* 25 dic 1914 (Puebla, Pue.) + 7 sep 2012 (Saltillo, Coah.)
Sus padres: Francisco Cervantes Varela y Leonor Hernández Munive,
1943 Aspirantado. 1945 Toma de Hábito. 1946 Primeros votos. 1954 Profesión perpetua.
Apostolados y actividades:
1947 Instituto Francés de la Laguna, 1963 Doctorado en Washington, 1965 Segundo Noviciado en Roma. 1966 Coordinador del IR Chepevera. 1968 Director del CLES. 1969 Fundador de la UDEM, 1969 Visitador del distrito México norte. 1975 Direcrtor de Ciencias de la Educación UDEM, 1976 Delegado al Capítulo General de 1976 y nombrado Consejero General.
1986 Coordinador de los Programas de Formación lasallista del Distrito México Norte y profesor del CESLAS 1987 Director de Planeación de la ULSA, México D.F. 1988 Rector de la ULSA de México D.F. 1991 1er. Rector de la ULSA Noroeste de Cd. Obregón, Son.
2000 1er Rector de la ULSA Chihuahua. 2006 Responsable del Centro de Formación y Liderazgo Universitario, en Saltillo, Coah
LUGAR DE NACIMIENTO Y MARCO FAMILIAR
4 de febrero de 1929 + 7 de Septiembre de 2012
En las faldas de la Sierra Nevada, a los pies del Iztacihuatl, floreció desde tiempos ancestrales ciudad de Huejotzingo, entre los muchos poblados que se encuentran en su jurisdicción está: Santa Ana Xalmimilulco, población en la que se encontraba enclavada la hacienda de la familia Cervantes Hernández; y lugar donde Dios bendijo, al cristiano hogar formado por los señores Francisco Cervantes Varela y Leonor Hernández Munive con el nacimiento de José el 4 de febrero de 1929, pronto lo llevaron a bautizar en la Iglesia conventual de San Miguel, en la cabecera municipal. El convento fue construido en 1524, apenas un año después de la llegada de los doce primeros franciscanos a la Nueva España, encabezados por fray Martín de Valencia. Pareciera un presagio su lugar de nacimiento; de la labor educativa y evangelizadora que el Hermano José realizó a ejemplo de esos 12 primeros evangelizadores y educadores del pueblo nativo de México.
Sus primeros años de vida, los pasó entre la Hacienda familiar y la ciudad de Puebla de los Ángeles; iniciando su educación en el Colegio Benavente, que en 1933 abrió sus puertas renaciendo así la presencia de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en su cuna fundacional en México.
Durante sus años de estudios primarios; hubo varios Hermanos que dejaron una honda huella en el alma de este niño: ellos fueron el Hermano Mariano Ramírez, José Manuel Ramírez y el Hermano Inspector de ese tiempo y su amigo hasta el fin de sus días el Hermano Salvador Pérez. Ellos con su entusiasmo y su compromiso influyeron en José para despertar su vocación religiosa, él mismo lo proclamó hablando sobre todo de los Hermanos Mariano y Salvador.
Una aventura de escucha y Fe, EN EL SEGUIMIENTO DEL SEÑOR…
FORMACIÓN RELIGIOSA:
José encamina sus pasos al Noviciado Menor de Tacubaya a donde llega el seis de septiembre de 1941; en esta casa tuvo dos ilustres formadores como Directores: el Hermano Bautista Emilio Elcoro un hombre de gran finura, auténtico formador; sabe inculcar un ambiente amigable y abierto entre sus despiertos novicios menores. Se vale de la mística y organización scout para conseguir brillantes resultados en la formación. Al año siguiente llega un nuevo formador, entusiasta, entregado que forja y afianza en los jóvenes grandes ideales de consagración y entrega al Señor; es el Hermano Víctor Bertrand dando al grupo una tonalidad de pujanza.
José participa activamente durante cerca de cuatro años en estos procesos de formación a la oración, trabajo, entrega, disciplina, orden y amor al llamado recibido de Dios. En su último año de Noviciado Menor hace su primer año de estudio de Normal Primaria en la Normal Cristóbal Colón por ser aún muy joven para pasar al Noviciado.
El 3 de diciembre de 1944 inicia su postulantado juntamente con otros catorce compañeros, tomando el Hábito de Hermano de las Escuelas Cristianas, el 25 de enero de 1945 y recibiendo el nombre de Hermano Alfredo Leopoldo. Su formador fue el Hermano Luciano, antiguo visitador, hombre integro, un sobresaliente formador y un religioso de gran rectitud que supo formar convicciones sólidas en esos corazones jóvenes que deseaban consagrarse a Dios en la vida religiosa en esos tiempos difíciles.
El Hermano Alfredo Leopoldo se formó virilmente en la vida y espiritualidad lasallista; joven Hermano de fe profunda, piedad sincera, que supo encontrar en la regularidad y cumplimiento de la Regla la voluntad de Dios; fue haciendo propios los valores y virtudes de la constancia, la entrega generosa, la bondad, y de piedad que su Director le infundiera. Su año de Noviciado terminó con sus primeros votos emitidos el 26 de enero de 1946.
En el Escolasticado se encuentra con un admirable formador el Hermano Bautista Fernando, un hombre de avanzada, doctor en filosofía, hombre entregado a su vocación, pedagogo notable que supo moldear al futuro educador, despertando en el Hermano José, el espíritu de superación intelectual, de las lecciones bien preparadas y expuestas con claridad y precisión, el deseo de buscar la perfección, el amor a la disciplina y el orden, virtudes que caracterizaran la enseñanza de novel maestro.
PRIMER APOSTOLADO
Porque los seres humanos somos seres en proyecto, los educadores apostamos por una persona diferente y por lo tanto no podemos educar sin la esperanza.
El Instituto Francés de la Laguna, en la norteña ciudad de Gómez Palacio, Durango, fue su primer campo de apostolado; él mismo describe su inicio: “Era el frío mes de diciembre de 1947 cuando llegué a La Laguna… me parecía que el polvo invadía todo, hasta el alma. Pero el cariño de la comunidad y de la gente disipó, desde el primer momento, mi sensación de desierto y soledad. Era yo el más joven; el Señor 1 Emilio Reversat, el director; el “inspector” – que en aquellos tiempos era algo muy respetable – el Señor Villalba y una serie de hombres que, a mis no cumplidos 19 años me parecían cargados de experiencia, como un Señor José Sánchez, que contaba entonces sólo 31 años y que se nos fuera maduro al cielo, a los 37… un Señor Navarrete, ya con el temple que da la enfermedad y la sonrisa en los labios, un Güero Bautista, siempre abnegado; un Teacher Ríos, tan único y original, como siempre, el indispensable Señor Careaga… total, una veintena de Hermanos, siendo los jóvenes cuatro…” [1]“eran años en que la expresión crisis de identidad no se había inventado, ni la sufríamos; sabíamos bien lo que queríamos, tomábamos los medios y estos daban resultados. Así, sin pretenderlo, fuimos protagonistas de una vida de comunidad fecunda, que se reflejaba en la vida cristiana y el espíritu del colegio. En la comunidad, nuestro director lograba la regularidad y el fervor; el diálogo periódico con el Hermano Director era un medio de crecimiento; el descanso y las vacaciones estaban aseguradas, eran vacaciones espartanas, en la Sierra de Durango, pero éramos muy felices”. [2]
En esta comunidad emitió su profesión perpetua el 14 de agosto, del año santo de 1954, en que generosamente entregó toda su vida al Señor y al servicio de la educación cristiana.
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Fueron 16 años de intensa labor apostólica y educativa, de los cuales 13 los vivió con el Hermano Aniceto Villalba; quien le dio toda la confianza y le permitió el desarrollo de sus cualidades pedagógicas, artísticas y sociales. Colaboró en el desarrollo de la orquesta, el coro monumental; la fiesta de gimnasia del 1º. de mayo, durante diez años fue el gran Inspector del Instituto Francés de la Laguna, siendo el guardián celoso de la disciplina y del desarrollo académico del alumnado, pero su gran labor fue el ganarse los corazones de los laguneros.
[1]Señor, sinónimo de Hermano; que por estar en tiempos de post persecución y por prudencia, no se
usaba el nombre de Hermano, sino Señor.
[2] Revista “La Salle en México Norte”, No. 266, Noviembre 1983, Pág. 8, Artículo del Hno. José Cervantes
sobre el Hermano Aniceto Villalba.
ALGUNAS ACTIVIDADES ESPECIALES QUE REALIZÓ EL HERMANO JOSÉ:
En 1954 al fallecer el Hermano a la muerte del Hermano José Sánchez Espinoza, que se encargaba de la ACJM, y del apostolado de la catequesis en el barrio de Santa Rosa y de la Alfabetización. “Gracias a la entrega generosa del Hermano Alfredo Leopoldo la Congregación de la Santísima Virgen y la ACJM, realizan un muy buen trabajo dando clases de catecismo y alfabetización a los pobres. Cada mes les organizaba un pequeño retiro que reunía a muchos voluntarios” [1]
PEREGRINACIÓN MARIANA A EUROPA EUROPA
El Hermano José organizó una peregrinación Mariana cuyo fin sería la ciudad de Roma y una audiencia con su Santidad Pío XII.
