Como todos los años y para conmemorar el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, en nuestro centro vamos a realizar una serie de actividades de concienciación para que nuestros alumnos sientan que la paz es un objetivo común por el que todos podemos y debemos trabajar.
La PAZ, nuestra esperanza
En el colegio San Estanislao de Kostka de Salamanca
A lo largo de la semana del 23 al 27 de enero realizaremos una serie de actividades adaptadas a la edad y características de nuestros alumnos para potenciar los valores de la paz.
El acto final tendrá lugar el día 30 de enero.
Origen de la celebración
La celebración del Día Escolar de la No violencia y la Paz tiene su raíz en el aniversario de la muerte de Mahatma Gandhi, asesinado en 1948. Este día fue tomado por el inspector de Educación Lorenzo Vidal, para promover en nuestro país, en 1964, la dedicación de una jornada lectiva a la reflexión sobre la Paz y contribuir a elevar y realizar este ideal a través de la educación.
Más tarde, las Escuelas Asociadas a la UNESCO de nuestro país recomendarían la celebración del DENYP en todo el mundo a través de las propuestas y acciones de este movimiento internacional de escuelas a favor de la Cultura de Paz.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios. (Mt 5,9)
Desde Infantil a Secundaria hemos querido sumarnos al día de la Paz con esta pequeña representación de la canción...
COLOR ESPERANZA
Hoy nos reunimos en el patio de nuestro colegio para alzar nuestras voces y reivindicar la Paz. No hay paz allí donde el ser humano no es capaz de abrir su corazón al amor y la concordia. Sin justicia no es posible la paz. Sin amor no construimos sino todo lo contrario. La falta de solidaridad entre las naciones, entre nosotros mismos provoca el enfrentamiento y la destrucción. La paz no significa sólo ausencia de guerras. Debemos ponernos en la piel del otro, y así un mundo de paz es posible; no está tan lejos si, entre todos y todas sumamos esfuerzos y voluntades hacia las personas más necesitadas y vulnerables. No podemos parar guerras, no podemos acabar con el hambre, ni con la violencia de género, con la esclavitud, con la explotación, con la inmigración ilegal…Pero si podemos colaborar para erradicar todas estas injusticias con nuestra actitud solidaria y fraternal. Debemos luchar por este compromiso basado en el respeto a la vida, al diálogo, el respeto pleno a la dignidad de las personas, a la defensa de nuestros derechos y libertades, a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Es importante asumir este compromiso y rechazar todo tipo de vivencia y conductas intolerantes. Podremos conquistar ese mundo de paz que ansiamos tendiendo la mano a quien nos necesita sin hacer ningún tipo de distinciones.
Unamos nuestras voces para gritar al unísono, QUEREMOS LA PAZ.