




Hernán Tenorio es profesor de castellano, literatura y latín por el I.S.P. “Dr. Joaquín V. González”. Acaba de publicar su primer libro de poemas Guitarra nocturna (El ojo del mármol, Buenos Aires, 2013). Se ha desempeñado como coordinador de talleres, y actividades relacionadas con el quehacer literario y poético en Centros Culturales, Escuelas, y otros espacios. Ha publicado cuentos y poemas en revistas y sitios web: revista Sudestada; revista Lilith; publicación bilingüe en el Portal de Poesía Iberoamericana del poeta brasileño Antonio Miranda, entre otros. Actualmente es docente en escuelas de la ciudad de Buenos Aires y coordina talleres literarios (poesía y narrativa) en la Casa de la Cultura de Lanús. Algunos de sus textos se pueden leer en sus blogs: www.hernantenorio.blogspot.com o www.efectodelay.blogspot.com.  

 

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