Un buen grupo de alumnos y algunos exalumnos respondieron a la invitación que era muy atractiva por las ciudades que visitarías, y con el plus de incrementar la devoción a la Santísima Virgen y estar e n la presencia del Santo Padre.
El viaje se realizó con mucho éxito, al Hermano José Cervantes lo acompañó el Hermano Jesús López, entre los alumnos iba el futuro Hermano Alejandro Bunson quien le sirvió de secretario y le ayudó en el control de la papelería de sus compañeros de viaje.
[1] Suplément a l´historique pour la année 1953
CONGRESO INTERNACIONAL DE EXALUMNOS EN ROMA:
En el histórico de la Comunidad de 1960 se puede leer: “durante las vacaciones el Hermano
Alfredo Leopoldo, José Cervantes, organizó una excursión a Europa con un grupo de alumnos y antiguos alumnos con ocasión de la Reunión de Antiguos Alumnos de los Hermanos en Roma durante el mes de Septiembre.
De México asistieron varios Hermanos de ambos Distritos, como se ve en las fotografías: HH José Cervantes, Rafael Chávez, Jorge Bonilla, Hermano Superior General Nicet Joseph, Rafael Garces, Manuel Alvarez, Jaime Rivero
ADIÓS A LA REGIÓN LAGUNERA:
1962 marca la salida del Hermano José Cervantes de la Laguna para ir a estudia a Washington en los Estados Unidos-
“La fiesta de graduación de los Bachilleres se realizó en el Salón de Honor del Casino de la Laguna y a los dos días el Hermano José Cervantes salió rumbo a los Estados Unidos para iniciar sus cursos universitarios en la Universidad Católica de América.
Las fotografías de despedida hablan mejor del cariño y del apego de los alumnos por su Inspector, que a la vez era amigo y guía. El aeropuerto de Torreón se llenó de alumnos,exalumnos, padres de familia y Hermanos de la Comunidad que despedían a uno de sus miembros muy querido por todos
EL HERMANO ESTUDIANTE:
La fe en la acción lleva consigo la búsqueda activa de mejor preparación y formas nuevas de compromiso…
(José Cervantes. Editorial La Salle en México Norte marzo 1973)
El estudio fue su gran pasión y lo buscó con gran anhelo; en 1948 se gradúa como Profesor de educación Primaria, y pronto inicia estudios de especialización en la Normal Superior de la Universidad de Coahuila donde obtuvo los títulos de Maestría en Ciencias Sociales y Maestría en Lengua y Literatura Castellanas.
Junio de 1962, se traslada a la capital de los Estados Unidos, para estudiar el Doctoradoen Sociología. Conquista primero su Master of Sciences, en la Catholic University, Washington y cinco años después presenta su tesis que le otorga el Doctorado en Sociología (Ph.D.) en la misma universidad.
Durante su estancia en la capital Norteamericana tuvo el honor de ser invitado especial para participar en la Casa Blanca en la cena del 5 de mayo, por el Presidente Lyndon B. Johnson, quien fue investido como Doctor Horis Causa el mismo día que el Hermano Cervantes recibió su grado de Doctor PHD. En la Universidad Católica de América
Durante su estancia en Washington, el Hermano José fue profesor del Escolasticado Superior de Washington y subdirector de la comunidad de estudiantes. Su presencia en el Distrito fue a través de artículos en la revista sobre Kerigma y sobre todo los de la Revisión de Vida, novedades en ese entonces, que representaban tiempos de renovación
Los estudios religiosos del Instituto los realizó asiduamente conquistando varios diplomas: Curso Fundamental, Medio Y Superior en Escrituraria
El estudio de las lenguas fue otra de sus pasiones dominó: el Castellano, Francés, Italiano, Inglés y Alemán, lenguas que fueron para él ventanas a la cultura y la comunicación.
Esta pasión por el estudio la trasmitió a los Hermanos del Distrito siendo nuestro Hermano Visitador, impulso, alentó y transformó estructuras de formación para que los Hermanos estudiaran y conquistaran títulos universitarios más allá de los títulos requeridos para enseñar.
.Su ausencia en el Distrito concluye al terminar su Segundo Noviciado, ciertamente que fue un tiempo de gracia, pero a la vez fue un tiempo de cuestionamiento y nuevos planteamientos ante el Concilio Vaticano II que se acababa de vivir y los nuevos planteamientos que iba a presentar al próximo Capítulo General de 1966; como segundo novicio realizó una entrevista muy interesante al Hermano Vicario General, en la cual plateó preguntas sobre la estructura del nuevo Capítulo, la existencia de expertos, el proceso de la nueva Regla, los Asistentes y los límites que deben de tener para que, los Hermanos Visitadores tengan una mayor acción… Lleno de inquietudes y con una visión nueva regresó al Distrito.
REGRESO AL DISTRITO - MONTERREY
1966, llega el Hermano José proveniente de Roma como Hermano Inspector de la sección de Secundaria y Preparatoria del Instituto Regiomontano, en Monterrey, N. L. La comunidad religiosa y la comunidad educativa había tenido varios desencantos, con la salida de la Congregación del varios directivos; su presencia va a ser aliento, sostén y ejercerá una influencia muy importante, realizando cambios importantes en lo educativo. Entre muchas actividades que emprendió, tuvo a su cargo la organización del vigésimo quinto aniversario de la fundación del Instituto Regiomontano con excelentes resultados.
Su presencia en la sociedad regiomontana ayudó a nuclear proyectos entre ellos, el más importante sin lugar a duda, fue la creación de FESAC. Cuya finalidad era la búsqueda de nuevas opciones educativas que ofrecieran una formación integral y humanista en la sociedad de la década de la revolución científica, tecnológica y cultural de los 60, y la recomendación del Concilio Vaticano II de difundir los principios católicos dentro del ambiente educativo fueron factores clave para que se unieran cuatro Congregaciones Religiosas, y se llegara a la creación de la Universidad de Monterrey.
En 1968, se creó la asociación civil Fomento de Educación Superior, A. C. (FESAC) que tenía como objetivo la promoción, administración y dirección de actividades educativas y el fomento de la cultura; cuyo Presidente fue el Hermano José Cervantes, su saber, su don de gentes y su capacidad de relación y organización dio como resultado el interesar a sectores importantes de la sociedad y de la Iglesia para la realización de la Universidad.
Julio de 1968 marca, para el Hermano José una nueva y única experiencia en su vida, que sólo duró siete meses: ser Hermano Director. El escolasticado se había trasladado de la Ciudad de México un año antes a Monterrey, durante ese año se construyó una nueva y novedosa casa para albergar a los formandos y también un nuevo Director; el elegido fue el Hermano José, le tocó terminar la construcción, amueblar la casa, decorarla y ser el guía espiritual e intelectual de los Hermanos jóvenes.
Si la autoridad es un servicio, mi primera palabra es: para ponerme a sus órdenes…(2)
HERMANO VISITADOR:
El Capítulo General de 1966 trajo nuevos horizontes al Distrito; el Hermano Visitador formó comisiones en vista del primer Capítulo de Distrito; y en ellas puso a trabajar a todos los Hermanos, se eligieron a los Hermanos Delegados y en la segunda sesión del Capítulo se aceptaron observadores; una de las acciones principales de esta reunión fueron las votaciones para la elección del nuevo Hermano Visitador, hecho novedoso totalmente en el Instituto, la elección recayó en el Hermano José Cervantes.
Un mes después, el 29 de enero de 1969, se emitía la obediencia firmada por el Hermano Vicario General José Pablo y por el Hermano Maurice Auguste, pues el Hermano Superior estaba de viaje en Sudamérica.
La ceremonia de entrega de la obediencia y de cambio de visitadores se realizaría conjuntamente con la bendición del nuevo Escolasticado el 1 de marzo de 1969; hubo un emotivo discurso del Hermano Víctor Bertrand como despedida y bienvenida al el Hermano José, cuyas primeras palabras fueron:
“Si la autoridad es un servicio, mí primera palabra es para ponerme a sus órdenes…” prosigue su discurso y termina diciéndonos: “busquemos y procedamos con sabiduría en nuestros estudios y nuestra enseñanza, con compasión en nuestra preocupación por la persona de quien nos rodea, por la miseria del pobre y por el servicio de los más necesitados; con humildad, tanto en nuestra oración y en nuestro trabajo, como en la prudente comprensión de nuestros talentos y limitaciones. Para muchos de nosotros esto será la obra de toda la vida. (2) Prosigue su discurso terminando con las palabras de Jesús: “Id por todo el mundo, predicad el Evangelio… y esta otra… Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos… cuatro palabras que fueron la tónica de su mandato: humildad, sabiduría, prudencia, y compasión e impulsaron otras muchas acciones y valores.
