Los cuerpos celestes son todos los objetos que forman parte del universo, que puede interactuar con otro cuerpo por la ley de gravedad, (orbitando o siendo orbitado), o bien si no hay fuerzas que influyen sobre él, se mantiene como un cuerpo errante en medio del espacio.
Los cuerpos celestes se clasifican de acuerdo con su capacidad de emitir luz o de reflejarla todos ellos forman parte de una galaxia. Los Astros brillantes como las estrellas, entre ellas el sol emiten luz producida por las reacciones internas que ocurren en ella. Los Astros opacos no tienen luz propia, más bien reflejan la de los astros brillantes. Estos astros son los planetas y los satélites.
Las estrellas.
Son astros que se formaron por la condensación del hidrógeno y del polvo cósmico. Estos astros están dotados de luz propia, son los astros más grandes del universo. Las estrellas brillan de acuerdo a las transmutaciones nucleares que experimentan en su núcleo.
Clasificación por su tamaño.
Enanas, Medianas, Gigantes, Súper gigantes
Las Constelaciones
Son agrupaciones de estrellas visibles a simple vista, sus nombres corresponden a figuras o personas, que se obtiene al unirlas mentalmente. Comprende 89 sectores aislados de la esfera celeste, y tienen la siguiente clasificación:
Constelaciones boreales
Constelaciones zodiacales
Constelaciones australes
Las Nebulosas
Son manchas luminosas gaseosas compuestas de hidrógeno y helio, además de polvo cósmico, que origina estrellas y planetas. Las nebulosas pueden ser: Nebulosas brillantes, cuando son visibles entre ellas están: Orión, Roseta, Trífida; así mismo, se encuentran nebulosas oscuras, como la Cabeza de Caballo, Saco de Carbón.
Los Quáseres o Cuásares
Son estructuras muy parecidas a las estrellas, denominados “cuasi estrellas” o cuásares. Se han señalado que todos los cuásares se alejan de la galaxia a una velocidad de 200 000 Km./s, comparables con la velocidad de la luz. Son los objetos más luminosos del universo.
Cometas
Son restos que provienen de los comienzos del Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de años. Consisten en estructuras de hielo cubiertas con material orgánico y los cometas se caracterizan por tener una estela visible que está conformada de polvo y plasma (gas ionizado).
Meteoros
Los meteoros son cuerpos celestes luminosos que se forman cuando los meteoroides (cuerpos sólidos provenientes del espacio), ingresan a la atmósfera terrestre y por efecto de la fricción se queman al atravesar las capas atmosféricas altas, desintegrándose antes de alcanzar la superficie del planeta.
Tipos:
Meteoroide: Son partículas de polvo y hielo que dejan los cometas a su paso, o provenientes de restos durante la formación del Sistema Solar.
Meteoro: Son fenómenos luminosos conformados por meteoroides que logran atravesar la atmósfera terrestre y que se desintegran antes de impactar con la superficie.
Meteorito: Son los meteoroides que atraviesan la atmósfera terrestre, pero que alcanzan la superficie del planeta porque su gran tamaño no permite que el paso por las capas atmosféricas lo desintegren por completo.
Según la teoría geocéntrica de Ptolomeo, se creía que la Tierra era el centro del cosmos. Alrededor suyo se hallaban siete planetas que la orbitan. Ordenados por distancia creciente desde la Tierra, de acuerdo a lo establecido por los estoicos griegos, estos planetas eran: la Luna, Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter y Saturno. Dentro de esta lista se incluyen dos objetos, el Sol y la Luna, a los cuales ya no se considera planetas; también se incluye a la Tierra.
La teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico (De Revolutionibus Orbium Coelestium, 1543) hizo que la Tierra fuese considerada como un planeta que, al igual que los otros, orbitaba alrededor del Sol en el siguiente orden de distancia creciente desde el Sol: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno. El Sol, ubicado ahora casi en el centro del período orbital, ya no se consideraba un planeta.
Dentro de la teoría de Copérnico, ya no se consideraba a la Luna como un planeta sino como satélite natural de la Tierra y el único cuerpo celeste del sistema cuya revolución no estaba centrada en el Sol.
