Todo lo dicho, hecho, creado o construido por el hombre esconde o pone de manifiesto alguna tendencia, creencia, idea, pensamiento o necesidad de él mismo.

Las imágenes no escapan a esta ley, pintadas o dibujadas por las personas, como toda obra del hombre, son construcciones ideológicas. Cualquiera fuera la ideología presente es posible a partir de su análisis y estudio detectar la tendencia del autor, desenmascar su subjetivad, ya sea consciente o inconsciente.

El uso de cualquier producción del hombre debería conducir a debates ideológicos, ya que son parte de un contexto político social y cultural enorme, al que podemos o no adherir.

Los mapas, cual imágenes que son, están repletos de subjetividades, y no solo en su construcción sino tambien o principalmente en su utilización.

Cuando descomponemos damos otro orden, y por lo tanto un nuevo sentido, resignificando lo percibido.

Si tu elección fue la pastilla roja o la azul, si recorriste unas u otras posturas, debes tener en claro que Mercator, cualquiera sea su ideología, no nos obligó a usar su mapa. No importa que su proyección sea óptima para la navegación, que los paralelos y meridianos sean rectos, que haya distorsiones en las areas o Europa esté en el centro. Nosotros deberíamos reconocer tendencias ideológicas en él y tener la facultad de elegirlo o no para ubicarnos en el espacio.

Sigue el siguiente enlace para terminar tu recorrido...