Preocupaciones, proyectos, planes y realizaciones se van sucediendo en la agenda del Hermano Visitador; entre ellos se destacan:
La formación intelectual de los Hermanos, tanto en la formación inicial, como los ya están en comunidad; se dejan los estudios de Normal Primaria para que los Hermanos Escolásticos estudien en la Universidad, se propicia el estudio en el extranjero de buen número de Hermanos y dentro del país se llegó a lograr que un 90 % del Distrito estuviera estudiando.
Promueve la participación de todo el Distrito en los procesos de estudio y decisiones distritales; organizó la Provincia por regiones geográficas. Realiza una interesante organización distrital iniciando por las comunidades que delegan a sus miembros para la integración de las comisiones de: Formación, Estudios, Catequética, Grupos Apostólicos, así mismo las comunidades eligen a los Hermanos del Consejo de Distrito, reservándose el Hermano Visitador la elección de tres miembros, estos consejeros representan la región de donde provienen y reciben las propuestas de la comisiones. Forma igualmente un consejo económico que analiza situaciones y propone los estudios realizados a los Hermanos Consejeros
Otra novedad que ayudó mucho a la integración, y conciencia distrital fueron los Capítulos de Distrito en que se convocó a todos los Hermanos; esto evitó desgaste y contraposiciones muy en boga en esos tiempos por ejemplo el tema de los pobres, los votos o no votos etc…
Las visitas regulares y las complementarias fueron celosamente seguidas, en ellas había un contacto y un diálogo personal con los Hermanos, con la comunidad educativa y con el alumnado.
Otro aspecto muy importante sobre el que se trabajó fue la situación económica del Distrito, este inició con una sola casa de formación a medio construir, Noviciado Menor de León, pero con deudas de su construcción, esas deudas se incrementaron con la creación del Noviciado, Aspirantado Mayor y Escolasticado, Acapulco etc…el atinado nombramiento del Hermano José Aceves como ecónomo distrital permitió la renegociación de las deudas y el pago de las mismas durante su mandato.
Sus estudios de sociología y la visión que adquirió permitió a los Colegios realizar cambios importantes en sus métodos de enseñanza y en la forma de disciplina; fomenta las relaciones interpersonales, integra a todos los elementos de una escuela en Comunidades Educativas, fue el impulsor de la Educación Personalizada, y la creación en los colegios sus preparatorias, en algunos de ellos, se inicia la educación mixta en el bachillerato, para lograr una presencia significativa y supervisión efectiva, pide al Hermano Superior General un Hermano Visitador Auxiliar en la persona del Hermano Gilberto Lozano +, sin descuidar él mismo esos aspectos.
Las editoriales de la revista La Salle en México, muchas de ellas presentan temas pedagógicos y formativos, aunque otros van dirigidos a la renovación espiritual y religiosa de los Hermanos.
El Hermano José fue visitador en tiempos de incertidumbre, sufrió por la salida de muchos Hermanos, año con año al terminar los retiros hubo bajas, los grupos de formación fueron menos numerosos, el segundo Capítulo de Distrito pidió que se cerraran comunidades para fortificar otras, los criterios quizá no fueron los adecuados pues fue fundamental para la decisión la situación económica que vivían, ciertamente desaparecierón del mapa distrital los más pobres o débiles. Por otro lado, cuidó mucho los equipos de Hermanos en casa de formación, planteó la necesidad de un postulantado separado, que no se realizó, se hicieron planes de formación, mucho antes de que existiera la guía de Formación, no se quitaron estructuras por quitarse si no, había una mejor.
La celebración del Segundo Capítulo de Distrito, fue un momento de reflexión distrital de gran importancia como concientización de nuestra vocación y de sus aspectos integrantes; La Misión, la Consagración y la Comunidad.
No obstante, hubo retos y situaciones difíciles para el Hermano Visitador como fue la decisión de evaluar cuatro comunidades con el fin de que se cerraran o se traspasaran y los Hermanos fueran a fortificar otras comunidades, así se cerraron: Delicias, Fresnillo, Zacatecas y Lagos de Moreno.
Otro de los asuntos
En el Segundo Capitulo de Distrito, celebrado en Gómez Palacio, entre los temas que se tocaron estaba lo de la revisión de las obras; una de las que se pusieron sobre el tapete fue el “Rancho de la Loma”.
Se hizo una comisión de Hermanos para analizar la situación del rancho, quizá se les olvidó que en el campo hay que tener los ojos en el cielo y los pies bien puestos en la tierra y, que un peso invertido en el campo, años dará hasta 10 y, en años, ni siquiera ese peso se recupera...
Para la comisión evaluadora la Loma tenía futuro...La decisión del Hermano Visitador y su Consejo fue la de vender el rancho de la Loma y se realizó... con gran dolor por parte del Hermano Aniceto y de la misma comunidad
“El Hermano Villalba quedó herido, quizá no se sintió escuchado y menos creídas sus convicciones. El Hermano Cervantes escribió con respecto a esto: “No ignoro que la decisión de nuestro II Capítulo de Distrito de vender “La Loma” le hirió profundamente. Lástima que algunas “pequeñeces” pueden nublar un cariño y una compenetración, que va mucha más allá y que él comprendía. Me hizo saber cómo le dolía, pero nunca me lo hizo sentir y menos noté en él rencor o menosprecio hacia mí. Sentía yo al saludarlo la emoción que experimentaba al encontrarme con mi padre, porque para mí, él lo era en la vida religiosa y me educó para ser educador...”[1]
[1] José Cervantes “ el Señor Villalba maestro de vida...” Roma septiembre de 1983
Es un punto doloroso dentro de la historia del Distrito porque Hermanos de gran valor, resultaron heridos, el mismo Hermano Visitador José, pues el Hermano Villalba había contribuido mucho en su propia formación de Hermano joven, de Inspector...fueron decisiones dolorosas, difíciles y no siempre bien comprendidas pero el Hermano Visitador las enfrentó valerosamente.
El amor al Instituto lo trasmitía por sus cartas personales, por los círculos de estudio que organizó para que se llegase al conocimiento de los documentos capitulares, los trató de hacer vida en los dos capítulos de Distrito que presidió, él mismo participó en el CIL como ponente en temas de Instituto.
Mensaje de inicio y fin del Capítulo de Distrito celebrado en Hermosillo, Sonora en diciembre de 1974
El 23 de diciembre de 1974; en su último mensaje como Hermano Visitador, el Hermano José les dice a los Hermanos: “Si acepté hace seis años animar y gobernar el Distrito es porque:
- Creí en ti a quien pretendí servir
- Creí en la Misión que desempeñamos y a la que quise avivar
- Tuve fe en Dios.
Recibí el Distrito en una actitud de admiración y gratitud hacia quienes me precedieron en su animación. Me coloque contigo y con todos los Hermanos del Distrito en un movimiento decidido y resuelto a “partir” y de continuar en la dirección previamente impulsada pero con una actitud existencialmente nueva, con estilo personal diferente y con un designio marcadamente comunitario. Acepté la responsabilidad hasta sus última consecuencias…”(3)
Después de un análisis detallado de la realidad del Distrito en todos sus aspectos concluye su reflexión concluye con las siguientes estas palabras: “Con ustedes he vivido una Aventura de Gracia; es sencillamente la historia cotidiana de hombres que a la luz de la fe y el impulso del amor han andado caminos” y concluye: “Vivir la misión salvífica como Hermano de la Salle no es un programa es un acontecimiento, el único Acontecimiento de la Historia. Somos los Heraldos, los Profetas de la Novedad, los profetas de Cristo, Salvador.(3)
Presentación del nuevo Hermano Visitador:
“Gilo no necesita presentación. Ha coadyuvado en la animación del Distrito desde hace cuatro años. Describirlo por lo que ha hecho sería perder la dimensión quizá más humana de él...durante cuatro años he tenido el privilegio de conocerlo más de cerca a través de nuestra estrecha colaboración en la animación del Distrito....Vemos en Gilo una nueva primavera, un impulso joven, un estilo diferente y vivificador. [1]
Como un hasta pronto el Hermano Visitador se despidió del Distrito con un Tríptico dedicado a todos los Hermanos.
La poesía es nuestra identidad más falsificable. Es todo lo que llevamos dentro sin que nadie lo haya advertido. Es la sensibilidad que no se vislumbra:
-- La puesta del sol que sólo uno sabe contemplar...
--- Los versos que nadie sospecha que escribimos y memorizamos ...
