Leandro Lozano

1 - ¿En qué momento de tu vida te encontraste cuando la poesía apareció en tu vida?

 Estaba en una etapa de resaca, tratando de sacarme de encima muchas cosas que me había metido. La poesía me sirvió como bálsamo digamos, como algo donde poder purgar mis demonios y calmarme, al menos un rato. Me dio un sentido y una dirección, digamos. Es como que me salvó, en cierta forma, de la paranoia que tenía.


 2 - ¿Cúales fueron esas primeras lecturas poéticas?

 Bukowski fue el primero que agarré, porque antes leía mucho surrealismo francés, pero cuando terminaba de leer me decía a mí mismo “Así no voy a poder escribir jamás”. O sea entendía que ya era obsoleto eso, y necesitaba encontrar una voz más coloquial, alguien que me hable de mis dolores de hígado porque la noche anterior me zarpe otra vez con la botella, alguien que me hable de los malos trabajos que yo mismo venía haciendo y de ese hastío. Y bueno,  todo eso lo encontré en ese hombre, claro que después derive en muchas cosas más como Fante, Carver y Kerouac y un largo etc…

 

3 - ¿Qué autores recordás de ese periodo?

 

Un autor del que siempre me acuerdo es el cordobés Vicente Luy. Una vez fui a leer a Casa Sic –creo que se llamaba así- y un flaco, después de que terminé de leer se acercó y me dijo “Lee a este tipo”. Nunca más vi a ese pibe de pelo largo y finito que me dio el libro, además me fui bastante borracho ese día, pero sí me lleve un librito muy chiquito y hecho de forma casera, fotocopiado, de Luy. Me partió la cabeza. Me dio ganas de seguir escribiendo, cada vez más.

 

4 - ¿Cómo era tu escritura por ese entonces?

 Mi escritura era muy visceral, o sea representaba como yo estaba y andaba. Mi primer libro de poemas se llamó “Todo es una Mierda” –editado en Chile por la polla literaria- no hace falta decir más nada, no? Ja!!!. Con ese título. Fui bastante categórico. Después trate de hacer otra cosa y empecé a hacer algunos cuentos en otro tono, igual la rabia y la visceralidad siempre están ahí porque también es un poco mi forma de ser y andar, pero traté de darle otro tono a las cosas, y sigo tratando aún hoy. Además también empecé a leer otras cosas que me abrieron más la cabeza.

 

 

 

5 - ¿Sentís que un poema está terminado y cómo corregís?

 No, nunca está terminado. Volvería a escribir todo de nuevo, agregaría y sacaría cosas. Soy un maniático obsesivo, pero lo que pasa es que si no lo dejo es una cosa interminable y nunca podría sacar nada. El tema de corregir lo uso bastante, mis poemas son cortos y sin títulos –la mayoría- por eso tienen que ser contundentes y tener buenos climas y ganchos, me siento y me los leo, gesticulo y hago diez mil cosas, cuando a mi me produce algo ya está, lo cierro.


 

6 - ¿Hay en vos una perspectiva “de género” cuando escribís?

 Había al principio. Ahora, que estoy tratando de escribir una novela y terminando unos cuentos, creo que no. Quizá hay una cuestión de estilo en mi más que de género.


 

7- ¿Creés que con el tiempo el poeta “evoluciona” en su escritura?

 No creo que “Evoluciona”, pero creo que sí o sí tiene que cambiar. No te podes quedar con una formula. Yo no puedo escribir siempre de resacas, es poco creíble cuando ya pasan los años.

 

 

 

8 - ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como vos, las lecturas en vivo?

 

 Es raro, pero sinceramente me gusta muy poco recitar en vivo. Tampoco me gustan mucho las presentaciones de libro y esas cosas. Ojo, si lo tengo que hacer me pongo el chip y lo hago, pero reconozco que me cuesta sociabilizar, y bastante.

 

 

9 - ¿Un poema de otro autor que te guste mucho?

 Y podrían ser muchos, pero vamos a elegir uno que cuando lo leí me dieron ganas de escribir diez más. Es de Frank O Hara, un escritor que en cierto momento fue central para mí.


 

Según lo previsto (Frank O Hara)

 

Después del primer vaso de vodka

uno puede aceptar de la vida

casi todo, incluso el propio misterio.

Pensás que es lindo que una caja

de fósforos sea violeta y marrón, se llame

La Petite y venga de Suecia

porque son palabras que conocés y eso es lo único

que conocés, las palabras,  no sus sentimientos

ni lo que significan y escribís porque

las conocés no porque las entiendas

porque no las entendés sos vago y estúpido

y nunca serás un grande pero hacés

lo que sabés porque ¿qué más hay?

 

 

 

 

10 - ¿Último libro que leíste?

 Estuve con dos libros juntos, porque me gusta mezclar, si no me aburro un poco. Estaba con uno del inglés Nick Hornby, Funny Girl y Mooch, de Dan Fante. Este último es todo lo que tiene que tener un libro para que a mí me guste: Rabia, desolación, violencia, mala suerte y humor, el poder reírse de uno mismo dentro del desastre.



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Julio del 2017




Leandro Lozano nació en Buenos Aires en 1983).  Es periodista y escritor. Colabora con la página de rock  Indiehoy. Ha publicado poesía en diversos blogs de España. Todo es una mierda (La polla literaria, 2014) es su primer poemario. 

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