Hace unas semanas recibimos la visita de Béatrice Kanyala, Hija del Corazón de María en Burkina Faso, que compartió con nuestros alumnos sus experiencias vitales y su misión en Koudougou, donde se proyecta la construcción del Centro Médico-social Cor Unum.
Asimismo, tuvimos la oportunidad de hablar con ella y de disfrutar de su alegría y sonrisa iluminadoras:
Béatrice, cuéntanos qué estás haciendo estos días en Valencia.He venido a ver a mis hermanas de la congregación de Valencia, a visitar el colegio, a sus alumnos y a presentarles nuestra labor, dándoles a conocer cómo es la vida en Burkina Faso.
También has estado viajando por Europa, ¿verdad?Pues he estado viajando por diversas ciudades de Europa reuniéndome con entidades privadas para presentarles nuestro proyecto, su evolución y consolidar su colaboración. De hecho, esta tarde viajaré a Madrid para reunirme con Manos Unidas.
¿En qué consiste vuestro proyecto en Koudougou? Es un centro médico-social para atender las necesidades de los más vulnerables, principalmente mujeres, niños y ancianos. La vida es muy complicada allí y la realidad del día a día no tiene nada que ver con la de España, por ejemplo. El centro constará de CREN (Centro de Recuperación y Educación Nutricional), sala de maternidad, dispensario, centro de diagnóstico e instalaciones de hospitalización, además de espacios para la administración y el personal.
Has comentado anteriormente que estabas viajando por Europa para conseguir fondos para el proyecto...Correcto. Aparte de la contribución de las Hijas del Corazón de María en Burkina Faso para las instalaciones de cocina y el espacio para los niños del CREN, estamos recaudando fondos a través de contribuyentes y socios del proyecto, siempre instituciones -nunca particulares- con vínculos a la Iglesia Católica, tales como Manos Unidas, la Conferencia Episcopal de España, la Orden de Malta de Italia o MISEREOR de Alemania, entre otras. La idea es que cada contribuyente financie un bloque particular del centro médico-social.
¿Cómo es para ti el día a día en Koudougou?Todos los días son diferentes, pero principalmente ejerzo mi labor de enfermera. Siempre estamos ocupados con los casos de malnutrición de los niños, con la detección y tratamiento de las enfermedades y con la mejora de la calidad de vida de los pacientes con VIH / SIDA, un gran problema en Burkina Faso y en toda África. Y siempre, con el referente en mente de nuestro proyecto del Centro Médico-social Cor Unum.
Por último, ¿qué te gustaría compartir con nuestros alumnos y familias?Yo he consagrado mi vida a Dios y la he puesto al servicio de la comunidad. La misión de contribuir en todo lo posible a mejorar el lugar donde vivimos, convivimos y trabajamos es un valor que me gustaría compartir con todos.