Octubre, 1999 EL SALTO, P.N. DGO. Fotos: Los Misioneros de Hermosillo con el grupo de franceses que compartió con nosotros la misión.
El flamante “Panchito”,autobús para 40 pasajeros, obsequiado amablemente al Salto por los Hermanos del Distrito de San Francisco, Calif. US
Voluntarios colando el cemento para la losa del nuevo edificio que construimos frente a nuestra casa. Para comprar el terreno de ese edificio, en primer lugar Don Patricio, su dueño no quería por ningún motivo vendernoslo, por fin aceptó pero exigió que se le entregara el dinero el lunes...y era viernes. No teníamos NADA. Pero el lunes me habló el Hno. Visitador para avisarme que el grupo de franceses que vino a misionar con los de Hermosillo, habían mandado un dinero de regalo y que ya estaba en el banco para pasar a recogerlo...y era exactamente la cantidad solicitada por Don Patricio y el costo de la Escritura notariada !!!!!! Bendito sea Dios.
Otra fotograía de Voluntarios y gente voluntaria construyendo un nuevo salón en el Ejido Las Adjuntas que consideramos necesario como ampliación de nuestro Centro cultural y social la Victora de El Salto. Revista: México Norte. La Salle, octubre 1999, p. 16.
Revista La Salle en México, Oct 1999, p.16
Revista La Salle en México, Sept 2000, p. 34 a 37
ADRIANA - VOLUNTARIA LASALLISTA.
Sucedió el miércoles 17 de mayo del 2000 a las 3:30 a.m. en una curva del kilómetro 116 carretera Los Herrera a Topia, unos cuantos kilómetros después del Rancho Santo Niño y a menos de un kilómetro antes del ranchito La Taunita, ya por llegar a Ojito de Camellones.
Veníamos de celebrar la fiesta de San Juan Nepomuceno, 16 de Mayo, al concluir nuestra Misión en la Parroquia de San Juan de Camarones, salimos para la misión el viernes 5 de mayo.
Fueron 24 de los 26 Misioneros Voluntarios. Adriana que nunca parecía tener miedo y disfrutaba cada vez que salía a misión, esta vez, la víspera de salir, llorando mucho, decía a uno de sus compañeros: "No sé que me pasa pero tengo miedo, tengo mucho miedo de esta misión" pero por solidaridad y obediencia aceptó y salió con todos. Iba aceptando lo que el Señor le iba preparando. Atendimos los pueblos de Montoros, Comedero, Vascogil, Naranjito, San Miguel el Alto y la cabecera, San Juan de Camarones.
Fue una misión difícil. El clima cálido, insalubridad del agua, causó en varios lugares que los misioneros se enfermaran. Se tuvieron que rehacer las fraternidades, y los enfermos fueron concentrados en San Juan de Camarones por este hecho se tuvo que abandonar San Miguel el Alto,
En Comedero, población de unas 20 casas, pero rodeada de varios ranchitos como Francisco y la Rinconada, la fraternidad eligió a Adriana como Coordinadora.
Ella se rehusó, pensaba que no era la persona adecuada para ese servicio, ante la insistencia de la compañeros aceptó. Todos, excepto ella, enfermaron. Se entregó con una generosidad extraordinaria. Fue un éxito durante visitas familiares. Alegre, borlotera, choteadora, hacía amistades con todas las personas, sobre todo con las Señoras.
Adriana sacó adelante la misión, a pesar de los compañeros enfermos. Pláticas, celebraciones, rosario viviente, manualidades, todo propició la participación y la unidad del pueblo y su interés por su propia superación y su encuentro con el Señor.
El 10 de mayo, Adriana celebró la Paraliturgia. Fue alabanza, oración profunda, escucha y meditación de la Palabra de Dios. Adriana parecía diferente: recogida, fervorosa, llena de fe, explicó el Evangelio, distribuyó la sagrada comunión. Las mamás en particular y toda la gente estaban felices. Dios se hizo especialmente presente.
La víspera de la salida, en la cena de la fraternidad con la Sra. Herminia, la plática fue alegre y profunda. La amistad creció y se disfrutó. Y al día siguiente, las lágrimas de despedida fueron abundantes. Ni la gente quería que los misioneros se fueran, ni los misioneros querían irse. Pero era encontrar y adherirse a la voluntad de Dios vivida en la obediencia a las indicaciones recibidas. La misión siguió en san Juan de Camarones con la fiesta del santo Patrono, San Juan Nepomuceno.
Adriana, tuvo un gesto desconcertante la víspera. Al acompañar a uno de sus compañeros misioneros, Juan Ramírez Ramírz, el “Abuelo” y además su padrino de confirmación, para recoger a unas personas que llegaban en avioneta, estando en la pista, Adriana se quitó su reloj y lo regaló a su compañero y padrino diciéndole "Te lo regalo, al cabo yo ya no lo voy a emplear". Dos días después el signo cobró todo su misterioso significado.
La fiesta de San Juan Nepomuceno fue en grande. Presidida por el Sr. Obispo, D. Manuel Mireles Vaquera por el P. Carlos Soto Ortega, párroco de San Juan de Camarones, acompañado por el P. Pablo Salazar R. y los seminaristas Raúl y Santos.
Desde muy temprano, “mañanitas” al Santo, misa; al final de la mañana, bautismos y confirmaciones; por la tarde gran procesión a través del pueblo con las imágenes de los Santos y la gente fervorosa venida de muchos pueblos de la Parroquia, cantaba y rezaba agitando su banderita blanca.
Terminó la procesión y fue la solemne misa del año jubilar, Año santo de la Redención, proclamado por el Papa Juan Pablo II. Adriana expresó que deseaba esa misa así como el regalo de nuestro Señor de la indulgencia plenaria. Y el obsequio le llegó pleno, al concluir este año tan especial de entrega y de amor, de alegría y de fraternidad, de fe y de adhesión generosa a la voluntad del Padre.
Los compromisos de la comunidad eran muchos los días siguientes. Se votó y se votó regresar de inmediato a El Salto. Adriana expresó que a ella le hubiera gustado mejor quedarse, por lo menos esa noche, Susana y Juan Ramírez, “el abuelo” la apoyaban. Pero aceptó la decisión comunitaria y, aunque muy a su pesar, se unió al grupo para regresar. Antes de salir se acomidió para ser la organizadora entusiasta del arreglo de las cosas en la Tres toneladas y vivió verdaderamente con alegría el viaje.
Las cuatro horas de subida, desde San Juan de Camarones hasta cerca de Ojito de Camellones, fue de plática sabrosa, amena, llena de anécdotas y de vivencias misioneras y otras. Viajaban, con Adrina, Ana Lu, Juan Ramírez “el Abuelo” y Salvador Robles “Chava” en la canastilla de la Tres toneladas. Fue rebosar de vida, de amistad, de agradecimiento a Dios, de admiración y de agarrarse fuerte cuando momentos especiales del mal camino lo exigían. Al toparnos con un árbol caído que impedía el paso, Adriana, rápido se dio a la tarea de ayudar a levantar ramas. Lástima que estaba chaparrita y requirió la ayuda de los más altos. Pero ella estaba allí, con su risa, con sus porras, con gran ánimo. Y el árbol cedió y agradecimos y bendecimos al Señor y seguimos nuestro camino. El Señor es grande y está con nosotros. Un poquito antes de Ojito a de Camellones, Adriana decidió pasar a acostarse y dormirse en la parte de atrás de la Tres toneladas. En Ojito de Camellones, podía haberse cambiado a la Suburban, (habíamo dejado a la Suburban allí, por el mal camino a San Juan de Camarones) pero Ariana prefirió segui en la Tres toneladas. Y le entró la risa. Una risa como nunca la había tenido. Fue una risa de satisfacción, de plenitud, de paz. Risa que desconcertó a sus compañeros por tan sabrosa risa ¿"Qué té pasa Adriana"? "Nada es que estoy muy contenta". Y se quedó profunda mente dormida. Y Dios llegó a su puerta pocos minutos después. Solo un suspiro, un dulce ¡Ah, ah! Abajo de las redilas de la Tres toneladas, suspiro que escuchó un de sus compañeros. Ella con el rostro tranquilo sin ningún rastro de dolor o de temor. Simplemente en paz, dormida en los brazos del Señor.
Nosotros acongojados, adoloridos, desconcertados, agotados, repitiendo una y mil veces: "Señor creo en ti, espero en ti, te amo y te adoro" pero sin entender nada. Ella habiendo coronado una vida de don de sí, de servicio al prójimo, de gran, ruidosa y contagiosa alegría, de amor y de amistad. Fue llamada al Padre en pleno servicio a Cristo, a su Iglesia, al Evangelio, al prójimo, viviendo en fraternidad y en obediencia a la voluntad del Padre.
Un mes y medio antes, el 7 de abril, en la Parroquia de San Francisco de Asís, había recibido, junto con José Miguel Salas “Pilín”, con fervor y mucha y ilusión el sacramento de la Confirmación, acompañada por la Comunidad, por su padre y su hermana Andrea. Y hoy traía además en su corazón el regalo que acababa de recibir de la Indulgencia Plenaria del Gran Jubileo de la Redención. ¡Qué extraordinario y qué misterioso! elegida, santificada, para ejemplo, intercesora, semilla vida y vitalidad, con Jesús y como Jesús.
Mientras ella yacía sobre el suelo, apoyados por persona bondadosas, los misioneros se fueron yendo, primero los heridos y luego los demás, a Santiago Papasquiaro y a Durango. Dos misioneros fueron a Ojito de Camellones y Ciénega de Nuestra Señora a pedir auxilio. Sólo nos quedamos tres acompañándola. La cubrimos con una cobija y luego la gente la cubrió con una sencilla y cariñosa enramada. Porque la gente de los rancho aledaños comenzó a llegar. La oración se multiplicó y también lo cantos, cantos de la Sierra, canto que han brotado del corazón de pueblo a quien Adriana amó sirvió.
Padre nuestro que estás en los cielos de rodillas estoy a tus pies
implorando Maestro tu ayuda que me dejes sentirte otra vez (2)
Es tan lindo sentir tu presencia para cantar, gritar y orar, y gritar
Gloria, Amén, Aleluya y tu nombre así glorificar. (2)
Si al sentir tu presencia yo lloro, no es tristeza, tampoco es dolor;
es un gozo que llena mi alma, que de arriba me manda el Creador(2)
Es tan lindo sentir tu presencia para cantar, gritar y orar, y gritar
Gloria, Amén, Aleluya y tu nombre así glorificar. (2)
Madre mía que estás en el cielo, que tanto me quieres y ruegas por mí,
yo te pido que cuando yo muera piadosa en tus brazos me lleves a ti (2)
Por las noches cuando yo me acuesto te encomiendo mi alma
y me voy a dormir,
y me duermo tranquilo y soñando que tus bellos ojos me velen a mí (2)
Por las mañanas cuando me levanto,
mi primer plegaria sólo es para ti,
y te rezo tres Ave María para que en el día te acuerdes de mí (2)
Madrecita sólo yo te pido que cuando yo caiga me levantarás,
y me lleves a tu Hijo querido que él con su sangre mi mal borrará.
Madrecita yo ya me despido y con mucho gusto te voy a cantar,
y decirte que desde este suelo por siempre mi madre te voy a llamar.
Alrededor de 12 horas más tarde, ya con los documentos legales cumplidos, se trasladó el cuerpo de Adriana, primero a Durango, luego a Gómez Palacio, donde vive su familia.
Nos hubiera gustado traerla directamente a El Salto, aquí es su casa y su comunidad, pero por respeto a sus padres que la reclamaban se llevó allá.
En la capilla funeraria primero el fervor, la oración, la meditación y los cantos llenaron los corazones de la multitud de jóvenes que acudía a acompañar a Adriana. La familia, los Voluntarios y Exvoluntarios rodeaban a Adriana, presente y ausente. "El que dé su vida por Cristo y por su Evangelio se salvará".
El cortejo se dirigió más tarde a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Gómez Palacio.
La misa de cuerpo presente se atrasó más de una hora por petición de los papás de Adriana que deseaban que llegara la Comunidad entera de Voluntarios, que viniendo de Durango a Gómez Palacio, tuvimo a medio camino un percance mecánico que nos obligó, una vez más, a pedir ayuda a bondadosos choferes para poder llegar a Gómez Palacio.
La Eucaristía fue Eucaristía de gloria y de resurrección. Fue presidida por el P. José Anaya, Párroco de San Francisco de Asís de El Salto, amigo y afiliado a nuestra comunidad y por el P. Miguel García, capellán del templo de Cristo Rey de la Colonia La Victoria. El templo se llenó totalmente, especialmente de jóvenes misioneros de Semana Santa y con la comunidad de Hermanos, Voluntarios y Exvoluntarios unidos todos alrededor de su hermana y amiga.
Los cantos se elevaron fuertes y llenos de fe, unidos con muchas lágrimas y mucho dolor. Resonó al final como despedida el Himno del Voluntariado.
La Sierra, lugar de trabajo, esfuerzo y creación,
un proyecto de nueva evangelización
de distintos lugares los llama a trabajar por Él,
jóvenes que responden a un amigo fiel.
SÉ VOLUNTARIO POR SIEMPRE DE DIOS,
VOLUNTARIO DE CORAZÓN.
SIENTE EL LLAMADO
Y ESCUCHA SU VOZ
Y DE LA SALLE
NUESTRA INSPIRACIÓN.
Tus panes y tus peces Él multiplicará.
Para que sirvas, enseñes y ames a los demás.
Los signos de nuestra misión
unidos en comunidad, amistad y oración
con María en fraternidad.
El padre de Adriana reunió a la Comunidad y le agradeció su amistad y apoyo a su hija, "No perdí a una hija, gane muchos hijos e hijas... pues ustedes son sus hermanos. Estoy a sus órdenes, mi casa es su casa, gracias por tanto cariño y por tanta ayuda que dieron a mi hija".
Adriana nació en la ciudad de México el 11 de junio de 1981. Vivió en Gómez Palacio la mayor parte de su vida. Deseando participar en las misiones optó por cambiar de preparatoria e ingresó en el Instituto Francés de la Laguna. En la carta de solicitud al voluntariado ella escribe:
"Me gustó mucho y quise ingresar a una institución lasallista para poder vivir las misiones en la Sierra.
Yo había prometido a nuestro Señor que si ingresaba al colegio me iría un año de Voluntaria. En clase de valores estábamos repasando cómo veía La Salle los sucesos del mundo y mencionaba que teníamos que ver todo con los ojos de la fe.
Yo siento que fue mi anhelo por las misiones lo que Dios vio y me admitieron en el Instuto Francés de La Laguna
Los tres años que he ido a misiones me pasa siempre lo mismo.
Y es que lo único que espero en todo el año es que llegue Semana Santa para ir de misiones. Aunque mis amigas no me creen, me gusta estar mucho en la Sierra, me siento más útil y más cerca de Dios".
Durante su año como Voluntaria misionó en muchos lugares: La Victoria, La Campana, Golondrinas, Río Verde, La Unión, San Benito, La Luz, González Ortega, Navajas, La Ciudad, San Jerónimo, La Peña, Coscomate, Guayabos, Quebrada, Calaveras, San Isidro, Ciénega de Nuestra Señora, Vascogil, Canelas, Hierbabuena, Comederos de Canelas, Arroyo Grande, Tierra Azul, Rodeo, Zapote de Canelas, San José de Cañas... Comedero y San Juan de Camarones.
Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de nuestra comunidad, era definitivamente una de sus preferidas "Ella sí que es una misionera de verdad" comentaba después de una lectura espiritual.
"Yo quisiera ser como ella.. con más oración... vivir siempre en la presencia de Dios. Estar con Dios siempre"
Y una tarde hubo algo raro. Ella y una compañera (Ana Ceci Méndez) se asombraron de que oliera tanto a rosas en un lugar que normalmente era bastante pestilente. Al día siguiente las dos leyeron en la Historia de un alma, que Teresita murió prometiendo hacer caer rosas sobre la tierra. Y relacionaron emocionadas con lo que habían vivido la víspera. Raro y emocionante. Adriana, misionera de corazón, fue llamada al Padre a los casi 18 años, los iba a cumplir en la fiesta de Pentecostés de este año 2000, este próximo domingo 11 de junio.
"Yo no quiero mitificar a Roto. Yo la pienso siempre tremenda, escandalosa, ruidosa, riéndose, atenta a no ser vista ni regañada por el Hno. Lorenzo... tremenda esa Roto"
"Pero al mismo tiempo, cuando abría su corazón, era de gran profundidad.
Su máximo sueño fue ser misionera, ser de Dios y para Dios. Servicial, generosa, alegre... yo nunca oí que se quejara. Le entraba parejo a todo"
Como dijo su papá al entregarnos sus cenizas:
"Fue en la Sierra donde Adriana se realizó. En verdad que es más de ustedes que mía. Ella fue feliz como misionera y es mejor que sus cenizas se queden en El Salto"
Sus cenizas descansan en la capilla del Centro La Victoria, rodeada de flores y de fotografías de Adriana. Así lo quiso la comunidad.
"Llegar a la capilla, estar con nuestro Señor y en presencia de Roto (apodo cariñoso de Adriana), mucho gustó” dijo Susana.
"Ella sigue con nosotros, aunque no la veamos, allí están sus cenizas, como signos de su presencia. Y podamos seguir platicando con ella riéndose como antes, con ella"
Gracias Señor por el testimonio de alegría, de servicial de misionera de corazón que nos diste en Adriana.
Gracias por la fortaleza que nos das, aun en su partida
Gracias por darnos en ella una intercesora, un ejemplo una semilla de nuevas vocaciones entregadas a tu amor y servicio.
Nota: Muchas, muchas gracias a todos los Hermanos especialmente a las Comunidades de Durango y de La Laguna por su apoyo, ayuda, solidaridad, amistad, sus palabras y mensajes de consuelo.
Gracias al Hno. John Johnston, al Hno. Everardo Márquez, al Hno. Salvador Valle y a los HH. de la Casa Central, al Hno. Chuy Rubio, al P. Miguel García, gracias a la Comunidad ampliada por su unión e inmensa amistad.
Gracias a tantas y tantas personas de Ojito de Camellones, Ciénega de Nuestra Señora, La Taunita, Santiago Papasquiaro, Durango, El Salto y pueblos aledaños, papás de voluntarios y exvoluntarios, recibimos lluvia intensísima de amistad y cariño... y oración que nos fortifica y nos permite gustar lo bello y grande de nuestra maravillosa familia Lasallista. Gracias.
Hno. Lorenzo González Kipper
Revista La Salle en México, Sept 2000, p. 34 a 37
Revista La Salle en México, Jun 2009, p. 20 a 22
VOLUNTARIADO EL SALTO 2009 EXPERIENCIA DE MISIONES.
Revista La Salle en México, Ene 2019, p. 9
PRESENTACIÓN DE LA COMUNIDAD DE EL SALTO
Revista La Salle México Norte Mayo 2019 p. 49-50
Andrea Esperanza Martínez Posadas
Revista La Salle México Norte 2020 Sept p. 47
Misiones al término del Noviciado.
LAS MISIONES.
En la Revista del Distrito México Norte 1982-2021
Revista: México Norte. La Salle. Vol. XXIV 245, Octubre 1981, pp. 33-36
Escribo un primer artículo en la Revista del Distrito México Norte y es sobre un tema que desde mis casas de formación en Francia y en Italia, me ha entusisamado: Las Misiones.
Tomo en cuenta diferentes Documentos que me eran familiares, tanto de la Iglesia como del Instituto. Presento estadísticas por continente de habitantes, de católicos, se sacerdotes y de Hermanos. Y menciono también la estadistica de los grandes grupos religiosos a nivel mundial. Es invitación decidida al apoyo misionero del mes de Octubre. Me baso para los datos numéricos en la Revista Gentes, en Folletos SECOLI, que son del Instituto y en la Revista de nuestro Distrito.
LAS MISIONES
¿Para qué ayudar tan lejos habiendo tantas necesidades aquí cerca? Basta abrir los ojos, nuestro México, nuestra ciudad, están llenos de necesitados, marginados, oprimidos... Lee la introducción del documento de Puebla !
Aquello es escapismo, tranquilizantes de conciencia, ¡quieren lo lejos para no ver lo cerca!
Y, sin embargo
Vayan al mundo entero, dijo el Señor resucitado... proclamen lo Buena Noticia del Reino.
También hay documentos de Cristo hoy presente:
Fidei Donum, de Pío XII Ad Gentes, de Vaticano II Evangelii Nuntiandi, de Pablo VI Circular FSC 408: El Instituto en las Iglesias Jóvenes Reunión Intercapitular: May-Jun '81, Unidad A, Las Iglesias Jóvenes
Regla de Gobierno: Art. 266 a 287
Declaración 9, 2: 24, 1-2.
Y escuchamos las llamadas insistentes:
"Hoy, más que en el pasado, se siente la necesidad de apóstoles - fervientes que no se pierdan en discusiones inútiles, sino que consagren toda su vida a la obra misionera de la Iglesia." Pablo VI (Mensaje Domund).
"La Iglesia no puede permanecer callada ni tranquila, ignorando la necesidad de tantos millones de hermanos que esperan el anuncio del mensaje de salvación," Juan Pablo II (Mensaje Domund '80).
Por ello:
"Secundando los deseos de la Iglesia, los Hermanos invitan a los
jóvenes a acudir en ayuda de los pueblos que luchan por liberarse de
la miseria y el hombre. Se hacen eco del clamor que les dirige es
porción inmensa del género humano, ajena aún a la fe cristiana y que
espera el anuncio de la salvación.
Si se crea ese ambiente de generosidad, germinarán abundantes
las vocaciones, cuya semilla esparce de continuo el Espíritu." R.C.9
Signo de fe, signo de vitalidad espiritual de cada una de nuestros
comunidades educativas, será su proyección misionera. Proyección católica
que sabemos crea una corriente de gracia y de vocaciones apostólicas
en el seno de nuestra iglesia local.
Miremos a través de estos números nuestro mundo:
Continentes
Habitantes (en miles)
Católicos
Sacerdotes
fsc
África
422 738
46 572
15 983
291
América
576 304
331 209
115 156
3 432
Asia
2 403 931
54 432
24 834
560
Europa
669 254
265 640
242 437
5 313
Oceanía
22 000
4631
5 392
222
Totales
4 094 227
702 484
403 801
9 818
Entre los grandes grupos religiosos del mundo se encuentran:
Protestantes
309 000 000
Europa, América…
Ortodoxos
167 900 000
Rusia, Grecia…
Hinduistas
476 300 000
India…
Budistas
198 000 000
Japón, Corea…
Musulmanes
533 500 000
Mundo árabe…
Confucianistas
418 000 000
China…
Taoístas
61 600 000
Taiwán, Japón...
Sintoístas
80 300 000
Birmania, Ceylán…
Judíos practicantes
17 600 000
Israel…
Animistas
350 000 000
África, Oceanía…
Y en este inmenso mundo: ¿cuál es la labor del misionero católico?
No destruir sino reasumir los valores" (Juan Pablo II)
El misionero católico:
- estudia la cultura, penetro en sus riquezas y colabora al llevarlas a su plenitud, laminándolas y ampliándolas con la palabra de Jesús.
- crea comunidades de fe, de oración, de servicio.
- crea amistad, fomento la criticidad y la creatividad, para que guiados por Cristo, cada pueblo busque y encuentre formas de vida más humanas, más justas, en particular para los pobres y oprimidos.
- ayuda a cada persona para que encuentre sentido a su vida y plenitud gracias a Cristo resucitado.
El misionero lleva luz, verdad y vida... pero requiere nuestro apoyo.
APOYO DE ORACION
APOYO DE SACRIFICIO
APOYO DE SOLIDARIDAD
APOYO DE INTERES POR SU OBRA.
Sacrificio y solidaridad con el misionero, que significan:
- la supresión progresiva del gasto inútil,
- el logro de una vida más sencilla y de menos y menos superfluos,
- la recta administración de nuestros bienes puestos al servicio de
los demás,
nuestra contribución económica:
- en favor de las misiones de la Iglesia universal,
- en favor de las misiones de nuestros Hermanos.
En 1980 se recabaron $ 23 763 569, 52 US para las misiones de la Iglesia
$127 356. 07 US para las misiones del Instituto,
en el mundo entero.
Para nuestro Instituto, el Distrito no colaboró con nada en los años 77 y 78.
En 1979 enviamos un total de $ 3 000.00 US
En 1980 fueron $ 9 581 .81 US
¿En qué se emplea ese dinero?
México Norte se ha solidarizado últimamente con el Sub Distrito del Paraguay y aceptamos contribuir con $ 2 000.00 US en su gasto anual que es de $9 581.81 US.
El resto de nuestra aportación la enviamos a SECOLI (Servicio de Cooperación Lasallista internacional) que lo envía para apoyo en particular de las siguientes misiones:
ÁFRICA: Etiopía (Eritrea), Djibouti, África Oeste, Dualá, Madagascar, Ruanda, Togo, Benín, Costa de Marfil.
ASIA: India, Líbano, Turquía, Paquistán, Rangún, Sri Lanka,
AMÉRICA: Guatemala y Honduras.
En Intercom encontramos recientes noticies de cada una de estas misiones
INVITACION
Como conclusión:
A que, a todos nuestros Colegios, motivemos, recemos, inviten a la austeridad de vida, nos solidaricemos con LAS MISIONES.
Recordemos que el 50% de nuestras colectas se entregan directamente a los Secretariados Misioneros diocesanos, y el otro 50% se envía a la Case Central pare nuestres misiones lasallistas que gran necesidad tienen de ayuda.
Lorenzo Gonzales Kipper
Note: Les datos numéricos fueron tomados de:
- Revista Gentes, Agosto 81, pág. 12-13,
Gentes, Sept. 81, pág. 13
- Revista Le Selle en México, Junio 81, pág. 23
- Folletos informatives SECOLI
Revista La Salle en México, Octubre 1981, pp. 33-36
Revista: México Norte. La Salle. Vol. XXIV 252, Mayo 1982, pp. 10-11
Una cita con el Señor Jesus, una respuesta a un envió para colaborar en la extensión de su Reino en cuatro ejidos de la Sierra: fueron nuestros objetivos.
Con el apoyo incondicional y entusiasta de los Hermanos de la Comunidad de Durango todo quedó previsto y se fue realizando.
Iniciamos en la Casa de la Cristiandad, de Durango, Dgo, con un día y medio de oración, encuentro, preparación inmediata.
En total: 97 jóvenes, 4 maestros seglares muy comprometidos Profa. Guadalupe Hernández, Profa. Patricia Vázquez, Prof. José Concepción Martín y Sr. Juan Jaime Moreno: 4 religiosas: Sor Reina Cervantes y Sor Inés Raquel Rivera (salesianas), Sor Norma Edith Muñoz (misionera catequista de los pobres), y Hna. Mariela Peña Kipper (Sagrado Corazón): 1 sacerdote: P. Carlos Barradas S., de la Congregación de S. Pablo y 14 Hermanos:
Juan Ignacio Alba, Gerardo Dávila, Jorge Gallardo, Gabriel Sarralde, Gerardo Martínez L., Alberto Flores, Jorge García A., Pedro Córdova, Juan José Martín del Campo, José Manuel Orozco, Pedro Vela, Rodrigo Treviño, Ramon Hernández C., Lorenzo González K.,
En total 120 misioneros.
Nos organizamos en cuatro fraternidades, llevando cada una el nombre del ejido al que serviría:
San Jerónimo: jóvenes de Monterrey y Chihuahua
La Campana: jóvenes de Cd. Obregón y Guadalajara
La Ciudad P.N.: jóvenes de Torreón y Gómez Palacio
Chavarría Nuevo: jóvenes de Saltillo y de Lagos de Moreno.
Cada fraternidad integrada por 3 a 5 Hermanos, una Religiosa y los jóvenes bachilleres y universitarios, organizó su vida de fe, de comunidad y de apostolado.
El horario diario era aproximadamente:
Oración de la mañana en el bosque, desayuno y aseo, visitas familiares por binas, comida con la gente del ejido, catequesis, juegos, liturgia o paraliturgia, cena, revisión del día y previsión del siguiente.
Dos veces, durante la Misión, nos reunimos todos para oran, convivir y acrecentar nuestro compromiso: el Miércoles Santo en Chavarría Nuevo, y el Sábado Santo, para vivir junto nuestra Pascua, en la Ciudad P. N.
Vivimos jornadas de gracia, vivimos la experiencia de los primeros cristianos de Jerusalén, vivimos y nos propusimos vivir en comunidad evangélica. Vivimos con profundidad nuestro agradecimiento al Señor por habernos brindado la oportunidad de disfrutar en esta forma nuestra Semana Santa, nuestra Pascua del '82.
Cada fraternidad dio su testimonio.
H. Lorenzo González Kipper.
A continuación presentamos un resumen de la vida de la fraternidad de San Jerónimo:
Revista La Salle en México, Mayo 1982, pp. 10-11
MISION EN SAN JERONIMO, DGO.
Revista La Salle en México, Mayo 1982, pp. 12-15
Rodeado de pinos y montañas de verde esmeralda aparece un pequeño valle en el cual sobresalen en medio de pinos algunas casas que forman la población del ejido de San Jerónimo, lugar que se destinó a los jóvenes de Chihuahua y Monterrey como campo de vida y apostolado durante esta semana Santa. El lugar es inspirador para descubrir la - presencia de Dios en la naturaleza, que nos presentan bellos paisajes, noches estrelladas y cielos esplendorosos de azul.
La aventura inició con un retiro de concientización de la llamada del Señor y de su envío "Ven y sígueme" e "id a predicad", y la respuesta de cada uno de nosotros...
El domingo de Ramos por la tarde iniciamos con una caminata de 12 kms. a nuestra misión, llenos de ideales y ansias de realizaciones llegamos después de algo más de una hora de camino a la población; nos alojamos en la Escuela Guadalupe Victoria, organizamos equipos de servicio: cocina, aseo, lavado de vajilla, dormitorios, integración de grupos de apostolado y horario para iniciar una experiencia de fraternidad y comunidad. Experiencia de la que nadie salimos igual, ya que los adultos palpamos la generosidad, capacidad de entrega y servicio de los jóvenes y éstos la importancia del don de sí mismos en aras de un ideal: El Señor Jesús, que se les hace presencia en la gente sencilla y en la comunidad que integran.
El programa de evangelización estaba dividido en cinco grandes temas:
- Historia de la salvación como toma de conciencia de la presencia de Dios en la vida personal y en la vida de un pueblo.
- Dios Liberador y que nos invita a hacer una alianza con El, como se puede apreciar en el Éxodo.
- Jesús Liberador del hombre, explicado a través de milagros del Señor durante su vida pública.
- El lavatorio de los pies: el Señor invita al servicio, y La Ultima Cena: sacramento de amor y entrega de El por nosotros.
- La pasión y muerte del Señor: suscitando nuestro amor por el Señor y unir nuestro dolor para transformarlo en salvación.
A su vez, cada gran tema se estudió con anterioridad, en la preparación se adaptó a los niños, jóvenes y adultos, buscando material adecuado de dibujos, franelogramas, sonoramas, etc.… haciéndolo atractivo y didáctico. Cada uno de los grupos desarrolló su creatividad e iniciativa además de muchas horas de estudio y meditación. Dando como resultado la aceptación del mensaje por parte de la gente, y una relación más significativa entre los jóvenes y las personas de la población.
El programa de evangelización fue nuestra fuente de inspiración para la oración diaria, la liturgia y las paraliturgias que vivimos.
Tres grandes valores se vivieron:
1ª.- La oración como fuente de toda espiritualidad. Todos los días teníamos un tiempo de 40 minutos de oración matinal, la celebración Eucarística en tres ocasiones y dos paraliturgias vividas a plenitud. Hay tres momentos de esta misión en la - que se vivió una oración intensa: La hora de reflexión y la misa campestre en Chavarría Nuevo, la Adoración al Santísimo en la noche del Jueves Santo con sus dos momentos: el tiempo personal y la hora y cuarto de oración comunitaria bajo la siguiente esquena de oración: alabanza, arrepentimiento, petición y agradecimiento:
El Viernes Santa con el Viacrucis y la meditación de la Pasión, dejando expresarse a los muchachos, ellos manifestaron las siguientes vivencias:
“El encuentro tan maravilloso que tuve con el Señor por medio de mis hermanos en la misa de Chavarría Nuevo…”
"El jueves Santo la oración ante el Santísimo expuesto me hizo sentir muy dentro de mí a Dios”
“El Jueves Santo, en la paraliturgia y el lavatorio de los pies, sentí que hice que Dios estaba conmigo y me llenó mi corazón de alegría y tanta fue mi alegría que lloré de sentir a Dios dentro de mí.”
..." "Lo más importante para fue la media hora de adoración ante el Santísimo.” “El rezo del Viacrucis me ayudó a sentir, en una pequeña parte, lo que Cristo sufrió..."
2 El contacto con la gente sencilla por medio del servicio que permitió a cada uno de nosotros crecer y tomar conciencia que ellos nos evangelizaban, en la evaluación de la misión las expresiones fueron las siguientes: "Oportunidad de ver en el prójimo a Cristo..." "La gente que necesita tanto y está anasiosa de volvernos a recibir..." "nos recibieron, las gentes, como a sus hermanos"
las niñas me hicieron sentir su cariño y descubrí que con un poco de amor se logran grandes cosas..." "descubrí mi capacidad de servicio..." "conocí a
la gente y admiré la sencillez de sus vidas y cuando traté de ayudar a alguien son ellos los que se ayudan a mí..."
3. La fraternidad o comunidad que se formó con el don gozoso de cada uno en favor de los demás. Las expresiones de los muchachos fueron las siguientes: "igualdad entre todos, unión, espíritu de servicio... pude compartir lo que soy... hemos creado entre nosotros un ambiente Cristiano con deseos de dar... sentí a mis compañeros como a hermanos... aceptación de los unos para con los otros... se vivió el servicio, la entrega y la amistad en tode, A algunos nos faltó puntualidad con lo cual entorpecimos las labores de servicio comunitario.
Cada una de las anteriores vivencias expresan el descubrimiento de una nueva forma de vida que tiene una gran riqueza que aportarles.
El tiempo de la Misión se fue volando y cada uno se despidió de la población de San Jerónimo, Durango, y de la fraternidad, llevando el sabor triste de la despedida y la alegría de una semana plena: "Esta Semana Santa es la mejor que he pasado puesto que me enriquecí con la fraternidad y mi vida espiritual creció".
La misión de Semana Santa tuvo como finalidad la vivencia cristiana encaminada a despertar vocaciones al estado religioso y sacerdotal, los jóvenes nos piden para animarse a seguir la vida religiosa lo siguiente: "Alegría y comprensión... entrega... siempre dispuestos a todo por Cristo... testimonio de plena realización... que uno esté enamorado de lo que hace... una mayor convivencia con los jóvenes fuera del tiempo escolar... que nunca duden del llamado que Dios les hizo y lo manifiesten en la alegría de su servicio..."
Conclusión: La misión cumplió su finalidad ya que al joven le permitió vivir una opción para su vida y que la vida comunitaria es fuente de riqueza para las personas que la forman.
Tomamos conciencia, los Hermanos que vivimos esta experiencia, que en los jóvenes existe una gran entrega y generosidad y que debemos darles la
oportunidad de ejercitarlas si es que queremos vocaciones. Y que nuestra vocación de Hermanos de las Escuelas Cristianas tiene un gran sentido ya que los jóvenes esperan mucho de nosotros: por lo tanto renovar nuestro compromiso de servicio alegre, de presencia, de generosidad y entrega a elles es una forma de hacer presente al Señor de La Salle bey.
Hno, Juan Ignacio alba d.
Revista La Salle en México, Mayo 1982, pp. 12-15
MISION DE SEMANA SANTA 1982
Relato la Primera Misión que tuvimos en Semana Santa en la Sierra de Durango, cerca de El Salto P.N. Participamos 14 Hermanos y 120 Misioneros. Fueron 4 Comunidades atendidas. San Jerónimo (Monterrey y Chihuahua), La Campana (Cd. Obregón y Guadalajara), La Ciudad P.N. (Gómez Palacio y Torreón) y Chavarría Nuevo (Saltillo y Lagos de Moreno).
“La Misión de Semana Santa tuvo como finalidad la convivencia cristiana encaminada a despertar vocaciones al estado religioso y sacerdotal. Los jóvenes piden para animarse a seguir la vida religiosa lo siguiente: Alegría y comprensión, entrega, estar dispuestos a todo por Cristo… testimonio de plena realización, que se esté enamorado de lo que se hace y que nunca dudemos del llamado que Dios nos hizo.
La misión cumplió con su objetivo ya muchos de los jóvenes misioneros hicieron suyo el objetivo de la misión descubriendo su propia vocación de servicio e importancia de la fe en Cristo Jesús y de la vida comunitaria.
Los Hermanos tomamos conciencia de que: nuestra vocación de Hermanos de las Escuelas Cristianas tiene un gran sentido ya que los jóvenes esperan mucho de nosotros los Hermanos, esto nos sirve para renovar nuestro compromiso de un servicio alegre, de presencia, de generosidad y entrega a ellos, es la forma de hacer presente al Señor de La Salle hoy.
Jornadas de gracia, al estilo de los primeros cristianos de Jerusalén. Una Pascua '82 llena de amor, de fraternidad, de alegría, maravillosa. Bendito sea Dios. Así comenzaron nuestras misiones en la Sierra de Durango
Revista La Salle en México, Mayo 1985, pp. 10. 15-19
Revista La Salle en México, Mayo 1985, pp. 10. 15-19
Revista La Salle en México, Sept 1985, pp. 14-15
Revista La Salle en México, Sept 1985, pp. 14-15
Revista La Salle en México, Abr 1986, pp. 30 32-33
Revista La Salle en México, Abr 1986, pp. 30 32-33
MISIONES SEMANA SANTA '87
Revista La Salle en México, Jun 1987, pp. 13-19
Las Misiones pasaron a ser ya vivencia normal en todas las Preparatorias del Distrito y Asociaciones de Exalumnos Universitarios.
Este abril 87, todos acudimos numerosos a la cita misionera.
Para ello la preparación fue larga y cuidadosa. Trece sesiones formales de preparación, sugeridas por el Manual del Misionero, y muchas otras reuniones y prácticas apostólicas para afinar mil detalles previos, nos dispusieron a la Semana Santa.
Las preparaciones formales tuvieron tres metas:
1) Capacitarnos como constructores del Reino de Dios":
- Conociendo la realidad en la que trabajaríamos.
- Preparando nuestras acciones de promoción humana.
- Estudiando la teoría sobre evangelización y practicando diferentes formas de proclamar la Palabra de Dios.
- Conociendo el significado litúrgico de la Semana Santa los diferentes oficios.
- Aceptando generosamente, en una perspectiva de "encarnción" las políticas por cierto bastante exigentes, de misión lasallista.
2) Integrarnos como "fraternidad cristiana" al estilo de los primeros cristianos ... y de tantos cristianos que a través de los siglos han seguido su ejemplo.
- Dinámicas de integración y mutuo conocimiento.
- Organización de la fraternidad, distribución de servicios y responsabilidades.
- Reflexión sobre la vivencia y práctica de la fraternidad cristiana.
3) Tomar conciencia y renovar nuestra opción por Cristo en su Iglesia.
- Ejercitándonos en la oración personal y comunitaria.
- Comprometiéndonos en la recepción de los sacramentos y en la lectura personal de la Sagrada Escritura.
- Reflexionando sobre el sentido del envío que recibiríamos de parte del Sr. Obispo.
- Instruyéndonos sobre las diferentes sectas que están actualmente afectando la fe de muchos de nuestros hermanos
Llenos interiormente, cargados con bultos, cajas, mochilas y maletas salimos felices hacia nuestros centros misioneros.
ESTADISTICA COMPARATIVA CON LOS DATOS DEL AÑO PASADO:
MISIONEROS HERMANOS PUEBLOS
86 87 89 87 86 87
Guerrero 53 56 4 4 2 3
Miquihuana, Tamps. 75 76 2 2 5 5
Nuevo León - 18 - 1 - 2
Coahuila 30 52 4 4 4 5
Chihuahua 55 70 4 4 4 4
Yécora, Son. - 20 - 1 - 1
Durango 622 850 43 49 24 35
TOTALES 835 1142 57 65 39 55
SINTESIS PROBLEMAS ENCONTRADOS
1) Invasión de sectas, testigos de Jehová, Evangélicos, Llorones, Aleluyas, Hijos de la luz, Grupos fundamentalistas y simplistas que se aferran a interpretaciones literales de la Escritura, sectas que nunca "convierten" a toda la población, sino que parece que sólo quieren dividir al pueblo y crear tensiones y confusión.
2) Alto consumo de alcohol durante la Semana Santa en particular: hombres, jóvenes, y hasta niños, con su secuela de gritos, violencia y problemas familiares.
3) Introducción de armas de alto poder, sobre todo en las zonas más afectadas por el narcotráfico. Pésimo uso de las mismas: juego, manifestación de machismo, pleitos, alardes, violencia.
4) Problemática familiar: machismo, cosificación de la mujer, infidelidades, abandono de hogar, hijos naturales
5) Ignoracia religiosa, fatalismo, supersticiones, ritualismos, búsqueda de efectos mágicos gracias a la oración, a las bendiciones, miedo ante maleficios.
6) Flojera intelectual, poca creatividad, conformismos, apatía.
7) Injusticias flagrantes que afectan al ejidatario que trabaja y sabe que un gran número de ejidatarios que recibirán utilidades se “han ido" fuera y sólo regresan el día de la repartición.
(En Pueblo Nuevo de 1498 ejidatarios, 498 viven fuera. En el Ejido de Cebollas de 109 ejidatarios ... 84 viven fuera y sólo 25 trabajan el Ejido).
8) Conflictos politicos que afectan a la vida del campesino cuando sus líderes no responden a las expectativas politicas de la capital del Estado.
9) Producción de drogas. Manipulación para obligar al ejidatario a producirla. Violencia. Inseguridad. Despilfarro del dinero fácilmente obtenido. Decidia para trabajar el campo o el bosque que paga menos que la "yerba".
10) Insuficiente presencia de la Iglesia. Clericalismo que no ha favorecido la formación y responsabilización de laicos locales para asegurar el crecimiento de la fe de las comunidades.
11) Algunos lugares con serias carencias materiales: desempleo, falta de agua, falta de oportunas vías de comunicación, falta de higiene.
12) Un sistema educativo, alfabetizador, sí, pero acrítico,"tranquilizador", frecuentemente sometido al sistema y arreligioso.
NUESTRA RESPUESTA
¿Qué significa nuestra acción ante ese cúmulo de problemas?
Un granito de arena en un desierto. Una gota de agua en el océano
Casi nada ... pero mucho porque:
1) Nuestros jóvenes quedan profundamente marcados por la experiencia misionera. La vivencia de la pobreza, de la injusticia, de la inmensidad de los problemas, los cuestiona radicalmente. Su vida cambia. Sus perspectivas son diferentes. Su siguiente Semana Santa y la siguiente y la siguiente cobran nuevo sentido. A ellos les irá correspondiendo aportar más y nuevas respuestas a tantos retos.
2) La gente con la que entramos en contacto:
- Recibe la presencia de Dios en la amistad y alegría de los misioneros.
- Descubren la riqueza de su fe católica, en las pláticas y ceremonias religiosas.
- Aprenden granitos de cultura nueva, que los hacen vislumbrar un nuevo campo de posibilidades y de esperanzas.
- Dan mucho de sfan, comparten, platica, se interesan,viven en paz, rezan, crecen como personas y como hijos de Dios.
Como aquella joven de Chavarría Viejo, en la Sierra de Durango, cuya casita es un ejemplo de limpieza y de buen gusto. Matrimonio bien avenido. Niños limpios y hacendosos. Cuando la felicitaron los misioneros, ella respondió: "Así es mi hogar, porque hace cuatro años conocí a los Misioneros en Golondrinas. Me ayudaron para que yo también fuera catequista y entendi que no nada más mi corazón y mi espiritu tenían que ser de Dios, también mi casa, mi esposo y mis hijos. Por eso he tratado de que esté siempre asf mi hogar".
3) Los catequistas locales.
Es nuestra meta y en muchas partes nuestro logro: establecer una infraestructura con personas de la población que aseguren la continuidad de la misión durante todo el año.
Para los Catequistas de los pueblos de la Sierra de Durango hemos multiplicado los cursos intensivos. El último lo impartimos dos semanas antes de la Misión. Asistieron 60 personas. Fue un curso biblico de una semana. A todos se les regaló la Biblia latinoamericana, separadores, plástico para forrarla. Recorrimos juntos los libros de la Sagrada Escritura. Se les ayudó a rezarla, a vivirla en comunidad. En verano será el 4to. Curso: del 2 al 8 de Julio en el Salto, Dgo. ... todos los Hermanos estamos invitados a colaborar. (Basta que te reportes a la Casa Central).
Gracias a la capacitación de Agentes de Evangelización queremos fortificar la presencia del Señor en los pueblos.
Presencia que lleve a una salvación integral: promoción humana y evangelizadora. La Prelatura del Salto nos está urgiendo para que los Hermanos iniciemos formalmente un Certro que tenga ese objetivo.
LA SALLE VIVO ENTRE NOSOTROS
La Salle sigue, evidentemente vivo entre nosotros.
Hemos querido seguir sus pasos:
- respondiendo a necesidades concretas,
- atendiendo preferencialmente a los más necesitados, promocionando humana y cristianamente a los niños y jóvenes,
- comprometiéndonos en comunidad a su servicio,
- viviendo de la fe y alimentándonos de la Palabra del Señor.
La Salle presente ha "conquistado" el corazón de los sacerdotes que tan amablemente nos acompañan, nos brindan su amistad, nos animan, y nos dan a Cristo en los sacramentos y en su Palabra.
Gracias a los Padres:
José Anaya, párroco del Salto, Dgo.
Juan Pablo, del Seminario del Salto,
Gabriel Anaya, S.J.
Victor Alvares, S.S.P.
Bernabé López, S.S.P.
Eugenio Romo, M.G.
Gracias a los Sacerdotes que en Durango compartieron la Misión con nosotros, y a los que en los demás Estados nos acompañaron.
Gracias a las Religiosas, a los Matrimonios, a las y los Maestros que tan numerosos vivieron intensamente el carisma de La Salle esta Semana Santa y a los jóvenes bachilleres y universitarios, así como algunos de Secundaria que hicieron posible LA MISION '87.
Gracias a las comunidades educativas que apoyaron el movimiento misionero. Muy especialmente a la Comunidad de Durango que recibió delegaciones de casi todos los Colegios. La Comunidad de Hermanos, los Maestros, los Padres de Familia se virtieron al servicio de los misioneros. Gracias especialmente al Sr. Mario Gorena y a Celulosa Centauro que nos facilitaron en gran parte la transportación de Durango al Salto y a los pueblos más remotos de la Sierra, así como el regreso.
Y no olvidemos, un magnifico videocassette, filmado por el Hno. Rubén Sámano y su ayudante, el Sr. Alberto García, está a su disposición en la Casa Central. "Misión, Durango 87 por solo $ 10,000.00 m.n.!
LA PASTORAL POSTMISION
Gracias a todos los Hermanos que no participando directamente, apoyaron en su comunidad a los Hermanos que acompañaron a los jóvenes.
Gracias a los Hermanos Visitador y Directores por su solidaridad y comprensión y sabiendo que el éxito de la Misión 87 está fundamentado en la oración de tantas personas, que la apoyan con su oración y sacrificio. A ellos no sólo les agradecemos, sino que les pedimos que por favor SIGAN orando... muy especialmente por los jóvenes que han manifestado interés por la vida consagrada. A varios Hermanos se les envió una carta con el nombre de un joven que expresó, durante la jornada vocacional, deseo de compartir nuestra vida. Gracias por aceptar "apadrinar" espiritualmente ... y juntos nos solidarizamos con el próximo Retiro de Prepostulantes, pidiéndo al Señor su bendición.
Fraternalmente,
Hno. Lorenzo Gonzáles Kipper.
Revista La Salle en México, Jun 1987, pp. 13-19
MISIONES SEMANA SANTA ’87
Revista: México Norte. La Salle, No. 10, junio 1987, p. 13-19.
Las misiones de Semana Santa son ya viviencia normal de las Preparatorias y Universidades del Distrito, tanto de alumnos como de exalumnos.
Tres metas nos propusimos y creo que alanzamos en la preparción a la misión:
a) Capacitarnos como constructores del Reino de Dios: conociendo la realidad, ofreciendo actividades de Promoción humana, preparando la evangelización, profundizando el sentido de la liturgia de Semana Santa y aceptando la perspectiva de la encarnación viviendo las políticas exigentes de la misión lasallista.
b) Integrarnos como fraternidad cristiana al estilo de los primeros cristianos: dinámicas internas de integración, organización de la fraternidad, relexión sobre la vivencia y práctica de la fraternidad cristiana.
c) Renovarndo nuestra opción por Cristo en su Iglesia: ejercitándonos en la oración personal y comunitaria, viviendo la lectura personal de la Sagrada Escritura y la recepción de los sacramentos de la reconciliación y de la eucaristía, reflexionando sobre el sentido del envío que recibimos por parte del Sr. Obispo en cada Diócesis, instruyéndonos sobre las diferentes sectas presentes en las áreas de la misión.
Este año participamos 1142 misioneros, 65 Hermanos y atendimos 55 pueblos.
Hicimos durante la Misión una síntesis de problemas detectados y reflexionamos sobre la manera de responder a cada uno de ellos.
Entre los principales frutos de la Misión están:
a) Los jóvenes misioneros profundamene marcados por su experiencia misionera: vivencia de la pobreza, captación de muchas injusticias sociales, exigencia de respuestas adecuadas, compromiso personal.
b) La gente con la que entramos en contacto: reciben la presencia de Dios en la amistad y alegría de los misioneros, descubren la riqueza de la fe católica, en las pláticas y ceremonias religiosas, aprenden granitos de cultura nueva que les hace vislumbar nuevas opciones de vida y de esperanza.
c) Los Catequistas locales se van motivando y estableciendo en cada lugar, se les dan a conocer los Cursos que les ofrecemos.
Como lasallistas nos sentimos felices porque:
a) Respondemos a necesidades concretas.
b) Atendemos preferencialmente a los más necesitados.
c) Promovemos cristianamente a los niños, jóvenes y adultos.
d) Somos ejemplo de comunidad de servicio.
e) Vivimos la fe alimentada por la Palabra de Dios y los sacramentos.
Gracias a los seis sacerdotes que nos acompañan: los Padres José Anaya, párroco de El Salto, Juan Pablo del Seminario de El Salto, Gabriel Anaya, jesuita., Víctor Alvares, Sociedad de San Pablo, Bernabé López, Sociedad de San Pablo y Eugenio Romo, misionero de Guadalupe.
A los jóvenes que en la Jornada vocacional expresaron deseo de Vida Consagrada se les asigno un Hermano “padrino” para su acompañamiento en su opción de vida.
Revista: México Norte. La Salle, No. 10, junio 1987, p. 13-19.
Revista La Salle en México, May 1988, pp. 32-35
VIVENCIA MISIONERA : SEMANA SANTA 88
Acabamos de vivir nuestra séptima Misión distrital de Semana Santa. Més de sesenta y cinco Hermanos participamos directamente pero el Distrito entero se
solidarizó por la oración y el apoyo amistoso. La Misión sigue creciendo en número de Misioneros y en poblaciones atendidas al mismo tiempo nos preocupamos por la mejoria en la calidad de nuestra presencia y de nuestro apostolado.
HECHOS Y CIFRAS. Hermanos Participantes
Campamento vocacional. 4 55
Parmenia (Sto, y lero. Sec.)
Campamento de servicio.
(Grupos Prejuveniles, 2do. y 3ero.Sec.)
CHIHUAHUA (Pichachic, Terreros,
Rancho Blanco, Alamitos...) 4 70
* COAHUILA (La Paz, San Isidro,
La Noria, San José). 4 80
* DURANGO (Navajas) 1 18
Centros misioneros.
(Alumnos de Prepa. y Exalumnos).
* GUERRERO (San Jerónimo, El
Camalote, San Juan del Reparo). 4 5
* TAMAULIPAS (Altamira, La Peña,
Gabino Vazquez, Estanque de los
Eguía, Estanque de los Uvalle,
San José de Llano, Las Antonias,
Felipe Angeles). 8 115
NUEVO LEON (San Lorenzo,
El Refugio, San Miguelito). 0 44
* COAHUILA (Mesa de Tablas,
Carneros...). 2 40
CHIHUAHUA. (Chocachi, Aguacaliente,
Nopalera, Cajurichi) 4 90
BAJA CALIFORNIA (El Tecolote,
El Panamericano), 4 80
SONORA (Santa Rosa, Santa Ana,
Yécora, Maicoba). 2 100
DURANGO (37 Poblaciones) 40 850
TOTALES: 71 1522
EN BUSQUEDA DE SENTIDO.
Qué nos mueve a realizar la actividad misionera ?
Tenemos como convicción la certeza de que la fe, para ser viva, especialmente en el joven requiere :
· el apoyo de una comunidad,
· la vivencia de experiencias significativas de fe y apostolado.
Ellos comentan:
“Siento que nuestra fraternidad ha crecido mucho". "En mi fraternidad descubrí que cada uno tiene una inmensa riqueza personal". "Queremos que nuesta fraternidad se siga fortaleciendo y poder regresar el año próximo a la Misión."
La fraternidad, el grupo cristiano de referencia es, para el joven, la Iglesia puesta a su alcance. En el gran grupo se pierde, en la fraternidad se encuentra a sí mismo, encuentra al prójimo como persona y se hace sensible a le
presencia salvadora de Dios.
Cuando a los jóvenes preguntamos sobre la Misión, la respuestas son en superlativo "Fue lo máximo". "Fue increible".Viven efectivamente una experiencia profundamente significativa como personas y como cristianos. Este tipo de experiencias son las grandes oportunidades para adherirse personal y profundamente a Dios en su Iglesia
"Amo a Cristo, no porque me han hablado sino porque yo mismo he visto y lo he oído yo lo encontré !"
La conclusión que sacamos de estas dos reflexiones es que toda educación de la fe, claro también la vivida durante todo el año, para llegar a penetrar el corazón y la opción vital del jóven, requiere la existencia de grupos donde viven y crecen en la fe, e igualmente necesitan eventos de encuentro y de proyección apostólica que les permita experimentar fuertemente el amor de Dios y su llamado al compromiso en favor del prójimo.
¿De qué depende, en particular, que se formen los grupos y que estos se transformen progresivamente en comunidades de fe ?.
Las fraternidades misioneras son ilustrativas en este aspecto. Son los Asesores quienes juegan en este proceso un papel fundamental. Al Asesor corresponde animar, motivar, sostener, feliciter, facilitar, suscitar la generosidad y la creatividad, ser testigo de Cristo, propiciar la oración, introducir en la Liturgia ...
Pero el Asesor no se improvisa.
El Asesor va aprendiendo y ejercitándose poco a poco para lograr que su presencia sea activa y sea discreta, sea acelerador y sea freno, sea amistad y sea ley.
Los Hermanos, los Maestros, los Exalumnos mayores estamos llamados a formarnos como Asesores, como guías que irradian y comunican la espiritualidad, el empuje que nos dejó San Juan Bautista de la Salle.
Otro elemento evidente de éxito de la labor misionera, como de toda acción en el grupo juvenil o en el grupo de adultos en la fe, es la preparación. En esta Misión 88 destacaron Fraternidades que asimilaron la riqueza del Manual del Misionero, otras apenas si lo vieron. La diferencia fue notable. Promoción humana, evangelización, contacto significativo con la gente, sentido de la fraternidad, sentido del envío, vivencia litúrgica con conceptos que sólo bien asimilados pueden pasar a ser vivencias que marcan al grupo y a sus integrantes.
Tres retos se nos presetaron y se nos presentan en el logro de nuetras comunidad de fe juveniles:
1. La práctica diaria de la oración mental. La Salle nos heredó un Método. Muchos jóvenes lo han aprendido y lo viven. A otros les falta ser introducidos en él.
Por experiencia sabemos que sólo descubrimos su riqueza al vivirlo y practicarlo día a día. En nuestras juntas de Grupos Juveniles, en Encuentros y Retiros nos corresponde enseñar, practicar, motivar para que la Oración Mental sea usual entre los jóvenes y que en la Misión pase a ser una exigencia normal, esperada y vivida por todos misioneros.
2. La Catequesis como testimonio y como experiencia de fe más que como contenido y como transmisión. Este Catequesis vivencial requiere evidentemente ser sostenida tanto por un conocimiento teórico de su metodologia como por una práctica continua a través del año. Imposible imprvisar. Semana tras semana los jóvenes han de ser impulsado a descubrir la riqueza de esta Catequesis e ire familiarizardo más y más con ella.
3. Un tercer reto es avanzar en el conocimiento y vivencia de la Liturgia. Sentido de la Eucaristía, esmero por entender y hacer entendibles los signos de la Semana Santa procesión de ramos, lavatorio de pies, procesión al monumento, ritos del Viernes y Sábado Santos.
La Misión no ha acabado. El Instituto nos llama hoy mas que nunca a vivificar grupos de fe y apostolado. Hoy nos corresponde irradiar y comunicar la espiritualidad que La Salle nos legó. Quiera el Señor así bendecir más y más su parcela y enviar numerosos trabajadores a su mies.
Hno. Lorenzo González Kip
Pastoral juvenil distrital.
Revista La Salle en México, May 1988, pp. 32-35
Mi reflexión posterior:
Mayo 88, VIVENCIA MISIONERA: SEMANA SANTA 88
Séptima Misión distrital. 65 Hermanos participaron y 1522 jóvenes atendimos 71 poblados.
Crecemos en la convicción de que la certeza de la fe el joven la vive especialmente en el apoyo a comunidades empobrecidas y en experiencias significativas de fe y de unión fraterna. La misión, según testimonio de los mismos jóvenes, es una gran “oportunidad para adherirse personal y profundamente a Dios y a su Iglesia”. Los Asesores de las fraternidades juegan un rol fundamental. A ellos corresonde animar, motivar, sostener, felicitar, facilitar, suscitar la generosidad y la creatividad, ser testigo de Cristo, propiciar la oración e introduciar en la liturgia. Hermanos, Maestros, Exalumnos mayores somos llamados a prestar este importante servicio a nuestros jóvenes.
Un elemento fundamental para el éxito de la misión es la preparación. Se cuenta con el Manual misionero (elaborado por lgki), que da las líneas y la metodología de la Promoción humana y la Evangelización que nos corresponde promover, el sentido de la fraternidad y la importancia de la oración personal y comunitaria.
Así logramos irradiar la espiritualidad que La Salle nos legó y es lo que le pedimos a Dios nuestro Señor que nos conceda, así como cada vez más trabajardores para “su mies”.
Revista: México Norte. La Salle, No. 9, mayo 1988, p. 32-35.
Revista La Salle en México, Feb 1989, pp. 38 a 41
APOYO A LAS MISIONES DE LOS EJIDOS DE DURANGO
A QUIEN CORRESPONDA.
ASUNTO: SE LES BRINDA APOYO A LOS MISIONEROS LA SALLE.
LOS SUSCRITOS NICACIO MARQUEZ AVILA, VICENTE HDEZ. .
EMILIO HERNANDEZ VAZQUEZ, LUCIO RODRIGUEZ CAMPOS, MIGUEL RODRIGUEZ HERNANDEZ YJUAN CARLOS ARREOLA ROCHA. PDTE. DEL COMISARIADO EJIDAL, SECRETARIO, TESORERO, PDTE. DEL CONSEJO DE VIGILANCIA DEL EJIDO.PDTE. DE LA ASOCIACION DE PADRES DE FAMILIAY DIRECTOR DE LA ESCUELA RESPECTIVAMENTE.
HACEMOS DEL CONOCIMIENTO ANTE QUIEN CORRESPONDA, COMO AUTORIDADES EJIDALES, CIVILES Y ESCOLARES DAR NUESTRO MAS AMPLIO Y DESIDIDO APOYO A LOS MISIONEROS LASALLISTAS QUE NOS VISITARON DURANTE LA SEMANA SAN
TA YA PASADA, ASI MISMO HACERLES LA INVITACION PARA LA PROXIMA QUE SERA DEL 18 AL 26 DE MARZO DE 1989. PARA LO CUAL SE HAN NOMBRADO A TRES PERSONAS RESPONSABLES DE SU TRASLADO,
LLEGADA Y ESTANCIA EN ESTA POBLACION, Y LOS CUALES SON LAS SIGUIENTES PERSONAS ATANACIO RUEDA HERNANDEZ, ABUNDIO HERNANDEZ, GONZALEZ Y FERNANDO HERNANDEZ M. ELLOS SERAN RESPALDADOS POR LAS AUTORIDADES ARRIBA MENCIONADAS, EN LAS ACTIVIDADES A QUE DEN MARGEN Y PARA BIEN DE LA POBLACION.
POR LO QUE EXTENDEMOS LA PRESENTE A LOS 29 DIAS DEL
MES DE OCTUBRE DE 1988.
FIRMANDO LOS QUE EN ELLA INTERVENIMOS.
ΑΤΕΝΤΑΜΕΝΤΕ
BANDERAS DEL AGUILA, MUNICIPIO DE DURANGO. A 29 DE OCTUBRE'88.
Firmas...
(Copia textual del original)
NEVEROS PUEBLO NUEVO DURANGO. NOVIEMBRE 1988.
ESTIMADOS HNOS LA SALLISTA.
Esperamos en nuestro Buen Padre Dios se encuentre Gosando
de Paz y Amor de Dios.
Estimados Señores:
Neveros si es totalmente de acuerdo en que nos viciten en la Próxima Semana Santa.
Por lo del aglomeramiento no se preocupen pues hay una casa más o menos grande que les puede serbir para su misión.
Sobre el trasporte de sus cosas también tenemos todas las posibilidades para ello. nada mas nos avisan con un poco de tienpo con fecha y lugar para pasar por los misioneros que vengan para Neveros.
Creemos que es mas cómodo en esa casa que en la escuela pues esa casa es totalmente del Ejido y se puede disponer de ella.
Hermanos dicha casa necesita una pequeña pintada (la Pintura que traían para la escuela se puede utilizar para la Casa)
Hnos. Reciban un abrazo de la Comunidad de Neveros.
Que el Señor Jesus Reine en sus Corazones y que el Proximo Año sea para todos un año lleno de bendiciones y Esperanzas.
Esperamos su Bicita.
ΑΤΕΝΤΑΜΕΝΤΕ.
PTE. CONS.VIG. PRIMITIVO RODRIGUEZ R.
ENCARGADO DE LA IGLECIA.
ELPIDIO PASTRANA S.
LA AUTORIDAD DE ESTE LUGAR.
SANTIAGO RIVERA D.
(Copia textual del original)
EL CAMPAMENTO PUEBLO NUEVO DGO.
Estimado Sr. Parroco José Anaya Rodriguez
Que la bendicion de dios permanezca sobre todos ustedes, son los mejores deseos de quienes estamos tan agradecidos con su ayuda misionera.
Por medio de esta misiva damos contestación a la carta que recibimos con anterioridad, donde se nos da a conocer los detalles por los que quieren dejar de visitarnos, al recibir la misma, nos llenó de asombro, ya que nosotros de nuestra parte estamos dispuestos a recibirlos con todo el gusto del mundo; Pues su compañia aunque sea solo en semana santa nos ayuda a mantenernos sanos espiritualmente.
La gente de esta comunidad de El Campamento, hemos platicado y hemos concluido que su visita es muy necesaria, no materialmente porque eso se termina, pero sus buenos consejos permanecen siempre con nosotros.
Anhelamos de todo corazón que sigan con su labor cristiana tan bonita que han estado llevando hasta ahora, y en nombre de todos los habitantes de este pueblo damos nuestro mas sincero agradecimiento con anticipación y decirles que los esperamos con los brazos abiertos.
Quedan con ustedes sus seguros y atentos servidores
Sello y firma de la
ASOCIACION DE PADRES DE FAMILIA
de la ESCUELA PRIMARIA FEDERAL
"MIGUEL HIDALGO"
(Copia textual del original)
Firma del Encargado de
la Capilla.
Francisco Alemán.
LA COFRADIA PN DGO, 26 de Nobiembre 88.
Muy queride hermano Jose Anaya parroco de el Salto P.N lo saludamos en pas de cristo Jesus. Despues de saludarlo deseamos que con su intervención nos aga llegar esta solisitud a manos del Hno. Lorenzo Gonzales organisador de la misión de semana santa para que los Jovenes lasallistas vengan a difundir la palabra de cristo Jesus a todos los Hermanos que nos encontramos aqui en este lugar ya que han sido dos ocasiones en que an estado con nosotros.
lo cual nos emos sentido tan alegres porque han sabido comvivir con todos desde el niño hasta la persona mayor. La han sabido tratar, y siempre nos han dejado gratos recuerdos que los Ratos que han estado con nosotros han sido como un Sueño.
por lo que deseamos que esta proxima semana santa nos sigan visitando.
Despues de todo Hemos resivido una carta donde nos disen que si están en la mayores disposiciones de venir a comvivir con nosotros siempre y cuando les consigamos alogamiento de lo que no tenemos en icomviniente para darles ya que se encuentran dos casas una con dos cuartos otra con uno y cocina es
perando poder les servir en lo que sea nesesario.
nos despedimos de ustedes los señores
encargado de la Capilla
Dionicio Aragón, Guadalupe camacho cabrera, Pablo Gonsales, Evaristo Ortega G. Parisio Ramírez, maria Domínguez, Domingo Ruiz R. Y Juan Meraz S.
(copia textual del original)
Revista La Salle en México, Feb 1989, pp. 38 a 41
Síntesis del Artículo de la Revista de Mayo, 1989,
VIVENCIA DE SOLIDARIDAD. SEMANA SANTA 1989
Hacemos realidad la exhortación del Hno. Superior John Johnston que nos dice en su carta sobre Solidaridad: “Ls comunidades y los distritos tomará iniciativas y asumirán mayores responsabilidades para la vida y misión del Instituto”. Y nosotros lo logramos de una manera maravillosa:
- Un amplio grupo de Hermanos, que generalmente por su edad, no puede participar directamente en las Misiones rezan, son solidarios, se interesan por todo lo que atañe a las misiones.
- Y el gran grupo de Hermanos está presente en los diferentes 88 centros misioneros que atendimos este año.
- Tuvimos Campamento vocacional para niños de 6to. Y 1 de Sec.
- Campamentro de servicio para los integrantes de los 11 Grupos pre-juveniles del Distrito.
- 10 Centros misioneros en todo el norte del país paricipando los Grupos juveniles, en 60 comunidades.
Una misión en la que muy conscientemente vivimos la subsidiaridad, la corresponsailidad, la asociación lasallistas. El santo Fundador decía: “El Instituto está en manos de los Directores”. En las misiones definitivamente “la Misión está en manos de los Asesores” y cumplen con su delegación de manera maravillosa como dan testimonio la gente de los pueblos y los mismos misioneros en sus propias vidas.
Una vivencia que nos impacta a adultos y a jóvenes es nuestro crecimiento en la solidaridad con el mundo de los pobres:
- El primer contacto nos asombra, nos duele, nos desconcierta.
- El primer contacto nos asombra, nos duele, nos desconcierta.
- En segundo lugar hay frustración al captar que su situación es consecuencia cierto de ellos mismos pero en gran parte de las estructuras sociales.
- Luego hay asombro ante su tranquilidad y la manera como se sacan de apuro con pocos recursos, ante sus múltiples cualidades de amistad, de servicialidad, de solidaridad.
- Y se llega a la conciencia de que todos tenemos nuestas luces y sombras y que debemos luchar para vencer las sombras y ayudar a los demás a hacerlo también.
Revista: México Norte. La Salle, No. 9, mayo 1989, p. 29-33
Revista La Salle en México, May 1989, pp. 29 a 33
VIVENCIA DE SOLIDARIDAD "Semana Santa '89"
Todavía fresca y cercana la experiencia de la Misión de Semana Santa, recibí y leí la carta pastoral del Hno. Superior General, John Johnston, sobre la Solidaridad. "Las Comunidades y Distritos tomarán iniciativas asumirán mayo
responsabilidades para la vida y misión del Instituto" ... y, ¡qué manera tan maravillosa de lograrlo durante esta Semana Santa, por parte de nuestro Distrito!
- Un grupo de Hermanos viviendo con intensidad su Retiro Anual, solidarios y pendientes de los Hermanos en Misión.
- Los demás comprometidos en 77 Centros misioneros, y en la Casa Hogar, sintiéndonos profundamente unidos unos con otros, participando de una misma acción distrital, apoyados por el Sr. Paul, desde el cielo, y por los Hermanos que por nosotros oraban.
La panorámica de nuestra irradiación fue la siguiente:
CAMPAMENTO VOCACIONAL EN PARMENIA:
4 Hermanos, 66 niños de 6º y 1 de Secundaria.
CAMPAMENTO DE SERVICIO DE LOS GRUPOS PRE-JUVENILES:
Jalisco: Matamoros (en Huascato), San Juan (en Tinajeras, y Guadalajara.
Durango: Durango (en Navajas), y Hermosillo (en Banderas del Aguila).
Chihuahua : Cd. Obregón (Babuerachi), La Laguna (Agoatos Rosavichi), y Chihuahua (en Choguita).
Coahuila : Saltillo y Aspirantes de 3° de Sec. (San José de las Boquillas), Inst. Regiomontano, Contry, Monclova y Aspirantes de 2° de Sec.
FRATERNIDADES MISIONERAS, en nueve Centros:
B. California: Tijuana (en Panamericano y Tecolote).
Sonora: Hermosillo (en Santa Rosa), Cd. Obregón (en Santa Ana, Tónichi, Yécora y Maicoba).
Chihuahua: Chihuahua (en siete fraternidades: Chóchachi, Nopalera, Aguacaliente, Cajurichi, Memélichi, Huévachi y Yoquivo).
Nuevo León: Regio Contry (en Trinidad, Ciénegas y Potrero Redondo).
Coahuila: Saltillo (en cuatro fraternidades: La Casita, San José del Refugio, Mesa de Tablas y Tinajuela. Extendieron su acción a otros pueblos: Sta. Victoria, San Marcos del Encino, La Noria, San Isidro, La Paz, El Fraile y Montevideo).
Guerrero: Acapulco (en dos fraternidades: Camalote y San Vicente de Atoyac).
Jalisco: Ex-Guadalajara, Lagos y San Juan de los Lagos.
Tamaulipas: Cd. Victoria, Matamoros y Exalumnos de Monclova
(en varias fraternidades: La Peña, Altamira, Estanques de los Uvalle, Estanque de los Egufa...)
Durango: Ex Cd. Obregón (El Salto), Cd. Victoria (Cofradía), Durango (La Ciudad), Ex Durango (Sto. Domingo), Hermosillo (Banderas del Aguila y Coyotes), Gómez Palacio (Corralitos, Higueras, Naranjos, Quebrada, Campamento y Molino), Torreón (Pino Gordo, El Serrucho y Los Bancos), Monclova (Neveros y Borbollones), Monterrey 1.R. (LaPeña, La Puerta, Pueblo Nuevo, Zapote, Aguacaliente), Ex Monterrey (Jocuixtle), Saltillo (Coscomates, Chavarría Nuevo, La Bufita, Chavarría Viejo, Golondrinas, La Palma, El Palmar y Las Lagunas), Lagos de Moreno (Cebollas).
Participantes en Durango: 559 personas.
Casa Hogar: Los Hermanos de la comunidad, con el apoyo de dos Hermanos escolásticos.
Con plena conciencia del gran bien que realizamos y que vivimos, nosotros mismos alabamos y agradecemos al Señor porque nos ha permitido vivir intensamente durante este tiempo como ministros, embajadores, colaboradores de Cristo, para dar vida y dar vida en abundancia.
Nuestra pañoleta llevaba el "Signo de Fe, y en la Misa de clausura de la misión de Durango, en la Catedral del Salto, fue muy bello y conmovedor cuando los -
Coordinadores de las 30 fraternidades ofrecieron enlazadas sus pañoletas. Allf presentamos al Señor todo nuestro afán, nuestro entusiasmo, y rezamos por todos los hermanos que en esta Pascua estábamos coronando nuestra semana misionera.
Subsidiaridad, corresponsabilidad, asociación, parecen ser las palabras que marcaron especialmente nuestra acción como Asesores de la acción misionera.
Subsidiaridad: La multiplicidad de centros y diversidad de acciones dan testimonio de nuestra capacidad de iniciativa y responsabilidad. La política pastoral del Distrito fue: "crezcamos y multipliquémonos"... y así fue, y fue bueno. Gracias a los responsables de los diferentes centros juveniles, prejuveniles y vocacional de Parmenia. Gracias porque su previsión, su atención a los diferentes grupos creó un ambiente general de armonía y de fraternidad. Gracias a los Asesores de cada campamento y cada fraternidad. "El Instituto está en manos de los Directores", decía el Fundador. "Nuestras fraternidades están en manos de los Asesores", decimos nosotros. La preparación, la entrega, el tacto del Asesor determinó el empuje y la cohesión de cada grupo. Varios Asesores quisieron compartir sus experiencias y profundizar su capacitación, y pensamos en el próximo mes de octubre organizar sesiones regionales de Asesores misioneros.
La Corresponsabilidad la vivimos al hacer operantes las po líticas del Distrito en cada una de nuestras actividades. El Manual del prejuvenil fue valiosa guía. Las normas de la fraternidad misionera son exigencia que nos ha ayudado a darnos consistencia y reciedumbre. Las fallas que se denotan, de vez en cuando, señalan nuestra debilidad humana, pero ahí está el Manual del Misionero que nos permite volver a tomar conciencia de lo que se espera del misionero y del Asesor.
La Asociación para el servicio educativo de los pobres la vivimos como Hermanos, la compartimos con los Maestros seglares y con nuestros alumnos y exalumnos. Juntos formamos comunidades, juntos oramos y juntos nos entregamos al servicio de los pobres... yendo al lugar al que somos enviados y desempeñando el cargo que nos es asignado. Pienso que para cada Hermano Escolástico es una semana de intensa vivencia de nuestrovoto de asociación.
Creo, sin embargo, que uno de los aspectos más ricos de la Misión de Semana Santa es la oportunidad que vivimos de crecimiento en la Solidaridad con los pobres:
- Vivencia de pobreza y de sencillez personal y comunitaria que nos permite especialmente abrirnos a Dios, al sentirnos cercanos a los pobres y ser aceptados por ellos.
- Contacto directo con el mundo de los pobres, que nos induce, más que a ver y a sentir su mundo, a reflexionar sobre los factores que los limitan y segregan. Estas convivencias nos van abriendo los ojos:
. Primero es el impacto, la compasión, el dolor por ellos. Luego el asombro ante sus valores, su resignación, su alegría.
. Hay un tercer momento de frustración, cuando uno capta que muchas de sus miserias son consecuencia tanto de ellos mismos como de las estructuras sociales contra las que, aparentemente, no podemos nada.
. Un cuarto momento, cuando vamos captando que, tano los pobres como nosotros y la sociedad, tenemos nuestras cualidades y defectos y que con ello es con lo que tene mos que trabajar en forma realista, sin falsa ilusión y sin frustración, simplemente con tenacidad y con la mi ra puesta en Dios. Todos tenemos mucho que aportar y juntos podemos mejorar.
- Oportunidad para que tantos otros lasallistas comulguen con los ideales del Fundador en el servicio gratuito en favor de los necesitados. Los Maestros, los jóvenes toman conciencia de la pobreza y de las injusticias, y en la oración, la evaluación y la reflexión personal y van aprendiendo a mirar con los ojos de la fe. Sienten y experi mentan así la urgencia de participar activamente en la construcción de un mundo más cristiano.
"Yo creo, dice el Hno. Superior al concluir su Carta Pastoral, que Dios nos bendecirá con vocaciones si nosotros mismos vivimos la voluntad de Dios lo mejor que podemos". Fue lo que todos tratamos de hacer durante esta intensa Semana Santa. El Miércoles lo dedicamos en todas partes a la Jornada Vocacional: Oración, testimonios, diálogos, encuestas. Dios nos haya concedido la gracia de "manifestar con nuestras vidas la presencia de Dios en nuestras fraternidades, la fuerza de su Espiritu, y la ternura de su amor", y que varios jóvenes se sientan interpelados a solidarizarse con nosotros en nuestro estilo de vida.
Esa es nuestra oración, junto con nuestro agradecimiento a todos los Hermanos por su clara solidaridad en esta acción que nos es común durante la Semana Santa.
Hno. Lorenzo González Kipper
Del Equipo de Pastoral Distrital.
Revista La Salle en México, May 1989, pp. 29 a 33
Síntésis del Artículo de Febrero 1991.
ASESORES MISIONEROS.
Dos días intensos de trabajo, 19 y 20 de enero 1991
Estudio, reflexión, diálogo, oración y proyectos sobre nuestras Misiones, Campamentos de servicio de Semana Santa. Nosreuimos 120 Asesores en el Colegio Regiomontano Contry de Monterrey.
Nuestros temas fueron:
1. Inserción y promoción humana
2. Educación popular cristiana.
3. Evangelización y Catequesis.
4. Práctica catequística.
5. Liturgia de Semana Santa.
6. Políticas misioneras.
7. Jornada vocacional.
8. Funciones del Asesor general, de los Asesores de las Delegaciones, de los Asesores misioneros.
Concluyo el artículo con este párrafo:
“Así gracias a la generosa participación de tantosadultros podemos, con gran satisfacción, prestar este valioso servicios de las misiones a la Iglesia mexicana y a nuestra Patria, especialmente en sectores menos favorecidos. 2000 jóvenes y 180 adultos lasallista están previstos participar ne la próxma Semana Santa, sirviendo al Señor Jesús en 80 pueblos de Baja California, Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco y Guerrero. Quiera el Señor bendecirnos y suscitar de entre tantos jóvenes numerosas vocaciones a la vida consagrada”.
Revista: México Norte. La Salle, No. 6, febrero 1991, p. 40-43
Revista La Salle en México, Feb 1991, pp. 40-43
ASESORES MISIONEROS.
Dos días de intenso trabajo. 19 y 20 de enero, 1991:
Estudio, reflexión, diálogo, oración, proyección sobre nuestras Misiones y
Campamentos de Servicio de Semana Santa '91. Ciento veinte Asesores nos reunimos en el Colegio Regiomontano Contry, de Monterrey, N.L., atendidos de maravilla por la Comunidad Educativa local.
Estuvieron presentes todos los Colegios "cercanos": C.R.C., I.R., de Monterrey, San Nicolás, Cd. Victoria, Matamoros, Lagos de Moreno, San Juan de los Lagos, Guadalajara, Saltillo, Monclova, Gómez Palacio, Torreón, Durango y la numerosa y participativa Delegación de Chihuahua (32 integrantes). Gracias a todos por su gran apoyo a esta actividad pastoral del Distrito.
Los temas fundamentales que interiorizamos fueron:
1. Inserción y promoción humana.
2. Educación popular cristiana.
3. Evangelización y Catequesis.
4. Práctica catequística.
5. Liturgia de Semana Santa.
6. Políticas de la Misión y del Campamento de Servicio.
7. Jornada vocacional.
Otros aspectos que se consideraron fueron: grupos juvenile y prejuveniles y para la Catequesis.
Canto Joven I y Joven II, de reciente aparición, aportan en 11 cassettes mucha ayuda.