[1] José Cervantes en La Salle en México Editorial de marzo de 1975
Tres sonetos: lo dicen todo y no dicen nada
ELEVACIÓN
Te agradezco, Señor esta aventura que al aceptar, con tu gracia, en mi existencia abrió espacios de luz en mi conciencia y fue escalada de amor hacia la altura.
.Gracias, Señor, porque en mi senda oscura pusiste hombres de probada ciencia porque mostraste en equipo tu presencia que es ciencia de piedad y de ternura.
Me has dado fortaleza en el destino cuando buscando una decisión justa, la duda duda tornose en paz y sosiego en mi camino Igual que los aceros toledanos templada al vivo fuego de la angustia ponga, Señor, mi alma entre tus manos.
GRACIAS SEÑOR Yo fui feliz, Señor, en el servicio austero, en la gozosa convivencia; cuando todo era azul en mi conciencia o cuando el gris ahondaba el precipicio.
Mi madurez en primavera ufana dio al Hermano, en plenitud su esencia. La etapa me enseñó la mejor ciencia: ¡Ni odio, ni envidia , ni ambición humana!
Gracias, Señor, del puesto en la contienda, por cada espina que me hirió en la senda, pusiste un dulce bálsamo en la herida
Y así voy por la tierra, caminante que sigue el rumbo al límite distante donde la muerte se transforma en VIDA.
SOSIEGO
Ya me diste, Señor, las primaveras con su pompa de flores y armonías, el SERVIR con su corte de alegrías, el PODER con sus galas pasajeras .
Ya me diste, Señor, dichas viajeras, la juventud con sus dorados días , la madurez de grises lejanías, el mundo del ensueño y las quimeras.
Dame ahora, Señor, dulce sosiego para avanzar, como en la sombra el ciego, hacia la claridad de tu Presencia.
Sin odios, ni pasión, ni pesadumbre, alta la sien como nevada cumbre y en algo el corazón y la conciencia [1]
[1] JOSE CERVANTES DICIEMBRE DE 1974
CURSOS, DIRECTOR DE CIENCIA DE LA EDUCACIÓN UDM Y CAPÍTULO GENERAL
Terminado su período como Hermano Visitador, el 22 de febrero de 1975, fue invitado a tres centros internacionales, el primero fue el CIL para un curso de “Sociología de la Comunidad Religiosa” en Roma, el segundo centro la Universidad de Chicago como profesor huésped para un curso de “Educación y cambio social en América Latina” y por último al CEL Norteamericano en Sangre de Cristo, en Nuevo México; como miembro del Staff e impartió a los Hermanos Directores el curso de: “Factores sociológicos en la Animación de una Comunidad”
CAPÍTULO DE LA ASISTENCIA DE AMÉRICA LATINA NORTE EN QUE EL HERMANO JOSÉ CERVANTES HERNÁNDEZ FUE ELECTO CAPITULAR
De regreso se integra como Director de Ciencias de la Educación en la Universidad de Monterrey, dirección que sólo ejerció el año de 1975, ya que al asistir al Capítulo Regional de América Latina norte fue electo como miembro del Capítulo de 1976.
CONSEJERO GENERAL
El Instituto está pendiente de lo que hagamos por su revitalización y por su restauración.
(Discurso del Hermano Superior al concluir el Capítulo de 1976)
La apertura del 40º Capitulo General de 1976 tuvo lugar el 14 de abril, con una fervorosa y solemne Eucaristía cuya homilía estuvo a cargo del Hermano Superior General que hizo la siguiente advertencia a los Capitulares: Recordad que trabajáis para la Iglesia, el Cuerpo de Cristo”…(4); al Hermano José le tocó vivir este tiempo de gracia y desempeñar un papel importante ya que fue nombrado para conformar la Comisión Central del Capítulo como moderador. El trabajo realizado como moderador fue muy bueno llamando la atención por su amabilidad hacia los Hermanos.
Las elecciones llegaron y el 3 de junio de 1976 fue electo el Hermano José Pablo como Superior General, ahora quedaba a los capitulares el trabajo de elegirle al Hermano Vicario y sus consejeros. La primera votación se realizó el 7 de junio dando como resultado la elección de cuatro consejeros entre ellos el Hermano José, el día 10 se elige al Hermano Vicario General y a un consejero más. (4)
“El Hermano José en su estancia en Roma se manifestó como una personalidad multifacética, agraciada por el Creador con muchos dones, enteramente dedicados a la misión educativa, a la que reservaba su tiempo y energías.
Su facilidad de comunicación, su creatividad y su entusiasmo eran fuente de inspiración
y de apertura del carisma de la Salle a nuevos horizontes, especialmente en la enseñanza superior.” (5)
Revisando las circulares del Hermano Superior General en las que hace alusión al Hermano José se percibe, que realizaron un gobierno colegiado y fue siempre para el Hermano Superior un apoyo, un amigo y un consejero a su disposición; sin anular la fuerte personalidad del Hermano José se supieron entender y el Hermano José Pablo le encomendó tareas importantes, tanto en la redacción de algunas circulares como en los diversos viajes que realizaron juntos o bien en los que participo como cabeza con otros consejeros, o bien como parte del grupo de consejeros que realizaron la visita.
Prácticamente en sus diez años como consejero tuvo la oportunidad de visitar todo el Instituto y de tener una visión clara de las necesidades, urgencias y realizaciones de los Hermanos y de las obras apostólicas a ellos encomendadas. No siempre fueron misiones fáciles, quizá una de las más difíciles, y que requería un fuerte diálogo, una prudencia extrema y una gran caridad fue el viaje al Distrito de Centro América, cuando la lucha sandinista.
En 1979 acompaña al Hermano Superior a la visita a los Distritos de Francia, durante la cual se realiza un encuentro de Hermanos Visitadores y se hacen preparativos para el próximo tricentenario del Instituto; al año siguiente, 1980 participa activamente en el Congreso de Paris del 7 al 25 de julio, y en la preparación de la próxima reunión Intercapitular de 1981.
En el Congreso de Paris una de las conferencias magistrales fue expuesta por el Hermano José, la llamó: Los gritos del Mundo de Hoy… y la Respuesta Lasaliana. En ella hace un paralelismo entre el mundo que enfrentó el Santo Fundador y el mundo que enfrentamos hoy con sus llamados, hizo una detallada enumeración de características y como el carisma específico nuestro como Lasallistas puede dar respuestas válidas para este mundo de hoy. Propone retos y urgencias terminando así: “Es urgente que nosotros, como De La Salle, creamos en la fuerza transformadora del Espírito que haga en nosotros hombres de fe, signos en el mundo de hoy…Hombres que vivan y proclamen valientemente el amor universal de Dios, seguros de su omnipotencia, pero no por ello pierdan de su propia insignificancia” (6)
Para la celebración del tricentenario de la Fundación del Instituto, el Hermano José fue responsable de remozar el Santuario de San Juan Bautista de La Salle, dándole otro aspecto diferente, realizó una estatua bonita, original del Santo Fundador y la colocaron en el centro del ábside del Santuario, se colocaron las reliquias en un lugar destacado dentro del presbiterio, se hizo una capilla para los mártires, dejó volar su talento artístico y lo fue plasmando en muchos detalles.
El Hermano Procurador General de este mismo tiempo nos dice: “Una faceta, que me llamó particularmente la atención en los años de
convivencia con el Hno. José Cervantes, en Roma, es su dimensión estética, su amor por el arte y su exquisita sensibilidad frente a las
maravillas de la creación. Prueba de ello, la confesión que un día me hizo de que, desde su llegada a Roma, una de sus vivencias más extraordinarias era contemplar, de año en año, el maravilloso resurgir de la naturaleza, propio de la primavera en estas latitudes, fenómeno que no le había sido dado vivir hasta entonces”10. Esta misma sensibilidad y aprecio del arte le movió, en el año del Tricentenario, a impulsar, diseñar y realizar, al menos en parte, la remodelación del Santuario del Santo Fundador, de la Casa Madre de Roma.
Visita juntamente con el Hermano Patrice los Distritos de África tomando contacto con los 450 Hermanos que trabajaban en veintidós países de este continente, el Hermano Superior hace una interesante descripción de esta visita resaltando tanto los problemas existentes como los éxitos que los Hermanos Consejeros encontraron.
En la visita del Hermano Superior General al Oriente próximo, 1981, al Hermano José le tocó ser su acompañante, con ello tomó contacto tanto de la problemática de esta región como del trabajo misioneros de los Hermanos en la tierra de Jesús.
Más tarde conjuntamente con e l Hermano Vicario visitó los Distritos de los Países Bajos.
1982 marca para el Hermano José el conocimiento de Asia, pues acompaña en los primeros meses de ese año al Hermano Superior General en la visita de 13 países asiáticos; un rápido viaje a Guatemala y Nicaragua y termina el año con la visita de los Distritos de Alemania y Austria; en los intervalos en Roma se trabaja arduamente en la revisión final de la Regla.