Teoría geocéntrica de Ptolomeo
Siglo II d.C
Teoría heliocéntrica de Nicolás Copérnico
En astronomía, el desarrollo de los sistemas planetarios se refiere a la formación de planetas, asteroides y otros cuerpos celestes desde el instante que son gases y polvo cósmico, al igual que su posterior evolución. Se cree que los sistemas planetarios nacen primero por el acumulamiento de helio e hidrógeno al formarse una estrella. Ésta posteriormente genera una atracción gravitacional que captura más polvo estelar para formar los demás cuerpos celestes.
Para la formación de un sistema planetario, lo fundamental que se necesita es una estrella sobre la cual, el resto de cuerpos celestes puedan rotar. Todo esto comienza cuando grandes cantidades de polvo estelar, compuesto por hidrógeno molecular principalmente, comienzan a agolparse en una región dada.
Debido a la rotación y a la acumulación del material, este cúmulo comienza a rotar cada vez con mayor rapidez, lo que provoca que las partículas colapsen con mayor frecuencia y hace que cada vez las fuerzas gravitacionales sean mayores.
Todas esas partículas van chocando entre sí y van adhiriéndose una a otra, creciendo con el paso del tiempo. Primero se crean especies de asteroides, como los del cinturón dentro de nuestro sistema solar, que giran alrededor de su estrella y gracias a la atracción gravitacional de las masas cada vez más fuertes se comienzan a crear los planetas.
Cabe indicar que hasta ahora solo se ha hablado de cómo se han creado los planetas rocosos o sólidos. Pero también existen planetas gaseosos como Júpiter o Saturno.
William Herschel
Telescopio de Herschel
El británico William Herschel, nacido hace 280 años, descubrió Urano en 1781. Hasta entonces, la humanidad creía que solo existían seis planetas.
William Herschel era un músico aficionado a la astronomía que descubrió Urano. Su descubrimiento rompió una barrera psicológica en los astrónomos. Durante siglos se creyó que el número de planetas no eran más que los contabilizados hasta esa fecha. A partir de entonces, los científicos comenzaron a preguntarse si habría más por descubrir, lo que dio el pistoletazo de salida a la búsqueda de estos cuerpos celestes.
El hallazgo de Urano fue posible gracias a dos pasos de gigante que la astronomía había hecho en los siglos XVI y XVII. Por un lado, se habían fijado los rudimentos de la mecánica celeste, es decir, se habían ubicado los planetas en el cosmos, con lo cual podían hacerse más fácilmente identificables en caso de avistarse. De ello se habían encargado en etapas sucesivas Copérnico, Kepler y Newton. Y, por otro lado, se había ideado un instrumento que acercaba el cielo a la Tierra: el telescopio.
William Herschel no era el primero en avistar Urano. Muchos lo habían hecho ya, como Galileo Galilei 150 años antes, pero todos cometieron el mismo error: pensaron que era una estrella. Herschel, en cambio, enfocó el cuerpo celeste con su telescopio, aumentó la ampliación y el cuerpo creció de tamaño. Repitió la operación varias veces con el mismo resultado. No podía ser una estrella, ya que estas no aumentaban su tamaño debido a su lejanía. Solo podía ser un cometa o un planeta. Y fue esto último lo que verificaron numerosos colegas suyos al ver sus anotaciones.
Conclusión:
Se concluye que el estudio de los cuerpos celestes es importante, ya que está ligado desde la antigüedad al ser humano y por extensión a todas las civilizaciones, también porque es muy importante el informar a las nuevas generaciones de que son los cuerpos celestes y la influencia que tienen en la vida del planeta Tierra.
Se ha logrado el objetivo que es comprender el estudio de los cuerpos celestes, características y sus diferencias.
El aprendizaje obtenido es el saber explicar el concepto de cuerpos celestes, así como diferenciarlos y entender la importancia que tienen cada uno de ellos, y al mismo tiempo se aprendió a trabajar en equipo y a tener una buena comunicación entre todos.