El empleo del Ritual Litúrgico de Semana Santa para Asesores, en los lugares donde no se cuenta con sacerdotes.
El cuidado que nos corresponde tener y la motivación continua, que hemos
De dar a los jóvenes para que la relación muchacho-muchacha sea siempre digne
y sana:
+ En el autobús de transportacin hombre con hombre y mujer con mujer, por la noche.
+Respeto total de dormitorios. No entra en el dormitorio opuesto, ni para la limpieza. (Sólo en casos de real necesidad).
+ Cuidar, exigir, posturas dignas, en particular en momentos comunitarios: oración de la mañana y evaluación de la noche.
+ Suprimir correspondencia personal durante la Misión.
- La metodología para la preparación de la Misión: por módulos de trabajo evitando la masificación de los grandes grupos, y favoreciendo al máximo la preparación de todos.
- La previsión de los Centros misioneros y Campamento de Servicio del ’90.
- La urgencia para quienes participan en la Misión de la Sierra de Durgango que se inscriban a más tardar en Casa Central el 28 de febrero enviando un mínimo del 50% de la cuota toal que es de $ 85000.00 por persona.
- El tema que más suscitó el interés fue el análisis de la función del Asesor.
REFLEXION SOBRE ESTE TEMA
1. LOS ASESORES DE LA MISIÓN Y DEL CAMPAMENTO DE SERVICO.
Hablamos en la Misión de tres niveles de Asesoría:
1. El ASESOR DE DELEGACIÓN: es el responsable de la Delegación de un Colegio que participa en un Centro Misionero.
2. EL ASESOR GENERAL: es el último responsable de una Fraterniad o de un Campamento de Servico.
3. EL ASESOR ADJUNTO: es el adulto o joven universitario que coadyuva con el Asesor eneal en la vida y apostoado del grupo.
II. FUNCIONES DEL ASESOR LASALLISTA.
1. Funciones generales para todo Asesor.
a) Ser guía y amigo de los jóvenes.
b) Su presencia como Asesor no es sólo su “trabajo”, sino su vida y su manifesrtación de amor al Señor Jesús.
Es, para él, camino de su pleno desarrollo y de santidad.
c) Hacer sentir a cada joven que es importante, que él lo respeta y lo ama.
d) Favorecer la máxima participación de todos en la vida y en la proyección de servicio del grupo.
e) Es factor de unidad interna y cuida y evita ser factor de división.
f) No es cómplice del grupo. Le propone metas grandes y generosas.
Motiva al grupo para que acepte crecer con reciedumbre.
g) Es persona de alternativas y el mundo no se le cierra. Ofrece opciones.
h) Conoce sus limitaciones. Acepta la crítica constructiva. Escucha y acepta propuestas y es flexible para modificar rumbos.
2. Funciones del Asesor de Delegación:
a) Es el responsable general de sus Fraternidades.
b) Vela por la unión de todos y ayuda a superar rivalidades.
c) Nombra los Asesores Generales de las Fraternidades y autoriza los Asesores Adjuntos.
d) Está pendiente de todos los aspectos generales que se relacionan con el grupo.
3. El Asesor General:
Características generales.
Adulto, con aurtoridad moral reconocida por y en la fraternidad que asesora. Acompaña a la fraternidad, tanto en su preparación misionera, como en su vivencia de Semana Santa. En los grupos mixtos sehace acompañar por un Asesor del sexo opuesto.
Principales funciones del Asesor General son:
a) Organizar y llevar a cabo, de acuerdo con el Asesor de la Delegación y los Coordinadores de la Fraternidad, la preparación espiritual, catequética y material de la Misión.
b) Delegar, junto con los Coordinadores, los diferentes servicios que se realizarán durante la Misión.
c) Animar, apoyar, insistir, para que se realicen correctamente las diferentes comisiones y servicios que se han delegado en la fraternidad.
d) Precisar, según las políticas misioneras, el horario de la fraternidad y sus actividades.
e) Cuidar, en particular, hora de acostada y levantada, oración y evaluación en la noche.
f) Ser, y ser aceptado por la fraternidad, como el último responsable de la vida y de la proyección de servicio de la fraternidad.
4. El o los Asesores Adjuntos:
Son adultos o jóvenes universitarios que coadyuvan en la tarea del Asesor General.
Participan lo más posible en la preparación de la Misión.
Las funciones del Asesor Adjunto son, en particular:
a) Apoyar al Asesor General: con el consejo, la oportuna información con el reemplazo cuando se requiere, la respuesta genesora en emergencias.
b) Apoyar a la Fraternidad:
- Con la amistad brindada como adulto a los jóvenes.
- Compartir su experiencia: de vida, de la pedagogia, de la catequesis y liturgia, de manualidades...
- Escuchar problemas, aconsejar, buscar junto con el joven la solución.
- Apoyar al Asesor General, en particular para que se observe el "toque de queda" por la noche y la hora de la levantada al inicio del día.
c) Su apostolado con la gente:
- Visitar familiares, como todos los Misioneros, pero en cuanto sea posible cambiando de bina del visiteo.
- Atención preferencial a los adultos, a los matrimonios, personas con problemas.
Todo Asesor, pero en particular el Asesor Adjunto, cuida no quitar al joven misionero la oportunidad de realizar lo que le corresponde. No toma su lugar, ni en la cocina, ni en los trabajos de limpieza, ni en la catequesis, sobre todo de niños, ni en la liturgia. El Asesor ayuda colabora, se inserta en la vida de la Fraternidad, pero no toma el lugar del Misionero. Su labor es la de esta pendiente y ayudar a quien lo necesita.
Asi, gracias a la generosa participación de tantos adultos, podemos, con gran satisfacción, prestar este valioso servico a la Iglesia mexicana, a nuestra Patria, especialmente en sectores menos favorecidos.
2,000 jóvenes aproximadamente, 180 adultos lasallistas, estaremos en esta Semana Santa, sirviendo al Señor Jesús en 80 pueblos de: Baja California, Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco y Guerrero. Quiera el Señor bendecirnos y suscitar de entre tantos jóvenes numerosas vocaciones a la vida consagrada.
Hno. Lorenzo González Kipper
Pastoral Distrital.
Revista La Salle en México, Feb 1991, pp. 40-43
MISIONES DE SEMNA SANTA 1992
Revista La Salle en México, May 1992, pp. 33-36
Reuniones semanales, reuniones por la tarde y por la noche, días enteros de preparación. Búsqueda de Asesores, determinación de Coordinadores, formación de Pastoralistas, mil detalles a prever... y luego la famosa economía, siempre problemática, y además la transportación, cada vez más laboriosa.
Y lo más importante, orar y educar a los jóvenes en la oración. Ayudarles a tomar conciencia, a dar pleno sentido cristiano y lasallista a la gran obra que
Se disponen a realizar.
Tal fue nuestro empeño, una vez más, para preparar estas acciones tan significativas distritales que son las misiones de Semana Santa, los Campamentos de Servicio y el Campamento Vocacional de Parmenia.
Es ya nuestro año décimo primero en esta intensa acción misionera y vocacional.
Las Estadísticas son siempre más impactantes y estimulantes.
Campamentos de Servicio:
San Nicolás Tarimoro.
Regio Contry................................. Paso de Tarimoro.
San Juan........................................ La Tinajera.
Guadalajara.................................... Quirino
Lagos de Moreno........................... Cucarachas
Matamoros..................................... Haluco, Agua Blanca y San Rafael.
Acapulco: ..................................... Palo Dulce y la Ciénega del Pastor
San Juan de los Lagos: .................. El Valle y San José del Valle
- Los HH. Postulantes prestaron su servicio misionero en la Víbora, cerca de Degollado Jal.
Misiones de grupos juveniles
JALISCO (13 pueblos)
TAMAULIPAS: (15 Pueblos)
Matamoros
La Verdolaga................................. 15
El Caracol...................................... 13
La Joya del Maguey....................... 13
Las Antonias.................................. 13
La Joya de Herrera......................... 13
El Aguacate................................... 17
Calabacillas.................................... 18
En total 102 Misioneros en 7 pueblo.
Cd. Victoria Juvenil y Prejuvenil
San Vicente.................................... 15
La Unión....................................... 14
La Mesa de la Libertad ................. 11
La Marcela..................................... 11
Estanque de los Eguía y
Estanque de los Uvalle .................. 12
Eduardo Benavides ....................... 18
San José del Llano ........................ 27
81 Misioneros, 27 de Campamento de Servicio, atendiendo 8 Pueblos.
NUEVO LEON (14 Pueblos)
- 10 Pueblos, en los alrededores de Doctor Arroyo fueron atendidos por alumnos y exalumnos del Instituto Regiomontano. (San Vicente, Acuña, La Lajita, San Antonio...)
4 por alumnos del Colegio Regiomontano Contry: Trinidad, Potrero Redondo,
COAHUILA (10 Pueblos)
-9 atendidos por los jóvenes del Colegio Ignacio Zaragoza: San Isidro, La Paz, La Noria.
- 1 por el Grupo Prejuvenil del mismo Colegio.
CHIHUAHUA (16 Pueblos)
- Los Grupos Prejuveniles de Chihuahua, Gómez Palacio y del Instituto
Regiomontano de Monterrey atendieron 5 pueblos.
- Alumnos y exalumnos de La Salle de Chihuahua así como exalumnos que
estudian en la Universidad Iberoamericana de Torreón atendieron los otros 11 pueblos Chocachi, Nopalera, Aguacaliente, El Cuervo, Cajurichi, Huévachi, Memelichi, Yoquibo, Yepachi, Gozogachi y Pilar de Moris
SONORA (8 Pueblos):
- Hermosillo :
Sásabe 18
Oquitoa 26
La Reforma 20
La Sangre 30
Sáric 25
Cerro Prieto (Prejuvenil)
- Cd. Obregón:
La Quema
Guadalupe
Santa Ana
Yécora
Santa Rosa
Maicoba.
BAJA CALIFORNIA:
Tijuana:
El Tecolote, el Trincherazo,
El Panamericano.
DURANGO
Cd. Obregón ULSA:
La Victoria 20
Santo Domingo 15
Durango
Mil Diez 22
San Esteban 19
Regocijo 20
Guadalajara :
La Campana 13
Las Adjuntas 7
Mesa de San Pedro. 15
Gómez Palacio :
Cóscate 14
El Carrizo 18
Las Higueras 10
San Isidro 20
Campamento 14
Corralitos 28
El Molino 13
Los Naranjos 14
Quebrada 13
Tierra Blanca 12
Ibero de Torreón:
Paso del Cuervo 20
Santa Lucía Llano Grende 20
Lagos de Moreno:
Cebollas 23
Monclova:
Banderas del Aguila 26
Borbollones 17
Coyotes 25
Neveros 18
Navajas (Prejuvenil)
Artículos (Prejuvenil)
Purísima (Prejuvenil
Regiomontano Contry
Encinal Llano Grande 16
Instituto Regiomontano Chepevera
Agua Caliente 15
Jagueyes 18
Jocuixtle 22
La Peña 23
La Puerta 18
Pueblo Nuevo 20
San Jerónimo 18
Zapote 22
CESLAS
Pie de Cuesta 14
SALTILLO
Chavarría Nuevo 16
Chavarría Viejo 23
Coscomate 14
El Oso 8
El Palmar 8
El Valle de la Bufa 10
Encinal, P.N. 8
Golondrinas 20
La Palma 8
Lagunas 8
Santa Lucía P.N. 24
TORREÓN
La Soledad 12
Los Bancos 16
Marraneras 9
Paso de Piedra 13
Pino Gordo 20
San Antonio de Animas 8
San Antonio y anexos 12
Alférez 16
Total 875 misioneros, 12 Delegaciones y 57 poblaciones atendidas.
Además PARMENIA, con su excelente Equipo de Hermanos animadores y sus dos Tandas de Campamento con 52 y 45 integrantes respectivamente.
Como resumen estadístico pudimos ofrecerle al Señor a su Iglesia, en este 500
aniversario de la Evangelización de América un servicio de Semana Santa que abarcó:
123 pueblos atendidos por Jóvenes y
17 por los Campamentos de Servicio.
Además 2 Campamentos Vocacionales con una participación de 97 niños.
En las Misiones y Campamentos de Servicio participamos alrededor de 2500
"Embajadores de Jesucristo y Ministros de su Palabra".
Por todo ello alabamos y agradecemos al Señor y renovamos nuestra vivencia de opción preferencial por los pobres en nuestro Distrito.
Al visitar los diferentes Pueblos de la Sierra y enriquecer mi reflexión con otros Hermanos que prestaron el servicio de Pastoralistas, varios puntos nos parecieron importantes para ofrecerlos a la reflexión y a la evaluación de nuestro empeño de crear fraternidades misioneras en Semana Santa.
Entre los principales puntos a evaluar presento los siguientes:
1. La oración de la mañana:
-¿Logramos que sea profundamente acorde al espíritu de la Liturgia que se vive ese día de la Semana Santa?
- ¿Logramos educar en la oración mental al estilo de S.J.B.S. ?
2. Los alimentos:
¿Desayuno y cena favorecen efectivamente la vivencia de la fraternidad? ¿Se acató el principio de que no se vaya a desayunar ni a cenar fuera de la fraternidad, también por atención a la pobreza de la gente ?
3. Visitas familiares:
¿Se dieron temas diarios tanto de promoción humana como de evangelización, para las visitas ? ¿Se repasó lo que se estudió el día anterior en la Catequesis?
¿Se visitaron diariamente todas las casas? (¿Aún el último día ?)
¿Se descubrieron problemas o necesidades específicas del pueblo y se pusieron en común en la fraternidad?
4. Catequesis:
¿Se atendieron las necesidades de la población? ¿Se siguieron los temas
previstos?
5. Fiesta popular:
¿Se logró una amplia participación y protagonismo por parte de la gente del
Pueblo o simplemente los Misioneros actuaron y la gente fue espectadora?
¿El número presentado por los Misioneros fue de simple diversión o
llevaba mensaje de liberación?
6. Atención a los jóvenes hombres:
¿Qué actividades fueron dirigidas especialmente a ellos?
¿Se logró su participación e interés ?
7. Las Celebraciones Litúrgicas:
¿Fueron prioritarias en la vida de la misma fraternidad misionera ?
¿El Pastoralista fue atento y previsor?
Y en particular se logró
-La alegría en la recepción de Jesús entrando a Jerusalén.
La vivencia por parte de todos los Misioneros del lavado de manos y de pies
La adoración nocturna, organizada y vivida por la fraternidad junto con los
diferentes grupos de Catequesis: parvulitos, niños, niñas, perseverantes, jóvenes,
- La participación vivencial del Via Crucis en la que también gente del pueblo es
invitada como actor.
Gran solemnidad para la Celebración Pascual fuego, cantos, lecturas con
participación del Pueblo y de la fraternidad.
8. Evaluación de la noche :
¿Ayudaron a tomar profundamente conciencia de sí mismo, de la fraternidad, del pueblo, de la presencia de Dios?
¿Se evitó la desvelada excesiva?
¿Se aseguró la levantada a las 7h 00?
9. Evaluar el protagonismo y el entendimiento entre Asesores y Coordinadores:
¿Hubo atención intencionada para lograr la buena marcha de la fraternidad
-¿Se logró el buen entendimiento y el enriquecimiento mutuo entre Asesores
y Coordinadores?
-¿Cumplió cada uno con su papel ?
Que estos temas nos ayuden a seguir educando a nuestros jóvenes ya prestar cada año mejor servicio a los Pueblos que amablemente nos invitan.
Hno. Lorenzo González Kipper.
Pastoral Distrital
Revista La Salle en México, May 1992, pp. 33-36
Revista La Salle, Junio 1992, pp. 31 a 42
ESTUDIO Y REFLEXIONES SOBRE LA OBRA EL SALTO
En enero pasado el Consejo de Distrito nos pidió a tres Hermanos Pedro Córdoba, Jorge García A., y un servidor, que presentáramos un estudio para fijar los puntos del Convenio con la Prelatura de El Salto, los Objetivos de la Obra que queremos abrir en esa localidad.
Quisimos fundamentar las ideas que al Consejo en un amplio estudio de la realidad del lugar y de la Prelatura. Esta es la síntesis de dicho trabajo.
1. LA PRIMERA EVANZACION DE LA REGION
El territorio de la actual Prelatura de fue evangelizado desde los inicios de la Colonia. Los habitantes de estas tierras se agrupaban en tres grandes Acaxees, , Xiximíes y Tepehuanes. Cuenta el P. Gonzalo Tapia: «Es gente mediana de cuerpo, bien agestada ... tan blancos que parecen mestizos. Son muy ágiles, alegres y risueños .... no son huraños, ni esquivos, ni melancólicos, sino liberales, largos y atrevidos ... con muchos adornos en las narices, orejas, cintura y piernas. Son de muy buen entendimiento y memoria. Algunos aprenden las oraciones en un día." (Manual de Historia de Durango, de Pastor Rouaix).
Los Acaxees eran alegres, afables, cariñosos y fieles dentro de su propia tribu. Pero fieros y arteros frente a sus enemigos. Sus principales vicios eran la borrachera y la superchería. Su principal diosa era un idolillo cabeza de mujer llamado Topia.
Los Xiximies eran antropófagos y devoraban con júbilo a sus enemigos acérrimos: los Acaxees. Al llegar los Españoles trataron de dominarlos con la ayuda de los Acaxees. La lucha fue larga y difícil ya que los Xiximies vivían en lugares muy escabrosos.
Los Tepehuanes: recibieron al principio a los Conquistadores europeos con tranquilidad. Negociaron con ellos, aceptaron o aparentaron aceptar la religión católica. Sin embargo, las exigencias abusivas de trabajo en las minas que los españoles les imponían los exasperaron. A esto se añadió la fuerte influencia de los Hechiceros. En 1616 la nación tepehuana se sublevó violentamente contra el Gobierno de la Nueva Vizcaya. 200 españoles y 200 negros o mulatos murieron. Fueron sacrificados también ocho de los principales Misioneros Jesuitas.
LOS PRIMEROS MISIONEROS.
- Crónicas antiguas señalan que desde 1527 conquistadores misioneros llegaron a la Sierra de Topia. Provenían de la Nueva Galicia. Los enviaba Nuño Beltrán de Guzmán.
- Hacia 1556 o 1557 Fray Diego de la Cadena, franciscano, acompañado por el lego Lucas, después de iniciar un Convento en Nombre de Dios, pasó a evangelizar los llanos del Guadiana.
- Los franciscanos establecieron hacia 1563 un Convento en la recién fundada Villa de Durango y desde allí irradiaban para llevar la Palabra de Dios a las serranías, especialmente al Valle de Topia y a los Tepehuanos.
- Los misioneros reunían a habitantes en los pueblos formados por los Conquistadores alrededor de los minerales. Se esmeraban por hablarles en su propia lengua.
- Para evangelizar tan amplio territorio los Franciscanos solicitaron desde 1572 y obtuvieron la ayuda de Jesuitas, Dominicos y Agustinos.
- Después de apaciguados los Tepehuanos la Sierra vivió una época de paz y de evangelización. De 1630 a 1767 la fe se extendió y se enraizó en los corazones. Los centros misioneros se multiplicaron.
- En 1767, al ser suprimida la Compañía de Jesús en México el número de misioneros decayó sensiblemente. El área quedó desde entonces atendida por eventuales valientes misioneros que llegaban de Durango o de Culiacán.
- La independencia y subsecuentes intentos de busca de estabilización de la nación afectaron notablemente el avance hacia la madurez cristiana
- En 1978. un análisis pastoral reconocía en la Prelatura una población apenas iniciada en la fe cristiana, tal o peor quizás, que en tiempo de la Colonia. Y sin embargo sus rústicas capillas, sus prácticas religiosas, sus convicciones que, aunque poco ilustradas, resisten los embates del tiempo y de la propaganda de las sectas, son signos de fe ancestral profundamente arraigada.
2. PRESENCIA CARMELITANA.
En 1964 los Padres Carmelitas aceptaron responsabilizarse de la evangelización del territorio norte del Estado de Durango. La Santa creó una Delegación dependiente de la Diócesis de Mazatlán.
En 1967 la Delegación comprendía las Parroquias de Tamazula, Topia, Canelas, San Juan de Camarones, Los Remedios, Tayoltita, San Miguel de Cruces y Otáez.
3. ERECCION DE LA PRELATURA
Con el deseo de dar una personalidad propia a esta área, la Delegación Apostólica determinó en 1968 formar con este territorio de la Diócesis de Mazatlán y con el Municipio de Pueblo Nuevo, de la Arquidiócesis de Durango, la Prelatura de El Salto.
El 8 de Diciembre de 1973, S.S. Pablo VI nombró primer Obispo de la Prelatura a Mons. Francisco Medina Ramírez, entonces Administrador Apostólico desde 1968.
4. SITUACION ACTUAL LA PRELATURA
La Prelatura de El Salto comprende la vertiente occidental del Estado Durango. La zona se caracteriza por su terreno fuertemente accidentado, pésimas vías de comunicación y una gran dispersión de la población.
El actual Obispo de la Prelatura es Mons. Manuel Mireles Vaquera. Él reemplazó en Octubre de 1988 a Mons. Medina cuando este último fue llamado por el Señor.
El P. José Anaya Rodríguez, principal promotor de la presencia lasallista en la Prelatura, es el Vicario General, además de ser el Párroco de El Salto.
La Prelatura comprende 13 Parroquias con una extensión total de 28,491.67 Km2, 17 sacerdotes la atienden: el Sr. Obispo, 12 Párrocos, el Rector del Seminario Menor, el Capellán de Catedral y dos sacerdotes que prestan un servicio temporal.
5. SITUACION ECONOMICA
Principales fuentes de ingreso: minería, explotación de la madera, ganadería, agricultura, comercio, cultivo y venta de enervantes.
Modos de organización para obtener ingresos: Compañías mineras y empresas madereras particulares y ejidales. El trabajo de los hombres es sobre todo la agricultura, el comercio, y trabajo como gambusinos.
Los principales productos de la Sierra son los metales preciosos y la madera. Y en menor escala los productos agrícolas: maíz, frijol, la avena y otros cereales, así como papa, aguacate, árboles frutales, bayza, hongos, café, árboles frutales; y los animales domésticos.
Las campañas contra los estupefacientes han afectado los huertos familiares, ya que los elementos químicos empleados han destruido también los árboles frutales.
El poder adquisitivo del dinero es bajo por los altos costos de transportación de la mercancía: en avioneta, en mulas para los lugares más lejanos, y en camionetas para los que se llega por brecha.
Los principales gastos de la gente son: alimentos, salud, alcoholismo, compra y reparación de vehículos, transportación, armas, bailes, y algunos gastos escolares.
6. SITUACION SOCIAL
- En la Prelatura sólo El Salto tiene una población de 65,000 habitantes. La Ciudad, P.N. es la segunda concentración y tiene sólo 5,000 habitantes. Topia, Vencedores, Tayoltita y Llano Grande llegan a los 3,000habitantes. Las demás poblaciones importante alcanzan un promedio de 1000 habitantes.
- Aunque la mayoría de la población es de clase humilde (campesinos, obreros, empleados, gambusino) existe también un pequeño grupo social de altos recursos económicos. Comprende a aquellos que se dedican a la compra-venta de enervantes y al contrabando así como los grandes comerciantes, algunos ganaderos, los directivos de empresas particulares y algunos políticos.
- Llama la atención la fuerte emigración de mucha gente de la Sierra hacia poblaciones del norte del País y hacia los Estados Unidos. De allí que numerosas casas estén abandonadas y muchas familias cuyos miembros viven ya lejos dejan sólo una o dos personas que están pendientes de la casa y pequeñas posesiones.
- La organización familiar es matriarcal. El rol del hombre parece limitarse, en muchos casos a procrear y a mantener económicamente… y más o menos, la familia.
- El adulterio es frecuente. En muchos pueblos y rancherías mismo hombre vive con dos o tres mujeres…
- En muchos pueblos las madres solteras procrean hijos de diferentes padres.
- En general es bajo el interés por la educación de los hijos.
- Frecuentemente los padres ven en los hijos mano de obra gratuita en beneficio de la familia.
- El muchacho se hace independiente hacia los 16 años y la joven se va con el hombre desde temprana edad (14-15 años). Para muchas parejas el amasiato es su estado de vida normal.
- La violencia es frecuente: celos, venganzas y sobre todo cuando interviene el consumo del alcohol se producen frecuentes riñas y asesinatos. Este ambiente de inseguridad y de violencia se exaspera con la producción y venta de la droga.
- Las distracciones populares son: deporte, carreras de caballos, peleas de gallos, bailes públicos, (en el Salto hay dos Discotecas), televisión y video, cine, billares, cantinas, varias de ellas clandestinas, prostíbulos.
7. SITUACION RELIGIOSA
- Entre 90 y 95 % de los habitantes se consideran aún hoy católicos, a pesar de la persistente presión de sectas protestantes y de los Testigos de Jehová.
- La participación sacramental en las Parroquias oscila alrededor de un
- La comunidad cristiana manifiesta su vida en su religiosidad popular: fiestas patronales, de Semana Santa, Navidad.
- Hay profunda sinceridad y unidad de fe en muchas familias.
- El movimiento de los Cruzados está enfervorizando varias Parroquias de la Prelatura.
- Los misioneros lasallistas han participado en la labor de evangelización desde 15 años y en particular la Semana Santa desde 1982.
7.1 Logros Religiosos alcanzados durante primeros 25 años de la Prelatura (1968-1993):
- Formación de 14 sacerdotes, de los cuales 13 están en servicio activo.
- Seminaristas: cuatro teólogos, 4 filósofos, 30 en el Seminario menor (5 en Preparatoria, 22 en Secundaria)
- Cada año se hace uno o varios preseminarios con más de 35 participantes de la mayoría de las parroquias.
- Equipo de radiocomunicación interparroquial (12 radios).
- Escuela católica de comercio en Topia (25 generaciones).
- Dispensarios médicos en varias Parroquias,
- Fundación y construcción Convento de Religiosas Carmelitas de clausura.
- Fundación de una Congregación de Religiosas: "Hermanas Misionerasdel Espíritu Santo".
- Surgimiento y fortificación de varios movimientos de vida cristiana y de apostolado: Cruzados, Obreros del Evangelio, Cursillistas, Coalición hispana, Fraternidades o Fraternidades de base en El Salto.
- Multiplicidad de Misiones realizadas a Sierra por carmelitas seglares, religiosas, jóvenes lasallista, gente de los mismos pueblos que va de misión a lugares lejanos y más pobres.
- Cursos para Evangelizadores.
- Construcción del Centro Cultural y La Victoria, cuya primera etapa fue concluida por el P. José Anaya R. en 1991 y que será animada por la Comunidad de Hermanos de las Escuelas Cristianas.
- Elaboración de un Plan global de desarrollo y de evangelización a la Prelatura.
- Previsión de la celebración de los 25 de la Prelatura.
Accidentes Dolorosos
- En Topia murieron dos Religiosas Carmelitas al estrellarse e incendiarse el avión en el que viajaban.
- En Tayoltita el P. Salvador Rivera se accidentó y quedó inválido de por vida.
- En el Cantil el P. Javier Espinoza de Monteros se desbarrancó y quedó gravemente lesionado.
Principales carencias actuales desde el punto de vista religioso y educativo.
a) Muy limitado número de Sacerdotes.
b) Inexistencia de Centros de Educación Católica, con excepción de la Escuela Comercial en Topia.
c) Analfabetismo generalizado. Falta de Maestros y falta de continuidad del Maestro que fácilmente se ausenta o ya no llega a los pueblos.
d) Vicios, apatía religiosa por parte de muchos jóvenes.
e) Acecho por parte de las Sectas protestantes y de los Testigos de Jehová.
f) Falta general de formación religiosa.
g) Débil estructuración de la vida eclesial en loe poblados de la Sierra.
h) Pésimas vías de comunicación.
i) Carencia o clara insuficiencia de servicios de luz, agua potable, drenaje, teléfono.
j) Seria contaminación ambiental en las poblaciones. Letrinas antihigiénicas.
k) Falta seguridad pública. Posesión ilegal de armas.
l) Explotación indiscriminada del bosque. Nula dirección técnica. Falta de educación para optimizar los ricos recursos de la Sierra.
m) Grupos económicamente poderosos, industriales o políticos que organizan el trabajo de la Sierra y su explotación para su propio provecho.
n) Alcoholismo.
o) Producción de enervantes. Venta. Inicia el consumo de los mismos.
p) Corrupción política. Injusticias y arbitrariedades por parte de autoridades judiciales o federales.
q) Asesinatos, venganzas frecuentes.
r) Faltan fuentes de trabajo.
8. RESPUESTA LASALLISTA
"Impresionados por la situación de abandono de los hijos de los campesinos y de los pobres" los Lasallistas descubrimos, a la luz de la fe, la Misión de Semana Santa, como primera respuesta al llamado del Señor.
Atentos a las necesidades educativas de la población que aspira a tener conciencia de su dignidad de personas y de hijos de Dios y exigen que se les reconozca, los Misioneros lasallistas, desde 1982 crearon un programa de Promoción humana y de Evangelización, con miras a colaborar en la extensión del Reino de Dios en la Sierra de Durango.
Acompañó a este Programa la serie de Cursos para los Evangelizadores de la Sierra, que Hermanos de las Escuelas Cristianas han ofrecido en El Salto a numerosos Catequistas tanto en Verano (una semana, como en tiempo de Adviento (tres días). Estos Cursos se han venido impartiendo desde 1985.
8.1 Trámites con miras a la aprobación del proyecto da Centro Cultural y Social La Victoria.
El 19 de Septiembre de 1987 el Cura, José Anaya Rodríguez, envió una primera carta al Hno. Visitador Everardo Márquez para informarle sobre la construcción del Centro Cultural y Social la Victoria.
Un año más tarde 1988, de nuevo el Sr. Cura José Anaya R. envía al Visitador y a su Consejo una carta fechada el 8 de Diciembre de 1988, en la cual solicita formalmente el envío de cuatro o cinco Hermanos a El Salto para "Formar agentes de Pastoral, de acuerdo con la nueva línea de Evangelización".
La carta viene firmada también por el Sr. Obispo D. Manuel Mireles Vaquera.
El Hno. Visitador respondió con carta fechada el 18 de Marzo de 1989
"Vemos que la labor de formación esta área es muy necesaria, pero por desgracia carecemos de personal... Esperemos que el Señor nos siga bendiciendo con vocaciones y si mejoran las condiciones actuales, volveremos a revisar esta decisión."
El 23 de Octubre de 1990 el Sr. Cura vuelve a la carga. Reitera su petición. “Esperando lograr en ocasión una respuesta favorable de parte de esa benemérita congregación de Hermanos Lasallistas".
La respuesta está fechada el 15 de Febrero de 1991: “Ténganos paciencia”.
En Noviembre de 1990 el Sr. Obispo Mireles y el Sr. Cura José Anaya viajan a Monterrey N.L. donde se entrevistan con el Hno. Visitador Everardo Márquez, reiterar su solicitud.
El 10 de Julio de 1991el Sr. Obispo, Mireles Vaquera, Prelado de El Salto envía una breve e insistente carta solicitando la apertura de una Comunidad en El Salto.
El 16 de Julio de 1991, fiesta de nuestra Señora del Carmen, envían una nueva solicitud el Sr. Obispo Manuel Mireles Vaquera y el Sr. Cura José Anaya Rodríguez. En ella se "justifica" la apertura del Centro, se definen sus Objetivos, sus Destinatarios, y los Medios que se sugiere para lograr los Objetivos, así como los aspectos económicos y las fechas de inicio.
La nueva propuesta es analizada por el Consejo del Distrito México Norte en su 5a. Sesión del período 1990-1993, el 20 de Septiembre de 1991:
"Considerando que su petición ha sido reiterativa y de que exponen motivos fundamentados:
a) de que el Distrito se comprometió a abrir una obra para gente necesitada durante el trienio 1990-93 (Acuerdo 3.3 VII Capítulo Distrital),
b) de que es una obra vista con cariño por muchísimos Hermanos que han tenido alguna experiencia misional en Semana Santa,
c) que quiere un gesto de entrega al necesitado en este Año del Tricentenario del Voto Heroico
Se llegó al Acuerdo, por unanimidad, de que 'Se abrirá una Comunidad de Hermanos en El Salto, Dgo., en Agosto de 1992."
Esta decisión fue dada a conocer tanto al Sr. Obispo Manuel Mireles Vaquera, como al Sr. Cura José Anaya R., en carta fechada el 24 de Septiembre de 1991. En ella se les comunica la aprobación del establecimiento de una Comunidad de Hermanos en El Salto, Dgo. "para desarrollar labores de Educación y formación Catequística, así como de Pastoral juvenil." Firma el Hno. Everardo Márquez Padilla, Visitador.
9. PROPUESTA DE OBJETIVOS PARA EL CENTRO CULTURAL Y SOCIAL LA VICTORIA:
9.1 Proporcionar educación cristiana, especialmente a los Jóvenes (15 a 25 años):
- Concientizándolos de la dignidad, valores y derechos de la persona humana.
- Elevando su cultura humana y cristiana.
- Suscitando su participación activa en su proceso educativo, y su proyección apostólica y social.
- Fomentando su sentido de solidaridad y compromiso en favor de la sociedad.
9.2 Favorecer el surgimiento de comunidades juveniles y de adultos en las que
- Se crezca en la fe y en el Señor.
- Se viva en comunión y participación.
- Se forme y se viva el compromiso apostólico que responda a las necesidades de la población.
- Se integre un fuerte sentido eclesial, dentro de la Pastoral la Prelatura.
9.3 Formar evangelizadores que como enviados del Obispo en los pueblos y rancherías de la Sierra:
- Formen comunidades de fe servicio.
- Fortalezcan la fe del pueblo y apoyen las celebraciones cristianas.
- Colaboren en la instrucción religiosa y en la fundamentación de las convicciones cristianas de la población.
LAS POSIBLES LINEAS DE ACCION DE LA COMUNIDAD DE EL SALTO.
10.1 Insertarse en la realidad educativa y eclesial local para:
- Ser sensible a las necesidades educativas y religiosas de la población.
- Suscitar la comunión y participación del mayor número posibles de personas en el Proyecto evangelizador del Centro:
- Ejerciendo el magisterio en alguna Escuela oficial del lugar.
- Participando en la vida y animación de grupos juveniles.
10.2 Ser animadora de Comunidades lasallistas comprometidas en servicios educativos:
- Suscitando la participación y el compromiso de seglares, religiosas, sacerdotes, en Comunidades de fe y de servicio educativo dentro y fuera del Centro.
- Asesorando las Fraternidades juveniles en su crecimiento en la fe y en su servicio a los pueblos y rancherías de la Sierra.
10.3 Responder a necesidades de educación humana y cristiana de la población:
- Ofreciendo el servicio de una Secundaria abierta para jóvenes y adultos.
- Creando cursos y talleres de superación personal y capacitación para el trabajo.
- Propiciando la formación cristiana de todos los alumnos, por el ambiente cristiano y lasallista que vive el Centro y los cursos específicos de Educación de la Fe.
- Brindando una atención especial a Maestros católicos y no católicos de Escuelas de El Salto.
10.4 Formar Agentes de Pastoral en la Prelatura:
- Ofreciendo cursos sistemáticos de cristiana y de capacitación apostólica para Agentes Pastoral.
- Organizando Seminarios cortos y retiros.
- Asegurando el seguimiento de los Agentes de Pastoral en su apostolado
10.5 Coordinar servicios educativos y evangelizadores en favor de la Prelatura:
- Coordinando las Misiones Lasallistas de Semana Santa y de otras épocas del año.
- Invitando a miembros de la Familia lasallista distrital para impartir sesiones de profundización y otros apostolados.
- Participando en organismos eclesiales de educación y de evangelización.
10.6 Asegurar el autofinanciamiento del Centro y de la Comunidad.
sin deterioro de la gratuidad.
- Animando la creación y entusiasmo de un Patronato.
- Siendo creativos en la búsqueda de apoyos económicos en favor del Centro y de la vida de la Comunidad.
- Posible el trabajo de los mismos Hermanos en otros centros educativos.
Esas son algunas de las ideas que se presentaron para ser analizadas por el Consejo de Distrito y posteriormente por quienes asignados para llevar a cabo el servicio lasallista en favor del Pueblo de Dios en la Prelatura de El Salto.
Que Juan Bautista de la Salle interceda ellos para que todas sus decisiones y acciones sean para la mayor gloria Señor.
Sintetizó
Lorenzo González Kipper, Pastoral Distrital. 1992
Revista La Salle en México, Sep 1992, pp. 27-30
ERECCION DE LA NUEVA COMUNIDAD
EN EL SALTO, PUEBLO NUEVO, DURANGO.
El Consejo General aprobó por unanimidad en su sesión del 25 de Enero de 1992 la solicitud de nuestro Consejo de Distrito relativa a la apertura de la Comunidad de El Salto, P.N. Dgo.
El Hno. John Johnston, Superior General ratificó este voto "felicitando al Hno. Everardo Márquez y a todo el Distrito por esta hermosa iniciativa tan fiel al espíritu lasallista y a las directivas del último Capitulo General." (Carta del
25 Ene 92)
El Hno. Visitador Everardo Márquez aceptó la sugerencia del Sr. Cura José Anaya Rodríguez de que dicha erección se realizara el Sábado 15 de Agosto de 1992, fiesta de Nuestra Señora de la Asunción.
La Prelatura del Salto envió a todas las Comunidades del Distrito y al Hermano Visitador de México Sur invitación para participar en la apertura de la nueva Comunidad.
A las 12h 00 del 15 de Agosto, los invitados muy puntuales, estaban congregados en el lugar señalado por el Sr. Cura Anaya: entrada al Pueblo, al lado de la curva de la carretera Durango Mazatlán Km 100, allí estaban :
- El Sr. Obispo, D. Manuel Mireles Vaquera, Prelado de El Salto.
- El Sr. Cura, D. José Anaya Rodriguez, Vicario General.
- El Padre Tomás, carmelita de la Iglesia de Fátima de Durango.
- Los PP. Carlos Soto Ortega, Rector del Seminario de El Salto, Miguel Garcia Dávila, cura de la Parroquia de San Miguel de Cruces, Juan Pablo de la Torre Ledesma, Capellán del Catedral del Salto.
Las Comunidades del Colegio Guadiana, del Instituto Francês de la Laguna, del Aspirantado Mayor y los 14 Aspirantes, 3 Postulantes nuevos y Hermanos de Monclova, Chihuahua y Casa Central.
- Acudió igualmente la Mtra. Ma. Elena Arrese, Directora del Colegio De La Salle de Matamoros, Tam.
- Estaba presente la Comunidad de las Hermanas Misioneras del Espiritu
Santo
Además de una numerosa participación del El Salto, estaban presentes grupos, muchos con sus mantas de "Bienvenida" de: Mil Diez, La Campana, Las Adjuntas, Chavarría Nuevo, Golondrinas, Pino Gordo, Santa Lucía P.N.. Coyotes, Llano Grande, Cebollas, La Peña, Jagüeyes, Corralitos, Pueblo Nuevo, Carrizo, Naranjos, Molino, Quebrada, Campamento y Rancho Mancinas, vecino del Cóscate.
- Se distinguían también las jóvenes, uniformadas de blanco y negro, del grupo Unidad Hispana y el grupo de Obreros del Evangelio que animaban los cantos.
-Un nutrido grupo de jóvenes de Saltillo y algunos de Torreón, así como la
familia Maldonado Torres, representaban al movimiento entero distrital de misiones lasallistas.
- Banda de música popular y banda de guerra estaban allí también presentes.
Esta gran comunidad de 200 o 300 personas, sin importarle demasiado ni charcos, ni lodo, ni el sol de medio día que comenzaba a calar, ni lluvia que de repente se hizo amenazadora, esperaba con rezos, porras, exhortaciones, cantos, música de la banda y marchas de la banda de guerra, primero con mucha serenidad, luego con cierta impaciencia, la llegada de los "Corredores".
Pues efectivamente, desde Coyotes venían corriendo alrededor de 50 deportistas, abriendo paso al carro alegórico de San Juan Bautista de la Salle y al que conducía al Hno. Visitador Everardo Márquez y a los Hermanos de la Nueva Comunidad.
La carrera comenzó "un ratito" después de la hora prevista. La distancia, sin ser excesiva, de alrededor de 10 Km era suficiente para entretener
La espera parecía ya larga una hora pero el grupo continuaba rezando, cantando y escuchando música y creciendo en paciencia. Al Salto, sobre todo por ser sábado a medio dia, llegaban autobuses, carros, camionetas, camiones, troceros, tropezaban con el conato de bloqueo impuesto por la multitud congregada,
y que los agentes de tránsito lo intentaban solucionar.
Gracias a ello así muchos se enteraron y corrió la voz por la Sierra: algo importante está sucediendo. Si, muy importante. Los Lasallistas llegaron a instalarse en El Salto.
Prolongado aplauso al recibir, por fin, a los corredores que anunciaba la
sirena de los bomberos La mayor ovación al carro alegórico de San Juan
Bautista de la Salle y a los Hermanos fundadores que llegaban.
Tras ellos se encaminó la procesión.
La calle de entrada al Pueblo quedó invadida. Para entonces eran alrededor de 350 personas. Comerciantes y campesinos llegados al Salto a sus compras sabatinas se unían con asombro y respeto a cantos y rezos.
Intentando evitar charcos y lodo, popular procesión lentamente atravesó el pueblo, dirigiéndose primero hacia la Plaza principal, luego a la via del tren, frente a la Escuela Hermenegildo Galeana y atravesando el Tianguis de fin de semana, se encamino hacia la estrecha, escarpada y maltrecha callezuela que lleva a Catedral.
Sillas y reclinatorios especiales fueron colocados frente al altar para el
Hno. Visitador Everardo Márquez y para los tres Hermanos fundadores de la Comunidad :
Hno. Pedro Córdoba Concha (Hno. Víctor), Director.
Hno. Pedro Vela Rodríguez y
Hno. Francisco Barba Arámbula.
Solemne concelebración presidida por el Sr. Obispo Manuel Mireles y
acompañado por el Sr. Cura Anaya y otros cinco sacerdotes.
El templo bellamente adornado con flores, carteles y mantas de bienvenida de los pueblos daba la tónica de la alegría del pueblo sencillo.
Un grupo musical, con violines, contrabajo y otros instrumentos de cuerdas apoyaron el canto de la asamblea.
Deportistas, banda de guerra y gente llenó el templo. Los celebrantes debieron hacerse camino entre la muchedumbre para llegar hasta el altar.
Eucaristía vivida, participada, llena de alegría y agradecimiento al Señor, por la llegada de la comunidad lasallista.
Durante la homilia el Sr. Obispo dio bienvenda oficial, expresó las carencias del pueblo y de la Prelatura así como sus anhelos y esperanzas.
Consideró un inmenso don de Dios la nueva Comunidad de Educadores religiosos que llegaba al Salto para responder a una gran necesidad de educación cristiana de niños y jovenes víctimes de la ignorancia y acechados por la vagancia y por multiples vicios
En el ofertorio representantes de los Pueblos de la Sierra dieron la bienvenida a los Hermanos y simbólicamente les entregaron un enorme ramo de flores, que ellos depositaron al pie del altar.
La banda de guerra solemnizó el momento de la consagración.
El momento de la paz fue emotivo. Muchos vinieron a dar a los Hermanos el saludo de bienvenida.
Fue luego la comunión. Seis líneas de gente, numerosos fueron quienes
se acercaron para recibir al Señor.
La ceremonia concluyó hacia las tres de la tarde con la invitación del Sr.Cura Anaya a pasar todos "de la misa a la mesa". La Catedral estaba llena.
Translado, a pie al "Centro Cultural y Social la Victoria".
Grata sorpresa: los jóvenes del Grupo parroquial habían hecho cientos
de banderitas de plástico de colores y adornado con ellas las cercas del
edificio que estaba por inaugurarse.
Además con artísticas letras se escribieron sobre las paredes frases significativas sobre la Nueva Evangelización para hacer patente la finalidad de la institución.
El Señor Cura previó también que todo estuviera recién pintado, perfectamente limpio y las diferentes instalaciones en servicio (agua, luz, gas, baños)
Se procedió a la solemne bendición de la Casa y del Centro.
Lecturas, oraciones, responsorios y luego el Sr. Obispo acompañado por Sacerdotes, Hermanos, Aspirantes, Postulantes y representantes de los Pueblos de la Sierra, recorrió los edificios asperjándolos generosamente con agua bendita.
El Sr. Cura de Llano Grande, el P. Eduardo García Cedillo, llegó con
nueva comitiva para unirse a la celebración.
Terminado lo cual, el Hno. Visitador Everardo Márquez agradeció a
quienes prepararon e hicieron posible esta nueva obra así como a la gente por
su amistad y apoyo y dio la enhorabuena a los tres Hermanos fundadores de la nueva Comunidad, pidiendo para ellos la bendición del Señor y la asistencia de María y de nuestro Santo Fundador.
Se tomaron las fotografías de rigor.
La comida, ya muy esperada, pues eran las cinco de la tarde, llegó por fin.
Mesas, sillas, mesabancos... todo listo para los 400 o 500 comensales. Las
jóvenes del movimiento Unidad Hispana sirvieron los alimentos abundantes y suculentos.. Una vaca y varios borregos fueron sacrificados como apoyo a la celebración. Deliciosa birria resultó. Frijolitos charros, sopa compartidos al pueblo que con alegría vivía el acontecimiento.
Los jóvenes del Grupo juvenil de Saltillo, capitaneados por el recién
llegado y dinámico Hno. Chuy Rubio, se distiguieron por su servicialidad. Reparto de refrescos y de pastel.
Recogida de platos sucios, de sillas y de mesas. Con su valiosa ayuda hacia las
siete y media de la tarde todo quedó de nuevo limpio y ordenado.
Hermano Víctor Córdoba, Hermano Pedro Vela, Hermano Pancho Barba, felicidades por haber sido escogidos y enviados a realizar esta nueva misión. Que el Señor les ayude a llevar a bien los objetivos que el Distrito y la Prelatura han previsto para este Centro de Educación popular :
1. Proporcionar cristiana educaciónespecialmente a los jóvenes entre 15 y 25 años.
2. Favorecer el surgimiento de comunidades juveniles.
3. Formar evangelizadores seglares.
Hno. Lorenzo González Kipper.
Pastoralista.
Revista La Salle en México, Sep 1992, pp. 27 a 30
Revista La Salle en México, Oct 1993, pp. 16 a 22
25 ANIVERSARIO DE LA PRELATURA DE EL SALTO 1968-1993
La llegada de "La Salle" a El Salto, el 15 de agosto del '92, coincidió providencialmente con la preparación e inicio de la Gran Misión, celebrando así, durante todo un año, las Bodas de Plata de nuestra Prelatura, erigida por el Sr. Guido de Mestri, delegado del Papa Pablo VI, el 4 de agosto de 1968 y siendo su primer Obispo el Sr. Francisco Medina Ramírez (+). El Sr. Manuel Mireles Vaquera es actualmente su 2º Obispo.
La manera de celebrar este Aniversario consistió en movilizar los mejores efectivos, dinamizando las fuerzas vivas, para llegar a compro meterse en la realización de la Gran Misión, bajo un minucioso calendario de capacitación para los respectivos agentes de pastoral, señalándose el mes de misión intensiva a cada una de las 13 parroquias, y que dio inició a partir de agosto '92.
La organización, temática, metodología y elaboración del instrumento de evangelización para utilizar en todas las Misiones fue realizado por nuestro
Hno. Lorenzo González Kipper, a petición del Sr. Obispo.
Este instrumento vino a ser un manual de 85 páginas y que desarrollan los 20 temas de las 4 semanas de misión, incluidos, al final, 20 cantos. Ojalá que todos los Hermanos conozcan este material que será de gran utilidad en nuestros diferentes campos de misión, pues está hecho con todo el estilo "Laurentien": dinámico, preciso, profundo, didáctico, encarnado!
La Gran Misión se inició gracias al equipo coordinador encabezado por el Sr. Obispo y al gran número de misioneros y misioneras de nuestra Prelatura, y especialmente los "Obreros del Evangelio", "Coalisión Hispana", así como buen número proveniente de Aguascalientes. Ellos constituyeron los equipos Misioneros-base, durante todo el año.
A nosotros los Hermanos nos tocó colaborar directamente sobre todo en la capacitación de los Misioneros y Agentes de Pastoral de cada Zona.
El programa se desarrolló de la siguiente manera:
Agosto 92.............. Parroquia de Tamazula
Septiembre 92 ....... Parroquia de Los Remedios
Octubre 92 ........... Parroquia de San Juan de Camarones
Noviembre '92 ....... Parroquia Santa María de Otáez
Diciembre '92......... Parroquia Canelas
Enero '93 ............... Parroquia Topia
Febrero '93 ............ Parroquia de Miravalles
Marzo '93 .............. Parroquia de Tayoltita
Abril '93 ................ Parroquia de San Miguel de Cruces
Mayo '93 ............... Parroquia de El Salto y Parroquia de Pueblo Nuevo
Junio'93 ................. Parroquia de La Ciudad
Julio '93 ................ Parroquia de Llano Grande.
Al concluir el último mes de misión, se iban sintiendo con mayor intensidad los frutos del esfuerzo sostenido durante todo el año y al mismo tiempo el entusiasmo para celebrar los 3 días de clausura:
Día 2 de agosto: "DIA MARIANO"
"María, Estrella de la Evangelización de América Latina y su presencia en nuestra Iglesia particular de El Salto". Solemne Rosario.
Peregrinación por las calles de El Salto con carros alegóricos con pasajes alusivos a los 500 años y al 25ºAniversario de la Prelatura.
Los niños iban vestidos de blanco y de indiecitos.
Día 3 de agosto: "DIA EUCARISTICO SACERDOTAL"
Por la mañana tuvimos procesión con el Santísimo desde la parroquia a la
catedral.
Ordenación de diáconos en la catedral. Vigilia general de la Adoración Nocturna y Eucaristía a media noche.
Día 4 de agosto: “DIA DEL ANIVERSARIO”.
Desde muy temprano se cantaron las mañanitas en la catedra.
Eucarisía concelebrada por odos los sacerdotes presenes, en memoria del Sr. Francisco Medina Ramírez, primer Obispo de la Prelatura.
A la una de la tarde, recibimiento del Nuncio Apostólico, Sr. Prigione (en el
tope), y seguido de la celebración eucarística presidida por el Sr. Nuncio.
Se ofreció una comida para todos los asistentes, en el Club de Leones.
A las 5 de la tarde todos disfrutamos de un Festival Cultural en la plaza, frente
a la Presidencia Municipal, destacando mucho el Ballet Folklórico de la Universidad Juárez de Durango, que se desempeñó con profesionalismo y maestría, así como las Danzas Prehispánicas ejecutadas por jóvenes de San Luis y Llano Grande, dirigidas por uno de nuestros Seminaristas mayores.
Al concluir tan bello Festival Cultural nos dirigimos, como a las 9 de la noche al atrio de la catedral para la "quema de pólvora"... y platicando con un grupo
de sacerdotes con los que contemplábamos las fugitivas luces de colores,
uno de ellos me comentó: "El Hno. Lorenzo debería estar aquí, pues fue él
quien prendió la mecha!"... y hoy, más que nunca, la llama encendida debe
seguir ardiendo... ¡Muchas gracias, Hno. Lorenzo!
Nos despedimos observando las últimas luces de bengala que como cascada dejaban caer hasta nosotros sus últimos chispazos.
"Señor, quédate con nosotros en nuestra Prelatura, pues ahora continúa
y sigue lo bueno..."
Y con este sabor de gratitud y compromiso iniciamos nuestro 2º año, como nos lo escribía hace un año el Hno. Genaro Sáenz: "a través de una presencia fraterna y sencilla y con el Evangelio en la boca, en las manos y en el corazón".
Fraternalmente:
Hno. Pedro Vela Rodríguez,
desde "La Victoria" de La Salle.
Revista La Salle en México, Oct 1993, pp. 16 a 22
Revista La Salle en México, Dic 1993, pp. 19 y 20
CENTRO CULTURAL Y SOCIAL LA VICTORIA.
UNA COMUNIDAD LASALLISTA QUE SE ENCARNA.
Todavía está viva en la memoria de quienes asistieron a la magnífica recepción, encabezada por el Sr. Obispo Don Manuel Mireles y por el P. José Anaya y ofrecida a la Comunidad de Hermanos que tomaban posesión del "Centro Cultural y Social La Victoria".
Un proyecto anhelado por los Pastores de la Iglesia local y soñado por muchos Hermanos de nuestro Distrito; Obra original y diferente que, bien pensada y proyectada, se encomienda a tres Hermanos: Don. Víctor Córdoba, Peter
Vela y Pancho Barba.
Desde ese inicio, a poco más de un año, la comunidad de Hermanos ha vivido el proceso fundacional; al dejar de ser noticia, dan paso a una labor callada de búsqueda creativa, en medio de dudas, interrogantes y las dificultades inherentes a una fundación, encarnándose así en el medio y haciendo vida los programas y objetivos del Proyecto inicial.
En los primeros meses, los Hermanos, tenían poca actividad y disponían de mucho tiempo para reflexionar, esto llegó a inquietarlos, pero "petit a petit" las hojas del calendario se fueron llenando, y con su gran disponibilidad y trabajo serio fortalecieron la gran confianza que los años anteriores de misiones y cursos habían dado a las gentes de la región, provocando demandas que aceleraron el ritmo de trabajo de la comunidad e hicieron su liderazgo más evidente y significativo.
Paulatinamente, sí, pero con gran seriedad y solidez, la comunidad de Hermanos ha ido respondiendo a las demandas pastorales y evangélicas y ha abierto el abanico de sus servicios apostólicos, ajustando así su perfil misionero de acuerdo con el Proyecto comunitario y el Proyecto de Pastoral.
Conozcamos, en parte, el panorama de actividades que realizan, ya sea en
equipo o delegando responsabilidades.
• Clases en el Seminario.
• Grupos bíblicos en diferentes barrios de El Salto (La Victoria, Morelos, Puente Negro).
• Asesoría a Grupos Juveniles (La Victoria, Sembradores de la amistad, Club Deportivo Guadalupano).
• Retiros a grupos juveniles (Llano Grande, Los Remedios, etc.)
• Cursos de:
- Profundización Cristiana (Pueblo Nuevo...).
- Catequesis y Formación Cristiana. (Semestrales en La Victoria y Miravalles)
- Ministros de la Eucaristía (Los Cruzados: trimestrales en el Centro "La Salle").
- Coordinadores de Comunidades Cristianas (Vencedores...).
- Preparatoria abierta (En el centro La Salle/muchas dificultades).
- Reuniones de Pastoral Vocacional.
- Otros apoyos al P. Anaya y al P. Goyo.
Felicidades Hermanos y que Dios siga bendiciendo a su comunidad, formadora de agentes de Pastoral y constructores de Comunidades Cristianas.
Hno. José Francisco Hernández Zermeño
Revista La Salle en México, Dic 1993, pp. 19 y 20
Revista La Salle en México, Feb 1994, pp. 20 a 22
TALLER PARA ASESORES DE LA MISION
- Villa La Salle -
Al igual que en Guadalajara y Hermosillo, en Villa La Salle tuvimos nuestro Taller para Asesores de la Misión Lasallista de Semana Santa, los
pasados días 15 y 16 de enero de 1994.
En esta sede participaron 36 asesores de las siguientes delegaciones: I.F.L.,
Torreón, Monclova, I.R., Contry, San Nicolás, Matamoros, Victoria, El Salto,
y desde luego, Saltillo, el anfitrión.
Entre los participantes había 13 exalumnos, 10 maestros, 4 padres de familia, 2 alumnos y 7 Hermanos.
El taller se caracterizó por la riqueza de la reflexión generada con el intercambio que se dio entre la experiencia de los asesores antiguos y las expectativas de los nuevos.
Después de revisar los Objetivos de la Misión, se estudió el documento "ser y quehacer del Asesor Lasallista", del que se hicieron interesantes aportaciones en la línea de ubicar el papel del asesor en la Misión. Se insistió en la importancia de que el asesor pueda acompañar a la fraternidad desde la etapa de la preparación a la Misión.
Con diferentes dinámicas cubrimos los temas de: La Liturgia de Semana
Santa, las Actividades fundamentales de la Misión, y los aspectos económicos
y materiales de la misma.
Destacó en el programa la presentación de "Casos y cosas de la Misión",
actividad en la que los participantes presentaron casos concretos con cierta problemática que se les habían presentado en la misión, los cuales fueron
llevados a los subgrupos en donde se analizaron y recibieron alternativas de
solución que luego se compartieron en el plenario.
El taller fue posible gracias a las aportaciones de todos y muy especialmente de los Hnos. que colaboraron con algún tema: Hno. Víctor (Pedro Córdoba) y los Hnos. Antonio Navarro, Roberto Rodríguez, Juan Manuel Arce, Manuel Duróny Gerardo Serrano. A todos ellos mil gracias por su disposición y su ayuda para conseguir que esta experiencia de formación haya sido exitosa.
El taller nos motivó a compartir lo visto con el resto de nuestros compañeros asesores, ya que consideramos que este tipo de formación es pieza clave
para conseguir los objetivos de la Misión Lasallista de Semana Santa.
PRESENTACION DEL TALLER:
Nos alegramos de tener la oportunidad de participar en este Taller para Asesores de la Misión Lasallista de Semana Santa. Estos talleres ofrecidos desde hace ya varios años nos parecen una excelente estrategia para renovar el impulso misionero en nuestros colegios, para compartir y enriquecernos con las experiencias de todos, para inducir a los asesores y coordinadores nuevos, para reflexionar y revisar lo recorrido, con el fin de dar cada vez una mejor respuesta a las necesidades de tanta gente que nos espera en los lugares de misión.
El tema que nos une es la MISION:
+ Una de las experiencias apostólicas más significativas a nivel distrital.
+ Experiencia de vasta dimensión, tanto por su extensión (las Misiones de nuestro Distrito se hacen presentes en los estados de Durango, Coahuila,
Nuevo León, Jalisco, Tamaulipas, Chihuahua, Sonora...), como por la cantidad de personas involucradas (jóvenes y adultos; alumnos, exalumnos, maestros, padres de familia, Hermanos, sacerdotes, religiosos, y otros colaboradores). Es vasta por su preparación, la intensidad de su vivencia y su resonancia.
+ Experiencia con una gran capacidad de TRANSFORMACION que se
da tanto en los misioneros como en la gente a la que va destinada nuestra
labor de evangelización - catequesis y promoción humana.
+ Actividad de gran tradición en el Distrito que se enriquece, año con año,
gracias al compromiso y generosidad de muchos lasallistas.
Nos hemos preguntado sobre la causa del gran éxito de la Misión... A mí
me parece que entre los factores básicos de su éxito están:
= La entrega generosa, intensa y desinteresada a los más necesitados,
bendecida por Dios con caudales de gracia, tanto a nivel personal como co
munitario y distrital.
La vivencia de la fraternidad en la que la unidad se construye con el "don gozoso" de cada misionero.
= El protagonismo de los seglares y de los jóvenes, quienes se entregan
plenamente al servicio al necesitado.
= La experiencia de Iglesia y la oportunidad de trabajar, unidos a muchos otros agentes de pastoral, en la construcción del Reino.
LA MISION ESTE AÑO:
+ Se da en un contexto de Formación de Agentes de Pastoral. La Formación ha sido prioridad este año en el Plan de Pastoral Distrital. Este taller está inmerso en este contexto y pretende revisar lo recorrido para mejorar nuestro apostolado misionero.
+ Se da también en un contexto de renovación de nuestros Grupos Apostólicos: La Misión se ubica en el proceso de formación de estos grupos como una experiencia especialmente valiosa dentro de la etapa de proyección de estos grupos.
+Se realiza dentro del Año Internacional de la Familia. Hecho que hemos de asumir en nuestro apostolado misionero incorporando, por ejemplo, en nuestra catequesis para adultos, temas de actualidad e interés para las familias a quienes nos vamos a dirigir en la próxima Semana Santa.
Iniciemos pues nuestro taller, pidiendo al Señor bendiga nuestros trabajos y que El lleve a buen término esto que es obra suya.
Hno. Guillermo García López.
Revista La Salle en México, Feb 1994, pp. 20 a 22
Revista La Salle en México, May 1994, pp. 31 y 32
MISIONES LASALLISTAS 1994
La pregunta obligada:
¿A dónde te tocó ir?
- Con los "fresas" del Chepe.
- Con el Prejuvenil del Contry
- A cuidar niños de Secundaria...digo con los prejuves de "San Nico".
- ¡Chin!, a mí de chofer...
- ¡Hijole!, yo no sé qué hacer, me mandaron de semi-asesor a Pie de Cuesta...
- Yo intentaré sobrevivir a los niños de Casa Hogar.
Esas y muchas más son las respuestas y expresiones que se escucharon en el
CLES, en el momento en que nos dijeron nuestros destinos de misión..., y el
día llegó.
El momento esperado o...¿Desesperado?
Después de retiros, de oraciones yjuntas "Tipics" (expresión con la que se
designan los diversos elementos supraemotivos de los grupos juveniles lasallistas), el 25 de marzo tan deseado por todos llegó. Salidas directas a Durango, Guadalajara, Cd. Victoria, y más y tarde hasta Saltillo; momentos de "espera y desespera"; las últimas cajas por amarrar..., en fin, los últimos detalles
antes de emprender el viaje y, como siempre, los primeros tintes de entusiasmo comienzan a brotar espontáneamente en forma de servicio.
¡Bienvenidos a Durango, Jalisco, Tamaulipas, Coahuila...! ¡Ah!, y a Nuevo León, también.
Y los diferentes Estados en donde vivimos nuestra experiencia de Misión de Semana Santa nos dan la bienvenida...la fría y bella sierra de Durango, los bonitos paisajes jalisciences, las desérticas áreas de Tamaulipas, y los inquietos niños de Casa Hogar, siempre atentos a la llegada de nuevas personas y prestos para platicar y pedir que les cuenten algunos chistes.
Y para no volver a semi olvidar alfresa Hermano que fue de misión fresa con los fresas del Contry a "Suiza", N. L, también la Trinidad los recibió con los brazos abiertos.
Cada uno de nosotros vivió la misión, semana intensa de entrega y trabajo, de vivencia de fraternidad, de celebraciones litúrgicas y convivencia y valoración de la gente de los diversos pueblos y sus tradiciones.
El momento del CHISME. (No que no leían este artículo)
Llegados al CLES se presenta el mejor momento... el del chisme. Saludos y abrazos de bienvenida, y un sinfín de relatos anecdóticos, simpáticos,
de desesperación, de frío, de desveladas, de manejo por las sierras (acuérdate José Pablo, de los caminostamaulipecos donde Carey se asustó), de chistes nuevos, de comidas con la gente del pueblo, de Misas de clausura... en fin, de toda una nueva vivencia y experiencia... es más, hasta de posibles vocacionables (pa' que vean que las Misiones todavía pueden dar y tienen que dar mucho fruto).
Las Misiones de 1994... ¡TODO UN EXITO!, gracias a Dios... y a todas
aquellas personas que han querido vivir los valores lasallistas de fe, fraternidad y servicio de una manera especial durante una semana... aunque esperamos en Dios que exista quien los quiera vivir toda una vida.
Hno. Rafael Maldonado
Comunidad del CLES
Revista La Salle en México, May 1994, pp. 31 y 32
Revista La Salle en México, May 1994, pp. 33 y 34
MISIÓN LASALLISTA - DURANGO 94
La decimotercera Misión Lasallista se llevó a cabo con el entusiasmo de siempre y con una creciente y cada vez más fervorosa preparación.
Sin embargo hay algunas notas especiales en esta Misión. Antes de referirlas, viene a mi memoria un episodio de varios años atrás. Viajando en el interesante tren de Durango a El Salto, en esas largas horas de trayecto, un estimado Hermano me decía: "Esto, tarde o temprano se va a acabar". "No, - le respondí-, esto va a crecer en una forma que no te imaginas". Y efectivamente ha crecido; ahora que más nos conocen por nuestro trabajo con Catequistas y Ministros, muchos poblados se animan a pedir misioneros.
Uno de estos Ministros, platicando de algunas dificultades e incomprensiones con ciertas personas, me comentaba: "Ojalá nos entendiéramos con todos, como con los lasallistas, que nos infunden tanta alegría y entusias mo". Otro me comentaba: "Aun cuan do estemos varios ministros en la población, es muy bueno que vengan los misioneros lasallistas, porque nos infunden ánimos para seguir nuestro trabajo durante el año".
Como resultado de todo esto, con alegría, nuestros misioneros se hicieron cargo este año de 10 poblados más. Agradecemos a los Hermanos asesores y a los jóvenes que con generosidad respondieron a estas peticiones. Señalamos a continuación las Delegaciones que abrieron estas nuevas Fraternidades:
Las fraternidades señaladas con (+) son de "muleros".
Cd. Obregón ................. S. José de Animas
Guadalajara ................... Rodríguez Puebla y Río Verde
Ibero (Torreón) ............. S. Benito
Monclova ...................... La Formación (+)
Puebla ........................... Los Cedros (+)
Torreón (La Salle) ......... González Ortega, (Los Pericos). La Escondida (+), Los Limones (+), S. Diego de Alcalá.
Saltillo .......................... La Puerta del Gallo (+) en vez de El Encinal, que no enviaron mulas para los misioneros.
El plan para S. Diego de Alcalá era que irradiaran a 10 rancherías cercanas, por lo que La Salle respondió con 40 misioneros en esa población, que entraron por Canatlán.
Por otra parte, el activísimo H. Peter Vela, preparó un grupo de jóvenes de El Salto, que al estilo lasallista estuvieron en Misión, bajo su dirección en San Esteban.
Este crecimiento hizo que en la Eucaristía de Envío estuvieran presentes unos 985 misioneros que con los 40 de S. Diego y los 15 de Puebla dan un total
de 1040 en la Sierra de Durango, distribuído en 65 poblados. De estos son unos 165 misioneros "muleros" en 20 poblados de la zona de Las Barrancas, como les llaman por acá a esos lugares.
Nunca daremos las debidas gracias a Nuestro Señor, por la protección concedida a tanta gente, pues hasta el presente, en los 13 años de Misión, nunca hemos tenido que lamentar algún accidente grave.
Agradecemos al nutrido grupo de Hermanos y a todos los Asesores seglares que siguen sosteniendo con su ejemplo y su sabiduría este hermoso trabajo
misionero.
Frente a esta respuesta generosa de algunas Delegaciones, hemos tenido que lamentar el abandono irresponsable de tres lugares de misión y uno de
grupo prejuvenil; lugares en los que los habitantes se quedaron esperando a
los misioneros, los que a último hora nos avisaron que no podían venir. Lamentamos esta situación, en la que se frustraron las esperanzas de esas poblaciones. Como dato curioso, hemos sabido que en algunos lugares hacen la cuenta regresiva de las lunaciones, para mantener la esperanza de la llegada de los misioneros. Deseamos ardientemente que esta situación no se vuelva a
repetir.
Esperamos presentar en el próximo número de la revista la Estadística, ya
que algunas Delegaciones no nos han entregado sus datos.
A todos los Hermanos, Asesores y Misioneros nuestro agradecimiento y nuestros mejores deseos de que las gracias de Cristo Resucitado desciendan abundantes sobre ellos, y sobre las Poblaciones en las que trabajaron.
H. Víctor Córdoba Concha.
Revista La Salle en México, May 1994, pp. 33 y 34
Revista La Salle en México, Sept 1994, pp. 15 y 16
MISIÓN DE VERANO 94
En Francia existe un movimiento llamado SEMIL, Servicio Misionero Lasallista. Desde algún lugar de misión, presentan a dicho organismo un
programa de trabajo... Los jóvenes de SEMIL, dirigidos por los Hermanos, organizan actividades para realizar dicho programa y para sufragar sus gastos. En el mes de Julio se trasladan a ese lugar de Misión, para llevar a cabo el Programa solicitado. Por lo que me di cuenta, estos programas son principalmente de trabajo manual o "de chantier", como ellos le llaman.
El H. Secretario de SEMIL, Pierre Bretillot, inició correspondencia con su servidor, por indicación del H. Lorenzo y luego mantuvimos correspondencia directamente con el Grupo de Lyon. Estuvimos buscando, con la ayuda de las fraternidades de Misioneros, algún trabajo de este tipo, para comunicarlo al Grupo de Lyon.
Al no encontrar una actividad de esta naturaleza, estuve insistiendo en que se llevara a cabo una Misión a nuestro estilo, solicitando que algún Hermano de Lyon participara una Semana Santa en nuestra experiencia de Misión para que se diera cuenta de este tipo de trabajo.
Ante la imposibilidad de poder tener esta visita, seguimos durante dos años en correspondencia, insistiendo que el idioma no sería obstáculo pues estarían integrados en fraternidades juntamente con misioneros mexicanos.
Esta misión se llevó a cabo a partir del 11 de Julio, que animados por el H. Lorenzo y 40 jóvenes de Hermosillo, estuvieron en La Peña y en Corralitos.
A partir del 17 del mismo mes, ayudados por un grupo de Saltillo, participaron en las Fraternidades de Coscomate y Chavarría Nuevo, hasta el día 23 terminando con una visita a Mexiquillo, ya que el 24 deberían los franceses regresar a México.
Todo el tiempo me preocupaba, la reacción que tendrían, ante una experiencia muy diferente de aquélla a la que están acostumbrados; de manera especial me interesa la opinión del H. Pierre Bretillot, pero no he conseguido ninguna respuesta suya a la carta que le envié con un Hermano que estuvo en la sierra de Durango.
A falta de algo escrito, transcribo algunos testimonios de los jóvenes
franceses...
"Lo que más me llama la atención de toda esta gente se refiere a los habitantes de la Sierra es su gozo de vivir, a pesar de sus carencias". (Robin).
"Desde nuestra llegada a México, me sentía presionado. Llegar a México y salir por la noche para Durango. Apenas llegamos a esta ciudad, salimos en seguida para El Salto. Inmediatamente se nos comunica, una Misa de envío y a las 15h. salir para la Misión. Todo el tiempo me preguntaba, ¿qué vamos a hacer?. ¿qué trabajo vamos a realizar? Sin embargo la experiencia sobrepasó mis expectativas"
(Romary).
"Dentro de dos años, regreso a Madagascar. Ya sé lo que voy a hacer: formar un grupo Juvenil Lasallista y llevarlo a misión a otros poblados menos favorecidos" (H. Jean de Dieu, malgache).
"Creo que para el Africa, los Hermanos mexicanos, serían muy buenos misioneros, pues saben unir la escuela con la evangelización" (H. Bruno)
"Deseo trabajar por lo menos dos años en México" (H. Roger).
Los mexicanos que participaron de esta experiencia se mostraron muy
contentos y siempre dispuestos a ayudar a los franceses., quienes quedaron muy impresionados por la generosidad y piedad de nuestros misioneros, así como de la hospitalidad y bondad de la gente de la Sierra.
Por mi parte agradezco tanto al H. Lorenzo y al Colegio Regis, así como
У al CIZ, por la ayuda que me dieron para integrar en verdaderas fraternidades, a pesar de la diferencia de idioma, a estos jóvenes franceses, que profundamente emocionados se despidieron de El Salto el 24 de julio por la tarde.
Nuestro deseo es que otros grupos de jóvenes franceses realicen la mis
ma experiencia.
El futuro lo dirá.
Hno. Víctor (Pedro Córdoba)
Revista La Salle en México, Sept 1994, pp. 15 y 16
Síntesis del siguiente artículo de Abril 1995
TODO LISTO PARA LAS MISIONES DE SEMANA SANTA 95
Señalo que la Misión de Semana Santa es: Escuela de líderes, Escuela de Catequistas, Escuela de Promotores humanos, Escuela de oración, Escuela litúrgica, Escuela de cristianos comprometidos con Cristo, con la Iglesia y con el Pueblo, Escuela vocacional.
Así han sido capacitados nuestros Misioneros.
Ellos viven todo ello en una triple dimensión:
1) En su ser. Los Misioneros van haciendo realidad en ellos mismos el Proyecto cristiano:
Acoger a Cristo como fundamento de su vida.
Vivir alegres y activamente su pertenencia a la comunidad eclesial a través de su propia fraternidad misionera.
Comprometerse decididamente con el bien común y promover la positiva trasformación de la sociedad.
2) En su saber. Ardua preparación, largo aprendizaje que se consolida aún más en la Misión.
3) En su hacer: múltiples responsabilidades en la misión, visitas, manualidades, fiestas, clases de catecismo, vivencias litúrgicas...
Fuerte teoría sustenta nuestra Misión e intensa práctica permite a nuestros jóvenes ser más, saber más y crecer como persona y como cristianos al servicio de Dios y al servicio de México desde hoy...pero aún más mañana.
En la misión de Semana Santa ’95 en la Sierra de Durango participaron en total 1200 misioneros en 82 pueblos.
Revista: México Norte. La Salle, No. 8, abril 1995, p. 7-11
Revista La Salle en México, Nov 95, pp. 7 a 11
Revista La Salle en México, Abr 1995, pp. 9 a 11
TODO LISTO PARA LAS MISIONES DE SEMANA SANTA 95
Una vez más, como Distrito México Norte, nos disponemos a vivir y a compartir la gran experiencia educativa y evangelizadora de la Misión.
Una pequeña reflexión antes de presentar la prospectiva Misión Durango 95.
Misión es Escuela de Líderes, Escuela de Catequistas, Escuela de Promotores humanos, Escuela de Oración, Escuela Litúrgica, Escuela de Cristianos comprometidos con Cristo, La Iglesia y el Pueblo. Escuela Vocacional.
No son sólo palabras, son realidades.
Nuestros Misioneros se han ido capacitando y se disponen para vivir una triple dimensión:
a) En su ser:
Como personas comprometidas con el bien común, de su propia fraternidad y del pueblo al que van a servir, jóvenes con ideales, con motivación fuerte, con opción por Cristo y por su Iglesia. El Misionero ha ido fomentando en sí mismo una fuerte espiritualidad de fe y de compromiso apostólico, que vive ya en sus apostolados, que vivirá como experiencia de tiempo completo, durante la Misión.
Así, nuestros Misioneros, van haciendo realidad en ellos mismos el Proyecto cristiano.
+ Al acoger a Cristo como fundamento de su vida.
+ Al vivir alegre y activamente su pertenencia a la comunidad eclesial, a través de su propia fraternidad misionera.
+ Al comprometerse decididamente con el bien común y promover la transformación de las personas y así la transformación de la sociedad.
b) En su saber:
Se han dado cuenta que no se nace Misionero, que no se nace Catequista, que no se nace Promotor humano. Todo hay que preparar, para todo hay que prepararse, dando tiempo, esfuerzo, ingenio, cariño.
Durante el proceso de capacitación misionera han ido captando que toda obra grande exige seria formación y que esta formación ha de abarcar todos los campos: aprender a orar, aprender sobre la Liturgia, aprender sobre relaciones humanas, temas catequéticos, manualidades, cursos de promoción humana... Todos somos capaces de aprender, pero esto exige tiempo, es fuerzo y apoyo comunitario.
Largo aprendizaje que se consolida aún más durante la Misión y que va transformando a nuestros jóvenes en verdaderos líderes y en cristianos que un día seguramente por su compromiso político.
c) En su hacer:
Las múltiples responsabilidades de la Misión, las visitas, las manualidades, las fiestas, las clases de catecismo, la vivencia como Pastoralistas, darán oportunidad a nuestros Misioneros para comunicar alegría, entusiasmo, saber, sentido de vida, amor y solidaridad con Cristo y con su Iglesia. Además nuestros Misioneros han aprendido y vivirán con intensidad lo que es la fraternidad.
Fuerte teoría, sustenta nuestra Misión de Semana Santa, e intensa práctica, permite a nuestros jóvenes, ser más, saber más, saber hacer más, para crecer como persona y como cristianos, al servicio de Dios y al servicio de México, ya desde hoy... pero mañana, aún más.
Este año 1995, tenemos, una vez más la alegría de sentir el decidido apoyo de muchísimos lasallistas y de no lasallistas institucionales, pero sí de corazón, que vienen a esta Prelatura de El Salto, tan necesitada, para vivir con nosotros la Semana Santa.
Instituciones participantes, número de misioneros y poblaciones atendidas du
rante la próxima Misión Durango 95:
Cd. Obregón:
San José de Animas............... 16
Santo Domingo...................... 20
Durango:
Regocijo................................. 16
Lagunas, Tayoltita.................. 10
San Luis V.C./Rifto................ 14
Navajas.................................. 16
Artículos................................ 16
El Salto:
San Manuel Villa Corona....... 14
Gómez Palacio:
Campamento.......................... 12
Carrizo................................... 15
Chomonques.......................... 10
Corralitos............................... 30
Cóscate.................................. 12
Higueras................................ 12
Ignacio Zaragoza................... 14
Molino................................... 13
Naranjos................................ 18
Puerta..................................... 18
Quebrada............................... 18
Tierra Blanca......................... 14
San Isidro.............................. 23
Otinapa.................................. 30
Guadalajara:
Adjuntas................................ 12
Mesa de San Pedro................ 14
Río Verde.............................. 12
Rodríguez Puebla................... 10
Javerianos:
San Jerónimo......................... 15
Monclova:
Banderas del Aguila............... 20
Borbollones........................... 20
Coyotes.................................. 20
Formación.............................. 14
Neveros................................. 16
Monterrey I. R.
Pie de Cuesta......................... 18
Agua Caliente......................... 20
Cebollas................................. 20
Jagueyes................................ 21
Jocuixtle................................. 22
Llano Gde. Milpillas.............. 10
La Peña.................................. 28
Pueblo Nuevo........................ 28
San Bernardino Milpillas........ 10
Zapote.................................... 28
Monterrey Contry:
Encinal Llano Grande............ 30
Monterrey Contry Exalumnos:
Mil Diez................................. 14
San Esteban........................... 14
San Juan................................ 12
Monterrey Tecnológico:
San José de Flechas................ 12
González Ortega.................... 12
La Luz................................... 12
San Benito............................. 11
Chavarría de la Sierra............. 10
Puebla:
Cedros................................... 8
Taxtito................................... 8
Saltillo:
Chavarría Nuevo.................... 20
Chavarría Viejo...................... 13
Coscomate............................. 12
Golondrinas........................... 13
Oso........................................ 10
Santa Lucía P. N.................... 17
Lagunas................................. 7
Palma..................................... 7
Palmar.................................... 7
Puerta del Gallo..................... 11
Torreón:
Bancos................................... 7
Gomelita, Maymorita............. 11
Santa Rosa, El Tule................ 10
Limones................................. 7
Pericos (Donato Guerra)........ 15
Pino Gordo............................ 23
Ruiz Cortínez......................... 14
San Antonio y anexos............ 15
San Antonio de Animas......... 10
San Bartolo............................ 7
San Diego de Alcalá............... 20
La Soledad............................. 7
La Escondida......................... 17
Laguna de Tortugas............... 5
Sierrita P.N. .......................... 5
Torreón UIA:
Mesa del Cuervo.................... 24
Santa Lucía Dgo.................... 15
Tayoltita:
Cebollas................................. 15
Huachichiles.......................... 10
Total General: ................. 1 200
Hno. Lorenzo González Kipper,
Comunidad de El Salto
Revista La Salle en México, Abr 1995, pp. 9 a 11
Revista La Salle en México, Nov 1995, pp. 7 a 11
VOLUNTARIADO LASALLISTA DE EL SALTO, P.N. DGO.
