El alumno se enfrenta a muchas asignaturas, a muchos maestros, a diversos especialistas, con múltiples horarios, con incompatibilidades de espacios, tiempos, contenidos y asignaturas que dificulta mucho mantener una única dirección en el tratamiento. Resulta difícil siempre poder llegar a acuerdos sobre el ritmo, los contenidos, los objetivos, los momentos para reunirse con todos ellos para poder realizar el seguimiento de los avances del alumno/a. La especialista en pedagogía terapéutica dedica un tiempo importante a mantener a todos los participantes del aprendizaje del alumno en contínua comunicación y/ coordinación para no desviar al alumno del camino que más le conviene.