(Yonne M. Vázquez)
One beautiful morning a girl named Eli moved into a town in Texas. Her new neighbor named Caty went to give Eli a delicious apple pie. Caty invited Eli to her house, they had a great time and Eli discovered that Caty had a bakery with the most delicious pies in town.
The next day at school, someone told Eli to not get close to Caty, because every person who was her friend disappeared or moved to another city without telling anybody. Eli didn’t pay attention to the warnings and she became Caty’s best friend.
One day, Caty invited Eli to her bakery. They talked and Eli tasted many cakes. But when Eli went to the kitchen, she noticed a lot of blood on the floor. When she asked Caty, she told her that her cakes were special because she used secret ingredients, and one of then were “persons”. Then Caty killed Eli and she invented a new cake named “Best Friends”.
(Luis Marrufo)
One day, Mary was playing in her room, and her mom told her to go to dinner. Mary went to eat, but in Mary’s room her favorite doll was walking around and singing “La la la la”. When Mary and her doll were in her bed, she got scared because the doll closed the door, and nobody saw Mary ever again. The doll appears when a person sings “La la la la”.
(Luis Fernando Rebolledo)
I will never forget the day I got very scared. I was moving to a different house because it was very cheap, but when my mom left to work and I was alone, something strange happened. The things in the house fell down and I heard strange noises. I told my mom, but she said it could be the air or something else. Every day that my mom went to work, the same things happened. One night, I went for a walk with my dog and when I entered to the house, my dog began to bark at an old closet. I moved the closet and there was a door and I saw an old man with hair and pale skin. When he looked at me, I closed the door and ran away. My mom opened the door, but there was nothing.
After that night, the things don’t fall so often, but every night, I hear a person breathing behind me. Maybe I shouldn’t have opened the door.
(Maria José Ruiz)
One day, a boy fell off from his crib, just like that! His parents didn’t know how he fell, but he fell and got a scar that looked like a thin line. That boy was named Finn. Years and years passed, and Finn turned 13. He was still living in the same house where he was born.
One day he noticed a weird crack on the wall. He knew it had always been there, but still it was very familiar to him and also very strange. Some weeks later, he noticed something. “The crack! My scar!” he said. He noticed that when he fell off from his crib, he got a scar the same shape as the crack on the wall, but he didn’t tell anybody.
On November 4th, Finn went out alone and saw that a woman was staring at him with a freaky face. The woman got near to Finn and he saw again that line in her outfit. Suddenly the woman said “Nice scar on your foot!”. And just then, Finn’s sight started getting darker and darker, until he fell. Finn was Death!
(Daniela Alfaro)
Once there was a girl named Jane. She had a normal life, until one day she was on her way to her house and she saw a boy. He looked normal, but he was very pale. Jane ignored him. When Jane arrived to her house, she did all the things that she would do on a normal day. When it turned dark, she went to her room, that had a large window, and by the window she saw the boy again. He started singing with a scary voice and Jane escaped from her house. She escaped to the forest and nobody saw her again, just the boy that sings when something bad is about to happen.
Los alumnos de 6A leímos algunos mitos griegos y romanos para conocer las características de este tipo de texto. Encontramos que los mitos explican, con ayuda de la fantasía, el origen de un fenómeno natural. Nos dimos cuenta que los personajes son dioses, semidioses, ninfas, hadas y mortales.
Posteriormente, cada uno elegimos un tema sobre el cual escribir. He aquí el resultado de algunas de nuestras producciones.
(Renata González Guadarrama)
Hace muchos años, cuando los dioses reinaban la tierra, existió el dios Caocaba, un ser de resplandor nacido de un rayo de luz. Desde hacía mucho tiempo, él estaba enamorado de una humana: la más hermosa y bondadosa de las mortales llamada Levena.
Fue entonces que un día, cuando vagaba por el bosque de Omnas, se topó con una cascada que bajaba de un risco y se abría paso entre los árboles. Ese sitio era el valle de las Montañas Azules, donde habitan los alcaravanes. Ahí vió a Levena, que dormía profundamente en un lecho de hojas a un lado de la cascada. Entonces, Caocaba se acercó y la tomó en sus brazos. Se quedó observando a Levena, admirando su hermoso rostro, sus largas pestañas y su hermoso cabello.
Era tanto el amor que Caocaba sentía por ella que, sin pensar en sus acciones, se decidió a volar al cielo con Levena en brazos, pues ahí nadie la encontraría y solo sería suya. Sólo él sabría dónde encontrarla.
Una vez estando en el cielo, Levena despertó y se encontró sola. Al principio, no sabía dónde se encontraba, pero al ver la oscuridad que la rodeaba y a la luna inmóvil a su lado pudo saber que estaba en el cielo, el hogar y dominio de Caocaba, que dividía a la Tierra de la inmensidad. Confundida, Levena comenzó a caminar buscando cómo regresar a la Tierra, pero se perdió sin encontrar un camino. Desesperada comenzó a llorar y cada lágrima que surgía de sus ojos se deslizaba y caía dejando puntos brillantes en el cielo.