PARTE DE LA GRAN FAMILIA LASALLISTA.
(1ª Parte de 2)
Jóvenes, comprométanse humana y cristianamente con cosas que valgan la pena, que merezcan esfuerzo, desprendimiento y generosidad. ¡La Iglesia lo espe confia en Uds.!" Juan Pablo II
Nuestra fraternidad comenzó a formarse el 29 de junio pasado, con la llegada de Karla Alejandra Hernández Trujillo, que vino de La Salle de Cd. Obregón. Pocos días des pués llegó José Cruz Morón Alba, nacido en Laredo Tam., aunque su familia radica actualmente en Houston, Tex. Ellos dos participaron activamente, junto con muchos otros jóvenes, en la Gran Misión de El Salto, en Julio 95. Yo, Vero Arrese, llegué a principios de Agosto, acabando de terminar mis estudios en el C.E.S.L.A.S. y de colaborar con el Hno. Luis Arturo Dávila en la organización de los cursos de Verano, para integrarme en el Curso de inicio del Voluntariado. La última en llegar a nuestra fraternidad fue Minerva Martínez L., del I.F.L. Felizmente también se decidió a dar el paso y llegó con nosotros en Septiembre para lanzar juntos nuestra primera misión.
Con el Hno. Lorenzo, nuestro Director, elaboramos nuestro Proyecto Comunitario, que en forma muy resumida queremos aquí compartirles.
Para hacerlo, primero reflexionamos en lo que el 42 Capítulo General profundizó y decidió sobre la Misión compartida. Luego sobre lo que el VIII Capítulo del Distrito trató sobre este mismo tema y muy especialmente sobre el Voluntariado.
Estamos conscientes de que lo que "nos une es nuestra común referencia a a SJBS y el esfuerzo constante por penetrarnos cada vez más en su espíritu" (42 Cap. Gral.). Nos sentimos halagados y entusiasmados al comprobar que el Capítulo General considera "irreemplazable" el papel de hombres y de mujeres seglares, a quienes el Instituto nos asocia para vivir la espiritualidad lasallista y para realizar, junto con los Hermanos, su misión de procurar una educación humana y cristiana especialmente a los pobres.
Porque los Hermanos creen en nosotros, seglares lasallistas, propusieron y aprobaron en el Capítulo Distrital de Diciembre 94 la creación del Voluntariado. Y Dios nos da la gracia de ser nosotros los que, en la Sierra de Durango, junto con la Comunidad de Hermanos, iniciamos esta experiencia: como respuesta al amor del Señor y como anhelo de responder a las necesidades de esta que es ahora nuestra Prelatura.
El Voluntariado es para nosotros una respuesta a la invitación que Dios nuestro
Señor nos hace personalmente, y un deseo que El suscita en nuestros corazones de consagrarleespecialmente este año de nuestra vida, para trabajar por El y para El. Lo que deseamos es mostrar al Dios amoroso y amigo que hemos encontrado, y así colaborar en la construcción de su Reino, inspirados por la espiritualidad de SJBS.
I.- En el Proyecto Comunitario especificamos el estilo de vida que queremos que nos caracterice:
1. La opción por Dios siempre renovada, unidos a Cristo, a quien queremos conocer cada vez más, amar y seguir, movidos por el Espíritu Santo, como lo
vivía La Salle. Por eso pusimos como fundamento de nuestra vida y de nuestra acción, la oración: por la mañana (Laudes), por la noche (Vísperas o Completas), solos (oración personal), en comunidad (oración compartida sobre
nuestra vida, o en base a libros como el del Hno. Mazariegos: "Salmos de un
corazón joven"), con la gente de los pueblos, oración a María (Rosario y ple
garias a la Sma. Virgen), la Eucaristía diaria, Misa o celebración de la Palabra,
según las posibilidades. Oración vivida, expresada y cantada (gracias por el Canto Joven III ...); también nos han ayudado mucho los cantos de la Parroquia de María Esperanza Nuestra de Monterrey, grupo Jessed, entre otros, y además la excelente guitarra y voz de José Cruz.
3. La vida de fraternidad lasallista, fundamentalmente en la fe, en la amistad,
en el apostolado, "juntos y por asociación".
Queremos seguir a Jesús, y con El tener un corazón siempre abierto a la amistad, al apoyo de unos a otros, sin exclusivismos, corazón abierto y atento al otro. Amistad dentro de nuestra fraternidad, amistad con los diferentes grupos juveniles de El Salto y de los pueblos, amistad con la gente de los pueblos a quienes descubrimos y valoramos, especialmente con las visitas familiares.
Como Jesús también queremos cultivar en nosotros un corazón de pobre: libre,
despegado, entregado, dispuesto al sacrificio, solidario con los pobres efectivos, con las personas sencillamente necesitadas de comprensión, de apoyo, de fe. Nuestra vida usual es vivir con los pobres, comer en sus casas, compartir sus alegrías y sus penas y agobios, su forma de vida.
Como Jesús, decidimos buscar sistemáticamente la voluntad del Padre, que sabemos que se nos manifiesta en la comunidad, en el Hno. Director, en el Coordinador/a de la Fraternidad, en los acontecimientos, en nuestra vida,
en las necesidades de la gente. Las evaluaciones de cada noche y las previsiones de la nueva jornada nos permiten profundizar y hacer lo que el Señor
cada día espera de nosotros.
3. La atención para responder siempre mejor a las necesidades que encontramos, para fortalecer nuestra fe, para ser auténticos apóstoles de Jesús y de su Iglesia.
Por eso consideramos importante la lectura espiritual diaria (iniciamos leyendo las biografías de SJBS, del Hno. Saturnino Gallegos y del Hno. Olivé), las lecturas religiosas personales (por ejemplo en la revista Vida Nueva).
Valoramos nuestra formación permanente y agradecemos que se no dé la
oportunidad de irla fortificando.
Los temas que hemos estado estudiando son: Análisis de la realidad (Prelatura,
Municipio, México), Historia de la Salvación, Cristología, Liturgia, Sacramen
tos, Misiología y Pedagogía Catequística.
Nuestros tiempos de estudio son: dos semanas al inicio del Semestre, hora y
media o dos horas diarias durante los meses de Misión, y una semana entre
mes y mes de Misión.
También participamos en eventos especiales distritales o eclesiales relaciona
dos con nuestra misión: Foro de Análisís de la realidad, en Torreón, Coah., IX
Encuentro Nacional Misionero en León, Gto., y en diciembre participaremos en
el Encuentro de Universitarios Lasallistas en el ISCYTAC de Gómez Palacio,
Dgo.
Nuestros objetivos son: ir descubriendo cada día nuevas panorámicas de fe
que nos robustecen intelectualmente, nos entusiasman en la fe y nos capacitan para ser mejores apóstoles y testigosde Jesús en nuestra relación con la gente
4.- Nuestro apostolado:
a) En el Salto: participar en la Asesoría de los Grupos Juveniles que surgieron, en particular desde la Gran Misión, y prepararnos para apoyarlos como Asesores en la Misión de Semana Santa. Organizar encuentros para jóvenes, y colaborar en los cursos periódicos que se imparten en el Centro La Victoria para Catequistas.
b) En los pueblos: dedicamos cuatro semanas completas de Misión para cada
pueblo que se nos ha asignado. Vivimos en alguna casa que la gente nos presta. Desayunamos y comemos con la gente que nos invita. Se hace un rol para ir conviviendo con el mayor número de familias posibles.
Nuestros objetivos prioritarios en cada localidad son: suscitar la fe, la oración,
la solidaridad del pueblo, y asegurar la continuidad del crecimiento de la fe y
de la integración de la gente, una vez que debamos dejar el pueblo.
Para ello realizamos un censo completo del pueblo, visitas sistemáticas a todos
los hogares, detectamos necesidades, pensamos y dialogamos en soluciones
en las que la gente puede colaborar.
En Las Adjuntas, que fue nuestro primer pueblo de Misión, comprobamos
que hay 57 casas habitadas, 297 habitantes, 21 parejas en unión libre, 4 niños sin bautizar, (las Primeras Comuniones se hacen durante la Misión de Semana Santa). No hay catequistas ni grupos de fe, indiferencia y apatía religiosa generalizadas, muy baja escolaridad, poco ingenio de los hombres para trabajar en la agricultura, alimentación pobre y deficiente (maíz, frijol, chile, huevo y
papas), malos caminos, ausentismo de una de las maestras de Primaria, templo
construido con apoyo de jóvenes lasallistas, pero con poco mantenimiento,
poco uso y poco anhelo efectivo de mejoría.
Nuestra respuesta a esta situación ha sido:
a) Animar a la gente a solidarizarse en un proyecto común: mejorar su capilla.
Hombres y mujeres colaboraron un fin de semana para poner piso de cemento
a la Iglesia y continuar construyendo el campanario.
b) Animar a los hombres a diversificar sus plantaciones, aportándoles semi
llas de diferentes productos de hortaliza.
c) Ofrecer la oportunidad de mayor acercamiento al Señor, por medio de la
oración. También, como los cuatro Voluntarios fuimos nombrados por el
Sr. Cura José Anaya Ministros extraordinarios de la Eucaristía, presidimos la
celebración. Invitamos, igualmente, a la gente a rezar con nosotros o Laudes o
Vísperas. Los sábados por la mañana tenemos el Rosario de aurora. Y algún
viernes el Vía Crucis. Un sábado organizamos un Retiro, de todo el día, para
toda la gente del pueblo.
d) Formación de grupos. Nuestras metas eran formar cuatro grupos: hombres,
señoras, jóvenes y catequistas. Invitamos, motivamos, citamos, realizamos
reuniones. Sentimos que después de un mes de trabajo logramos que el grupo
de hombres se integrara en buena parte, pero más aún el de señoras. Con apoyo de integrantes de la Legión de María, de El Salto, se fue constituyendo en Las Adjuntas también el grupo de la Legión de María. Entre sus apostolados les sugerimos fuertemente que hubiera Catequesis. Nosotros las seguiremos asesorando durante el año. Dios quiera que seamos con El y como El sembradores, y la semilla de su Palabra siga fructificando en los pueblos que tenemos la gracia de servir durante un mes.
e) Preparación sacramental: nos dividimos las preparaciones y dando las pláticas, o en el templo o en las casas, estuvimos preparando a varias perso
nas para recibir los sacramentos de Bautismo, Confirmación y Matrimonio. El
último domingo de la Misión, el Sr. Cura nos acompaña para celebrar estos
sacramentos con quienes estén dispuestos.
5. Bosquejo de horario diario en misión.
Levantada, alguna gimnasia o caminata, oración de la mañana (a veces con la
gente), desayuno según rol previsto con la gente, rato de aseo, dos horas de
formación permanente, visitas familiares y comida con la gente, según rol.
Momento de descanso. Pláticas (Catequistas, jóvenes o señoras) o visitas familiares. Celebración de la Eucaristía con Vísperas, lectura espiritual, oración/evaluación comunitaria, plática con hombres, cena fraterna, y descanso.
Los domingos: oración mental, un poco más prolongada que de costumbre, en
el bosque, catecismo con los niños, celebración eucarística, y nos vamos a El
Salto a tarde de descanso.
Las Misioneras tenemos ya nuestra acogedora casita que nosotras mismas, con la ayuda de los Hermanos, lijamos, pintamos, lavamos, acondicionamos, y ahora disfrutamos. El Voluntario Lasallista está en espera de más compañeros para poder también pedir casa y comenzar a barrerla, lijarla, acondicionar
la, pintarla y compartirla.
Veróica Arrese Alcalá, Coordinadora.
Fraternidad de Voluntarios Lasallistas de El Salto P.N. Dgo.
Revista La Salle en México, Nov 1995, pp. 7 a 11
Revista La Salle en México, Ene 1996, pp. 23 a 26
VOLUNTARIADO LASALLISTA DE EL SALTO, P.NO. DGO. PARTE DE LA GRAN FAMILIA LASALLISTA. 2DA. PARTE
II. ¿Qué vivimos, qué sentimos, cómo hemos crecido, los Voluntarios después de estos primeros meses de vida y servicio en El Salto?
Cada uno de nosotros expresó libremente y quiso compartir con el Distrito
su testimonio:
"Siendo hoy Misionera voluntaria veo mi deseo hecho acción, de aportar mi granito de arena en la construcción del Reino, mostrando a Cristo cercano, que abraza, escucha, conversa, juega, ríe, se preocupa, actúa, y ama a todos.
No es fácil. El nunca dijo que seguirlo lo fuera, pero el compromiso que siento con Él, su constante compañía, que se refleja en la amistad de los que hoy me rodean en mi comunidad, y el diálogo diario entre Él y yo, me animaron par serle fiel.
Al decidir dar, este año no pensé en recibir nada. Pero resulta que aún sin buscarlo se recibe mucho. Sé y siento que mi relación con Dios se enriquece día a día, al encontrarlo en tantos rostros: inocentes, felices, duros, tristes, animosos o distantes. A Él le hablo y le escucho de manera distinta, pues vivo una nueva etapa de mi vida, y mi relación con Él se va transformando, no se queda únicamente en el sentimiento, sino que se enriquece con un profundo conocimiento intelectual (reflexión, estudio y formación permanente), que da solidez a mi encuentro con El.
Por otro lado, la experiencia de vivir en comunidad, no sólo durante unos días como en la Misión de Semana Santa, y de formar comunidad con Hermanos y Voluntarios, procedentes de lugares distintos, que compartimos ideales semejantes y vivencias diferentes, es algo muy especial que llena el corazón, que motiva la opción por el Señor y que compromete en el servicio de la gente.
Me da gusto que hayamos logrado la realización del Voluntariado, sobre todo por que yo al pensar ser Misionera por un año, no creía que lo sería como Lasallista, ya que este Proyecto no existía. Hoy soy parte de él. Y siento mucha alegría de que otros jóvenes, como yo, se comprometan con el Señor para
también vivirlo.
Karla Alejandra Hemández Trujillo.
"No sé ni el momento, ni el lugar en que surgió en mí la idea de comprometerme
como Voluntaria Lasallista. Pero Dios me eligió y supo bien, como siempre, lo que hacía. Yo le agradeceré siempre el momento en que decidí venirme, pues fue entonces cuando comencé un proceso de encuentro con El y de descubrir y vivir la realidad de millones de mexicanos que, estando tan cerca de mí, había yo ignorado.
Ingresé a la comunidad el 9 de septiembre '95. Inicié participando en el Foro Regional de Análisis de la Realidad, en Torreón, Coah. Fue algo muy extraño para mí que al llenar mi hoja de inscripción pusiera como mi dirección la de mis papás y que me dijeran: 'esa ya no es tu dirección, tu dirección es el Centro La Victoria, de El Salto'. Entonces ya me sentí parte de mi nueva familia. Fue muy fácil para mí integrarme en ella. Hermanos y Voluntarios son excelentes personas y nuestra relación es increíble, es, yo creo, el espíritu de La Salle lo que nos une y que me ha transmitido una enorme fortaleza, y siento de parte de todos ellos un apoyo incondicional.
Para mí, vivir como Voluntaria no ha sido, de todas maneras, nada fácil. Hay incomodidades, trabajo, polvo, basura, y a mí me irrita lo sucio y el desorden. También los animales me molestan: arañas, insectos, gusanos y, peor que todo, los ratones. Y aquí también hay, y a veces los mismos compañeros, malosos, me los acercan. ¡Qué asco! Y a pesar de todo vivo feliz y he ido aceptando mi nuevo estilo de vida. Ya he sido albañil, acarreadora de carretilla, pintora, lavadora de pisos, lijadora de paredes, y lo hice y me reí, y me dio gusto
Compartir esas actividades con mis companeros de fraternidad y con la gente del
pueblo.
¿Y la catequesis? Se me encomendó que asesorara en la Misión a los Catequistas de Parvulitos y al Grupo de Señoras. Y yo.con poca práctica de Catequesis, y ninguna experiencia como asesora de Señoras. Pero acepté el reto y me puse a preparar y hasta fingir que estaba yo muy seria cuando les
impartia la clase.
Pero la sorpresa mayor fue cuando se me pidió que me encargara de preparar a las parejas de amancebados y con hijos, para el Sacramento del Matrimonio. Me parecía como imposible. ¿Qué les iba yo a decir?
Yo no tenía para eso ninguna preparación. Pero lo acepté como un nuevo reto. Leí, estudié mucho. Me preparé. Preparé muy a conciencia los temas. Los platiqué con el Hno. Lorenzo. Di los temas. La gente se interesó mucho. Ayer acompañé a cinco parejas para que se casaran por el Civil y pasado mañana vendrá el sacerdote para la boda religiosa. ¡Qué satisfacción para mi y
para toda la comunidad! Y cómo le doy gracias al Señor por su bondad conmigo y con la gente.
Todos los días tenemos formación permanente. A veces casi no le entiendo al libro 'Cristo el Ungido', pero sí me interesa, y me interesa mucho conocer cada vez más sobre la vida y el misterio de Cristo, y a Él más lo conozco, más lo admiro y más lo amo.
En lectura espiritual leo la vida de SJBS, del Hno. Saturnino. Me entusiasma. Me admira su entrega total y desinteresada a Dios. Me gusta descubrir cómo comenzó nuestra familia, mi familia lasallista.
Aunque ya fuera de horario, por las noches, me culturizo admirando las estrellas
del bellisimo cielo de la Sierra. He ido conociendo las constelaciones y planetas
Descubro en la belleza del cielo, en el orden de las estrellas, en su brillo personalizado, la presencia amorosa e inmensa de Dios
Qué agradecida me siento a Dios por la familia lasallista y por hacerme parte de
ella. Aunque llevo poco tiempo como Voluntaria, cómo he ganado: como hija, como amiga, como apóstol, pero más come persona y como cristiana.
A todos los Hermanos del Distrito, gracias por integrarme en su familia, que es evidentemente 'obra de Dios"."
Minerva Martinez López.
"Conocí a los Hermanos Lasallistas en abril '95, durante la Pascua Juvenil. Y
desde entonces decidi incrustarme" en ellos.
Desde entonces, y más desde que inicié como Voluntario, mi formación espiritual se ha acrecentado y enriquecido, junto con mis compañeros de fraternidad.
¿Y porqué estoy aquí? Primero por Cristo, segundo porque me interesa.
En cuanto a mi formación, me ha ayudado el estudio de Cristología que realizamos cada día. Leemos, meditamos, profundizamos, ponemos en común,
rezamos y compartimos con la gente lo que vamos descubriendo y aprendiendo. También la lectura de la Vida de San Juan Bautista De La Salle me ha
ayudado mucho y he descubierto y admirado su entrega, su decepción, su
retorno, su fuerza de voluntad para amar a Dios, junto con sus Hermanos,
en los niños y en los jóvenes.
El Voluntariado es para mí reto: de vida en comunidad, de oración, de
amistad con la gente, de compartir con ellos lo que sé y lo que tengo. Sé que
será y es, también, motivo de gran satisfacción espiritual.
Toda esta riqueza que hoy Cristo pone en mis manos me ha servido para que
siga yo formándome espiritualmente como hijo de Dios, y personalmente de
forma intelectual, ya que me introduce a un mundo mucho más amplio que
me ilumina y que me lanza a ayudar a los demás. Me permite también comprender a mis Hermanos lasallistas y me compromete más profundamente
como cristiano y ahora también como lasallista.
A Dios, mi Padre, agradezco de todo corazón esta gran oportunidad que me
da."
José Cruz Morón Alba.
III. Conclusión.
Agradecemos muy especialmente al Hno. Visitador Miguel Angel Alba ya
los Hermanos por brindarnos su confianza y apoyo y, sobre todo, por permitimos compartir con Uds. la espiritualidad y la misión de San Juan Bautista De La Salle
Conociendo un poco la realidad de la Prelatura de El Salto, nos damos
cuenta de las grandes necesidades que tiene, de su carencia de apóstoles, sobre todo de tiempo completo, de la necesidad que tiene la gente de conocer, amar y comprometerse con Cristo, de iluminar con Él su vida, darle sentido a su trabajo, a su vida familiar, a su lucha contra las injusticias, y la gran pobreza en la que muchos están sumidos.
Como primera etapa necesitamos ser, por lo menos, doce Voluntarios.
trabajaríamos simultáneamente en 3 pueblos, lograríamos en un año, en
lugar de 10 pueblos, 30 pueblos, donde sembraríamos grupos de hombres, de
mujeres, de catequistas, de jóvenes.
Donde fortaleceríamos su solidaridad, su crecimiento en la fe y en el amor de
Cristo y de su Iglesia. Donde surgirían nuevas esperanzas, nuevas perspectivas, nuevo entusiasmo, y sobre todo más amor.
Hermanos, Hermanos sobre todo de Prepa, y los que asesoran a los Exalumnos, inviten y motiven a los jóvenes para que se comprometan con el Señor y vengan a colaborar con nosotros, más que con nosotros, con Cristo mismo, al servicio de nuestros hermanos campesinos y pobres.
Próxima etapa de inicio: el 6 de enero, día de Reyes. "Que maravillosos dones ofrecidos a Jesús ese día por los jóvenes: oro, tus cualidades y habilidades; incienso, tus sueños, ideales y anhelos; mirra, tu capacidad de don,
de sacrificio, de generosidad."
Hno. Lorenzo González Kipper
Hermanos, recen por nosotros y animen a muchos jóvenes a que vengan a la Sierra; hay mucha necesidad, la gente, la Iglesia, Cristo los necesita.
Y nosotros con mucha alegría los esperamos en nuestra fraternidad.
Verónica Arrese Alcalá,
Coordinadora. Fraternidad de Voluntarios Lasallistas de El Salto, P.N., Dgo.
Revista La Salle en México, Ene 1996, pp. 23 a 26
Revista La Salle en México, Dic 1996, pp. 21 a 26
MISIÓN DE PROMOCIÓN VOCACIONAL EN LA SIERRA DE DURANGO (1 DE 2)
H. Ramiro Montaño S.
Ya desde el miércoles 9 de octubre, 1996, realizamos reuniones semanales para
organizarnos por grupos, determinar los temas y programar el horario, que servirían en las visitas a los pueblos de la Parroquia de Miravalles, Durango.
Teníamos todo bien planificado, pero una cosa es organizar en el escritorio y otra ya en el lugar y a la hora que se necesitaba. Lo bueno fue que íbamos preparados para lo que se nos fuera presentando.
El viernes 25 de octubre, el Hno. Juan José Martín del Campo, utilizando el V.W. me condujo hasta el Seminario, lugar de reunión, a las 3 de la tarde. Ahí me encontré, en el recibidor, a otras 2 monjitas Misioneras del Espíritu Santo,
a las cuales las habían citado a las 2:00 p.m. y estaban aguardando, pacientemente, la hora de partida. Poco a poco se fueron reuniendo las otras religiosas: las del Verbo Encarnado, las Evangelizadoras de los Pobres, así como los jóvenes Seminaristas y los Diáconos.
Nos reunimos en la Capilla en donde el Padre Lalo, Rector del Seminario, hizo una oración por el fruto de la misión, recordando la ocasión en que Jesucristo envió a sus discípulos, de dos en dos, a predicar la Buena Nueva, pidiendo la protección divina para nuestro viaje, terminando con una bendición.
Subimos a "La Gloria", nombre del camión de redilas, perteneciente a la Prelatura de El Salto, Dgo., el cual se llenó con las maletas, el material de misión, y con nuestras personas, unas 25. En la cabina iban: el chofer: «el
hermano Zapata y 2 venerables religiosas.
Eran las 4 menos 15 minutos.
En la gasolinera de Coyotes se llenó el tanque y se tomó el camino de terracería que va hacia San Miguel de Cruces. A poco de recorrerlo, se vio una caseta de madera, la cual sirve de Caseta de Cobro por utilizar el camino, aunque sólo hay unos metros de camino asfaltado, ya todo agrietado. Se fueron devorando los kilómetros, mientras el camión levantaba nubes de polvo del camino, así como las camionetas y camiones cargados de troncos o de madera ya procesada, que se cruzaban con nosotros. Era curioso el ver a nuestros compañeros bien polveados y a las monjitas con su hábito, ya no azul ni rojo, sino blanquecino. Las cabezas, las pestañas y las caras estaban bien polveadas. Sin embargo, los cantos religiosos o profanos, con sus melodías románticas, antiguas y modernas, alegraron las horas de viaje.
Al ir subiendo una cuesta se vio a un camión con bastantes soldados, bien armados, que venían de inspeccionar los pueblos de la Sierra, buscando armas y droga. Nos detuvieron para revisar, indicando que nos bajáramos. Pronto, los jóvenes seminaristas y unas monjitas se brincaron para bajarse. Los muchachos se pusieron contra un pequeño talud, con los brazos en alto, viendo al paredón, y las piernas semiabiertas para ser revisados. Un diácono, mientras lo palpaban de arriba a abajo, le dijo al soldado: "Muchas gracias", por lo que el militar, algo extrañado, le inquirió el por qué, recibió la jocosa respuesta: "Porque me ayudaste a sacudirme el polvo". Unas monjitas se quedaron arriba del camión, sentadas sobre las maletas, mientras que yo, de pie, les decía a los militares:
-"Son Seminaristas, vamos a misionar".
Comprendieron y dieron la orden de que subieran y de seguir adelante. Un clamoroso saludo de "Buen viaje" nos separó a los 2 camiones: unos con los soldados de la Patria y otro con los soldados del Evangelio.
Al ir por la llanura extendimos la vista hacia el paisaje: bosques, barrancas, montes. A lo lejos, sobresalía el Huehuento de 3,150 mts. De altitud, el sitio más elevado de la Sierra Madre Occidental en el Estado de Durango. Fijándose en la vegetación, podía uno distinguir las diferentes clases de pinos, de acuerdo con la posición de sus hojas puntiagudas, con su color ytamaño. Claro que los árboles, situados a ambos lados del camino, parecian secos, pero era que están llenos de polvo. Después de 2 horas y media llegamos a un caserío: «Las Vegas», en donde nos detuvimos en una casa, pues la mamá del Diácono Aristeo nos invitó a pasar y a tomar un té y otros alimentos que saboreamos con tortillas calientitas, todo lo cual aceptamos con agrado y después agradecimos.
Cuando se reanudó el viaje, ya se iba oscureciendo y pudimos admirar un cielo estrellado y el disco plateado de una luna llena que daba una claridad especial al bosque y a las lejanas serranías. Se reanudaron también los cantos, pese a que se principiaba a sentir el frío de esos lugares elevados: "De tanto cantar y cantar, ya me duele la garganta", tuvieron que decir unos animados cantores al día siguiente. En una encrucijada, dejamos a un grupo, al cual lo esperaba una camioneta para llevarlos a su lugar de misión. Serían como las 10 de la noche cuando se vieron las luces de un poblado, iluminado gracias a una planta de electricidad y que cesa sus funciones a la medianoche. Dicho poblado era el de “Vencedores”, situado en un paraje rocoso, lugar en donde nos esperaba el Padre Goyo para repartirnos entre algunas familias.
Me tocó en casa del Sr. Zacarías y su esposa Manuela, junto con 2 monjitas y un seminarista. Nos llevaron en una camioneta y, ya en la casa, nos ofrecieron de cenar. Al comer unos sabrosos frijoles, sentí algo duro en mi boca: era una piedrita negra y la única, que me tocó a mi. Después nos repartieron los lugares para descansar: la Madre Brígida, con su compañera Enedina, en un cuarto y el seminarista y yo en otro, idealizando las camas matrimoniales, provistas de 2 cobijas y su respectiva colcha, las que utilizamos para dormir calientitos.
Como era el cuarto de una de las hijas de la familia, la cual tenía un niño de corta edad, Herman, éste, de seguro, extrañó su cama por lo cual lloró en el cuarto contiguo junto a su mamá y lo dejamos de oír al dormirnos pronto,
El ambiente se sentía fresco, pues las ventanas, con sus vidrios, lo enfriaban. Don Zacarías había dicho, en la noche anterior, que iba a encender el calentador con el fin de tener agua caliente, por lo que opté por lavarme la cabeza y la cara, así como afeitarme. Al rato, oí ruidos, era el Sr. Zacarías que estaba encendiendo el calentador. Regresé al cuarto y le di los buenos días al seminarista. Se levantó para asearse y después me dijo que ya había agua caliente. La Sra. Manuela estaba en la cocina atizando el fogón y preparándonos el desayuno, pues el Padre Goyo nos había citado a las 8:30am, ya desayunados. El Seminarista y yo nos acercamos al calientito hogar, esperando la aparición de las 2 monjitas. Un lapso de tiempo después llegaron ya bien arregladas. Saboreamos un reconfortante desayuno, acompañados por los señores de la casa, de su hija y de su simpático hijito, el cual nos alegró el convivio con sus idas y vueltas por el comedor, buscando a su abuelito y al gato de la casa. Agradecimos la hospitalidad y caminamos a la iglesia para estar puntuales a la cita.
Poco a poco nos fuimos reuniendo y, tiempo después, apareció el Padre Goyo, el cual nos dio a conocer el plan del día. Como se cumplían los 25 años de fundación de la Compañía Alfa, División de Maderas, nos invitó a animar la Eucaristía. Ésta se celebró en los amplios patios, en donde se levantó un altar en un podio, adornado y hecho de madera. Había 2 grandes bocinas a los lados y 2 micrófonos: uno para los celebrantes y otro para el Coro y acompañamiento de la guitarra. Para los fieles se distribuyeron 2 hileras de troncos de pino para sentarse en ellos. En este templo de la Naturaleza el sol brillaba y calentaba un poco, pudiéndose mirar las diversas instalaciones del aserradero. El Sr. Alfonso Jr. hizo la presentación de las personalidades venidas de la Cd. De Durango, al Sr. Alfonso, su papá, fundador de la Compañía, los Representantes de los Ejidatarios y demás Corporaciones, agradeciéndoles su asistencia y pidiendo a la concurrencia que se uniera a la Acción de Gracias, y recordando a tantos hombres que colaboraron, a través de los 25 años, a incrementar esta fuente de trabajo.
Se hizo una Eucaristía solemne, presidida por el Padre Goyo y los Diáconos: Aristeo y Jaime. Durante la Homilía se recalcó el agradecimiento, la unión y la colaboración, haciéndose también alusión a los 50 años de vida sacerdotal del Papa Juan Pablo Il y a los 18 años de su Pontificado. Muchos participamos en el Banquete Eucarístico, mientras el Coro se lucía con sus voces y el acompañamiento de guitarra. Para completar, se hizo la recitación corta del Rosario: 5 Avemarías por Misterio, acompañados por cantos marianos. A continuación se invitó a los Representes de la Empresa y al público asistente para que acompañara al sacerdote a la bendición de los nuevos y antiguos locales. Todo se veía limpio y ordenado. Vimos una gran tolva de madera para el aprovechamiento de la astilla, los galerones con sus diferentes máquinas para procesar la madera, pasando desde el tronco del árbol a las diversas tablas de madera. Pasamos por las máquinas que producen la electricidad oyendo el ruido ensordecedor de sus motores. Por los patios se veían los tractores descargando los gruesos troncos y apilándolos en extensas áreas.
Una vez reunidos, el Padre Goyo invitó al grupo formado por el Diácono Aristeo, la Evangelizadora Eucarística de los Pobres: Madre Enedina, la Obrera del Evangelio, Sor Rufina, los Seminaristas Norberto y José Luis y al Lasallista, el Hno. Ramiro, para que subiéramos a su camioneta, con su acompañante el Sr., Arturo, para llevarnos a nuestro destino de misión.
En raudo y seguro viaje, pues conoce bien los caminos ya trillados por tantas vueltas así como los pasos difíciles, iniciamos el descenso por entre un gigantesco e impresionante cañón, comparable al Cañón del Colorado, con sus enormes formaciones rocosas que adornan al profundo y vasto barranco. Se pasa por un espeluznante paso llamado “El Frunce”, pues uno se impresiona al mirar la roca arriba de las cabezas y el descomunal desfiladero hacia el lecho del río, con los numerosos árboles que se yerguen entre las laderas. Continuamos, ya más tranquilos, por el sinuoso camino de terraceria hasta llegar al fondo de la barranca y llegar al río, en donde se hizo un descanso para quitarnos las chamarras, pues ya se sentía calor, y empezamos a divisar las huertas con sus naranjas, toronjas, limas, guayabas, plátanos, limones, aguacates, frutos característicos de ese paraje caluroso. A la orilla del río contemplamos un antiguo puente con alambres de acero, ya recogidos, y su basamento de concreto; la otra parte se veía más abajo, pues una crecida del río la arrancó desde su base.
Proseguimos en la camioneta, dando saltos por los múltiples baches del camino. Pese a que iba sentado, recargado en una mochila y sobre unos cartones, siempre recibía golpes en los hombros, en los cuales sentí su dolencia al acostarme por la noche. Al pasar por las casas diseminadas a lo largo del camino, les gritábamos: "Misa a las cinco", pues a esa hora el Padre Goyo regresaría al Templo de Bacís para la Celebración Eucarística.
En el recorrido vi un ameno scopio con una bolsa roja, indicando la dirección del viento a las avionetas que aterrizan en un pequeño aeropuerto. Como ya era pasado el mediodía, se pensó ir hasta la población siguiente, por lo cual emprendimos la subida a la otra parte de la Sierra, pasando por las instalaciones de una Mina.
Cerca del río está la potente bomba para subir el agua a los altos lugares en donde est la Mina y los caseríos. Entre un camino sinuoso vimos a unos camiones que descargaban las rocas de mineral en un gran espacio, para pasar
luego a los molinos y ser trasladado el material a los grandes depósitos de asentamiento, a fin de extraer el oro y la plata. Enormes camiones entraban a la boca de una Mina para transportar el material.
En un recodo miramos la entrada a una Mina, bien iluminada, que servía de bodega. Enclavado en la pendiente de la Sierra está el Caserío de Cardos. En una parte elevada, que domina el paisaje, se construyó la capilla dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe. Una campana, sostenida por unas barras de hierro, se empezó a tocar para avisar a la población que se reuniera para la Eucaristía. Mientras, aprovechamos para contemplar el paisaje: el camino por donde vinimos, las barrancas, las sierras, el río, las instalaciones mineras, el camino que prosigue hasta Otaez, la antena parabólica para la Telesecundaria, los techos de las casas, los zopilotes que majestuosamente volaban, mejor dicho planeaban, saludando al Sacerdote y a nosotros. Se celebró la Misa en honor de la Virgen María en sábado, acompañados los cantos con la guitarra de la Madre Enedina. Al final, eran ya las 3 de la tarde, el Padre Goyo les dijo a algunas personas que nos llevaran a comer y que a las 5:00 regresaran para otra reunión y plática.
Nos repartimos en grupitos. Me tocó acompañar al Padre Goyo y a su acompañante Arturo a casa de la Sra. Socorro. Ahí nos sirvieron una
reconfortante y caliente comida. Después de ella vi cómo el sacerdote dormitaba un rato, como pidiendo un rato de siesta para descansar, pero luego se despertó para decirnos que tenía una cita en San José de Bacís. Le agradecimos a la señora su hospitalidad. Ellos se fueron y yo pasé a encontrar a mis compañeros para decirles que empleáramos el tiempo en visitar las casas. Me encontré con la Madre Enedina y los seminaristas y nos repartimos las casas de la izquierda y de la derecha. Junto con Norberto, iniciamos la visita. Al entrar en el patio de una casa, saludamos a unas señoras. Crei que eran las que habitaban ahí, pero al rato llegó la moradora. Nos dijo que estaba esperando la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe que va de casa en casa, permaneciendo un dia, por lo que hubo que acompañarla a la anterior, en donde había comido Norberto. Con varias señoras, trajimos la imagen a la casa, colocándola en un rincón de un cuarto, sobre una mesa, adornada con flores y veladoras, adelante de otra imagen, que ya estaba, del Niños Jesús. Se comenzó con el rezo completo del Rosario, con sus Letanías y demás oraciones que le agregan. Se oyeron los toques de campana: la primera y segunda llamada.
Terminado el homenaje mariano, hablé a las madres de familia acerca del simbolismo del vestido guadalupano, así como del origen del nombre Guadalupe», de las diversas formas del rezo del Rosario y de las adaptaciones para que los niños participaran con gusto, y de las diferentes posturas que se pueden adoptar para que los infantes fueran interesándose por esta devoción popular. También las invité a la reunión de las 5 de la tarde.
Sor Enedina animó a los presentes con el Canto: El rock de los animalitos a la entrada a la Capilla. Ya en el interior, mientras iban llegando más personas, hablé sobre el tema de la felicidad: lo que entiende el niño, el joven, el adulto; de cómo lo material no da de por sí la alegría, según el cuento de La camisa del hombre feliz»; de cómo en cada vocación se debe trabajar y tratar de conquistar la felicidad en las actividades diarias; de cómo Jesucristo nos da unas pistas para vivir la felicidad verdadera.
El Diácono Aristeo presidió la Celebración Litúrgica ante varios niños y niñas, algunas jovencitas y pocos jóvenes y señores y bastantes señoras y ancianas, llenándose las bancas, situadas alrededor de la Capilla. Al concluir se dividió a los asistentes para una plática, escogiendo diversos sitios para ello. Con los Seminaristas, los niños; con las Religiosas, las muchachas; con Aristeo, los jóvenes; y a mí me tocaron las personas adultas, a las cuales les hablé sobre el Sacramento del Matrimonio: su papel en el plan divino, las ayudas para acrecentar el amor y cómo es fuente para las vocaciones sacerdotales y religiosas. Ya para terminar llegó una anciana con sus 2 nietos. Se sentó y, como les había contado una anécdota, se estaban riendo, cuando le pregunté:-"¿Cuántos hijos tiene?". Ella me contestó: “77". El señor que estaba a un lado me aclaró que estaba un poco sorda. El mismo le dijo a la anciana que no
se estaban riendo de ella, pues la viejita les adviritió: "Ya llegarán a mi edad".
Al terminar las pláticas, los Seminaristas se alegraron al saber que algunos niños querían ser Seminaristas cuando fueran grandes; así mismo la Madre Enedina les dejó su dirección a unas jóvenes que se interesaron sobre la vida
religiosa. Ya para despedirnos, les agradecimos su asistencia y se les invitó a una celebración litúrgica, el domingo por la mañana. Mientras, un minero nos dijo que aprovecháramos el viaje de una camioneta que iba a bajar al pueblo de San José Bacís, por lo cual nos despedimos y nos subimos al vehículo.
Adelante iba una camioneta que había estado mucho tiempo estacionada. La empujaron para que encendiera el motor y poder manejarla. Al poco rato se detuvo, por lo que la volvieron a revisar y echarla a andar. En un recodo se paró y ahí comenzaron a revisarla más a fondo. En el sitio donde nos detuvimos pasaba por arriba de nuestras cabezas un tubo ancho que llevaba agua, escuchando el ruido parecido al oleaje del mar. Los señores de la camioneta empezaron a sacar gasolina del tanque, pues no pasaba la gasolina de éste, por lo que le quitaron el filtro. Un camión que pasaba también los auxilió y decidieron inyectarle gasolina de modo directo. Algunos vehículos pasaron y entre ellos una camioneta que se detuvo a nuestro lado; era el Señor Luis Ontiveros quien nos andaba buscando, ya que el Padre Gayo le había encargado que viniera por nosotros para llevarnos a San José. Dimos las gracias por el "aventón" y nos subimos a la camioneta. Ya era tarde cuando descendimos, viendo la iluminación de las instalaciones mineras.
Llegamos al Templo de San José de la Montaña de Bacís y aunque había instalación eléctrica no se pudo hacer uso de ella, pues no habla, debido a que estaban haciendo unas reparaciones en el barrio, por lo que trajeron un tanque de gas y sirvió para alumbrarnos con la claridad de una bombilla «Colleman». Anteriormente, el clásico llamado de los 3 toques de campana, congregó a unas gentes.
Entretanto vimos, asombrados, llegar a la camioneta citada y meterla en el patio de una casa.
El Diácono Aristeo, con solemnidad y piedad, hizo la Exposición del Santísimo, acompañado por cantos eucarítiscos, y en seguida se rezó el Rosario. Un Misterio lo dirigió Aristeo, otro otra religiosa, un seminarista, una señora y un señor, entonando cantos marianos entre cada uno.
Después, nos dirigimos a la casa vecina de la Sra. Teresa, quien nos ofreció una suculenta cena, haciendo tortillas en el comal. Hospedó a las 2 monjitas, y nosotros nos fuimos a descansar a un cuarto contiguo al Templo, que tenía 2 camas matrimoniales y una sencilla. Nos acostamos oyendo la música de una grabadora que se oía en el aledaño parquecito. Cansados, pronto nos fuimos al país de los sueños, hasta que a las 4:30, del nuevo horario, pues ese domingo 27 se atrasaban los relojes una hora, oímos toques en la puerta y nos decían que ya era hora de irnos a Cardos. Erael Sr. Luis, quien en compañía de sus 3 pequeños hijos, venía por nosotros.
En el cielo brillaba la luna, iluminando las imponentes cañadas, y se veía arriba de la serranía la gran claridad del Planeta Venus, las conocidas Constelaciones de Orión, la Osa Mayor y la Estrella Polar.
...(Continuará) Hno. Ramiro Montaño Sánchez.
Revista La Salle en México, Dic 1996, pp. 21 a 26
Revista La Salle en México, Jun 1998, pp. 27 a 28
MISIONES LASALLISTAS DE SEMANA SANTA 98
Monterrey, N. L. a 18 de mayo de 1998.
A todos los Hermanos, Coordinadores de Fraternidades y responsables Lasallistas de Misiones:
Queridos Misioneros:
Los saludo con especial cariño, una vez realizada la Misión de Semana Santa que por las evaluaciones, capto que trabajaron intensamente, enviados por el Señor Jesús a toda esa gente.
Ustedes son jóvenes con un anhelo de ir más allá, están en una actitud de búsqueda de la belleza, de la verdad, del amor y de la paz; y, en último término, buscan a Dios y lo quieren compartir con su fraternidad y con los pueblos que evangelizaron. Por eso lesdigo:
El que en este mundo busca lo bello,
aun sin saberlo,
te busca a Ti,
que eres la única belleza total y perfecta.
El que en su pensamiento persigue lo verdadero,
aun sin saberlo, te persigue a Ti,
que eres la única verdad.
que no suscita nuevas preguntas.
El que tiende sus brazos a la paz,
aun sin saberlo,
los tiende a Tí,
que eres la única paz
en la que pueden descansar
nuestros corazones.
Ha sido un momento muy importante para mí leer los reportes y evaluaciones
enviados por muchas de las Fraternidades. Los quiero felicitar en nombre de Dios y de nuestro Fundador San Juan Bautista Da La Salle, porque han ejercido su Fey su Bautismo, dedicando tanto tiempo a la preparación y realización de esta Misión de Semana Santa de 1998.
Se ha hecho un trabajo de evangelización serio, profundo y creativo, que el Señor Jesús y el Espíritu Santo sabrán acompañar y harán florecer.
Les agradezco por tomar en cuenta las directivas dadas, y los invito a que estén
siempre dispuestos a ser testigos de su Fe y, si se puede, sigan colaborando con las Misiones.
Tomaré en cuenta lo mucho de positivo que señalan para reforzarla y, sobre todo, será de especial cuidado para el futuro el atender los aspectos a mejorar.
Que el Espíritu Santo los llene de su gracia, ya que se acerca Pentecostés, y los animea seguir creciendo como misioneros, como apóstoles y como Lasallistas.
Con aprecio fraterno,
H. Miguel Ángel Alba Carpio,
Visitador.
Gracias por enviar su evaluación de la Misión de 1998, en forma puntual, a las
siguientes Fraternidades:
1.- Fraternidad de MIL DIEZ, del Regiomontano Contry.
2.- Fraternidad de SAN JUAN, del Regiomontano Contry.
3.- Fraternidad LAS VEGAS, del Regiomontano Contry.
4.- Fraternidad EL DURAZNO, del Regiomontano Contry.
5.- Fraternidad de LLANO GRANDE, del Regiomontano Contry.
6.- Fraternidad de la COL. MORELOS de El Salto, del Regiomontano Contry.
7.- Fraternidad SAN ESTEBAN, del Regiomontano Contry.
8.-Fraternidad AGUA COLORADA Y RÍO COLORADO, (Grupo Juvenil) de
San Juan de los Lagos, Jal.
9.- Fraternidad de NOPALERA, de La Salle de Chihuahua.
10.- Fraternidad de TUTUACA, de La Salle de Chihuahua.
11.- Fraternidad de CERRO BLANCO, de La Salle de Chihuahua.
12- Fraternidad EL CUERVO, de La Salle de Chihuahua.
13.-Fraternidad de CHOCACHIC, de La Salle de Chihuahua.
14.- Fraternidad de SANTA ROSA, de La Salle de Chihuahua.
15.- Fraternidad de ARISIACHI, de La Salle de Chihuahua.
16- Fraternidad de AGUA CALIENTE ARISIACHIC, de La Salle de
de La Salle de Chihuahua.
17- Fraternidad de CHOGUITA, de La Salle de Chihuahua.
18.- Fraternidad de AGUACALIENTE, de La Salle de Chihuahua.
19.- Fraternidad de RÍO VERDE, de La Salle de Chihuahua.
20- Fraternidad de CIENEGUITA, de La Salle de Chihuahua.
21.- Fraternidad de YEPACHI, de La Salle de Chihuahua
22.- Fraternidad de CAJURICHI, de La Salle de Chihuahua.
23.- Fraternidad de MEMELICHI, de La Salle de Chihuahua.
24.- Fraternidad de CAHUISORI, de La Salle de Chihuahua.
25.- Fraternidad de BASOGACHIC,
26. Fraternidad de HUAJUMAR, de La Salle de Chihuahua.
27- Fraternidad de HUEUACHIC, de La Salle de Chihuahua.
28.- Fraternidad de YOGUIVO, de La Salle de Chihuahua.
29.- Fraternidad de ENCINAL,
30.- Fraternidad de SAN BERNARDINO DE MILPILLAS CHICO, de Voluntarios de El Salto.
31.- Fraternidad de PASTORES, del Grupo Sinaí de El Salto.
32.- Fraternidad de SAN JERÓNIMO, del Grupo Juvenil Vilasecano
33.- Fraternidad de REGOCIJO, de Voluntarios de El Salto.
34.- Fraternidad de SAN JUAN DE DIOS y CALOCA, de Hermosillo, Son.
35.- Fraternidad de EL COYOTE, de Hermosillo, Son.
36.- Fraternidad de LA PEÑA, del ISCYTAC-LAS
37.- Fraternidad del Barrio «EL CONSUELO», del ISCYTAC-LAS
38.- Fraternidad de la Colonia "»FLORES MAGÓN», del ISCYTAC-LA'
39.- Fraternidad de SAN VICENTE DE LA PUERTA, S, Nicolás de los Garza N.L.
40.- Fraternidad de TANQUE DE SAN VICENTE, de Gral. Cepeda, Coah., del Grupo de VOCACIONABLES «PARMENIA»>.
41.- Fraternidad de BABUREACHIC, de La Salle de Chihuahua.
42.- Fraternidad de BASAREACHI, de La Salle de Chihuahua.
43.- Fraternidad de CAJURICHI, de La Salle de Chihuahua.
44.- Fraternidad de ARISIACHI, de La Salle de Chihuahua.
45.- Fraternidad de KOSABICHI, de La Salle de Chihuahua.
Revista La Salle en México, Jun 1998, pp. 27 a 28
ONVOCATORIA A LOS REPRESENTANTES MISIONEROS DE SEMANA SANTA.
Revista La Salle México Norte. La Salle, Octubre 1998, p. 20.
Reunión el 17 y 18 Oct ‘98
Preparar la Misión del Año del Padre 1999.
- Con Jesús reconocemos y dmiramos a Dios Padre.
- Somos cocreadores con el Padre, responsables de la creación.
- Somos sus hijos, llamados a vivir en la justicia y solidaridad.
Queremos afinar el enfoque misionero relativo a la creación y fortificar estructuras locales de promoción humana y de evangelización.
Revista La Salle México Norte. Octubre 1998, p. 20.
Revista La Salle México Norte. La Salle, Octubre 1998, p. 20.
Octubre, 1998
CONVOCATORIA A LOS REPRESENTANTES MISIONEROS DE SEMANA SANTA.
Reunión el 17 y 18 Oct ‘98
Preparar la Misión del Año del Padre 1999.
- Con Jesús reconocemos y dmiramos a Dios Padre.
- Somos cocreadores con el Padre, responsables de la creación.
- Somos sus hijos, llamados a vivir en la justicia y solidaridad.
Queremos afinar el enfoque misionero relativo a la creación y fortificar estructuras locales de promoción humana y de evangelización.
Revista La Salle México Norte. Octubre 1998, p. 20.
Revista La Salle en México, Oct 1998, pp. 33 a 36
PERSPECTIVAS MISIONERAS DESDE EL SALTO, P.N. DGO.
En Junio '98 fue el Coloquio en Roma con el tema: “Transmitir la fe hoy”, al que me hicieron el honor y el favor de invitarme.
Muchas fueron las perspectivas reflexionadas y asimiladas para nuestra Misión hoy, e implementadas en la vida diaria de nuestra Comunidad de Hermanos y Voluntarios.
Menciono algunas que más incidencia tienen en nuestro Proyecto misionero:
1. El Hno. Superior inició insistiendo en la urancia de estar atentos a los signos e los tiempos.
- Vivir con más autenticidad, observando, conviviendo, acercándonos, reflexionando sobre el mundo que nos rodea.
- Ser conductores empeñados en la vida y consolidación de la comunidad.
- Ser Evangelizadores y Catequistas.
- Ocuparse generosamente y con audacia de aquello que el mundo descuida.
- Defender y promover los derechos del niño.
Y éstos son los afanes prioritarios en la misión que desempeñamos aquí en la Sierra: Vivir en contacto y analizar la realidad, vivir e irradiar vida comunitaria, llevar la Buena Noticia de amor, justicia, dignidad, solidaridad a la gente, presentarles explícitamente a Jesucristo.
Ser sensibles y dejarnos impactar por tanta gente marginada, de quienes prácticamente nadie se ocupa. Empeñarnos en crear una sociedad que ofrezca al niño posibilidad de vivir con dignidad y de ser capaz de aprovechar las oportunidades de desarrollo y de vida más plena.
2. Insistía el Hno. Herman Lombart, intelectual de Lovaina y ponente del Coloquio, sobre la importancia del «choix déviant» como elemento típico frente a nuevos retos. «Elecciones desviantes»>, opciones nuevas, al estilo de La Salle, que hace surgir en la Iglesia un nuevo Instituto, con nuevas respuestas a las urgencias educativas de la época. Y el Voluntariado de El Salto es algo así. Hermanos que junto con jóvenes de tiempo completo, gratuitamente, nos hemos puesto al servicio de los más pobres, buscando responder desde su situación marginada a sus necesidades educativas y de crecimiento en la fe.
3. El reto, se reflexionaba en Roma, es enriquecer los modelos atomisticos tendiendo crear modelos sistemáticos. Los modelos atomísticos, se explicaba en el Coloquio, son aquellos en los que la relación causa-efecto es considerada de naturaleza lineal, lo que permite programar una intervención y dominar los efectos. (Ej. el niño no conoce elementos religiosos, se le enseña catecismo). Los modelos atomisticos concentran su esfuerzo en sectores precisos de la población, en asignaturas y temas específicos.
Los modelos sistemáticos toman en cuenta la interacción de múltiples factores que pasan a ser a la vez causa y efecto. El sistema existe gracias a su interacción con su entorno.
Aplicándolo a nuestra realidad, la marginación, apatía, dependencia generalizada, ignorancia religiosa, falta de anhelo de superación personal y
social, no son simplemente efectos de causas controlables, sino que forman parte de todo un sistema de vida y de herencia histórica que nos corresponde conocer, interiorizary trabajar arduamente. No bastan acciones puntuales, simple curso de Catecismo a los niños, se trata de una acción conjunta con las autoridades, los papás, los jóvenes, las estructuras del gobierno, las estructuras de vida cristiana, la relación con los sacerdotes, la escuela oficial, el ambiente general de la población, para buscar tenazmente una transformación y mejoría. Requiere inserción, simpatía, relación atenta y amistosa, presencia, dedicación, constancia, lucidez, oración, discernimiento, acciones propositivas que incidan.
significativamente en la vida del pueblo. (Todo esto fue llamado durante el Coloquio de Roma:«aprendizaje estratégico»... que es lo que estamos intentando vivir en la Sierra).
Con este fin son las visitas familiares, las entrevistas, los censos que hacemos sobre la situación económica, social, cultural, educativa, religiosa, de cada uno de los hogares. Detectamos y jerarquizamos problemáticas, deducimos constantes, buscamos con la gente líneas de mejoria y las operacionalizamos en sencillas acciones que vamos poniendo en práctica y a las que tratamos de dar seguimiento.
4. Impactante fue aquello de la importancia de la emergencia de la «experticia» en nuestro Instituto para responder a los retos educativos de la
educación contemporánea, y más aun los retos del siglo XXI. La «experticia» se definió como la capacidad de responder con creatividad y asertividad, no únicamente a las situaciones actuales y que en alguna forma pueden desde ahora vislumbrarse.
La experticia toma como punto de partida la perplejidad ante la complejidad de situaciones, y la amplitud de los problemas, y opta por la discontinuidad entre el punto de partida de reflexión y el desarrollo de las estrategias de acción. Así fue
como La Salle hizo su Instituto de Hermanos y sólo Hermanos, así fue como no asumió en los principios los votos clásicos religiosos y como revolucionó los sistemas pedagógicos de la época.
La experticia supone conocimientos teóricos, aprendizaje colectivo y participativo, atención a la realidad, análisis, criticidad, creatividad, visión de futuro, arrojo para romper con seguridades anteriores, pasar a una acertada discontinuidad y diseñar los nuevos estilos de nuestra misión como lasallistas
en el futuro que ya comienza a hacerse presente.
Son los retos en esta comunidad y en todo el Instituto Pero atendiendo a nuestro pequeño mundo, a nuestro minúsculo laboratorio serrano, la experticia es lo que vamos adquiriendo día a día. poniendo en práctica aquello que sabiamente decía La Salle: «No pretendan hacer las cosas tan perfectamente como deben hacerse; háganlas tan perfectamente como saben que han de hacerse, y asi merecerán la gracia de hacerlas tan perfectamente como deben hacerse». Día a día, año con
año, vamos haciendo camino, descubriendo nuevas perspectivas y nuevas formas de compartir el mensaje de amor del Señor a más gente y más profundamente. Nuestras aulas son los hogares, los lugares de pláticas informales, los grupos de jóvenes y de adultos, nuestra escuela: el pueblo entero; compartimos nuestra misión con todos los Agentes de Pastoral conscientes y no conscientes, y somos solidarios de todas las fuerzas vivas de
nuestra Prelatura: Obispo, sacerdotes, grupos, gente de buena voluntad.
5. Importancia de la interfase
La interfase fue otra palabra-realidad novedosa y clave del Coloquio. El término se inspira de la biología. Es la frontera», el lugar donde dos superficies (ej. moléculas de agua y aceite) se encuentran, sin perder su identidad propia para
permitirles una adaptación mutua. La interfase esel lugar de encuentro entre un sistema y el "entorno»
Refiriéndolo a El Salto, el entorno es la realidad económica, social, política, cultural, educativa, religiosa, con sus características de dureza, violencia, injusticia, rutina, corrupción, droga..., y el sistema es la Comunidad de Hermanos y de Voluntarios. La interfase es nuestra presencia y trabajo misionero que nos pone en contacto con el entorno, con miras a transformarlo. Pensar y determinar la calidad de la interfase es fundamental: qué actitudes, tipo de acercamiento, de testimonio, de acciones, nos permiten ponernos en con
tacto con esta realidad y que nos hace capaces detransformarla. Reto continuo es estar afinandoesta «interfase»> para que sea valiosa, gracias a la espiritualidad que nos anima, a la formación permanente, a lo acertado de la duración y calidad de nuestro contacto con la gente, a análisis, evaluación y renovación continuas, para que sea eficiente en su impacto transformador.
6. Perspectiva catequética «inculturada»
Que toma muy en cuenta:
- La ecología, cercanía, atención a las personas y a sus problemáticas concretas.
- Está atenta a la situación social y cultural, humana y religiosa del entorno.
- Es sensible a la nueva problemática de la familia en sus múltiples nuevas facetas (desintegración familiar, madres solteras, unión sin amor) a los nuevos problemas a los que el mundo actual se enfrenta: globalización, ansia consumista, ingeniería genética, manejo del ocio, recta administración de los recursos, en particular de los recursos naturales, secularismo, nuevos movimientos religiosos y sectas.
- Requiere tomar cada vez más en cuenta a la familia, cualquiera que esta sea, y a toda la comunidad del pueblo, y no al niño como sujeto aislado; buscando un modelo sistemático de crecimiento y, de ser posible, de compromiso en la fe.
- Toma en cuenta los lenguajes actuales, priorizando el lenguaje existencial (la vida misma), el lenguaje simbolico (simbolismos de la vida, de la naturaleza, del amor, de la liturgia), lenguajes artisticos (música, pintura, danza, poesia), ubica educando en la criticidad frente al cúmulo de información y a veces de pérdida de tiempo y de capacidad de raciocinio ante los medios de comunicación social y la nueva tecnologia informática.
- Va fuertemente marcada por la situación mundial de injusticia, violencia, desamor, mentira, y reacciona desde la fe, fundamentando, motivando y llevando a un compromiso concreto y serio,con la construcción del Reino de dignidad, amor,verdad, justicia, libertad, solidaridad, en nuestra sociedad.
- Porque la Catequesis es viva, esperada, distinta, incidente en la vida y en los problemasactuales, suscita el interés, el anhelo de más, el hambre de verdad y de amor, la búsqueda.
- Orienta hacia el proyecto de vida, como respuesta a Dios que se manifiesta en las propias posibilidades e inclinaciones y que llama, presente en las urgencias humanas y espirituales de nuestros hermanos. Proyecto de vida que se auna a un proyecto de Dios que impulsa a todos los hombres a participar juntos en la construcción del Reino.
7. Misión compartida.
El Coloquio fue un feliz ejemplo de misión compartida. Hermanos, sacerdotes y seglares compartimos experiencias y reflexión. La anima
ción pastoral de las instituciones lasallistas a nivel Instituto está ya marcada por la presencia de los diferentes sectores. Hoy, la exigencia de la comunicación de la fe a niños, jóvenes y adultos, y la creación de auténticas comunidades cristianas, nos hacen descubrir cada vez con mayor claridad la riqueza de este don del Espíritu que es la Misión compartida.
La misión compartida en El Salto no se limita a la comunidad actual, sino que se vive también en la Comunidad ampliada, a la que pertenecen todos aquellos ex Voluntarios y otros jóvenes con espíritu lasallista, que aceptan seguir viviendo.
integrados a la Comunidad ampliada de El Salto.
Entre los compromisos de los integrantes de la
Comunidad ampliada están:
1. Oración personal diaria.
2. Lectura espiritual.
3. Compromiso de formación permanente.
4. Compromiso apostólico de estilo lasallista.
5. Participar en las reuniones mensuales de la Comunidad ampliada local.
6. Participar en el boletín: «Horizonte abierto» de la Comunidad.
7. Participar en las dos convivencias y en el Retiro anual de la Comunidad ampliada en El Salto.
8. Mantener contacto con la comunidad local de Hermanos
Muchos son los retos, mucha la entrega, mucho el deseo de vivir con plenitud las llamadas del Señor al ingresar al nuevo milenio. En su Espíritu y en nuestra riqueza lasallista y en la sinceridad de nuestra respuesta ponemos nuestra
confianza y esperanza.
En El Salto, es nuestra vivencia diaria.
Este año 4 (cuatro) Hermanos, 10 jóvenes y 13 señoritas, compartimos la
misma espiritualidad y la misma misión-misionera.
He aqui los nombres, edades y procedencia de los Voluntarios:
Gilberto
Ramos Iduñate
El Salto
17 de Septiembre 1977
Olga Aseneth
Salazar García
Matamoros, Tam.
16 de Marzo 1980
Enrique Javier
Mireles Bueno
Monterrey, N.L.
14 de Julio 1976
Enrique
Prudencio Zaiza
Tuxtepec Oax
15 de Julio 1968
Claudia
Salazar González
Durango, Dgo.
01 de Enero 1980
Martha Elena
Martínez Ávila
Durango, Dgo.
06 de Agosto 1980
María Trinidad
García Ávila
El Salto, P.N. Dgo
06 de Junio 1973
Blanca Rocío
Bellón Cárdenas
Guadalajara, Jal.
01 de Febrero 1980
Gesu Isael Jonathan
Varela Borondón
Guadalajara, Jal.
24 de Diciembre 1980
Carmelita
Benites Días
Hermosillo, Son.
04 de Octubre 1975
César José
De La Cruz Santa Cruz
Hermosillo, Son.
17 de Abril 1980
José Antonio
Yanes Contreras
Hermosillo, Son.
11 de Noviembre 1979
Karla Beatriz
Romero Aguayo
Hermosillo, Son.
21 de Noviembre 1979
Jorge José
Muñoz Días
León, Gto.
26 de Marzo 1972
Claudia
Flores González
Lerdo, Dgo.
22 de Marzo 1977
Eduardo Alejandro
Guajardo Treviño
Monterrey, N.L.
25 de Junio 1978
Fidel Alejandro
Martínez Alvarado
Monterrey, N.L.
10 de Marzo 1980
María de los Ángeles
Martínez García
Puebla, Pue.
20 de Agosto 1979
Ana Celia
Aguirre Villareal
Saltillo, Coah.
19 de Enero 1978
Ixchel
Hernández Valdés
Durango/Saltillo
07 de Febrero 1978
Karla María
Sotelo Muro
Saltillo, Coah.
21 de Noviembre 1977
Mariali
Cárdenas Casanueva
Saltillo, Coah.
30 de Julio 1974
Tangi Emmanuel François
Loriant Lucas
Brest Francia
28 de enero 1978
Revista La Salle en México, Oct 1998, pp. 33 a 35
Revista La Salle en México, Oct 1998, pp. 37-41
VOLUNTARIADO LASALLISTA DE EL SALTO. REQUISITOS. DISPOSICIONES Y COMPROMISOS DEL VOLUNTARIO LASALLISTA DE EL SALTO, P.N., DGO.
Con cierta frecuencia Hermanos nos habían solicitado informes sobre el Voluntariado de El Salto y, aunque es cierto que se haentregado papelería sobre el particular, seguramente puede ser más útil tener los datos en la Revista del Distrito, Mes de Octubre '98, Mes de Misiones, para que así podamos recurrir a esta información cuando nos sea necesaria.
Revista La Salle en México, Oct 1998, pp. 37-41
I.- REQUISITOS para participar en el Voluntariado
1. Tener experiencia apostólica y misionera y desear claramente ofrecer al Señor un año de tu vida, viviendo como lasallista, en comunidad y al servicio de los pobres.
2. Tener buena salud, física y mental.
3. Haber terminado carrera, o por lo menos Preparatoria.
4. Solicitar por escrito y con tiempo el ingreso al Hno. Director de El Salto, indicando con claridad tus motivaciones.
5. Acompañar tu solicitud con una carta de apoyo de la Comunidad de Hermanos de tu Escuela.
6. Realizar el proceso que se pide como preparación al ingreso al Voluntariado y que se comunicará oportunamente al interesado.
IL-DISPOSICIONES:
Has expresado el deseo de colaborar con Cristo, en su Iglesia, como Voluntario Lasallista en la Prelatura de El Salto, P.N., Dgo. y es importante que conozcas, antes de comprometerte, los retos y compromisos que adquieres al integrarte
en nuestra Comunidad.
Te agradecemos que leas con atención lo que a continuación te presentamos y que nos lo mandes firmado si estás dispuesto, con la gracia del Señor, a vivir de
todo corazón estos compromisos.
Ser misionero lasallista es darlo todo a Jesús, siguiendo los pasos de nuestro Fundador, San Juan Bautista De La Salle:
- Como respuesta gustosa a una invitación personal de Cristo Jesús.
- Para construir la comunidad misionera que Jesús convoca en El Salto.
- Comprometidos en la edificación del Reino de Dios en esta Prelatura.
III. COMPROMISOS DEL VOLUNTARIO LASALLISTA:
1. Voy libremente al Voluntariado, nadie me presiona, decidí responder con amor al amor de Cristo Jesús.
2. Decidí regalarle a Cristo este año de mi vida para manifestarle mi amor, viviendo en comunidad, al servicio de mi prójimo, especialmente de los pobres.
3. Mi salud es buena, a juicio de mis padres y del médico, y suficiente para soportar la vida ruda del Voluntario: fríos, cansancios, largos recorridos, comidas a veces limitadas.
a) Cuidaré mi salud para ofrecer a Dios lo mejor de mí mismo y evitar aquello que disminuya mis fuerzas y capacidades físicas de servicio,
b) Mi equilibrio emocional es bueno. No voy al Voluntariado para "escapar" de mi realidad actual, ni por problemas emocionales que pretendo solucionar en el Voluntariado.
Sé que requiero fortaleza emocional para mantenerme firma y entusiasta, con la ayuda de Dios, durante todo el año, a pesar de la lejanía con respecto a mi familia y a mis amigos, y por mis experiencias anteriores puedo afirmar que mi equilibrio emocional es bueno.
4. Mi compromiso es por un año, de acuerdo a las fechas del Voluntariado de El Salto: Agosto a Junio o, bien, Enero a Diciembre.
5. Mi participación activa en la oración personal y comunitaria, en la participación normalmente diaria en la Eucaristía, en el apoyo a la oración del pueblo, y en la lectura espiritual, serán parte importante de mi don a Cristo y de mi alimento espiritual.
6. Mi aplicación en la formación permanente diaria, en lecturas personales, en la participación eventual en sesiones de estudio religioso fortaleceran mi capacitación humana y apostólica
Nota: En este año 98-99 se recibieron 45 solicitudes, de las que se aceptaron 25
llegando únicamente 23 al Voluntariado
Para Enero '99 ya hay varios aceptados
Para los años 1999-2000 y 2000-2001 y hay solicitudes.
7. Acepto a todos y a cada uno/a de los que el Señor llama y reúne a vivir en Comunidad
a) Estoy consciente de que personalmente y todos juntos somos responsables de la integración y del buen espiritu de nuestra fraternidad. Sé, o puedo suponer, que no siempre será fácil la vida comunitaria, que las diferentes formas de ser, diferentes puntos de vista, diferentes edades y formación, aunque nos pueden enriquecer a todos, a veces podrán ser fuente de tensión o de molestia. Pero me propongo, por amor a Cristo, aceptar, dialogar, colaborar, perdonar, para favorecer el entendimiento, la amistad y el crecimiento de todos en la fe y el amor.
b) Lucharé por evitar chismes, murmuraciones, malas interpretaciones, y cuidaré personalmente y en el grupo que los choteos o -"carrillas" no sean-ni-hirientes, ni cansados ni molestos.
c) Cuidaré mi forma de hablar, aun estando conlos Misioneros solos, evitando toda vulgaridad o palabra inoportuna, tomando en cuenta mi responsabilidad como misionero. Ante la gente de la misión estaré muy especialmente pendiente para lograr un vocabulario y forma de relacionarme con los demás, que sean dignos de mi misión de evangelizador.
8. Quiero entregarme de todo corazón a Cristo colaborando en la Construcción de su Reino:
a) Acepto ir al lugar al que sea enviado por el Hno. Director y realizar lo mejor posible to que se me encomiende.
b) Pondre mis aptitudes habilidades y conocimientos al servicio de la promoción humana y de la evangelización de las personas de los pueblos
c) Aportare con entusiasmo y buen humor mi crítica constructiva, mis ideas y creatividad para, de acuerdo a la comunidad. renovar y adecuar lo mejor posible nuestro apostolado a las necesidades de la gente.
9. Para vivir con y como Jesús pobre:
a) Realizaré mi año de servicio gratuitamente.
b) Cuidaré los bienes de la comunidad: colaborare con mi trabajo para el bien común.
c) Vestiré con sencillez, evitaré prendas accesorios, formas de proceder o de hablar o de arreglo personal que no sean signos claros de mi solidaridad con la gente pobre
d) Cuidaré el orden, la limpieza y el buen gusto en la casa donde me toque y en los lugares de apostolado
e) Compartiré con entusiasmo mis bienes talentos, ideas, para el bien de la comunidad y de la gente.
f) Como cuidado de mi salud, como sacrificio y como respeto a las personas con las que vivo y a las que sirvo, acepto las restricciones con respecto al fumar:
Dentro de lo posible, evitar fumar.
Si fumo, no lo haré en áreas techadas, y únicamente en momentos de receso
general.
Cuidaré mucho la limpieza, especialmente en cuanto ceniza y colillas, éstas
sin tirarlas ni en el piso ni en lugares inadecuados, sino buscar siempre
el lugar de la basura.
Evitaré que sea o que signifique preocupación personal o para el grupo, por el ansia de comprar cigarros, de guardar cajetillas o de exhibirlas.
En especial, no fumaré frente o con las personas de la misión.
g) Me esforzaré por comer de todo, evitando ser selectivo.
h) Lograré una sana distancia y sana ruptura con respecto a mi ambiente familiar y más aun con respecto a mi ambiente anterior de estudio y de vida social: fiestas, diversiones, modas, artistas, cantantes... Evitaré conversaciones frecuentes sobre estos temas. Me interesaré sinceramente en lo que vivo aquí en la Sierra, en las costumbres, problemas, inquietudes de la gente, y en nuestras preocupaciones comunitarias y apostólicas, logrando encarnarme lo más posible en el ambiente de la gente a la que estoy llamado a servir.
j) Consideraré mi casa, mi dirección, la de El Salto. Me presentaré como alguien que vive aquí en la Sierra; evitaré subrayar los méritos reales o supuestos de mi lugar de origen y me entregaré con entusiasmo al servicio de la Prelatura. Me esmeraré por sentirme fuertemente interesado y enraizado en la Sierra, para vivir al estilo de Jesús: Hijo de Dios, encarnado totalmente en nuestra realidad.
10. Por amor a Jesús, a quien he entregado todo mi ser, especialmente este año, abriré mi corazón a todos los integrantes de la Comu nidad y a las personas con las que me tocará convivir y/o servir. Evitare todo amor exclusivo y excluyente este sentido:
a) No apoyare grupitos cerrados dentro de la Comunidad.
b) No participaré en bailes populares (fiestas discotecas...) ni darè seguimiento a enamoramiento o a propuestas de noviazgo durante el año del Voluntariado.
c) Evitare con los/as compañeros/as del otro sexo manifestaciones afectivas propias de novios.
11. Como forma de vivir la voluntad de Dios, acepto la organización y autoridades del Voluntariado:
a) Al Hno. Visitador, como responsable y representante de Dios a nivel Distrito.
b) Al Hno. Director, como responsable y representante de Dios a nivel Comunidad de Hermanos y Voluntarios de El Salto.
c) Al Coordinador/a y Sub-Coordinador/a representante de como delegados del Hno. Director para presidir y coordinar la vida de la Fraternidad de Voluntarios y a los demás responsables que sean nombrados en la Fraternidad para los diferentes servicios.
d) Participaré activamente en la elaboración de nuestro Proyecto Comunitario para prever nuestra vida comunitaria y nuestro apostolado, y luego me esmeraré por llevarlo a cabo.
12. Durante mi tiempo de Voluntario no me ausentaré de la Comunidad sin autorización del Hno. Director. Y en particular cuidaré no solicitar permiso de ausentarme a menos de que se trate de un evento muy significativo o de una situación muy importante de mi vida personal (salud, estudios ...) o de mis familiares más cercanos (papás o Hermanos).
Acepto que únicamente habrá dos períodos de vacaciones durante el año: la última quincena de Diciembre y durante el mes de Julio.
13. Con respecto a mis gastos:
a) Agradezco a la comunidad lasallista que cubre mis gastos de alimentación, alojamiento y formación permanente, así como los gastos normales de apostolado.
b) Yo lavaré normalmente, y cuando sea necesario plancharé mi ropa.
c) Estoy de acuerdo en que corren por mi cuenta mis gastos personales articulos de aseo medicina personales, fotos, gusto o antojos personales, correspondencia a los amigos, llamadas de larga distancia y cuidaré que estas llamadas sean breves
14. Cuidaré que mi vida espiritual sea toda marcada por:
- Un gran amor hacia la Santísima Virgen Maria, madre, guía y amiga.
- Un gran cariño hacia San Juan Bautista De La Salle, hacia mis Hermanos Santos, hacia la obra lasallista entera.
- Un gran deseo y voluntad de seguir los pasos de los patronos de la Comunidad el Beato Hno. Escubilión y Santa Teresita del Niño Jesús, que se caracterizaron muy especialmente por ir siempre más allá de su deber y de hacerlo todo bien y hasta el final, por amor a Jesús.
15. En resumen: Durante mi año de Voluntariado me propongo de todo corazón poner en el centro de mi vida a Cristo Jesús.
Sé que mi realización personal y mi felicidad son importantes.
Sé que la construcción de la comunidad es parte esencial.
Sé, sobre todo, que el servicio humano y espiritual y el motivo de mi decisión sea Cristo Jesús.
A El me quiero unir, por El quiero entregarme, con El cuento para llevar a buen término mi decisión de comprometerme este año como Voluntario Lasallista en la Sierra de Durango
Por eso firmo: (Nombre y firma) Fecha de nacimiento:
Revista La Salle en México, Oct 1998, pp. 37-41
Revista La Salle en México, Feb 1999, pp. 16 a 18
OBJETIVOS, PERSPECTIVAS DEL VOLUNTARIADO LASALLISTA DE EL SALTO, P.N. DGO.
Durante el Retiro Distrital del mes de Diciembre 98, alguno o algunos de los equipos de reflexión de preparación al 43° Capítulo General profundizó como uno de sus temas "El Voluntariado ", y posiblemente, a partir de sus conclusiones, la Comisión redactora de la nota al Capítulo recogió como Proposición #4: "Evaluar a nivel internacional el Voluntariado, comunicar experiencias y favorecer intercambios."
Algunos Hermanos me hicieron luego varias preguntas o cuestionamientos en los que descubrí el interés por el Voluntariado y el deseo de que se dé a conocer más en el Distrito, en particular para que sea aún más tomado como uno de los aspectos importantes en el que solidariamente como Distrito tenemos y ofrecemos a los jóvenes.
De hecho, en la última Sesión del Consejo de Distrito se me pidió que presentara en la próxima Sesión los Objetivos actualizados de la Comunidad de El Salto.
De allí que con gusto comparto elementos clave de nuestro Proyecto comunitario de El Salto y del Voluntariado.
1. OBJETIVOS.
1.1 Objetivos del Voluntariado.
El Programa del Voluntariado de El Salto se ofrece a los jóvenes que han expresado el deseo de colaborar con Cristo, en su Iglesia, como Voluntario Lasallista en la Prelatura de El Salto, P.N., Dgo.
"Constituyen el grupo del Voluntariado Lasallista los Voluntarios que se dedican de tiempo completo en una de nuestras obras de servicio a los pobres."
VII Cap. de Distrito México Norte,
1994, No. 3.2, Orientación b.
Los mismos jóvenes han definido el Voluntariado como:
"El Voluntariado es nuestra respuesta a la invitación que Dios nuestro Señor nos hace perso nalmente, y a nuestro deseo de darle especialmente este año de nuestra vida, para trabajar para El y por Él y mostrar al Dios amoroso y amigo que hemos encontrado, y así colaborar, en comunidad, en la construcción de su Reino, asocián donos con los Hermanos, en el servicio de nuestro prójimo de la Sierra de Durango."
Ser misionero lasallista es darlo todo a Jesús, siguiendo los pasos de nuestro Fundador, San Juan Bautista De La Salle:
- Como respuesta gustosa a una invitación personal de Cristo Jesús.
- Para construir, guiados y animados por el Espíritu Santo, la comunidad misionera que Jesús convoca en El Salto.
- Comprometidos en la edificación del Reino del Padre en esta Prelatura.
Los Voluntarios, unidos a los Hermanos de la Comunidad de El Salto, comparten la Misión que desde su inicio el Distrito y la Iglesia local confió al Centro Cultural y Social La Victoria :
a) Proporcionar educación cristiana especialmente a los jóvenes: Concientizándolos de su dignidad, derechos y deberes como personas humanas. - Elevando su cultura humana y cristiana.
- Suscitando su participación ativa en su proceso educativo y su proyección social y apostólica.
- Fomentando su sentido de solidaridad y compromiso en favor de la sociedad y del cuidado del medio ambiente.
b) Favorecer el surgimiento de comunidades juveniles, de comunidades de adultos, de comunidades de familias, en las que :
- Se tome conciencia de la pro pia vida y de la responsabilidad
- Se crezca en la fe y en el amor social. del Señor.
- Se viva en comunidad y par ticipación con la Iglesia y con la sociedad.
- Se forme y se viva el compro miso apostólico que responda a las necesidades de la comunidad.
- Se integre un fuerte sentido eclesial, dentro de la Pastoral or gánica y participativa de la Prelatura.
c) Formar evangelizadores que, en los pueblos y rancherías de la Sierra, como enviados del Obispo:
- Formen comunida des de fe y de servicio.
- Favorezcan la fe del pueblo y apoyen las Celebraciones litúrgicas de la comunidad. Colaboren en la instrucción religiosa y en la fundamentación de las convicciones cristianas de la población.
1.2 Comunidad ampliada de El Salto. El Voluntariado no es un "paréntesis" en la vida, sino un "trampolín" para la vida entera.
El Voluntariado no es simplemente un momento de la vida, es un compromiso para toda la vida. Al terminar la primera etapa del Voluntariado, el joven se integra en la Comunidad ampliada de El Salto. Cada uno viviendo en su hogar, con sus propias ocupaciones, como estudiante o trabajando, vive unido a la Comunidad ampliada de El Salto.
El objetivo de la Comunidad ampliada es ofrecer a sus integrantes un especial apoyo en su crecimiento en la fe, en la fraternidad y en el servicio, como cristianos, como lasallistas y como misioneros.
Los integrantes de la Comunidad ampliada se comprometen:
A vivir, según su programa de vida personal, la oración diaria, la frecuencia de sacramentos, la vida litúrgica, lectura espiritual, formación permanente, reuniones periódicas con la comunidad ampliada local, el apostolado y el frecuente contacto con el Instituto de los Hermanos, a través de lectura de las publicaciones distritales y de Instituto.
La solidaridad y amistad con la comunidad de Hermanos local se asegura gracias a visitas, diálogos, convivencia eventual.
Apoyos a la Comunidad ampliada una estructura de animación, un Boletín bimensual (Horizonte abierto), Convivencia con los Voluntarios cada seis meses y Retiro anual de ocho días.
1.3 Después de un tiempo oportuno, y según las aspiraciones del ExVoluntario, de las necesidades de El Salto y con la aprobación del Hno. Director de El Salto, los integrantes de la Comunidad ampliada pueden regresar a El Salto, para una nueva estancia y nuevo compromiso.
2. REQUISITOS para ser admitidos al Voluntariado de El Salto:
2.1. Tener experiencia apostólica y misionera y desear claramente ofrecer al Señor un año de tu vida, viviendo como lasallista, en comunidad y al servicio de los pobres.
2.2 Tener buena salud, física y mental.
2.3 Haber terminado carrera, estar en carrera o, en algunos casos, por lo menos haber concluido la Preparatoria.
2.4 Solicitar al Hno. Director de El Salto, por escrito y con tiempo, el ingreso, indicando con claridad las motivaciones.
