[Este artículo se refiere a cierto tipo de brujas.]
𝗖𝗢𝗡𝗖𝗘𝗣𝗧𝗢 𝗗𝗘 "𝑩𝑹𝑼𝑱𝑨"
La palabra bruja tiene un origen muy antiguo, prerromano, siendo su origen muy discutible. Algunos autores creen que deriva de “britxu” palabra celta que significa “magia”. El equivalente de bruja en latín es “maleficae”.
Sin estar esto comprobado, lo cierto es que las brujas han sido asociadas con pociones mágicas, amuletos, pactos diabólicos; y quienes fueron así calificadas fueron perseguidas y duramente castigadas, especialmente en la Edad Media cristiana y en los comienzos de la modernidad en las llamadas “cazas de brujas”.
La brujería al igual que la hechicería con la que tiene fuertes contactos, ha sido y es una práctica para tratar de resolver problemas de la vida cotidiana (mal de amores, peleas, problemas laborales o de salud) recurriendo a soluciones sobre naturales como hechizos o conjuros o a ciertas preparaciones o pócimas de dudosa composición.
También se hallan asociadas a la adivinación del futuro, el que observan en sus “bolas de cristal”.
En muchos cuentos para niños, las brujas cubren el rol de las anti heroínas.
𝐋𝐀 𝐈𝐍𝐈𝐂𝐈𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍 𝐃𝐄 𝐋𝐀𝐒 𝐁𝐑𝐔𝐉𝐀𝐒
La iniciación a la brujería comienza desde muy temprano.
Las brujas "maestras" sacan de sus camas por las noches a niños y niñas menores de cinco años, mientras sus padres duermen y los llevan volando al aquelarre.
Si contaban lo que veían cada noche eran azotados por sus "maestras".
Una de sus ocupaciones era guardar los sapos de los que las brujas obtenían los ungüentos que, entre otras cosas, les hacían volar.
En principio no se les obliga a que abjuren de su fe porque son demasiado pequeños, por lo que son simplemente presentados al demonio, pero cuando cumplen los seis años, las brujas "maestras" los convencen para que renuncien a Cristo mediante golosinas y promesas de cosas fantásticas.
La ceremonia de la apostasía comienza un par de horas antes del aquelarre cuando la bruja "maestra" despierta al "novicio", le unta con agua hedionda y verdinegra —obtenida de los sapos— manos, plantas de los pies, sienes, pechos y partes pudendas y lo transporta por el aire.
Cuando llegan los espera el demonio sentado en su trono con figura entre hombre y macho cabrío —ojos grandes y espantosos; barba de cabra; manos corvas como las garras de las aves de rapiña; corona con cuernos pequeños y un cuerno muy grande saliéndole de la frente que ilumina la reunión de brujos y brujas— a quien la bruja "maestra" presenta a su discípulo con la frase: "Señor, éste os traigo y presentó".
A continuación el niño o la niña de rodillas repite la abjuración que va pronunciando el demonio.
"Reniega de Dios, de la Virgen, de todos los santos, del bautismo y confirmación, de ambas crismas, de sus padrinos y padres, de la fe y de todos los cristianos, fórmula teológica que reproduce en inversión el rito que parodia".
Tras aceptar como su nuevo dios y señor a Satán que le conducirá al paraíso, el nuevo brujo o bruja realiza su primer acto de adoración ritual, "besándole la mano izquierda, después en la boca y en los pechos, encima del corazón y en las partes vergonzosas; luego se vuelve el demonio sobre su lado izquierdo, levanta la cola que es como la de los asnos y descubriendo esa parte fea, sucia y hedionda la da a besar al neófito, quien lo hace puntualmente.
Satisfecho el nuevo señor por el ósculo infame le hace una marca con una uña de su mano izquierda en alguna parte del cuerpo, señal que le durará siempre y que al menos durante un mes le producirá dolor; también lo marca en la niña del ojo dejándole impresa la figura de un sapo, signo que le servirá para conocer a otros miembros de la secta". Después lo envían a holgar y bailar con los demás brujos jóvenes al son de tamborino y flauta.
Con los nuevos poderes que han obtenido están obligados a realizar maldades, dirigidos por su bruja maestra. Sólo con el paso del tiempo estos brujos y brujas menores reciben la "dignidad" de poder hacer ponzoñas por ellos mismos mediante la bendición con la mano izquierda que les hace el demonio en el aquelarre. Después le entrega los sapos vestidos que dio a su maestra cuando abjuraron de Cristo, y a partir de entonces ya podrán obtener de ellos el agua hedionda con la que se han de untar para volar al aquelarre y los polvos y ponzoñas para matar personas y ganado y para destruir frutos y cosechas. "En adelante no tendrán necesidad de padrinos ni maestras, irán solos a las juntas nocturnas y serán admitidos a mayores secretos y maldades. Son ya brujos y miembros con pleno derecho de la secta; gozarán de interacción directa, personal y mutua con su dios y señor". Cuando se untan para volar recitan una frase que expresa la fusión con el demonio, lo que entre otras cosas les impide ver el Sacramento en el altar.
"Señor, en tu nombre me unto;
de aquí en adelante yo he de
ser una misma cosa contigo,
yo he de ser demonio"
𝑃𝑅𝐴𝐶𝑇𝐼𝐶𝐴𝑆 𝐴𝑇𝑅𝐼𝐵𝑈𝐼𝐷𝐴𝑆
♰ Pacto con el diablo
♰ Sabbat
♰ Noche de Halloween
♰ Vuelo de Brujas
♰ Metamorfosis
𝙰𝚀𝚄𝙴𝙻𝙰𝚁𝚁𝙴
El aquelarre o sabbat es la forma genérica de denominar a la agrupación o reunión de brujas y brujos para la realización de rituales y hechizos, bien como creencia religiosa precristiana o neopagana, o bien aceptado en escritos cristianos como actos de invocación y adoración a Lucifer.
El cuadro queda dominado por la figura de un gran buco bobalicón y cornudo, que bajo la luz de la luna avanza sus patas delanteras en gesto tranquilo y mirada ambigua para recibir de dos brujas la ofrenda de niños que tanto le agradan...Ello evoca la descripción recogida por Mongastón [del proceso de las Brujas de Zugarramurdi de 1610] que refiere cómo dos hermanas, María Presona y María Joanato, mataron a sus hijos "por dar contento al demonio" que recibió "agradecido" el ofrecimiento... También vemos a media docena de niños, varios de ellos ya chupados, esqueléticos y a otros colgados de un palo".