Día del maestro/a 2020.
A ti, mi querido/a maestro/a.
Eres el refuegio que busco cada mañana cuando salgo de casa.
Las manos que me guían por caminos de luz y sombra.
Aunque no lo creas tengo una fe ciega que ti, en tus palabras y tus actos, por favor ponte a mi altura y sabrás que te digo la verdad.
Siempre quedarán en mi recuerdo tus sonrisas y tus enfados, pero sobretodo tu mirada, esa mirada de orgullo, de esperanza y de confianza absoluta en todas mis posibilidades.