2.5 Acompañar su solicitud con una carta de apoyo de la Comunidad de Hermanos local y en caso de no haber lasallistas, de un sacerdote que conozca bien al candidato.
2.6 Realizar el proceso que se pide como preparación al ingreso al Voluntariado y que se comunicará oportunamente al interesado: tests (Eneagrama, Test de in teligencia - Minesota, Test de Valores), lecturas, vida espiritual, apostolado.
2.7 Leer, meditar y aceptar (firmar y enviar a El Salto) los Compromisos del Voluntario Lasallista y proponerse, con la ayuda de Dios ponerlos en práctica.
Conclusión:
En varios Distritos de mundo ha surgido ya el Voluntariado. En cada Distrito se le ha dado un matiz propio. Algunos Voluntarios y Ex Voluntarios de El Salto ya es tán interesados en participar en programas del Voluntariado en los EEUU, trabajando con Inmigrantes Latinos y viviendo con los Hermanos; o en el Voluntariado Español, para ir a trabajar a Bata, con el Distrito Central de España. Es seguramente un nuevo impulso con el que el Espíritu Santo está enriquecien do nuestro Instituto. El Voluntariado de El Salto es apenas un pequeño gérmen, pero tiene una fuerte espiritualidad que lo sustenta, la espiritualidad lasallista conocida deseada y vivida, y se ha ido buscando darle una sólida estructuración interna: justificación, objetivos, políticas, actividades, cronograma, horarios, responsabilidades, proyectos, perspectivas
Con la ayuda de Dios, con la bendición de San Juan Bautista de La Salle, con la solidaridad del Instituto, pero más especialmente con el apoyo amable y solidario de los Hermanos del Distrito, este pequeño brote se irá perfeccionando y consolidando y ojalá que, además de los Aspirantes, Postulantes, Novicios y Escolásticos que nos visitan, muchos Hermanos nos puedieran animar con su presencia, su reflexión y su compañía en nuestras árduas y fructíferas misiones.
Hno. Lorenzo González Kipper, Director.
Revista La Salle en México, Feb 1999, pp. 16 a 18
Revista La Salle en México, May 1999, pp. 15 a 18
ENCUENTRO DE LOS VOLUNTARIOS DE EL SALTO, P.N. DGO. CON EL HNO. SUPERIOR GRAL. JOHN JOHNSTON.
Primera parte:
le explicaron los Voluntarios al H. Superior General varios puntos referentes a su comunidad.
1. Quiénes somos. Somos 22 miembros en la Comunidad de El Salto que estamos actualmente como Voluntarios por un año. Hay 38 Exvoluntarios. Llevamos un estilo de vida que nos hace crecer como cristianos, viviendo en fraternidad, unidos a la Comunidad de Hermano, para fortalecer el Reino mediante la promoción humana y la evangelización; respondiendo con nuestro testimonio y calidad de vida, junto con los agentes de evangelización, catequistas y ministros de la Prelatura juntos realizar nuestra misión.
1. Con qué gente trabajamos.
Trabajamos en 3 dimensiones:
a) Siendo agentes de unidad en la Iglesia local.
b) Siendo ejemplo de seglares preparados.
c) Brindando un servicio educativo, promoviendo humanamente a las gentes y evangelizándolas para que se puedan realizar como personas.
3. Formamos comunidad: Tenemos vida de oración, nos reunimos para orar en la mañana, tarde y noche. Como formación permanente tenemos cursos bíblicos y de Lasallismo. La lectura espiritual asidua nos permite encontramos más fácilmente con Dios. Además, tenemos retiro mensual para aprender, prepararnos y evaluar nuestro diario vivir.
4. Formamos Fraternidad: Compartimos la limpieza de la casa, de los automóviles; fabricamos material didáctico y libros. Convivimos en las comidas y paseos Celebramos los cumpleaños. Tratamos de llevar alegría y entusiasmo a los lugares que visitamos. Somos una comunidad hospitalaria para recibir a nuestras familias cuando nos visitan, a los exvoluntarios, a los diferentes grupos de El Salto, a los Sacerdotes y Religiosos de la Prelatura.
5. Apostolado. Estamos en capacitación permanente. Editamos folletos y libros de catequesis que se les hacen llegar a las parroquias y a los pueblos. Participamos en el programa de C.F.C.A. (Christian Foundation for Children and Aged) con varios subproyectos de padrinos y ahijados, y lo que recibimos se emplea en ayudarles a crecer como personas. Nuestros Santos Patronos son: Santa Teresita de Lisieux y el Beato Hermano Escubilión. Aspiramos a servir siempre más y mejor para dar óptimos servicios a los pueblos de la sierra
6. Proyección:
6.1 Apostolados durante el año:
a) Servicios generales a la Prelatura de El Salto de acuerdo con el Sr Obispo, cursos continuos para ministros y catequistas
b) Misiones con párrocos favoreciendo estructuras de vida cristiana apoyo continuo a las comunidades, por medio de los Primeros Viernes acción litúrgica y oración.
6.2 Misiones de Semana Santa: En la zona de la Sierra de Durango participan 2,500 misioneros, los cuales, si sumamos las otras zonas del norte del país, superan los 3.000 Se hace una preparación previa, durante todo el año, se preparan los materiales, las oraciones, la jornada vocacional. Se comparte todo con la fraternidad. Se organiza desde la Comunidad de Voluntarios el transporte y alojamiento para los misioneros. Tanto a los Voluntarios como a los Exvoluntarios (Comunidad Ampliada) nos permite vivir la Fe, la Fraternidad y el Servicio. Agradecemos al Hno Superior General su presencia. El ser Voluntarios da sentido a nuestras vidas de jóvenes. Que Dios lo bendiga.
Ahora los Voluntarios atendemos 95 pueblos, y en Semana Santa son alrededor de 170.
7. Comunidad ampliada: Hay Voluntarios desde 1995, y esta comunidad está formada por exvoluntarios. Todos, al concluir el año de presencia en El Salto, deseamos seguir viviendo el carisma Lasallista. Algunas formas son: apostolados, oraciones, vivencias, obras de promoción humana. Hay exvoluntarios en las ciudades de: Hermosillo, Monterrey, Matamoros, Torreón, Gómez Palacio, Lerdo, Durango, San Juan del Rio, México D. F., y León Gto.
Interviene el Hno. Superior General: -"¡Es una lástima que no hayan preparado esta reunión!" (Se produce risa en la reunión). "Quiero decirles y repetir lo que dije, ya que he hablado en otros lados de ustedes. Ha sido decisiva la influencia ejercida sobre los jóvenes de los Estados Unidos, mi país. Fue en la reunión de 1987, en Quebec, en donde participaron unos 120 jóvenes mexicanos, en el Congreso Internacional de Jóvenes Lasallistas. No se ha usado mucho la experiencia de Voluntarios. Quizá la de Jóvenes Amigos de La Salle, y ha tenido alguna relación con el Instituto. EI Voluntariado en México Norte es muy fuerte, no se da este movimiento en muchos países del mundo. En los Estados Unidos no había nada de este movimiento con identidad Lasallista; había otros movimientos sin lazos con el Instituto. Los Hermanos norteamericanos enviaron 50 jóvenes de Chicago y Nueva York, en el año de 1992 a México Norte al Encuentro Continental de Jóvenes quienes regresaron muy impactados. En este Encuentro se incluyó una experiencia muy fuerte de servicio en la Sierra. Ahora regresé a los Estados Unidos de visita, después de 9 años, y me encuentro que lo que ha pasado entre nuestros jóvenes ha sido extraordinario. Al terminar en 1987 el Encuentro de Quebec, mi sueño fue que alguna vez hubiese el movimiento de Voluntarios en el Instituto. Desde ese momento ha comenzado esta idea, y en este momento, en Estados Unidos, en nuestros Colegios, es muy fuerte. Se hacen Congresos cada Verano, con asistencia de hasta 200 jóvenes de muchos lugares. Y debo reconocer que México contribuyó de manera muy importante para que se diera este movimiento.
EI H.S.G. les pregunta -"¿Cuál es su relación de Voluntarios con la Iglesia y los Sacerdotes?"
- "Los mismos sacerdotes son los que han solicitado la presencia de una Comunidad Lasallista, concretamente el Sr. Cura José Anaya. Él nos guía y trabajamos en coordinación con él. Los sacerdotes solicitan nuestro apoyo. Estamos en contacto 100% con ellos.
EI H.S.G. pregunta: -"¿La promoción humana que realizan es en coordinación con ONG'S o con los Párrocos?"
Las ONG'S no están muy difundidas en México, es difícil contactarlas.
La organización de CFCA (Christian Foundation for Children and Aged) nos apoya con varios subproyectos. Valoramos muchos su apoyo.
Preguntas de los Voluntarios:
1. Hno. Superior ¿nos puede decir qué otro tipo de Voluntarios hay?
"Hay muy diversos voluntariados. En Europa se da durante el Verano, pero la acción es menos explícita en la evangelización. Lo que hacen aquí, en Europa es impensable, ya que el ambiente es muy diferente del de México. Los Hermanos ven el movimiento del Voluntariado por medio del servicio como una forma de descubrir a Dios. Los jóvenes no practican su religión. La religión y sus prácticas son algo privado. Hay en el medio desconfianza y miedo de hablar de Jesucristo. El joven necesita mucho valor para decir 'creo en Jesucristo' .
Los jóvenes de 16 o 17 años tienen programas durante el verano como voluntarios para ir a: África, India, México, Colombia. No van a evangelizar sino a ayudar en proyectos concretos: construir viviendas, clínicas, escuelas, o bien trabajando con la gente durante 6 semanas. Algunos Veranos se forman hasta 300 grupos.
En Francia se hacen esfuerzos para tener programas más permanentes durante el año. El Servicio Militar en Francia se puede suplir y reemplazar por algún tipo de actividades de servicio que se pueden realizar en Medio Oriente o en África. Muchos de estos Voluntarios han vivido en nuestras Comunidades, han participa do en la vida de los Hermanos y sobre todo, en la vida de oración de la Comunidad. Recientemente le están dando más acento lasallista a esas experiencias
Durante mi visita a Lyon, Francia, vi un grupo de 70 jóvenes con los que me reuní y pudieron comunicarme experiencias muy profundas. Me dijeron que algunos han participado en 5 o 6 Veranos y que han descubierto a Dios en el proceso. De España e Inglaterra van al Tercer Mundo.
En España han tenido programa de Voluntariado. Se dan matrimonios jóvenes que han trabajado en América Latina, en programas ad hoc. Los italianos colaboran en proyectos.
Los italianos colaboran en proyectos de Europa. De Milán van a Haití desde hace 6 o 7 años. Ahí trabajan con los Hermanos en Pastoral. Hay la dificultad de los que van a África de que no hablan el idioma local. En los Estados Unidos es diferente. El Voluntariado es una práctica muy intensa, sobre todo al terminar la Universidad. Hay muchos jóvenes que dan 1 año de servicio; es muy fuerte el movimiento en Universidades Católicas. También ahora es muy intenso el movimiento en Universidades del Gobierno, y se da este servicio que es muy formativo en muchos sentidos. Acostumbran, durante su Universidad, dar 1 mes de tiempo completo o hasta un año. Hay muchísimos programas.
Por ejemplo, los Jesuitas hacen que sus Voluntarios vivan en pequeños grupos en proyectos para gente muy pobre. Los Hermanos tienen ya 9 años de ofrecer un programa diferente que consiste en vivir en Comunidad de Hermanos, participan en la oración, reciben dinero para sus gastos como los Hermanos, no reciben sueldo y trabajan dando clases, o en otros aspectos como en la pastoral juvenil, o en movimientos juveniles lasallistas.
Hay, a veces, de 2 a 5 Voluntarios en Comunidad, muchachos y muchachas viviendo con los Hermanos en la misma casa. Es cierto que no todas las Comunidades aceptan mujeres. Todos trabajan en obras para pobres en el Centro de las Ciudades, en obras como en Chicago en la escuela San Miguel, que es para internos, como profesores de estos alumnos. En Providence, Rode Island, se encuentra la escuela San Miguel que atiende a 70 alumnos en pequeños grupos. Tenemos el caso de Green Bay, en Mississippi, en donde una joven se metió a trabajar con la juventud lasallista, luego fue a Memphis a la C.B.U y ahí comenzó el Movimiento de Universitarios Lasallistas. Ahora esta como Voluntaria por 2 años y me ha hablado de su futuro y me ha dicho 'La Salle está en mi sangre, cómo puedo continuar esto. Busco algo más profundo.
En efecto, estamos buscando tener personas como ustedes Grupos como los Signum Fidei, fundados desde hace 23 años. Sin embargo, en varios países no aceptan esta estructura.
Participan en grupos de Signum Fidei, en Las Filipinas, más de 160 miembros; todos ellos muy activos. Se dan casos en que la Directora del Colegio es Laica, el segundo es Hermano, y ahora hay exvoluntarios.
Algo interesante en Francia ha sido el caso de un Voluntario de tiempo completo que vino a Denver, en E.U.A., a enseñar francés a latinos. Regresó a Francia y ahora es Postulante."
2. "Se ha estructurado el Voluntariado a nivel de Instituto?"
-"No hemos llegado a este punto. La experiencia surge a la vista. Éste será un tema importante del 43° Capítulo General.
Será bueno hacer en Roma un centro de información que tenga el resumen de todas las experiencias. Será bueno quizá crear un Boletín especial. Debemos tratar de no tener una estructura, ya que el hacer lo que ustedes hacen, es imposible en Francia. Hay experiencias muy válidas de grupos que se deben compartir dentro de las situaciones muy diversas.
3. Pregunta el H.S.G. a los Voluntarios:
-"Con esta experiencia que viven ¿qué ha pasado en su vida? ¿cómo les ha tocado?"
-El llegar al Voluntariado me ha costado mucho, y ahora creo que el regresar a casa me costará trabajo después de vivir en esta fraternidad. Lo que vivimos no es una aventura. Es un nuevo estilo de vida que se proyecta con objetivos. Es Dios, la vivencia de la vida del Evangelio, la espiritualidad Lasallista de Fe, Fraternidad y Servicio. Creo que se ha producido un cambio en todos, también en los miembros de la Comunidad Ampliada. Tenemos necesidad de continuar con este estilo de vida, de regresar a El Salto y continuar con nuevos proyectos.
4. Pregunta un Voluntario: -"H.S.G. ¿cuál es su visión lasallista para el año 2000?"
-"Su pregunta es muy estrecha. Mi visión es la de lo que ha pasado en los últimos 15 años en el mundo Lasallista. La Salle, en el pasado, era para los Hermanos. Al estar en Argentina de visita, hace 20 años, una Secretaria dijo: "nuestro Fundador" y me sonó extraño. Ahora hay mucha participación, y de modos diversos, con San Juan Bautista De La Salle. Me encuentro ahora norteamericanos hablando de nuestro Fundador y esto es para mí una sorpresa. Es para el servicio de la Iglesia, del Evangelio, para los pobres y para nuestra misión de educación. Necesitamos hacer proyectos para el futuro: que La Salle. sea una gran sombrilla que acoja a: Hermanos, Voluntarios, Profesores, Padres y Madres, con respeto de las fronteras de identidad, colaborando para un servicio. El problema para los Hermanos es que haya vocaciones. Acabo de escuchar la BBC de Londres, en un programa de una organización de la Iglesia, sobre un informe de la educación en África, y dice que la educación en ese Continente es peor que nunca. Los Gobiernos, prioritariamente, compran armas. Es necesario trabajar para que haya democracia en dos campos
a) directamente en los países,
b) en la promoción de la justicia, políticamente.
Las reuniones de jóvenes convocadas por el Papa han sido extraordinarias: Filipinas, Denver y París.
La de París fue un éxito, ya que llegó el doble de jóvenes esperados.
Los invito para que participen como jóvenes Lasallistas en esta reunión del Papa el próximo año, en la que participaremos oficialmente. Si bien, en la última de Paris hubo muchos Lasallistas.
Para el evento de jóvenes en Roma, hablé con el Cardenal encargado. Se pueden inscribir como lasallistas o en su diócesis. En este evento habrá un programa común por las mañanas, y en la tarde o noche puede haber un programa especial de los Lasallistas, que podrá llevarse a cabo en la Casa Generalicia.
Espero tener una buena representación de México, quizá muchos de los de este grupo. Pónganse a buscar el dinero para el pasaje. Esos días será gratuita la estancia en la Casa Generalicia, o puede ser en familias, con gastos mínimos.
Para el Voluntariado sugiero una mejor organización, pues tengo miedo de trabajar en forma paralela a las diócesis y a la Iglesia.
Es preciso que nuestro trabajo sea integrado en los planes de Pastoral de la Iglesia.
Muchas gracias.
Revista La Salle en México, May 1999, pp. 15 a 18
Octubre, 1999 EL SALTO, P.N. DGO. Fotos: Los Misioneros de Hermosillo con el grupo de franceses que compartió con nosotros la misión.
El flamante “Panchito”,autobús para 40 pasajeros, obsequiado amablemente al Salto por los Hermanos del Distrito de San Francisco, Calif. US
Voluntarios colando el cemento para la losa del nuevo edificio que construimos frente a nuestra casa. Para comprar el terreno de ese edificio, en primer lugar Don Patricio, su dueño no quería por ningún motivo vendernoslo, por fin aceptó pero exigió que se le entregara el dinero el lunes...y era viernes. No teníamos NADA. Pero el lunes me habló el Hno. Visitador para avisarme que el grupo de franceses que vino a misionar con los de Hermosillo, habían mandado un dinero de regalo y que ya estaba en el banco para pasar a recogerlo...y era exactamente la cantidad solicitada por Don Patricio y el costo de la Escritura notariada !!!!!! Bendito sea Dios.
Otra fotograía de Voluntarios y gente voluntaria construyendo un nuevo salón en el Ejido Las Adjuntas que consideramos necesario como ampliación de nuestro Centro cultural y social la Victora de El Salto. Revista: México Norte. La Salle, octubre 1999, p. 16.
Revista La Salle en México, Oct 1999, p.16
Revista La Salle en México, Dic 1999, p. 34 a 37
MISIÓN EN PIEDRA DE LUMBRE.
Llegamos, los Misioneros, un Hermano y seis Voluntarios, después de cinco horas de terrasería y tres de mula. Nos sentimos cansados, pero con el corazón lleno de alegría y entusiasmo.
Desde nuestra primera oración agradecimos al Señor por ser sus elegidos como apóstoles y testigos, por ser sus colaboradores en la construcción de su Reino de amor en esta lejana comunidad.
Sabemos que el Párroco, que nos encomendó este lugar, nos da su confianza y se alegra por nuestra colaboración al dar a conocer y poner en práctica el Plan Parroquial aquí, en Piedra de Lumbre.
Lo que pronto nos impresionó fue el cariño del que fuimos rodeados y la fe de la gente que, a pesar de frecuentes visitas de Testigos de Jehová, se mantienen fieles a Cristo y a su Iglesia.
La gente del pueblo es abierta, hablan y preguntan mucho. Es muy amistosa y hospitalaria. Los jóvenes y los niños son respetuosos. La gente dice que les llevábamos consuelo y alegría. Así también descubrimos nuestra misión: dar sentido, seguridad, gozo.
Pero también notamos, al platicar con la gente, que el pueblo no progresa. Las casas son «igual que siempre han sido»: dos cuartitos, uno para comer, otro para dormir. Y allá afuera una letrina para toda la familia, y en algunas ocasiones para dos familias. El lugar para bañarse se improvisa con un pedazo de lona de hule y a cubetazos. No hay clínica, ni capilla. La cancha de juego está en mal estado. La basura abunda.
La alimentación está basada en frijol, maíz, chile, a veces papa y calabacitas, algún huevo. En fiestas se mata una gallina o en casos muy especiales cerdo o res.
La fe es grande pero la ignorancia religiosa también lo es. Son católicos porque siempre han sido católicos. Y seguro porque el Espíritu Santo ha trabajado en ellos arduamente. Las fiestas religiosas se celebran según sus propias cos tumbres que ellos aprecian mucho. ¿Cuál será el impacto el día en que este pueblo se abra a la cultura de las ciudades?
No existe infraestructura de vida cristiana: ni Ministro de la Eucaristía, ni Catequistas, ni grupos vivos, aunque algu nos hombres dicen que sí asistieron a la Escuela de la Cruz, pero no hay compromiso. Ni siquiera tienen una capilla dónde reunirse a rezar. Ni lugar de reunión y de cultura, fuera de la escuelita oficial que lleva dulcemente su ritmo.
La gente se sabe ignorante y se acepta como cosa. La organización es elemental y el compromiso con el bien común depende de lo que digan las autoridades. La
iniciativa personal es muy limitada. La cultura fuertemente machista.
La gente es dependiente, depende: de las lluvias, del Padre cuando viene (casi nunca), del Gobierno con sus ayudas manipuladoras, de los Misioneros que les damos alegría. Es gente buena, pero atenida, y en buen grado apática.
Entre nuestras principales actividades diarias como misioneros están las visitas a lugares de trabajo, y las visitas familiares.
En ellas nos proponemos:
- Encarnarnos en la realidad, conociendo y viviendo lo duro del trabajo manual y ayudando a las señoras en su quehacer doméstico. Dialogamos sobre sus preocupaciones y anhelos, carencias y necesidades, alegrias y penas.
- Aprovechar, según los casos, para tratar temas sobre derechos humanos, superación personal, estudios de los hijos, cuestiones de alimentación, higiene y salud, y a veces temas de política o y de conciencia electoral, teniendo la precaución de no caer en un proselitismo politico.
- Es el momento privilegiado también para abrir juntos nuestros corazones a Dios. Llevamos la Biblia y buscamos el texto que nos parece iluminar la situación que enfrentamos, o dejamos un poco al azar del Espiritu Santo, el texto que llega y que nos admira cómo tiene resonancia en lo que estamos viviendo. Compartimos lo que viene al caso de lo estudiado en Formación permanente.
- Las visitas familiares son la gran oportunidad para damos cuenta de cuál es la situación de la comunidad y cómo viven las familias. Conocemos más a las personas y logramos su confianza y amistad.
- La gente es muy atenta y cuando llega la hora de comida, siempre nos invitan a comer aunque sean tortillas y frijoles como dicen ellos, pero muy sabrosos. Rezamos juntos, no sólo bendiciendo a Dios por los alimentos, sino también rogándole por las necesidades que hemos detectado en el hogar y en el pueblo. Y eso sí, con gusto o sin él, nos debemos comer todo lo que nos sirven u ofrecen porque la gente es muy sentida e interpreta como desprecio cualquier negativa.
- Buscamos hacer amena la plática durante la comida interesándonos al máximo por la vida, proyectos, sueños de todos los integrantes de la familia, preguntándoles, escuchándolos y animándolos con cariño y de la mejor forma a luchar, a superarse, a lograr metas cada vez más altas y nobles y a comprometerse con el bien común.
Estamos persuadidos de que uno de los as pectos más importantes de nuestra misión en la Sierra es promover y lograr un cambio histórico: impulsar el paso de una sociedad pasiva y dependiente, a una sociedad responsable, participativa y comprometida con la mejoría de la calidad de vida de la población entera. Por las tardes nos abocamos a la consolida ción de grupos de jóvenes.
Algunos días reunión con Catequistas, otros convivimos en el deporte con los jóvenes y, poco a poco, vamos formando grupos con ellos.
Cantos, dinámicas, proyectos sencillos de apoyo de los jóvenes al pueblo, búsqueda de Asesor, van dando cuerpo al Grupo Juvenil.
Hacia las cinco de la tarde nos reunimos con la gente para rezar el Rosario. Juntos vamos descubriendo formas que nos ayudan a renovar el rezo del Rosario y a profundizar en los misterios y en su proyección a nuestra vida.
La Palabra de Dios nos va iluminando.
Capacitamos para su buena lectura y dicción y nos damos tiempo para la participación, los comentarios, las aplicaciones.
Detectamos a las Señoras más responsables y más apreciadas para prepararlas como responsables para presidir el Rosario.
Más tarde es la Celebración de la Palabra.
Formamos equipos de limpieza y arreglo del templo, ejercitamos a jóvenes y adultos para las lecturas, ensayamos y motivamos a todos para cantar junto con el coro, fomentamos la participación en las preces.
Los primeros días un Voluntario preside la Celebración, pero poco a poco vamos involucrando a hombres del pueblo para que se vayan preparando como Ministros de la Eucaristía. Y los invitamos a los Cursos de El Salto. Subrayamos lo más posible los dos polos de la Celebración:
La escucha y meditación de la Palabra de Dios, en la que Él mismo se nos manifiesta y da sentido a lo que vivimos y a lo que estamos llamados y la participación de su "Cuerpo y Sangre» por la que nos integra y solidariza y nos une a su vida, a sus proyectos, a su voluntad y capacidad de construir el Reino del Padre aquí en nuestra tierra.
Al terminar la Celebración nos dividimos en grupos variables: Parejas, Señores, Señoras, Jóvenes, para tratar temas desde la fe en Jesús.
Ellos nos comparten sus vivencias, sus certezas y opciones, sus desconciertos, dudas e inquietudes, sus devociones y prácticas religosas.
Profundizamos juntos nuestra fe, buscamos criterios evangélicos para nuestra vida, nos ejercemos en la oración y descubrimos sentido a la oración litúrgica, a los sacramentos, a las devociones y tradiciones religiosas del pueblo, damos importancia a los temas de la Doctrina Social Católica: participación, responsabilidad política, trabajo, justicia, buen uso de los recursos naturales, paternidad responsable, respeto a la vida, valores ecológicos.
Reflexionamos sobre las ofertas de otras creencias religiosas, sobre las manipulaciones y engaños de patidos políticos y gentes u organizaciones poderosas.
Tomamos conciencia de que somos hijos predilectos de Dios y estamos llamados a participar activamente en el plan de salvación de Jesús.
Nos preocupa formar en las personas una conciencia crítica y cristiana que les ayude a examinar y a valorar tanto su propia vida y cultura como los elementos que les van llegando de la cultura «citadina>>.
Concluimos nuestro día como lo iniciamos, con oración fraterna y lectura espiritual. El Señor es nuestra fuerza, es el sentido de nuestra vida y nuestros mil afanes, preocupaciones y también debilidades, los ponemos gustosos y confiados en sus manos.
Aquí en Piedra de Lumbre considerábamos como muy importante primero la construcción de una Capilla y luego el Centro Comunitario Educativo.
Motivamos a la gente para que empezaran con el Templo. Les aseguramos que les ayudaríamos durante nuestra estancia.
Las Señoras estaban muy animadas, pero decían que dependía de los Señores (como todo en la cultura machista en la que viven), y a los hombres no parecía interesarles. Después de mucho insistir decidimos dejar que ellos hicieran lo que quisieran con respecto a la capilla. Y uno de los últimos días de la misión nos dieron la sorpresa de que los hombres ya habían decidido comprar entre todos una casita abandonada y convertirla en capilla.
Aprendimos una lección: a la gente no nos gusta que nos presionen para hacer lo que nos toca. Preferimos que nos motiven y que nos dejen organizarnos y actuar.
Lo pusimos en práctica con respecto al Centro Comunitario Educativo y tenemos confianza en que también se logrará.
Para concluir, y tomando en cuenta elementos de nuestro Proyecto Comunitario del Voluntariado 1999-2000, durante nuestras misiones queremos y nos proponemos:
- Ser lo más posible promotores y lo menos posible asistencialistas.
- Fomentar y estimular la participación y la responsabilidad de las personas y de los grupos.
- Detectar y capacitar líderes locales que aseguren la mejoría material y espiritual del pueblo.
- Atender prioritariamente la educación de los jóvenes y de los adultos con miras a que sean ellos los que fomenten y se comprometan con la mejoría y la transformación de sus pueblos.
- Dedicar el tiempo necesario para «plantar», dejar lo plantado bajo la responsabilidad de personas concretas y volver luego para seguir capacitando y para asesorar y animar.
- Proponernos que cada una de nuestras misiones signifiquen un paso de mejoría para el pueblo.
Sueño y realidad se van fundiendo en uno y enriqueciendo mutuamente. Hay muchos caminos por recorrer y más todavía por hacer.
El amor, el entusiasmo, el anhelo de servir y el soplo del Espíritu nos van llevando de compromiso en compromiso al estilo de nuestro admirable Padre y Fundador, a quien nos encomendamos y cuyos pasos queremos seguir.
José Ramón Ruiz Lares, Voluntario Lasallista.
Hno. Lorenzo González Kipper.
Revista La Salle en México, Dic 1999, p. 34 a 37
Revista La Salle en México, Sept 2000, p. 34 a 37
ADRIANA - VOLUNTARIA LASALLISTA.
Sucedió el miércoles 17 de mayo del 2000 a las 3:30 a.m. en una curva del kilómetro 116 carretera Los Herrera a Topia, unos cuantos kilómetros después del Rancho Santo Niño y a menos de un kilómetro antes del ranchito La Taunita, ya por llegar a Ojito de Camellones.
Veníamos de celebrar la fiesta de San Juan Nepomuceno, 16 de Mayo, al concluir nuestra Misión en la Parroquia de San Juan de Camarones, salimos para la misión el viernes 5 de mayo.
Fueron 24 de los 26 Misioneros Voluntarios. Adriana que nunca parecía tener miedo y disfrutaba cada vez que salía a misión, esta vez, la víspera de salir, llorando mucho, decía a uno de sus compañeros: "No sé que me pasa pero tengo miedo, tengo mucho miedo de esta misión" pero por solidaridad y obediencia aceptó y salió con todos. Iba aceptando lo que el Señor le iba preparando. Atendimos los pueblos de Montoros, Comedero, Vascogil, Naranjito, San Miguel el Alto y la cabecera, San Juan de Camarones.
Fue una misión difícil. El clima cálido, insalubridad del agua, causó en varios lugares que los misioneros se enfermaran. Se tuvieron que rehacer las fraternidades, y los enfermos fueron concentrados en San Juan de Camarones por este hecho se tuvo que abandonar San Miguel el Alto,
En Comedero, población de unas 20 casas, pero rodeada de varios ranchitos como Francisco y la Rinconada, la fraternidad eligió a Adriana como Coordinadora.
Ella se rehusó, pensaba que no era la persona adecuada para ese servicio, ante la insistencia de la compañeros aceptó. Todos, excepto ella, enfermaron. Se entregó con una generosidad extraordinaria. Fue un éxito durante visitas familiares. Alegre, borlotera, choteadora, hacía amistades con todas las personas, sobre todo con las Señoras.
Adriana sacó adelante la misión, a pesar de los compañeros enfermos. Pláticas, celebraciones, rosario viviente, manualidades, todo propició la participación y la unidad del pueblo y su interés por su propia superación y su encuentro con el Señor.
El 10 de mayo, Adriana celebró la Paraliturgia. Fue alabanza, oración profunda, escucha y meditación de la Palabra de Dios. Adriana parecía diferente: recogida, fervorosa, llena de fe, explicó el Evangelio, distribuyó la sagrada comunión. Las mamás en particular y toda la gente estaban felices. Dios se hizo especialmente presente.
La víspera de la salida, en la cena de la fraternidad con la Sra. Herminia, la plática fue alegre y profunda. La amistad creció y se disfrutó. Y al día siguiente, las lágrimas de despedida fueron abundantes. Ni la gente quería que los misioneros se fueran, ni los misioneros querían irse. Pero era encontrar y adherirse a la voluntad de Dios vivida en la obediencia a las indicaciones recibidas. La misión siguió en san Juan de Camarones con la fiesta del santo Patrono, San Juan Nepomuceno.
Adriana, tuvo un gesto desconcertante la víspera. Al acompañar a uno de sus compañeros misioneros, Juan Ramírez Ramírz, el “Abuelo” y además su padrino de confirmación, para recoger a unas personas que llegaban en avioneta, estando en la pista, Adriana se quitó su reloj y lo regaló a su compañero y padrino diciéndole "Te lo regalo, al cabo yo ya no lo voy a emplear". Dos días después el signo cobró todo su misterioso significado.
La fiesta de San Juan Nepomuceno fue en grande. Presidida por el Sr. Obispo, D. Manuel Mireles Vaquera por el P. Carlos Soto Ortega, párroco de San Juan de Camarones, acompañado por el P. Pablo Salazar R. y los seminaristas Raúl y Santos.
Desde muy temprano, “mañanitas” al Santo, misa; al final de la mañana, bautismos y confirmaciones; por la tarde gran procesión a través del pueblo con las imágenes de los Santos y la gente fervorosa venida de muchos pueblos de la Parroquia, cantaba y rezaba agitando su banderita blanca.
Terminó la procesión y fue la solemne misa del año jubilar, Año santo de la Redención, proclamado por el Papa Juan Pablo II. Adriana expresó que deseaba esa misa así como el regalo de nuestro Señor de la indulgencia plenaria. Y el obsequio le llegó pleno, al concluir este año tan especial de entrega y de amor, de alegría y de fraternidad, de fe y de adhesión generosa a la voluntad del Padre.
Los compromisos de la comunidad eran muchos los días siguientes. Se votó y se votó regresar de inmediato a El Salto. Adriana expresó que a ella le hubiera gustado mejor quedarse, por lo menos esa noche, Susana y Juan Ramírez, “el abuelo” la apoyaban. Pero aceptó la decisión comunitaria y, aunque muy a su pesar, se unió al grupo para regresar. Antes de salir se acomidió para ser la organizadora entusiasta del arreglo de las cosas en la Tres toneladas y vivió verdaderamente con alegría el viaje.
Las cuatro horas de subida, desde San Juan de Camarones hasta cerca de Ojito de Camellones, fue de plática sabrosa, amena, llena de anécdotas y de vivencias misioneras y otras. Viajaban, con Adriana, Ana Lu, Juan Ramírez “el Abuelo” y Salvador Robles “Chava” en la canastilla de la Tres toneladas. Fue rebosar de vida, de amistad, de agradecimiento a Dios, de admiración y de agarrarse fuerte cuando momentos especiales del mal camino lo exigían. Al toparnos con un árbol caído que impedía el paso, Adriana, rápido se dio a la tarea de ayudar a levantar ramas. Lástima que estaba chaparrita y requirió la ayuda de los más altos. Pero ella estaba allí, con su risa, con sus porras, con gran ánimo. Y el árbol cedió y agradecimos y bendecimos al Señor y seguimos nuestro camino. El Señor es grande y está con nosotros. Un poquito antes de Ojito a de Camellones, Adriana decidió pasar a acostarse y dormirse en la parte de atrás de la Tres toneladas. En Ojito de Camellones, podía haberse cambiado a la Suburban, (habíamo dejado a la Suburban allí, por el mal camino a San Juan de Camarones) pero Ariana prefirió segui en la Tres toneladas. Y le entró la risa. Una risa como nunca la había tenido. Fue una risa de satisfacción, de plenitud, de paz. Risa que desconcertó a sus compañeros por tan sabrosa risa ¿"Qué té pasa Adriana"? "Nada es que estoy muy contenta". Y se quedó profunda mente dormida. Y Dios llegó a su puerta pocos minutos después. Solo un suspiro, un dulce ¡Ah, ah! Abajo de las redilas de la Tres toneladas, suspiro que escuchó uno de sus compañeros. Ella con el rostro tranquilo sin ningún rastro de dolor o de temor. Simplemente en paz, dormida en los brazos del Señor.
Nosotros acongojados, adoloridos, desconcertados, agotados, repitiendo una y mil veces: "Señor creo en ti, espero en ti, te amo y te adoro" pero sin entender nada. Ella habiendo coronado una vida de don de sí, de servicio al prójimo, de gran, ruidosa y contagiosa alegría, de amor y de amistad. Fue llamada al Padre en pleno servicio a Cristo, a su Iglesia, al Evangelio, al prójimo, viviendo en fraternidad y en obediencia a la voluntad del Padre.
Un mes y medio antes, el 7 de abril, en la Parroquia de San Francisco de Asís, había recibido, junto con José Miguel Salas “Pilín”, con fervor y mucha y ilusión el sacramento de la Confirmación, acompañada por la Comunidad, por su padre y su hermana Andrea. Y hoy traía además en su corazón el regalo que acababa de recibir de la Indulgencia Plenaria del Gran Jubileo de la Redención. ¡Qué extraordinario y qué misterioso! elegida, santificada, para ejemplo, intercesora, semilla vida y vitalidad, con Jesús y como Jesús.
Mientras ella yacía sobre el suelo, apoyados por persona bondadosas, los misioneros se fueron yendo, primero los heridos y luego los demás, a Santiago Papasquiaro y a Durango. Dos misioneros fueron a Ojito de Camellones y Ciénega de Nuestra Señora a pedir auxilio. Sólo nos quedamos tres acompañándola. La cubrimos con una cobija y luego la gente la cubrió con una sencilla y cariñosa enramada. Porque la gente de los rancho aledaños comenzó a llegar. La oración se multiplicó y también los cantos, cantos de la Sierra, canto que han brotado del corazón de pueblo a quien Adriana amó y sirvió.
Padre nuestro que estás en los cielos de rodillas estoy a tus pies
implorando Maestro tu ayuda que me dejes sentirte otra vez (2)
Es tan lindo sentir tu presencia para cantar, gritar y orar, y gritar
Gloria, Amén, Aleluya y tu nombre así glorificar. (2)
Si al sentir tu presencia yo lloro, no es tristeza, tampoco es dolor;
es un gozo que llena mi alma, que de arriba me manda el Creador(2)
Es tan lindo sentir tu presencia para cantar, gritar y orar, y gritar
Gloria, Amén, Aleluya y tu nombre así glorificar. (2)
Madre mía que estás en el cielo, que tanto me quieres y ruegas por mí,
yo te pido que cuando yo muera piadosa en tus brazos me lleves a ti (2)
Por las noches cuando yo me acuesto te encomiendo mi alma
y me voy a dormir,
y me duermo tranquilo y soñando que tus bellos ojos me velen a mí (2)
Por las mañanas cuando me levanto,
mi primer plegaria sólo es para ti,
y te rezo tres Ave María para que en el día te acuerdes de mí (2)
Madrecita sólo yo te pido que cuando yo caiga me levantarás,
y me lleves a tu Hijo querido que él con su sangre mi mal borrará.
Madrecita yo ya me despido y con mucho gusto te voy a cantar,
y decirte que desde este suelo por siempre mi madre te voy a llamar.
Alrededor de 12 horas más tarde, ya con los documentos legales cumplidos, se trasladó el cuerpo de Adriana, primero a Durango, luego a Gómez Palacio, donde vive su familia.
Nos hubiera gustado traerla directamente a El Salto, aquí es su casa y su comunidad, pero por respeto a sus padres que la reclamaban se llevó allá.
En la capilla funeraria primero el fervor, la oración, la meditación y los cantos llenaron los corazones de la multitud de jóvenes que acudía a acompañar a Adriana. La familia, los Voluntarios y Exvoluntarios rodeaban a Adriana, presente y ausente. "El que dé su vida por Cristo y por su Evangelio se salvará".
El cortejo se dirigió más tarde a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Gómez Palacio.
La misa de cuerpo presente se atrasó más de una hora por petición de los papás de Adriana que deseaban que llegara la Comunidad entera de Voluntarios, que viniendo de Durango a Gómez Palacio, tuvimo a medio camino un percance mecánico que nos obligó, una vez más, a pedir ayuda a bondadosos choferes para poder llegar a Gómez Palacio.
La Eucaristía fue Eucaristía de gloria y de resurrección. Fue presidida por el P. José Anaya, Párroco de San Francisco de Asís de El Salto, amigo y afiliado a nuestra comunidad y por el P. Miguel García, capellán del templo de Cristo Rey de la Colonia La Victoria. El templo se llenó totalmente, especialmente de jóvenes misioneros de Semana Santa y con la comunidad de Hermanos, Voluntarios y Exvoluntarios unidos todos alrededor de su hermana y amiga.
Los cantos se elevaron fuertes y llenos de fe, unidos con muchas lágrimas y mucho dolor. Resonó al final como despedida el Himno del Voluntariado.
La Sierra, lugar de trabajo, esfuerzo y creación,
un proyecto de nueva evangelización
de distintos lugares los llama a trabajar por Él,
jóvenes que responden a un amigo fiel.
SÉ VOLUNTARIO POR SIEMPRE DE DIOS,
VOLUNTARIO DE CORAZÓN.
SIENTE EL LLAMADO
Y ESCUCHA SU VOZ
Y DE LA SALLE
NUESTRA INSPIRACIÓN.
Tus panes y tus peces Él multiplicará.
Para que sirvas, enseñes y ames a los demás.
Los signos de nuestra misión
unidos en comunidad, amistad y oración
con María en fraternidad.
El padre de Adriana reunió a la Comunidad y le agradeció su amistad y apoyo a su hija, "No perdí a una hija, gane muchos hijos e hijas... pues ustedes son sus hermanos. Estoy a sus órdenes, mi casa es su casa, gracias por tanto cariño y por tanta ayuda que dieron a mi hija".
Adriana nació en la ciudad de México el 11 de junio de 1981. Vivió en Gómez Palacio la mayor parte de su vida. Deseando participar en las misiones optó por cambiar de preparatoria e ingresó en el Instituto Francés de la Laguna. En la carta de solicitud al voluntariado ella escribe:
"Me gustó mucho y quise ingresar a una institución lasallista para poder vivir las misiones en la Sierra.
Yo había prometido a nuestro Señor que si ingresaba al colegio me iría un año de Voluntaria. En clase de valores estábamos repasando cómo veía La Salle los sucesos del mundo y mencionaba que teníamos que ver todo con los ojos de la fe.
Yo siento que fue mi anhelo por las misiones lo que Dios vio y me admitieron en el Instuto Francés de La Laguna
Los tres años que he ido a misiones me pasa siempre lo mismo.
Y es que lo único que espero en todo el año es que llegue Semana Santa para ir de misiones. Aunque mis amigas no me creen, me gusta estar mucho en la Sierra, me siento más útil y más cerca de Dios".
Durante su año como Voluntaria misionó en muchos lugares: La Victoria, La Campana, Golondrinas, Río Verde, La Unión, San Benito, La Luz, González Ortega, Navajas, La Ciudad, San Jerónimo, La Peña, Coscomate, Guayabos, Quebrada, Calaveras, San Isidro, Ciénega de Nuestra Señora, Vascogil, Canelas, Hierbabuena, Comederos de Canelas, Arroyo Grande, Tierra Azul, Rodeo, Zapote de Canelas, San José de Cañas... Comedero y San Juan de Camarones.
Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de nuestra comunidad, era definitivamente una de sus preferidas "Ella sí que es una misionera de verdad" comentaba después de una lectura espiritual.
"Yo quisiera ser como ella.. con más oración... vivir siempre en la presencia de Dios. Estar con Dios siempre"
Y una tarde hubo algo raro. Ella y una compañera (Ana Ceci Méndez) se asombraron de que oliera tanto a rosas en un lugar que normalmente era bastante pestilente. Al día siguiente las dos leyeron en la Historia de un alma, que Teresita murió prometiendo hacer caer rosas sobre la tierra. Y relacionaron emocionadas con lo que habían vivido la víspera. Raro y emocionante. Adriana, misionera de corazón, fue llamada al Padre a los casi 18 años, los iba a cumplir en la fiesta de Pentecostés de este año 2000, este próximo domingo 11 de junio.
"Yo no quiero mitificar a Roto. Yo la pienso siempre tremenda, escandalosa, ruidosa, riéndose, atenta a no ser vista ni regañada por el Hno. Lorenzo... tremenda esa Roto"
"Pero al mismo tiempo, cuando abría su corazón, era de gran profundidad.
Su máximo sueño fue ser misionera, ser de Dios y para Dios. Servicial, generosa, alegre... yo nunca oí que se quejara. Le entraba parejo a todo"
Como dijo su papá al entregarnos sus cenizas:
"Fue en la Sierra donde Adriana se realizó. En verdad que es más de ustedes que mía. Ella fue feliz como misionera y es mejor que sus cenizas se queden en El Salto"
Sus cenizas descansan en la capilla del Centro La Victoria, rodeada de flores y de fotografías de Adriana. Así lo quiso la comunidad.
"Llegar a la capilla, estar con nuestro Señor y en presencia de Roto (apodo cariñoso de Adriana), mucho gustó” dijo Susana.
"Ella sigue con nosotros, aunque no la veamos, allí están sus cenizas, como signos de su presencia. Y podamos seguir platicando con ella riéndose como antes, con ella"
Gracias Señor por el testimonio de alegría, de servicial de misionera de corazón que nos diste en Adriana.
Gracias por la fortaleza que nos das, aun en su partida
Gracias por darnos en ella una intercesora, un ejemplo una semilla de nuevas vocaciones entregadas a tu amor y servicio.
Nota: Muchas, muchas gracias a todos los Hermanos especialmente a las Comunidades de Durango y de La Laguna por su apoyo, ayuda, solidaridad, amistad, sus palabras y mensajes de consuelo.
Gracias al Hno. John Johnston, al Hno. Everardo Márquez, al Hno. Salvador Valle y a los HH. de la Casa Central, al Hno. Chuy Rubio, al P. Miguel García, gracias a la Comunidad ampliada por su unión e inmensa amistad.
Gracias a tantas y tantas personas de Ojito de Camellones, Ciénega de Nuestra Señora, La Taunita, Santiago Papasquiaro, Durango, El Salto y pueblos aledaños, papás de voluntarios y exvoluntarios, recibimos lluvia intensísima de amistad y cariño... y oración que nos fortifica y nos permite gustar lo bello y grande de nuestra maravillosa familia Lasallista. Gracias.
Hno. Lorenzo González Kipper
Revista La Salle en México, Sept 2000, p. 34 a 37
Revista La Salle en México, Jun 2002, p. 22 a 23
MISIONES DE SEMANA SANTA. PASCUA EN SAPIORIZ.
SIERRA DE DURANGO
Por Ma del Consuelo Bañuelos de Flores, asesora de misiones del Instituto Regiomontano.
Como como fondo el cerro del Tacotín (enorme masa de roca que adorna el pueblo), como música ambiental el sonido del agua que lleva el arroyo, las voces de los niños, el canto de cientos de pájaros y hasta el constante “pas, pas” que emite el balón de basquet en la cancha de la a telesecundaria, así viví este año la Pascua, acompañada de diez jóvenes sanos de alma y por lo tanto de cuerpo, en la lejanía de un pueblo olvidado no de Dios, pero si de los gobernantes, a lado de gente maravillosa a la que le sobrepasa ya toda angustia y toda pena y simplemente vive el día de hoy, ayer ya pasó, mañana Dios dirá, hoy bendito mi Dios por lo menos hay frijoles, diría doña Paula, no sé si con resignación o con verdadera tranquilidad, no logro percibir si es que el sufrimiento ya les hizo inmunes a más sufrimiento o si tanto dolor les ha llevado a encontrar la paz.
Es sábado al medio día, recién termina la Misa de Envío, estoy cansada, estoy esperanzada, estoy tensa, con un montón de sentimientos es que me subo al camión «Minas de Bacis», es el letrero que lleva un Mercedes urbano de no sé que modelo, tomo mi lugar y espero a que llegue la hora.
Minutos más tarde se completa el grupo y vamos ya rumbo a Sapioriz. Mucho más animados que yo van los muchachos, ellos no van cansados, ellos sólo van con ilusión, [ese es el deterioro de la vida, ir perdiendo la ilusión, la capacidad de asombro ha menguado, en cuanto el seudo autobús avanza voy sintiendo un aire denso que lo hace caminar en tierra espesa].
Una hora, dos, tres, pasan casi siete y llegamos, el sol se esconde y el cielo de un plumazo se vuelve entre gris y negro. Con mucha más energía que yo, mis compañeros y compañeras de fraternidad inician la labor de instalación, un salón es el dormitorio, mitad para hombres, mitad para mujeres, el otro salón es polivalente: cocina, comedor, sala de trabajo, almacén, sala de juntas todo en un espacio de cuatro por cuatro.
Por fin, después de cenar, llega la hora de la oración, corta muy corta por cierto y finalmente a dormir (tengo sed, mucha sed, pero he reducido el líquido a lo más indispensable, la noche es larga y el baño está lejos).
Llevar como Coordinador al «más tierno del mundo», me llenó de alegría, despertar con una música suavecita y una voz varonil pero dulce que decía- ya es hora, pintaba de otro color el día.
Domingo de Ramos, iniciaba bien a bien la Semana Santa y bien a bien también la misión. Visitas a las familias, invitación a la ceremonia. [Primer choque con la realidad, caminar por espacio de media hora bajo el sol, esperando el abrazo de doña Rosa y encontrar una casa vacia, ¿que pasó con Rosa?, ¿qué pasó con toda la familia?]. Rita y doña Paula listísimas para contarme toda la historia, mataron a un hijo de doña Rosa y otro está en el CERESO, ¿por qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?. Tristeza y desesperación viví cuando escuchaba todo aquello, al mismo tiempo que no podía hacer nada más que con los brazos cruzados oir tranquilamente como si se tratara del último capítulo de la radionovela de moda.
El burrito, la bienvenida, el domingo mismo, la gente, todo me hacía ubicar que la Misión tomaba forma, aquí estoy y por algo estoy aquí.
El lunes y el martes santos fueron tan intensos yo creo por las sacudidas que tuve al darme cuenta de la cantidad de jóvenes que injustamente han sido encarcelados, violentados y atropellados en sus derechos humanos, el coraje y la impotencia me fueron ubicando en mi ser y en mi haber, varias veces en el día tuve que repetirme, “aquí estoy y estoy feliz” (no por lo que estaba pasando, sino por recordar que tengo la posibilidad de hacer algo por alguien).
Un hervor empecé a sentir en el pecho, mis compañeros de fraternidad son unos niños hermosos, pero no entienden lo que estoy viviendo (luego en el camión de regreso supe que a otro asesor le pasó lo mismo, cuando me dijo que a la próxima fueran de a dos asesores - pobre, no sabe que conseguir uno se batalla, ahora dos-).
Hablar conmigo misma tanto tiempo y con tantas experiencias sin digerir realmente me estaba causando angustia, por eso el miércoles en la tarde cuando vi que llegaba la camioneta roja y con ella, el "big brother» (Hno. Lalo Garza), Chore y el padre José Luis, vi la luz, esa luz que solo resplandece cuando hay oscuridad, Misa, plática, plática y más plática.
Como había sido mañana de retiro, correspondía a noche de palancas, así que pude saborear las cartas que me ha bían enviado mis hijas, uno que otro amiguito y mi amiga Lucía. Con las pilas cargadas, con la presencia del Hno. Lalo Garza y algunos ronquidos extras causados por la visita, dormí más o menos bien, despertando en un jueves santo diferente, con un Sapioriz en calma después de haber vivido años de tormenta, con una sensación de estar exactamente al dia siguiente de una tromba. Los sobrevivientes o con miedo todavía, también con esperanza.
El jueves en la mañana, preparándome para asistir a mis múltiples invitaciones a comer junto con el Hno. Lalo y con algún otro misionero. Claro después de una larga y profunda charla con mi amigo y Hermano Lalo, partimos primero a la casa de doña Estéfana, luego a la de doña Ana, después a la qude doña Paula y por último a la de la otra Estéfana (la que tiene una úlcera varicosa muy grande).
De las doce alas tres y media duró nuestro recorrido, media hora de camino entre una casa y otra y media hora de visita a cada famila. Tan satisfecha como llena de amor, no recuerdo bien que comí en cada casa, lo que si recuerdo es el cariño que cada una de las señoras y sus familias me regaló.
Mi clase de la tarde fue especialmente profunda. En el pueblo, con nuestras familias, cada una de nosotras celebraremos el amor, dijo dentro de sus conclusiones doña Nena quien junto con su hijita, mi ahijada Rosalina, toda la misión se encargaron de hacerme sentir muy bien.
Por fin llega el jueves en la noche, lavatorio de pies. Jesús mostrándonos su amor, Neto, Roble, Nico llegando a visitarnos me puse feliz cuando vi a Roble [qué maravilla Señor, qué más regalo tan hermoso, darme la oportunidad de estar como pareja trabajando juntos en este proyecto que promete tanto y a tantos).
La adoración al Santísimo, la dinámica de partir el pan, darme cuenta de cuanto me quieren mis compañeros y cuánto los aprecio yo.
Gozo, mucho gozo. Llega por fin la hora de dormir, un cuerno de chivo como canción de cuna (todos los días y todas horas los habitan de Sapioriz y de muchos otros pueblos de la Sierra de Durango tienen que vivir con la zozobra del sonido de las balas, las balas perdidas y las que no lo están porque han enconrtrado el corazón de alguien) con todo y tacatacataca de la ametralladora, estaba tan cansada que a pesar de los ronquidos de nuestros visitantes pude dormir casi bien, era penúltima noche en ese pueblo, tenía dos días completos para hacer lo que no había podido realizar y para deshacer aquello que no me había gustado.
El viernes santo siempre es de por si árido aunque esté lloviendo, por cierto amaneció lloviendo parecía que fuera una tormenta, las pocas gotas de agua que golpeaban la mina del techo así lo hacía parecer, lo que si fue un bochorno a causa de la humedad que no había sentido en toda la semana, la visita se despidió siguió su rumbo a otros pueblitos, acompañarían el Via Crucis y celebrarían la Pascua en otras partes, nosotros con muchas invitaciones a comer con un aire que ya olía a despedida y con el camino mismo de la cruz que siempre año con año me ha impactado más este que de repente empecé a sentir un dolor intenso el vientre y un desgano por la deshidratación por mi misma causada por la razón que ya antes comentaba, no queria ir tanto al baño.
Crucifican a Jesús Salvador nuestro misionero y yo caigo rendida en una banca, entendí un poco más el dolor físico que debió haber tenido Jesús, aunque mío seguramente en una milésima parte.
Con esa sensación que siempre tengo de desolación los viernes santos al pardear la tarde, esperé a que llegara la noche y pués de un baño en la regadera improvisada de la casa de Clara, pude ver al mundo de una forma más clara.
La oración, la dinámica y hasta la misma hora de dormir ya sonaban a un adiós. Era la última noche de todos juntos como y fraternidad, Chago, Chuch, Migas, Mike, Hans, Claudia, Martha, Denisse, Vero, Laura y yo ya jamás volveríamos al pasar juntos una noche en Sapioriz, lo sabíamos desde el principio pero la hora había llegado, la despedida se pasó de largo, nadie tocó el tema y entre ataques de risa, dormimos y despertamos justo el sábado santo dispuestos a celebrar la Pascua.
Es nuestro último día, raza, comentó el Coordinador al terminar la oración en el arroyo mágico, a dar todo por el todo.
Y así fue, con todo y nostalgia, todos cumplimos nuestro cometido, dar el todo por el todo. Comidas, mi comadre Nena, mi ahijada Rosalina, los niños que no dejaban de a jugar al básquet, en que le ayudo, visitas y más visitas para a despedirse, por fin llega la hora de la celebración, a unos casi treinta y cinco grados con una fogata gigante que iniciaría el fuego nuevo, un viento que no se calmaba, un cirio que no prendía, un pregón pascual sin melodía, gente, mucha gente, un pueblo que no quiere que nos vayamos, unos misioneros con sentimientos encontrados, todos ya quieren regresar a sus casas con los suyos, todos queremos quedarnos a recibir y dar luz. Al final de la celebración, todos cantamos al pueblo, todo el pueblo lloró - yo los ví -, todos los misioneros lloramos también, yo los vi.
Era la o cúspide de la Misión. DIOS NOS AMA A TODOS Y QUIERE QUE SEAMOS FELICES.
La fiesta popular fue popular pero no con aire de fiesta, los rostros de todos tenían nostalgia y tristeza a pesar de la alegría.
Muchas gracias Sanioriz. Viva Sapioriz, Dios nos ama Sapioriz, con esas frases los misioneros concluimos la Misión. Ya los abrazos de despedida, las maletas al camión, las manos que decían adiós fueron mera rutina, el corazón ya estaba marcado, una parte del nuestro se quedaba ahí en ese pueblo escondido entre los misterios de la sierra. Una parte del corazón de cada uno de los habitantes del lugar se venía con nosotros al trajín de la ciudad, a la vida de cada uno y de cada una de quienes estuvimos ahí, las vivencias ya a son nuestras. El Señor Jesús estuvo con nosotros, el Señor Jesús está aquí con nosotros.
¡Felices Pascuas! Felices días de Pentecostés! Felices Misiones de Semana Santa que tanto nos acercan a Dios mismo presente en nuestros hermanos los más pobres y marginados. ¡Gracias La Salle!
Revista La Salle en México, Jun 2002, p. 22 a 23
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
UNA AVENTURA PARA TODA LA VIDA. USTEDES SON LA SAL DE MUNDO. USTEDES SON LA LUZ DEL MUNDO.
Hay momentos y etapas de la vida que no se pueden olvidar, que quedan vivas dentro de nuestro corazón, las cuales día a día siempre recuerdas y te mantienen motivado. Muchas veces como jóvenes que somos, no encontramos el sentido a nuestra vida, pues somos indecisos.¿Qué quiero? ¿Qué busco? ¿Qué me gustaría ser cuando sea adulto?. Pero bien, ¿alguna vez te has hecho la pregunta sobre qué quiere Dios de mí?¿Cómo le agradezco todo su amor hacia mi? ¿Cumplo con la obra a la que estoy llamado a servir? Te cuestionas y te da miedo, pero en realidad, ¿sabías que conforme a tus obras, Dios te premiará con añadidura? El tomar un compromiso no es fácil, pero sí enriquecedor. Yo joven, como tú, te invito a vivir esta gran aventura, donde tú, por libertad propia, te puedes comprometer a regalarle a Cristo un año de tu vida, siguiendo los pasos de nuestro Santo Fundador San Juan Bautista de La Salle, al ser misioneros, evangelizadores de la Palabra de Dios en las muchas comunidades necesitadas de la hermosa sierra de Durango.
En este año de entrega, de experiencias satisfactorias y crecimiento personal, encontrarás a Dios en todo lo que te rodea, aquí en donde Él está. Al formarte como verdadero cristiano servidor de los demás, especialmente de los más necesitados y al vivir en un ambiente de oración comunitaria lograrás una excelente relación con Cristo. Convivirás con jóvenes como tú, unidos por un mismo reto, un mismo ideal: Cumplir con la obra de Dios. Te integrarás a una comunidad de verdaderos hijos y hermanos en Cristo y adquirirás verdaderos amigos al hacer una familia de amor. Pero para esto hay que tener total disponibilidad, ganas de dar sin esperar recibir y así vivir como y con Jesús pobre.
Parece como sueño, sueño que si tú quieres puedes hacer realidad. Amar al prójimo como a ti mismo es el mandamiento más importante que Jesús nos dejó como tarea, en él se resume todo nuestro trabajo aquí en la tierra. Imagínate cambiar tus debilidades por habilidades en la relación directa y continua con Dios, con tu prójimo en comunidad y aprender a mirar todo con los ojos de la Fe, atribuirlo todo a Dios, a no hacer nada sino con la mira puesta en Dios, llenando tu espíritu al ser seguidores de Cristo Jesús con total Fe.
Con El aprenderás a conocerte y tendrás un crecimiento personal constante mediante la oración, el estudio, la reflexión creativa y la convivencia con la comunidad lasallista. Lo fundamental de un cristiano es la CARIDAD, entregarte al servicio de los pobres. "Vivir como el pobres para entender a los pobres" (SJBS), para así ser instrumento de Dios para llevar a cabo su obra, teniendo un CELO por la educación de los niños y jóvenes más necesitados, ya que la vida no es sino una subida, subida hacia el amor, el amor total y entrega a los demás. Necesitamos recordar en todo momento que estamos ante la Presencia de Dios, a quien adoramos.
Esto podría ser un reto para ti, una nueva misión, que te permita llegar a ser testimonio de Fe, un signo de vida. Sé partícipe del carisma lasallista al conocer a este gran Santo digno de admirar San Juan Bautista de la Salle, quien con su ejemplo y amor hacia la voluntad de Dios para con él, ha logrado mover los corazones de much@as jóvenes motivando a seguir sus pasos, su misión: la Educación. ¿Que sazón le estás dando al mundo como joven? ¿La luz con la que estamos iluminando al mundo es tenua o brillante? Cristo te invita a vivir esta experiencia inolvidable, recuerda que somos la obra de Dios, somos barro en manos del afarero.
Convivir con tantas personas hermosas, que te abren las puertas de sus casas y te dan todo lo que tienes a cambio únicamente de llenarse de la Palabra de Dios y que solo implica darles un poquito de tu tiempo es una excelente manera de cumplir esa tarea.
Lánzate, no te arrepentirás jamás y encontrarás esa fuerza única que nos permite vivir el Amor de Dios.
"Jóvenes comprométanse y cristianamente en cosas que merecen esfuerzo, desprendimiento y generosidad, ¡La Iglesia lo espera de Ustedes, confía en Ustedes!"
Gabriela Garza, ExVoluntaria Gen 7
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 25 y 26
FESTEJOS 10-20 ANIVERSARIO
Centro Cultural y Social "La Victoria"
PROCESIÓN Y MISA DEL 31 DE AGOSTO DEL 2002,
EL SALTO, PN, DGO.
Por fin comenzamos los festejos tan esperados del 10° Aniversario de la llegada de los Hermanos Lasallistas a esta tan extensa prelatura de El Salto y del 20°. Aniversario de presencia misionera en la sierra de Durango.
Qué mejor forma de empezar que con una peregrinación presidida por el Exmo. Sr. Don Manuel Mireles, Obispo de El Salto, además de varios Sacerdotes de la Prelatura y por supuesto, la presencia de Hermanos Lasallistas como el Hno. Salvador Valle Vr., Hno. Everardo Márquez Padilla, Hno. Pedro Córdoba Concha (Hno. Víctor), Hno. Lorenzo González Kipper y el Hno. José Francisco Hernández Zermeño, actual director del Voluntariado. También nos acompañaron otros Hermanos que han estado en la comunidad de El Salto (Hno. José Ramiro Montaño Sánchez, Hno. Juan José Martín del Campo y Noriega, Hno. Manuel Ramón Camou Bórquez) y los Hermanos de la Comunidad del Colegio Guadiana de Durango. Desde ese momento esto se ponía cada vez mejor: Un carro alegórico acerca de San Juan Bautista de La Salle, la Banda de Guerra, los "matachines", las personalidades religiosas y gente que poco a poco se iba uniendo a la peregrinación cantando y rezando el rosario. Recorrimos el centro de El Salto hasta llegar a la plaza y de ahí subir a Catedral.
No podía finalizar la marcha sin un cierre que la hiciera trascender y qué mejor para esto que la Santa Misa, encabezada por el Obispo Manuel Mireles y el Señor Cura José Anaya y otros diez Sacerdotes más.
La Concelebración comenzó inmediatamente al llegar de la peregrinación.
Entró primero la Banda de Guerra, luego los "matachines", que engalanaron la ceremonia con sus bailes y rituales y en último lugar, mas no menos importante, entraron el Obispo, los Sacerdotes y los Hermanos Lasallistas. Ninguna otra oportunidad hubiera sido mejor, que la de una ceremonia de aniversario tan importante, con personas que realmente pesan en nuestra Iglesia, para renovar los votos de todos los Hermanos Lasallistas presentes en la celebración, lo cual es muy significativo para todos, pues es una prueba viva de que su amor y su entrega sigue siendo la misma que la que tuvieron cuando hicieron sus primeras promesas. Esta es una manera en la que los Hermanos demuestran cómo, todavía hasta hoy, siguen los pasos con la misma mística de nuestro Santo Fundador. Además, se nos impusieron las cruces a los voluntarios que vamos empezando este año de entrega en las misiones. Realmente me sentí como en una misa de envío de Semana Santa, sólo que sin tanta gente, pues el hecho de traer (por fin) colgado el signo de Quien me tiene aquí, me hace sentir vivo, feliz, tranquilo, seguro, con fe y esperanza. Para mucha gente podrán ser sólo dos pedazos de madera entrecruzados, barnizados y con un “monito" puesto sobre ellas, pero no para mí, ni para ninguno de los que estábamos ahí era ni siquiera eso: Es el signo que nos diferencía, y que nos une al mismo tiempo que nos hace sufrir y batallar, pero nos provoca la más grande alegria que cualquier persona pueda sentir; que nos hace morirnos aquí, para vivir allá con El; que nos hace llorar en su Presencia, pero que siempre nos da tranquilidad y seguridad; en fin, es el signo de la Persona por la cual yo estoy aquí, no en El Salto, sino en el Mundo. Y cómo no me iba a sentir así, si uno de los mensajeros más directos de Dios, el Obispo, nos estaba bendiciendo, encomendando, queriendo, consintiendo, protegiendo, apapachando, con todas sus palabras de ánimo y aliento, pues nos quiere mucho, y cómo no, si andamos por ahí donde casi nadie se quiere meter, y el hecho de recibir, de él, la cruz que me va a marcar por un año, me hizo sentir privilegiado, pues pocas personas tenemos el gozo tan grande que da el conocer tan de cerca a Dios.
Las palabras de un Sacerdote siempre pesan, mucho más las de un Obispo que esta tan unido a nosotros y que tanto nos ha apoyado. En esta misa, sobre todo, él destacó el esfuerzo de los Hermanos Lasallistas para mantener preservar esta obra tan grande, para que brille con todo su esplendor, y que siga creciendo, por medio de jóvenes que no les interesa dejar casa, familia, novia, amigos, con tal de seguir a Dios, y buscar el amor, la felicidad y tranquilidad que sólo El tiene y nos puede dar.
Terminando la Santa Misa, nos fuimos (Voluntarios, Hermanos, Sacerdotes e Invitados) a una comida que preparamos en "La Victoria", lugar donde se les otorgaron reconocimientos a los Hermanos y Sacerdotes que más contribuyeron con la obra.
Más tarde tuvimos un encuentro con los Hermanos, donde cada uno platicó sus experiencias personales en esta casa. Lo que más se me grabó de esta plática fue lo que algún Hermano por ahí dijo: "que cada persona, pero en especial los que hemos decidido escuchar el llamado de Dios, somos como flechas, que cuando somos lanzadas no sabemos ni a dónde vamos, pero el arquero nos lanza seguro sabe el punto exacto al que quiere que lleguemos". Adivinen quién es el arquero, yo no tengo ni idea. Por eso lo que debemos hacer es simplemente dejarnos llevar por Él que sabe nuestro destino, y no resistirnos, ni tenerle miedo a nuestra vocación, sino lanzarnos a encontrarla, y cuando la tengamos, no dejarla ir nunca, pues sólo eso es lo que realmente nos va a hacer sentir que estamos vivos y realizados como personas. Estando aquí me he dado cuenta que sé muy poco, es más, casi nada, pero ese poco que sé, es que hay un Dios que existe por ahí y no porque lo diga el libro que más se vende el mundo, sino porque lo he sentido dentro de mí. Lo único que yo te podría decir es que aunque sea una vez, intentes platicar con El y sentirlo, y vas a ver que te vas a enamorar. Escúchalo y lánzate sin miedo a su llamado en serio, que vale la pena arriesgarse por El. Alguien que no te va a fallar, y que sólo quiere que hagas VIVAS, sus palabras, por medio de obras, así como El lo hizo. ¿Por qué quedarte con los brazos cruzados, cuando el hombre más grande de la historia murió con los brazos abiertos...?
Muchas personas pequeñas, en muchos lugares pequeños, haciendo coasa muuuy pequeñas, está n definitivamente cambiando al mundo.
Andrés Porras Gutiérrez, Voluntario misionero de El Salto.
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 25 y 26
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 27 a 29
EL SALTO DURANGO - VOLUNTARIADO 10-20
CRÓNICA DE DOS ANIVERSARIOS.
CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DEL 31 DE AGOSTO DE 2002
AGRADECIMIENTO.
Señor, hoy se puede respirar un ambiente de alegría y jubilo y es gracias a ti, porque fuiste TÚ, quien hace veinte años sembraste la semilla misionera en nuestros corazones, y a ejemplo de San Juan Bautista de la Salle hemos llevado tu palabra de amor y salvación a nuestros Hermanos de esta prelatura.
Fuiste Tú quien nos dio, en nuestro Fundador, un ejemplo vivo, quien con su entrega, mostrada hace más de trescientos años, inspira y anima aún hoy a los Hermanos y a numerosos laicos comprometidos, con su disposición y fe, para que como él sirvamos a los más necesitados.
De manera especial hoy también queremos darte gracias porque hace dos lustros comenzó a brillar tu luz a través de la llegada de la primera comunidad de Hermanos Lasallistas a éste, nuestro hogar, El Salto, hermanos que con espíritu alegre han continuado velando por los más desprotegidos, de modo que un compromiso los ha llevado a otro, sin haberlo previsto en el comienzo, venciendo obstáculos, siempre con la fe puesta en Ti, así Señor, te damos gracias porque hoy la llama permanece más viva que nunca.
Monserrat Muñoz (León) y Juan Carlos Ortega (Guadalajara)
CEREMONIA DE ENVÍO E IMPOSICIÓN DE CRISTOS.
"El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga" (Mt. 16, 24)
Y fue una gran experiencia recibir la cruz de Cristo que me identifica como misionera voluntaria en este año de entrega total a Dios para trabajar al servicio de los más necesitados.
Experimenté una emoción muy grande, gozo, alegría, nervio; me sentí feliz de poder recibirla, como signo que representa un gran compromiso y mucha responsabilidad. Porque Dios me llamó a esta misión, yo quiero responder de la mejor manera, compartir lo que soy, llevar la Palabra de Dios y convivir con las personas, empezando por mi comunidad. Ahora entiendo mejor lo que implica tener esa cruz, no es sólo traerla puesta, sino todo lo que representa: convertirlo en acción y pasión por el servicio. Es signo del AMOR de Dios que nos da fuerza y seguridad, da significado y valor a la vida, nos impulsa a servir y ayudar a construir el Reino de Dios en el mundo, siendo apóstoles, misioneros de corazón y acción.
Diana Cristina Medina Salas
DISCURSO DE AGRADECIMIENTO
Aniversario 10-20 31 de agosto de 2002
Buenas tardes a tdoso, Hermanos y compañeros voluntarios, qué gusto estar reunidos este dia tan especial para nuestra comunidad.
Ahora todos dispongámonos a recordar, imaginar, mientras escuchamos esta pequeta historia acerca de cómo un grupo de hombres comenzó a trabajar para hacer realidad un suelo.
Fue por obra de Dios que sucedió el encuentro con los Hermanos de las Escuelas Cristianas, con quienes, después de diez años de acción misionera en la Sierra, entabló una estrecha relación de amistad y confianza.
Fue esa confianza la que lo movió a dedicar su esfuerzo y su tiempo a buscar que una pequeña comunidad de Hermanos se estableciera permanentemente en la población de El Salto.
El sueño del sacerdote se hizo realidad, gracias a su perseverancia y a su oración.
Ahora nosotros, al inicio de nuestro voluntariado, nos encontramos continuando la obra que ustedes, con ayuda de Dios, comenzaron hace diez años, el día en que el sueño del Padre José Anaya se convirtió en acción de ayuda y proyecto de nueva evangelización.
Es difícil para nosotros imaginar cada uno de los detalles de esta historia, aún así, estamos seguros de que ha sido un proceso complicado, lleno de muchas experiencias, de obstáculos, algunos que creían insuperables, tal vez, pero también lleno de presencia de Dios y de sus milagros. Sin embargo, ahora podemos ser testigos de lo que ha llegado a ser su obra, de la importancia que ha alcanzado en los corazones de todas las personas de esta comunidad, para los sacerdotes, obispos y demás guías en la fe de esta prelatura. Somos fieles testigos también, de la evolución que ha alcanzado esta obra, de todos los Hermanos y personas comprometidas, bienhechores y colaboradores que han hecho posible que esta historia se siga escribiendo, día con día. Su ejemplo de compromiso y docilidad ha traspasado las fronteras del tiempo y del espacio, ha llegado hasta el corazón de los jóvenes, quienes deciden entregar un año de su vida para dedicarlo al servicio de los más necesitados siguiendo los pasos de Cristo al estilo de San Juan Bautista de la Salle.
Hermanos queremos darles las gracias por su testimonio, su ejemplo, su fe, su frabay, y su docilidad para con el Señor y por darnos la oportunidad a tantos jóvenes como nosotros de colaborar en la continuación y la extensión de esta obra.
Además queremos felicitarlos por ser fieles instrumentos de la gracia de Dios, quien les ha permitido la enorme satisfacción humana de decir. MISION CUMPLIDA.
Ahora nosotros recibimos de su mano la estafeta en este décimo aniversario, queremos ser instrumentos generosos y dóciles, como ustedes, para pasar este compromiso y esta misión a las generaciones siguientes, y esperamos, dentro de los próximos cuarenta años, haber crecido juntos con esta obra y estar con ustedes compartiendo esta misma satisfacción.
Una vez más, gracias, que Dios los bendiga y nos encomendamos a sus oraciones.
Alejandro Carvajal Martínez (Guadalajara)
INAUGURACIÓN DEL SALÓN DEL CENTRO COMUNITARIO DE "CEBOLLAS", PUEBLO NUEVO, DGO.
Buenas tardes a todos, bienvenidos a ésta, su comunidad. Esperamos que su estancia aquí sea agradable. Nosotros estamos muy contentos con su presencia y, de nueva cuenta, sean bienvenidos. A continuación les platicaré, de manera general, cómo fue construido este salón que hoy será inaugurado.
Fue comenzado el día 25 de julio del 2000 con material proporcionado por el H. Lorenzo González Kipper, de Fundación Cristiana, a través del Centro Cultural y Social "La Victoria", y terminado por el H. Francisco Hernández Zermeño y coordinadores del Subproyecto ZCB.
El material proporcionado fue el siguiente:
- 2 200 piedras para cimiento,
- 14 toneladas de cemento,
- 12 000 ladrillos,
- 140 láminas galvanizadas de 10 pies,
- Pago a la persona que lo construyó,
- Puertas, ventanas, vidrios y todo lo necesario para los baños y sanitarios.
Cabe mencionar que Fundación Cristiana también nos apoya con material para la construcción de cuartos, baños, renovación de techos y útiles escolares para los niños en edad escolar de la mayoría de las familias de esta comunidad.
Otra dependencia que apoyó en la construcción de este salón fue la Presidencia Municipal de El Salto, P. N. Dgo., la cual aportó 16 viajes de arena, 400 metros de enjarre y dos chimeneas. Lo anterior con gestión realizada por su primer regidor, el Sr. Rodolfo.
Otra persona que acto para este trabajo el expresidente del Comisariado Ejidal de esta comunidad, el Sr. Ernesto González el cual pagó al albañil la cantidad $8 500.00 para los pisos y el sanitatario.
Una persona más que hizo posibles fue el actual Comisario Ejidal, el Sr. Antelmo González, proporcionando 3 000 pies madera y 16 viajes de materiales de la como: arena, piedra y madera.
La comunidad realizó faenas aproximadamente 262 días de mano de obra.
Esto es, a grandes rasgos, lo realizado en este salón y las personas que contibuyeron para lograrlo.
Agradecemos a los HH. Lorenzo González Kipper y Francisco Hernádez Zermeño, a Fundación Cristiana, al Cultural "La Salle" y a todas las personas hicieron posible esta obra.
Simplicio Nevárez C
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 27 a 29
LA MISIÓN, UNA VEZ MÁS, UNA LECCIÓN MÁS. SEMANA SANTA 2003
Revista La Salle en México, Jun 2003, p. 5 a 7
El inicio de cada año se rca de manera muy significativa con la preparación a la Misión de Semana Santa. Y no es para menos. Participar en esa posibilidad me llena y confirma mi sentido de pertenencia a la familia lasallista y a la Iglesia.
Aún tengo fresco el recuerdo de la invitación que hace veintiún años me hiciera el Hno. Lorenzo para participar en esa experiencia, lo cual es una de tantas cosas por las que le estaré profundamente agradecido, pues en ella descubrí que el Evangelio no es una mera narración histórica, sino que es vida, tiene rostros, nombres, y se repite infinitamente.
Desde la primera Misión, al asomarme, aunque sea un poquito, a la vida de las personas sencillas de nuestro campo, a sentir su generosidad y su confianza, entendí por qué el Reino de los Cielos es de los pobres y por qué Jesús los llama "dichosos".
Así, todos estos años, la Misión ha representado para mí una gran lección con la que se ha confirmado esa gran verdad: el Evangelio se vive. Este año no fue la excepción: el grupo de más de 250 jóvenes deseosos de vivir una experiencia profunda de fe, fraternidad y servicio, se preparó intensamente.
La preparación la fueron llevando jóvenes, especialmente comprometidos. En ellos, cada martes, me imaginaba a los apóstoles después de la resurrección: juntos, rezando, compartiendo una misma fe y un mismo ideal.
Por fin llegó el día de la salida, como siempre, animada por las palabras y sobre todo por el testimonio del Hno. Salvador Pérez, "el hermano mayor", como le gusta que se le llame. Las familias reunidas para ver partir a sus hijos a tierras de misión. Los papás dan la bendición a sus hijos, uniéndose con ello a su trabajo.
Sé que algunos no entienden la opción de sus hijos, como José y María que no comprendieron la respuesta de Jesús al perderse en el templo, y sólo guardan todas esas cosas en su corazón.
La misa de envío, la emoción de compartir un mismo espíritu con más de mil 500 misioneros de todas partes. El Sr. Obispo, emocionado y agradecido de contar con el apoyo de todos ellos en su labor pastoral, iy cómo no!, habiendo tanta necesidad en su Prelatura. Entre todos ellos, me emociona ver a mi amada Chelo, mi compañera en el camino y por quien he podido sentir el infinito e inmerecido amor que Dios me tiene. Por ella me siento como el discípulo amado por Jesús, el preferido, por haberme dado a tan gran mujer. Compartir la misión nos une, nos plenifica. Es hora de ir a los pueblos, ver a los jóvenes llenos de ilusión al subirse a las plataformas, o camiones, sin importarles el polvo, ni nada, me hace pensar en aquel muchacho que ofreció humildemente sus panes y sus peces para que el Señor los convirtiera en alimento para muchas personas, así ellos ofrecen sus posibilidades, el Señor hará todo lo demás.
Pasar por los pueblos, admirar la belleza natural de la sierra, sentir el cariño de la gente, observar el trabajo de los misioneros, me hace ver el rostro del Señor Jesús y así entiendo la exclamación de Pedro al ver transfigurado al Maestro: ¡qué bien se está aquí! Cada pueblo es para mí una Betania pues en ellos siempre hay amigos que con gusto me esperan y a quienes me da gusto saludar.
Pero este año de manera especial, pude sentir lo que sintió Jesús al llegar al pueblo y enterarse de que su amigo Lázaro había muerto, pues al pasar por La Plazuela quise saludar a mi amigo Don Chivín, y me encontré con que había muerto poco después de la Misión del año pasado. Sentí una profunda pena, platiqué con la familia y después llevé al Padre Javier para que su presencia reconfortara un poco la pena que aún manifestaban. Sensible, generoso, el Padre Javier inmediatamente captó el orgullo con el que su esposa e hijos se expresaban de don Chivín, entendió que él había sido pieza importante en la evangelización de ese pueblo, fue gran amigo de los misioneros y así propuso que se celebrara su vida en una en una Eucaristía. Nunca había estado en una misa de difuntos en la que auténticamente se celebrara la vida; participó gente del pueblo y los misioneros. Cuando vi a Nico llorar comprendí el llanto de Jesús al saber que su amigo Lázaro había muerto.