La visita a los Distritos Españoles y de América Latina región norte le fue encomendada al Hermano José acompañado del Hermano Benildo Feliciano en la carta del 15 de mayo de 1984 el Hermano Superior se hace eco del informe recibido de esta visita destacando la vitalidad de la región, y su preocupación por la problemática presentada en Centroamérica.
1984 fue también el VIII Congreso Mundial Lasallista en México, donde el Hermano Cervantes tuvo una importante participación y que se vio honrado con la presencia de todo el Consejo General. Este mismo año, como todo Hermano Latinoamericano tuvo el gusto y la alegría de la Canonización del Santo Hermano Miguel.(7)
10. Esta misma sensibilidad y aprecio del arte le movió, en
el año del Tricentenario, a impulsar, diseñar y realizar, al menos en
parte, la remodelación del Santuario del Santo Fundador, de la Casa
Madre de Roma.
Se podría abundar en más datos sobre los lugares visitados, lo descrito nos da una visión clara de la labor tan importante realizada por Consejo General en los diferentes sectores del Instituto.
Una de las tareas encomendadas al Hermano José como consejero general fue se el seguimiento a las Universidades La Salle del mundo, trabajando con gran empeño y fue desde donde concibió la idea, de formar la Asociación Internacional de Universidades La Salle; idea que fue apoyada por otros Hermanos Rectores.
Como consejero general fue invitado por S.S Juan Pablo II para conformar el equipo redactor de la Ex Corde Eclessiae documento señero para todas las Universidades Católicas; publicado por el mismo Sumo Pontífice el 15 de agosto de 1990.
LA PRESENCIA DEL DOLOR:
“Dios susurra y habla a la conciencia a través del placer pero le grita mediante el dolor...”
La presencia física de nuestros padres es para todo buen hijo una fuente de alegría de poder amar y ser amado y cuando ellos faltan, aunque la fe de una visión diferente el dolor se hace presente, hermanos y amigos le patentiza al Hermano José su amistad y lo acompañan en su dolor tanto en la oración como en unas breves palabras.
“La vida entera de su papá fue una preparación para este momento, según usted me platicaba; además el Señor le dio tres semanas antes el primer aviso, desde el primer aviso usted pudo oír y lo llevó a su cabecera, así pudo presentarse ante el Señor como conquistador, vencedor elegido...Ganó la única partida digna de ganar... Mi participación a su pena es total y le ruego que la acepte como hermano utodo.”[1]
De su comunidad de la casa Generalicia le escribieron: “La comunidad acaba de recibir la triste noticia de la muerte de su Padre; por mi medio queremos participar en su dolor y ofrecerle nuestra oración por el querido difunto y por usted mismo”[2]
De su antiguo director de Noviciado Menor recibió el siguiente mensaje: ”Creo que a mi, más que nadie, me causo más pena, pues tuve la suerte de conocerlo y de estimarlo. He pedido a Dios por intercesión de María Santísima, que este ya gozando de la felicidad eterna que indudablemente había ampliamente merecido con la gracia de Dios” [3]
El Hermano José guardó más de una docena de cartas en la que le expresan su pesar y a la vez su oración y cariño por la muerte de su papá en ellas le expresan cariño y acompañamiento en el momento difícil.
En la madrugada del 16 de noviembre de 1992 falleció en la ciudad de Puebla de los Ángeles la Señora Leonor Hernández Vda. de Cervantes.
En ocasión al paso de esta vida a la vida eterna de su Mamá, el Hermano José escribió una carta.
MADRE:
Desde aquella madrugada que lentamente te extinguiste, el dolor me golpea. Mi fe no alcanza a quitarle a la pena su amargura, pero sí su fatalidad. Acepto este sufrimiento de perderte, porque sé que lleva un valor redentor.
¡Cuántos secretos vividos que no te develé por respeto y sensibilidad filial! Nunca te importuné con mis problemas de hombre o de religioso. Callé muchas cosas ante ti como tributo pagado por tu paz y tranquilidad. Y, sin embargo, tenías la capacidad para leerlos en mi corazón. Aquel “Hijo, como estas, te veo preocupado...” se traducía en “Algo no anda bien en ti...” y si bien yo no revelaba la fuente de mi desasosiego, tu intuición de madre redoblaba las plegarias por su hijo. Sabiduría sin palabras, eficiencia en la oración.
Fuiste mi aliada para lograr el permiso paterno cuando, fascinado por Jesús, quise dejarlo todo- hasta el cariñoso hogar – para seguirlo. Tu corazón de madre sangró, pero guardaste en él tus lágrimas para que no afloraran; y luego fuiste siempre mi acompañante y fiel intercesora: “Todas mis comuniones, oraciones y penas son por tu perseverancia...” ¿Qué mérito perseverar así? Diste, en nombre del Señor, que un vaso de agua. Le entregaste un fruto de tus entrañas. Ahora generosamente Él te ha recompensado.
¡Claro! “No buscaré entre los muertos al que vive”, porque tú palpitas en mí; cada milímetro cúbico de mi ser lleva tu impronta. No sólo tu sangre corre por mis venas y soy carne de tu carne, sino que mi ser y mi actuar son tu prolongación.
Me enseñaste a amar lo bello. Guardaste mis dibujos de niño, cosas elementales que a tus ojos era obras de arte. Guiaste mi mano modelando fantásticas garzas de polvo de vidrio y pintando flores coloridas.
Me descubriste a Dios, Padre amoroso. Cada día, juntos ante “la Dolorosa”—que era nada menos que un cuadro de Guido Reni—rezamos en familia el Ángelus y el Rosario. Profundamente religiosa, acompañabas al Señor cada día en su agonía a las 3 de la tarde e interrumpías todo para orar.
No te complicaste mucho para encontrar sentido a tu vida. Creíste en Dios y él la unificó. Fuiste la mujer fuerte en un cuerpo frágil y enfermizo.
Eras a la vez firmeza y dulzura, y siempre ésta te dominó. Eras el equilibrio en casa: Si papá era volcán, tú la paz y serenidad misma.
¡Cómo te purificó el Señor! Tu larga y penosa enfermedad de dejo indefensa ante el dolor. Reviviste siempre consciente, la pasión del dolor que asumido cristianamente, es siempre redentor, y despertó en ti las fuerzas del alma que te condujeron a la entrega confiada en las manos de Dios.
Mujer de tu tiempo, llenaste un siglo. ¿Quién muere ahora que haya nacido en 1896? Me arrullaste con cuentas de haciendas, de ataques revolucionarios, y de una “Decena Trágica” que tú viviste en la ciudad de México.
Tú éxtasis,- salir de sí- final fue el ascenso a lo mejor de ti misma, al encuentro personal, amoroso y permanente con Dios que configuró todo tu ser y a quien tanto amaste- ¡Que detallazo ! quisiste ser sepultada junto a “los restos” de papá para “resucitar juntos”, para juntos vivir la gran alegría del final de los tiempos.
También yo espero con ansias la resurrección para volvernos abrazar. El sol que ya no viste brillar ese domingo, surgirá en un nuevo amanecer que no conocerá ocaso.
“Hasta pronto”. Te quiero.
UN PROLOGO PARA MIS HERMANOS:
La fe y La Salle me dieron, con creces, otros Hermanos, Ustedes
He tenido la osadía de querer compartir mis sentimientos, pero si lo hago es que primero Ustedes se adelantaron solidarizándose conmigo.
Gracias por sus oraciones, telefonemas, cartas y expresiones de cariño. Reconfortante fu su presencia... Los HH de Puebla fueron en todo momento un cariñoso apoyo con su presencia y significativos detalles.
Todos ustedes dieron una catequesis. Mis familiares comentaron. ”De veras son tus Hermanos. Como te quieren.
Un respuesta a un Hermano que le escribió parece más una vivencia personal que una carta de agradecimiento por le gesto del Hermano de presentar sus condolencias, lo que demuestra la gran sensibilidad y cariño que tenía don José: “Pancho: me emocionaste con tu carta. Mil gracias, creo que sólo un hermano puede escribir asía a su hermano. Que cierto es aquello de que ahora el cielo está más cerca de cd. Obregón que lo estaba Puebla.
Recuerdo la primera persona que me acerqué en San Ignacio le pregunté: ¿Disculpe dónde vive el señor Francisco Barba? Tú mamá me respondió: “Tengo dos ¿A cuál de los dos, busca usted? Fíjate en el “tengo” para ella tu padre estaba siempre presente, aunque hubiera muerto,
Sin duda nuestras madres son unas santas... y nos sentimos orgullosos de que vivan, de visitarlas y cuando mueren nos invade el sentido de orfandad,
Yo creo que la fe no es una cafiaspirina, ya no lo que quita el dolor, pero sí, ayuda a vivir con él... Un abrazo Fre. [4]
En esta misiva se refleja la fraternidad y la amistad, de ambos hermanos.
[1] Hermano Bernardo Grousset.