Después de un tiempo, Caocaba regresó. Había ido a buscar una rosa blanca para su amada pero cuando llegó vio que Levena se había ido. No había rastro de ella más que la marcas brillantes sobre el cielo, así que comenzó a seguirlas.
Cocaba la buscó por los confines más lejanos y oscuros del universo, vagando con su rosa en la mano, pero nunca la encontró.
Luego de años de vagar, Levena murió y su cuerpo se convirtió en la llamada Estrella Polar, la única que no se mueve de lugar aunque la tierra se desplace y sus lágrimas permanecieron brillantes en el cielo como rastro de su camino.
Caocaba sigue buscando a Levena con su rosa en la mano,
sin saber que está muerta,
Sin verla por una vez despierta.
Vaga por el cielo trazando un mapa estelar,
La busca y la busca en la eternidad.
Una rosa blanca presagiando el olvido,
y sus pétalos que por el cielo están esparcidos.
Lágrimas de Levena y pasos brillantes de Caocaba,
prevalecen en el cielo eterno de estrellas multiplicadas.
(María José Ruíz Ibarra)
Este es el mito de Neféil, el dios de las nubes y de la planta de algodón. Neféil era hijo de Lignum, el dios de las plantas. Al ser el más chico de todos sus hermanos, le tocó estar a cargo de la planta del algodón, la más insignificante en ese tiempo. Esto no le gustaba nada. Él no quería limitarse a únicamente cuidar el algodón, quería ser algo más, ya que era muy activo e inteligente.
Un día, se propuso crear algo que hiciera que los dioses lo tomaran en cuenta pues algunos dioses ni siquiera sabían que Neféil existía. Así que se puso a observar a los humanos y se dió cuenta de que estaban matando muchos animales para fabricar su ropa. Entonces, se le ocurrió crear una tela usando su propio fruto: el algodón.
Los hombres estaban muy agradecidos. Caos, el dios creador de todo, estaba muy orgulloso y sorprendido con la creación de Neféil. Caos le prometió a Neféil que le iba a conceder un deseo para recompensarlo y él le pidió trabajar en el cielo, en el Olimpo. Desgraciadamente, Caos no podía cambiarlo de lugar, el lugar de Neféil era la Tierra. Sin embargo, lo que Caos sí podía hacer por él era mandar algodón al cielo para que todos recordaran a Neféil y su gran creación.
Y así fue. Caos con su poderosa magia hizo bolas de algodón y las envió al cielo de distintas formas. De ahí, surgió el origen de lo que Neféil y los humanos llamaron “Nubes”.
FIN
* “Neféil” significa nube en griego, y “Lignum” significa planta en Latín.
(Ximena Box Sepúlveda)
Hace mucho tiempo, las estrellas eran la fuente de luz más brillante. Asteria, la diosa de las estrellas, estaba muy orgullosa de sus hijas que cada noche se esforzaban tanto para brillar.
Con el paso del tiempo, los continentes se poblaron y las ciudades se llenaron de luces. Asteria pensó que esas luces eran algunas de sus hijas que habían bajado y no sabían cómo subir. La madre, tan preocupada por sus hijas, tomó una piedra del cinturón de Saturno y la lanzó hacia la Tierra para indicarles a sus hijas el camino de regreso.
Esperó y esperó, pero ninguna de sus hijas regresó. Volvió a repetir la operación pero nada sucedió.
Desde entonces, Asteria lanza una piedra a la Tierra de vez en cuando, esperando el regreso de sus hijas.
(Carolina Álvarez)
Hace mucho tiempo, una diosa llamada Cone, diosa de la vida, decidió darle vida a la Tierra y puso a 6 dioses menores a cargo de la Pangea. Ellos eran Eureo, dios de la agricultura; Oceánica, diosa del mar; Atara, diosa del fuego y el hielo; Asiela, diosa de la sabiduría; Amena, diosa de la naturaleza y Afrano, dios de los animales .
Todos vivían bien, sin problema, menos Amena y Atara. Ellas eran hermanas y no se llevaban nada bien porque Atara era la favorita de su padre Erques, dios de las armas.
Un día, Erques bajó del Olimpo para visitar a sus hijas. Como normalmente pasaba, Erques estuvo todo el día con Atara y no le hizo caso a Amena .
Amena ya había soportado esto antes, pero esta vez no fue así. Motivada por sus celos, encerró a Atara en el lugar más frío de la pangea y se fue de regreso. Cuando su padre se dio cuenta de que Atara no estaba, pidió ayuda a Cone. Al regresar, se encontraron a las hermanas peleando. Las intentaron separar sin éxito. Erques dio un golpe con su hacha en el piso. Fue tan fuerte el golpe que la Pangea se partió en 6 pedazos .