Los días transcurrieron y yo tuve que regresar a Monterrey cumplir con otra misión. El Jueves Santo fui a Misa con nuestro amigo el Padre Valenzuela, a quien creo, le dio gusto que estuviéramos en su Parroquia, me invitó a que hiciera la monición de entrada. Con gusto acepté, pues quería compartir la alegría de vivir el acontecimiento de la institución de la Eucaristía, del Sacerdocio y el mandamiento del amor.
Cuando llegó el momento del Lavatorio de los pies, el Padre repitió el gesto de Jesús. En ese momento me transporté a la sierra y me imagine a los misioneros haciendo lo mismo, con personas sencillas, que a veces con pena, aceptan participar. Recordé a tantos jóvenes que haciendo las veces de Jesús han lavado y besado a los pies cansados de la gente de nuestro pueblo y que ese día lo estarían haciendo de nuevo y que cuando los veo me resuenan las palabras de Jesús: ¿comprenden lo que he hecho con ustedes?, ¡pues claro que lo comprendo! Pues sé que estos jóvenes ya no serán iguales, si han sido capaces de arrodillarse ante otro para servirlo.
El Vía Crucis no lo viviré en la sierra, de hecho es común que me toque en los caminos, pero visto por tantos años el sufimiento de Jesús en los misioneros, que sólo recordar me emociona. En esa experiencia entiendo la dureza corazón de Pilatos, el sufrimiento de María, pero sobre todo la determinación de Jesús. En cada Vía Crucis me uno en oración con las madres que sufren, con quienes se sienten acusados injustamente, con quienes caen y buscan levantarse para seguir el camino.
Regreso a la sierra. Por fin la Gloria. Ha llegado el momento dejar en los pueblos a Cristo vivo, no hay ceremonia más bella que la Vigilia Pascual.
No me canso de vivirla. De hecho cada año acompañando al Padre, celebramos cuatro o cinco Vigilias y aunque comenzamos de día, siento la luz de Cristo resucitado, siento alegría del Pregón de aquella noche dichosa que sólo ella conoció ese instante en que Cristo resucita. Me imagino a María Magdalena corriendo que la piedra estaba quitada, pero luego confortada por el mismo Jesús.
Y así transcurrió una Misión con muchas lecciones más.
Regresamos llenos de fe a continuar cada quien con su trabajo cotidiano, pero estoy convencido que ya nada será igual, ¡hemos visto al Señor! Exclamaremos todos como María al anunciar a los discípulos la resurrección.
Hemos dejado esperanza, nos hemos cargado de esperanza.
Regresamos llenos de fe a continuar cada quien con su trabajo cotidiano, pero estoy convencido que ya nada será igual, ¡hemos visto al Señor! Exclamaremos todos como María al anunciar a los discípulos la resurrección.
Hemos dejado esperanza, nos hemos cargado de esperanza.
Como la canción: nos hemos pintado la cara color de esperanza y hemos tentado el futuro con el corazón.
¡Felices Pascuas de Resurrección 2003! ¡Viva Jesús en nuestros corazones!....i Por siempre!
José Roble Flores Fernández Semana Santa 2003
Revista La Salle en México, Jun 2003, p. 5 a 7
Revista La Salle en México, Nov 2004, p. 11
ASAMBLEA ANUAL 29 DE SEPTIEMBRE DE 2004
Hemos concluido la asamblea anual de exvoluntarios que se llevó acabo en las instalaciones de la ULSA Laguna el 25 y 26 de septiembre, en las que participaron delegaciones de Durango, Monterrey, Matamoros, y por supuesto, La Laguna.
El motivo fue que muchos seguimos en búsqueda de una espiritualidad que nos ha cautivado, y que a pesar de vivir en una sociedad que arrastra a lo mundano y superficial, pretendemos proyectar uno, dos, tres, años atrás, nosreferimos al Voluntariado de el Salto P.N.
Y sí, queremos seguir estando al servicio de los demás, se ha convertido en una necesidad, pero existe un problema, somo estudiantes, hijos de familia, tenemos una vic social, etc. Y encontrar equilibrio se puede convertir en una tarea difícil, y más si carecemos proyectos bien estructurado para orar, tener una vida comunitaria, o mantener un apostolado, por eso, tratamos de definir, cada delegación, un futuro escenario delimitado por nuestras capacidades y contexto en general.
El reto ha quedado establecido y seguirá evolucionando, pretendemos que nuestras acciones tengan resonancia y agraden a Dios y a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, y si alguna comunidad de Hermanos pudiera tener alguna actividad donde los podamos apoyar podríamos seguir mantenier fraternidad.
Quedamos a sus órdenes.
Los Voluntarios lasallistas.
Revista La Salle en México, Nov 2004, p. 11
Revista La Salle en México, Jun 2006, p. 11
MISIÓN DE SEMANA SANTA EN LA MESA DE SAN PEDRO, P.N., DGO.
ASPIRANTADO LASALLISTA DE MÉXICO NORTE
Muy queridos Hermanos en Cristo y De La Salle, nuestros más cordiales saludos desde la comunidad del Aspirantado.
¡¡VE, Y PREDICA EL EVANGELIO!!
Muy gustosos, en esta Semana Santa fuimos de misiones a la Sierra de Durango y, junto con nosotros iban 150 chavos de la delegación del Francés de La Laguna, maestros y exalumnos. Entre todos cubrimos 14 pueblos de la Prelatura de El Salto, Dgo.
El pueblo que visitamos nosotros fue “La Mesa de San Pedro” un pueblo que tiene alrededor de 110 casas, era el pueblo más grande de todos los que cubrió la delegación del Instituto Francés de la Laguna.
Nuestra fraternidad está integrada por nuestros dos Hermanos Formadores, 3 padres de familia y 2 de sus hijos, 5 alumnos vocacionales del Instituto Francés, y 4 Aspirantes, en total fuimos 16.
A la llegada a la Prelatura de El Salto Dgo. nos reunimos todas las delegaciones que misionábamos por allí y llegamos a ser cerca de 2000 misioneros; era algo impresionante y a la vez gratificante y motivante.
Salimos hacia nuestros pueblos el viernes por la noche. Además de ser uno de los más grandes, La Mesa de San Pedro, también es uno de los más retirados. Tardamos casi 12 horas en llegar a él. Una vez en el Pueblo toda la fraternidad se dedicó a hacer lo suyo con gran entrega y disposición, a pesar de las implicaciones de realizar nuestro apostolado en un pueblo tan extenso, para los “rellenitos” las distancias se medían en años luz, no kilómetros. También el número de personas era algo impresionante; llegamos a tener en la capilla poco más de 500 personas, y nos entregamos por completo a compartir la Buena Nueva.
En nuestra experiencia, esta misión fue distinta: no era la típica misión “bonita” de lágrimas y el sentimiento de “uuuuy, cómo valoro mi casa y mi familia”, no. Esta misión fue mucho más que eso, fue entrega, compromiso, valor y, realmente fue una misión ruda, algo que para la mayoría de los que íbamos era prácticamente nuevo.
Crecimos mucho, de eso estoy seguro, y sé que esta misión no quedará en el olvido de ninguno. Bien dicen que cada misión es distinta, y que cada una tiene algo especial, pero al menos para mí, ésta fue la primer misión que me hizo realmente conocer aspectos personales que no sabia que existían, fue una misión que me puso las cartas sobre la mesa y me dijo las cosas son así, ¿te animas?, sin duda alguna una misión inolvidable y muy gratificante.
Juan Carlos Paz y Christian Muñiz, Aspirantes.
Revista La Salle en México, Jun 2006, p. 11
Revista La Salle en México, May 2007, p. 19 a 21
EL SALTO, GALILEA LASALLISTA.
“El Salto, Galilea lasallista”
Por: José Roble Flores Fernández
“Cristo ayer y hoy, principio y fin…..” Cristo hace veinticinco años y Cristo hoy. Él nos llama, Él nos envía, de manera imperceptible, sin forzar la inclinación de cada quien, pero guiándonos de compromiso en compromiso a colaborar en la construcción de su Reino.
Nuestra Misión quedaba resumida en el tema que el Obispo del El Salto había determinado para este año, tomado de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe: “DISCIPULOS Y MISIONEROS DE JESUCRISTO PARA QUE NUESTROS PUEBLOS EN ÉL TENGAN VIDA”.
La Misión de este año fue muy especial. Todos asumíamos el privilegio de participar en una Misión Jubilar en la que, con la gracia de Dios, celebramos los primeros veinticinco años del movimiento misionero lasallista en el Distrito México Norte y, en particular de la presencia misionera lasallista en la Prelatura de El Salto, Durango.
La Misión fue preparada y coordinada desde El Salto, por el Hno. Carlos Martínez y por los Voluntarios, siendo el Voluntario Carlos Javier Méndez el responsable de coordinar todos los aspectos de la Misión.
Los grupos se prepararon con especial conciencia del significado de esta Misión. El Hno. Carlos y Carlos Javier, visitaron todos los grupos para asegurarse de su preparación y dar algunas indicaciones.
Por fin llegaba la semana de partir, pero como sólo Dios conoce sus planes y sólo Él sabe escribir recto en renglones torcidos, el martes previo al envío, en un accidente automovilístico, mientras el Hno. Carlos y Carlos Javier, preparaban los últimos detalles de la Misión, el Voluntario Carlos Javier fue llamado a la Casa del Padre adelantando así su Pascua.
El acontecimiento causó gran desconcierto y dolor, pero al mismo tiempo la convicción de que esto no podía ser sino un don de Dios para la Misión lasallista. El Hno. Francisco Hernández (Hno. Pancho) en la Misa de envío dijo: “a lo largo de estos veinticinco años Dios ha querido recoger dos frutos maduros: Adriana, en el año 2000, y Carlos esta semana” y ¿cómo no han de ser frutos maduros?; dos jóvenes que se comprometieron al servicio de los pobres, que supieron vivir su fe hasta el extremo, que la compartieron en comunidad al estilo de los primeros cristianos y que cumplieron la Misión de ir a todos los pueblos haciendo discípulos. Dos acontecimientos en años jubilares, dos regalos del Cielo para el movimiento misionero.
Frente a todo esto llegó el momento de arribar a El Salto. Sentimientos encontrados: júbilo y tristeza. La Misa de envío congrega a todos los misioneros de los distintos colegios y grupos que participarían este año y en la que daríamos gracias a Dios por la oportunidad de poder ser sus discípulos en esas tierras.
El Señor Obispo, Don Ruy Rendón, vistió una casulla conmemorativa del centenario lasallista en México. Su rostro radiaba felicidad y ¿cómo no? pocas diócesis o prelaturas pueden sentir ese apoyo en su labor pastoral. Lo acompañó Don Manuel Mireles, quien hasta hace dos años, sirvió como Obispo de esa Prelatura.
Su homilía fue muy elocuente del agradecimiento que sentía por la presencia lasallista en esas tierras. A nombre de los sacerdotes, pero sobre todo del pueblo de Dios reconoció la labor misionera durante estos veinticinco años.
Me sorprendió el texto de la carta pastoral que semanas antes había escrito, en la que agradecía a los Hermanos de las Escuelas Cristianas la organización de las Misiones y a los Voluntarios por su apoyo. Con ese reconocimiento se ve cumplida la Regla del Instituto: “procurar educación humana y cristiana a los jóvenes, especialmente a los pobres, según el ministerio que la Iglesia le confía.”
Al final de la misa se entregaron merecidos reconocimientos a quienes han hecho posible esta obra: Hermanos, Instituciones fundadoras y benefactores. La importancia que esta labor tiene en el Distrito quedaba clara con la presencia del Hermano Visitador, Luis Arturo Dávila y el testimonio de dos Hermanos iniciadores: Pedro Córdoba Concha (Don Víctor) y Jorge García Abaroa. Asimismo, se dejó sentir la presencia del Hermano, Lorenzo González Kipper, fundador de este movimiento, a través de múltiples alusiones a su persona, durante la ceremonia, quien con su entusiasmo, entrega y compromiso hizo posible que esta Misión fructificara en un movimiento que se extiende a ocho Estados del país con una participación de casi 5,000 misioneros de todo el Distrito.
Llegaba el momento de partir. Los jóvenes se iban preparando para subir a los camiones de redilas o de volteo, camionetas o plataformas. Les esperaban caminos rudos, polvo, pero sobre todo les esperaba la gratitud de las personas de los pueblos que, con inmensa alegría y esperanza, aguardaban su llegada.
En algunos pueblos las comunidades se organizaron para esperarlos con vallas y porras para demostrar su gratitud por su presencia. Cuando veo estos testimonios pienso que de esa forma se hace vida el Domingo de Ramos como si el pueblo volviera a aclamar: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
Durante la semana, los misioneros de todos los pueblos, celebrarían la acción de gracias por los veinticinco años de presencia misionera, mediante la Paraliturgia del Martes Santo.
Ese día, en la Celebración de la Palabra de todos los pueblos, con presencia de misioneros, se recordaría este acontecimiento y se colocaría una nueva imagen del Señor de la Salle como signo de presencia lasallista en cada pueblo.
Asimismo, de manera especial, se llevaron a cabo, durante el martes y miércoles, sendas ceremonias en los cuatro pueblos que, por primera vez, se fue de Misión en 1982: La Campana, San Jerónimo, Chavarría Nuevo y La Ciudad, habiendo participado un poco más de 100 misioneros en los cuatro pueblos.
En ellas, el Señor Obispo, bendijo una efigie bellísima del Señor de la Salle, quien parece decir con su mano suave a sus discípulos, entre los que nos podemos contar todos nosotros: “¡anden, sigan, van bien!”. Además se develaron placas conmemorativas por los veinticinco años de presencia misionera en esos cuatro pueblos.
Celebró esas ceremonias el Señor Obispo y estuvieron presentes los Hermanos. Además de los Hermanos Visitador y fundadores, otros Hermanos, quienes con su presencia, hacían patente su compromiso del Distrito de seguir trabajando en sus comunidades educativas porque la Misión permanezca fuerte en el corazón de los jóvenes que en ella tienen la oportunidad de vivir una profunda experiencia de fe, fraternidad y servicio.
Participé en la ceremonia de San Jerónimo el martes en la tarde. A esta comunidad había acudido hace justamente veinticinco años como un misionero universitario inquieto por encontrar, como el joven del Evangelio, el sentido de mi vida, lo que Dios esperaba de mí. Pensé que con ese mismo espíritu participan ahora tantos jóvenes en las misiones. Con el Salmo de ese día me uní a todos ellos, para que como yo, en ese entonces, oren diciendo: “En ti Señor, he puesto mi esperanza”. Agradecí a Dios por la oportunidad que me dio de estar en las primeras misiones y de poder seguir estando ahora; de haber vivido tantas experiencias que me han marcado para siempre.
El Sr. Obispo ofreció las ceremonias en acción de gracias por la presencia misionera en esas comunidades e incluso impartió, en algunas de ellas, el Sacramento de la Confirmación. Este signo me pareció especialmente significativo, pues por la Misión se derramaba el Espíritu Santo en ellas.
Las ceremonias del Triduo Pascual las guardo con especial cuidado en mi vida. No concibo esos días en otro lugar que no sea la Sierra de Durango. Cada signo de la liturgia está lleno de un significado que fortalece mi fe.
Me impresiona el Jueves Santo al ver a los jóvenes que representaron a Jesús el Domingo de Ramos y que lo harán durante el Vía Crucis al día siguiente, lavar los pies de doce personas del pueblo. En algunos, esta representación se hace de una manera muy singular: se escoge a doce personas que de alguna manera tengan un rol de autoridad en el pueblo o en la fraternidad y se les pide que ellos laven los pies a alguna persona a quien sirvan.
Por la noche, la velada de oración, acompañando a Jesús en el Huerto. Monumentos sencillos, preparados con los que se encuentra por allí: madera, piedras, etc., pero en todos resaltando la presencia viva de Cristo en la Eucaristía. El pueblo acude con fervor a rezar, hasta la media noche que se reserva al Santísimo, como queriendo cumplir la petición de Jesús: “Estén despiertos y oren”.
El Viernes Santo se recordó la Pasión. En cada pueblo se representa la misma con la oración del Vía Crucis, en la que los Misioneros encarnan los distintos personajes del mismo. El realismo que algunos imprimen a esa oración hace que se muevan los corazones y que, por un instante, y en una mínima parte podamos vivir el sufrimiento de Jesús ofrecido por cada uno de nosotros.
Durante el camino a la Cruz, las mujeres que han perdido hijos pueden confortarse con el sufrimiento de María, quienes sufren, pueden sentir aliviada su pena o pueden dar gracias a Dios de que haya Cirineos que les estén acompañando. Al llegar a la estación en la que la Verónica limpia el rostro de Jesús, el narrador leyó: “Los cristianos que trabajan en los hospitales, en los orfanatos, en las cárceles, curando a sus hermanos, recibirán como la Verónica, el premio de que les deje grabado en el alma su retrato”. En ese momento pensé en el Hno. Francisco Hernández, Chelo y los Voluntarios que durante toda la Semana Santa habían acudido al CERESO de El Salto a impartir un taller de Logoterapia, pues sé que efectivamente en su alma está grabado el rostro de un Cristo que sufre. Cristo hermano, Cristo en nosotros, en los Hermanos, en Chelo y en los voluntarios que se hace presente y sana a través de ellos.
Llegó el Sábado Santo, en la Vigilia Pascual, se celebró a Cristo vivo, Cristo resucitado. No hay oración más bella en la liturgia que el Pregón Pascual en el que se nos invita a estar alegres, en la que nos trasladamos a esa noche santa, que sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó.
Los misioneros fueron llegando desde el mismo sábado y durante la mañana del domingo. Nos reunimos de nuevo a celebrar el Domingo de Resurrección. Una misa pletórica de júbilo porque habíamos podido dejar a Cristo vivo en las comunidades y porque nos habíamos podido traer un poco del inmenso amor que las personas de los pueblos nos compartieron.
En esa celebración ya pudo estar presente el Hno. Carlos; todos nos unimos a él con nuestra oración para que pronto esté plenamente recuperado y para que con la ayuda de Carlos Javier, desde el cielo, pueda seguir respondiéndole a Jesús resucitado, quien le pregunta y le dice mirándolo a los ojos: “Carlos, ¿en verdad me amas?... sigue apacentando mis ovejas”.
Durante la misa el Sr.Obispo estuvo excepcional en su homilía. Reconoció frente a los jóvenes todas las carencias en la Prelatura y por ello les agradeció profundamente su presencia, su apoyo y les invitó a que el año entrante vayan más misioneros para atender a más comunidades.
Dijo que durante la Semana Santa habíamos podido ver el rostro de Cristo en cada niño, en cada persona, en cada momento de oración, en sus propias fraternidades, en la maravillosa naturaleza de la Sierra y que por lo tanto nos correspondía, como a los discípulos de Emaús, levantarse de inmediato y volver a Jerusalén, que es la familia, escuela o trabajo, para decirles: “Es verdad: el Señor ha resucitado”.
“Cristo, ayer y hoy…. suyo es el tiempo y la eternidad”, a Él ofrecemos estos primeros veinticinco años y todos los que vienen. El Salto y la Sierra seguirán siendo ‘Galilea’ para los lasallistas, lugar de inicio y fin de la Misión, tierra en la que se cumple la promesa: “allí me verán”.
¡En la Sierra de Durango!.¡Cristo Vive!!!
José Roble Flores Fernández.
Revista La Salle en México, May 2007, p. 19 a 21
Revista La Salle en México, Abr 2008, p. 27
EXPERIENCIA EN ESTA SEMANA SANTA EN EL SALTO, DGO.
Experiencia en esta Semana Santa en el Salto
Con ese nerviosismo que siempre da al iniciar algo, con esa esperanza que siempre tenemos quienes intentamos llevar el mensaje de Jesús.
Con expectativas, con alegría, con algo de cansancio, con frío y con el corazón lleno de amor, llegamos el lunes Santo al CEDIRESO El Salto, Dgo. Ya son tres años de estar viviendo la experiencia, mismos que han servido para simplificar la logística, pero nunca el asombro.
Siempre vivencias nuevas, siempre palabras nuevas. Nueve en punto de la mañana, ahí estábamos: el Hermano Pancho, Alicia, Diego, Rocío, Hugo, Marcela, Jorge y yo, al día siguiente se uniría Anilú al grupo y bueno, desde luego yo, quien ahora puede escribir estas letras que salen desde un corazón desbordado de agradecimiento por tanta riqueza recibida.
Hugo y yo previamente nos habíamos puesto de acuerdo para ver detalles en cuanto a la implementación del taller del Perdón, los internos ya habían vivido el “ESPERE” hace dos años, ahora sería distinto porque más de la mitad de las personas que hace dos años habitaban el penal, ahora se encuentran disfrutando de su libertad, ojalá no sea sólo física, sino también interior. También sería distinto este taller, porque únicamente se trabajaría el perdón, a la reconciliación la dejaremos para otro momento.
Un frío inclemente que no mermaba la calidez de cada uno de los internos, sonrisas o miradas profundas que las suplían y que querían agradecernos de antemano la presencia. Los internos de los penales, siempre agradecen la visita de un minuto, cinco minutos o cinco horas o cinco días, la soledad en la que se encuentras les hace valorar la compañía segundo a segundo.
Ejercicios, reflexiones, puestas en común, rituales, todo fue haciendo que los cuarenta y ocho hombres con el alma lastimada que teníamos ante nosotros, fueran haciendo un proceso de sanación interior.
Un día y otro, llegó el miércoles, luego el jueves, el Hermano Pancho se despide, tiene que hacer tareas que su trabajo del voluntariado le pide, los equipos que abrazaban a doce internos cada uno, siguieron creciendo, consolidándose, es distinto un taller de perdón en un espacio como éste, que en cualquiera otro, muchos internos provienen de comunidades indígenas o muy alejadas, no saben leer, así que hay que apoyarlos de manera especial, no saben escribir pero con toda certeza saben expresar lo que en ese momento su mente y su corazón quieren compartir.
Jueves, viernes y sábado Santos, tuvimos también las celebraciones propias que la liturgia marca, lavatorio de pies, adoración a la cruz y el fuego nuevo. A la mayoría de los internos les encanta tener actividades religiosas, quienes pertenecen a otras confesiones, tienen duda o no de seguir con el grupo, siempre el respeto es el que gobierna, al final se incluyen de nuevo en aquello que piensan es “para todos”, no cabe duda, el perdón siempre es para todos, no distingue, la paz interior nos corresponde a todos, es un derecho universal.
Una pequeña ceremonia de graduación, una película, un Cristo, una medallita de la Virgen de Guadalupe, fueron dando pie a iniciar la despedida, dolorosa para los internos, reflexiva para nosotros, ya hemos sido invitados para el próximo año, ilusionados todos por el hecho de volvernos a ver, algunos saldrán porque han cumplido su condena a otros los volveremos a encontrar, para algunos nuestras palabras quedarán marcadas, otros tal vez no las recordarán.
Lo que es un hecho es que para las nueve personas que tuvimos la dicha de participar en este penal durante la Semana Santa, la experiencia será inolvidable, en nuestros ojos estará la mirada tranquila y triste de quienes se animaron a vivir la experiencia del perdón. En nuestro corazón estará ese amor compartido de Jesús mismo: “Porque estuve preso y me visitaste”.
Gracias Señor, escuchaste nuestra oración, esa que el sábado en la misa de envío hicimos al cantarte “Llévame dónde los hombres necesiten tus palabras, necesiten mis ganas de vivir”. Les hemos dejado esperanza, nos llevamos amor. Les hemos dejado amor, nos vamos esperanzados.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Chelo
Revista La Salle en México, Abr 2008, p. 27
Revista La Salle en México, Jun 2009, p. 20 a 22
VOLUNTARIADO EL SALTO 2009 EXPERIENCIA DE MISIONES.
E l S a l t o 2 0 0 9
Experiencia de Misiones
Ya esperándonos, los guardias del CEDIRESO de El Salto, Dgo, ya sabían de nuestra llegada, no sé bien a bien si se les había avisado con antelación o si ya se hizo una costumbre que un grupo de lasallistas vayamos durante la Semana Santa.
La cancha de básquetbol donde, comúnmente se ha utilizado como aula para compartir con los internos de ese centro penitenciario, ahora lucía distinta, tres lonas que en algún momento fueron propaganda de algún partido político la arropaban, mismas que a todos nos protegerían del sol y harían que estuviéramos más cómodos.
A las casi nueve y media de la mañana del lunes Santo, dábamos inicio al taller de “Autoestima y Comunicación”; previamente nos habíamos preparado dos voluntarios, cuatro exvoluntarios, un maestro de inglés del CIZ, una invitada especial, misionera de mucho tiempo y yo, que les escribo. Habíamos hecho con el Hermano Pancho un repaso general al material que este año llevábamos a los internos; otros años habíamos hablado de perdón y reconciliación. En esta ocasión, como complemento, y para hablar de algo distinto, estaríamos platicando de eso que nos hace sentir mejor como personas: la autoestima y de algunas herramientas para relacionarnos mejor, para comunicarnos mejor.
Encontramos menos internos, no sabemos por qué este año había menos. En principio es una buena noticia, las cárceles cada vez deberían estar más vacías, pero siempre entra la duda, será que trasladaron a varios a otros penales, o será que la impunidad sigue adueñándose de nuestra sociedad y están en los centros penitenciarios quienes no deberían estar y andan libres quienes tendrían que estar purgando una pena. Pero eso, por el momento no nos correspondía a nosotros juzgarlo, estábamos allí para intentar llevar un mensaje que motive a los internos a ser mejores personas, estábamos sí, para llevar esperanza.
Cuatro equipos que se hicieron de manera voluntaria, dos facilitadores por grupo que, más que impartirles un curso, iban con el corazón ilusionado a llevar la “Buena Nueva”; la forma no importaba tanto, el material preparado serviría de pretexto para iniciar un diálogo, para invitarles a explorar dentro de sí, para decirles a todos y cada uno de los participantes: “Dios nos ama”.
Los voluntarios Carlos y Abelardo, los exvoluntarios Gerardo, Liz, Pala, Licho, Ximena, misionera de mucho tiempo atrás, Oscar, el maestro del CIZ y yo, iniciábamos una nueva aventura, deseando con todo nuestro ser que, la de esta semana, fuera una experiencia única, que las idas de las Semanas Santas anteriores no convirtieran en rutina el anhelo de vivir de manera diferente estos días Santos.
La autoestima es amarme; ¿cómo construyo una autoestima alta?, ¿cómo me doy cuenta que tengo autoestima baja? fueron los puntos que se trataron el primer día de actividades. Mucha apertura, mucha participación de parte de los internos nos motivaron a seguir con mucho empeño los siguientes días.
¿Quién soy yo? Descubrir las maravillas que hay en cada uno de nosotros, reconocerse como personas valiosas, fueron las reflexiones del segundo día. El ánimo de los participantes seguía en ascenso y, quienes tratábamos de dejarles algo, también estábamos contentos. El objetivo se estaba logrando: hacerles ver a los internos del CEDIRESO de El Salto, Dgo. que son personas dignas.
El miércoles se volvió un poco complicado, al intentar hablarles sobre la expresión de sentimientos. Es un tema delicado para todos, pero más para unas personas, como ellos, que no tienen tanta posibilidad de manifestar lo que sienten. “Si les digo que estoy triste, se van a burlar de mi”, “Si les digo que tengo miedo, se pueden aprovechar de mí”, fueron comentarios que se escucharon en todos los equipos; se vuelven vulnerables, claro, de ahí que la insistencia fue: todos tenemos sentimientos, todos, en algún momento, podemos sentir miedo, coraje, tristeza, alegría; los sentimientos en sí no son ni buenos, ni malos, llegan a nosotros y ya, lo que en todo caso es positivo o negativo es lo que hacemos con ellos.
Al parecer no muy convencidos, pero, por lo menos se quedaron con la invitación a meditar sobre la manera de cómo se expresan los sentimientos y las emociones, cerramos el día compartiéndoles un método que ha sido aplicado en prisiones de Estados Unidos: Técnica de Liberación de Emociones. No incrédulos, más bien como un regalo recibieron esta fácil manera que les puede ayudar a sentirse mejor.
El jueves Santo fue un día muy especial: todos los jueves hay visita familiar y en Navidad y Semana Santa cobra especial importancia dicha visita pues pasar en familia estas fechas hace una gran diferencia; por desgracia no todos los internos tienen visita, así que se respiraba inquietud en el ambiente. Los que iban a recibir a sus familias, porque las iban a recibir, los que no, porque no, pero lo que era un hecho es que estaban distraídos, con cierta pesadumbre que se reflejaba en sus ojos.
El tema del día fue la amistad, las relaciones con los demás, cómo comunicarme mejor, reconocer quiénes se han involucrado en mi vida. Fue difícil atraer la atención de los cuarenta internos que participaban en el taller, sin embargo, siempre queda la certeza de que algo se llevan, además, desde luego, de algún material escrito que después pueden repasar; sabemos, porque nos lo comentan, que allá en la intimidad de sus celdas, repasan esas lecturas que se les han compartido.
La Ceremonia del Lavatorio de pies estuvo presidida por nuestro pastoralista, el voluntario Aby, ayudado por los mismos internos, fue contagiando de calma y ternura el espacio, uno por uno, a los doce internos que participaron como apóstoles, les fue lavando los pies. Antes, un mensaje de esperanza hizo que quienes vivimos ese momento de celebración nos quedáramos con el alma regocijada, sabiendo que Dios nos ama, nos ama hasta el extremo.
Como si la ceremonia y todo lo vivido el Jueves Santo hubieran sido una vitamina para todos, el Viernes Santo lo iniciamos con mucho ánimo; todos los que facilitábamos el taller y los internos participantes teníamos una actitud renovada, como con más ganas de seguir aprendiendo, de seguir conviviendo, de seguir creciendo. La conmemoración de la muerte del Señor Jesús estaba sirviendo de motivación a quiénes cargan una cruz pesada, a quiénes están privados de la libertad. Quienes los acompañábamos nos solidarizamos y vivimos con intensidad cada minutito de este día tan especial.
Además, teníamos la visita del Hermano Pancho y de Mache, pues toda la semana habían estado preguntado por “Panchhhito”, así que se llenaron de gozo a la hora que lo vieron. Llegó como siempre, con su sonrisa cálida, con su saludo amable, con ese apretón de manos tan peculiar en él, con los pulgares viendo hacía arriba “Yo la hago, tú la haces, con el de Arriba mejor la hacemos”. La presencia de Pancho y de Marcela, quién había participado la Semana Santa pasada, hicieron que la mañana fuera distinta.
Logros, habilidades, cualidades. Era el momento de destacar lo que son y lo que han hecho, por lo que, muy motivados iniciamos la ceremonia del viernes Santo. Escuchar la Pasión de Jesús, Adorar la Cruz, recibir la Comunión y, al final la entrega de una pequeña cruz que los facilitadotes iban imponiendo a cada uno de los internos, a la manera como se les entregan a los misioneros en la Misa de envío: “Cristo cuenta contigo y yo cuento con el Señor”, fueron momentos y elementos que harán recordarles esta Ceremonia de Viernes Santo por mucho tiempo. Una pequeña medallita de la Virgen María que, al tiempo en que la iban recibiendo se les invitaba a rezar el Ave María, invitaron a continuar el día en actitud de oración y en espera de la gran fiesta: La Pascua.
Todo inicio tiene un fin. Envueltos en el gozo pero, también en la nostalgia, con ese aroma que se respira en las despedidas, el sábado había llegado y con él, el final del curso, el final de la visita; la Semana Santa llegaba a su término. La despedida, los abrazos, la proyección de una película, la ceremonia de clausura y, desde luego, la vivencia de la Pascua.
La luz triunfaba sobre las tinieblas. “Alégrense por fin los coros de los ángeles”, “Feliz la culpa que mereció tal Redentor”, cantaba el Pregón Pascual y, junto con él la invitación a darle un sentido a la vida. Cada uno de los presentes reflexionamos con devoción el momento.
A vivir la libertad interior fue la invitación final, a gozar la presencia del Espíritu, dejando los miedos, viviendo la Gloria.
Una vez más nuestra misión se cumplió: vivir el camino a la Pascua con los internos del CEDIRESO de El Salto, Durango de una manera distinta, invitándolos a dar vida, invitándonos a dar vida.
Feliz Pascua de Resurrección 2009
Gracias Hermano Pancho, por todo y por tanto
Chelo Bañuelos
Revista La Salle en México, Jun 2009, p. 20 a 22
Revista La Salle en México, Feb 2010, p. 11 a 15
RECORDAR EL FUTURO. 50 AÑOS DE EXISTIR COMO DISTRITO. UN BROTE ORIGINAL DE VITALIDAD: EL SALTO.
Celebración del Cincuentenario del Distrito.
Desde los cuatro puntos cardinales fueron llegando los Hermanos a San Juan de los Lagos a la fiesta de la Navidad. Días antes se fueron congregando en tres ciudades de los altos de Jalisco y en Monterrey para pasar la Noche Buena y estar en posibilidad de celebrar el 50 aniversario de nuestro Distrito e iniciar el Retiro Anual.
Celebrar diez lustros, es celebrar la vida, el recuerdo de los forjadores y artífices de esta historia; es rememorar el camino recorrido con sus luces y sombras, es otear en la lontananza del pasado nuestro propio caminar y la presencia del Señor
Hace 50 años el Distrito de “Durango”, México Norte nace a los pies de la Morena del Tepeyac, Nuestra Señora de Guadalupe y bajo su maternal mirada y su protección amorosa pone su caminar; hoy a 50 años ante María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de San Juan, ante la Chaparrita, nos reunimos, como alguien más del Pueblo de Dios, a agradecer al Señor, a través de María su protección y a suplicarle que nos bendiga y nos acompañe en nuestro caminar como Distrito.
Una sencilla, pero a la vez, solemne Eucaristía, rodeados de una multitud de peregrinos que, como símbolo de nuestro propio caminar se acercaron a María para que ella presentara a Jesús sus alegría y penas, logros y oportunidades; fue el marco de nuestra acción de gracias distrital.
Terminada la Santa Misa, en dos autobuses nos trasladamos a la Hacienda de San Felipe, situada entre San Juan de los Lagos y Encarnación de Díaz, Jalisco. En este hermoso lugar fue el momento de encuentro, de fraternos saludos, enmarcados en un agradable lugar, preparado con antelación para recibirnos: Hermanos, Novicios, Prenovicios y Postulantes de ambos Distritos. Poco a poco las mesas se fueron ocupadas por los Hermanos que, espontáneamente, se agruparon más o menos por generaciones, desde los más jóvenes hasta los que ya peinan canas. En cada lugar estaba un regalo de parte del Hermano Visitador, regalo muy original y, a la vez emblemático: un rompecabezas del Santo Fundador o de Nuestra Señora de la Estrella, convirtiéndose en una invitación velada a que formemos en nuestras vidas el seguimiento del Señor al ejemplo de nuestro Santo Fundador y de María Santísima; este regalo se complementó con una caja de ricos chocolates que recibimos de parte del Hermano Visitador.
En un momento especial el Hermano Visitador Luis Arturo Dávila de León saludó a la Comunidad Distrital y ofreció la comida, después se realizó un brindis conjunto con los antiguos Hermanos Visitadores presentes. Después, cada antiguo Hermano Visitador fue brindando; el Hermano José Cervantes brindó por los constructores del Distrito y el camino recorrido, el Hermano Guilebaldo lo hizo, por los jóvenes a quienes acompañó especialmente en su formación y por todos los Hermanos y el Hermano Salvador por los logros alcanzados. Terminando este brindis se procedió a una emblemática fotografía sobre un tractor siendo el conductor el Hermano José, derecho de antigüedad, tractor de paso lento, pero con fuerza ha abierto surcos, sembrado y cosechado en la viña que el Señor nos ha prestado para trabajarla con amor: nuestros colegios, alumnos, profesores y padres de familia…
Cuatro visitadores y cuatro épocas del Distrito. Con el Hermano José fueron cambios, retos, tiempos nuevos después del Capítulo General 1966-67; en busca de una estabilidad y con una reorientación al servicio del pobre y el espíritu misionero fueron los tiempos del Hermano Guilebaldo; el desarrollo de la educación superior el tiempo del Hermano Salvador y el Hermano Luis Arturo nuevo guía con retos y planteamientos nuevos.
Se sirvió una rica comida mexicana en forma de bufete, se conversó en forma fraterna de vivencias pasadas y de planes futuros siendo un momento de gran fraternidad.
Terminada la comida, vino la partida del pastel del aniversario, realizada por el grupo de Hermanos que vivimos la división del Distrito, ya sea como formandos o como Hermanos de comunidad.
Con la fotografía de todos los Hermanos, Novicios, Prenovicios y Postulantes se concluyó con esta parte del festejo
En la casa Juan Pablo II, reunidos en el gran salón de conferencias, el Hermano Visitador Luis Arturo dio, con palabras sabia y elocuente el inicio a la remembranza de tiempos idos y, a la vez, prospectivas de futuro.
Se presentó una serie de videos sobre la historia de nuestro Distrito, en los primeros tiempos, después fueron presentadas etapas más recientes y se concluyó con la presentación de actividades distritales, tanto de las comisiones como del trabajo vocacional.
Tuvimos el honor de que presidieran esta reunión el Hermano Jorge Gallardo de Alba, Consejero General, el Hermano Visitador Luis Arturo Dávila, el Hermano Jesús Rubio, Secretario de Formación en el Instituto y el Hno. Gustavo Ramírez Barba, Secretario de Misión Educativa de la RELAL.
En 1960 la edad promedio de los Hermanos era de 31 años, en la actualidad es de 53, las Casas de Formación eran promesa brillante, por el número, aunque no lo fue por la perseverancia; en la actualidad nuestras Casas de Formación son promesa y esperanza de supervivencia, pero el número es exiguo.
Terminó la jornada con una cena fraterna, después de la cual los formandos regresan a Lagos de Moreno con sus formadores y los Hermanos iniciaron su retiro presidido por el Hermano Consejero.
Algunos datos interesantes sobre nuestro Distrito:
Hermanos actuales que en tiempo del nacimiento del Distrito estaban en comunidad:
Salvador Pérez, Pedro Córdoba, José Luis Casillas, José Cervantes, Rubén Sámano. Víctor Parra, Genaro Magallanes, Genaro Velasco, Jorge García, José Aceves, Alfredo Sánchez Francisco Barba, Manuel Padilla, Juan Fernández Eguía, Ramiro Montaño, Ernesto Saucedo, Juan Estudillo, Enrique Vargas, Juan José Martín del Campo.
Eran miembros de las Casas de Formación: Salvador Valle, Lorenzo González K, Alejandro Bünson, David Macías, José Asunción Pérez, Benjamin Carabez, Francisco Hernández, Zermeño, Enrique González, Antonio Sánchez, Juan Ignacio Alba, Roberto Coronado; y los tres últimos Hermanos ya difuntos: Pedro Camino, Manuel Marroquín, y Marcelino Jiménez.
Hermanos que se incorporan al Distrito estando en Santo Domingo y serán parte del mismo: GABRIEL SARRALDE, MAURILIO BARRIGA y, actualmente difuntos, JOSÉ GUADALUPE SÁNCHEZ y BENILDO JUSTINO.
Desde la división del Distrito estos son los números: de la división del Distrito a la actualidad han muerto 38 hermanos fundadores del Distrito 32 hermanos permanecemos con vida, 29 Hermanos de comunidad se retiraron; en las Casas de Formación la perseverancia fue muy escasa.
H. Juan Ignacio Alba Ornelas
Revista La Salle en México, Feb 2010, p. 11 a 15
Revista La Salle en México, Feb 2013, p. 30 a 32
MEDITACIONES DE UN VOLUNTARIO LASALLISTA MISIONERO - GENERACIÓN 18 - 2012-2013
Meditaciones de un Voluntario Lasallista Misionero
Generación 18
2012 – 2013
Tal vez algún hermano, exvoluntario, maestro o incluso algún alumno de las escuelas lasallistas, leerán este escrito y podrían pensar tanto de la palabra ‘‘Voluntario’’. Los invito a pensar un momento en ¿qué significado tiene para ti, que leerás esto, dicha palabra?
El caso aquí es que hacer las cosas por voluntad es un gran valor y más si es que se viven por Cristo, aun así, aceptar la voluntad del Padre en TODO, para cada quien, no es cosa de todos; por ahí existe el dicho de ‘muchos son los llamados y pocos los elegidos’, frase muy trillada pero muy cierta, dentro del entorno de las obras lasallistas.
Tras más de 30 años de misiones en la Sierra de Durango, podemos expresar y autorizar que la presencia del Señor, del Santo Fundador y de su Obra, ha sido manifiesta en ‘La Victoria’, como es conocida por las grandes personas que, a lo largo de tanto tiempo han acogido el amor de Jesús, enviando misioneros año tras año, viviendo inigualables experiencias y razones de vida.
El Centro Cultural y Social ‘‘La Victoria’’ tiene una gran cualidad, muy especial, que a muchos jóvenes lasallistas y no lasallistas hace soñar, que es la de juntar grupos numerosos de muchachos desconocidos, en un momento, pero que pronto se sienten hermanos… que cuentan con esa locura que Dios mismo les ha brindado para entenderlo y poder llevarlo hasta los rincones más olvidados por los mismos hombres. Lo particular de esto es que si nos preguntaran a los exvoluntarios, hermanos o voluntarios que han pasado por esta obra, algo sobre qué es lo que distingue este lugar, me imagino que la respuesta sería: la gran cantidad de familias de desconocidos que se han ido formando tras 18 años de luz, con una gran fraternidad, amor y, por supuesto, servicio.
Si alguna vez perteneciste a un grupo juvenil o movimiento lasallista, creo que nos vamos entendiendo. Y si vives esto, te invito a que te metas a este escrito. Si dentro de los muchos o pocos años de tu vida te preocupaste por cada rostro, con ojos de anhelo, que veías al pasar la calle, o incluso esos mismos rostros que ves todos los días, con ganas de vivir conforme al gran mensaje de Jesús, que ni tú mismo terminabas de comprender, no te asustes, es la misma señal de Jesús que te pide a gritos tu atención.
Muchos podrán narrar el día, ya como misionero de tu colegio, en que visitaste el Salto, Durango y viviste la emoción de una Misa de envío o de clausura, ¡ah! y viste un grupo de jóvenes con chalecos coloridos dándote indicaciones de orden, pero con la misma hambre que tú de gritar juntos por toda la Sierra que ¡Cristo Vive! o que ¡Cristo cuenta contigo! y decir... ¡Y yo con Él! y al regreso de tu misión decir: ¡Yo quiero vivir lo mismo que ellos hacen! Así pensamos muchos de los cerca de 400 que hemos pasado por las obras de Voluntariado de La Salle en México Norte.
Pero aun con eso y otras cosas más, servir significa mucho más que sólo vivir siendo un voluntario para los demás. Por ahí existe la frase de ‘‘Voluntario por siempre’’, ya que el mismo Señor te invita a ser voluntario de su amor, de por vida, sin necesidad de volar o huír de tu casa; esta obra no es para escapar de tu realidad ni de la del mundo, sino para participar en ella y hacer un pequeño cambio. ‘‘Gente pequeña, en un lugar pequeño, haciendo cosas pequeñas... están cambiando al mundo’’. Y, trascendentalmente, como voluntario y misionero, cambia tu vida; esto es para aquél que no teme a la voz del Señor, aunque por acá, constantemente te habla, y a gritos, que vayas con Él, y al contrario, no temes a la frase trillada de ‘‘Perder el tiempo con Él’’.
Pero en verdad ¿Qué es ser un voluntario?
Ser voluntario es entregar tu tiempo, defectos, comodidades, dones, en fin todo lo que el Señor te ha dado. Pero, realmente no para el que te necesita, sino para que ese necesitado en cualquier momento te sorprenda a través de su mirada, que puede ser la de cualquiera, para encontrar a través de él el amor de Cristo.
En este lugar que, tras tantas misiones recorridas, y en el presente año seis, vivirás tantas cosas que sólo en la comunidad lasallista podrías presumir, tienen un toque distinto a las del núcleo familiar o de amistad. Sería un error que te contáramos lo vivido; cada año, cada generación tiene su toque especial.
Inesperadamente, cada mañana, escucharás un toque de campana que te hará salir tan rápido como puedas de la cama y darte un baño, porque tienes que ir a reportarte con el Señor, a primera hora, y así darle fruto a tu día y rendirte totalmente a sus exigencias y, vaya, que es duro.
La oración de la mañana es una oportunidad enorme para reflexionar al comenzar el día, y que te dará armas para sacarlo adelante, incluyendo todo: tu trabajo, tu misión, tus proyectos, planes... y, hasta te quedará tiempo para disfrutar cada detalle y peculiaridad de los miembros de tu nueva comunidad. Momentos que toman tanto valor con la ayuda de una oración, una reflexión, una frase, lectura, etc., el principal fin es Cristo, a quien amas.
Pero como todo momento de razón y reflexión es benéfico y te da fuerzas para seguir, necesitas ese pan de cada día, incontable en desayunos, comidas, cenas, acompañados de un sinnúmero de sucesos por platicar.
Y aunque toda labor es por servir, necesitas, aparte de tu Señor, la ayuda de un buen guía que, como dice el Hno. Guillermo González, te desconecte de lo que has dejado en tu paso anterior y te conecte a vivir el presente de tu comunidad y que, además, alimente tu espíritu lasallista, apostólico y vivencial. Por supuesto un Hermano de La Salle.
No me dejarán mentir, cuántas veces no llegábamos a aborrecer la formación de valores, como alumnos en los Colegios porque ¿Qué interés tiene para mí eso?, pues aquí se volverá vital para tu estancia en ‘La Victoria’, ya que sin ello no es fácil comprender este camino que vas recorriendo.
La música no puede faltar, convertirás tus momentos libres en diversión para tu mente, garganta y cómo no, corazón. Y te aseguro que un instrumento aprenderás a tocar o descubrirás que eres bueno y lo haces bien.
Estando acá la presencia de Dios en la naturaleza es esencial: caminos y montañas con sed de mostrarles tu cariño y lo agradecido que estás con el Señor por tanto que nos da. Es vital que lo busques ahí y no sólo eso, ¡LO ENCUENTRES! hasta en el frío y la lluvia.
Aquí todo desorden está bien organizado, te explico, porque, si un plato, un cuarto limpio o una cama, un armario organizado, no son lo tuyo, no te preocupes aquí eso se da por añadidura.
No te olvidarás de dar gracias a Jesús por lo que te da y lo que te presenta en el día, por fijarse en ti a cada mañana por acá, acudirás a su templo , tu casa de día y noche, una de las grandes fortunas de tu casa y tu Voluntariado es vivir junto a Jesús 24 horas, los 7 días de la semana.
Y, al final de la jornada... te regalará un último momento, antes de dormir, para que recuerdes todo lo hecho y ocurrido en el día, o lo que has dejado de hacer. Algunos días te tocará a ti, a otro, a los hermanos, pero todos participamos de tu oración personal, así que el ser un guía espiritual para tu comunidad es otra riqueza del lugar... En fin, con tu corazón hablas lo que con tu fe profesas.
Esta experiencia no sólo se basa en lo que ya te mencionamos: los momentos de relajamiento, paseo, convivencia, son de las mejores experiencias que vivirás, paisajes, lugares donde jamás imaginaste estar.
Tu labor de servicio te premiará con llegar a lugares y rincones de la sierra, donde descubrirás miradas, sentimientos, costumbres y, principalmente, que Jesús vive ahí, donde nadie ve. Convivir ante el desconocido que simplemente te abre su puerta, no de madera, si no la de su corazón, dando aquel pedestal que sin merecer muchas veces obtienes, pero es ahí donde el Señor te demuestra cuán importante eres para su amor y vez por qué te eligió para la obra de San Juan Bautista De la Salle.
La mejor riqueza y principal tarea de ser un voluntario es que, al salir y convivir con tu comunidad, la gente de la sierra, tu familia y amigos, a lo largo del año, des tu testimonio vivo y no sólo durante los meses de estancia por acá y que entregues lo que Jesús, un día, fue a poner sobre ti.
Al final, tu único premio será haberte encontrado contigo mismo y con Cristo y, tu único deseo será volver a pisar este lugar, año tras año.
Tu hermano:
César y la Comunidad del Centro Cultural y Social ‘La Victoria’.
Revista La Salle en México, Feb 2013, p. 30 a 32
Revista La Salle en México, May 2013, p. 25
MISIÓN DE SEMANA SANTA
¿IDEAL PARA EL DISCERNIMIENTO VOCACIONAL?
Misión de Semana Santa ¿ideal para el discernimiento vocacional?
La misión de Semana Santa ha quedado atrás, tal vez una nueva comunidad o la misma del año pasado, nueva “frate” y nuevas anécdotas para contar. Pero la semana ya pasó. Me queda claro que nuestras misiones son un momento para acercar a nuestros jóvenes a un México humilde y moverlos al servicio, además de tener momentos para discernir sobre su vocación. Pero como dicen algunos Hermanos “Las misiones son más para los jóvenes que para la gente del pueblo”, pareciera que el pueblo es sólo un medio para desarrollar una fuerte actividad para los mismos misioneros, siendo el fin de la misión los mismos misioneros. Entonces ¿la misión será tan buena actividad para el discernimiento vocacional lasallista?
Es en este punto que me pregunto si podríamos realizar nuevas actividades durante la Semana Santa que permitan un momento de oración y discernimiento vocacional. La página web del Instituto comenta que el inicio del proceso “se realiza normalmente a través de una serie de entrevistas personales y de reuniones de grupo, con visitas a la comunidad de los Hermanos de la localidad y con la participación en apostolados educativos”. Es en estos apostolados educativos donde tenemos posibilidad de generar nuevos espacios para el discernimiento, la oración, el servicio y la vivencia de la comunidad.
Aprovechando que algunos grupos apostólicos tienen un servicio catequético los sábados, se podrían realizar campamentos de Semana Santa con los mismos niños de la colonia. Tal vez no tendría la aventura de ir a un pueblo lejano, pero se pueden realizar actividades en torno a la Semana Santa para niños que posiblemente no saldrán de vacaciones. De esta forma nuestros alumnos se acercarán más a la realidad de los niños de su ciudad y en otro momento tener reflexión en torno a la vocación o el servicio educativo y su efecto en la sociedad.
Cuestionar la misión como una actividad nuestra reside en que no tenemos un carisma misionero. Para eso están varias congregaciones varoniles, femeniles y mixtas que se dedican de lleno a esta actividad. Me parece que lo nuestro sería desarrollar una actividad educativa en la cual pudiéramos mostrar nuestra vocación y su valor dentro de la Iglesia y la sociedad. Aunque es necesario preguntarnos: ¿cómo le mostraremos la escuela a un alumno que obviamente no desea estar en ella durante las vacaciones? ¿Cómo llevarlo a conocer un México humilde y la necesidad de la educación? ¿Será acaso necesario revisar nuestras obras, preguntarnos cómo nos acercamos a este México humilde y de qué forma lo acercamos a nuestros alumnos?
Tenemos el reto de conocer y desarrollar más la educación no formal, para poder ofrecer escenarios educativos diferentes a nuestros alumnos, nosotros los expertos en educación; de esta forma nuestros alumnos descubrirán que la educación es un medio para desarrollar “el compromiso por la justicia y la solidaridad, para la edificación de una vida social, económica y política conforme al designio de Dios” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 40). Así conectamos el momento de discernimiento, el contacto con el proceso educativo y la vivencia de la doctrina social de la iglesia, evitando usar a una comunidad para darle un aprendizaje a los jóvenes lasallistas.
Fabián Álvarez Roldán fsc
Revista La Salle en México, May 2013, p. 25
Revista La Salle en México, Feb 2014, p. 17 a 19
ENTRE BARRANCAS.
Los caminos siempre parten de casa, acariciando los 3 mil metros sobre el nivel del mar, cubiertos de neblina, justo antes del amanecer. Los rayos de luz juegan entre los pinos hasta que el sol los envuelve protector. 5, 8 o 14 horas de camino entre paisajes majestuosos a bordo, seguros, del minibús y la mulita. Bosques que abrazan el camino formando túneles verdes, abriendo ventanas que permiten ver las barrancas que se acercan. Ardillas que se asoman sobre el tronco y alguno que otro venado sorprendido. Miradores naturales donde las montañas se prolongan hasta el horizonte y pequeños poblados apenas visibles, destino de nuestras andanzas.
Luego de un sano y reparador almuerzo, seguir el camino serpenteante que se adentra a las barrancas dibujando nuevos paisajes, sorteando continuas caídas de agua, fruto de una temporada de lluvias generosa, que mantiene las cascadas, ríos y lagunas alegres y abundantes. El camino nunca aburre y hasta se vuelve retador para atravesar en espacios angostos a troceros y camiones o tomar curvas en pendiente junto al barranco que no se pueden sortear en un solo movimiento.
Un puñado de casas lanzadas en la ladera, marca el lugar para dejar el primer grupo de misioneros. Pronto llegan señoras con niños ocultos tras la falda, pero con mirada alegre e inquieta. 13 años sin misioneros. A pesar de la intensa labor de los grupos juveniles de El Salto, de los colegios lasallistas, de los voluntarios y otros grupos, aún hay muchas poblaciones y cientos de niños y jóvenes que no han convivido con los misioneros, esos extraños jóvenes que toman horas de camino para convivir con ellos. La sierra de Durango sigue sedienta de Dios y necesitada de cantimploras – bules dirían ellos- vivas que mantengan despierta la esperanza.
Y así van quedando, de cuatro en cuatro, los voluntarios misioneros en los ranchitos. Buscando catequistas, probando ayules, yakas, papaches, guanábanas o pitayas. Visitando las casitas y hospedados con Doña Tere que se ha quedado sola y entretenida limpiando cacahuates; sorteando niños que desde temprano se asoman al cuartito para ver si ya se levantaron. Quieren rondas y juegos y quieren aprender a persignarse.
Unos se han quedado en la parroquia, maravillados por el entusiasmo evangelizador del padre, que también se goza y alimenta de la compañía. Un solo sacerdote reclamado por decenas de poblados a horas de camino.
Con frío y lluvia en las montañas o calor y moscos hambrientos de sangre nueva en las barrancas, es imposible no admirarse y encontrar a Dios en la naturaleza y en la gente sencilla. Es la realidad de más de una misión, dos grupos han quedado en la sierra y tres a 2500m más abajo.
El cuadro es diferente, al despertar, en cada zona, pero el pincel del creador el mismo:
En la cañada, el río caudaloso, armonizando con las aves, invitan a iniciar la mañana, mientras los peñascos, en lo alto de las montañas se pintan de rojo al amanecer y se levanta la neblina del río.
A lo largo del camino las casitas de adobe, bien pintadas, con techo de teja, expiden olor de almuerzo por sus terrazas y el muy antiguo templo blanco de San Juan abre sus puertas de madera.
Un lugar hermoso y bendecido por la naturaleza: árboles frutales, buena siembra, arroyos formando cascadas, un río donde nadan las familias en domingo. Algunos jabalíes se pasean en los patios, amigos de perros e iguanas. En las noches enormes sapos cuidan la entrada de las casas para que no entren alimañas. En lo alto las leyendas salen de las cuevas pintadas.
Arriba, la montaña, huele a pino y el frío cubre el horizonte. Por la mañana el sol derrite la escarcha sobre el campo y madruga el hombre a su trabajo. Las chimeneas humeantes anuncian calor de hogar. De la capilla de madera se asoman los salmos de laudes de misioneros.
Y en todo lugar, entre campesinos, leñadores, mineros o gambusinos, Dios camina por su pueblo y espera ser descubierto por jóvenes misioneros que le invocan por la mañana en la capilla y lo encuentran bajo el sol a medio día: recostado entre las piedras esperando a que alguien le ayude a levantarse luego de caer a sus 75 años; Cargando un par de baldes de agua subiendo del venero; con su historia de dolor contada en la cocina humeante de casa; en el entusiasmo de Janet porque la gente se acerque al templo; en los brazos de la niña que se abraza a su catequista. Así los voluntarios van cargando su corazón de rostros y comparten la sed de esperanza y fe. Un cuadro que tiene más de esfuerzo que de romanticismo y exige compromiso de por vida.
Los voluntarios no son lo mejor de nuestros colegios o grupos, pero sí son muestra del trabajo pastoral entre los jóvenes, que egresan de nuestras aulas, hambrientos de Dios.
Voluntariado Lasallista Misionero
Revista La Salle en México, Feb 2014, p. 17 a 19
Revista La Salle en México, Sept 2015, p. 6
INICIANDO NUESTRO CAMINAR EN LA SIERRA DE DURANGO
“Iniciando nuestro caminar en la Sierra de Durango”
Después de haber terminado la comida del día en que ingresamos al Aspirantado, el director, Hno. Silvano, nos comentó sobre el próximo campamento que íbamos a tener, que era al día siguiente, lunes 27 de julio, en Paraíso de la Sierra, en Durango, donde se encuentra una casa de los Hermanos, a la cual le llamamos Parmenia, porque recordamos el retiro del Fundador al Sur de Francia, en Parmenia. Este campamento se hace para estar en comunidad, apartados de todo y poder conocernos para ir empezando nuestro proceso de discernimiento en la búsqueda de nuestra vocación.
Justo cuando llegamos a la casa de retiro empezamos con unas actividades de integración, las cuales nos llevaron a conocer y aprender los nombres de todos los que formaremos la comunidad. Hoy somos 25 aspirantes de los 2 Distritos: México Norte y Antillas-México Sur.
El martes 28 de julio tuvimos paseo para subir una montaña, desde donde observamos una de las mejores vistas de toda la sierra. Ese mismo día tuvimos la primera lección sobre cuáles son las tres dimensiones que viven los Hermanos: misión, comunidad y consagración, y nos explicaron a todos que nuestras actividades siempre nos llevan a alguna de estas 3 dimensiones. Al siguiente, miércoles 29, fue el día en que iniciamos el famoso torneo de fútbol, dividiéndonos en 5 equipos para comenzar la primera ronda de puntos; ya en la noche de ese día tuvimos nuestra fogata en la que contamos historias, tuvimos oración y, después, a descansar para que al siguiente día tomáramos camino al siguiente paseo: los “Túneles de Mexiquillo”, que son una serie de túneles de un viejo ferrocarril, que llevan a una bella cascada. Por la noche de ese día tuvimos tiempo de ver la película “Lección de honor”, la cual nos enseñó que ser maestro afecta a tus alumnos más de lo que crees y que eres un ejemplo a seguir. El siguiente paseo fue a un criadero de truchas y a un pueblo llamado 1010, que tiene una cascada muy bella, luego continuamos con el torneo de básquetbol, para ver quiénes se iban a la semifinal. Ya el sábado 1° tuvimos paseo a Villas del Oeste, Durango, que es un lugar donde se han filmado varias películas de vaqueros , también fuimos al cine en comunidad. El domingo 2 fuimos a la misa de inicio de los voluntarios en “El Salto”, donde nos encontramos con algunos Hermanos de diferentes comunidades ; continuamos con los torneos de básquet y fútbol para poder aprender a trabajar en equipo. El lunes 3 tuvimos una caminata más larga que las anteriores, que fue a “Río catedral”, llamado así porque tiene una montaña en forma de iglesia; ahí todos tomamos un baño en el río y luego comimos. El martes 4 tuvimos la gran final del torneo de fútbol y, además, vimos otra película: la vida de San Juan Pablo II.
El miércoles 5 tuvimos el juego de buscar la pista, que consiste en seguir distintas bases para llegar a un fin; fueron varios equipos y al final, el que hizo menos tiempo fue el ganador. El jueves 6, nuestro último día de campamento, tuvimos la final del torneo de basquetbol y la presentación de todas las obras que estuvimos haciendo en las dos semanas: unos pintaron, otros hicieron figuras tallando jabón o madera, también tuvimos nuestro tiempo de desierto en el que oramos y reflexionamos en todo lo que habíamos hecho en ese tiempo y terminamos de contar nuestras historias vocacionales y, para terminar con broche de oro tuvimos una carne asada. El viernes 7 nos levantamos muy temprano para limpiar a fondo toda la casa y que quedara impecable para la llegada de los niños de Casa Hogar y a las 9:30 tomamos camino de regreso a casa, “El Aspirantado” y comenzar con nuestras actividades en esta casa de formación.
Atte: Andrés Burrola Suárez (Aspirante de México Norte) y
Luis David Valadez Guzmán (Aspirante de Antillas – México Sur)
Revista La Salle en México, May 2017, p. 42
MISIONES LASALLISTAS EN FAMILIA
Vivir en familia, hacer familia y ser familia.
Mi nombre es Jorge Peña y actualmente soy parte del voluntariado lasallista misionero y aquí les contaré una de mis lecciones de vida que he podido vivir.
Una de las situaciones que tuve que afrontar en este primer semestre del voluntariado fue separarme de mí familia. No sabía cómo sería. ¿Qué se suponía que debía de hacer?
Lo primero fue aceptarlo y descubrir que a mi alrededor había más personas, que como yo, habían decidido ingresar, sin importar lo demás.
Aprendí que lo más importante es vivir en familia pues ya no vez a los demás como extraños, lejanos, ausentes, sino que tu relación con ellos es cercana, amena y divertida.
Vivir en familia implica aceptar a todos y quererlos por igual, preocuparte por sus preocupaciones y, sobre todo, ocuparte en ellas y ayudarlos.
Así es como defino yo el vivir en familia. Sigue el hacer familia que es todavía más profundo e interesante.
Hacer familia en donde estés, en la casa, en misiones, en un paseo. Hacer familia es involucrarse más y poder llegar a un conocimiento pleno de las personas.
Creo que una de las mayores lecciones que he recibido fue:
“En El Zapote, cuando una familia que vivía a más de 40 minutos -a pie- de la capilla, nos invitó a comer después de haberlos visitado un día.
En su humilde hogar, que contenía dos camas dobles, un calentón en una esquina y en la otra una mesita a punto de caer.
Ahí vi lo que es la esencia de una verdadera familia, que lo que los unía no eran las cosas sino que eran los corazones, el amor, el cariño que se tenían. Todos se amaban y eran felices.
En esa familia vi el reflejo de Dios, que quiere de nosotros nuestra inocencia y pureza para aceptar lo que él nos manda.
Esa familia no poseía nada de lujos, apenas tenían unas pocas calabazas para comer y frijol con maíz, que ellos habían sembrado y cosechado.
A pesar de no tener nada, lo poseían todo, pues eran dueños de algo más importante que es “la familia”.
El hacer familia es en el lugar en donde estés, con la gente con la que estés, tratarlos igual que a tu familia.
En la casa sucede que hay ocasiones en las que una persona está muy preocupada, o tiene muchos pendientes y llega alguien y deja de hacer lo suyo para ayudarle a su hermano.
Esa es la esencia de hacer familia, algo que en la casa se da. Más por gusto de ayudar que por otra cosa.
En estos tiempos en los que la familia cada vez se aleja y se separa por diferentes circunstancias, yo he podido re-encontrar el valor de la familia, que lo tenía un poco extraviado.
En lo personal, yo no le daba el lugar que se merece y no apreciaba mucho los gestos cariñosos de mis padres para conmigo. Ahora, gracias a Dios, ¡ya estoy listo hasta para cocinarles!
La familia, que es el tema pastoral de la prelatura en la que estamos ayudando un año de voluntarios, creo que recobra el sentido y valor cuando a donde vamos hacemos familia.
Familia no significa estar siempre juntos y no tener problemas, significa interesarse por el otro y amarlo sin importar lo que el piense.
Yo creo que Dios nos da lo necesario, pero es difícil alejarte de tu familia.
Me doy cuenta del mal hijo que soy; no siempre valoro todos los esfuerzos de mis papás, ni siquiera valoraba tanto el tiempo con ellos, un abrazo era tan rutinario, pero Dios me ha concedido darme cuenta. Y tengo muchas cosas en que trabajar, debo de ser una mejor persona y es una de las mejores lecciones de vida que he podido aprender en este tiempo. Y aunque sólo aprendiese esta, estoy agradecido con Dios porque me lo hizo saber a buen tiempo.
Y tal vez ahorita ya no tengo lo mismo que cuando empecé, pero Dios es el que controla todo y María me da un sentido de vida muy hermoso. Estar solo es estar más abierto a la compañía de ellos.
Y lo último es el ser familia, pero, ¿qué es eso?
Ser familia es sentirte parte de alguien, cercano, y en el mundo todos lo somos, pero no todos lo sabemos. Todos, hijos de un mismo Padre, somos familia, pero no nos comportamos así.
Dicen que no hay familia perfecta, pero yo creo que siempre se puede mejorar.
Ser familia es sentirte unido a cualquier persona que veas y tratarlo como se merece.
Ser familia es estar unido a los demás, pues siendo familia, al lugar a donde vayas vas a hacer familia con esas personas y así podrás vivir en familia.
En este tiempo hay que recapacitar en cómo es nuestra relación con nuestra familia, y cómo podemos hacer estas tres verdades de vida:
Vivir en familia, hacer familia y ser familia.
Jorge Peña
Revista La Salle en México, May 2017, p. 42
RESEÑA DEL 25 ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DE LOS HH.
A EL SALTO P.N., DGO.
1992-2017
02 de Septiembre de 2017
SIGNIFICADO DEL 25° ANIVERSARIO.
Parecía un día ordinario y lo era, pues salió el sol como todas las mañanas y nos dirigimos a la capilla a orar. Aquí empieza la diferencia: ¿Qué nos hace reflexionar este día acerca de la presencia de los Hermanos Lasallistas en la Prelatura de El Salto?
-25 años han pasado y se leen en retrospectiva para poder descubrir el hilo conductor de este cuarto de siglo en El Salto. Poco a poco se va decantando el licor de los recuerdos y se ven entrelazados unos acontecimientos detrás de otros, dejando al descubierto la intención de Dios con respecto a la historia del lasallismo en la Sierra de Durango. Ahí están de testigos nuestros Hermanos Pedro Córdova Concha, Pedro Vela Rodríguez, Maurilio Barriga Gaona, Ramiro Montaño y Pancho Barba Arámbula. Asimismo, recordamos al Sr. Cura Don José Anaya y sus gestos llenos de significado: colocar la imagen del Fundador en la casa destinada a recibir a los Hermanos y su frase más famosa: “si el padre ya está aquí, los hijos pronto vendrán”.
Los primeros intentos de inserción de la Comunidad fundadora en la Prelatura, se dieron colaborando en la formación de los seminaristas y la realización de cursos para catequistas, cuyos frutos aún se ven en muchos pueblos de la Sierra.
El tiempo se encargó de revelar nuevos caminos para la Comunidad lasallista, con personajes muy carismáticos, como Lorenzo González Kipper y Pancho Hernández Zermeño. Con ellos se fraguaron proyectos nuevos: las Misiones de Semana Santa y el Voluntariado misionero lasallista. Ambos proyectos ahora bien consolidados, gracias al apoyo incondicional de nuestro Distrito Lasallista de México Norte, tanto en la autentificación de la obra, como en el sustento económico necesario.
A la sombra de los grandes pinos de la Sierra, hicieron su labor discreta y callada, aunque no menos importante, Hermanos de la talla de Guillermo González Villanueva, Domingo de Alba Suárez, Gabriel Sarralde Huitrón, Ignacio Benítez de la Mora, Carlos Martínez Aguado, Daniel Novelo Huerta.
Dios que obra con suavidad y no fuerza las situaciones, nos fue llevando de un compromiso a otro, de tal manera que, casi sin sentirlo, nos ha colocado en la situación actual, realizando una labor misionera en unión de un grupo numeroso de jóvenes Voluntarios Misioneros Lasallistas. Una misión que no sería posible sin la generosa docilidad al Espíritu que han mostrado todos los Hermanos y seglares que nos han precedido en esta Comunidad lasallista.
Palabras más, palabras menos, pero sobre todo palabras más, fue lo que el Hno. Lorenzo comunicó en su charla mañanera, a los Hermanos, los Voluntarios y los Ex voluntarios asistentes a este evento.
La Misa de acción de gracias fue celebrada en la catedral de El Salto, donde nuestro Obispo Prelado, Don Juan María Huerta Muro, OFM, presidió la ceremonia, acompañado de los sacerdotes: Padre Juan Pablo, Vicario de la Prelatura y párroco de Catedral; Padre Delfino, párroco de Cristo Rey; Padre Misael, Asesor de la Pastoral Juvenil y maestro del Seminario Menor; Padre Santos, párroco de San Francisco de Asís. Todos ellos concelebraron con mucha solemnidad y dieron realce a la conmemoración del cuarto de siglo de la presencia de los Hermanos en la Prelatura de El Salto.
Agradecidos estamos con nuestra Comunidad hermana del Colegio Guadiana-La Salle, que se hizo presente con las Escoltas y la Banda de Guerra, tanto en la Santa Misa, como en la procesión solemne que se hizo desde la Catedral hasta nuestra casa, en La Victoria, llevando la imagen de nuestro Santo Fundador, como lo hicieran los primeros Hermanos hace veinticinco años.
Llegados a nuestra casa y, después de un momento en la capilla, donde tuvimos presentes en nuestras oraciones a los Hermanos que sirvieron en esta Comunidad de El Salto y, que ya volvieron a la Casa del Padre, pasamos al Centro Comunitario donde compartimos el pan y la sal del encuentro con nuestros Hermanos y amigos que tuvieron la amabilidad de acompañarnos en esta celebración. No faltaron las palabras de agradecimiento de nuestro director, Hno. Alejandro Gaxiola Parra, así como el mensaje atinado del Hno. Visitador, Gabriel Alva Villalobos. Todo como preámbulo de los reconocimientos que se entregaron al Sr. Obispo y a los sacerdotes que nos acompañaron, así como a las cocineras, conserjes y a los Hermanos que formaron parte de esta Comunidad en esos 25 años de presencia lasallista en la Prelatura de El Salto.
Así, sencillito, discreto y haciendo un poco de ruido, fue como se desarrolló la celebración del 25° aniversario de la llegada de los Hermanos de las Escuelas Cristianas a esta Sierra de Durango, para servir a la Prelatura de El Salto y, en ella, cumplir en todo la Voluntad de Dios. DOMINE OPUS TUUM.
Hno. Alejandro Gaxiola Parra
Revista La Salle en México, Oct 1999, p.16
EL SALTO (FOTOS DE VOLUNTARIOS) Octubre, 1999
EL SALTO, P.N. DGO. Fotos: Los Misioneros de Hermosillo con el grupo de franceses que compartió con nosotros la misión.
El flamante “Panchito”,autobús para 40 pasajeros, obsequiado amablemente al Salto por los Hermanos del Distrito de San Francisco, Calif. US
Voluntarios colando el cemento para la losa del nuevo edificio que construimos frente a nuestra casa. Para comprar el terreno de ese edificio, en primer lugar Don Patricio, su dueño no quería por ningún motivo vendernoslo, por fin aceptó pero exigió que se le entregara el dinero el lunes...y era viernes. No teníamos NADA. Pero el lunes me habló el Hno. Visitador para avisarme que el grupo de franceses que vino a misionar con los de Hermosillo, habían mandado un dinero de regalo y que ya estaba en el banco para pasar a recogerlo...y era exactamente la cantidad solicitada por Don Patricio y el costo de la Escritura notariada !!!!!! Bendito sea Dios.
Otra fotograía de Voluntarios y gente voluntaria construyendo un nuevo salón en el Ejido Las Adjuntas que consideramos necesario como ampliación de nuestro Centro cultural y social la Victora de El Salto. Revista: México Norte. La Salle, octubre 1999, p. 16.
Revista La Salle en México, Oct 1999, p.16
Revista La Salle en México, Dic 1999, p. 34 a 37
MISIÓN EN PIEDRA DE LUMBRE.
Llegamos, los Misioneros, un Hermano y seis Voluntarios, después de cinco horas de terrasería y tres de mula. Nos sentimos cansados, pero con el corazón lleno de alegría y entusiasmo.
Desde nuestra primera oración agradecimos al Señor por ser sus elegidos como apóstoles y testigos, por ser sus colaboradores en la construcción de su Reino de amor en esta lejana comunidad.
Sabemos que el Párroco, que nos encomendó este lugar, nos da su confianza y se alegra por nuestra colaboración al dar a conocer y poner en práctica el Plan Parroquial aquí, en Piedra de Lumbre.
Lo que pronto nos impresionó fue el cariño del que fuimos rodeados y la fe de la gente que, a pesar de frecuentes visitas de Testigos de Jehová, se mantienen fieles a Cristo y a su Iglesia.
La gente del pueblo es abierta, hablan y preguntan mucho. Es muy amistosa y hospitalaria. Los jóvenes y los niños son respetuosos. La gente dice que les llevábamos consuelo y alegría. Así también descubrimos nuestra misión: dar sentido, seguridad, gozo.
Pero también notamos, al platicar con la gente, que el pueblo no progresa. Las casas son «igual que siempre han sido»: dos cuartitos, uno para comer, otro para dormir. Y allá afuera una letrina para toda la familia, y en algunas ocasiones para dos familias. El lugar para bañarse se improvisa con un pedazo de lona de hule y a cubetazos. No hay clínica, ni capilla. La cancha de juego está en mal estado. La basura abunda.
La alimentación está basada en frijol, maíz, chile, a veces papa y calabacitas, algún huevo. En fiestas se mata una gallina o en casos muy especiales cerdo o res.
La fe es grande pero la ignorancia religiosa también lo es. Son católicos porque siempre han sido católicos. Y seguro porque el Espíritu Santo ha trabajado en ellos arduamente. Las fiestas religiosas se celebran según sus propias cos tumbres que ellos aprecian mucho. ¿Cuál será el impacto el día en que este pueblo se abra a la cultura de las ciudades?
No existe infraestructura de vida cristiana: ni Ministro de la Eucaristía, ni Catequistas, ni grupos vivos, aunque algu nos hombres dicen que sí asistieron a la Escuela de la Cruz, pero no hay compromiso. Ni siquiera tienen una capilla dónde reunirse a rezar. Ni lugar de reunión y de cultura, fuera de la escuelita oficial que lleva dulcemente su ritmo.
La gente se sabe ignorante y se acepta como cosa. La organización es elemental y el compromiso con el bien común depende de lo que digan las autoridades. La
iniciativa personal es muy limitada. La cultura fuertemente machista.
La gente es dependiente, depende: de las lluvias, del Padre cuando viene (casi nunca), del Gobierno con sus ayudas manipuladoras, de los Misioneros que les damos alegría. Es gente buena, pero atenida, y en buen grado apática.
Entre nuestras principales actividades diarias como misioneros están las visitas a lugares de trabajo, y las visitas familiares.
En ellas nos proponemos:
- Encarnarnos en la realidad, conociendo y viviendo lo duro del trabajo manual y ayudando a las señoras en su quehacer doméstico. Dialogamos sobre sus preocupaciones y anhelos, carencias y necesidades, alegrias y penas.
- Aprovechar, según los casos, para tratar temas sobre derechos humanos, superación personal, estudios de los hijos, cuestiones de alimentación, higiene y salud, y a veces temas de política o y de conciencia electoral, teniendo la precaución de no caer en un proselitismo politico.
- Es el momento privilegiado también para abrir juntos nuestros corazones a Dios. Llevamos la Biblia y buscamos el texto que nos parece iluminar la situación que enfrentamos, o dejamos un poco al azar del Espiritu Santo, el texto que llega y que nos admira cómo tiene resonancia en lo que estamos viviendo. Compartimos lo que viene al caso de lo estudiado en Formación permanente.
- Las visitas familiares son la gran oportunidad para damos cuenta de cuál es la situación de la comunidad y cómo viven las familias. Conocemos más a las personas y logramos su confianza y amistad.
- La gente es muy atenta y cuando llega la hora de comida, siempre nos invitan a comer aunque sean tortillas y frijoles como dicen ellos, pero muy sabrosos. Rezamos juntos, no sólo bendiciendo a Dios por los alimentos, sino también rogándole por las necesidades que hemos detectado en el hogar y en el pueblo. Y eso sí, con gusto o sin él, nos debemos comer todo lo que nos sirven u ofrecen porque la gente es muy sentida e interpreta como desprecio cualquier negativa.
- Buscamos hacer amena la plática durante la comida interesándonos al máximo por la vida, proyectos, sueños de todos los integrantes de la familia, preguntándoles, escuchándolos y animándolos con cariño y de la mejor forma a luchar, a superarse, a lograr metas cada vez más altas y nobles y a comprometerse con el bien común.
Estamos persuadidos de que uno de los as pectos más importantes de nuestra misión en la Sierra es promover y lograr un cambio histórico: impulsar el paso de una sociedad pasiva y dependiente, a una sociedad responsable, participativa y comprometida con la mejoría de la calidad de vida de la población entera. Por las tardes nos abocamos a la consolida ción de grupos de jóvenes.
Algunos días reunión con Catequistas, otros convivimos en el deporte con los jóvenes y, poco a poco, vamos formando grupos con ellos.
Cantos, dinámicas, proyectos sencillos de apoyo de los jóvenes al pueblo, búsqueda de Asesor, van dando cuerpo al Grupo Juvenil.
Hacia las cinco de la tarde nos reunimos con la gente para rezar el Rosario. Juntos vamos descubriendo formas que nos ayudan a renovar el rezo del Rosario y a profundizar en los misterios y en su proyección a nuestra vida.
La Palabra de Dios nos va iluminando.
Capacitamos para su buena lectura y dicción y nos damos tiempo para la participación, los comentarios, las aplicaciones.
Detectamos a las Señoras más responsables y más apreciadas para prepararlas como responsables para presidir el Rosario.
Más tarde es la Celebración de la Palabra.
Formamos equipos de limpieza y arreglo del templo, ejercitamos a jóvenes y adultos para las lecturas, ensayamos y motivamos a todos para cantar junto con el coro, fomentamos la participación en las preces.
Los primeros días un Voluntario preside la Celebración, pero poco a poco vamos involucrando a hombres del pueblo para que se vayan preparando como Ministros de la Eucaristía. Y los invitamos a los Cursos de El Salto. Subrayamos lo más posible los dos polos de la Celebración:
La escucha y meditación de la Palabra de Dios, en la que Él mismo se nos manifiesta y da sentido a lo que vivimos y a lo que estamos llamados y la participación de su "Cuerpo y Sangre» por la que nos integra y solidariza y nos une a su vida, a sus proyectos, a su voluntad y capacidad de construir el Reino del Padre aquí en nuestra tierra.
Al terminar la Celebración nos dividimos en grupos variables: Parejas, Señores, Señoras, Jóvenes, para tratar temas desde la fe en Jesús.
Ellos nos comparten sus vivencias, sus certezas y opciones, sus desconciertos, dudas e inquietudes, sus devociones y prácticas religosas.
Profundizamos juntos nuestra fe, buscamos criterios evangélicos para nuestra vida, nos ejercemos en la oración y descubrimos sentido a la oración litúrgica, a los sacramentos, a las devociones y tradiciones religiosas del pueblo, damos importancia a los temas de la Doctrina Social Católica: participación, responsabilidad política, trabajo, justicia, buen uso de los recursos naturales, paternidad responsable, respeto a la vida, valores ecológicos.
Reflexionamos sobre las ofertas de otras creencias religiosas, sobre las manipulaciones y engaños de patidos políticos y gentes u organizaciones poderosas.
Tomamos conciencia de que somos hijos predilectos de Dios y estamos llamados a participar activamente en el plan de salvación de Jesús.
Nos preocupa formar en las personas una conciencia crítica y cristiana que les ayude a examinar y a valorar tanto su propia vida y cultura como los elementos que les van llegando de la cultura «citadina>>.