[2] H. Jean Pungie
A
[4] Hno José Cervantes en contestación a una carta del Hno. Pancho Barba que no se encontró
Regreso e inicio de una fructífera etapa:
Hermano mío … ¡Mantén tu fuego ardiendo!
No te asuste la noche,
la mañana vestirá luminosa en su alegría;
pero en tanto la luz va esclareciendo
(Hno. José Cervantes, Informe al Distrito al final de su
período como Visitador)
De regreso al Distrito, después de sus diez años de fecundo trabajo en todo el Instituto, se integró a la Comunidad del Instituto Regiomontano, no le fue nada fácil volver a un mundo demasiado estrecho, él mismo propuso la creación de Programas de Formación Lasallista en el Distrito; programa que no siempre tuvo el éxito esperado y que le causó un cierto desencanto pero le permitió lanzarse a un nuevo horizonte que fue el universitario, horizonte que le hizo feliz, y en el cual hecho a volar toda su creatividad, su don de gentes, su capacidad organizativa e impulsar la calidad de los estudios a la vez que la formación integral del joven universitario.
Los últimos 25 años de su vida los consagra por completo a la vida y enseñanza universitaria, tres instituciones fueron sus campos de trabajo, de las tres dos las inició él.
Forjador de hombres y profesionales profesionales
“Haremos de la educación
la esperanza de lo posible
José Cervantes
1987, marca para el Hermano José la culminación de sus deseos como educador, docente y le da la posibilidad de acceder a nuevos campos en el panorama educativo Lasallista de México. Entró de lleno a la vida universitaria como director de Planeación de la Universidad la Salle de la ciudad de México y un año más tarde, 1988- 1991 es nombrado Rector. En su programa como rector, como él mismo lo expresó con ocasión del cincuentenario de la fundación de esa casa de estudios fue: “Asegurar mostrar la identidad de la universidad como una institución lasallista de inspiración cristiana; en el aspecto académico lo más notable fue la creación de nuevos programas como fueron Ciencias de la Educación, Informática y Diseño gráfico, las Ingeniería Mecánica, Eléctrica e Industrial y todo lo más notable fue la creación de todo el doctorado que cambió el panorama académico. En cuanto mejoras se creó la Plaza la Salle, se adquirió y remodelo el colegio Alemán, la casa rosada, las terrazas, se construye el edificio de Química, remodelaciones en los Auditorios etc.” (8)
El Hermano José Cervantes fue Doctor en sociología por la universidad Católica de Washington, animó como Rector a la Universidad La Salle en el periodo de 1988 a 1991. Durante su rectorado, nuestra universidad vivió transformaciones en su aspecto e infraestructura, se remodeló completamente la Unidad II, entonces conocida como “el Alemán”, se construyó Plaza La Salle, las Terrazas I y II, los tres auditorios con los que contamos hoy en día, se construyó el edificio de Ciencias Químicas, se adquirió la Casa Rosa, patrimonio cultural de la Colonia Condesa y se compraron predios para acondicionarlos como estacionamientos.
En el pensamiento del Hermano José la formación estética y artística era un área indispensable para lograr la formación integral del universitario; esta preocupación se va
a ver reflejada en el embellecimiento que recibió la Universidad La Salle México y en la construcción de las dos universidades que le tocó fundar: ULSA Obregón que tiene una gran belleza surgida en medio del erial y ULSA Chihuahua, construida en un bellísimo escenario natural y de un diseño que llama la atención por sus líneas y su equilibrio arquitectónico, reflejo de ese amor a la estética del Hermano Rector.
Durante la estancia del Hermano José ciertamente logró muchos cambios en la
Universidad La Salle de México, y su trabajo fue notable, por la proyección e impulso que dio a la Universidad; he aquí el testimonio de uno de los Hermanos Rectores posteriores a él y antiguo Hermano Visitador: “Hno. Cervantes proyectó la universidad al exterior “porque don José Cervantes, había abierto la Universidad hacia afuera, él abrió una imagen y entonces pues había que darle continuidad y darle impulso a esa imagen que estaba ahí, que estaba abierta”(9); pero su actuación no fue bien entendida por algunos de los Hermanos, sus motivaciones y realizaciones no fueron comprendidas y tuvo que sufrir por ello; pero providencialmente no fue reelecto para un segundo período favoreciendo así al proyecto de ULSA Noroeste de Ciudad Obregón que estaba por iniciarse; y al terminar su trienio en la Capital del país; fue designado Rector Fundador de esa nueva casa de estudios.
En la rectoría de la Universidad La Salle de México y en aquellas que le tocó fundar: Universidad de Monterrey, y las Universidades La Salle Noroeste y La Salle Chihuahua que fue el rector fundador pudo aplicarse la arenga aquella de Martín Luther King en la escalinata del monumento a Lincoln, que él mismo citó en repetidas ocasiones: “Si en aquel momento nos electrizó, con el paso del tiempo, ha llegado a ser una pieza clásica de oratoria: “I have a dream … ” Yo también “tengo un sueño”: que lo expresó en los siguientes términos:
-Sueño que la UNIVERSIDAD LA SALLE viva plenamente su vocación a la universalidad, buscando la verdad sin miedo ni reduccionismos.
-Sueño que la UNIVERSIDAD LA SALLE sea, en verdad, una comunidad de “scholars”, de personas entregadas a la tarea de la excelencia en todos los campos propios de la Universidad.
-Sueño con el día en que, en esta Universidad, nos reconozcamos todos como HERMANOS -como lo quiere La Salle- cuando la mano abierta, franca y tendida estreche en gesto de fraterna acogida al que la tiende, al que la necesita, o al que temeroso, la esconde.
-Sueño con el día en que todos los componentes de esta Universidad nos preocupemos más por el ser y no tanto por el tener aún cuando fueren conocimientos. Sueño con el día en que realmente nos preparemos eficientemente para servir a nuestros hermanos mexicanos.
-Sueño con que nuestro campus crezca y se embellezca, en el día en que frecuentar la ULSA sea también una experiencia estética.
-Y podría seguir soñando… Cuando queremos algo, deseamos que sea lo máximo. Pero sueño, y haré todo lo posible para que nuestra Universidad sea una UNIVERSIDAD PARTICIPATIVA, donde todos, cada quien a su nivel y en el lugar que le corresponde, nos consideremos responsables de su destino y de su misión, donde todos estemos dispuestos a defenderla y a comprometernos con la misma.(6)Estas fueron sus prioridades por las cuales trabajó, luchó y se esforzó en realizar en los campos que le tocó trabajar.(10)
Desde la rectoría el Hermano José participó en la vida universitaria del país, así: En 1990 p
residió la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), e impulsó la creación de la Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana (AMIESIC), dentro del las Universidades Lasallistas de México, acompañó activamente a la (IALU) International Assicuation La Salle Universities, participó activamente en la organización de las Universidades La Salle mexicanas.
Recibió el Doctorado Honoris Causa de las Universidades lasallistas de Santa María de California y Minnesota.
La Universidad La Salle Noroeste:
El Hermano José escribió hablando de la nueva fundación de ULSA Noroeste en Ciudad Obregón, Sonora.: “Cuando se cree en algo es posible abatir todos los obstáculos. Tal es el caso de la ULSA Noroeste. Convencidos de dar continuidad a la formación cristiana que sus hijos recibían en la Primaria, Secundaria y Preparatoria del Instituto La Salle, un grupo de Padres de Familia se dieron a la tarea de crear una universidad de inspiración cristiana.
Llamaron a la puerta de los superiores lasallistas. Si bien la empresa era noble, se carecía de personal, instalaciones y equipo. No se desanimaron y siguieron adelante y los logros fueron llegando. Se dieron a integrar la nueva Universidad al Sistema Universidad La Salle, una vez que las autoridades lasallistas dieron luz verde.
Hubo numerosas visitas de las autoridades de la ULSA México, entonces su Rector visitó Ciudad Obregón. Por fin el proyecto maduro, el 19 de agosto de 1991, la Universidad la Salle abría sus puertas con tres novedosas carreras. [1]El timonel de esta nueva nava fue el Hermano José Cervantes que un mes antes había dejado la Rectoría de ULSA México.
Una vez iniciadas las clases tuvo que iniciar a pensar el “Diseñar un campus universitario en medio de una crisis era un reto que por su magnitud y significación podía haber sido afrontado con críticos uniformes y repetitivos, en serie, sobre las bases de modelos previamente establecidos como casi siempre se ha hecho.
[1] Redacción del Dr. José Cervantes “Creación de La Universidad La Salle Noroeste – Una historia de fe y perseverancia.
El primer gran acierto fue que se partió de la persona del estudiante, de sus necesidades
individuales, de su entorno académico y relacional. Se vivió y profundizó la filosofía educativa lasallista y fue expresada por medio de un concepto arquitectónico funcional y novedoso.