Después de esto, las hermanas juraron no voler a pelear. Erques dio un pedazo de Tierra a cada uno de los protectores. A cada pedazo lo llamó continente en honor a Cone y le pidió a cada uno que le diera un nombre especial. Quedaron de la siguiente manera:
Asiela: Asia
Eureo: Europa
Afrano: África
Amena: América
Oceánica: Oceanía
Atara: Antártida
(Paulo Iván Hernández)
Hace mucho tiempo, en la Tierra no había gravedad. De los 6 Titanes que salieron de Gea y Urano, uno se llamaba Meteoro. Era el menor de los titanes y tenía la capacidad de mover las cosas con la mente. Siempre tuvo rivalidades con su hermano, Cronos. Cronos no soportaba saber que Meteoro era capaz de tener mucha fuerza y quitarle el trono.
Un día, Cronos tuvo la idea de encerrar a Meteoro en un lugar del que jamás pudiera escapar. Como sabía que Meteoro no se dejaría encerrar, ideó un plan.
Al día siguiente, Cronos fue a vigilar a Meteoro y cuando éste estuvo distraído, Cronos le lanzó una enorme roca. Meteoro volteó sorprendido a la roca y con la mente la partió en dos. Ambos pedazos de roca cayeron al suelo y Meteoro con la mente las levantó y se las lanzó a Cronos, dejándolo inconsciente. Meteoro agarró una lanza y se la encajó a Cronos en el pecho. Cronos, lleno de dolor, sacó la ensangrentada lanza de su pecho y se la lanzó a Meteoro, dejándolo inconciente. Cronos se liberó y encerró a Meteoro en el centro de la Tierra.
En el intento de escapar, Meteoro jaló todo hacia él, hacia el centro de la Tierra. Actualmente Meteoro sigue intentando escapar, pero sus poderes se han debilitado después de tanto tiempo de usarlos.
(Yaretzi Leyva Luna)
Penélope era hermana gemela de Afrodita. Siempre vestía un manto que por atrás era negro con puntos brillantes y tenía una esfera en un extremo, y por el frente era azul con unas partes decoloradas y una esfera amarilla.
Una primavera, Dionisio la vio a lo lejos y desde ese día quedó perdidamente enamorado. Al buscar acercarse a la diosa ésta lo rechazó y Dionisio se fue muy triste. Para fortuna del dios, una semana después Penélope estaba distraída y Eros aprovechó para dispararle una flecha de amor intermitente. Al momento cayó enamorada de Dionisio. Sin embargo, esa flecha hacía que Penélope amara apasionadamente durante el día a Dionisio y que por la noche se olvidara del amor que sentía por él.
Desde ese día, cuando Penélope está con él, es tan feliz que muestra la parte más luminosa de su manto. Éste cubre todo el cielo por completo y la esfera proyecta toda su brillantez. Por el contrario, cuando la diosa no quiere que su amado esté cerca de ella, se voltea y su manto oscuro cubre el cielo. Solo se ven pequeños puntos brillantes y una pequeña esfera blanca con poca luz.
Desde entonces rumoran que, si logran romper el hechizo, el final estará por comenzar.
(Biko Álvarez)
Hace mucho tiempo Artemisa, diosa de la caza y protectora de los animales, fue condenada por Hades al infierno por convertir a Acteón en ciervo.
Artemisa, furiosa y negada a cumplir su condena, decidió engañar a Hades convirtiendo a un animal en una imagen de sí misma. Decidida, eligió al primer animal que vio, en este caso un conejo y se escondió.
Hades bajó a la Tierra y empezó a buscar a Artemisa. Primero buscó en Asia, luego por Oceanía, después se movió a Europa y finalmente la “encontró” en América. La llevó al infierno para que se pudriera en sufrimiento y dolor.
Con el paso de los días, Hades empezó a notar un comportamiento extraño en “Artemisa”. Brincaba continuamente día y noche. Harto de eso, fue a hablar con ella, pues se suponía que nadie podía ser feliz en el infierno. Le fue imposible entablar una conversación con la “diosa”, porque solo le mostraba los dientes y seguía saltando. De repente, cuando ella se dió la vuelta, Hades notó algo extraño, algo que no había notado……¡Tenía cola! No lo podía creer. Artemisa lo había engañado y, aún peor, con un conejo.
Hades, enojado, lanzó al conejo lo más lejos que pudo. Artemisa vio al conejo en la Luna y supo que Hades la había descubierto. Antes de que Hades pudiera hacer algo, Artemisa huyó hacia la Luna. Hades buscó por todo el mundo de los mortales a la diosa. Furioso por no haberla encontrado, mandó llamar a su buen amigo Ares, el dios de la guerra, para que la buscara. Buscó por toda la Vía Láctea y finalmente la encontró en la Luna. Regresó al infierno y le dijo a Hades dónde encontrar a la Diosa fugitiva. Hades, sin pensarlo dos veces, se armó y fue a la Luna para retar a Artemisa a un duelo eterno.
Desde esa noche ambos dioses enfrentan una batalla. Artemisa, abrumada por el garrafal destino del conejo, lo intenta rescatar. Por otro lado, Hades hace que la Luna se mueva para que la Tierra tape la luz del sol y Artemisa no vea al conejo. La diosa lucha 27 días con todo su ser, pero el día 28 baja a la Tierra a tomar un respiro. Esa noche, desde la Tierra, se ve la Luna llena y al conejo esperando pacientemente ser rescatado.