Concluimos nuestro día como lo iniciamos, con oración fraterna y lectura espiritual. El Señor es nuestra fuerza, es el sentido de nuestra vida y nuestros mil afanes, preocupaciones y también debilidades, los ponemos gustosos y confiados en sus manos.
Aquí en Piedra de Lumbre considerábamos como muy importante primero la construcción de una Capilla y luego el Centro Comunitario Educativo.
Motivamos a la gente para que empezaran con el Templo. Les aseguramos que les ayudaríamos durante nuestra estancia.
Las Señoras estaban muy animadas, pero decían que dependía de los Señores (como todo en la cultura machista en la que viven), y a los hombres no parecía interesarles. Después de mucho insistir decidimos dejar que ellos hicieran lo que quisieran con respecto a la capilla. Y uno de los últimos días de la misión nos dieron la sorpresa de que los hombres ya habían decidido comprar entre todos una casita abandonada y convertirla en capilla.
Aprendimos una lección: a la gente no nos gusta que nos presionen para hacer lo que nos toca. Preferimos que nos motiven y que nos dejen organizarnos y actuar.
Lo pusimos en práctica con respecto al Centro Comunitario Educativo y tenemos confianza en que también se logrará.
Para concluir, y tomando en cuenta elementos de nuestro Proyecto Comunitario del Voluntariado 1999-2000, durante nuestras misiones queremos y nos proponemos:
- Ser lo más posible promotores y lo menos posible asistencialistas.
- Fomentar y estimular la participación y la responsabilidad de las personas y de los grupos.
- Detectar y capacitar líderes locales que aseguren la mejoría material y espiritual del pueblo.
- Atender prioritariamente la educación de los jóvenes y de los adultos con miras a que sean ellos los que fomenten y se comprometan con la mejoría y la transformación de sus pueblos.
- Dedicar el tiempo necesario para «plantar», dejar lo plantado bajo la responsabilidad de personas concretas y volver luego para seguir capacitando y para asesorar y animar.
- Proponernos que cada una de nuestras misiones signifiquen un paso de mejoría para el pueblo.
Sueño y realidad se van fundiendo en uno y enriqueciendo mutuamente. Hay muchos caminos por recorrer y más todavía por hacer.
El amor, el entusiasmo, el anhelo de servir y el soplo del Espíritu nos van llevando de compromiso en compromiso al estilo de nuestro admirable Padre y Fundador, a quien nos encomendamos y cuyos pasos queremos seguir.
José Ramón Ruiz Lares, Voluntario Lasallista.
Hno. Lorenzo González Kipper.
Revista La Salle en México, Dic 1999, p. 34 a 37
Revista La Salle en México, Sept 2000, p. 34 a 37
ADRIANA - VOLUNTARIA LASALLISTA.
Sucedió el miércoles de mayo del 2000 a las 3:30 a.m. en una curva del kilómetro 116 carretera Los Herrera a Topia, unos cuantos kilómetros después del Rancho Santo Niño y a menos de un kilómetro antes del ranchito La Taunita, ya por llegar a Ojito de Camellones.
Veníamos de celebrar la fiesta de San Juan Nepomuceno, 16 de Mayo, al concluir nuestra Misión en la Parroquia de San Juan de Camarones, salimos para la misión el viernes 5 de mayo.
Fueron 24 de los 26 Misioneros Voluntarios. Adriana que nunca parecía tener miedo y disfrutaba cada vez que salía a misión, esta vez, la víspera de salir, llorando mucho, decía a uno de sus compañeros: "No sé que me pasa pero tengo miedo, tengo mucho miedo de esta misión" pero por solidaridad y obediencia aceptó y salió con todos. Iba aceptando lo que el Señor le iba preparando. Atendimos los pueblos de Montoros, Comedero, Vascogil, Naranjito, San Miguel el Alto y la cabecera, San Juan de Camarones.
Fue una misión difícil. El clima cálido, insalubridad del agua, causó en varios lugares que los misioneros se enfermaran. Se tuvieron que rehacer las fraternidades, y los enfermos fueron concentrados en San Juan de Camarones por este hecho se tuvo que abandonar San Miguel el Alto,
En Comedero, población de unas 20 casas, pero rodeada de varios ranchitos como Francisco y la Rinconada, la fraternidad eligió a Adriana como Coordinadora.
Ella se rehusó, pensaba que no era la persona adecuada para ese servicio, ante la insistencia de la compañeros aceptó. Todos, excepto ella, enfermaron. Se entregó con una generosidad extraordinaria. Fue un éxito durante visitas familiares. Alegre, borlotera, choteadora, hacía amistades con todas las personas, sobre todo con las Señoras.
Adriana sacó adelante la misión, a pesar de los compañeros enfermos. Pláticas, celebraciones, rosario viviente, manualidades, todo propició la participación y la unidad del pueblo y su interés por su propia superación y su encuentro con el Señor.
El 10 de mayo, Adriana celebró la Paraliturgia. Fue alabanza, oración profunda, escucha y meditación de la Palabra de Dios. Adriana parecía diferente: recogida, fervorosa, llena de fe, explicó el Evangelio, distribuyó la sagrada comunión. Las mamás en particular y toda la gente estaban felices. Dios se hizo especialmente presente.
La víspera de la salida, en la cena de la fraternidad con la Sra. Herminia, la plática fue alegre y profunda. La amistad creció y se disfrutó. Y al día siguiente, las lágrimas de despedida fueron abundantes. Ni la gente quería que los misioneros se fueran, ni los misioneros querían irse. Pero era encontrar y adherirse a la voluntad de Dios vivida en la obediencia a las indicaciones recibidas. La misión siguió en san Juan de Camarones con la fiesta del santo Patrono, San Juan Nepomuceno.
Adriana, tuvo un gesto desconcertante la víspera. Al acompañar a uno de sus compañeros misioneros, Juan Ramírez Ramírz, el “Abuelo” y además su padrino de confirmación, para recoger a unas personas que llegaban en avioneta, estando en la pista, Adriana se quitó su reloj y lo regaló a su compañero y padrino diciéndole "Te lo regalo, al cabo yo ya no lo voy a emplear". Dos días después el signo cobró todo su misterioso significado.
La fiesta de San Juan Nepomuceno fue en grande. Presidida por el Sr. Obispo, D. Manuel Mireles Vaquera por el P. Carlos Soto Ortega, párroco de San Juan de Camarones, acompañado por el P. Pablo Salazar R. y los seminaristas Raúl y Santos.
Desde muy temprano, “mañanitas” al Santo, misa; al final de la mañana, bautismos y confirmaciones; por la tarde gran procesión a través del pueblo con las imágenes de los Santos y la gente fervorosa venida de muchos pueblos de la Parroquia, cantaba y rezaba agitando su banderita blanca.
Terminó la procesión y fue la solemne misa del año jubilar, Año santo de la Redención, proclamado por el Papa Juan Pablo II. Adriana expresó que deseaba esa misa así como el regalo de nuestro Señor de la indulgencia plenaria. Y el obsequio le llegó pleno, al concluir este año tan especial de entrega y de amor, de alegría y de fraternidad, de fe y de adhesión generosa a la voluntad del Padre.
Los compromisos de la comunidad eran muchos los días siguientes. Se votó y se votó regresar de inmediato a El Salto. Adriana expresó que a ella le hubiera gustado mejor quedarse, por lo menos esa noche, Susana y Juan Ramírez, “el abuelo” la apoyaban. Pero aceptó la decisión comunitaria y, aunque muy a su pesar, se unió al grupo para regresar. Antes de salir se acomidió para ser la organizadora entusiasta del arreglo de las cosas en la Tres toneladas y vivió verdaderamente con alegría el viaje.
Las cuatro horas de subida, desde San Juan de Camarones hasta cerca de Ojito de Camellones, fue de plática sabrosa, amena, llena de anécdotas y de vivencias misioneras y otras. Viajaban, con Adrina, Ana Lu, Juan Ramírez “el Abuelo” y Salvador Robles “Chava” en la canastilla de la Tres toneladas. Fue rebosar de vida, de amistad, de agradecimiento a Dios, de admiración y de agarrarse fuerte cuando momentos especiales del mal camino lo exigían. Al toparnos con un árbol caído que impedía el paso, Adriana, rápido se dio a la tarea de ayudar a levantar ramas. Lástima que estaba chaparrita y requirió la ayuda de los más altos. Pero ella estaba allí, con su risa, con sus porras, con gran ánimo. Y el árbol cedió y agradecimos y bendecimos al Señor y seguimos nuestro camino. El Señor es grande y está con nosotros. Un poquito antes de Ojito a de Camellones, Adriana decidió pasar a acostarse y dormirse en la parte de atrás de la Tres toneladas. En Ojito de Camellones, podía haberse cambiado a la Suburban, (habíamo dejado a la Suburban allí, por el mal camino a San Juan de Camarones) pero Ariana prefirió segui en la Tres toneladas. Y le entró la risa. Una risa como nunca la había tenido. Fue una risa de satisfacción, de plenitud, de paz. Risa que desconcertó a sus compañeros por tan sabrosa risa ¿"Qué té pasa Adriana"? "Nada es que estoy muy contenta". Y se quedó profunda mente dormida. Y Dios llegó a su puerta pocos minutos después. Solo un suspiro, un dulce ¡Ah, ah! Abajo de las redilas de la Tres toneladas, suspiro que escuchó un de sus compañeros. Ella con el rostro tranquilo sin ningún rastro de dolor o de temor. Simplemente en paz, dormida en los brazos del Señor.
Nosotros acongojados, adoloridos, desconcertados, agotados, repitiendo una y mil veces: "Señor creo en ti, espero en ti, te amo y te adoro" pero sin entender nada. Ella habiendo coronado una vida de don de sí, de servicio al prójimo, de gran, ruidosa y contagiosa alegría, de amor y de amistad. Fue llamada al Padre en pleno servicio a Cristo, a su Iglesia, al Evangelio, al prójimo, viviendo en fraternidad y en obediencia a la voluntad del Padre.
Un mes y medio antes, el 7 de abril, en la Parroquia de San Francisco de Asís, había recibido, junto con José Miguel Salas “Pilín”, con fervor y mucha y ilusión el sacramento de la Confirmación, acompañada por la Comunidad, por su padre y su hermana Andrea. Y hoy traía además en su corazón el regalo que acababa de recibir de la Indulgencia Plenaria del Gran Jubileo de la Redención. ¡Qué extraordinario y qué misterioso! elegida, santificada, para ejemplo, intercesora, semilla vida y vitalidad, con Jesús y como Jesús.
Mientras ella yacía sobre el suelo, apoyados por persona bondadosas, los misioneros se fueron yendo, primero los heridos y luego los demás, a Santiago Papasquiaro y a Durango. Dos misioneros fueron a Ojito de Camellones y Ciénega de Nuestra Señora a pedir auxilio. Sólo nos quedamos tres acompañándola. La cubrimos con una cobija y luego la gente la cubrió con una sencilla y cariñosa enramada. Porque la gente de los rancho aledaños comenzó a llegar. La oración se multiplicó y también lo cantos, cantos de la Sierra, canto que han brotado del corazón de pueblo a quien Adriana amó sirvió.
Padre nuestro que estás en los cielos de rodillas estoy a tus pies
implorando Maestro tu ayuda que me dejes sentirte otra vez (2)
Es tan lindo sentir tu presencia para cantar, gritar y orar, y gritar
Gloria, Amén, Aleluya y tu nombre así glorificar. (2)
Si al sentir tu presencia yo lloro, no es tristeza, tampoco es dolor;
es un gozo que llena mi alma, que de arriba me manda el Creador(2)
Es tan lindo sentir tu presencia para cantar, gritar y orar, y gritar
Gloria, Amén, Aleluya y tu nombre así glorificar. (2)
Madre mía que estás en el cielo, que tanto me quieres y ruegas por mí,
yo te pido que cuando yo muera piadosa en tus brazos me lleves a ti (2)
Por las noches cuando yo me acuesto te encomiendo mi alma
y me voy a dormir,
y me duermo tranquilo y soñando que tus bellos ojos me velen a mí (2)
Por las mañanas cuando me levanto,
mi primer plegaria sólo es para ti,
y te rezo tres Ave María para que en el día te acuerdes de mí (2)
Madrecita sólo yo te pido que cuando yo caiga me levantarás,
y me lleves a tu Hijo querido que él con su sangre mi mal borrará.
Madrecita yo ya me despido y con mucho gusto te voy a cantar,
y decirte que desde este suelo por siempre mi madre te voy a llamar.
Alrededor de 12 horas más tarde, ya con los documentos legales cumplidos, se trasladó el cuerpo de Adriana, primero a Durango, luego a Gómez Palacio, donde vive su familia.
Nos hubiera gustado traerla directamente a El Salto, aquí es su casa y su comunidad, pero por respeto a sus padres que la reclamaban se llevó allá.
En la capilla funeraria primero el fervor, la oración, la meditación y los cantos llenaron los corazones de la multitud de jóvenes que acudía a acompañar a Adriana. La familia, los Voluntarios y Exvoluntarios rodeaban a Adriana, presente y ausente. "El que dé su vida por Cristo y por su Evangelio se salvará".
El cortejo se dirigió más tarde a la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Gómez Palacio.
La misa de cuerpo presente se atrasó más de una hora por petición de los papás de Adriana que deseaban que llegara la Comunidad entera de Voluntarios, que viniendo de Durango a Gómez Palacio, tuvimo a medio camino un percance mecánico que nos obligó, una vez más, a pedir ayuda a bondadosos choferes para poder llegar a Gómez Palacio.
La Eucaristía fue Eucaristía de gloria y de resurrección. Fue presidida por el P. José Anaya, Párroco de San Francisco de Asís de El Salto, amigo y afiliado a nuestra comunidad y por el P. Miguel García, capellán del templo de Cristo Rey de la Colonia La Victoria. El templo se llenó totalmente, especialmente de jóvenes misioneros de Semana Santa y con la comunidad de Hermanos, Voluntarios y Exvoluntarios unidos todos alrededor de su hermana y amiga.
Los cantos se elevaron fuertes y llenos de fe, unidos con muchas lágrimas y mucho dolor. Resonó al final como despedida el Himno del Voluntariado.
La Sierra, lugar de trabajo, esfuerzo y creación,
un proyecto de nueva evangelización
de distintos lugares los llama a trabajar por Él,
jóvenes que responden a un amigo fiel.
SÉ VOLUNTARIO POR SIEMPRE DE DIOS,
VOLUNTARIO DE CORAZÓN.
SIENTE EL LLAMADO
Y ESCUCHA SU VOZ
Y DE LA SALLE
NUESTRA INSPIRACIÓN.
Tus panes y tus peces Él multiplicará.
Para que sirvas, enseñes y ames a los demás.
Los signos de nuestra misión
unidos en comunidad, amistad y oración
con María en fraternidad.
El padre de Adriana reunió a la Comunidad y le agradeció su amistad y apoyo a su hija, "No perdí a una hija, gane muchos hijos e hijas... pues ustedes son sus hermanos. Estoy a sus órdenes, mi casa es su casa, gracias por tanto cariño y por tanta ayuda que dieron a mi hija".
Adriana nació en la ciudad de México el 11 de junio de 1981. Vivió en Gómez Palacio la mayor parte de su vida. Deseando participar en las misiones optó por cambiar de preparatoria e ingresó en el Instituto Francés de la Laguna. En la carta de solicitud al voluntariado ella escribe:
"Me gustó mucho y quise ingresar a una institución lasallista para poder vivir las misiones en la Sierra.
Yo había prometido a nuestro Señor que si ingresaba al colegio me iría un año de Voluntaria. En clase de valores estábamos repasando cómo veía La Salle los sucesos del mundo y mencionaba que teníamos que ver todo con los ojos de la fe.
Yo siento que fue mi anhelo por las misiones lo que Dios vio y me admitieron en el Instuto Francés de La Laguna
Los tres años que he ido a misiones me pasa siempre lo mismo.
Y es que lo único que espero en todo el año es que llegue Semana Santa para ir de misiones. Aunque mis amigas no me creen, me gusta estar mucho en la Sierra, me siento más útil y más cerca de Dios".
Durante su año como Voluntaria misionó en muchos lugares: La Victoria, La Campana, Golondrinas, Río Verde, La Unión, San Benito, La Luz, González Ortega, Navajas, La Ciudad, San Jerónimo, La Peña, Coscomate, Guayabos, Quebrada, Calaveras, San Isidro, Ciénega de Nuestra Señora, Vascogil, Canelas, Hierbabuena, Comederos de Canelas, Arroyo Grande, Tierra Azul, Rodeo, Zapote de Canelas, San José de Cañas... Comedero y San Juan de Camarones.
Santa Teresita del Niño Jesús, patrona de nuestra comunidad, era definitivamente una de sus preferidas "Ella sí que es una misionera de verdad" comentaba después de una lectura espiritual.
"Yo quisiera ser como ella.. con más oración... vivir siempre en la presencia de Dios. Estar con Dios siempre"
Y una tarde hubo algo raro. Ella y una compañera (Ana Ceci Méndez) se asombraron de que oliera tanto a rosas en un lugar que normalmente era bastante pestilente. Al día siguiente las dos leyeron en la Historia de un alma, que Teresita murió prometiendo hacer caer rosas sobre la tierra. Y relacionaron emocionadas con lo que habían vivido la víspera. Raro y emocionante. Adriana, misionera de corazón, fue llamada al Padre a los casi 18 años, los iba a cumplir en la fiesta de Pentecostés de este año 2000, este próximo domingo 11 de junio.
"Yo no quiero mitificar a Roto. Yo la pienso siempre tremenda, escandalosa, ruidosa, riéndose, atenta a no ser vista ni regañada por el Hno. Lorenzo... tremenda esa Roto"
"Pero al mismo tiempo, cuando abría su corazón, era de gran profundidad.
Su máximo sueño fue ser misionera, ser de Dios y para Dios. Servicial, generosa, alegre... yo nunca oí que se quejara. Le entraba parejo a todo"
Como dijo su papá al entregarnos sus cenizas:
"Fue en la Sierra donde Adriana se realizó. En verdad que es más de ustedes que mía. Ella fue feliz como misionera y es mejor que sus cenizas se queden en El Salto"
Sus cenizas descansan en la capilla del Centro La Victoria, rodeada de flores y de fotografías de Adriana. Así lo quiso la comunidad.
"Llegar a la capilla, estar con nuestro Señor y en presencia de Roto (apodo cariñoso de Adriana), mucho gustó” dijo Susana.
"Ella sigue con nosotros, aunque no la veamos, allí están sus cenizas, como signos de su presencia. Y podamos seguir platicando con ella riéndose como antes, con ella"
Gracias Señor por el testimonio de alegría, de servicial de misionera de corazón que nos diste en Adriana.
Gracias por la fortaleza que nos das, aun en su partida
Gracias por darnos en ella una intercesora, un ejemplo una semilla de nuevas vocaciones entregadas a tu amor y servicio.
Nota: Muchas, muchas gracias a todos los Hermanos especialmente a las Comunidades de Durango y de La Laguna por su apoyo, ayuda, solidaridad, amistad, sus palabras y mensajes de consuelo.
Gracias al Hno. John Johnston, al Hno. Everardo Márquez, al Hno. Salvador Valle y a los HH. de la Casa Central, al Hno. Chuy Rubio, al P. Miguel García, gracias a la Comunidad ampliada por su unión e inmensa amistad.
Gracias a tantas y tantas personas de Ojito de Camellones, Ciénega de Nuestra Señora, La Taunita, Santiago Papasquiaro, Durango, El Salto y pueblos aledaños, papás de voluntarios y exvoluntarios, recibimos lluvia intensísima de amistad y cariño... y oración que nos fortifica y nos permite gustar lo bello y grande de nuestra maravillosa familia Lasallista. Gracias.
Hno. Lorenzo González Kipper
Revista La Salle en México, Sept 2000, p. 34 a 37
Revista La Salle en México, Jun 2002, p. 22 a 23
MISIONES DE SEMANA SANTA. PASCUA EN SAPIORIZ.
SIERRA DE DURANGO
Por Ma del Consuelo Bañuelos de Flores, asesora de misiones del Instituto Regiomontano.
Como como fondo el cerro del Tacotín (enorme masa de roca que adorna el pueblo), como música ambiental el sonido del agua que lleva el arroyo, las voces de los niños, el canto de cientos de pájaros y hasta el constante “pas, pas” que emite el balón de basquet en la cancha de la a telesecundaria, así viví este año la Pascua, acompañada de diez jóvenes sanos de alma y por lo tanto de cuerpo, en la lejanía de un pueblo olvidado no de Dios, pero si de los gobernantes, a lado de gente maravillosa a la que le sobrepasa ya toda angustia y toda pena y simplemente vive el día de hoy, ayer ya pasó, mañana Dios dirá, hoy bendito mi Dios por lo menos hay frijoles, diría doña Paula, no sé si con resignación o con verdadera tranquilidad, no logro percibir si es que el sufrimiento ya les hizo inmunes a más sufrimiento o si tanto dolor les ha llevado a encontrar la paz.
Es sábado al medio día, recién termina la Misa de Envío, estoy cansada, estoy esperanzada, estoy tensa, con un montón de sentimientos es que me subo al camión «Minas de Bacis», es el letrero que lleva un Mercedes urbano de no sé que modelo, tomo mi lugar y espero a que llegue la hora.
Minutos más tarde se completa el grupo y vamos ya rumbo a Sapioriz. Mucho más animados que yo van los muchachos, ellos no van cansados, ellos sólo van con ilusión, [ese es el deterioro de la vida, ir perdiendo la ilusión, la capacidad de asombro ha menguado, en cuanto el seudo autobús avanza voy sintiendo un aire denso que lo hace caminar en tierra espesa].
Una hora, dos, tres, pasan casi siete y llegamos, el sol se esconde y el cielo de un plumazo se vuelve entre gris y negro. Con mucha más energía que yo, mis compañeros y compañeras de fraternidad inician la labor de instalación, un salón es el dormitorio, mitad para hombres, mitad para mujeres, el otro salón es polivalente: cocina, comedor, sala de trabajo, almacén, sala de juntas todo en un espacio de cuatro por cuatro.
Por fin, después de cenar, llega la hora de la oración, corta muy corta por cierto y finalmente a dormir (tengo sed, mucha sed, pero he reducido el líquido a lo más indispensable, la noche es larga y el baño está lejos).
Llevar como Coordinador al «más tierno del mundo», me llenó de alegría, despertar con una música suavecita y una voz varonil pero dulce que decía- ya es hora, pintaba de otro color el día.
Domingo de Ramos, iniciaba bien a bien la Semana Santa y bien a bien también la misión. Visitas a las familias, invitación a la ceremonia. [Primer choque con la realidad, caminar por espacio de media hora bajo el sol, esperando el abrazo de doña Rosa y encontrar una casa vacia, ¿que pasó con Rosa?, ¿qué pasó con toda la familia?]. Rita y doña Paula listísimas para contarme toda la historia, mataron a un hijo de doña Rosa y otro está en el CERESO, ¿por qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?. Tristeza y desesperación viví cuando escuchaba todo aquello, al mismo tiempo que no podía hacer nada más que con los brazos cruzados oir tranquilamente como si se tratara del último capítulo de la radionovela de moda.
El burrito, la bienvenida, el domingo mismo, la gente, todo me hacía ubicar que la Misión tomaba forma, aquí estoy y por algo estoy aquí.
El lunes y el martes santos fueron tan intensos yo creo por las sacudidas que tuve al darme cuenta de la cantidad de jóvenes que injustamente han sido encarcelados, violentados y atropellados en sus derechos humanos, el coraje y la impotencia me fueron ubicando en mi ser y en mi haber, varias veces en el día tuve que repetirme, “aquí estoy y estoy feliz” (no por lo que estaba pasando, sino por recordar que tengo la posibilidad de hacer algo por alguien).
Un hervor empecé a sentir en el pecho, mis compañeros de fraternidad son unos niños hermosos, pero no entienden lo que estoy viviendo (luego en el camión de regreso supe que a otro asesor le pasó lo mismo, cuando me dijo que a la próxima fueran de a dos asesores - pobre, no sabe que conseguir uno se batalla, ahora dos-).
Hablar conmigo misma tanto tiempo y con tantas experiencias sin digerir realmente me estaba causando angustia, por eso el miércoles en la tarde cuando vi que llegaba la camioneta roja y con ella, el "big brother» (Hno. Lalo Garza), Chore y el padre José Luis, vi la luz, esa luz que solo resplandece cuando hay oscuridad, Misa, plática, plática y más plática.
Como había sido mañana de retiro, correspondía a noche de palancas, así que pude saborear las cartas que me ha bían enviado mis hijas, uno que otro amiguito y mi amiga Lucía. Con las pilas cargadas, con la presencia del Hno. Lalo Garza y algunos ronquidos extras causados por la visita, dormí más o menos bien, despertando en un jueves santo diferente, con un Sapioriz en calma después de haber vivido años de tormenta, con una sensación de estar exactamente al dia siguiente de una tromba. Los sobrevivientes o con miedo todavía, también con esperanza.
El jueves en la mañana, preparándome para asistir a mis múltiples invitaciones a comer junto con el Hno. Lalo y con algún otro misionero. Claro después de una larga y profunda charla con mi amigo y Hermano Lalo, partimos primero a la casa de doña Estéfana, luego a la de doña Ana, después a la qude doña Paula y por último a la de la otra Estéfana (la que tiene una úlcera varicosa muy grande).
De las doce alas tres y media duró nuestro recorrido, media hora de camino entre una casa y otra y media hora de visita a cada famila. Tan satisfecha como llena de amor, no recuerdo bien que comí en cada casa, lo que si recuerdo es el cariño que cada una de las señoras y sus familias me regaló.
Mi clase de la tarde fue especialmente profunda. En el pueblo, con nuestras familias, cada una de nosotras celebraremos el amor, dijo dentro de sus conclusiones doña Nena quien junto con su hijita, mi ahijada Rosalina, toda la misión se encargaron de hacerme sentir muy bien.
Por fin llega el jueves en la noche, lavatorio de pies. Jesús mostrándonos su amor, Neto, Roble, Nico llegando a visitarnos me puse feliz cuando vi a Roble [qué maravilla Señor, qué más regalo tan hermoso, darme la oportunidad de estar como pareja trabajando juntos en este proyecto que promete tanto y a tantos).
La adoración al Santísimo, la dinámica de partir el pan, darme cuenta de cuanto me quieren mis compañeros y cuánto los aprecio yo.
Gozo, mucho gozo. Llega por fin la hora de dormir, un cuerno de chivo como canción de cuna (todos los días y todas horas los habitan de Sapioriz y de muchos otros pueblos de la Sierra de Durango tienen que vivir con la zozobra del sonido de las balas, las balas perdidas y las que no lo están porque han enconrtrado el corazón de alguien) con todo y tacatacataca de la ametralladora, estaba tan cansada que a pesar de los ronquidos de nuestros visitantes pude dormir casi bien, era penúltima noche en ese pueblo, tenía dos días completos para hacer lo que no había podido realizar y para deshacer aquello que no me había gustado.
El viernes santo siempre es de por si árido aunque esté lloviendo, por cierto amaneció lloviendo parecía que fuera una tormenta, las pocas gotas de agua que golpeaban la mina del techo así lo hacía parecer, lo que si fue un bochorno a causa de la humedad que no había sentido en toda la semana, la visita se despidió siguió su rumbo a otros pueblitos, acompañarían el Via Crucis y celebrarían la Pascua en otras partes, nosotros con muchas invitaciones a comer con un aire que ya olía a despedida y con el camino mismo de la cruz que siempre año con año me ha impactado más este que de repente empecé a sentir un dolor intenso el vientre y un desgano por la deshidratación por mi misma causada por la razón que ya antes comentaba, no queria ir tanto al baño.
Crucifican a Jesús Salvador nuestro misionero y yo caigo rendida en una banca, entendí un poco más el dolor físico que debió haber tenido Jesús, aunque mío seguramente en una milésima parte.
Con esa sensación que siempre tengo de desolación los viernes santos al pardear la tarde, esperé a que llegara la noche y pués de un baño en la regadera improvisada de la casa de Clara, pude ver al mundo de una forma más clara.
La oración, la dinámica y hasta la misma hora de dormir ya sonaban a un adiós. Era la última noche de todos juntos como y fraternidad, Chago, Chuch, Migas, Mike, Hans, Claudia, Martha, Denisse, Vero, Laura y yo ya jamás volveríamos al pasar juntos una noche en Sapioriz, lo sabíamos desde el principio pero la hora había llegado, la despedida se pasó de largo, nadie tocó el tema y entre ataques de risa, dormimos y despertamos justo el sábado santo dispuestos a celebrar la Pascua.
Es nuestro último día, raza, comentó el Coordinador al terminar la oración en el arroyo mágico, a dar todo por el todo.
Y así fue, con todo y nostalgia, todos cumplimos nuestro cometido, dar el todo por el todo. Comidas, mi comadre Nena, mi ahijada Rosalina, los niños que no dejaban de a jugar al básquet, en que le ayudo, visitas y más visitas para a despedirse, por fin llega la hora de la celebración, a unos casi treinta y cinco grados con una fogata gigante que iniciaría el fuego nuevo, un viento que no se calmaba, un cirio que no prendía, un pregón pascual sin melodía, gente, mucha gente, un pueblo que no quiere que nos vayamos, unos misioneros con sentimientos encontrados, todos ya quieren regresar a sus casas con los suyos, todos queremos quedarnos a recibir y dar luz. Al final de la celebración, todos cantamos al pueblo, todo el pueblo lloró - yo los ví -, todos los misioneros lloramos también, yo los vi.
Era la o cúspide de la Misión. DIOS NOS AMA A TODOS Y QUIERE QUE SEAMOS FELICES.
La fiesta popular fue popular pero no con aire de fiesta, los rostros de todos tenían nostalgia y tristeza a pesar de la alegría.
Muchas gracias Sanioriz. Viva Sapioriz, Dios nos ama Sapioriz, con esas frases los misioneros concluimos la Misión. Ya los abrazos de despedida, las maletas al camión, las manos que decían adiós fueron mera rutina, el corazón ya estaba marcado, una parte del nuestro se quedaba ahí en ese pueblo escondido entre los misterios de la sierra. Una parte del corazón de cada uno de los habitantes del lugar se venía con nosotros al trajín de la ciudad, a la vida de cada uno y de cada una de quienes estuvimos ahí, las vivencias ya a son nuestras. El Señor Jesús estuvo con nosotros, el Señor Jesús está aquí con nosotros.
¡Felices Pascuas! Felices días de Pentecostés! Felices Misiones de Semana Santa que tanto nos acercan a Dios mismo presente en nuestros hermanos los más pobres y marginados. ¡Gracias La Salle!
Revista La Salle en México, Jun 2002, p. 22 a 23
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
UNA AVENTURA PARA TODA LA VIDA. USTEDES SON LA SAL DE MUNDO. USTEDES SON LA LUZ DEL MUNDO.
Hay momentos y etapas de la vida que no se pueden olvidar, que quedan vivas dentro de nuestro corazón, las cuales día a día siempre recuerdas y te mantienen motivado. Muchas veces como jóvenes que somos, no encontramos el sentido a nuestra vida, pues somos indecisos.¿Qué quiero? ¿Qué busco? ¿Qué me gustaría ser cuando sea adulto?. Pero bien, ¿alguna vez te has hecho la pregunta sobre qué quiere Dios de mí?¿Cómo le agradezco todo su amor hacia mi? ¿Cumplo con la obra a la que estoy llamado a servir? Te cuestionas y te da miedo, pero en realidad, ¿sabías que conforme a tus obras, Dios te premiará con añadidura? El tomar un compromiso no es fácil, pero sí enriquecedor. Yo joven, como tú, te invito a vivir esta gran aventura, donde tú, por libertad propia, te puedes comprometer a regalarle a Cristo un año de tu vida, siguiendo los pasos de nuestro Santo Fundador San Juan Bautista de La Salle, al ser misioneros, evangelizadores de la Palabra de Dios en las muchas comunidades necesitadas de la hermosa sierra de Durango.
En este año de entrega, de experiencias satisfactorias y crecimiento personal, encontrarás a Dios en todo lo que te rodea, aquí en donde Él está. Al formarte como verdadero cristiano servidor de los demás, especialmente de los más necesitados y al vivir en un ambiente de oración comunitaria lograrás una excelente relación con Cristo. Convivirás con jóvenes como tú, unidos por un mismo reto, un mismo ideal: Cumplir con la obra de Dios. Te integrarás a una comunidad de verdaderos hijos y hermanos en Cristo y adquirirás verdaderos amigos al hacer una familia de amor. Pero para esto hay que tener total disponibilidad, ganas de dar sin esperar recibir y así vivir como y con Jesús pobre.
Parece como sueño, sueño que si tú quieres puedes hacer realidad. Amar al prójimo como a ti mismo es el mandamiento más importante que Jesús nos dejó como tarea, en él se resume todo nuestro trabajo aquí en la tierra. Imagínate cambiar tus debilidades por habilidades en la relación directa y continua con Dios, con tu prójimo en comunidad y aprender a mirar todo con los ojos de la Fe, atribuirlo todo a Dios, a no hacer nada sino con la mira puesta en Dios, llenando tu espíritu al ser seguidores de Cristo Jesús con total Fe.
Con El aprenderás a conocerte y tendrás un crecimiento personal constante mediante la oración, el estudio, la reflexión creativa y la convivencia con la comunidad lasallista. Lo fundamental de un cristiano es la CARIDAD, entregarte al servicio de los pobres. "Vivir como el pobres para entender a los pobres" (SJBS), para así ser instrumento de Dios para llevar a cabo su obra, teniendo un CELO por la educación de los niños y jóvenes más necesitados, ya que la vida no es sino una subida, subida hacia el amor, el amor total y entrega a los demás. Necesitamos recordar en todo momento que estamos ante la Presencia de Dios, a quien adoramos.
Esto podría ser un reto para ti, una nueva misión, que te permita llegar a ser testimonio de Fe, un signo de vida. Sé partícipe del carisma lasallista al conocer a este gran Santo digno de admirar San Juan Bautista de la Salle, quien con su ejemplo y amor hacia la voluntad de Dios para con él, ha logrado mover los corazones de much@as jóvenes motivando a seguir sus pasos, su misión: la Educación. ¿Que sazón le estás dando al mundo como joven? ¿La luz con la que estamos iluminando al mundo es tenua o brillante? Cristo te invita a vivir esta experiencia inolvidable, recuerda que somos la obra de Dios, somos barro en manos del afarero.
Convivir con tantas personas hermosas, que te abren las puertas de sus casas y te dan todo lo que tienes a cambio únicamente de llenarse de la Palabra de Dios y que solo implica darles un poquito de tu tiempo es una excelente manera de cumplir esa tarea.
Lánzate, no te arrepentirás jamás y encontrarás esa fuerza única que nos permite vivir el Amor de Dios.
"Jóvenes comprométanse y cristianamente en cosas que merecen esfuerzo, desprendimiento y generosidad, ¡La Iglesia lo espera de Ustedes, confía en Ustedes!"
Gabriela Garza, ExVoluntaria Gen 7
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 25 y 26
FESTEJOS 10-20 ANIVERSARIO
Centro Cultural y Social "La Victoria"
PROCESIÓN Y MISA DEL 31 DE AGOSTO DEL 2002,
EL SALTO, PN, DGO.
Por fin comenzamos los festejos tan esperados del 10° Aniversario de la llegada de los Hermanos Lasallistas a esta tan extensa prelatura de El Salto y del 20°. Aniversario de presencia misionera en la sierra de Durango.
Qué mejor forma de empezar que con una peregrinación presidida por el Exmo. Sr. Don Manuel Mireles, Obispo de El Salto, además de varios Sacerdotes de la Prelatura y por supuesto, la presencia de Hermanos Lasallistas como el Hno. Salvador Valle Vr., Hno. Everardo Márquez Padilla, Hno. Pedro Córdoba Concha (Hno. Víctor), Hno. Lorenzo González Kipper y el Hno. José Francisco Hernández Zermeño, actual director del Voluntariado. También nos acompañaron otros Hermanos que han estado en la comunidad de El Salto (Hno. José Ramiro Montaño Sánchez, Hno. Juan José Martín del Campo y Noriega, Hno. Manuel Ramón Camou Bórquez) y los Hermanos de la Comunidad del Colegio Guadiana de Durango. Desde ese momento esto se ponía cada vez mejor: Un carro alegórico acerca de San Juan Bautista de La Salle, la Banda de Guerra, los "matachines", las personalidades religiosas y gente que poco a poco se iba uniendo a la peregrinación cantando y rezando el rosario. Recorrimos el centro de El Salto hasta llegar a la plaza y de ahí subir a Catedral.
No podía finalizar la marcha sin un cierre que la hiciera trascender y qué mejor para esto que la Santa Misa, encabezada por el Obispo Manuel Mireles y el Señor Cura José Anaya y otros diez Sacerdotes más.
La Concelebración comenzó inmediatamente al llegar de la peregrinación.
Entró primero la Banda de Guerra, luego los "matachines", que engalanaron la ceremonia con sus bailes y rituales y en último lugar, mas no menos importante, entraron el Obispo, los Sacerdotes y los Hermanos Lasallistas. Ninguna otra oportunidad hubiera sido mejor, que la de una ceremonia de aniversario tan importante, con personas que realmente pesan en nuestra Iglesia, para renovar los votos de todos los Hermanos Lasallistas presentes en la celebración, lo cual es muy significativo para todos, pues es una prueba viva de que su amor y su entrega sigue siendo la misma que la que tuvieron cuando hicieron sus primeras promesas. Esta es una manera en la que los Hermanos demuestran cómo, todavía hasta hoy, siguen los pasos con la misma mística de nuestro Santo Fundador. Además, se nos impusieron las cruces a los voluntarios que vamos empezando este año de entrega en las misiones. Realmente me sentí como en una misa de envío de Semana Santa, sólo que sin tanta gente, pues el hecho de traer (por fin) colgado el signo de Quien me tiene aquí, me hace sentir vivo, feliz, tranquilo, seguro, con fe y esperanza. Para mucha gente podrán ser sólo dos pedazos de madera entrecruzados, barnizados y con un “monito" puesto sobre ellas, pero no para mí, ni para ninguno de los que estábamos ahí era ni siquiera eso: Es el signo que nos diferencía, y que nos une al mismo tiempo que nos hace sufrir y batallar, pero nos provoca la más grande alegria que cualquier persona pueda sentir; que nos hace morirnos aquí, para vivir allá con El; que nos hace llorar en su Presencia, pero que siempre nos da tranquilidad y seguridad; en fin, es el signo de la Persona por la cual yo estoy aquí, no en El Salto, sino en el Mundo. Y cómo no me iba a sentir así, si uno de los mensajeros más directos de Dios, el Obispo, nos estaba bendiciendo, encomendando, queriendo, consintiendo, protegiendo, apapachando, con todas sus palabras de ánimo y aliento, pues nos quiere mucho, y cómo no, si andamos por ahí donde casi nadie se quiere meter, y el hecho de recibir, de él, la cruz que me va a marcar por un año, me hizo sentir privilegiado, pues pocas personas tenemos el gozo tan grande que da el conocer tan de cerca a Dios.
Las palabras de un Sacerdote siempre pesan, mucho más las de un Obispo que esta tan unido a nosotros y que tanto nos ha apoyado. En esta misa, sobre todo, él destacó el esfuerzo de los Hermanos Lasallistas para mantener preservar esta obra tan grande, para que brille con todo su esplendor, y que siga creciendo, por medio de jóvenes que no les interesa dejar casa, familia, novia, amigos, con tal de seguir a Dios, y buscar el amor, la felicidad y tranquilidad que sólo El tiene y nos puede dar.
Terminando la Santa Misa, nos fuimos (Voluntarios, Hermanos, Sacerdotes e Invitados) a una comida que preparamos en "La Victoria", lugar donde se les otorgaron reconocimientos a los Hermanos y Sacerdotes que más contribuyeron con la obra.
Más tarde tuvimos un encuentro con los Hermanos, donde cada uno platicó sus experiencias personales en esta casa. Lo que más se me grabó de esta plática fue lo que algún Hermano por ahí dijo: "que cada persona, pero en especial los que hemos decidido escuchar el llamado de Dios, somos como flechas, que cuando somos lanzadas no sabemos ni a dónde vamos, pero el arquero nos lanza seguro sabe el punto exacto al que quiere que lleguemos". Adivinen quién es el arquero, yo no tengo ni idea. Por eso lo que debemos hacer es simplemente dejarnos llevar por Él que sabe nuestro destino, y no resistirnos, ni tenerle miedo a nuestra vocación, sino lanzarnos a encontrarla, y cuando la tengamos, no dejarla ir nunca, pues sólo eso es lo que realmente nos va a hacer sentir que estamos vivos y realizados como personas. Estando aquí me he dado cuenta que sé muy poco, es más, casi nada, pero ese poco que sé, es que hay un Dios que existe por ahí y no porque lo diga el libro que más se vende el mundo, sino porque lo he sentido dentro de mí. Lo único que yo te podría decir es que aunque sea una vez, intentes platicar con El y sentirlo, y vas a ver que te vas a enamorar. Escúchalo y lánzate sin miedo a su llamado en serio, que vale la pena arriesgarse por El. Alguien que no te va a fallar, y que sólo quiere que hagas VIVAS, sus palabras, por medio de obras, así como El lo hizo. ¿Por qué quedarte con los brazos cruzados, cuando el hombre más grande de la historia murió con los brazos abiertos...?
Muchas personas pequeñas, en muchos lugares pequeños, haciendo coasa muuuy pequeñas, está n definitivamente cambiando al mundo.
Andrés Porras Gutiérrez, Voluntario misionero de El Salto.
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 25 y 26
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 27 a 29
EL SALTO DURANGO - VOLUNTARIADO 10-20
CRÓNICA DE DOS ANIVERSARIOS.
CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DEL 31 DE AGOSTO DE 2002
AGRADECIMIENTO.
Señor, hoy se puede respirar un ambiente de alegría y jubilo y es gracias a ti, porque fuiste TÚ, quien hace veinte años sembraste la semilla misionera en nuestros corazones, y a ejemplo de San Juan Bautista de la Salle hemos llevado tu palabra de amor y salvación a nuestros Hermanos de esta prelatura.
Fuiste Tú quien nos dio, en nuestro Fundador, un ejemplo vivo, quien con su entrega, mostrada hace más de trescientos años, inspira y anima aún hoy a los Hermanos y a numerosos laicos comprometidos, con su disposición y fe, para que como él sirvamos a los más necesitados.
De manera especial hoy también queremos darte gracias porque hace dos lustros comenzó a brillar tu luz a través de la llegada de la primera comunidad de Hermanos Lasallistas a éste, nuestro hogar, El Salto, hermanos que con espíritu alegre han continuado velando por los más desprotegidos, de modo que un compromiso los ha llevado a otro, sin haberlo previsto en el comienzo, venciendo obstáculos, siempre con la fe puesta en Ti, así Señor, te damos gracias porque hoy la llama permanece más viva que nunca.
Monserrat Muñoz (León) y Juan Carlos Ortega (Guadalajara)
CEREMONIA DE ENVÍO E IMPOSICIÓN DE CRISTOS.
"El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga" (Mt. 16, 24)
Y fue una gran experiencia recibir la cruz de Cristo que me identifica como misionera voluntaria en este año de entrega total a Dios para trabajar al servicio de los más necesitados.
Experimenté una emoción muy grande, gozo, alegría, nervio; me sentí feliz de poder recibirla, como signo que representa un gran compromiso y mucha responsabilidad. Porque Dios me llamó a esta misión, yo quiero responder de la mejor manera, compartir lo que soy, llevar la Palabra de Dios y convivir con las personas, empezando por mi comunidad. Ahora entiendo mejor lo que implica tener esa cruz, no es sólo traerla puesta, sino todo lo que representa: convertirlo en acción y pasión por el servicio. Es signo del AMOR de Dios que nos da fuerza y seguridad, da significado y valor a la vida, nos impulsa a servir y ayudar a construir el Reino de Dios en el mundo, siendo apóstoles, misioneros de corazón y acción.
Diana Cristina Medina Salas
DISCURSO DE AGRADECIMIENTO
Aniversario 10-20 31 de agosto de 2002
Buenas tardes a tdoso, Hermanos y compañeros voluntarios, qué gusto estar reunidos este dia tan especial para nuestra comunidad.
Ahora todos dispongámonos a recordar, imaginar, mientras escuchamos esta pequeta historia acerca de cómo un grupo de hombres comenzó a trabajar para hacer realidad un suelo.
Fue por obra de Dios que sucedió el encuentro con los Hermanos de las Escuelas Cristianas, con quienes, después de diez años de acción misionera en la Sierra, entabló una estrecha relación de amistad y confianza.
Fue esa confianza la que lo movió a dedicar su esfuerzo y su tiempo a buscar que una pequeña comunidad de Hermanos se estableciera permanentemente en la población de El Salto.
El sueño del sacerdote se hizo realidad, gracias a su perseverancia y a su oración.
Ahora nosotros, al inicio de nuestro voluntariado, nos encontramos continuando la obra que ustedes, con ayuda de Dios, comenzaron hace diez años, el día en que el sueño del Padre José Anaya se convirtió en acción de ayuda y proyecto de nueva evangelización.
Es difícil para nosotros imaginar cada uno de los detalles de esta historia, aún así, estamos seguros de que ha sido un proceso complicado, lleno de muchas experiencias, de obstáculos, algunos que creían insuperables, tal vez, pero también lleno de presencia de Dios y de sus milagros. Sin embargo, ahora podemos ser testigos de lo que ha llegado a ser su obra, de la importancia que ha alcanzado en los corazones de todas las personas de esta comunidad, para los sacerdotes, obispos y demás guías en la fe de esta prelatura. Somos fieles testigos también, de la evolución que ha alcanzado esta obra, de todos los Hermanos y personas comprometidas, bienhechores y colaboradores que han hecho posible que esta historia se siga escribiendo, día con día. Su ejemplo de compromiso y docilidad ha traspasado las fronteras del tiempo y del espacio, ha llegado hasta el corazón de los jóvenes, quienes deciden entregar un año de su vida para dedicarlo al servicio de los más necesitados siguiendo los pasos de Cristo al estilo de San Juan Bautista de la Salle.
Hermanos queremos darles las gracias por su testimonio, su ejemplo, su fe, su frabay, y su docilidad para con el Señor y por darnos la oportunidad a tantos jóvenes como nosotros de colaborar en la continuación y la extensión de esta obra.
Además queremos felicitarlos por ser fieles instrumentos de la gracia de Dios, quien les ha permitido la enorme satisfacción humana de decir. MISION CUMPLIDA.
Ahora nosotros recibimos de su mano la estafeta en este décimo aniversario, queremos ser instrumentos generosos y dóciles, como ustedes, para pasar este compromiso y esta misión a las generaciones siguientes, y esperamos, dentro de los próximos cuarenta años, haber crecido juntos con esta obra y estar con ustedes compartiendo esta misma satisfacción.
Una vez más, gracias, que Dios los bendiga y nos encomendamos a sus oraciones.
Alejandro Carvajal Martínez (Guadalajara)
INAUGURACIÓN DEL SALÓN DEL CENTRO COMUNITARIO DE "CEBOLLAS", PUEBLO NUEVO, DGO.
Buenas tardes a todos, bienvenidos a ésta, su comunidad. Esperamos que su estancia aquí sea agradable. Nosotros estamos muy contentos con su presencia y, de nueva cuenta, sean bienvenidos. A continuación les platicaré, de manera general, cómo fue construido este salón que hoy será inaugurado.
Fue comenzado el día 25 de julio del 2000 con material proporcionado por el H. Lorenzo González Kipper, de Fundación Cristiana, a través del Centro Cultural y Social "La Victoria", y terminado por el H. Francisco Hernández Zermeño y coordinadores del Subproyecto ZCB.
El material proporcionado fue el siguiente:
- 2 200 piedras para cimiento,
- 14 toneladas de cemento,
- 12 000 ladrillos,
- 140 láminas galvanizadas de 10 pies,
- Pago a la persona que lo construyó,
- Puertas, ventanas, vidrios y todo lo necesario para los baños y sanitarios.
Cabe mencionar que Fundación Cristiana también nos apoya con material para la construcción de cuartos, baños, renovación de techos y útiles escolares para los niños en edad escolar de la mayoría de las familias de esta comunidad.
Otra dependencia que apoyó en la construcción de este salón fue la Presidencia Municipal de El Salto, P. N. Dgo., la cual aportó 16 viajes de arena, 400 metros de enjarre y dos chimeneas. Lo anterior con gestión realizada por su primer regidor, el Sr. Rodolfo.
Otra persona que acto para este trabajo el expresidente del Comisariado Ejidal de esta comunidad, el Sr. Ernesto González el cual pagó al albañil la cantidad $8 500.00 para los pisos y el sanitatario.
Una persona más que hizo posibles fue el actual Comisario Ejidal, el Sr. Antelmo González, proporcionando 3 000 pies madera y 16 viajes de materiales de la como: arena, piedra y madera.
La comunidad realizó faenas aproximadamente 262 días de mano de obra.
Esto es, a grandes rasgos, lo realizado en este salón y las personas que contibuyeron para lograrlo.
Agradecemos a los HH. Lorenzo González Kipper y Francisco Hernádez Zermeño, a Fundación Cristiana, al Cultural "La Salle" y a todas las personas hicieron posible esta obra.
Simplicio Nevárez C
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 27 a 29
LA MISIÓN, UNA VEZ MÁS, UNA LECCIÓN MÁS. SEMANA SANTA 2003
Revista La Salle en México, Jun 2003, p. 5 a 7
El inicio de cada año se rca de manera muy significativa con la preparación a la Misión de Semana Santa. Y no es para menos. Participar en esa posibilidad me llena y confirma mi sentido de pertenencia a la familia lasallista y a la Iglesia.
Aún tengo fresco el recuerdo de la invitación que hace veintiún años me hiciera el Hno. Lorenzo para participar en esa experiencia, lo cual es una de tantas cosas por las que le estaré profundamente agradecido, pues en ella descubrí que el Evangelio no es una mera narración histórica, sino que es vida, tiene rostros, nombres, y se repite infinitamente.
Desde la primera Misión, al asomarme, aunque sea un poquito, a la vida de las personas sencillas de nuestro campo, a sentir su generosidad y su confianza, entendí por qué el Reino de los Cielos es de los pobres y por qué Jesús los llama "dichosos".
Así, todos estos años, la Misión ha representado para mí una gran lección con la que se ha confirmado esa gran verdad: el Evangelio se vive. Este año no fue la excepción: el grupo de más de 250 jóvenes deseosos de vivir una experiencia profunda de fe, fraternidad y servicio, se preparó intensamente.
La preparación la fueron llevando jóvenes, especialmente comprometidos. En ellos, cada martes, me imaginaba a los apóstoles después de la resurrección: juntos, rezando, compartiendo una misma fe y un mismo ideal.
Por fin llegó el día de la salida, como siempre, animada por las palabras y sobre todo por el testimonio del Hno. Salvador Pérez, "el hermano mayor", como le gusta que se le llame. Las familias reunidas para ver partir a sus hijos a tierras de misión. Los papás dan la bendición a sus hijos, uniéndose con ello a su trabajo.
Sé que algunos no entienden la opción de sus hijos, como José y María que no comprendieron la respuesta de Jesús al perderse en el templo, y sólo guardan todas esas cosas en su corazón.
La misa de envío, la emoción de compartir un mismo espíritu con más de mil 500 misioneros de todas partes. El Sr. Obispo, emocionado y agradecido de contar con el apoyo de todos ellos en su labor pastoral, iy cómo no!, habiendo tanta necesidad en su Prelatura. Entre todos ellos, me emociona ver a mi amada Chelo, mi compañera en el camino y por quien he podido sentir el infinito e inmerecido amor que Dios me tiene. Por ella me siento como el discípulo amado por Jesús, el preferido, por haberme dado a tan gran mujer. Compartir la misión nos une, nos plenifica. Es hora de ir a los pueblos, ver a los jóvenes llenos de ilusión al subirse a las plataformas, o camiones, sin importarles el polvo, ni nada, me hace pensar en aquel muchacho que ofreció humildemente sus panes y sus peces para que el Señor los convirtiera en alimento para muchas personas, así ellos ofrecen sus posibilidades, el Señor hará todo lo demás.
Pasar por los pueblos, admirar la belleza natural de la sierra, sentir el cariño de la gente, observar el trabajo de los misioneros, me hace ver el rostro del Señor Jesús y así entiendo la exclamación de Pedro al ver transfigurado al Maestro: ¡qué bien se está aquí! Cada pueblo es para mí una Betania pues en ellos siempre hay amigos que con gusto me esperan y a quienes me da gusto saludar.
Pero este año de manera especial, pude sentir lo que sintió Jesús al llegar al pueblo y enterarse de que su amigo Lázaro había muerto, pues al pasar por La Plazuela quise saludar a mi amigo Don Chivín, y me encontré con que había muerto poco después de la Misión del año pasado. Sentí una profunda pena, platiqué con la familia y después llevé al Padre Javier para que su presencia reconfortara un poco la pena que aún manifestaban. Sensible, generoso, el Padre Javier inmediatamente captó el orgullo con el que su esposa e hijos se expresaban de don Chivín, entendió que él había sido pieza importante en la evangelización de ese pueblo, fue gran amigo de los misioneros y así propuso que se celebrara su vida en una en una Eucaristía. Nunca había estado en una misa de difuntos en la que auténticamente se celebrara la vida; participó gente del pueblo y los misioneros. Cuando vi a Nico llorar comprendí el llanto de Jesús al saber que su amigo Lázaro había muerto.
Los días transcurrieron y yo tuve que regresar a Monterrey cumplir con otra misión. El Jueves Santo fui a Misa con nuestro amigo el Padre Valenzuela, a quien creo, le dio gusto que estuviéramos en su Parroquia, me invitó a que hiciera la monición de entrada. Con gusto acepté, pues quería compartir la alegría de vivir el acontecimiento de la institución de la Eucaristía, del Sacerdocio y el mandamiento del amor.
Cuando llegó el momento del Lavatorio de los pies, el Padre repitió el gesto de Jesús. En ese momento me transporté a la sierra y me imagine a los misioneros haciendo lo mismo, con personas sencillas, que a veces con pena, aceptan participar. Recordé a tantos jóvenes que haciendo las veces de Jesús han lavado y besado a los pies cansados de la gente de nuestro pueblo y que ese día lo estarían haciendo de nuevo y que cuando los veo me resuenan las palabras de Jesús: ¿comprenden lo que he hecho con ustedes?, ¡pues claro que lo comprendo! Pues sé que estos jóvenes ya no serán iguales, si han sido capaces de arrodillarse ante otro para servirlo.
El Vía Crucis no lo viviré en la sierra, de hecho es común que me toque en los caminos, pero visto por tantos años el sufimiento de Jesús en los misioneros, que sólo recordar me emociona. En esa experiencia entiendo la dureza corazón de Pilatos, el sufrimiento de María, pero sobre todo la determinación de Jesús. En cada Vía Crucis me uno en oración con las madres que sufren, con quienes se sienten acusados injustamente, con quienes caen y buscan levantarse para seguir el camino.
Regreso a la sierra. Por fin la Gloria. Ha llegado el momento dejar en los pueblos a Cristo vivo, no hay ceremonia más bella que la Vigilia Pascual.
No me canso de vivirla. De hecho cada año acompañando al Padre, celebramos cuatro o cinco Vigilias y aunque comenzamos de día, siento la luz de Cristo resucitado, siento alegría del Pregón de aquella noche dichosa que sólo ella conoció ese instante en que Cristo resucita. Me imagino a María Magdalena corriendo que la piedra estaba quitada, pero luego confortada por el mismo Jesús.
Y así transcurrió una Misión con muchas lecciones más.
Regresamos llenos de fe a continuar cada quien con su trabajo cotidiano, pero estoy convencido que ya nada será igual, ¡hemos visto al Señor! Exclamaremos todos como María al anunciar a los discípulos la resurrección.
Hemos dejado esperanza, nos hemos cargado de esperanza.
Regresamos llenos de fe a continuar cada quien con su trabajo cotidiano, pero estoy convencido que ya nada será igual, ¡hemos visto al Señor! Exclamaremos todos como María al anunciar a los discípulos la resurrección.
Hemos dejado esperanza, nos hemos cargado de esperanza.
Como la canción: nos hemos pintado la cara color de esperanza y hemos tentado el futuro con el corazón.
¡Felices Pascuas de Resurrección 2003! ¡Viva Jesús en nuestros corazones!....i Por siempre!
José Roble Flores Fernández Semana Santa 2003
Revista La Salle en México, Jun 2003, p. 5 a 7
Revista La Salle en México, Nov 2004, p. 11
ASAMBLEA ANUAL 29 DE SEPTIEMBRE DE 2004
Hemos concluido la asamblea anual de exvoluntarios que se llevó acabo en las instalaciones de la ULSA Laguna el 25 y 26 de septiembre, en las que participaron delegaciones de Durango, Monterrey, Matamoros, y por supuesto, La Laguna.
El motivo fue que muchos seguimos en búsqueda de una espiritualidad que nos ha cautivado, y que a pesar de vivir en una sociedad que arrastra a lo mundano y superficial, pretendemos proyectar uno, dos, tres, años atrás, nosreferimos al Voluntariado de el Salto P.N.
Y sí, queremos seguir estando al servicio de los demás, se ha convertido en una necesidad, pero existe un problema, somo estudiantes, hijos de familia, tenemos una vic social, etc. Y encontrar equilibrio se puede convertir en una tarea difícil, y más si carecemos proyectos bien estructurado para orar, tener una vida comunitaria, o mantener un apostolado, por eso, tratamos de definir, cada delegación, un futuro escenario delimitado por nuestras capacidades y contexto en general.
El reto ha quedado establecido y seguirá evolucionando, pretendemos que nuestras acciones tengan resonancia y agraden a Dios y a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, y si alguna comunidad de Hermanos pudiera tener alguna actividad donde los podamos apoyar podríamos seguir mantenier fraternidad.
Quedamos a sus órdenes.
Los Voluntarios lasallistas.
Revista La Salle en México, Nov 2004, p. 11
Revista La Salle en México, Jun 2006, p. 11
MISIÓN DE SEMANA SANTA EN LA MESA DE SAN PEDRO, P.N., DGO.
ASPIRANTADO LASALLISTA DE MÉXICO NORTE
Muy queridos Hermanos en Cristo y De La Salle, nuestros más cordiales saludos desde la comunidad del Aspirantado.
¡¡VE, Y PREDICA EL EVANGELIO!!
Muy gustosos, en esta Semana Santa fuimos de misiones a la Sierra de Durango y, junto con nosotros iban 150 chavos de la delegación del Francés de La Laguna, maestros y exalumnos. Entre todos cubrimos 14 pueblos de la Prelatura de El Salto, Dgo.
El pueblo que visitamos nosotros fue “La Mesa de San Pedro” un pueblo que tiene alrededor de 110 casas, era el pueblo más grande de todos los que cubrió la delegación del Instituto Francés de la Laguna.
Nuestra fraternidad está integrada por nuestros dos Hermanos Formadores, 3 padres de familia y 2 de sus hijos, 5 alumnos vocacionales del Instituto Francés, y 4 Aspirantes, en total fuimos 16.
A la llegada a la Prelatura de El Salto Dgo. nos reunimos todas las delegaciones que misionábamos por allí y llegamos a ser cerca de 2000 misioneros; era algo impresionante y a la vez gratificante y motivante.
Salimos hacia nuestros pueblos el viernes por la noche. Además de ser uno de los más grandes, La Mesa de San Pedro, también es uno de los más retirados. Tardamos casi 12 horas en llegar a él. Una vez en el Pueblo toda la fraternidad se dedicó a hacer lo suyo con gran entrega y disposición, a pesar de las implicaciones de realizar nuestro apostolado en un pueblo tan extenso, para los “rellenitos” las distancias se medían en años luz, no kilómetros. También el número de personas era algo impresionante; llegamos a tener en la capilla poco más de 500 personas, y nos entregamos por completo a compartir la Buena Nueva.
En nuestra experiencia, esta misión fue distinta: no era la típica misión “bonita” de lágrimas y el sentimiento de “uuuuy, cómo valoro mi casa y mi familia”, no. Esta misión fue mucho más que eso, fue entrega, compromiso, valor y, realmente fue una misión ruda, algo que para la mayoría de los que íbamos era prácticamente nuevo.
Crecimos mucho, de eso estoy seguro, y sé que esta misión no quedará en el olvido de ninguno. Bien dicen que cada misión es distinta, y que cada una tiene algo especial, pero al menos para mí, ésta fue la primer misión que me hizo realmente conocer aspectos personales que no sabia que existían, fue una misión que me puso las cartas sobre la mesa y me dijo las cosas son así, ¿te animas?, sin duda alguna una misión inolvidable y muy gratificante.
Juan Carlos Paz y Christian Muñiz, Aspirantes.
Revista La Salle en México, Jun 2006, p. 11
Revista La Salle en México, May 2007, p. 19 a 21
EL SALTO, GALILEA LASALLISTA.
“El Salto, Galilea lasallista”
Por: José Roble Flores Fernández
“Cristo ayer y hoy, principio y fin…..” Cristo hace veinticinco años y Cristo hoy. Él nos llama, Él nos envía, de manera imperceptible, sin forzar la inclinación de cada quien, pero guiándonos de compromiso en compromiso a colaborar en la construcción de su Reino.
Nuestra Misión quedaba resumida en el tema que el Obispo del El Salto había determinado para este año, tomado de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe: “DISCIPULOS Y MISIONEROS DE JESUCRISTO PARA QUE NUESTROS PUEBLOS EN ÉL TENGAN VIDA”.
La Misión de este año fue muy especial. Todos asumíamos el privilegio de participar en una Misión Jubilar en la que, con la gracia de Dios, celebramos los primeros veinticinco años del movimiento misionero lasallista en el Distrito México Norte y, en particular de la presencia misionera lasallista en la Prelatura de El Salto, Durango.
La Misión fue preparada y coordinada desde El Salto, por el Hno. Carlos Martínez y por los Voluntarios, siendo el Voluntario Carlos Javier Méndez el responsable de coordinar todos los aspectos de la Misión.
Los grupos se prepararon con especial conciencia del significado de esta Misión. El Hno. Carlos y Carlos Javier, visitaron todos los grupos para asegurarse de su preparación y dar algunas indicaciones.
Por fin llegaba la semana de partir, pero como sólo Dios conoce sus planes y sólo Él sabe escribir recto en renglones torcidos, el martes previo al envío, en un accidente automovilístico, mientras el Hno. Carlos y Carlos Javier, preparaban los últimos detalles de la Misión, el Voluntario Carlos Javier fue llamado a la Casa del Padre adelantando así su Pascua.
El acontecimiento causó gran desconcierto y dolor, pero al mismo tiempo la convicción de que esto no podía ser sino un don de Dios para la Misión lasallista. El Hno. Francisco Hernández (Hno. Pancho) en la Misa de envío dijo: “a lo largo de estos veinticinco años Dios ha querido recoger dos frutos maduros: Adriana, en el año 2000, y Carlos esta semana” y ¿cómo no han de ser frutos maduros?; dos jóvenes que se comprometieron al servicio de los pobres, que supieron vivir su fe hasta el extremo, que la compartieron en comunidad al estilo de los primeros cristianos y que cumplieron la Misión de ir a todos los pueblos haciendo discípulos. Dos acontecimientos en años jubilares, dos regalos del Cielo para el movimiento misionero.
Frente a todo esto llegó el momento de arribar a El Salto. Sentimientos encontrados: júbilo y tristeza. La Misa de envío congrega a todos los misioneros de los distintos colegios y grupos que participarían este año y en la que daríamos gracias a Dios por la oportunidad de poder ser sus discípulos en esas tierras.
El Señor Obispo, Don Ruy Rendón, vistió una casulla conmemorativa del centenario lasallista en México. Su rostro radiaba felicidad y ¿cómo no? pocas diócesis o prelaturas pueden sentir ese apoyo en su labor pastoral. Lo acompañó Don Manuel Mireles, quien hasta hace dos años, sirvió como Obispo de esa Prelatura.
Su homilía fue muy elocuente del agradecimiento que sentía por la presencia lasallista en esas tierras. A nombre de los sacerdotes, pero sobre todo del pueblo de Dios reconoció la labor misionera durante estos veinticinco años.
Me sorprendió el texto de la carta pastoral que semanas antes había escrito, en la que agradecía a los Hermanos de las Escuelas Cristianas la organización de las Misiones y a los Voluntarios por su apoyo. Con ese reconocimiento se ve cumplida la Regla del Instituto: “procurar educación humana y cristiana a los jóvenes, especialmente a los pobres, según el ministerio que la Iglesia le confía.”
Al final de la misa se entregaron merecidos reconocimientos a quienes han hecho posible esta obra: Hermanos, Instituciones fundadoras y benefactores. La importancia que esta labor tiene en el Distrito quedaba clara con la presencia del Hermano Visitador, Luis Arturo Dávila y el testimonio de dos Hermanos iniciadores: Pedro Córdoba Concha (Don Víctor) y Jorge García Abaroa. Asimismo, se dejó sentir la presencia del Hermano, Lorenzo González Kipper, fundador de este movimiento, a través de múltiples alusiones a su persona, durante la ceremonia, quien con su entusiasmo, entrega y compromiso hizo posible que esta Misión fructificara en un movimiento que se extiende a ocho Estados del país con una participación de casi 5,000 misioneros de todo el Distrito.
Llegaba el momento de partir. Los jóvenes se iban preparando para subir a los camiones de redilas o de volteo, camionetas o plataformas. Les esperaban caminos rudos, polvo, pero sobre todo les esperaba la gratitud de las personas de los pueblos que, con inmensa alegría y esperanza, aguardaban su llegada.
En algunos pueblos las comunidades se organizaron para esperarlos con vallas y porras para demostrar su gratitud por su presencia. Cuando veo estos testimonios pienso que de esa forma se hace vida el Domingo de Ramos como si el pueblo volviera a aclamar: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
Durante la semana, los misioneros de todos los pueblos, celebrarían la acción de gracias por los veinticinco años de presencia misionera, mediante la Paraliturgia del Martes Santo.
Ese día, en la Celebración de la Palabra de todos los pueblos, con presencia de misioneros, se recordaría este acontecimiento y se colocaría una nueva imagen del Señor de la Salle como signo de presencia lasallista en cada pueblo.
Asimismo, de manera especial, se llevaron a cabo, durante el martes y miércoles, sendas ceremonias en los cuatro pueblos que, por primera vez, se fue de Misión en 1982: La Campana, San Jerónimo, Chavarría Nuevo y La Ciudad, habiendo participado un poco más de 100 misioneros en los cuatro pueblos.
En ellas, el Señor Obispo, bendijo una efigie bellísima del Señor de la Salle, quien parece decir con su mano suave a sus discípulos, entre los que nos podemos contar todos nosotros: “¡anden, sigan, van bien!”. Además se develaron placas conmemorativas por los veinticinco años de presencia misionera en esos cuatro pueblos.
Celebró esas ceremonias el Señor Obispo y estuvieron presentes los Hermanos. Además de los Hermanos Visitador y fundadores, otros Hermanos, quienes con su presencia, hacían patente su compromiso del Distrito de seguir trabajando en sus comunidades educativas porque la Misión permanezca fuerte en el corazón de los jóvenes que en ella tienen la oportunidad de vivir una profunda experiencia de fe, fraternidad y servicio.
Participé en la ceremonia de San Jerónimo el martes en la tarde. A esta comunidad había acudido hace justamente veinticinco años como un misionero universitario inquieto por encontrar, como el joven del Evangelio, el sentido de mi vida, lo que Dios esperaba de mí. Pensé que con ese mismo espíritu participan ahora tantos jóvenes en las misiones. Con el Salmo de ese día me uní a todos ellos, para que como yo, en ese entonces, oren diciendo: “En ti Señor, he puesto mi esperanza”. Agradecí a Dios por la oportunidad que me dio de estar en las primeras misiones y de poder seguir estando ahora; de haber vivido tantas experiencias que me han marcado para siempre.
El Sr. Obispo ofreció las ceremonias en acción de gracias por la presencia misionera en esas comunidades e incluso impartió, en algunas de ellas, el Sacramento de la Confirmación. Este signo me pareció especialmente significativo, pues por la Misión se derramaba el Espíritu Santo en ellas.
Las ceremonias del Triduo Pascual las guardo con especial cuidado en mi vida. No concibo esos días en otro lugar que no sea la Sierra de Durango. Cada signo de la liturgia está lleno de un significado que fortalece mi fe.
Me impresiona el Jueves Santo al ver a los jóvenes que representaron a Jesús el Domingo de Ramos y que lo harán durante el Vía Crucis al día siguiente, lavar los pies de doce personas del pueblo. En algunos, esta representación se hace de una manera muy singular: se escoge a doce personas que de alguna manera tengan un rol de autoridad en el pueblo o en la fraternidad y se les pide que ellos laven los pies a alguna persona a quien sirvan.
Por la noche, la velada de oración, acompañando a Jesús en el Huerto. Monumentos sencillos, preparados con los que se encuentra por allí: madera, piedras, etc., pero en todos resaltando la presencia viva de Cristo en la Eucaristía. El pueblo acude con fervor a rezar, hasta la media noche que se reserva al Santísimo, como queriendo cumplir la petición de Jesús: “Estén despiertos y oren”.
El Viernes Santo se recordó la Pasión. En cada pueblo se representa la misma con la oración del Vía Crucis, en la que los Misioneros encarnan los distintos personajes del mismo. El realismo que algunos imprimen a esa oración hace que se muevan los corazones y que, por un instante, y en una mínima parte podamos vivir el sufrimiento de Jesús ofrecido por cada uno de nosotros.
Durante el camino a la Cruz, las mujeres que han perdido hijos pueden confortarse con el sufrimiento de María, quienes sufren, pueden sentir aliviada su pena o pueden dar gracias a Dios de que haya Cirineos que les estén acompañando. Al llegar a la estación en la que la Verónica limpia el rostro de Jesús, el narrador leyó: “Los cristianos que trabajan en los hospitales, en los orfanatos, en las cárceles, curando a sus hermanos, recibirán como la Verónica, el premio de que les deje grabado en el alma su retrato”. En ese momento pensé en el Hno. Francisco Hernández, Chelo y los Voluntarios que durante toda la Semana Santa habían acudido al CERESO de El Salto a impartir un taller de Logoterapia, pues sé que efectivamente en su alma está grabado el rostro de un Cristo que sufre. Cristo hermano, Cristo en nosotros, en los Hermanos, en Chelo y en los voluntarios que se hace presente y sana a través de ellos.
Llegó el Sábado Santo, en la Vigilia Pascual, se celebró a Cristo vivo, Cristo resucitado. No hay oración más bella en la liturgia que el Pregón Pascual en el que se nos invita a estar alegres, en la que nos trasladamos a esa noche santa, que sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó.
Los misioneros fueron llegando desde el mismo sábado y durante la mañana del domingo. Nos reunimos de nuevo a celebrar el Domingo de Resurrección. Una misa pletórica de júbilo porque habíamos podido dejar a Cristo vivo en las comunidades y porque nos habíamos podido traer un poco del inmenso amor que las personas de los pueblos nos compartieron.
En esa celebración ya pudo estar presente el Hno. Carlos; todos nos unimos a él con nuestra oración para que pronto esté plenamente recuperado y para que con la ayuda de Carlos Javier, desde el cielo, pueda seguir respondiéndole a Jesús resucitado, quien le pregunta y le dice mirándolo a los ojos: “Carlos, ¿en verdad me amas?... sigue apacentando mis ovejas”.
Durante la misa el Sr.Obispo estuvo excepcional en su homilía. Reconoció frente a los jóvenes todas las carencias en la Prelatura y por ello les agradeció profundamente su presencia, su apoyo y les invitó a que el año entrante vayan más misioneros para atender a más comunidades.
Dijo que durante la Semana Santa habíamos podido ver el rostro de Cristo en cada niño, en cada persona, en cada momento de oración, en sus propias fraternidades, en la maravillosa naturaleza de la Sierra y que por lo tanto nos correspondía, como a los discípulos de Emaús, levantarse de inmediato y volver a Jerusalén, que es la familia, escuela o trabajo, para decirles: “Es verdad: el Señor ha resucitado”.
“Cristo, ayer y hoy…. suyo es el tiempo y la eternidad”, a Él ofrecemos estos primeros veinticinco años y todos los que vienen. El Salto y la Sierra seguirán siendo ‘Galilea’ para los lasallistas, lugar de inicio y fin de la Misión, tierra en la que se cumple la promesa: “allí me verán”.
¡En la Sierra de Durango!.¡Cristo Vive!!!
José Roble Flores Fernández.
Revista La Salle en México, May 2007, p. 19 a 21
Revista La Salle en México, Abr 2008, p. 27
EXPERIENCIA EN ESTA SEMANA SANTA EN EL SALTO, DGO.
Experiencia en esta Semana Santa en el Salto
Con ese nerviosismo que siempre da al iniciar algo, con esa esperanza que siempre tenemos quienes intentamos llevar el mensaje de Jesús.
Con expectativas, con alegría, con algo de cansancio, con frío y con el corazón lleno de amor, llegamos el lunes Santo al CEDIRESO El Salto, Dgo. Ya son tres años de estar viviendo la experiencia, mismos que han servido para simplificar la logística, pero nunca el asombro.
Siempre vivencias nuevas, siempre palabras nuevas. Nueve en punto de la mañana, ahí estábamos: el Hermano Pancho, Alicia, Diego, Rocío, Hugo, Marcela, Jorge y yo, al día siguiente se uniría Anilú al grupo y bueno, desde luego yo, quien ahora puede escribir estas letras que salen desde un corazón desbordado de agradecimiento por tanta riqueza recibida.
Hugo y yo previamente nos habíamos puesto de acuerdo para ver detalles en cuanto a la implementación del taller del Perdón, los internos ya habían vivido el “ESPERE” hace dos años, ahora sería distinto porque más de la mitad de las personas que hace dos años habitaban el penal, ahora se encuentran disfrutando de su libertad, ojalá no sea sólo física, sino también interior. También sería distinto este taller, porque únicamente se trabajaría el perdón, a la reconciliación la dejaremos para otro momento.
Un frío inclemente que no mermaba la calidez de cada uno de los internos, sonrisas o miradas profundas que las suplían y que querían agradecernos de antemano la presencia. Los internos de los penales, siempre agradecen la visita de un minuto, cinco minutos o cinco horas o cinco días, la soledad en la que se encuentras les hace valorar la compañía segundo a segundo.
Ejercicios, reflexiones, puestas en común, rituales, todo fue haciendo que los cuarenta y ocho hombres con el alma lastimada que teníamos ante nosotros, fueran haciendo un proceso de sanación interior.
Un día y otro, llegó el miércoles, luego el jueves, el Hermano Pancho se despide, tiene que hacer tareas que su trabajo del voluntariado le pide, los equipos que abrazaban a doce internos cada uno, siguieron creciendo, consolidándose, es distinto un taller de perdón en un espacio como éste, que en cualquiera otro, muchos internos provienen de comunidades indígenas o muy alejadas, no saben leer, así que hay que apoyarlos de manera especial, no saben escribir pero con toda certeza saben expresar lo que en ese momento su mente y su corazón quieren compartir.
Jueves, viernes y sábado Santos, tuvimos también las celebraciones propias que la liturgia marca, lavatorio de pies, adoración a la cruz y el fuego nuevo. A la mayoría de los internos les encanta tener actividades religiosas, quienes pertenecen a otras confesiones, tienen duda o no de seguir con el grupo, siempre el respeto es el que gobierna, al final se incluyen de nuevo en aquello que piensan es “para todos”, no cabe duda, el perdón siempre es para todos, no distingue, la paz interior nos corresponde a todos, es un derecho universal.
Una pequeña ceremonia de graduación, una película, un Cristo, una medallita de la Virgen de Guadalupe, fueron dando pie a iniciar la despedida, dolorosa para los internos, reflexiva para nosotros, ya hemos sido invitados para el próximo año, ilusionados todos por el hecho de volvernos a ver, algunos saldrán porque han cumplido su condena a otros los volveremos a encontrar, para algunos nuestras palabras quedarán marcadas, otros tal vez no las recordarán.
Lo que es un hecho es que para las nueve personas que tuvimos la dicha de participar en este penal durante la Semana Santa, la experiencia será inolvidable, en nuestros ojos estará la mirada tranquila y triste de quienes se animaron a vivir la experiencia del perdón. En nuestro corazón estará ese amor compartido de Jesús mismo: “Porque estuve preso y me visitaste”.
Gracias Señor, escuchaste nuestra oración, esa que el sábado en la misa de envío hicimos al cantarte “Llévame dónde los hombres necesiten tus palabras, necesiten mis ganas de vivir”. Les hemos dejado esperanza, nos llevamos amor. Les hemos dejado amor, nos vamos esperanzados.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Chelo
Revista La Salle en México, Abr 2008, p. 27
Revista La Salle en México, Jun 2009, p. 20 a 22
VOLUNTARIADO EL SALTO 2009 EXPERIENCIA DE MISIONES.
E l S a l t o 2 0 0 9
Experiencia de Misiones
Ya esperándonos, los guardias del CEDIRESO de El Salto, Dgo, ya sabían de nuestra llegada, no sé bien a bien si se les había avisado con antelación o si ya se hizo una costumbre que un grupo de lasallistas vayamos durante la Semana Santa.
La cancha de básquetbol donde, comúnmente se ha utilizado como aula para compartir con los internos de ese centro penitenciario, ahora lucía distinta, tres lonas que en algún momento fueron propaganda de algún partido político la arropaban, mismas que a todos nos protegerían del sol y harían que estuviéramos más cómodos.
A las casi nueve y media de la mañana del lunes Santo, dábamos inicio al taller de “Autoestima y Comunicación”; previamente nos habíamos preparado dos voluntarios, cuatro exvoluntarios, un maestro de inglés del CIZ, una invitada especial, misionera de mucho tiempo y yo, que les escribo. Habíamos hecho con el Hermano Pancho un repaso general al material que este año llevábamos a los internos; otros años habíamos hablado de perdón y reconciliación. En esta ocasión, como complemento, y para hablar de algo distinto, estaríamos platicando de eso que nos hace sentir mejor como personas: la autoestima y de algunas herramientas para relacionarnos mejor, para comunicarnos mejor.
Encontramos menos internos, no sabemos por qué este año había menos. En principio es una buena noticia, las cárceles cada vez deberían estar más vacías, pero siempre entra la duda, será que trasladaron a varios a otros penales, o será que la impunidad sigue adueñándose de nuestra sociedad y están en los centros penitenciarios quienes no deberían estar y andan libres quienes tendrían que estar purgando una pena. Pero eso, por el momento no nos correspondía a nosotros juzgarlo, estábamos allí para intentar llevar un mensaje que motive a los internos a ser mejores personas, estábamos sí, para llevar esperanza.
Cuatro equipos que se hicieron de manera voluntaria, dos facilitadores por grupo que, más que impartirles un curso, iban con el corazón ilusionado a llevar la “Buena Nueva”; la forma no importaba tanto, el material preparado serviría de pretexto para iniciar un diálogo, para invitarles a explorar dentro de sí, para decirles a todos y cada uno de los participantes: “Dios nos ama”.