Cada edificio fue una respuesta concreta a un reto planteado. Todo fue construido siguiendo sistemas y técnicas locales... La primera etapa del Campus se construyó en tiempo récord del primero de mayo al primero de diciembre de 1996. El alma y motor de este campus universitario fueron el Hermano José Cervantes y don Juan Bours como presidente del Patronato.[1]
NUEVA FUNDACIÓN ULSA CHIHUAHUA.
El hermano José al concluir su mandato en el año 2000 en ULSA Noreoeste fue a fundar una nueva universidad La Universidad La Salle Chihuahua que abrió sus puertas en el año 2000 En Chihuahua, la ULSA hunde sus raíces, desde hace más de 50 años, en la presencia del Instituto La Salle que ha formado a incontables generaciones. El diseño del bello edificio de la universidad fue producto de la inspiración del Hermano José; un diseño adecuado a la realidad de Chihuahua aprovechando el hermoso paisaje que le rodea y siendo en si misma la construcción un icono para la ciudad y para la región.
El Hermano José educador a través de la pluma:
El mundo de la educación es un campo privilegiado para promover
la inculturación del Evangelio.
Su sensibilidad artística, su amplio conocimiento de las ciencias sociales, su experiencia pedagógica, su capacidad de vibrar con los alumnos y la gente en general, sus dones de educador eminente lo impulsaron a tomar la pluma y por este medio expresar la riqueza de su pensamiento y buscar por este medio llegar a tocar corazones, alentar voluntades y fortificar el amor a la cultura y al desarrollo personal.
Sus artículos pedagógicos o de temas religiosos están perfectamente estructurados de la introducción a la conclusión hay una secuencia lógica y expresan la claridad de pensamiento del autor, en ellos entusiasma, interroga, hace vislumbrar nuevos horizontes y deja en el lector la rica miel de su sabiduría.
[1] Ibid
Cuando el escrito se relaciona al recuerdo de uno de los Hermanos que se nos ha adelantado, realizaba hermosas crónicas en la que plasmaba su emotividad, su fraternidad y su calidez humana que se refleja, conoció como Provincia a la mayoría de ellos, eso le daba autoridad para hablar del relato de la vidas del Hermano y su testimonio de entrega y fidelidad que hacía resaltar, muchas veces, lo expresándolo en la forma de poesía, como él mismo lo dice de la poesía: “es nuestra identidad más infalsificable. Es todo lo que llevamos dentro sin que nadie lo haya advertido. Es la sensibilidad que no se vislumbra:
La puerta del que sólo uno puede contemplar…
Los versos sospecha que escribimos y memorizamos… lo dicen todo y no dicen nada.(3)
He aquí un breve soneto de acción de gracias al Señor al terminar su trabajo como Hermano Visitador:
GRACIAS SEÑOR
Yo fui feliz, Señor en el servicio
austero, y en la gozosa convivencia;
cuando todo era azul en mi conciencia
o cuando el gris ahondaba el precipicio.
Mi madurez en primavera ufana
Dio al Hermano, en plenitud su esencia.
La etapa me enseñó la mejor ciencia:
¡ Ni odio, ni envidia, ni ambición humana!
Gracias, Señor: del puesto en la contienda,
por cada espina que me hirió en la senda.
pusiste un bálsamo en la herida.
Y así voy por la tierra, caminante
Que sigue el rumbo al límite distante
Donde la muerte se transforma en VIDA. (3)
Sus primeras publicaciones fueron de carácter académico ya que fueron el compendio de sus estudios para graduarse, sus tesis: El adolescente y su mundo del lenguaje (1963) y Social Class and Educational-occupational Aspirations (1970) para obtener su doctorado.
Quizá uno de los escritos donde se percibe su visión de historiador fue el Prólogo del libro “La Salle en México I 1905. 1921” lo intitula: “Sembrar es gesto de esperanza” y en breves palabras comparte la historia de la fundación del Distrito de México aunada con sus emociones y el recuerdo grato de Hermanos amados, que supieron entregar su vida por una causa, supieron ser fieles, soportaron el sacrificio y el destierro e hicieron renacer la obra de La Salle en México; relaciona muy bien los hechos históricos del país con las vivencias pasadas, recordando al Hermano y al lector que t res veces, sin ninguna ambigüedad del estilo de vida que proclama a gritos nuestra identidad; dando primacía a la Evangelización y una decisión de vivir en fidelidad. Tres páginas escritas desde Roma y que podría ser un preámbulo del escrito con ocasión del Centenario de la llegada de los Hermanos a México: “Cien Años… Sembrando estrellas” una serie de Viñetas, con un fondo histórico, pero con la amenidad del relato vivencial y un cierto contenido anecdótico.
Otros de sus libros con características parecidas, pero de un profundo fondo pedagógico y doctrinal basado en el pensamiento de San Juan Bautista de la Salle y que son reflejo de su espiritualidad y de su riqueza personal son “Doce facetas de un mismo personaje”, doce palabras sobre su fundador y aplicaciones a la realidad actual se van sucediendo hasta llegar a la conclusión del libro en que se nos dice: “La Salle somos nosotros, frase que se acuñó hace años, precisamente en México… ¿Hemos pensado cuantas de nuestras actitudes, de nuestros gestos y hasta nuestras expresiones derivan directamente de San Juan Bautista de la Salle?. De poco serviría elevar alabanzas a su trayectoria excepcional de cómo fue la De La Salle, si nuestra vida no se sintiera cuestionada e inspirada por la suya… Su búsqueda constante de la voluntad de Dios… Su amor e identificación con la clase pobre, modesta y marginada.) [1]Así prosigue como conclusión de las doce facetas presentadas.
Sus escritos, son el mejor testamento espiritual que tenemos del Hermano José y los termina con una trilogía: Educar desde la fe, Educar desde el amor y ahora; Educar desde la esperanza. Los tres hacen un todo y están destinados a padres y maestros, ambos educadores por vocación.
En esta trilogía, el Hermano José plasma su alma de educador, de formador y de religioso, marcando metas y objetivos precisos, a ellos se aúna un libro muy importante tanto por lo que expresa de su persona como la invitación que hace al lector a desarrollar una espiritualidad, la espiritualidad lasallista. En la última viñeta aparecen las siguientes palabras: “Por espíritu de fe, llegas admirar cómo en el rompecabezas de tu vida, todo encaja maravillosamente, a pesar de ciertos momentos de tu vida, alguna pieza no pareciera encontrar lugar”; y en su epílogo nos dice de él mismo: “Como De La Salle, he sentido la presencia de Dios en mi vida. Como él llegué a esto por accidente. Como él he sentido la zarza ardiente que ha iluminado mis encuentros y desde la que el Señor me ha hablado. [2]
Todos sus escritos y sus trece libros y cursos estás sustentados en una abundante bibliografía y son el producto de su estudio personal, su reflexión profunda y su vivencia de su carisma de religiosos educador, apasionado por el Señor Jesús.
De sus libros hay que destacar uno que es familiar y lo denomino Cartas a un joven. En él encontramos 12 cartas dirigidas a un universitario, su sobrino, que iniciaba un proceso vocacional con los Padres del Espíritu Santo, el día de hoy ya sacerdote; en el libro de puede descubrir un proceso de discernimiento llevado en entre tío y sobrino, la intención del Hermano José es que esta correspondencia sirviera de orientación para jóvenes con inquietudes vocacionales. En una de las cartas del tío a Raúl le dice: ...”A menudo me preguntaba cómo estarías en tu nueva misión, desempeñándote como misionero y sacerdote novato.
Afortunadamente tu carta no sólo rebosa de entusiasmo, sino que traduce el gozo de encontrarte en tu medio, ahí donde Dios te quiere y haciendo lo que Él espera de ti. En una palabra, construyendo el Reino. Felizmente lo haces bien situado, anclado en el Señor.
La finalidad de sus cartas fueron una siembra fecunda y una vocación se logró...
El Hermano José, como buen literato amó la poesía y versificó muchas veces su pensamiento y sus emociones para trasmitirlo a los demás
Legado y obras del Hno. José Cervantes Hernández
- El adolescente y su mundo del lenguaje. 1963
- Social Class and Educational-occupational Aspirations. 1970
- La comunidad educativa, un mundo de relación. 1972
- Fe, fraternidad y servicio en acción – SJBS. 1972
- Doce facetas de un mismo personaje. 1972
- ‘Cien Años… Sembrando estrellas, Viñetas para un Centenario, 2005.
1- Contemplar para actuar. 1972
- Cien oraciones para iniciar o terminar una clase. 1972
- La Comunidad educativa, un mundo de relación. 1972
- Cien años sembrando estrellas. 2005
- La espiritualidad lasallista. 2008
- Parábolas lasallistas. EDUCAR DESDE LA FE. 2008
- Tocar los corazones. EDUCAR DESDE EL AMOR. 2009
- Cartas a un joven amigo. 2010
- EDUCAR DESDE LA ESPERANZA. 2011
- Charlemos sobre educación. 2012
- Ser De La Salle (póstumo) 2012
- Guías para el discernimiento vocacional.