Los voluntarios Carlos y Abelardo, los exvoluntarios Gerardo, Liz, Pala, Licho, Ximena, misionera de mucho tiempo atrás, Oscar, el maestro del CIZ y yo, iniciábamos una nueva aventura, deseando con todo nuestro ser que, la de esta semana, fuera una experiencia única, que las idas de las Semanas Santas anteriores no convirtieran en rutina el anhelo de vivir de manera diferente estos días Santos.
La autoestima es amarme; ¿cómo construyo una autoestima alta?, ¿cómo me doy cuenta que tengo autoestima baja? fueron los puntos que se trataron el primer día de actividades. Mucha apertura, mucha participación de parte de los internos nos motivaron a seguir con mucho empeño los siguientes días.
¿Quién soy yo? Descubrir las maravillas que hay en cada uno de nosotros, reconocerse como personas valiosas, fueron las reflexiones del segundo día. El ánimo de los participantes seguía en ascenso y, quienes tratábamos de dejarles algo, también estábamos contentos. El objetivo se estaba logrando: hacerles ver a los internos del CEDIRESO de El Salto, Dgo. que son personas dignas.
El miércoles se volvió un poco complicado, al intentar hablarles sobre la expresión de sentimientos. Es un tema delicado para todos, pero más para unas personas, como ellos, que no tienen tanta posibilidad de manifestar lo que sienten. “Si les digo que estoy triste, se van a burlar de mi”, “Si les digo que tengo miedo, se pueden aprovechar de mí”, fueron comentarios que se escucharon en todos los equipos; se vuelven vulnerables, claro, de ahí que la insistencia fue: todos tenemos sentimientos, todos, en algún momento, podemos sentir miedo, coraje, tristeza, alegría; los sentimientos en sí no son ni buenos, ni malos, llegan a nosotros y ya, lo que en todo caso es positivo o negativo es lo que hacemos con ellos.
Al parecer no muy convencidos, pero, por lo menos se quedaron con la invitación a meditar sobre la manera de cómo se expresan los sentimientos y las emociones, cerramos el día compartiéndoles un método que ha sido aplicado en prisiones de Estados Unidos: Técnica de Liberación de Emociones. No incrédulos, más bien como un regalo recibieron esta fácil manera que les puede ayudar a sentirse mejor.
El jueves Santo fue un día muy especial: todos los jueves hay visita familiar y en Navidad y Semana Santa cobra especial importancia dicha visita pues pasar en familia estas fechas hace una gran diferencia; por desgracia no todos los internos tienen visita, así que se respiraba inquietud en el ambiente. Los que iban a recibir a sus familias, porque las iban a recibir, los que no, porque no, pero lo que era un hecho es que estaban distraídos, con cierta pesadumbre que se reflejaba en sus ojos.
El tema del día fue la amistad, las relaciones con los demás, cómo comunicarme mejor, reconocer quiénes se han involucrado en mi vida. Fue difícil atraer la atención de los cuarenta internos que participaban en el taller, sin embargo, siempre queda la certeza de que algo se llevan, además, desde luego, de algún material escrito que después pueden repasar; sabemos, porque nos lo comentan, que allá en la intimidad de sus celdas, repasan esas lecturas que se les han compartido.
La Ceremonia del Lavatorio de pies estuvo presidida por nuestro pastoralista, el voluntario Aby, ayudado por los mismos internos, fue contagiando de calma y ternura el espacio, uno por uno, a los doce internos que participaron como apóstoles, les fue lavando los pies. Antes, un mensaje de esperanza hizo que quienes vivimos ese momento de celebración nos quedáramos con el alma regocijada, sabiendo que Dios nos ama, nos ama hasta el extremo.
Como si la ceremonia y todo lo vivido el Jueves Santo hubieran sido una vitamina para todos, el Viernes Santo lo iniciamos con mucho ánimo; todos los que facilitábamos el taller y los internos participantes teníamos una actitud renovada, como con más ganas de seguir aprendiendo, de seguir conviviendo, de seguir creciendo. La conmemoración de la muerte del Señor Jesús estaba sirviendo de motivación a quiénes cargan una cruz pesada, a quiénes están privados de la libertad. Quienes los acompañábamos nos solidarizamos y vivimos con intensidad cada minutito de este día tan especial.
Además, teníamos la visita del Hermano Pancho y de Mache, pues toda la semana habían estado preguntado por “Panchhhito”, así que se llenaron de gozo a la hora que lo vieron. Llegó como siempre, con su sonrisa cálida, con su saludo amable, con ese apretón de manos tan peculiar en él, con los pulgares viendo hacía arriba “Yo la hago, tú la haces, con el de Arriba mejor la hacemos”. La presencia de Pancho y de Marcela, quién había participado la Semana Santa pasada, hicieron que la mañana fuera distinta.
Logros, habilidades, cualidades. Era el momento de destacar lo que son y lo que han hecho, por lo que, muy motivados iniciamos la ceremonia del viernes Santo. Escuchar la Pasión de Jesús, Adorar la Cruz, recibir la Comunión y, al final la entrega de una pequeña cruz que los facilitadotes iban imponiendo a cada uno de los internos, a la manera como se les entregan a los misioneros en la Misa de envío: “Cristo cuenta contigo y yo cuento con el Señor”, fueron momentos y elementos que harán recordarles esta Ceremonia de Viernes Santo por mucho tiempo. Una pequeña medallita de la Virgen María que, al tiempo en que la iban recibiendo se les invitaba a rezar el Ave María, invitaron a continuar el día en actitud de oración y en espera de la gran fiesta: La Pascua.
Todo inicio tiene un fin. Envueltos en el gozo pero, también en la nostalgia, con ese aroma que se respira en las despedidas, el sábado había llegado y con él, el final del curso, el final de la visita; la Semana Santa llegaba a su término. La despedida, los abrazos, la proyección de una película, la ceremonia de clausura y, desde luego, la vivencia de la Pascua.
La luz triunfaba sobre las tinieblas. “Alégrense por fin los coros de los ángeles”, “Feliz la culpa que mereció tal Redentor”, cantaba el Pregón Pascual y, junto con él la invitación a darle un sentido a la vida. Cada uno de los presentes reflexionamos con devoción el momento.
A vivir la libertad interior fue la invitación final, a gozar la presencia del Espíritu, dejando los miedos, viviendo la Gloria.
Una vez más nuestra misión se cumplió: vivir el camino a la Pascua con los internos del CEDIRESO de El Salto, Durango de una manera distinta, invitándolos a dar vida, invitándonos a dar vida.
Feliz Pascua de Resurrección 2009
Gracias Hermano Pancho, por todo y por tanto
Chelo Bañuelos
Revista La Salle en México, Jun 2009, p. 20 a 22
Revista La Salle en México, Feb 2010, p. 11 a 15
RECORDAR EL FUTURO. 50 AÑOS DE EXISTIR COMO DISTRITO. UN BROTE ORIGINAL DE VITALIDAD: EL SALTO.
Celebración del Cincuentenario del Distrito.
Desde los cuatro puntos cardinales fueron llegando los Hermanos a San Juan de los Lagos a la fiesta de la Navidad. Días antes se fueron congregando en tres ciudades de los altos de Jalisco y en Monterrey para pasar la Noche Buena y estar en posibilidad de celebrar el 50 aniversario de nuestro Distrito e iniciar el Retiro Anual.
Celebrar diez lustros, es celebrar la vida, el recuerdo de los forjadores y artífices de esta historia; es rememorar el camino recorrido con sus luces y sombras, es otear en la lontananza del pasado nuestro propio caminar y la presencia del Señor
Hace 50 años el Distrito de “Durango”, México Norte nace a los pies de la Morena del Tepeyac, Nuestra Señora de Guadalupe y bajo su maternal mirada y su protección amorosa pone su caminar; hoy a 50 años ante María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de San Juan, ante la Chaparrita, nos reunimos, como alguien más del Pueblo de Dios, a agradecer al Señor, a través de María su protección y a suplicarle que nos bendiga y nos acompañe en nuestro caminar como Distrito.
Una sencilla, pero a la vez, solemne Eucaristía, rodeados de una multitud de peregrinos que, como símbolo de nuestro propio caminar se acercaron a María para que ella presentara a Jesús sus alegría y penas, logros y oportunidades; fue el marco de nuestra acción de gracias distrital.
Terminada la Santa Misa, en dos autobuses nos trasladamos a la Hacienda de San Felipe, situada entre San Juan de los Lagos y Encarnación de Díaz, Jalisco. En este hermoso lugar fue el momento de encuentro, de fraternos saludos, enmarcados en un agradable lugar, preparado con antelación para recibirnos: Hermanos, Novicios, Prenovicios y Postulantes de ambos Distritos. Poco a poco las mesas se fueron ocupadas por los Hermanos que, espontáneamente, se agruparon más o menos por generaciones, desde los más jóvenes hasta los que ya peinan canas. En cada lugar estaba un regalo de parte del Hermano Visitador, regalo muy original y, a la vez emblemático: un rompecabezas del Santo Fundador o de Nuestra Señora de la Estrella, convirtiéndose en una invitación velada a que formemos en nuestras vidas el seguimiento del Señor al ejemplo de nuestro Santo Fundador y de María Santísima; este regalo se complementó con una caja de ricos chocolates que recibimos de parte del Hermano Visitador.
En un momento especial el Hermano Visitador Luis Arturo Dávila de León saludó a la Comunidad Distrital y ofreció la comida, después se realizó un brindis conjunto con los antiguos Hermanos Visitadores presentes. Después, cada antiguo Hermano Visitador fue brindando; el Hermano José Cervantes brindó por los constructores del Distrito y el camino recorrido, el Hermano Guilebaldo lo hizo, por los jóvenes a quienes acompañó especialmente en su formación y por todos los Hermanos y el Hermano Salvador por los logros alcanzados. Terminando este brindis se procedió a una emblemática fotografía sobre un tractor siendo el conductor el Hermano José, derecho de antigüedad, tractor de paso lento, pero con fuerza ha abierto surcos, sembrado y cosechado en la viña que el Señor nos ha prestado para trabajarla con amor: nuestros colegios, alumnos, profesores y padres de familia…
Cuatro visitadores y cuatro épocas del Distrito. Con el Hermano José fueron cambios, retos, tiempos nuevos después del Capítulo General 1966-67; en busca de una estabilidad y con una reorientación al servicio del pobre y el espíritu misionero fueron los tiempos del Hermano Guilebaldo; el desarrollo de la educación superior el tiempo del Hermano Salvador y el Hermano Luis Arturo nuevo guía con retos y planteamientos nuevos.
Se sirvió una rica comida mexicana en forma de bufete, se conversó en forma fraterna de vivencias pasadas y de planes futuros siendo un momento de gran fraternidad.
Terminada la comida, vino la partida del pastel del aniversario, realizada por el grupo de Hermanos que vivimos la división del Distrito, ya sea como formandos o como Hermanos de comunidad.
Con la fotografía de todos los Hermanos, Novicios, Prenovicios y Postulantes se concluyó con esta parte del festejo
En la casa Juan Pablo II, reunidos en el gran salón de conferencias, el Hermano Visitador Luis Arturo dio, con palabras sabia y elocuente el inicio a la remembranza de tiempos idos y, a la vez, prospectivas de futuro.
Se presentó una serie de videos sobre la historia de nuestro Distrito, en los primeros tiempos, después fueron presentadas etapas más recientes y se concluyó con la presentación de actividades distritales, tanto de las comisiones como del trabajo vocacional.
Tuvimos el honor de que presidieran esta reunión el Hermano Jorge Gallardo de Alba, Consejero General, el Hermano Visitador Luis Arturo Dávila, el Hermano Jesús Rubio, Secretario de Formación en el Instituto y el Hno. Gustavo Ramírez Barba, Secretario de Misión Educativa de la RELAL.
En 1960 la edad promedio de los Hermanos era de 31 años, en la actualidad es de 53, las Casas de Formación eran promesa brillante, por el número, aunque no lo fue por la perseverancia; en la actualidad nuestras Casas de Formación son promesa y esperanza de supervivencia, pero el número es exiguo.
Terminó la jornada con una cena fraterna, después de la cual los formandos regresan a Lagos de Moreno con sus formadores y los Hermanos iniciaron su retiro presidido por el Hermano Consejero.
Algunos datos interesantes sobre nuestro Distrito:
Hermanos actuales que en tiempo del nacimiento del Distrito estaban en comunidad:
Salvador Pérez, Pedro Córdoba, José Luis Casillas, José Cervantes, Rubén Sámano. Víctor Parra, Genaro Magallanes, Genaro Velasco, Jorge García, José Aceves, Alfredo Sánchez Francisco Barba, Manuel Padilla, Juan Fernández Eguía, Ramiro Montaño, Ernesto Saucedo, Juan Estudillo, Enrique Vargas, Juan José Martín del Campo.
Eran miembros de las Casas de Formación: Salvador Valle, Lorenzo González K, Alejandro Bünson, David Macías, José Asunción Pérez, Benjamin Carabez, Francisco Hernández, Zermeño, Enrique González, Antonio Sánchez, Juan Ignacio Alba, Roberto Coronado; y los tres últimos Hermanos ya difuntos: Pedro Camino, Manuel Marroquín, y Marcelino Jiménez.
Hermanos que se incorporan al Distrito estando en Santo Domingo y serán parte del mismo: GABRIEL SARRALDE, MAURILIO BARRIGA y, actualmente difuntos, JOSÉ GUADALUPE SÁNCHEZ y BENILDO JUSTINO.
Desde la división del Distrito estos son los números: de la división del Distrito a la actualidad han muerto 38 hermanos fundadores del Distrito 32 hermanos permanecemos con vida, 29 Hermanos de comunidad se retiraron; en las Casas de Formación la perseverancia fue muy escasa.
H. Juan Ignacio Alba Ornelas
Revista La Salle en México, Feb 2010, p. 11 a 15
Revista La Salle en México, Feb 2013, p. 30 a 32
MEDITACIONES DE UN VOLUNTARIO LASALLISTA MISIONERO - GENERACIÓN 18 - 2012-2013
Meditaciones de un Voluntario Lasallista Misionero
Generación 18
2012 – 2013
Tal vez algún hermano, exvoluntario, maestro o incluso algún alumno de las escuelas lasallistas, leerán este escrito y podrían pensar tanto de la palabra ‘‘Voluntario’’. Los invito a pensar un momento en ¿qué significado tiene para ti, que leerás esto, dicha palabra?
El caso aquí es que hacer las cosas por voluntad es un gran valor y más si es que se viven por Cristo, aun así, aceptar la voluntad del Padre en TODO, para cada quien, no es cosa de todos; por ahí existe el dicho de ‘muchos son los llamados y pocos los elegidos’, frase muy trillada pero muy cierta, dentro del entorno de las obras lasallistas.
Tras más de 30 años de misiones en la Sierra de Durango, podemos expresar y autorizar que la presencia del Señor, del Santo Fundador y de su Obra, ha sido manifiesta en ‘La Victoria’, como es conocida por las grandes personas que, a lo largo de tanto tiempo han acogido el amor de Jesús, enviando misioneros año tras año, viviendo inigualables experiencias y razones de vida.
El Centro Cultural y Social ‘‘La Victoria’’ tiene una gran cualidad, muy especial, que a muchos jóvenes lasallistas y no lasallistas hace soñar, que es la de juntar grupos numerosos de muchachos desconocidos, en un momento, pero que pronto se sienten hermanos… que cuentan con esa locura que Dios mismo les ha brindado para entenderlo y poder llevarlo hasta los rincones más olvidados por los mismos hombres. Lo particular de esto es que si nos preguntaran a los exvoluntarios, hermanos o voluntarios que han pasado por esta obra, algo sobre qué es lo que distingue este lugar, me imagino que la respuesta sería: la gran cantidad de familias de desconocidos que se han ido formando tras 18 años de luz, con una gran fraternidad, amor y, por supuesto, servicio.
Si alguna vez perteneciste a un grupo juvenil o movimiento lasallista, creo que nos vamos entendiendo. Y si vives esto, te invito a que te metas a este escrito. Si dentro de los muchos o pocos años de tu vida te preocupaste por cada rostro, con ojos de anhelo, que veías al pasar la calle, o incluso esos mismos rostros que ves todos los días, con ganas de vivir conforme al gran mensaje de Jesús, que ni tú mismo terminabas de comprender, no te asustes, es la misma señal de Jesús que te pide a gritos tu atención.
Muchos podrán narrar el día, ya como misionero de tu colegio, en que visitaste el Salto, Durango y viviste la emoción de una Misa de envío o de clausura, ¡ah! y viste un grupo de jóvenes con chalecos coloridos dándote indicaciones de orden, pero con la misma hambre que tú de gritar juntos por toda la Sierra que ¡Cristo Vive! o que ¡Cristo cuenta contigo! y decir... ¡Y yo con Él! y al regreso de tu misión decir: ¡Yo quiero vivir lo mismo que ellos hacen! Así pensamos muchos de los cerca de 400 que hemos pasado por las obras de Voluntariado de La Salle en México Norte.
Pero aun con eso y otras cosas más, servir significa mucho más que sólo vivir siendo un voluntario para los demás. Por ahí existe la frase de ‘‘Voluntario por siempre’’, ya que el mismo Señor te invita a ser voluntario de su amor, de por vida, sin necesidad de volar o huír de tu casa; esta obra no es para escapar de tu realidad ni de la del mundo, sino para participar en ella y hacer un pequeño cambio. ‘‘Gente pequeña, en un lugar pequeño, haciendo cosas pequeñas... están cambiando al mundo’’. Y, trascendentalmente, como voluntario y misionero, cambia tu vida; esto es para aquél que no teme a la voz del Señor, aunque por acá, constantemente te habla, y a gritos, que vayas con Él, y al contrario, no temes a la frase trillada de ‘‘Perder el tiempo con Él’’.
Pero en verdad ¿Qué es ser un voluntario?
Ser voluntario es entregar tu tiempo, defectos, comodidades, dones, en fin todo lo que el Señor te ha dado. Pero, realmente no para el que te necesita, sino para que ese necesitado en cualquier momento te sorprenda a través de su mirada, que puede ser la de cualquiera, para encontrar a través de él el amor de Cristo.
En este lugar que, tras tantas misiones recorridas, y en el presente año seis, vivirás tantas cosas que sólo en la comunidad lasallista podrías presumir, tienen un toque distinto a las del núcleo familiar o de amistad. Sería un error que te contáramos lo vivido; cada año, cada generación tiene su toque especial.
Inesperadamente, cada mañana, escucharás un toque de campana que te hará salir tan rápido como puedas de la cama y darte un baño, porque tienes que ir a reportarte con el Señor, a primera hora, y así darle fruto a tu día y rendirte totalmente a sus exigencias y, vaya, que es duro.
La oración de la mañana es una oportunidad enorme para reflexionar al comenzar el día, y que te dará armas para sacarlo adelante, incluyendo todo: tu trabajo, tu misión, tus proyectos, planes... y, hasta te quedará tiempo para disfrutar cada detalle y peculiaridad de los miembros de tu nueva comunidad. Momentos que toman tanto valor con la ayuda de una oración, una reflexión, una frase, lectura, etc., el principal fin es Cristo, a quien amas.
Pero como todo momento de razón y reflexión es benéfico y te da fuerzas para seguir, necesitas ese pan de cada día, incontable en desayunos, comidas, cenas, acompañados de un sinnúmero de sucesos por platicar.
Y aunque toda labor es por servir, necesitas, aparte de tu Señor, la ayuda de un buen guía que, como dice el Hno. Guillermo González, te desconecte de lo que has dejado en tu paso anterior y te conecte a vivir el presente de tu comunidad y que, además, alimente tu espíritu lasallista, apostólico y vivencial. Por supuesto un Hermano de La Salle.
No me dejarán mentir, cuántas veces no llegábamos a aborrecer la formación de valores, como alumnos en los Colegios porque ¿Qué interés tiene para mí eso?, pues aquí se volverá vital para tu estancia en ‘La Victoria’, ya que sin ello no es fácil comprender este camino que vas recorriendo.
La música no puede faltar, convertirás tus momentos libres en diversión para tu mente, garganta y cómo no, corazón. Y te aseguro que un instrumento aprenderás a tocar o descubrirás que eres bueno y lo haces bien.
Estando acá la presencia de Dios en la naturaleza es esencial: caminos y montañas con sed de mostrarles tu cariño y lo agradecido que estás con el Señor por tanto que nos da. Es vital que lo busques ahí y no sólo eso, ¡LO ENCUENTRES! hasta en el frío y la lluvia.
Aquí todo desorden está bien organizado, te explico, porque, si un plato, un cuarto limpio o una cama, un armario organizado, no son lo tuyo, no te preocupes aquí eso se da por añadidura.
No te olvidarás de dar gracias a Jesús por lo que te da y lo que te presenta en el día, por fijarse en ti a cada mañana por acá, acudirás a su templo , tu casa de día y noche, una de las grandes fortunas de tu casa y tu Voluntariado es vivir junto a Jesús 24 horas, los 7 días de la semana.
Y, al final de la jornada... te regalará un último momento, antes de dormir, para que recuerdes todo lo hecho y ocurrido en el día, o lo que has dejado de hacer. Algunos días te tocará a ti, a otro, a los hermanos, pero todos participamos de tu oración personal, así que el ser un guía espiritual para tu comunidad es otra riqueza del lugar... En fin, con tu corazón hablas lo que con tu fe profesas.
Esta experiencia no sólo se basa en lo que ya te mencionamos: los momentos de relajamiento, paseo, convivencia, son de las mejores experiencias que vivirás, paisajes, lugares donde jamás imaginaste estar.
Tu labor de servicio te premiará con llegar a lugares y rincones de la sierra, donde descubrirás miradas, sentimientos, costumbres y, principalmente, que Jesús vive ahí, donde nadie ve. Convivir ante el desconocido que simplemente te abre su puerta, no de madera, si no la de su corazón, dando aquel pedestal que sin merecer muchas veces obtienes, pero es ahí donde el Señor te demuestra cuán importante eres para su amor y vez por qué te eligió para la obra de San Juan Bautista De la Salle.
La mejor riqueza y principal tarea de ser un voluntario es que, al salir y convivir con tu comunidad, la gente de la sierra, tu familia y amigos, a lo largo del año, des tu testimonio vivo y no sólo durante los meses de estancia por acá y que entregues lo que Jesús, un día, fue a poner sobre ti.
Al final, tu único premio será haberte encontrado contigo mismo y con Cristo y, tu único deseo será volver a pisar este lugar, año tras año.
Tu hermano:
César y la Comunidad del Centro Cultural y Social ‘La Victoria’.
Revista La Salle en México, Feb 2013, p. 30 a 32
Revista La Salle en México, May 2013, p. 25
MISIÓN DE SEMANA SANTA
¿IDEAL PARA EL DISCERNIMIENTO VOCACIONAL?
Misión de Semana Santa ¿ideal para el discernimiento vocacional?
La misión de Semana Santa ha quedado atrás, tal vez una nueva comunidad o la misma del año pasado, nueva “frate” y nuevas anécdotas para contar. Pero la semana ya pasó. Me queda claro que nuestras misiones son un momento para acercar a nuestros jóvenes a un México humilde y moverlos al servicio, además de tener momentos para discernir sobre su vocación. Pero como dicen algunos Hermanos “Las misiones son más para los jóvenes que para la gente del pueblo”, pareciera que el pueblo es sólo un medio para desarrollar una fuerte actividad para los mismos misioneros, siendo el fin de la misión los mismos misioneros. Entonces ¿la misión será tan buena actividad para el discernimiento vocacional lasallista?
Es en este punto que me pregunto si podríamos realizar nuevas actividades durante la Semana Santa que permitan un momento de oración y discernimiento vocacional. La página web del Instituto comenta que el inicio del proceso “se realiza normalmente a través de una serie de entrevistas personales y de reuniones de grupo, con visitas a la comunidad de los Hermanos de la localidad y con la participación en apostolados educativos”. Es en estos apostolados educativos donde tenemos posibilidad de generar nuevos espacios para el discernimiento, la oración, el servicio y la vivencia de la comunidad.
Aprovechando que algunos grupos apostólicos tienen un servicio catequético los sábados, se podrían realizar campamentos de Semana Santa con los mismos niños de la colonia. Tal vez no tendría la aventura de ir a un pueblo lejano, pero se pueden realizar actividades en torno a la Semana Santa para niños que posiblemente no saldrán de vacaciones. De esta forma nuestros alumnos se acercarán más a la realidad de los niños de su ciudad y en otro momento tener reflexión en torno a la vocación o el servicio educativo y su efecto en la sociedad.
Cuestionar la misión como una actividad nuestra reside en que no tenemos un carisma misionero. Para eso están varias congregaciones varoniles, femeniles y mixtas que se dedican de lleno a esta actividad. Me parece que lo nuestro sería desarrollar una actividad educativa en la cual pudiéramos mostrar nuestra vocación y su valor dentro de la Iglesia y la sociedad. Aunque es necesario preguntarnos: ¿cómo le mostraremos la escuela a un alumno que obviamente no desea estar en ella durante las vacaciones? ¿Cómo llevarlo a conocer un México humilde y la necesidad de la educación? ¿Será acaso necesario revisar nuestras obras, preguntarnos cómo nos acercamos a este México humilde y de qué forma lo acercamos a nuestros alumnos?
Tenemos el reto de conocer y desarrollar más la educación no formal, para poder ofrecer escenarios educativos diferentes a nuestros alumnos, nosotros los expertos en educación; de esta forma nuestros alumnos descubrirán que la educación es un medio para desarrollar “el compromiso por la justicia y la solidaridad, para la edificación de una vida social, económica y política conforme al designio de Dios” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 40). Así conectamos el momento de discernimiento, el contacto con el proceso educativo y la vivencia de la doctrina social de la iglesia, evitando usar a una comunidad para darle un aprendizaje a los jóvenes lasallistas.
Fabián Álvarez Roldán fsc
Revista La Salle en México, May 2013, p. 25
Revista La Salle en México, Feb 2014, p. 17 a 19
ENTRE BARRANCAS.
Los caminos siempre parten de casa, acariciando los 3 mil metros sobre el nivel del mar, cubiertos de neblina, justo antes del amanecer. Los rayos de luz juegan entre los pinos hasta que el sol los envuelve protector. 5, 8 o 14 horas de camino entre paisajes majestuosos a bordo, seguros, del minibús y la mulita. Bosques que abrazan el camino formando túneles verdes, abriendo ventanas que permiten ver las barrancas que se acercan. Ardillas que se asoman sobre el tronco y alguno que otro venado sorprendido. Miradores naturales donde las montañas se prolongan hasta el horizonte y pequeños poblados apenas visibles, destino de nuestras andanzas.
Luego de un sano y reparador almuerzo, seguir el camino serpenteante que se adentra a las barrancas dibujando nuevos paisajes, sorteando continuas caídas de agua, fruto de una temporada de lluvias generosa, que mantiene las cascadas, ríos y lagunas alegres y abundantes. El camino nunca aburre y hasta se vuelve retador para atravesar en espacios angostos a troceros y camiones o tomar curvas en pendiente junto al barranco que no se pueden sortear en un solo movimiento.
Un puñado de casas lanzadas en la ladera, marca el lugar para dejar el primer grupo de misioneros. Pronto llegan señoras con niños ocultos tras la falda, pero con mirada alegre e inquieta. 13 años sin misioneros. A pesar de la intensa labor de los grupos juveniles de El Salto, de los colegios lasallistas, de los voluntarios y otros grupos, aún hay muchas poblaciones y cientos de niños y jóvenes que no han convivido con los misioneros, esos extraños jóvenes que toman horas de camino para convivir con ellos. La sierra de Durango sigue sedienta de Dios y necesitada de cantimploras – bules dirían ellos- vivas que mantengan despierta la esperanza.
Y así van quedando, de cuatro en cuatro, los voluntarios misioneros en los ranchitos. Buscando catequistas, probando ayules, yakas, papaches, guanábanas o pitayas. Visitando las casitas y hospedados con Doña Tere que se ha quedado sola y entretenida limpiando cacahuates; sorteando niños que desde temprano se asoman al cuartito para ver si ya se levantaron. Quieren rondas y juegos y quieren aprender a persignarse.
Unos se han quedado en la parroquia, maravillados por el entusiasmo evangelizador del padre, que también se goza y alimenta de la compañía. Un solo sacerdote reclamado por decenas de poblados a horas de camino.
Con frío y lluvia en las montañas o calor y moscos hambrientos de sangre nueva en las barrancas, es imposible no admirarse y encontrar a Dios en la naturaleza y en la gente sencilla. Es la realidad de más de una misión, dos grupos han quedado en la sierra y tres a 2500m más abajo.
El cuadro es diferente, al despertar, en cada zona, pero el pincel del creador el mismo:
En la cañada, el río caudaloso, armonizando con las aves, invitan a iniciar la mañana, mientras los peñascos, en lo alto de las montañas se pintan de rojo al amanecer y se levanta la neblina del río.
A lo largo del camino las casitas de adobe, bien pintadas, con techo de teja, expiden olor de almuerzo por sus terrazas y el muy antiguo templo blanco de San Juan abre sus puertas de madera.
Un lugar hermoso y bendecido por la naturaleza: árboles frutales, buena siembra, arroyos formando cascadas, un río donde nadan las familias en domingo. Algunos jabalíes se pasean en los patios, amigos de perros e iguanas. En las noches enormes sapos cuidan la entrada de las casas para que no entren alimañas. En lo alto las leyendas salen de las cuevas pintadas.
Arriba, la montaña, huele a pino y el frío cubre el horizonte. Por la mañana el sol derrite la escarcha sobre el campo y madruga el hombre a su trabajo. Las chimeneas humeantes anuncian calor de hogar. De la capilla de madera se asoman los salmos de laudes de misioneros.
Y en todo lugar, entre campesinos, leñadores, mineros o gambusinos, Dios camina por su pueblo y espera ser descubierto por jóvenes misioneros que le invocan por la mañana en la capilla y lo encuentran bajo el sol a medio día: recostado entre las piedras esperando a que alguien le ayude a levantarse luego de caer a sus 75 años; Cargando un par de baldes de agua subiendo del venero; con su historia de dolor contada en la cocina humeante de casa; en el entusiasmo de Janet porque la gente se acerque al templo; en los brazos de la niña que se abraza a su catequista. Así los voluntarios van cargando su corazón de rostros y comparten la sed de esperanza y fe. Un cuadro que tiene más de esfuerzo que de romanticismo y exige compromiso de por vida.
Los voluntarios no son lo mejor de nuestros colegios o grupos, pero sí son muestra del trabajo pastoral entre los jóvenes, que egresan de nuestras aulas, hambrientos de Dios.
Voluntariado Lasallista Misionero
Revista La Salle en México, Feb 2014, p. 17 a 19
Revista La Salle en México, Sept 2015, p. 6
INICIANDO NUESTRO CAMINAR EN LA SIERRA DE DURANGO
“Iniciando nuestro caminar en la Sierra de Durango”
Después de haber terminado la comida del día en que ingresamos al Aspirantado, el director, Hno. Silvano, nos comentó sobre el próximo campamento que íbamos a tener, que era al día siguiente, lunes 27 de julio, en Paraíso de la Sierra, en Durango, donde se encuentra una casa de los Hermanos, a la cual le llamamos Parmenia, porque recordamos el retiro del Fundador al Sur de Francia, en Parmenia. Este campamento se hace para estar en comunidad, apartados de todo y poder conocernos para ir empezando nuestro proceso de discernimiento en la búsqueda de nuestra vocación.
Justo cuando llegamos a la casa de retiro empezamos con unas actividades de integración, las cuales nos llevaron a conocer y aprender los nombres de todos los que formaremos la comunidad. Hoy somos 25 aspirantes de los 2 Distritos: México Norte y Antillas-México Sur.
El martes 28 de julio tuvimos paseo para subir una montaña, desde donde observamos una de las mejores vistas de toda la sierra. Ese mismo día tuvimos la primera lección sobre cuáles son las tres dimensiones que viven los Hermanos: misión, comunidad y consagración, y nos explicaron a todos que nuestras actividades siempre nos llevan a alguna de estas 3 dimensiones. Al siguiente, miércoles 29, fue el día en que iniciamos el famoso torneo de fútbol, dividiéndonos en 5 equipos para comenzar la primera ronda de puntos; ya en la noche de ese día tuvimos nuestra fogata en la que contamos historias, tuvimos oración y, después, a descansar para que al siguiente día tomáramos camino al siguiente paseo: los “Túneles de Mexiquillo”, que son una serie de túneles de un viejo ferrocarril, que llevan a una bella cascada. Por la noche de ese día tuvimos tiempo de ver la película “Lección de honor”, la cual nos enseñó que ser maestro afecta a tus alumnos más de lo que crees y que eres un ejemplo a seguir. El siguiente paseo fue a un criadero de truchas y a un pueblo llamado 1010, que tiene una cascada muy bella, luego continuamos con el torneo de básquetbol, para ver quiénes se iban a la semifinal. Ya el sábado 1° tuvimos paseo a Villas del Oeste, Durango, que es un lugar donde se han filmado varias películas de vaqueros , también fuimos al cine en comunidad. El domingo 2 fuimos a la misa de inicio de los voluntarios en “El Salto”, donde nos encontramos con algunos Hermanos de diferentes comunidades ; continuamos con los torneos de básquet y fútbol para poder aprender a trabajar en equipo. El lunes 3 tuvimos una caminata más larga que las anteriores, que fue a “Río catedral”, llamado así porque tiene una montaña en forma de iglesia; ahí todos tomamos un baño en el río y luego comimos. El martes 4 tuvimos la gran final del torneo de fútbol y, además, vimos otra película: la vida de San Juan Pablo II.
El miércoles 5 tuvimos el juego de buscar la pista, que consiste en seguir distintas bases para llegar a un fin; fueron varios equipos y al final, el que hizo menos tiempo fue el ganador. El jueves 6, nuestro último día de campamento, tuvimos la final del torneo de basquetbol y la presentación de todas las obras que estuvimos haciendo en las dos semanas: unos pintaron, otros hicieron figuras tallando jabón o madera, también tuvimos nuestro tiempo de desierto en el que oramos y reflexionamos en todo lo que habíamos hecho en ese tiempo y terminamos de contar nuestras historias vocacionales y, para terminar con broche de oro tuvimos una carne asada. El viernes 7 nos levantamos muy temprano para limpiar a fondo toda la casa y que quedara impecable para la llegada de los niños de Casa Hogar y a las 9:30 tomamos camino de regreso a casa, “El Aspirantado” y comenzar con nuestras actividades en esta casa de formación.
Atte: Andrés Burrola Suárez (Aspirante de México Norte) y
Luis David Valadez Guzmán (Aspirante de Antillas – México Sur)
Revista La Salle en México, May 2017, p. 42
MISIONES LASALLISTAS EN FAMILIA
Vivir en familia, hacer familia y ser familia.
Mi nombre es Jorge Peña y actualmente soy parte del voluntariado lasallista misionero y aquí les contaré una de mis lecciones de vida que he podido vivir.
Una de las situaciones que tuve que afrontar en este primer semestre del voluntariado fue separarme de mí familia. No sabía cómo sería. ¿Qué se suponía que debía de hacer?
Lo primero fue aceptarlo y descubrir que a mi alrededor había más personas, que como yo, habían decidido ingresar, sin importar lo demás.
Aprendí que lo más importante es vivir en familia pues ya no vez a los demás como extraños, lejanos, ausentes, sino que tu relación con ellos es cercana, amena y divertida.
Vivir en familia implica aceptar a todos y quererlos por igual, preocuparte por sus preocupaciones y, sobre todo, ocuparte en ellas y ayudarlos.
Así es como defino yo el vivir en familia. Sigue el hacer familia que es todavía más profundo e interesante.
Hacer familia en donde estés, en la casa, en misiones, en un paseo. Hacer familia es involucrarse más y poder llegar a un conocimiento pleno de las personas.
Creo que una de las mayores lecciones que he recibido fue:
“En El Zapote, cuando una familia que vivía a más de 40 minutos -a pie- de la capilla, nos invitó a comer después de haberlos visitado un día.
En su humilde hogar, que contenía dos camas dobles, un calentón en una esquina y en la otra una mesita a punto de caer.
Ahí vi lo que es la esencia de una verdadera familia, que lo que los unía no eran las cosas sino que eran los corazones, el amor, el cariño que se tenían. Todos se amaban y eran felices.
En esa familia vi el reflejo de Dios, que quiere de nosotros nuestra inocencia y pureza para aceptar lo que él nos manda.
Esa familia no poseía nada de lujos, apenas tenían unas pocas calabazas para comer y frijol con maíz, que ellos habían sembrado y cosechado.
A pesar de no tener nada, lo poseían todo, pues eran dueños de algo más importante que es “la familia”.
El hacer familia es en el lugar en donde estés, con la gente con la que estés, tratarlos igual que a tu familia.
En la casa sucede que hay ocasiones en las que una persona está muy preocupada, o tiene muchos pendientes y llega alguien y deja de hacer lo suyo para ayudarle a su hermano.
Esa es la esencia de hacer familia, algo que en la casa se da. Más por gusto de ayudar que por otra cosa.
En estos tiempos en los que la familia cada vez se aleja y se separa por diferentes circunstancias, yo he podido re-encontrar el valor de la familia, que lo tenía un poco extraviado.
En lo personal, yo no le daba el lugar que se merece y no apreciaba mucho los gestos cariñosos de mis padres para conmigo. Ahora, gracias a Dios, ¡ya estoy listo hasta para cocinarles!
La familia, que es el tema pastoral de la prelatura en la que estamos ayudando un año de voluntarios, creo que recobra el sentido y valor cuando a donde vamos hacemos familia.
Familia no significa estar siempre juntos y no tener problemas, significa interesarse por el otro y amarlo sin importar lo que el piense.
Yo creo que Dios nos da lo necesario, pero es difícil alejarte de tu familia.
Me doy cuenta del mal hijo que soy; no siempre valoro todos los esfuerzos de mis papás, ni siquiera valoraba tanto el tiempo con ellos, un abrazo era tan rutinario, pero Dios me ha concedido darme cuenta. Y tengo muchas cosas en que trabajar, debo de ser una mejor persona y es una de las mejores lecciones de vida que he podido aprender en este tiempo. Y aunque sólo aprendiese esta, estoy agradecido con Dios porque me lo hizo saber a buen tiempo.
Y tal vez ahorita ya no tengo lo mismo que cuando empecé, pero Dios es el que controla todo y María me da un sentido de vida muy hermoso. Estar solo es estar más abierto a la compañía de ellos.
Y lo último es el ser familia, pero, ¿qué es eso?
Ser familia es sentirte parte de alguien, cercano, y en el mundo todos lo somos, pero no todos lo sabemos. Todos, hijos de un mismo Padre, somos familia, pero no nos comportamos así.
Dicen que no hay familia perfecta, pero yo creo que siempre se puede mejorar.
Ser familia es sentirte unido a cualquier persona que veas y tratarlo como se merece.
Ser familia es estar unido a los demás, pues siendo familia, al lugar a donde vayas vas a hacer familia con esas personas y así podrás vivir en familia.
En este tiempo hay que recapacitar en cómo es nuestra relación con nuestra familia, y cómo podemos hacer estas tres verdades de vida:
Vivir en familia, hacer familia y ser familia.
Jorge Peña
Revista La Salle en México, May 2017, p. 42
RESEÑA DEL 25 ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DE LOS HH.
A EL SALTO P.N., DGO.
1992-2017
02 de Septiembre de 2017
SIGNIFICADO DEL 25° ANIVERSARIO.
Parecía un día ordinario y lo era, pues salió el sol como todas las mañanas y nos dirigimos a la capilla a orar. Aquí empieza la diferencia: ¿Qué nos hace reflexionar este día acerca de la presencia de los Hermanos Lasallistas en la Prelatura de El Salto?
-25 años han pasado y se leen en retrospectiva para poder descubrir el hilo conductor de este cuarto de siglo en El Salto. Poco a poco se va decantando el licor de los recuerdos y se ven entrelazados unos acontecimientos detrás de otros, dejando al descubierto la intención de Dios con respecto a la historia del lasallismo en la Sierra de Durango. Ahí están de testigos nuestros Hermanos Pedro Córdova Concha, Pedro Vela Rodríguez, Maurilio Barriga Gaona, Ramiro Montaño y Pancho Barba Arámbula. Asimismo, recordamos al Sr. Cura Don José Anaya y sus gestos llenos de significado: colocar la imagen del Fundador en la casa destinada a recibir a los Hermanos y su frase más famosa: “si el padre ya está aquí, los hijos pronto vendrán”.
Los primeros intentos de inserción de la Comunidad fundadora en la Prelatura, se dieron colaborando en la formación de los seminaristas y la realización de cursos para catequistas, cuyos frutos aún se ven en muchos pueblos de la Sierra.
El tiempo se encargó de revelar nuevos caminos para la Comunidad lasallista, con personajes muy carismáticos, como Lorenzo González Kipper y Pancho Hernández Zermeño. Con ellos se fraguaron proyectos nuevos: las Misiones de Semana Santa y el Voluntariado misionero lasallista. Ambos proyectos ahora bien consolidados, gracias al apoyo incondicional de nuestro Distrito Lasallista de México Norte, tanto en la autentificación de la obra, como en el sustento económico necesario.
A la sombra de los grandes pinos de la Sierra, hicieron su labor discreta y callada, aunque no menos importante, Hermanos de la talla de Guillermo González Villanueva, Domingo de Alba Suárez, Gabriel Sarralde Huitrón, Ignacio Benítez de la Mora, Carlos Martínez Aguado, Daniel Novelo Huerta.
Dios que obra con suavidad y no fuerza las situaciones, nos fue llevando de un compromiso a otro, de tal manera que, casi sin sentirlo, nos ha colocado en la situación actual, realizando una labor misionera en unión de un grupo numeroso de jóvenes Voluntarios Misioneros Lasallistas. Una misión que no sería posible sin la generosa docilidad al Espíritu que han mostrado todos los Hermanos y seglares que nos han precedido en esta Comunidad lasallista.
Palabras más, palabras menos, pero sobre todo palabras más, fue lo que el Hno. Lorenzo comunicó en su charla mañanera, a los Hermanos, los Voluntarios y los Ex voluntarios asistentes a este evento.
La Misa de acción de gracias fue celebrada en la catedral de El Salto, donde nuestro Obispo Prelado, Don Juan María Huerta Muro, OFM, presidió la ceremonia, acompañado de los sacerdotes: Padre Juan Pablo, Vicario de la Prelatura y párroco de Catedral; Padre Delfino, párroco de Cristo Rey; Padre Misael, Asesor de la Pastoral Juvenil y maestro del Seminario Menor; Padre Santos, párroco de San Francisco de Asís. Todos ellos concelebraron con mucha solemnidad y dieron realce a la conmemoración del cuarto de siglo de la presencia de los Hermanos en la Prelatura de El Salto.
Agradecidos estamos con nuestra Comunidad hermana del Colegio Guadiana-La Salle, que se hizo presente con las Escoltas y la Banda de Guerra, tanto en la Santa Misa, como en la procesión solemne que se hizo desde la Catedral hasta nuestra casa, en La Victoria, llevando la imagen de nuestro Santo Fundador, como lo hicieran los primeros Hermanos hace veinticinco años.
Llegados a nuestra casa y, después de un momento en la capilla, donde tuvimos presentes en nuestras oraciones a los Hermanos que sirvieron en esta Comunidad de El Salto y, que ya volvieron a la Casa del Padre, pasamos al Centro Comunitario donde compartimos el pan y la sal del encuentro con nuestros Hermanos y amigos que tuvieron la amabilidad de acompañarnos en esta celebración. No faltaron las palabras de agradecimiento de nuestro director, Hno. Alejandro Gaxiola Parra, así como el mensaje atinado del Hno. Visitador, Gabriel Alva Villalobos. Todo como preámbulo de los reconocimientos que se entregaron al Sr. Obispo y a los sacerdotes que nos acompañaron, así como a las cocineras, conserjes y a los Hermanos que formaron parte de esta Comunidad en esos 25 años de presencia lasallista en la Prelatura de El Salto.
Así, sencillito, discreto y haciendo un poco de ruido, fue como se desarrolló la celebración del 25° aniversario de la llegada de los Hermanos de las Escuelas Cristianas a esta Sierra de Durango, para servir a la Prelatura de El Salto y, en ella, cumplir en todo la Voluntad de Dios. DOMINE OPUS TUUM.
Hno. Alejandro Gaxiola Parra
Revista La Salle en México, Dic 1999, p. 34 a 37
MISIÓN EN PIEDRA DE LUMBRE.
Llegamos, los Misioneros, un Hermano y seis Voluntarios, después de cinco horas de terrasería y tres de mula. Nos sentimos cansados, pero con el corazón lleno de alegría y entusiasmo.
Desde nuestra primera oración agradecimos al Señor por ser sus elegidos como apóstoles y testigos, por ser sus colaboradores en la construcción de su Reino de amor en esta lejana comunidad.
Sabemos que el Párroco, que nos encomendó este lugar, nos da su confianza y se alegra por nuestra colaboración al dar a conocer y poner en práctica el Plan Parroquial aquí, en Piedra de Lumbre.
Lo que pronto nos impresionó fue el cariño del que fuimos rodeados y la fe de la gente que, a pesar de frecuentes visitas de Testigos de Jehová, se mantienen fieles a Cristo y a su Iglesia.
La gente del pueblo es abierta, hablan y preguntan mucho. Es muy amistosa y hospitalaria. Los jóvenes y los niños son respetuosos. La gente dice que les llevábamos consuelo y alegría. Así también descubrimos nuestra misión: dar sentido, seguridad, gozo.
Pero también notamos, al platicar con la gente, que el pueblo no progresa. Las casas son «igual que siempre han sido»: dos cuartitos, uno para comer, otro para dormir. Y allá afuera una letrina para toda la familia, y en algunas ocasiones para dos familias. El lugar para bañarse se improvisa con un pedazo de lona de hule y a cubetazos. No hay clínica, ni capilla. La cancha de juego está en mal estado. La basura abunda.
La alimentación está basada en frijol, maíz, chile, a veces papa y calabacitas, algún huevo. En fiestas se mata una gallina o en casos muy especiales cerdo o res.
La fe es grande pero la ignorancia religiosa también lo es. Son católicos porque siempre han sido católicos. Y seguro porque el Espíritu Santo ha trabajado en ellos arduamente. Las fiestas religiosas se celebran según sus propias cos tumbres que ellos aprecian mucho. ¿Cuál será el impacto el día en que este pueblo se abra a la cultura de las ciudades?
No existe infraestructura de vida cristiana: ni Ministro de la Eucaristía, ni Catequistas, ni grupos vivos, aunque algu nos hombres dicen que sí asistieron a la Escuela de la Cruz, pero no hay compromiso. Ni siquiera tienen una capilla dónde reunirse a rezar. Ni lugar de reunión y de cultura, fuera de la escuelita oficial que lleva dulcemente su ritmo.
La gente se sabe ignorante y se acepta como cosa. La organización es elemental y el compromiso con el bien común depende de lo que digan las autoridades. La
iniciativa personal es muy limitada. La cultura fuertemente machista.
La gente es dependiente, depende: de las lluvias, del Padre cuando viene (casi nunca), del Gobierno con sus ayudas manipuladoras, de los Misioneros que les damos alegría. Es gente buena, pero atenida, y en buen grado apática.
Entre nuestras principales actividades diarias como misioneros están las visitas a lugares de trabajo, y las visitas familiares.
En ellas nos proponemos:
- Encarnarnos en la realidad, conociendo y viviendo lo duro del trabajo manual y ayudando a las señoras en su quehacer doméstico. Dialogamos sobre sus preocupaciones y anhelos, carencias y necesidades, alegrias y penas.
- Aprovechar, según los casos, para tratar temas sobre derechos humanos, superación personal, estudios de los hijos, cuestiones de alimentación, higiene y salud, y a veces temas de política o y de conciencia electoral, teniendo la precaución de no caer en un proselitismo politico.
- Es el momento privilegiado también para abrir juntos nuestros corazones a Dios. Llevamos la Biblia y buscamos el texto que nos parece iluminar la situación que enfrentamos, o dejamos un poco al azar del Espiritu Santo, el texto que llega y que nos admira cómo tiene resonancia en lo que estamos viviendo. Compartimos lo que viene al caso de lo estudiado en Formación permanente.
- Las visitas familiares son la gran oportunidad para damos cuenta de cuál es la situación de la comunidad y cómo viven las familias. Conocemos más a las personas y logramos su confianza y amistad.
- La gente es muy atenta y cuando llega la hora de comida, siempre nos invitan a comer aunque sean tortillas y frijoles como dicen ellos, pero muy sabrosos. Rezamos juntos, no sólo bendiciendo a Dios por los alimentos, sino también rogándole por las necesidades que hemos detectado en el hogar y en el pueblo. Y eso sí, con gusto o sin él, nos debemos comer todo lo que nos sirven u ofrecen porque la gente es muy sentida e interpreta como desprecio cualquier negativa.
- Buscamos hacer amena la plática durante la comida interesándonos al máximo por la vida, proyectos, sueños de todos los integrantes de la familia, preguntándoles, escuchándolos y animándolos con cariño y de la mejor forma a luchar, a superarse, a lograr metas cada vez más altas y nobles y a comprometerse con el bien común.
Estamos persuadidos de que uno de los as pectos más importantes de nuestra misión en la Sierra es promover y lograr un cambio histórico: impulsar el paso de una sociedad pasiva y dependiente, a una sociedad responsable, participativa y comprometida con la mejoría de la calidad de vida de la población entera. Por las tardes nos abocamos a la consolida ción de grupos de jóvenes.
Algunos días reunión con Catequistas, otros convivimos en el deporte con los jóvenes y, poco a poco, vamos formando grupos con ellos.
Cantos, dinámicas, proyectos sencillos de apoyo de los jóvenes al pueblo, búsqueda de Asesor, van dando cuerpo al Grupo Juvenil.
Hacia las cinco de la tarde nos reunimos con la gente para rezar el Rosario. Juntos vamos descubriendo formas que nos ayudan a renovar el rezo del Rosario y a profundizar en los misterios y en su proyección a nuestra vida.
La Palabra de Dios nos va iluminando.
Capacitamos para su buena lectura y dicción y nos damos tiempo para la participación, los comentarios, las aplicaciones.
Detectamos a las Señoras más responsables y más apreciadas para prepararlas como responsables para presidir el Rosario.
Más tarde es la Celebración de la Palabra.
Formamos equipos de limpieza y arreglo del templo, ejercitamos a jóvenes y adultos para las lecturas, ensayamos y motivamos a todos para cantar junto con el coro, fomentamos la participación en las preces.
Los primeros días un Voluntario preside la Celebración, pero poco a poco vamos involucrando a hombres del pueblo para que se vayan preparando como Ministros de la Eucaristía. Y los invitamos a los Cursos de El Salto. Subrayamos lo más posible los dos polos de la Celebración:
La escucha y meditación de la Palabra de Dios, en la que Él mismo se nos manifiesta y da sentido a lo que vivimos y a lo que estamos llamados y la participación de su "Cuerpo y Sangre» por la que nos integra y solidariza y nos une a su vida, a sus proyectos, a su voluntad y capacidad de construir el Reino del Padre aquí en nuestra tierra.
Al terminar la Celebración nos dividimos en grupos variables: Parejas, Señores, Señoras, Jóvenes, para tratar temas desde la fe en Jesús.
Ellos nos comparten sus vivencias, sus certezas y opciones, sus desconciertos, dudas e inquietudes, sus devociones y prácticas religosas.
Profundizamos juntos nuestra fe, buscamos criterios evangélicos para nuestra vida, nos ejercemos en la oración y descubrimos sentido a la oración litúrgica, a los sacramentos, a las devociones y tradiciones religiosas del pueblo, damos importancia a los temas de la Doctrina Social Católica: participación, responsabilidad política, trabajo, justicia, buen uso de los recursos naturales, paternidad responsable, respeto a la vida, valores ecológicos.
Reflexionamos sobre las ofertas de otras creencias religiosas, sobre las manipulaciones y engaños de patidos políticos y gentes u organizaciones poderosas.
Tomamos conciencia de que somos hijos predilectos de Dios y estamos llamados a participar activamente en el plan de salvación de Jesús.
Nos preocupa formar en las personas una conciencia crítica y cristiana que les ayude a examinar y a valorar tanto su propia vida y cultura como los elementos que les van llegando de la cultura «citadina>>.
Concluimos nuestro día como lo iniciamos, con oración fraterna y lectura espiritual. El Señor es nuestra fuerza, es el sentido de nuestra vida y nuestros mil afanes, preocupaciones y también debilidades, los ponemos gustosos y confiados en sus manos.
Aquí en Piedra de Lumbre considerábamos como muy importante primero la construcción de una Capilla y luego el Centro Comunitario Educativo.
Motivamos a la gente para que empezaran con el Templo. Les aseguramos que les ayudaríamos durante nuestra estancia.
Las Señoras estaban muy animadas, pero decían que dependía de los Señores (como todo en la cultura machista en la que viven), y a los hombres no parecía interesarles. Después de mucho insistir decidimos dejar que ellos hicieran lo que quisieran con respecto a la capilla. Y uno de los últimos días de la misión nos dieron la sorpresa de que los hombres ya habían decidido comprar entre todos una casita abandonada y convertirla en capilla.
Aprendimos una lección: a la gente no nos gusta que nos presionen para hacer lo que nos toca. Preferimos que nos motiven y que nos dejen organizarnos y actuar.
Lo pusimos en práctica con respecto al Centro Comunitario Educativo y tenemos confianza en que también se logrará.
Para concluir, y tomando en cuenta elementos de nuestro Proyecto Comunitario del Voluntariado 1999-2000, durante nuestras misiones queremos y nos proponemos:
- Ser lo más posible promotores y lo menos posible asistencialistas.
- Fomentar y estimular la participación y la responsabilidad de las personas y de los grupos.
- Detectar y capacitar líderes locales que aseguren la mejoría material y espiritual del pueblo.
- Atender prioritariamente la educación de los jóvenes y de los adultos con miras a que sean ellos los que fomenten y se comprometan con la mejoría y la transformación de sus pueblos.
- Dedicar el tiempo necesario para «plantar», dejar lo plantado bajo la responsabilidad de personas concretas y volver luego para seguir capacitando y para asesorar y animar.
- Proponernos que cada una de nuestras misiones signifiquen un paso de mejoría para el pueblo.
Sueño y realidad se van fundiendo en uno y enriqueciendo mutuamente. Hay muchos caminos por recorrer y más todavía por hacer.
El amor, el entusiasmo, el anhelo de servir y el soplo del Espíritu nos van llevando de compromiso en compromiso al estilo de nuestro admirable Padre y Fundador, a quien nos encomendamos y cuyos pasos queremos seguir.
José Ramón Ruiz Lares, Voluntario Lasallista.
Hno. Lorenzo González Kipper.
Revista La Salle en México, Dic 1999, p. 34 a 37
Revista La Salle en México, Jun 2002, p. 22 a 23
MISIONES DE SEMANA SANTA. PASCUA EN SAPIORIZ.
SIERRA DE DURANGO
Por Ma del Consuelo Bañuelos de Flores, asesora de misiones del Instituto Regiomontano.
Como como fondo el cerro del Tacotín (enorme masa de roca que adorna el pueblo), como música ambiental el sonido del agua que lleva el arroyo, las voces de los niños, el canto de cientos de pájaros y hasta el constante “pas, pas” que emite el balón de basquet en la cancha de la a telesecundaria, así viví este año la Pascua, acompañada de diez jóvenes sanos de alma y por lo tanto de cuerpo, en la lejanía de un pueblo olvidado no de Dios, pero si de los gobernantes, a lado de gente maravillosa a la que le sobrepasa ya toda angustia y toda pena y simplemente vive el día de hoy, ayer ya pasó, mañana Dios dirá, hoy bendito mi Dios por lo menos hay frijoles, diría doña Paula, no sé si con resignación o con verdadera tranquilidad, no logro percibir si es que el sufrimiento ya les hizo inmunes a más sufrimiento o si tanto dolor les ha llevado a encontrar la paz.
Es sábado al medio día, recién termina la Misa de Envío, estoy cansada, estoy esperanzada, estoy tensa, con un montón de sentimientos es que me subo al camión «Minas de Bacis», es el letrero que lleva un Mercedes urbano de no sé que modelo, tomo mi lugar y espero a que llegue la hora.
Minutos más tarde se completa el grupo y vamos ya rumbo a Sapioriz. Mucho más animados que yo van los muchachos, ellos no van cansados, ellos sólo van con ilusión, [ese es el deterioro de la vida, ir perdiendo la ilusión, la capacidad de asombro ha menguado, en cuanto el seudo autobús avanza voy sintiendo un aire denso que lo hace caminar en tierra espesa].
Una hora, dos, tres, pasan casi siete y llegamos, el sol se esconde y el cielo de un plumazo se vuelve entre gris y negro. Con mucha más energía que yo, mis compañeros y compañeras de fraternidad inician la labor de instalación, un salón es el dormitorio, mitad para hombres, mitad para mujeres, el otro salón es polivalente: cocina, comedor, sala de trabajo, almacén, sala de juntas todo en un espacio de cuatro por cuatro.
Por fin, después de cenar, llega la hora de la oración, corta muy corta por cierto y finalmente a dormir (tengo sed, mucha sed, pero he reducido el líquido a lo más indispensable, la noche es larga y el baño está lejos).
Llevar como Coordinador al «más tierno del mundo», me llenó de alegría, despertar con una música suavecita y una voz varonil pero dulce que decía- ya es hora, pintaba de otro color el día.
Domingo de Ramos, iniciaba bien a bien la Semana Santa y bien a bien también la misión. Visitas a las familias, invitación a la ceremonia. [Primer choque con la realidad, caminar por espacio de media hora bajo el sol, esperando el abrazo de doña Rosa y encontrar una casa vacia, ¿que pasó con Rosa?, ¿qué pasó con toda la familia?]. Rita y doña Paula listísimas para contarme toda la historia, mataron a un hijo de doña Rosa y otro está en el CERESO, ¿por qué?, ¿cómo?, ¿cuándo?. Tristeza y desesperación viví cuando escuchaba todo aquello, al mismo tiempo que no podía hacer nada más que con los brazos cruzados oir tranquilamente como si se tratara del último capítulo de la radionovela de moda.
El burrito, la bienvenida, el domingo mismo, la gente, todo me hacía ubicar que la Misión tomaba forma, aquí estoy y por algo estoy aquí.
El lunes y el martes santos fueron tan intensos yo creo por las sacudidas que tuve al darme cuenta de la cantidad de jóvenes que injustamente han sido encarcelados, violentados y atropellados en sus derechos humanos, el coraje y la impotencia me fueron ubicando en mi ser y en mi haber, varias veces en el día tuve que repetirme, “aquí estoy y estoy feliz” (no por lo que estaba pasando, sino por recordar que tengo la posibilidad de hacer algo por alguien).
Un hervor empecé a sentir en el pecho, mis compañeros de fraternidad son unos niños hermosos, pero no entienden lo que estoy viviendo (luego en el camión de regreso supe que a otro asesor le pasó lo mismo, cuando me dijo que a la próxima fueran de a dos asesores - pobre, no sabe que conseguir uno se batalla, ahora dos-).
Hablar conmigo misma tanto tiempo y con tantas experiencias sin digerir realmente me estaba causando angustia, por eso el miércoles en la tarde cuando vi que llegaba la camioneta roja y con ella, el "big brother» (Hno. Lalo Garza), Chore y el padre José Luis, vi la luz, esa luz que solo resplandece cuando hay oscuridad, Misa, plática, plática y más plática.
Como había sido mañana de retiro, correspondía a noche de palancas, así que pude saborear las cartas que me ha bían enviado mis hijas, uno que otro amiguito y mi amiga Lucía. Con las pilas cargadas, con la presencia del Hno. Lalo Garza y algunos ronquidos extras causados por la visita, dormí más o menos bien, despertando en un jueves santo diferente, con un Sapioriz en calma después de haber vivido años de tormenta, con una sensación de estar exactamente al dia siguiente de una tromba. Los sobrevivientes o con miedo todavía, también con esperanza.
El jueves en la mañana, preparándome para asistir a mis múltiples invitaciones a comer junto con el Hno. Lalo y con algún otro misionero. Claro después de una larga y profunda charla con mi amigo y Hermano Lalo, partimos primero a la casa de doña Estéfana, luego a la de doña Ana, después a la qude doña Paula y por último a la de la otra Estéfana (la que tiene una úlcera varicosa muy grande).
De las doce alas tres y media duró nuestro recorrido, media hora de camino entre una casa y otra y media hora de visita a cada famila. Tan satisfecha como llena de amor, no recuerdo bien que comí en cada casa, lo que si recuerdo es el cariño que cada una de las señoras y sus familias me regaló.
Mi clase de la tarde fue especialmente profunda. En el pueblo, con nuestras familias, cada una de nosotras celebraremos el amor, dijo dentro de sus conclusiones doña Nena quien junto con su hijita, mi ahijada Rosalina, toda la misión se encargaron de hacerme sentir muy bien.
Por fin llega el jueves en la noche, lavatorio de pies. Jesús mostrándonos su amor, Neto, Roble, Nico llegando a visitarnos me puse feliz cuando vi a Roble [qué maravilla Señor, qué más regalo tan hermoso, darme la oportunidad de estar como pareja trabajando juntos en este proyecto que promete tanto y a tantos).
La adoración al Santísimo, la dinámica de partir el pan, darme cuenta de cuanto me quieren mis compañeros y cuánto los aprecio yo.
Gozo, mucho gozo. Llega por fin la hora de dormir, un cuerno de chivo como canción de cuna (todos los días y todas horas los habitan de Sapioriz y de muchos otros pueblos de la Sierra de Durango tienen que vivir con la zozobra del sonido de las balas, las balas perdidas y las que no lo están porque han enconrtrado el corazón de alguien) con todo y tacatacataca de la ametralladora, estaba tan cansada que a pesar de los ronquidos de nuestros visitantes pude dormir casi bien, era penúltima noche en ese pueblo, tenía dos días completos para hacer lo que no había podido realizar y para deshacer aquello que no me había gustado.
El viernes santo siempre es de por si árido aunque esté lloviendo, por cierto amaneció lloviendo parecía que fuera una tormenta, las pocas gotas de agua que golpeaban la mina del techo así lo hacía parecer, lo que si fue un bochorno a causa de la humedad que no había sentido en toda la semana, la visita se despidió siguió su rumbo a otros pueblitos, acompañarían el Via Crucis y celebrarían la Pascua en otras partes, nosotros con muchas invitaciones a comer con un aire que ya olía a despedida y con el camino mismo de la cruz que siempre año con año me ha impactado más este que de repente empecé a sentir un dolor intenso el vientre y un desgano por la deshidratación por mi misma causada por la razón que ya antes comentaba, no queria ir tanto al baño.
Crucifican a Jesús Salvador nuestro misionero y yo caigo rendida en una banca, entendí un poco más el dolor físico que debió haber tenido Jesús, aunque mío seguramente en una milésima parte.
Con esa sensación que siempre tengo de desolación los viernes santos al pardear la tarde, esperé a que llegara la noche y pués de un baño en la regadera improvisada de la casa de Clara, pude ver al mundo de una forma más clara.
La oración, la dinámica y hasta la misma hora de dormir ya sonaban a un adiós. Era la última noche de todos juntos como y fraternidad, Chago, Chuch, Migas, Mike, Hans, Claudia, Martha, Denisse, Vero, Laura y yo ya jamás volveríamos al pasar juntos una noche en Sapioriz, lo sabíamos desde el principio pero la hora había llegado, la despedida se pasó de largo, nadie tocó el tema y entre ataques de risa, dormimos y despertamos justo el sábado santo dispuestos a celebrar la Pascua.
Es nuestro último día, raza, comentó el Coordinador al terminar la oración en el arroyo mágico, a dar todo por el todo.
Y así fue, con todo y nostalgia, todos cumplimos nuestro cometido, dar el todo por el todo. Comidas, mi comadre Nena, mi ahijada Rosalina, los niños que no dejaban de a jugar al básquet, en que le ayudo, visitas y más visitas para a despedirse, por fin llega la hora de la celebración, a unos casi treinta y cinco grados con una fogata gigante que iniciaría el fuego nuevo, un viento que no se calmaba, un cirio que no prendía, un pregón pascual sin melodía, gente, mucha gente, un pueblo que no quiere que nos vayamos, unos misioneros con sentimientos encontrados, todos ya quieren regresar a sus casas con los suyos, todos queremos quedarnos a recibir y dar luz. Al final de la celebración, todos cantamos al pueblo, todo el pueblo lloró - yo los ví -, todos los misioneros lloramos también, yo los vi.
Era la o cúspide de la Misión. DIOS NOS AMA A TODOS Y QUIERE QUE SEAMOS FELICES.
La fiesta popular fue popular pero no con aire de fiesta, los rostros de todos tenían nostalgia y tristeza a pesar de la alegría.
Muchas gracias Sanioriz. Viva Sapioriz, Dios nos ama Sapioriz, con esas frases los misioneros concluimos la Misión. Ya los abrazos de despedida, las maletas al camión, las manos que decían adiós fueron mera rutina, el corazón ya estaba marcado, una parte del nuestro se quedaba ahí en ese pueblo escondido entre los misterios de la sierra. Una parte del corazón de cada uno de los habitantes del lugar se venía con nosotros al trajín de la ciudad, a la vida de cada uno y de cada una de quienes estuvimos ahí, las vivencias ya a son nuestras. El Señor Jesús estuvo con nosotros, el Señor Jesús está aquí con nosotros.
¡Felices Pascuas! Felices días de Pentecostés! Felices Misiones de Semana Santa que tanto nos acercan a Dios mismo presente en nuestros hermanos los más pobres y marginados. ¡Gracias La Salle!
Revista La Salle en México, Jun 2002, p. 22 a 23
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
UNA AVENTURA PARA TODA LA VIDA. USTEDES SON LA SAL DE MUNDO. USTEDES SON LA LUZ DEL MUNDO.
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
Hay momentos y etapas de la vida que no se pueden olvidar, que quedan vivas dentro de nuestro corazón, las cuales día a día siempre recuerdas y te mantienen motivado. Muchas veces como jóvenes que somos, no encontramos el sentido a nuestra vida, pues somos indecisos.¿Qué quiero? ¿Qué busco? ¿Qué me gustaría ser cuando sea adulto?. Pero bien, ¿alguna vez te has hecho la pregunta sobre qué quiere Dios de mí?¿Cómo le agradezco todo su amor hacia mi? ¿Cumplo con la obra a la que estoy llamado a servir? Te cuestionas y te da miedo, pero en realidad, ¿sabías que conforme a tus obras, Dios te premiará con añadidura? El tomar un compromiso no es fácil, pero sí enriquecedor. Yo joven, como tú, te invito a vivir esta gran aventura, donde tú, por libertad propia, te puedes comprometer a regalarle a Cristo un año de tu vida, siguiendo los pasos de nuestro Santo Fundador San Juan Bautista de La Salle, al ser misioneros, evangelizadores de la Palabra de Dios en las muchas comunidades necesitadas de la hermosa sierra de Durango.
En este año de entrega, de experiencias satisfactorias y crecimiento personal, encontrarás a Dios en todo lo que te rodea, aquí en donde Él está. Al formarte como verdadero cristiano servidor de los demás, especialmente de los más necesitados y al vivir en un ambiente de oración comunitaria lograrás una excelente relación con Cristo. Convivirás con jóvenes como tú, unidos por un mismo reto, un mismo ideal: Cumplir con la obra de Dios. Te integrarás a una comunidad de verdaderos hijos y hermanos en Cristo y adquirirás verdaderos amigos al hacer una familia de amor. Pero para esto hay que tener total disponibilidad, ganas de dar sin esperar recibir y así vivir como y con Jesús pobre.
Parece como sueño, sueño que si tú quieres puedes hacer realidad. Amar al prójimo como a ti mismo es el mandamiento más importante que Jesús nos dejó como tarea, en él se resume todo nuestro trabajo aquí en la tierra. Imagínate cambiar tus debilidades por habilidades en la relación directa y continua con Dios, con tu prójimo en comunidad y aprender a mirar todo con los ojos de la Fe, atribuirlo todo a Dios, a no hacer nada sino con la mira puesta en Dios, llenando tu espíritu al ser seguidores de Cristo Jesús con total Fe.
Con El aprenderás a conocerte y tendrás un crecimiento personal constante mediante la oración, el estudio, la reflexión creativa y la convivencia con la comunidad lasallista. Lo fundamental de un cristiano es la CARIDAD, entregarte al servicio de los pobres. "Vivir como el pobres para entender a los pobres" (SJBS), para así ser instrumento de Dios para llevar a cabo su obra, teniendo un CELO por la educación de los niños y jóvenes más necesitados, ya que la vida no es sino una subida, subida hacia el amor, el amor total y entrega a los demás. Necesitamos recordar en todo momento que estamos ante la Presencia de Dios, a quien adoramos.
Esto podría ser un reto para ti, una nueva misión, que te permita llegar a ser testimonio de Fe, un signo de vida. Sé partícipe del carisma lasallista al conocer a este gran Santo digno de admirar San Juan Bautista de la Salle, quien con su ejemplo y amor hacia la voluntad de Dios para con él, ha logrado mover los corazones de much@as jóvenes motivando a seguir sus pasos, su misión: la Educación. ¿Que sazón le estás dando al mundo como joven? ¿La luz con la que estamos iluminando al mundo es tenua o brillante? Cristo te invita a vivir esta experiencia inolvidable, recuerda que somos la obra de Dios, somos barro en manos del afarero.
Convivir con tantas personas hermosas, que te abren las puertas de sus casas y te dan todo lo que tienes a cambio únicamente de llenarse de la Palabra de Dios y que solo implica darles un poquito de tu tiempo es una excelente manera de cumplir esa tarea.
Lánzate, no te arrepentirás jamás y encontrarás esa fuerza única que nos permite vivir el Amor de Dios.
"Jóvenes comprométanse y cristianamente en cosas que merecen esfuerzo, desprendimiento y generosidad, ¡La Iglesia lo espera de Ustedes, confía en Ustedes!"
Gabriela Garza, ExVoluntaria Gen 7
Revista La Salle en México, Sept 2002, p. 28 a 30
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 25 y 26
FESTEJOS 10-20 ANIVERSARIO
Centro Cultural y Social "La Victoria"
PROCESIÓN Y MISA DEL 31 DE AGOSTO DEL 2002,
EL SALTO, PN, DGO.
Por fin comenzamos los festejos tan esperados del 10° Aniversario de la llegada de los Hermanos Lasallistas a esta tan extensa prelatura de El Salto y del 20°. Aniversario de presencia misionera en la sierra de Durango.
Qué mejor forma de empezar que con una peregrinación presidida por el Exmo. Sr. Don Manuel Mireles, Obispo de El Salto, además de varios Sacerdotes de la Prelatura y por supuesto, la presencia de Hermanos Lasallistas como el Hno. Salvador Valle Vr., Hno. Everardo Márquez Padilla, Hno. Pedro Córdoba Concha (Hno. Víctor), Hno. Lorenzo González Kipper y el Hno. José Francisco Hernández Zermeño, actual director del Voluntariado. También nos acompañaron otros Hermanos que han estado en la comunidad de El Salto (Hno. José Ramiro Montaño Sánchez, Hno. Juan José Martín del Campo y Noriega, Hno. Manuel Ramón Camou Bórquez) y los Hermanos de la Comunidad del Colegio Guadiana de Durango. Desde ese momento esto se ponía cada vez mejor: Un carro alegórico acerca de San Juan Bautista de La Salle, la Banda de Guerra, los "matachines", las personalidades religiosas y gente que poco a poco se iba uniendo a la peregrinación cantando y rezando el rosario. Recorrimos el centro de El Salto hasta llegar a la plaza y de ahí subir a Catedral.
No podía finalizar la marcha sin un cierre que la hiciera trascender y qué mejor para esto que la Santa Misa, encabezada por el Obispo Manuel Mireles y el Señor Cura José Anaya y otros diez Sacerdotes más.
La Concelebración comenzó inmediatamente al llegar de la peregrinación.
Entró primero la Banda de Guerra, luego los "matachines", que engalanaron la ceremonia con sus bailes y rituales y en último lugar, mas no menos importante, entraron el Obispo, los Sacerdotes y los Hermanos Lasallistas. Ninguna otra oportunidad hubiera sido mejor, que la de una ceremonia de aniversario tan importante, con personas que realmente pesan en nuestra Iglesia, para renovar los votos de todos los Hermanos Lasallistas presentes en la celebración, lo cual es muy significativo para todos, pues es una prueba viva de que su amor y su entrega sigue siendo la misma que la que tuvieron cuando hicieron sus primeras promesas. Esta es una manera en la que los Hermanos demuestran cómo, todavía hasta hoy, siguen los pasos con la misma mística de nuestro Santo Fundador. Además, se nos impusieron las cruces a los voluntarios que vamos empezando este año de entrega en las misiones. Realmente me sentí como en una misa de envío de Semana Santa, sólo que sin tanta gente, pues el hecho de traer (por fin) colgado el signo de Quien me tiene aquí, me hace sentir vivo, feliz, tranquilo, seguro, con fe y esperanza. Para mucha gente podrán ser sólo dos pedazos de madera entrecruzados, barnizados y con un “monito" puesto sobre ellas, pero no para mí, ni para ninguno de los que estábamos ahí era ni siquiera eso: Es el signo que nos diferencía, y que nos une al mismo tiempo que nos hace sufrir y batallar, pero nos provoca la más grande alegria que cualquier persona pueda sentir; que nos hace morirnos aquí, para vivir allá con El; que nos hace llorar en su Presencia, pero que siempre nos da tranquilidad y seguridad; en fin, es el signo de la Persona por la cual yo estoy aquí, no en El Salto, sino en el Mundo. Y cómo no me iba a sentir así, si uno de los mensajeros más directos de Dios, el Obispo, nos estaba bendiciendo, encomendando, queriendo, consintiendo, protegiendo, apapachando, con todas sus palabras de ánimo y aliento, pues nos quiere mucho, y cómo no, si andamos por ahí donde casi nadie se quiere meter, y el hecho de recibir, de él, la cruz que me va a marcar por un año, me hizo sentir privilegiado, pues pocas personas tenemos el gozo tan grande que da el conocer tan de cerca a Dios.
Las palabras de un Sacerdote siempre pesan, mucho más las de un Obispo que esta tan unido a nosotros y que tanto nos ha apoyado. En esta misa, sobre todo, él destacó el esfuerzo de los Hermanos Lasallistas para mantener preservar esta obra tan grande, para que brille con todo su esplendor, y que siga creciendo, por medio de jóvenes que no les interesa dejar casa, familia, novia, amigos, con tal de seguir a Dios, y buscar el amor, la felicidad y tranquilidad que sólo El tiene y nos puede dar.
Terminando la Santa Misa, nos fuimos (Voluntarios, Hermanos, Sacerdotes e Invitados) a una comida que preparamos en "La Victoria", lugar donde se les otorgaron reconocimientos a los Hermanos y Sacerdotes que más contribuyeron con la obra.
Más tarde tuvimos un encuentro con los Hermanos, donde cada uno platicó sus experiencias personales en esta casa. Lo que más se me grabó de esta plática fue lo que algún Hermano por ahí dijo: "que cada persona, pero en especial los que hemos decidido escuchar el llamado de Dios, somos como flechas, que cuando somos lanzadas no sabemos ni a dónde vamos, pero el arquero nos lanza seguro sabe el punto exacto al que quiere que lleguemos". Adivinen quién es el arquero, yo no tengo ni idea. Por eso lo que debemos hacer es simplemente dejarnos llevar por Él que sabe nuestro destino, y no resistirnos, ni tenerle miedo a nuestra vocación, sino lanzarnos a encontrarla, y cuando la tengamos, no dejarla ir nunca, pues sólo eso es lo que realmente nos va a hacer sentir que estamos vivos y realizados como personas. Estando aquí me he dado cuenta que sé muy poco, es más, casi nada, pero ese poco que sé, es que hay un Dios que existe por ahí y no porque lo diga el libro que más se vende el mundo, sino porque lo he sentido dentro de mí. Lo único que yo te podría decir es que aunque sea una vez, intentes platicar con El y sentirlo, y vas a ver que te vas a enamorar. Escúchalo y lánzate sin miedo a su llamado en serio, que vale la pena arriesgarse por El. Alguien que no te va a fallar, y que sólo quiere que hagas VIVAS, sus palabras, por medio de obras, así como El lo hizo. ¿Por qué quedarte con los brazos cruzados, cuando el hombre más grande de la historia murió con los brazos abiertos...?
Muchas personas pequeñas, en muchos lugares pequeños, haciendo coasa muuuy pequeñas, está n definitivamente cambiando al mundo.
Andrés Porras Gutiérrez, Voluntario misionero de El Salto.
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 25 y 26
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 27 a 29
EL SALTO DURANGO - VOLUNTARIADO 10-20
CRÓNICA DE DOS ANIVERSARIOS.
CELEBRACIÓN EUCARÍSTICA DEL 31 DE AGOSTO DE 2002
AGRADECIMIENTO.
Señor, hoy se puede respirar un ambiente de alegría y jubilo y es gracias a ti, porque fuiste TÚ, quien hace veinte años sembraste la semilla misionera en nuestros corazones, y a ejemplo de San Juan Bautista de la Salle hemos llevado tu palabra de amor y salvación a nuestros Hermanos de esta prelatura.
Fuiste Tú quien nos dio, en nuestro Fundador, un ejemplo vivo, quien con su entrega, mostrada hace más de trescientos años, inspira y anima aún hoy a los Hermanos y a numerosos laicos comprometidos, con su disposición y fe, para que como él sirvamos a los más necesitados.
De manera especial hoy también queremos darte gracias porque hace dos lustros comenzó a brillar tu luz a través de la llegada de la primera comunidad de Hermanos Lasallistas a éste, nuestro hogar, El Salto, hermanos que con espíritu alegre han continuado velando por los más desprotegidos, de modo que un compromiso los ha llevado a otro, sin haberlo previsto en el comienzo, venciendo obstáculos, siempre con la fe puesta en Ti, así Señor, te damos gracias porque hoy la llama permanece más viva que nunca.
Monserrat Muñoz (León) y Juan Carlos Ortega (Guadalajara)
CEREMONIA DE ENVÍO E IMPOSICIÓN DE CRISTOS.
"El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga" (Mt. 16, 24)
Y fue una gran experiencia recibir la cruz de Cristo que me identifica como misionera voluntaria en este año de entrega total a Dios para trabajar al servicio de los más necesitados.
Experimenté una emoción muy grande, gozo, alegría, nervio; me sentí feliz de poder recibirla, como signo que representa un gran compromiso y mucha responsabilidad. Porque Dios me llamó a esta misión, yo quiero responder de la mejor manera, compartir lo que soy, llevar la Palabra de Dios y convivir con las personas, empezando por mi comunidad. Ahora entiendo mejor lo que implica tener esa cruz, no es sólo traerla puesta, sino todo lo que representa: convertirlo en acción y pasión por el servicio. Es signo del AMOR de Dios que nos da fuerza y seguridad, da significado y valor a la vida, nos impulsa a servir y ayudar a construir el Reino de Dios en el mundo, siendo apóstoles, misioneros de corazón y acción.
Diana Cristina Medina Salas
DISCURSO DE AGRADECIMIENTO
Aniversario 10-20 31 de agosto de 2002
Buenas tardes a tdoso, Hermanos y compañeros voluntarios, qué gusto estar reunidos este dia tan especial para nuestra comunidad.
Ahora todos dispongámonos a recordar, imaginar, mientras escuchamos esta pequeta historia acerca de cómo un grupo de hombres comenzó a trabajar para hacer realidad un suelo.
Fue por obra de Dios que sucedió el encuentro con los Hermanos de las Escuelas Cristianas, con quienes, después de diez años de acción misionera en la Sierra, entabló una estrecha relación de amistad y confianza.
Fue esa confianza la que lo movió a dedicar su esfuerzo y su tiempo a buscar que una pequeña comunidad de Hermanos se estableciera permanentemente en la población de El Salto.
El sueño del sacerdote se hizo realidad, gracias a su perseverancia y a su oración.
Ahora nosotros, al inicio de nuestro voluntariado, nos encontramos continuando la obra que ustedes, con ayuda de Dios, comenzaron hace diez años, el día en que el sueño del Padre José Anaya se convirtió en acción de ayuda y proyecto de nueva evangelización.
Es difícil para nosotros imaginar cada uno de los detalles de esta historia, aún así, estamos seguros de que ha sido un proceso complicado, lleno de muchas experiencias, de obstáculos, algunos que creían insuperables, tal vez, pero también lleno de presencia de Dios y de sus milagros. Sin embargo, ahora podemos ser testigos de lo que ha llegado a ser su obra, de la importancia que ha alcanzado en los corazones de todas las personas de esta comunidad, para los sacerdotes, obispos y demás guías en la fe de esta prelatura. Somos fieles testigos también, de la evolución que ha alcanzado esta obra, de todos los Hermanos y personas comprometidas, bienhechores y colaboradores que han hecho posible que esta historia se siga escribiendo, día con día. Su ejemplo de compromiso y docilidad ha traspasado las fronteras del tiempo y del espacio, ha llegado hasta el corazón de los jóvenes, quienes deciden entregar un año de su vida para dedicarlo al servicio de los más necesitados siguiendo los pasos de Cristo al estilo de San Juan Bautista de la Salle.
Hermanos queremos darles las gracias por su testimonio, su ejemplo, su fe, su frabay, y su docilidad para con el Señor y por darnos la oportunidad a tantos jóvenes como nosotros de colaborar en la continuación y la extensión de esta obra.
Además queremos felicitarlos por ser fieles instrumentos de la gracia de Dios, quien les ha permitido la enorme satisfacción humana de decir. MISION CUMPLIDA.
Ahora nosotros recibimos de su mano la estafeta en este décimo aniversario, queremos ser instrumentos generosos y dóciles, como ustedes, para pasar este compromiso y esta misión a las generaciones siguientes, y esperamos, dentro de los próximos cuarenta años, haber crecido juntos con esta obra y estar con ustedes compartiendo esta misma satisfacción.
Una vez más, gracias, que Dios los bendiga y nos encomendamos a sus oraciones.
Alejandro Carvajal Martínez (Guadalajara)
INAUGURACIÓN DEL SALÓN DEL CENTRO COMUNITARIO DE "CEBOLLAS", PUEBLO NUEVO, DGO.
Buenas tardes a todos, bienvenidos a ésta, su comunidad. Esperamos que su estancia aquí sea agradable. Nosotros estamos muy contentos con su presencia y, de nueva cuenta, sean bienvenidos. A continuación les platicaré, de manera general, cómo fue construido este salón que hoy será inaugurado.
Fue comenzado el día 25 de julio del 2000 con material proporcionado por el H. Lorenzo González Kipper, de Fundación Cristiana, a través del Centro Cultural y Social "La Victoria", y terminado por el H. Francisco Hernández Zermeño y coordinadores del Subproyecto ZCB.
El material proporcionado fue el siguiente:
- 2 200 piedras para cimiento,
- 14 toneladas de cemento,
- 12 000 ladrillos,
- 140 láminas galvanizadas de 10 pies,
- Pago a la persona que lo construyó,
- Puertas, ventanas, vidrios y todo lo necesario para los baños y sanitarios.
Cabe mencionar que Fundación Cristiana también nos apoya con material para la construcción de cuartos, baños, renovación de techos y útiles escolares para los niños en edad escolar de la mayoría de las familias de esta comunidad.
Otra dependencia que apoyó en la construcción de este salón fue la Presidencia Municipal de El Salto, P. N. Dgo., la cual aportó 16 viajes de arena, 400 metros de enjarre y dos chimeneas. Lo anterior con gestión realizada por su primer regidor, el Sr. Rodolfo.
Otra persona que acto para este trabajo el expresidente del Comisariado Ejidal de esta comunidad, el Sr. Ernesto González el cual pagó al albañil la cantidad $8 500.00 para los pisos y el sanitatario.
Una persona más que hizo posibles fue el actual Comisario Ejidal, el Sr. Antelmo González, proporcionando 3 000 pies madera y 16 viajes de materiales de la como: arena, piedra y madera.
La comunidad realizó faenas aproximadamente 262 días de mano de obra.
Esto es, a grandes rasgos, lo realizado en este salón y las personas que contibuyeron para lograrlo.
Agradecemos a los HH. Lorenzo González Kipper y Francisco Hernádez Zermeño, a Fundación Cristiana, al Cultural "La Salle" y a todas las personas hicieron posible esta obra.
Simplicio Nevárez C
Revista La Salle en México, Oct 2002, p. 27 a 29
LA MISIÓN, UNA VEZ MÁS, UNA LECCIÓN MÁS. SEMANA SANTA 2003
Revista La Salle en México, Jun 2003, p. 5 a 7
El inicio de cada año se rca de manera muy significativa con la preparación a la Misión de Semana Santa. Y no es para menos. Participar en esa posibilidad me llena y confirma mi sentido de pertenencia a la familia lasallista y a la Iglesia.
Aún tengo fresco el recuerdo de la invitación que hace veintiún años me hiciera el Hno. Lorenzo para participar en esa experiencia, lo cual es una de tantas cosas por las que le estaré profundamente agradecido, pues en ella descubrí que el Evangelio no es una mera narración histórica, sino que es vida, tiene rostros, nombres, y se repite infinitamente.
Desde la primera Misión, al asomarme, aunque sea un poquito, a la vida de las personas sencillas de nuestro campo, a sentir su generosidad y su confianza, entendí por qué el Reino de los Cielos es de los pobres y por qué Jesús los llama "dichosos".
Así, todos estos años, la Misión ha representado para mí una gran lección con la que se ha confirmado esa gran verdad: el Evangelio se vive. Este año no fue la excepción: el grupo de más de 250 jóvenes deseosos de vivir una experiencia profunda de fe, fraternidad y servicio, se preparó intensamente.
La preparación la fueron llevando jóvenes, especialmente comprometidos. En ellos, cada martes, me imaginaba a los apóstoles después de la resurrección: juntos, rezando, compartiendo una misma fe y un mismo ideal.
Por fin llegó el día de la salida, como siempre, animada por las palabras y sobre todo por el testimonio del Hno. Salvador Pérez, "el hermano mayor", como le gusta que se le llame. Las familias reunidas para ver partir a sus hijos a tierras de misión. Los papás dan la bendición a sus hijos, uniéndose con ello a su trabajo.
Sé que algunos no entienden la opción de sus hijos, como José y María que no comprendieron la respuesta de Jesús al perderse en el templo, y sólo guardan todas esas cosas en su corazón.
La misa de envío, la emoción de compartir un mismo espíritu con más de mil 500 misioneros de todas partes. El Sr. Obispo, emocionado y agradecido de contar con el apoyo de todos ellos en su labor pastoral, iy cómo no!, habiendo tanta necesidad en su Prelatura. Entre todos ellos, me emociona ver a mi amada Chelo, mi compañera en el camino y por quien he podido sentir el infinito e inmerecido amor que Dios me tiene. Por ella me siento como el discípulo amado por Jesús, el preferido, por haberme dado a tan gran mujer. Compartir la misión nos une, nos plenifica. Es hora de ir a los pueblos, ver a los jóvenes llenos de ilusión al subirse a las plataformas, o camiones, sin importarles el polvo, ni nada, me hace pensar en aquel muchacho que ofreció humildemente sus panes y sus peces para que el Señor los convirtiera en alimento para muchas personas, así ellos ofrecen sus posibilidades, el Señor hará todo lo demás.
Pasar por los pueblos, admirar la belleza natural de la sierra, sentir el cariño de la gente, observar el trabajo de los misioneros, me hace ver el rostro del Señor Jesús y así entiendo la exclamación de Pedro al ver transfigurado al Maestro: ¡qué bien se está aquí! Cada pueblo es para mí una Betania pues en ellos siempre hay amigos que con gusto me esperan y a quienes me da gusto saludar.
Pero este año de manera especial, pude sentir lo que sintió Jesús al llegar al pueblo y enterarse de que su amigo Lázaro había muerto, pues al pasar por La Plazuela quise saludar a mi amigo Don Chivín, y me encontré con que había muerto poco después de la Misión del año pasado. Sentí una profunda pena, platiqué con la familia y después llevé al Padre Javier para que su presencia reconfortara un poco la pena que aún manifestaban. Sensible, generoso, el Padre Javier inmediatamente captó el orgullo con el que su esposa e hijos se expresaban de don Chivín, entendió que él había sido pieza importante en la evangelización de ese pueblo, fue gran amigo de los misioneros y así propuso que se celebrara su vida en una en una Eucaristía. Nunca había estado en una misa de difuntos en la que auténticamente se celebrara la vida; participó gente del pueblo y los misioneros. Cuando vi a Nico llorar comprendí el llanto de Jesús al saber que su amigo Lázaro había muerto.
Los días transcurrieron y yo tuve que regresar a Monterrey cumplir con otra misión. El Jueves Santo fui a Misa con nuestro amigo el Padre Valenzuela, a quien creo, le dio gusto que estuviéramos en su Parroquia, me invitó a que hiciera la monición de entrada. Con gusto acepté, pues quería compartir la alegría de vivir el acontecimiento de la institución de la Eucaristía, del Sacerdocio y el mandamiento del amor.
Cuando llegó el momento del Lavatorio de los pies, el Padre repitió el gesto de Jesús. En ese momento me transporté a la sierra y me imagine a los misioneros haciendo lo mismo, con personas sencillas, que a veces con pena, aceptan participar. Recordé a tantos jóvenes que haciendo las veces de Jesús han lavado y besado a los pies cansados de la gente de nuestro pueblo y que ese día lo estarían haciendo de nuevo y que cuando los veo me resuenan las palabras de Jesús: ¿comprenden lo que he hecho con ustedes?, ¡pues claro que lo comprendo! Pues sé que estos jóvenes ya no serán iguales, si han sido capaces de arrodillarse ante otro para servirlo.
El Vía Crucis no lo viviré en la sierra, de hecho es común que me toque en los caminos, pero visto por tantos años el sufimiento de Jesús en los misioneros, que sólo recordar me emociona. En esa experiencia entiendo la dureza corazón de Pilatos, el sufrimiento de María, pero sobre todo la determinación de Jesús. En cada Vía Crucis me uno en oración con las madres que sufren, con quienes se sienten acusados injustamente, con quienes caen y buscan levantarse para seguir el camino.
Regreso a la sierra. Por fin la Gloria. Ha llegado el momento dejar en los pueblos a Cristo vivo, no hay ceremonia más bella que la Vigilia Pascual.
No me canso de vivirla. De hecho cada año acompañando al Padre, celebramos cuatro o cinco Vigilias y aunque comenzamos de día, siento la luz de Cristo resucitado, siento alegría del Pregón de aquella noche dichosa que sólo ella conoció ese instante en que Cristo resucita. Me imagino a María Magdalena corriendo que la piedra estaba quitada, pero luego confortada por el mismo Jesús.
Y así transcurrió una Misión con muchas lecciones más.
Regresamos llenos de fe a continuar cada quien con su trabajo cotidiano, pero estoy convencido que ya nada será igual, ¡hemos visto al Señor! Exclamaremos todos como María al anunciar a los discípulos la resurrección.
Hemos dejado esperanza, nos hemos cargado de esperanza.
Regresamos llenos de fe a continuar cada quien con su trabajo cotidiano, pero estoy convencido que ya nada será igual, ¡hemos visto al Señor! Exclamaremos todos como María al anunciar a los discípulos la resurrección.
Hemos dejado esperanza, nos hemos cargado de esperanza.
Como la canción: nos hemos pintado la cara color de esperanza y hemos tentado el futuro con el corazón.
¡Felices Pascuas de Resurrección 2003! ¡Viva Jesús en nuestros corazones!....i Por siempre!
José Roble Flores Fernández Semana Santa 2003
Revista La Salle en México, Jun 2003, p. 5 a 7
Revista La Salle en México, Jun 2006, p. 11
MISIÓN DE SEMANA SANTA EN LA MESA DE SAN PEDRO, P.N., DGO.
ASPIRANTADO LASALLISTA DE MÉXICO NORTE
Muy queridos Hermanos en Cristo y De La Salle, nuestros más cordiales saludos desde la comunidad del Aspirantado.
¡¡VE, Y PREDICA EL EVANGELIO!!
Muy gustosos, en esta Semana Santa fuimos de misiones a la Sierra de Durango y, junto con nosotros iban 150 chavos de la delegación del Francés de La Laguna, maestros y exalumnos. Entre todos cubrimos 14 pueblos de la Prelatura de El Salto, Dgo.
El pueblo que visitamos nosotros fue “La Mesa de San Pedro” un pueblo que tiene alrededor de 110 casas, era el pueblo más grande de todos los que cubrió la delegación del Instituto Francés de la Laguna.
Nuestra fraternidad está integrada por nuestros dos Hermanos Formadores, 3 padres de familia y 2 de sus hijos, 5 alumnos vocacionales del Instituto Francés, y 4 Aspirantes, en total fuimos 16.
A la llegada a la Prelatura de El Salto Dgo. nos reunimos todas las delegaciones que misionábamos por allí y llegamos a ser cerca de 2000 misioneros; era algo impresionante y a la vez gratificante y motivante.
Salimos hacia nuestros pueblos el viernes por la noche. Además de ser uno de los más grandes, La Mesa de San Pedro, también es uno de los más retirados. Tardamos casi 12 horas en llegar a él. Una vez en el Pueblo toda la fraternidad se dedicó a hacer lo suyo con gran entrega y disposición, a pesar de las implicaciones de realizar nuestro apostolado en un pueblo tan extenso, para los “rellenitos” las distancias se medían en años luz, no kilómetros. También el número de personas era algo impresionante; llegamos a tener en la capilla poco más de 500 personas, y nos entregamos por completo a compartir la Buena Nueva.
En nuestra experiencia, esta misión fue distinta: no era la típica misión “bonita” de lágrimas y el sentimiento de “uuuuy, cómo valoro mi casa y mi familia”, no. Esta misión fue mucho más que eso, fue entrega, compromiso, valor y, realmente fue una misión ruda, algo que para la mayoría de los que íbamos era prácticamente nuevo.
Crecimos mucho, de eso estoy seguro, y sé que esta misión no quedará en el olvido de ninguno. Bien dicen que cada misión es distinta, y que cada una tiene algo especial, pero al menos para mí, ésta fue la primer misión que me hizo realmente conocer aspectos personales que no sabia que existían, fue una misión que me puso las cartas sobre la mesa y me dijo las cosas son así, ¿te animas?, sin duda alguna una misión inolvidable y muy gratificante.
Juan Carlos Paz y Christian Muñiz, Aspirantes.
Revista La Salle en México, Jun 2006, p. 11
EL SALTO, GALILEA LASALLISTA.
“El Salto, Galilea lasallista”
Por: José Roble Flores Fernández
“Cristo ayer y hoy, principio y fin…..” Cristo hace veinticinco años y Cristo hoy. Él nos llama, Él nos envía, de manera imperceptible, sin forzar la inclinación de cada quien, pero guiándonos de compromiso en compromiso a colaborar en la construcción de su Reino.
Nuestra Misión quedaba resumida en el tema que el Obispo del El Salto había determinado para este año, tomado de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe: “DISCIPULOS Y MISIONEROS DE JESUCRISTO PARA QUE NUESTROS PUEBLOS EN ÉL TENGAN VIDA”.
La Misión de este año fue muy especial. Todos asumíamos el privilegio de participar en una Misión Jubilar en la que, con la gracia de Dios, celebramos los primeros veinticinco años del movimiento misionero lasallista en el Distrito México Norte y, en particular de la presencia misionera lasallista en la Prelatura de El Salto, Durango.
La Misión fue preparada y coordinada desde El Salto, por el Hno. Carlos Martínez y por los Voluntarios, siendo el Voluntario Carlos Javier Méndez el responsable de coordinar todos los aspectos de la Misión.
Los grupos se prepararon con especial conciencia del significado de esta Misión. El Hno. Carlos y Carlos Javier, visitaron todos los grupos para asegurarse de su preparación y dar algunas indicaciones.
Por fin llegaba la semana de partir, pero como sólo Dios conoce sus planes y sólo Él sabe escribir recto en renglones torcidos, el martes previo al envío, en un accidente automovilístico, mientras el Hno. Carlos y Carlos Javier, preparaban los últimos detalles de la Misión, el Voluntario Carlos Javier fue llamado a la Casa del Padre adelantando así su Pascua.
El acontecimiento causó gran desconcierto y dolor, pero al mismo tiempo la convicción de que esto no podía ser sino un don de Dios para la Misión lasallista. El Hno. Francisco Hernández (Hno. Pancho) en la Misa de envío dijo: “a lo largo de estos veinticinco años Dios ha querido recoger dos frutos maduros: Adriana, en el año 2000, y Carlos esta semana” y ¿cómo no han de ser frutos maduros?; dos jóvenes que se comprometieron al servicio de los pobres, que supieron vivir su fe hasta el extremo, que la compartieron en comunidad al estilo de los primeros cristianos y que cumplieron la Misión de ir a todos los pueblos haciendo discípulos. Dos acontecimientos en años jubilares, dos regalos del Cielo para el movimiento misionero.
Frente a todo esto llegó el momento de arribar a El Salto. Sentimientos encontrados: júbilo y tristeza. La Misa de envío congrega a todos los misioneros de los distintos colegios y grupos que participarían este año y en la que daríamos gracias a Dios por la oportunidad de poder ser sus discípulos en esas tierras.
El Señor Obispo, Don Ruy Rendón, vistió una casulla conmemorativa del centenario lasallista en México. Su rostro radiaba felicidad y ¿cómo no? pocas diócesis o prelaturas pueden sentir ese apoyo en su labor pastoral. Lo acompañó Don Manuel Mireles, quien hasta hace dos años, sirvió como Obispo de esa Prelatura.
Su homilía fue muy elocuente del agradecimiento que sentía por la presencia lasallista en esas tierras. A nombre de los sacerdotes, pero sobre todo del pueblo de Dios reconoció la labor misionera durante estos veinticinco años.
Me sorprendió el texto de la carta pastoral que semanas antes había escrito, en la que agradecía a los Hermanos de las Escuelas Cristianas la organización de las Misiones y a los Voluntarios por su apoyo. Con ese reconocimiento se ve cumplida la Regla del Instituto: “procurar educación humana y cristiana a los jóvenes, especialmente a los pobres, según el ministerio que la Iglesia le confía.”
Al final de la misa se entregaron merecidos reconocimientos a quienes han hecho posible esta obra: Hermanos, Instituciones fundadoras y benefactores. La importancia que esta labor tiene en el Distrito quedaba clara con la presencia del Hermano Visitador, Luis Arturo Dávila y el testimonio de dos Hermanos iniciadores: Pedro Córdoba Concha (Don Víctor) y Jorge García Abaroa. Asimismo, se dejó sentir la presencia del Hermano, Lorenzo González Kipper, fundador de este movimiento, a través de múltiples alusiones a su persona, durante la ceremonia, quien con su entusiasmo, entrega y compromiso hizo posible que esta Misión fructificara en un movimiento que se extiende a ocho Estados del país con una participación de casi 5,000 misioneros de todo el Distrito.
Llegaba el momento de partir. Los jóvenes se iban preparando para subir a los camiones de redilas o de volteo, camionetas o plataformas. Les esperaban caminos rudos, polvo, pero sobre todo les esperaba la gratitud de las personas de los pueblos que, con inmensa alegría y esperanza, aguardaban su llegada.
En algunos pueblos las comunidades se organizaron para esperarlos con vallas y porras para demostrar su gratitud por su presencia. Cuando veo estos testimonios pienso que de esa forma se hace vida el Domingo de Ramos como si el pueblo volviera a aclamar: ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
Durante la semana, los misioneros de todos los pueblos, celebrarían la acción de gracias por los veinticinco años de presencia misionera, mediante la Paraliturgia del Martes Santo.
Ese día, en la Celebración de la Palabra de todos los pueblos, con presencia de misioneros, se recordaría este acontecimiento y se colocaría una nueva imagen del Señor de la Salle como signo de presencia lasallista en cada pueblo.
Asimismo, de manera especial, se llevaron a cabo, durante el martes y miércoles, sendas ceremonias en los cuatro pueblos que, por primera vez, se fue de Misión en 1982: La Campana, San Jerónimo, Chavarría Nuevo y La Ciudad, habiendo participado un poco más de 100 misioneros en los cuatro pueblos.
En ellas, el Señor Obispo, bendijo una efigie bellísima del Señor de la Salle, quien parece decir con su mano suave a sus discípulos, entre los que nos podemos contar todos nosotros: “¡anden, sigan, van bien!”. Además se develaron placas conmemorativas por los veinticinco años de presencia misionera en esos cuatro pueblos.
Celebró esas ceremonias el Señor Obispo y estuvieron presentes los Hermanos. Además de los Hermanos Visitador y fundadores, otros Hermanos, quienes con su presencia, hacían patente su compromiso del Distrito de seguir trabajando en sus comunidades educativas porque la Misión permanezca fuerte en el corazón de los jóvenes que en ella tienen la oportunidad de vivir una profunda experiencia de fe, fraternidad y servicio.
Participé en la ceremonia de San Jerónimo el martes en la tarde. A esta comunidad había acudido hace justamente veinticinco años como un misionero universitario inquieto por encontrar, como el joven del Evangelio, el sentido de mi vida, lo que Dios esperaba de mí. Pensé que con ese mismo espíritu participan ahora tantos jóvenes en las misiones. Con el Salmo de ese día me uní a todos ellos, para que como yo, en ese entonces, oren diciendo: “En ti Señor, he puesto mi esperanza”. Agradecí a Dios por la oportunidad que me dio de estar en las primeras misiones y de poder seguir estando ahora; de haber vivido tantas experiencias que me han marcado para siempre.
El Sr. Obispo ofreció las ceremonias en acción de gracias por la presencia misionera en esas comunidades e incluso impartió, en algunas de ellas, el Sacramento de la Confirmación. Este signo me pareció especialmente significativo, pues por la Misión se derramaba el Espíritu Santo en ellas.
Las ceremonias del Triduo Pascual las guardo con especial cuidado en mi vida. No concibo esos días en otro lugar que no sea la Sierra de Durango. Cada signo de la liturgia está lleno de un significado que fortalece mi fe.
Me impresiona el Jueves Santo al ver a los jóvenes que representaron a Jesús el Domingo de Ramos y que lo harán durante el Vía Crucis al día siguiente, lavar los pies de doce personas del pueblo. En algunos, esta representación se hace de una manera muy singular: se escoge a doce personas que de alguna manera tengan un rol de autoridad en el pueblo o en la fraternidad y se les pide que ellos laven los pies a alguna persona a quien sirvan.
Por la noche, la velada de oración, acompañando a Jesús en el Huerto. Monumentos sencillos, preparados con los que se encuentra por allí: madera, piedras, etc., pero en todos resaltando la presencia viva de Cristo en la Eucaristía. El pueblo acude con fervor a rezar, hasta la media noche que se reserva al Santísimo, como queriendo cumplir la petición de Jesús: “Estén despiertos y oren”.
El Viernes Santo se recordó la Pasión. En cada pueblo se representa la misma con la oración del Vía Crucis, en la que los Misioneros encarnan los distintos personajes del mismo. El realismo que algunos imprimen a esa oración hace que se muevan los corazones y que, por un instante, y en una mínima parte podamos vivir el sufrimiento de Jesús ofrecido por cada uno de nosotros.
Durante el camino a la Cruz, las mujeres que han perdido hijos pueden confortarse con el sufrimiento de María, quienes sufren, pueden sentir aliviada su pena o pueden dar gracias a Dios de que haya Cirineos que les estén acompañando. Al llegar a la estación en la que la Verónica limpia el rostro de Jesús, el narrador leyó: “Los cristianos que trabajan en los hospitales, en los orfanatos, en las cárceles, curando a sus hermanos, recibirán como la Verónica, el premio de que les deje grabado en el alma su retrato”. En ese momento pensé en el Hno. Francisco Hernández, Chelo y los Voluntarios que durante toda la Semana Santa habían acudido al CERESO de El Salto a impartir un taller de Logoterapia, pues sé que efectivamente en su alma está grabado el rostro de un Cristo que sufre. Cristo hermano, Cristo en nosotros, en los Hermanos, en Chelo y en los voluntarios que se hace presente y sana a través de ellos.
Llegó el Sábado Santo, en la Vigilia Pascual, se celebró a Cristo vivo, Cristo resucitado. No hay oración más bella en la liturgia que el Pregón Pascual en el que se nos invita a estar alegres, en la que nos trasladamos a esa noche santa, que sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó.
Los misioneros fueron llegando desde el mismo sábado y durante la mañana del domingo. Nos reunimos de nuevo a celebrar el Domingo de Resurrección. Una misa pletórica de júbilo porque habíamos podido dejar a Cristo vivo en las comunidades y porque nos habíamos podido traer un poco del inmenso amor que las personas de los pueblos nos compartieron.
En esa celebración ya pudo estar presente el Hno. Carlos; todos nos unimos a él con nuestra oración para que pronto esté plenamente recuperado y para que con la ayuda de Carlos Javier, desde el cielo, pueda seguir respondiéndole a Jesús resucitado, quien le pregunta y le dice mirándolo a los ojos: “Carlos, ¿en verdad me amas?... sigue apacentando mis ovejas”.
Durante la misa el Sr.Obispo estuvo excepcional en su homilía. Reconoció frente a los jóvenes todas las carencias en la Prelatura y por ello les agradeció profundamente su presencia, su apoyo y les invitó a que el año entrante vayan más misioneros para atender a más comunidades.
Dijo que durante la Semana Santa habíamos podido ver el rostro de Cristo en cada niño, en cada persona, en cada momento de oración, en sus propias fraternidades, en la maravillosa naturaleza de la Sierra y que por lo tanto nos correspondía, como a los discípulos de Emaús, levantarse de inmediato y volver a Jerusalén, que es la familia, escuela o trabajo, para decirles: “Es verdad: el Señor ha resucitado”.
“Cristo, ayer y hoy…. suyo es el tiempo y la eternidad”, a Él ofrecemos estos primeros veinticinco años y todos los que vienen. El Salto y la Sierra seguirán siendo ‘Galilea’ para los lasallistas, lugar de inicio y fin de la Misión, tierra en la que se cumple la promesa: “allí me verán”.
¡En la Sierra de Durango!.¡Cristo Vive!!!
José Roble Flores Fernández.
Revista La Salle en México, May 2007, p. 19 a 21
Revista La Salle en México, Abr 2008, p. 27
EXPERIENCIA EN ESTA SEMANA SANTA EN EL SALTO, DGO.
Experiencia en esta Semana Santa en el Salto
Con ese nerviosismo que siempre da al iniciar algo, con esa esperanza que siempre tenemos quienes intentamos llevar el mensaje de Jesús.
Con expectativas, con alegría, con algo de cansancio, con frío y con el corazón lleno de amor, llegamos el lunes Santo al CEDIRESO El Salto, Dgo. Ya son tres años de estar viviendo la experiencia, mismos que han servido para simplificar la logística, pero nunca el asombro.
Siempre vivencias nuevas, siempre palabras nuevas. Nueve en punto de la mañana, ahí estábamos: el Hermano Pancho, Alicia, Diego, Rocío, Hugo, Marcela, Jorge y yo, al día siguiente se uniría Anilú al grupo y bueno, desde luego yo, quien ahora puede escribir estas letras que salen desde un corazón desbordado de agradecimiento por tanta riqueza recibida.
Hugo y yo previamente nos habíamos puesto de acuerdo para ver detalles en cuanto a la implementación del taller del Perdón, los internos ya habían vivido el “ESPERE” hace dos años, ahora sería distinto porque más de la mitad de las personas que hace dos años habitaban el penal, ahora se encuentran disfrutando de su libertad, ojalá no sea sólo física, sino también interior. También sería distinto este taller, porque únicamente se trabajaría el perdón, a la reconciliación la dejaremos para otro momento.
Un frío inclemente que no mermaba la calidez de cada uno de los internos, sonrisas o miradas profundas que las suplían y que querían agradecernos de antemano la presencia. Los internos de los penales, siempre agradecen la visita de un minuto, cinco minutos o cinco horas o cinco días, la soledad en la que se encuentras les hace valorar la compañía segundo a segundo.
Ejercicios, reflexiones, puestas en común, rituales, todo fue haciendo que los cuarenta y ocho hombres con el alma lastimada que teníamos ante nosotros, fueran haciendo un proceso de sanación interior.
Un día y otro, llegó el miércoles, luego el jueves, el Hermano Pancho se despide, tiene que hacer tareas que su trabajo del voluntariado le pide, los equipos que abrazaban a doce internos cada uno, siguieron creciendo, consolidándose, es distinto un taller de perdón en un espacio como éste, que en cualquiera otro, muchos internos provienen de comunidades indígenas o muy alejadas, no saben leer, así que hay que apoyarlos de manera especial, no saben escribir pero con toda certeza saben expresar lo que en ese momento su mente y su corazón quieren compartir.
Jueves, viernes y sábado Santos, tuvimos también las celebraciones propias que la liturgia marca, lavatorio de pies, adoración a la cruz y el fuego nuevo. A la mayoría de los internos les encanta tener actividades religiosas, quienes pertenecen a otras confesiones, tienen duda o no de seguir con el grupo, siempre el respeto es el que gobierna, al final se incluyen de nuevo en aquello que piensan es “para todos”, no cabe duda, el perdón siempre es para todos, no distingue, la paz interior nos corresponde a todos, es un derecho universal.
Una pequeña ceremonia de graduación, una película, un Cristo, una medallita de la Virgen de Guadalupe, fueron dando pie a iniciar la despedida, dolorosa para los internos, reflexiva para nosotros, ya hemos sido invitados para el próximo año, ilusionados todos por el hecho de volvernos a ver, algunos saldrán porque han cumplido su condena a otros los volveremos a encontrar, para algunos nuestras palabras quedarán marcadas, otros tal vez no las recordarán.
Lo que es un hecho es que para las nueve personas que tuvimos la dicha de participar en este penal durante la Semana Santa, la experiencia será inolvidable, en nuestros ojos estará la mirada tranquila y triste de quienes se animaron a vivir la experiencia del perdón. En nuestro corazón estará ese amor compartido de Jesús mismo: “Porque estuve preso y me visitaste”.
Gracias Señor, escuchaste nuestra oración, esa que el sábado en la misa de envío hicimos al cantarte “Llévame dónde los hombres necesiten tus palabras, necesiten mis ganas de vivir”. Les hemos dejado esperanza, nos llevamos amor. Les hemos dejado amor, nos vamos esperanzados.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Chelo
Revista La Salle en México, Abr 2008, p. 27
Revista La Salle en México, Feb 2010, p. 11 a 15
RECORDAR EL FUTURO. 50 AÑOS DE EXISTIR COMO DISTRITO. UN BROTE ORIGINAL DE VITALIDAD: EL SALTO.
Celebración del Cincuentenario del Distrito.
Desde los cuatro puntos cardinales fueron llegando los Hermanos a San Juan de los Lagos a la fiesta de la Navidad. Días antes se fueron congregando en tres ciudades de los altos de Jalisco y en Monterrey para pasar la Noche Buena y estar en posibilidad de celebrar el 50 aniversario de nuestro Distrito e iniciar el Retiro Anual.
Celebrar diez lustros, es celebrar la vida, el recuerdo de los forjadores y artífices de esta historia; es rememorar el camino recorrido con sus luces y sombras, es otear en la lontananza del pasado nuestro propio caminar y la presencia del Señor
Hace 50 años el Distrito de “Durango”, México Norte nace a los pies de la Morena del Tepeyac, Nuestra Señora de Guadalupe y bajo su maternal mirada y su protección amorosa pone su caminar; hoy a 50 años ante María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora de San Juan, ante la Chaparrita, nos reunimos, como alguien más del Pueblo de Dios, a agradecer al Señor, a través de María su protección y a suplicarle que nos bendiga y nos acompañe en nuestro caminar como Distrito.
Una sencilla, pero a la vez, solemne Eucaristía, rodeados de una multitud de peregrinos que, como símbolo de nuestro propio caminar se acercaron a María para que ella presentara a Jesús sus alegría y penas, logros y oportunidades; fue el marco de nuestra acción de gracias distrital.
Terminada la Santa Misa, en dos autobuses nos trasladamos a la Hacienda de San Felipe, situada entre San Juan de los Lagos y Encarnación de Díaz, Jalisco. En este hermoso lugar fue el momento de encuentro, de fraternos saludos, enmarcados en un agradable lugar, preparado con antelación para recibirnos: Hermanos, Novicios, Prenovicios y Postulantes de ambos Distritos. Poco a poco las mesas se fueron ocupadas por los Hermanos que, espontáneamente, se agruparon más o menos por generaciones, desde los más jóvenes hasta los que ya peinan canas. En cada lugar estaba un regalo de parte del Hermano Visitador, regalo muy original y, a la vez emblemático: un rompecabezas del Santo Fundador o de Nuestra Señora de la Estrella, convirtiéndose en una invitación velada a que formemos en nuestras vidas el seguimiento del Señor al ejemplo de nuestro Santo Fundador y de María Santísima; este regalo se complementó con una caja de ricos chocolates que recibimos de parte del Hermano Visitador.
En un momento especial el Hermano Visitador Luis Arturo Dávila de León saludó a la Comunidad Distrital y ofreció la comida, después se realizó un brindis conjunto con los antiguos Hermanos Visitadores presentes. Después, cada antiguo Hermano Visitador fue brindando; el Hermano José Cervantes brindó por los constructores del Distrito y el camino recorrido, el Hermano Guilebaldo lo hizo, por los jóvenes a quienes acompañó especialmente en su formación y por todos los Hermanos y el Hermano Salvador por los logros alcanzados. Terminando este brindis se procedió a una emblemática fotografía sobre un tractor siendo el conductor el Hermano José, derecho de antigüedad, tractor de paso lento, pero con fuerza ha abierto surcos, sembrado y cosechado en la viña que el Señor nos ha prestado para trabajarla con amor: nuestros colegios, alumnos, profesores y padres de familia…
Cuatro visitadores y cuatro épocas del Distrito. Con el Hermano José fueron cambios, retos, tiempos nuevos después del Capítulo General 1966-67; en busca de una estabilidad y con una reorientación al servicio del pobre y el espíritu misionero fueron los tiempos del Hermano Guilebaldo; el desarrollo de la educación superior el tiempo del Hermano Salvador y el Hermano Luis Arturo nuevo guía con retos y planteamientos nuevos.
Se sirvió una rica comida mexicana en forma de bufete, se conversó en forma fraterna de vivencias pasadas y de planes futuros siendo un momento de gran fraternidad.
Terminada la comida, vino la partida del pastel del aniversario, realizada por el grupo de Hermanos que vivimos la división del Distrito, ya sea como formandos o como Hermanos de comunidad.
Con la fotografía de todos los Hermanos, Novicios, Prenovicios y Postulantes se concluyó con esta parte del festejo
En la casa Juan Pablo II, reunidos en el gran salón de conferencias, el Hermano Visitador Luis Arturo dio, con palabras sabia y elocuente el inicio a la remembranza de tiempos idos y, a la vez, prospectivas de futuro.
Se presentó una serie de videos sobre la historia de nuestro Distrito, en los primeros tiempos, después fueron presentadas etapas más recientes y se concluyó con la presentación de actividades distritales, tanto de las comisiones como del trabajo vocacional.
Tuvimos el honor de que presidieran esta reunión el Hermano Jorge Gallardo de Alba, Consejero General, el Hermano Visitador Luis Arturo Dávila, el Hermano Jesús Rubio, Secretario de Formación en el Instituto y el Hno. Gustavo Ramírez Barba, Secretario de Misión Educativa de la RELAL.
En 1960 la edad promedio de los Hermanos era de 31 años, en la actualidad es de 53, las Casas de Formación eran promesa brillante, por el número, aunque no lo fue por la perseverancia; en la actualidad nuestras Casas de Formación son promesa y esperanza de supervivencia, pero el número es exiguo.
Terminó la jornada con una cena fraterna, después de la cual los formandos regresan a Lagos de Moreno con sus formadores y los Hermanos iniciaron su retiro presidido por el Hermano Consejero.
Algunos datos interesantes sobre nuestro Distrito:
Hermanos actuales que en tiempo del nacimiento del Distrito estaban en comunidad:
Salvador Pérez, Pedro Córdoba, José Luis Casillas, José Cervantes, Rubén Sámano. Víctor Parra, Genaro Magallanes, Genaro Velasco, Jorge García, José Aceves, Alfredo Sánchez Francisco Barba, Manuel Padilla, Juan Fernández Eguía, Ramiro Montaño, Ernesto Saucedo, Juan Estudillo, Enrique Vargas, Juan José Martín del Campo.
Eran miembros de las Casas de Formación: Salvador Valle, Lorenzo González K, Alejandro Bünson, David Macías, José Asunción Pérez, Benjamin Carabez, Francisco Hernández, Zermeño, Enrique González, Antonio Sánchez, Juan Ignacio Alba, Roberto Coronado; y los tres últimos Hermanos ya difuntos: Pedro Camino, Manuel Marroquín, y Marcelino Jiménez.
Hermanos que se incorporan al Distrito estando en Santo Domingo y serán parte del mismo: GABRIEL SARRALDE, MAURILIO BARRIGA y, actualmente difuntos, JOSÉ GUADALUPE SÁNCHEZ y BENILDO JUSTINO.
Desde la división del Distrito estos son los números: de la división del Distrito a la actualidad han muerto 38 hermanos fundadores del Distrito 32 hermanos permanecemos con vida, 29 Hermanos de comunidad se retiraron; en las Casas de Formación la perseverancia fue muy escasa.
H. Juan Ignacio Alba Ornelas
Revista La Salle en México, Feb 2010, p. 11 a 15
Revista La Salle en México, Nov 2004, p. 11
ASAMBLEA ANUAL 29 DE SEPTIEMBRE DE 2004
Hemos concluido la asamblea anual de exvoluntarios que se llevó acabo en las instalaciones de la ULSA Laguna el 25 y 26 de septiembre, en las que participaron delegaciones de Durango, Monterrey, Matamoros, y por supuesto, La Laguna.
El motivo fue que muchos seguimos en búsqueda de una espiritualidad que nos ha cautivado, y que a pesar de vivir en una sociedad que arrastra a lo mundano y superficial, pretendemos proyectar uno, dos, tres, años atrás, nosreferimos al Voluntariado de el Salto P.N.
Y sí, queremos seguir estando al servicio de los demás, se ha convertido en una necesidad, pero existe un problema, somo estudiantes, hijos de familia, tenemos una vic social, etc. Y encontrar equilibrio se puede convertir en una tarea difícil, y más si carecemos proyectos bien estructurado para orar, tener una vida comunitaria, o mantener un apostolado, por eso, tratamos de definir, cada delegación, un futuro escenario delimitado por nuestras capacidades y contexto en general.
El reto ha quedado establecido y seguirá evolucionando, pretendemos que nuestras acciones tengan resonancia y agraden a Dios y a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, y si alguna comunidad de Hermanos pudiera tener alguna actividad donde los podamos apoyar podríamos seguir mantenier fraternidad.
Quedamos a sus órdenes.
Los Voluntarios lasallistas.
Revista La Salle en México, Nov 2004, p. 11
E l S a l t o 2 0 0 9
Experiencia de Misiones
Ya esperándonos, los guardias del CEDIRESO de El Salto, Dgo, ya sabían de nuestra llegada, no sé bien a bien si se les había avisado con antelación o si ya se hizo una costumbre que un grupo de lasallistas vayamos durante la Semana Santa.
La cancha de básquetbol donde, comúnmente se ha utilizado como aula para compartir con los internos de ese centro penitenciario, ahora lucía distinta, tres lonas que en algún momento fueron propaganda de algún partido político la arropaban, mismas que a todos nos protegerían del sol y harían que estuviéramos más cómodos.
A las casi nueve y media de la mañana del lunes Santo, dábamos inicio al taller de “Autoestima y Comunicación”; previamente nos habíamos preparado dos voluntarios, cuatro exvoluntarios, un maestro de inglés del CIZ, una invitada especial, misionera de mucho tiempo y yo, que les escribo. Habíamos hecho con el Hermano Pancho un repaso general al material que este año llevábamos a los internos; otros años habíamos hablado de perdón y reconciliación. En esta ocasión, como complemento, y para hablar de algo distinto, estaríamos platicando de eso que nos hace sentir mejor como personas: la autoestima y de algunas herramientas para relacionarnos mejor, para comunicarnos mejor.
Encontramos menos internos, no sabemos por qué este año había menos. En principio es una buena noticia, las cárceles cada vez deberían estar más vacías, pero siempre entra la duda, será que trasladaron a varios a otros penales, o será que la impunidad sigue adueñándose de nuestra sociedad y están en los centros penitenciarios quienes no deberían estar y andan libres quienes tendrían que estar purgando una pena. Pero eso, por el momento no nos correspondía a nosotros juzgarlo, estábamos allí para intentar llevar un mensaje que motive a los internos a ser mejores personas, estábamos sí, para llevar esperanza.
Cuatro equipos que se hicieron de manera voluntaria, dos facilitadores por grupo que, más que impartirles un curso, iban con el corazón ilusionado a llevar la “Buena Nueva”; la forma no importaba tanto, el material preparado serviría de pretexto para iniciar un diálogo, para invitarles a explorar dentro de sí, para decirles a todos y cada uno de los participantes: “Dios nos ama”.
Los voluntarios Carlos y Abelardo, los exvoluntarios Gerardo, Liz, Pala, Licho, Ximena, misionera de mucho tiempo atrás, Oscar, el maestro del CIZ y yo, iniciábamos una nueva aventura, deseando con todo nuestro ser que, la de esta semana, fuera una experiencia única, que las idas de las Semanas Santas anteriores no convirtieran en rutina el anhelo de vivir de manera diferente estos días Santos.
La autoestima es amarme; ¿cómo construyo una autoestima alta?, ¿cómo me doy cuenta que tengo autoestima baja? fueron los puntos que se trataron el primer día de actividades. Mucha apertura, mucha participación de parte de los internos nos motivaron a seguir con mucho empeño los siguientes días.
¿Quién soy yo? Descubrir las maravillas que hay en cada uno de nosotros, reconocerse como personas valiosas, fueron las reflexiones del segundo día. El ánimo de los participantes seguía en ascenso y, quienes tratábamos de dejarles algo, también estábamos contentos. El objetivo se estaba logrando: hacerles ver a los internos del CEDIRESO de El Salto, Dgo. que son personas dignas.
El miércoles se volvió un poco complicado, al intentar hablarles sobre la expresión de sentimientos. Es un tema delicado para todos, pero más para unas personas, como ellos, que no tienen tanta posibilidad de manifestar lo que sienten. “Si les digo que estoy triste, se van a burlar de mi”, “Si les digo que tengo miedo, se pueden aprovechar de mí”, fueron comentarios que se escucharon en todos los equipos; se vuelven vulnerables, claro, de ahí que la insistencia fue: todos tenemos sentimientos, todos, en algún momento, podemos sentir miedo, coraje, tristeza, alegría; los sentimientos en sí no son ni buenos, ni malos, llegan a nosotros y ya, lo que en todo caso es positivo o negativo es lo que hacemos con ellos.
Al parecer no muy convencidos, pero, por lo menos se quedaron con la invitación a meditar sobre la manera de cómo se expresan los sentimientos y las emociones, cerramos el día compartiéndoles un método que ha sido aplicado en prisiones de Estados Unidos: Técnica de Liberación de Emociones. No incrédulos, más bien como un regalo recibieron esta fácil manera que les puede ayudar a sentirse mejor.
El jueves Santo fue un día muy especial: todos los jueves hay visita familiar y en Navidad y Semana Santa cobra especial importancia dicha visita pues pasar en familia estas fechas hace una gran diferencia; por desgracia no todos los internos tienen visita, así que se respiraba inquietud en el ambiente. Los que iban a recibir a sus familias, porque las iban a recibir, los que no, porque no, pero lo que era un hecho es que estaban distraídos, con cierta pesadumbre que se reflejaba en sus ojos.
El tema del día fue la amistad, las relaciones con los demás, cómo comunicarme mejor, reconocer quiénes se han involucrado en mi vida. Fue difícil atraer la atención de los cuarenta internos que participaban en el taller, sin embargo, siempre queda la certeza de que algo se llevan, además, desde luego, de algún material escrito que después pueden repasar; sabemos, porque nos lo comentan, que allá en la intimidad de sus celdas, repasan esas lecturas que se les han compartido.
La Ceremonia del Lavatorio de pies estuvo presidida por nuestro pastoralista, el voluntario Aby, ayudado por los mismos internos, fue contagiando de calma y ternura el espacio, uno por uno, a los doce internos que participaron como apóstoles, les fue lavando los pies. Antes, un mensaje de esperanza hizo que quienes vivimos ese momento de celebración nos quedáramos con el alma regocijada, sabiendo que Dios nos ama, nos ama hasta el extremo.
Como si la ceremonia y todo lo vivido el Jueves Santo hubieran sido una vitamina para todos, el Viernes Santo lo iniciamos con mucho ánimo; todos los que facilitábamos el taller y los internos participantes teníamos una actitud renovada, como con más ganas de seguir aprendiendo, de seguir conviviendo, de seguir creciendo. La conmemoración de la muerte del Señor Jesús estaba sirviendo de motivación a quiénes cargan una cruz pesada, a quiénes están privados de la libertad. Quienes los acompañábamos nos solidarizamos y vivimos con intensidad cada minutito de este día tan especial.
Además, teníamos la visita del Hermano Pancho y de Mache, pues toda la semana habían estado preguntado por “Panchhhito”, así que se llenaron de gozo a la hora que lo vieron. Llegó como siempre, con su sonrisa cálida, con su saludo amable, con ese apretón de manos tan peculiar en él, con los pulgares viendo hacía arriba “Yo la hago, tú la haces, con el de Arriba mejor la hacemos”. La presencia de Pancho y de Marcela, quién había participado la Semana Santa pasada, hicieron que la mañana fuera distinta.
Logros, habilidades, cualidades. Era el momento de destacar lo que son y lo que han hecho, por lo que, muy motivados iniciamos la ceremonia del viernes Santo. Escuchar la Pasión de Jesús, Adorar la Cruz, recibir la Comunión y, al final la entrega de una pequeña cruz que los facilitadotes iban imponiendo a cada uno de los internos, a la manera como se les entregan a los misioneros en la Misa de envío: “Cristo cuenta contigo y yo cuento con el Señor”, fueron momentos y elementos que harán recordarles esta Ceremonia de Viernes Santo por mucho tiempo. Una pequeña medallita de la Virgen María que, al tiempo en que la iban recibiendo se les invitaba a rezar el Ave María, invitaron a continuar el día en actitud de oración y en espera de la gran fiesta: La Pascua.
Todo inicio tiene un fin. Envueltos en el gozo pero, también en la nostalgia, con ese aroma que se respira en las despedidas, el sábado había llegado y con él, el final del curso, el final de la visita; la Semana Santa llegaba a su término. La despedida, los abrazos, la proyección de una película, la ceremonia de clausura y, desde luego, la vivencia de la Pascua.
La luz triunfaba sobre las tinieblas. “Alégrense por fin los coros de los ángeles”, “Feliz la culpa que mereció tal Redentor”, cantaba el Pregón Pascual y, junto con él la invitación a darle un sentido a la vida. Cada uno de los presentes reflexionamos con devoción el momento.
A vivir la libertad interior fue la invitación final, a gozar la presencia del Espíritu, dejando los miedos, viviendo la Gloria.
Una vez más nuestra misión se cumplió: vivir el camino a la Pascua con los internos del CEDIRESO de El Salto, Durango de una manera distinta, invitándolos a dar vida, invitándonos a dar vida.
Feliz Pascua de Resurrección 2009
Gracias Hermano Pancho, por todo y por tanto
Chelo Bañuelos
Revista La Salle en México, Jun 2009, p. 20 a 22
Revista La Salle en México, Feb 2013, p. 30 a 32
MEDITACIONES DE UN VOLUNTARIO LASALLISTA MISIONERO - GENERACIÓN 18 - 2012-2013
Meditaciones de un Voluntario Lasallista Misionero
Generación 18
2012 – 2013
Tal vez algún hermano, exvoluntario, maestro o incluso algún alumno de las escuelas lasallistas, leerán este escrito y podrían pensar tanto de la palabra ‘‘Voluntario’’. Los invito a pensar un momento en ¿qué significado tiene para ti, que leerás esto, dicha palabra?
El caso aquí es que hacer las cosas por voluntad es un gran valor y más si es que se viven por Cristo, aun así, aceptar la voluntad del Padre en TODO, para cada quien, no es cosa de todos; por ahí existe el dicho de ‘muchos son los llamados y pocos los elegidos’, frase muy trillada pero muy cierta, dentro del entorno de las obras lasallistas.
Tras más de 30 años de misiones en la Sierra de Durango, podemos expresar y autorizar que la presencia del Señor, del Santo Fundador y de su Obra, ha sido manifiesta en ‘La Victoria’, como es conocida por las grandes personas que, a lo largo de tanto tiempo han acogido el amor de Jesús, enviando misioneros año tras año, viviendo inigualables experiencias y razones de vida.
El Centro Cultural y Social ‘‘La Victoria’’ tiene una gran cualidad, muy especial, que a muchos jóvenes lasallistas y no lasallistas hace soñar, que es la de juntar grupos numerosos de muchachos desconocidos, en un momento, pero que pronto se sienten hermanos… que cuentan con esa locura que Dios mismo les ha brindado para entenderlo y poder llevarlo hasta los rincones más olvidados por los mismos hombres. Lo particular de esto es que si nos preguntaran a los exvoluntarios, hermanos o voluntarios que han pasado por esta obra, algo sobre qué es lo que distingue este lugar, me imagino que la respuesta sería: la gran cantidad de familias de desconocidos que se han ido formando tras 18 años de luz, con una gran fraternidad, amor y, por supuesto, servicio.
Si alguna vez perteneciste a un grupo juvenil o movimiento lasallista, creo que nos vamos entendiendo. Y si vives esto, te invito a que te metas a este escrito. Si dentro de los muchos o pocos años de tu vida te preocupaste por cada rostro, con ojos de anhelo, que veías al pasar la calle, o incluso esos mismos rostros que ves todos los días, con ganas de vivir conforme al gran mensaje de Jesús, que ni tú mismo terminabas de comprender, no te asustes, es la misma señal de Jesús que te pide a gritos tu atención.
Muchos podrán narrar el día, ya como misionero de tu colegio, en que visitaste el Salto, Durango y viviste la emoción de una Misa de envío o de clausura, ¡ah! y viste un grupo de jóvenes con chalecos coloridos dándote indicaciones de orden, pero con la misma hambre que tú de gritar juntos por toda la Sierra que ¡Cristo Vive! o que ¡Cristo cuenta contigo! y decir... ¡Y yo con Él! y al regreso de tu misión decir: ¡Yo quiero vivir lo mismo que ellos hacen! Así pensamos muchos de los cerca de 400 que hemos pasado por las obras de Voluntariado de La Salle en México Norte.
Pero aun con eso y otras cosas más, servir significa mucho más que sólo vivir siendo un voluntario para los demás. Por ahí existe la frase de ‘‘Voluntario por siempre’’, ya que el mismo Señor te invita a ser voluntario de su amor, de por vida, sin necesidad de volar o huír de tu casa; esta obra no es para escapar de tu realidad ni de la del mundo, sino para participar en ella y hacer un pequeño cambio. ‘‘Gente pequeña, en un lugar pequeño, haciendo cosas pequeñas... están cambiando al mundo’’. Y, trascendentalmente, como voluntario y misionero, cambia tu vida; esto es para aquél que no teme a la voz del Señor, aunque por acá, constantemente te habla, y a gritos, que vayas con Él, y al contrario, no temes a la frase trillada de ‘‘Perder el tiempo con Él’’.
Pero en verdad ¿Qué es ser un voluntario?
Ser voluntario es entregar tu tiempo, defectos, comodidades, dones, en fin todo lo que el Señor te ha dado. Pero, realmente no para el que te necesita, sino para que ese necesitado en cualquier momento te sorprenda a través de su mirada, que puede ser la de cualquiera, para encontrar a través de él el amor de Cristo.
En este lugar que, tras tantas misiones recorridas, y en el presente año seis, vivirás tantas cosas que sólo en la comunidad lasallista podrías presumir, tienen un toque distinto a las del núcleo familiar o de amistad. Sería un error que te contáramos lo vivido; cada año, cada generación tiene su toque especial.
Inesperadamente, cada mañana, escucharás un toque de campana que te hará salir tan rápido como puedas de la cama y darte un baño, porque tienes que ir a reportarte con el Señor, a primera hora, y así darle fruto a tu día y rendirte totalmente a sus exigencias y, vaya, que es duro.
La oración de la mañana es una oportunidad enorme para reflexionar al comenzar el día, y que te dará armas para sacarlo adelante, incluyendo todo: tu trabajo, tu misión, tus proyectos, planes... y, hasta te quedará tiempo para disfrutar cada detalle y peculiaridad de los miembros de tu nueva comunidad. Momentos que toman tanto valor con la ayuda de una oración, una reflexión, una frase, lectura, etc., el principal fin es Cristo, a quien amas.
Pero como todo momento de razón y reflexión es benéfico y te da fuerzas para seguir, necesitas ese pan de cada día, incontable en desayunos, comidas, cenas, acompañados de un sinnúmero de sucesos por platicar.
Y aunque toda labor es por servir, necesitas, aparte de tu Señor, la ayuda de un buen guía que, como dice el Hno. Guillermo González, te desconecte de lo que has dejado en tu paso anterior y te conecte a vivir el presente de tu comunidad y que, además, alimente tu espíritu lasallista, apostólico y vivencial. Por supuesto un Hermano de La Salle.
No me dejarán mentir, cuántas veces no llegábamos a aborrecer la formación de valores, como alumnos en los Colegios porque ¿Qué interés tiene para mí eso?, pues aquí se volverá vital para tu estancia en ‘La Victoria’, ya que sin ello no es fácil comprender este camino que vas recorriendo.
La música no puede faltar, convertirás tus momentos libres en diversión para tu mente, garganta y cómo no, corazón. Y te aseguro que un instrumento aprenderás a tocar o descubrirás que eres bueno y lo haces bien.
Estando acá la presencia de Dios en la naturaleza es esencial: caminos y montañas con sed de mostrarles tu cariño y lo agradecido que estás con el Señor por tanto que nos da. Es vital que lo busques ahí y no sólo eso, ¡LO ENCUENTRES! hasta en el frío y la lluvia.
Aquí todo desorden está bien organizado, te explico, porque, si un plato, un cuarto limpio o una cama, un armario organizado, no son lo tuyo, no te preocupes aquí eso se da por añadidura.
No te olvidarás de dar gracias a Jesús por lo que te da y lo que te presenta en el día, por fijarse en ti a cada mañana por acá, acudirás a su templo , tu casa de día y noche, una de las grandes fortunas de tu casa y tu Voluntariado es vivir junto a Jesús 24 horas, los 7 días de la semana.
Y, al final de la jornada... te regalará un último momento, antes de dormir, para que recuerdes todo lo hecho y ocurrido en el día, o lo que has dejado de hacer. Algunos días te tocará a ti, a otro, a los hermanos, pero todos participamos de tu oración personal, así que el ser un guía espiritual para tu comunidad es otra riqueza del lugar... En fin, con tu corazón hablas lo que con tu fe profesas.
Esta experiencia no sólo se basa en lo que ya te mencionamos: los momentos de relajamiento, paseo, convivencia, son de las mejores experiencias que vivirás, paisajes, lugares donde jamás imaginaste estar.
Tu labor de servicio te premiará con llegar a lugares y rincones de la sierra, donde descubrirás miradas, sentimientos, costumbres y, principalmente, que Jesús vive ahí, donde nadie ve. Convivir ante el desconocido que simplemente te abre su puerta, no de madera, si no la de su corazón, dando aquel pedestal que sin merecer muchas veces obtienes, pero es ahí donde el Señor te demuestra cuán importante eres para su amor y vez por qué te eligió para la obra de San Juan Bautista De la Salle.
La mejor riqueza y principal tarea de ser un voluntario es que, al salir y convivir con tu comunidad, la gente de la sierra, tu familia y amigos, a lo largo del año, des tu testimonio vivo y no sólo durante los meses de estancia por acá y que entregues lo que Jesús, un día, fue a poner sobre ti.
Al final, tu único premio será haberte encontrado contigo mismo y con Cristo y, tu único deseo será volver a pisar este lugar, año tras año.
Tu hermano:
César y la Comunidad del Centro Cultural y Social ‘La Victoria’.
Revista La Salle en México, Feb 2013, p. 30 a 32
Revista La Salle en México, May 2013, p. 25
MISIÓN DE SEMANA SANTA
¿IDEAL PARA EL DISCERNIMIENTO VOCACIONAL?
Misión de Semana Santa ¿ideal para el discernimiento vocacional?
La misión de Semana Santa ha quedado atrás, tal vez una nueva comunidad o la misma del año pasado, nueva “frate” y nuevas anécdotas para contar. Pero la semana ya pasó. Me queda claro que nuestras misiones son un momento para acercar a nuestros jóvenes a un México humilde y moverlos al servicio, además de tener momentos para discernir sobre su vocación. Pero como dicen algunos Hermanos “Las misiones son más para los jóvenes que para la gente del pueblo”, pareciera que el pueblo es sólo un medio para desarrollar una fuerte actividad para los mismos misioneros, siendo el fin de la misión los mismos misioneros. Entonces ¿la misión será tan buena actividad para el discernimiento vocacional lasallista?
Es en este punto que me pregunto si podríamos realizar nuevas actividades durante la Semana Santa que permitan un momento de oración y discernimiento vocacional. La página web del Instituto comenta que el inicio del proceso “se realiza normalmente a través de una serie de entrevistas personales y de reuniones de grupo, con visitas a la comunidad de los Hermanos de la localidad y con la participación en apostolados educativos”. Es en estos apostolados educativos donde tenemos posibilidad de generar nuevos espacios para el discernimiento, la oración, el servicio y la vivencia de la comunidad.
Aprovechando que algunos grupos apostólicos tienen un servicio catequético los sábados, se podrían realizar campamentos de Semana Santa con los mismos niños de la colonia. Tal vez no tendría la aventura de ir a un pueblo lejano, pero se pueden realizar actividades en torno a la Semana Santa para niños que posiblemente no saldrán de vacaciones. De esta forma nuestros alumnos se acercarán más a la realidad de los niños de su ciudad y en otro momento tener reflexión en torno a la vocación o el servicio educativo y su efecto en la sociedad.
Cuestionar la misión como una actividad nuestra reside en que no tenemos un carisma misionero. Para eso están varias congregaciones varoniles, femeniles y mixtas que se dedican de lleno a esta actividad. Me parece que lo nuestro sería desarrollar una actividad educativa en la cual pudiéramos mostrar nuestra vocación y su valor dentro de la Iglesia y la sociedad. Aunque es necesario preguntarnos: ¿cómo le mostraremos la escuela a un alumno que obviamente no desea estar en ella durante las vacaciones? ¿Cómo llevarlo a conocer un México humilde y la necesidad de la educación? ¿Será acaso necesario revisar nuestras obras, preguntarnos cómo nos acercamos a este México humilde y de qué forma lo acercamos a nuestros alumnos?
Tenemos el reto de conocer y desarrollar más la educación no formal, para poder ofrecer escenarios educativos diferentes a nuestros alumnos, nosotros los expertos en educación; de esta forma nuestros alumnos descubrirán que la educación es un medio para desarrollar “el compromiso por la justicia y la solidaridad, para la edificación de una vida social, económica y política conforme al designio de Dios” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 40). Así conectamos el momento de discernimiento, el contacto con el proceso educativo y la vivencia de la doctrina social de la iglesia, evitando usar a una comunidad para darle un aprendizaje a los jóvenes lasallistas.
Fabián Álvarez Roldán fsc
Revista La Salle en México, May 2013, p. 25
Revista La Salle en México, Feb 2014, p. 17 a 19
ENTRE BARRANCAS.
Los caminos siempre parten de casa, acariciando los 3 mil metros sobre el nivel del mar, cubiertos de neblina, justo antes del amanecer. Los rayos de luz juegan entre los pinos hasta que el sol los envuelve protector. 5, 8 o 14 horas de camino entre paisajes majestuosos a bordo, seguros, del minibús y la mulita. Bosques que abrazan el camino formando túneles verdes, abriendo ventanas que permiten ver las barrancas que se acercan. Ardillas que se asoman sobre el tronco y alguno que otro venado sorprendido. Miradores naturales donde las montañas se prolongan hasta el horizonte y pequeños poblados apenas visibles, destino de nuestras andanzas.
Luego de un sano y reparador almuerzo, seguir el camino serpenteante que se adentra a las barrancas dibujando nuevos paisajes, sorteando continuas caídas de agua, fruto de una temporada de lluvias generosa, que mantiene las cascadas, ríos y lagunas alegres y abundantes. El camino nunca aburre y hasta se vuelve retador para atravesar en espacios angostos a troceros y camiones o tomar curvas en pendiente junto al barranco que no se pueden sortear en un solo movimiento.
Un puñado de casas lanzadas en la ladera, marca el lugar para dejar el primer grupo de misioneros. Pronto llegan señoras con niños ocultos tras la falda, pero con mirada alegre e inquieta. 13 años sin misioneros. A pesar de la intensa labor de los grupos juveniles de El Salto, de los colegios lasallistas, de los voluntarios y otros grupos, aún hay muchas poblaciones y cientos de niños y jóvenes que no han convivido con los misioneros, esos extraños jóvenes que toman horas de camino para convivir con ellos. La sierra de Durango sigue sedienta de Dios y necesitada de cantimploras – bules dirían ellos- vivas que mantengan despierta la esperanza.
Y así van quedando, de cuatro en cuatro, los voluntarios misioneros en los ranchitos. Buscando catequistas, probando ayules, yakas, papaches, guanábanas o pitayas. Visitando las casitas y hospedados con Doña Tere que se ha quedado sola y entretenida limpiando cacahuates; sorteando niños que desde temprano se asoman al cuartito para ver si ya se levantaron. Quieren rondas y juegos y quieren aprender a persignarse.
Unos se han quedado en la parroquia, maravillados por el entusiasmo evangelizador del padre, que también se goza y alimenta de la compañía. Un solo sacerdote reclamado por decenas de poblados a horas de camino.
Con frío y lluvia en las montañas o calor y moscos hambrientos de sangre nueva en las barrancas, es imposible no admirarse y encontrar a Dios en la naturaleza y en la gente sencilla. Es la realidad de más de una misión, dos grupos han quedado en la sierra y tres a 2500m más abajo.
El cuadro es diferente, al despertar, en cada zona, pero el pincel del creador el mismo:
En la cañada, el río caudaloso, armonizando con las aves, invitan a iniciar la mañana, mientras los peñascos, en lo alto de las montañas se pintan de rojo al amanecer y se levanta la neblina del río.
A lo largo del camino las casitas de adobe, bien pintadas, con techo de teja, expiden olor de almuerzo por sus terrazas y el muy antiguo templo blanco de San Juan abre sus puertas de madera.
Un lugar hermoso y bendecido por la naturaleza: árboles frutales, buena siembra, arroyos formando cascadas, un río donde nadan las familias en domingo. Algunos jabalíes se pasean en los patios, amigos de perros e iguanas. En las noches enormes sapos cuidan la entrada de las casas para que no entren alimañas. En lo alto las leyendas salen de las cuevas pintadas.
Arriba, la montaña, huele a pino y el frío cubre el horizonte. Por la mañana el sol derrite la escarcha sobre el campo y madruga el hombre a su trabajo. Las chimeneas humeantes anuncian calor de hogar. De la capilla de madera se asoman los salmos de laudes de misioneros.
Y en todo lugar, entre campesinos, leñadores, mineros o gambusinos, Dios camina por su pueblo y espera ser descubierto por jóvenes misioneros que le invocan por la mañana en la capilla y lo encuentran bajo el sol a medio día: recostado entre las piedras esperando a que alguien le ayude a levantarse luego de caer a sus 75 años; Cargando un par de baldes de agua subiendo del venero; con su historia de dolor contada en la cocina humeante de casa; en el entusiasmo de Janet porque la gente se acerque al templo; en los brazos de la niña que se abraza a su catequista. Así los voluntarios van cargando su corazón de rostros y comparten la sed de esperanza y fe. Un cuadro que tiene más de esfuerzo que de romanticismo y exige compromiso de por vida.
Los voluntarios no son lo mejor de nuestros colegios o grupos, pero sí son muestra del trabajo pastoral entre los jóvenes, que egresan de nuestras aulas, hambrientos de Dios.
Voluntariado Lasallista Misionero
Revista La Salle en México, Feb 2014, p. 17 a 19
Revista La Salle en México, Sept 2015, p. 6
INICIANDO NUESTRO CAMINAR EN LA SIERRA DE DURANGO
“Iniciando nuestro caminar en la Sierra de Durango”
Después de haber terminado la comida del día en que ingresamos al Aspirantado, el director, Hno. Silvano, nos comentó sobre el próximo campamento que íbamos a tener, que era al día siguiente, lunes 27 de julio, en Paraíso de la Sierra, en Durango, donde se encuentra una casa de los Hermanos, a la cual le llamamos Parmenia, porque recordamos el retiro del Fundador al Sur de Francia, en Parmenia. Este campamento se hace para estar en comunidad, apartados de todo y poder conocernos para ir empezando nuestro proceso de discernimiento en la búsqueda de nuestra vocación.
Justo cuando llegamos a la casa de retiro empezamos con unas actividades de integración, las cuales nos llevaron a conocer y aprender los nombres de todos los que formaremos la comunidad. Hoy somos 25 aspirantes de los 2 Distritos: México Norte y Antillas-México Sur.
El martes 28 de julio tuvimos paseo para subir una montaña, desde donde observamos una de las mejores vistas de toda la sierra. Ese mismo día tuvimos la primera lección sobre cuáles son las tres dimensiones que viven los Hermanos: misión, comunidad y consagración, y nos explicaron a todos que nuestras actividades siempre nos llevan a alguna de estas 3 dimensiones. Al siguiente, miércoles 29, fue el día en que iniciamos el famoso torneo de fútbol, dividiéndonos en 5 equipos para comenzar la primera ronda de puntos; ya en la noche de ese día tuvimos nuestra fogata en la que contamos historias, tuvimos oración y, después, a descansar para que al siguiente día tomáramos camino al siguiente paseo: los “Túneles de Mexiquillo”, que son una serie de túneles de un viejo ferrocarril, que llevan a una bella cascada. Por la noche de ese día tuvimos tiempo de ver la película “Lección de honor”, la cual nos enseñó que ser maestro afecta a tus alumnos más de lo que crees y que eres un ejemplo a seguir. El siguiente paseo fue a un criadero de truchas y a un pueblo llamado 1010, que tiene una cascada muy bella, luego continuamos con el torneo de básquetbol, para ver quiénes se iban a la semifinal. Ya el sábado 1° tuvimos paseo a Villas del Oeste, Durango, que es un lugar donde se han filmado varias películas de vaqueros , también fuimos al cine en comunidad. El domingo 2 fuimos a la misa de inicio de los voluntarios en “El Salto”, donde nos encontramos con algunos Hermanos de diferentes comunidades ; continuamos con los torneos de básquet y fútbol para poder aprender a trabajar en equipo. El lunes 3 tuvimos una caminata más larga que las anteriores, que fue a “Río catedral”, llamado así porque tiene una montaña en forma de iglesia; ahí todos tomamos un baño en el río y luego comimos. El martes 4 tuvimos la gran final del torneo de fútbol y, además, vimos otra película: la vida de San Juan Pablo II.
El miércoles 5 tuvimos el juego de buscar la pista, que consiste en seguir distintas bases para llegar a un fin; fueron varios equipos y al final, el que hizo menos tiempo fue el ganador. El jueves 6, nuestro último día de campamento, tuvimos la final del torneo de basquetbol y la presentación de todas las obras que estuvimos haciendo en las dos semanas: unos pintaron, otros hicieron figuras tallando jabón o madera, también tuvimos nuestro tiempo de desierto en el que oramos y reflexionamos en todo lo que habíamos hecho en ese tiempo y terminamos de contar nuestras historias vocacionales y, para terminar con broche de oro tuvimos una carne asada. El viernes 7 nos levantamos muy temprano para limpiar a fondo toda la casa y que quedara impecable para la llegada de los niños de Casa Hogar y a las 9:30 tomamos camino de regreso a casa, “El Aspirantado” y comenzar con nuestras actividades en esta casa de formación.
Atte: Andrés Burrola Suárez (Aspirante de México Norte) y
Luis David Valadez Guzmán (Aspirante de Antillas – México Sur)
Revista La Salle en México, May 2017, p. 42
MISIONES LASALLISTAS EN FAMILIA
Vivir en familia, hacer familia y ser familia.
Mi nombre es Jorge Peña y actualmente soy parte del voluntariado lasallista misionero y aquí les contaré una de mis lecciones de vida que he podido vivir.
Una de las situaciones que tuve que afrontar en este primer semestre del voluntariado fue separarme de mí familia. No sabía cómo sería. ¿Qué se suponía que debía de hacer?
Lo primero fue aceptarlo y descubrir que a mi alrededor había más personas, que como yo, habían decidido ingresar, sin importar lo demás.
Aprendí que lo más importante es vivir en familia pues ya no vez a los demás como extraños, lejanos, ausentes, sino que tu relación con ellos es cercana, amena y divertida.
Vivir en familia implica aceptar a todos y quererlos por igual, preocuparte por sus preocupaciones y, sobre todo, ocuparte en ellas y ayudarlos.
Así es como defino yo el vivir en familia. Sigue el hacer familia que es todavía más profundo e interesante.
Hacer familia en donde estés, en la casa, en misiones, en un paseo. Hacer familia es involucrarse más y poder llegar a un conocimiento pleno de las personas.
Creo que una de las mayores lecciones que he recibido fue:
“En El Zapote, cuando una familia que vivía a más de 40 minutos -a pie- de la capilla, nos invitó a comer después de haberlos visitado un día.
En su humilde hogar, que contenía dos camas dobles, un calentón en una esquina y en la otra una mesita a punto de caer.
Ahí vi lo que es la esencia de una verdadera familia, que lo que los unía no eran las cosas sino que eran los corazones, el amor, el cariño que se tenían. Todos se amaban y eran felices.
En esa familia vi el reflejo de Dios, que quiere de nosotros nuestra inocencia y pureza para aceptar lo que él nos manda.
Esa familia no poseía nada de lujos, apenas tenían unas pocas calabazas para comer y frijol con maíz, que ellos habían sembrado y cosechado.
A pesar de no tener nada, lo poseían todo, pues eran dueños de algo más importante que es “la familia”.
El hacer familia es en el lugar en donde estés, con la gente con la que estés, tratarlos igual que a tu familia.
En la casa sucede que hay ocasiones en las que una persona está muy preocupada, o tiene muchos pendientes y llega alguien y deja de hacer lo suyo para ayudarle a su hermano.
Esa es la esencia de hacer familia, algo que en la casa se da. Más por gusto de ayudar que por otra cosa.
En estos tiempos en los que la familia cada vez se aleja y se separa por diferentes circunstancias, yo he podido re-encontrar el valor de la familia, que lo tenía un poco extraviado.
En lo personal, yo no le daba el lugar que se merece y no apreciaba mucho los gestos cariñosos de mis padres para conmigo. Ahora, gracias a Dios, ¡ya estoy listo hasta para cocinarles!
La familia, que es el tema pastoral de la prelatura en la que estamos ayudando un año de voluntarios, creo que recobra el sentido y valor cuando a donde vamos hacemos familia.
Familia no significa estar siempre juntos y no tener problemas, significa interesarse por el otro y amarlo sin importar lo que el piense.
Yo creo que Dios nos da lo necesario, pero es difícil alejarte de tu familia.
Me doy cuenta del mal hijo que soy; no siempre valoro todos los esfuerzos de mis papás, ni siquiera valoraba tanto el tiempo con ellos, un abrazo era tan rutinario, pero Dios me ha concedido darme cuenta. Y tengo muchas cosas en que trabajar, debo de ser una mejor persona y es una de las mejores lecciones de vida que he podido aprender en este tiempo. Y aunque sólo aprendiese esta, estoy agradecido con Dios porque me lo hizo saber a buen tiempo.
Y tal vez ahorita ya no tengo lo mismo que cuando empecé, pero Dios es el que controla todo y María me da un sentido de vida muy hermoso. Estar solo es estar más abierto a la compañía de ellos.
Y lo último es el ser familia, pero, ¿qué es eso?
Ser familia es sentirte parte de alguien, cercano, y en el mundo todos lo somos, pero no todos lo sabemos. Todos, hijos de un mismo Padre, somos familia, pero no nos comportamos así.
Dicen que no hay familia perfecta, pero yo creo que siempre se puede mejorar.
Ser familia es sentirte unido a cualquier persona que veas y tratarlo como se merece.
Ser familia es estar unido a los demás, pues siendo familia, al lugar a donde vayas vas a hacer familia con esas personas y así podrás vivir en familia.
En este tiempo hay que recapacitar en cómo es nuestra relación con nuestra familia, y cómo podemos hacer estas tres verdades de vida:
Vivir en familia, hacer familia y ser familia.
Jorge Peña
Revista La Salle en México, May 2017, p. 42
RESEÑA DEL 25 ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DE LOS HH.
A EL SALTO P.N., DGO.
1992-2017
02 de Septiembre de 2017
SIGNIFICADO DEL 25° ANIVERSARIO.
Parecía un día ordinario y lo era, pues salió el sol como todas las mañanas y nos dirigimos a la capilla a orar. Aquí empieza la diferencia: ¿Qué nos hace reflexionar este día acerca de la presencia de los Hermanos Lasallistas en la Prelatura de El Salto?
-25 años han pasado y se leen en retrospectiva para poder descubrir el hilo conductor de este cuarto de siglo en El Salto. Poco a poco se va decantando el licor de los recuerdos y se ven entrelazados unos acontecimientos detrás de otros, dejando al descubierto la intención de Dios con respecto a la historia del lasallismo en la Sierra de Durango. Ahí están de testigos nuestros Hermanos Pedro Córdova Concha, Pedro Vela Rodríguez, Maurilio Barriga Gaona, Ramiro Montaño y Pancho Barba Arámbula. Asimismo, recordamos al Sr. Cura Don José Anaya y sus gestos llenos de significado: colocar la imagen del Fundador en la casa destinada a recibir a los Hermanos y su frase más famosa: “si el padre ya está aquí, los hijos pronto vendrán”.
Los primeros intentos de inserción de la Comunidad fundadora en la Prelatura, se dieron colaborando en la formación de los seminaristas y la realización de cursos para catequistas, cuyos frutos aún se ven en muchos pueblos de la Sierra.
El tiempo se encargó de revelar nuevos caminos para la Comunidad lasallista, con personajes muy carismáticos, como Lorenzo González Kipper y Pancho Hernández Zermeño. Con ellos se fraguaron proyectos nuevos: las Misiones de Semana Santa y el Voluntariado misionero lasallista. Ambos proyectos ahora bien consolidados, gracias al apoyo incondicional de nuestro Distrito Lasallista de México Norte, tanto en la autentificación de la obra, como en el sustento económico necesario.
A la sombra de los grandes pinos de la Sierra, hicieron su labor discreta y callada, aunque no menos importante, Hermanos de la talla de Guillermo González Villanueva, Domingo de Alba Suárez, Gabriel Sarralde Huitrón, Ignacio Benítez de la Mora, Carlos Martínez Aguado, Daniel Novelo Huerta.
Dios que obra con suavidad y no fuerza las situaciones, nos fue llevando de un compromiso a otro, de tal manera que, casi sin sentirlo, nos ha colocado en la situación actual, realizando una labor misionera en unión de un grupo numeroso de jóvenes Voluntarios Misioneros Lasallistas. Una misión que no sería posible sin la generosa docilidad al Espíritu que han mostrado todos los Hermanos y seglares que nos han precedido en esta Comunidad lasallista.
Palabras más, palabras menos, pero sobre todo palabras más, fue lo que el Hno. Lorenzo comunicó en su charla mañanera, a los Hermanos, los Voluntarios y los Ex voluntarios asistentes a este evento.
La Misa de acción de gracias fue celebrada en la catedral de El Salto, donde nuestro Obispo Prelado, Don Juan María Huerta Muro, OFM, presidió la ceremonia, acompañado de los sacerdotes: Padre Juan Pablo, Vicario de la Prelatura y párroco de Catedral; Padre Delfino, párroco de Cristo Rey; Padre Misael, Asesor de la Pastoral Juvenil y maestro del Seminario Menor; Padre Santos, párroco de San Francisco de Asís. Todos ellos concelebraron con mucha solemnidad y dieron realce a la conmemoración del cuarto de siglo de la presencia de los Hermanos en la Prelatura de El Salto.
Agradecidos estamos con nuestra Comunidad hermana del Colegio Guadiana-La Salle, que se hizo presente con las Escoltas y la Banda de Guerra, tanto en la Santa Misa, como en la procesión solemne que se hizo desde la Catedral hasta nuestra casa, en La Victoria, llevando la imagen de nuestro Santo Fundador, como lo hicieran los primeros Hermanos hace veinticinco años.
Llegados a nuestra casa y, después de un momento en la capilla, donde tuvimos presentes en nuestras oraciones a los Hermanos que sirvieron en esta Comunidad de El Salto y, que ya volvieron a la Casa del Padre, pasamos al Centro Comunitario donde compartimos el pan y la sal del encuentro con nuestros Hermanos y amigos que tuvieron la amabilidad de acompañarnos en esta celebración. No faltaron las palabras de agradecimiento de nuestro director, Hno. Alejandro Gaxiola Parra, así como el mensaje atinado del Hno. Visitador, Gabriel Alva Villalobos. Todo como preámbulo de los reconocimientos que se entregaron al Sr. Obispo y a los sacerdotes que nos acompañaron, así como a las cocineras, conserjes y a los Hermanos que formaron parte de esta Comunidad en esos 25 años de presencia lasallista en la Prelatura de El Salto.
Así, sencillito, discreto y haciendo un poco de ruido, fue como se desarrolló la celebración del 25° aniversario de la llegada de los Hermanos de las Escuelas Cristianas a esta Sierra de Durango, para servir a la Prelatura de El Salto y, en ella, cumplir en todo la Voluntad de Dios. DOMINE OPUS TUUM.
Hno. Alejandro Gaxiola Parra