- Jugarse la vida por Jesús.
- Prioridades en mi vida hacia un proyecto personal.
POESÍA RELIGIOSAS DEL HERMANO CERVANTES:
Ya con menos obligaciones y con los años más serenos se dedicó al arte, siempre fue amante de la pintura, de la buena música, del teatro, y ya mayor su experiencia la vuelca en la poesía. Él mismo hace una introducción a su arte de escribir en poesía, le llama atrevimiento pero, a su vez quiere reflejar la hermosura de sus sentimientos con palabras y expresar lo más hondo de su ser.
¿Poesías y religiosas? ¡Qué atrevimiento! Si pensamos en poetas místicos: Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, nuestros Sor Juana o Junco o Amado Nervo, nos sentimos enanos. ¿Y por qué no intentarlo? La poiesis griega el acto creativo por excelencia. Si poesía es evocar, sugerir emociones, sensaciones e ideas a través de la palabra, resulta que aun la prosa debería ser poética. Claro que hay que cuidar la cadencia, los ritmos, las imágenes... Yo creo que todos, secretamente cultivamos la poesía, Perdona mi atrevimiento al hacerlas públicas.
SOLES Y TERNURAS:
¡Virgen de América, reina mexicana” explosión de soles y ternuras, Blanca paloma de manos juntas, Mi ama inundas de gozo y esperanza. Virgen Guadalupana, en tu morena cara divina, el mexicano día Pone estrellas, sol y poesía Arrobos de ángel y glifos aztecas .
¡Ay, de no amor, de no creer no hay modo Cuando tu imagen célica aparece Mecida ente incienso y piadosos rezos,
¡Ay mi Guadalupana, que todo lo tienes: Al pintarte el Padre te llenó de fe y de amor Tú, perene magnificat, pones la esperanza
Cuánta controversia E inútil polémica ni siquiera sabemos cuándo naciste
Ni la fecha exacta, Ni el lugar preciso Si en cueva o pesebre. Si en noche oscura O de brillantes luceros Sí con rumor de ángeles U ofrenda de pastores.
¡Que importa si hoy naces O dos mil años antes !Del hombre la condición asumes.
Sol, luz primera, barro de mi barro. Capullo en el regazo de tu madre Utopía de besos y llagas.
Vuelve a nacer hoy, dos mil inviernos después. El hombre de frío tirita Redime de nuevo a este ser atormentado
Niño, hombre nuevo.Paradigna soñado por el hombre
Muerte pido haber sido
Soneto
Hoy te traigo, Señor esta tristeza. De saberse sin gozo y sin salida. Hoy te traigo, Señor esta dolida Voz d arrepentimiento que me pesa.
Te devolví en espinas y dureza La miel que derramaste por mi vida Destila angustias, temores y tristezas.
Déjame morir sin luz en la cadena Gélida de la indiferencia triste.
Hoy vuelvo lo poco que he salvado Porque, Señor, la esperanza que me llena Muerte pudo haber sido y no quisiste
LAS MANOS DE CRISTO (SONETO)
Pasaste haciendo el bien. Con ser viriles tus manos fueron siempre maternales, manos humanas, pero celestiales, jamás altivas y jamás serviles.
Manos de obrero fuerte que en mandiles secaban los sudores laborales manos hermosas, sin impuros males, caricia de caricias infantiles.
Manos de rico, bellas, dadivosas, manos de pobre que mi amor mendigan, manos de taumaturgo, milagrosas.
Abiertas siempre para los hermanos, ¡Para que eternamente abiertas sigan dos clavos ponen rosas en tus manos!
Me has cambiado la ruta
Me has cambiado la ruta, no era éste mi andar. En el nuevo sendero hoy me pongo a caminar y te digo ¡SÍ!... Porque al final a ti sólo espero encontrar
Jesús de Emaús. Ven conmigo a caminar: tantos afectos mi amor reclaman, Inflama tú mi corazón. Tantas teorías, en mi entender confunden aclara para mí su sentido oscuro.
Pueda así sostener al que conmigo va. Pregone tu amor y tu verdad al que vive en soledad. Cante la alegría de vivir en libertad
Sea yo el Hermano que abre y tiende la mano al que busca la paz. Y al caer la tarde, quédate con nosotros, Señor que al compartir el pan hoy, tu rostro hemos reconocido.
TE AMO
¡Señor, te amo! Desde mi nada a ti grito: ¡Escúchame!
Modela esta arcilla, Alfarero mi frágil barro en vaso de elección, transforma
Te amo en la cruz y en el calvario, en el cenáculo y en la soledad del huerto
Te amo a pesar de mis fracasos, En mis claudicaciones inconscientes, te he buscado, iluso, creí, entonces encontrarte.
Hoy, hijo pródigo, retorno y te grito ¡Padre! Estréchame en tus brazos.
Lo que antes amaba parece hoy intrascendente. Mis apetitos de hombre bajo el fuego de tu amor como cera se derriten
Viva pues, a tu lado siempre, acaricie tus pies cansados, ame al amor que no es amado, reciba con creces tu perdón, yo que tanto he pecado.
HERMANO
Yo no soy nadie, un hombre con un grito de fuego en la garganta y un rayo de luz en la retina,
Yo no soy nadie, y no obstante, hace siglos llamaron a mi alma las estrellas y en la noche del tiempo, mi nombre resonó. Un nombre nuevo, un nombre de verdad y de belleza ¡Hermano!
Yo no soy nadie, y tengo ya trescientos años, Las constelaciones mi nombre escribe. Lucho por la verdad y la justicia.
Yo no soy nadie, pero mi voz desgarré para que el mundo oiga nuevamente, el fuego de mis gritos encenderé, reventará mi voz, esta voz -- lq mía, la tuya – y gritaré: ¡Hermano, tienes una estrella en el hueco de la mano! De la fe el signo, de niño la sonrisa de blanco la pincelada en el pecho.
Hermano: Encienda tu corazón la fe del nuevo mondo. Tu luz, alumbradora del mañana, ilumine el canto venidero de los hombres luz e imán, saeta, del seno de Dios arrebatada, ¡Plántala en el pecho de la vida!
FIDELIDAD
Tú eres mi todo, más que cualquier tesoro. Tú eres el luminoso, más que todas las estrellas.
Yo podía – como todos- agradarte y tener alguien que me agradará. Yo podía -- como todos- pertenecerte y tener a alguien para mí. Yo podía- como tantos – afirmar soy tuyo y decir también, eres mía.
Yo podía -como toda persona- ser escogida y escoger. Yo podía – como libre- decir, sin preguntar tu parecer.
Pero yo quise gritar que soy de todos y tuyo, yo quise afirmar que nada es mío yo quise declara que no me pertenezco yo quise preferir tu voluntad a mi querer yo quise ser escogido por Ti, sin escoger, yo quise optar por un amor que me hace amar ,
Yo quise entregarme, ofrendarme, donarme
Y ahora veo que al darme , a tantos sirve mi don, al pertenecerte, muchos me poseen, al seguirte, tantos se liberan, al escogerte, todos me prefieren, al separarme, me cercan multitudes, al estar solo, muchos piensan en mí.
Son míos, --mías—y te los entrego a ti, vienen a mí y yo los conduzco a Ti, me buscan a mí y te encuentran a Ti, se me entregan y quedan libres para Ti.
En ti está mi tesoro, hacia ti se dirige mi corazón. Señor, por aquellos que me diste, guárdame fiel consérvame feliz. Amén
TE AMO
¡Señor, te amo! Desde mi nada a ti grito: ¡Escúchame! Modela esta arcilla,
Alfarero transforma mi frágil barro en vaso de elección . Te amo en la cruz y en el calvario, en el cenáculo y en la soledad del huerto
Te amo a pesar de mis fracasos En mis claudicaciones inconscientes, te he buscado, iluso, creí, entonces encontrarte.
Hoy, hijo pródigo, retorno y te grito ¡Padre! Estréchame en tus brazos.
Lo que antes amaba parece hoy intrascendente. Mis apetitos de hombre bajo el fuego de tu amor como cera se derriten
Viva pues, a tu lado siempre, acaricie tus pies cansados, ame al amor que no es amado, reciba con creces tu perdón, yo que tanto he pecado.
UNA PALABRA PARA SUS HERMANOS QUE SE ADELANTARON:
Cuando el Señor marcaba el fin de la vida de los Hermanos, muchas veces la pluma de don José, despertaba y hacia remembra de las virtudes, y ejemplos del hermano, algunas veces en prosa otras en forma poética, algunos fueron formadores suyos o bien hombres que influyeron en su vida, dos ejemplos:
Dos escritos póstumos realizados por el Hermano José Cervantes el primero sobre un hermano que fue su compañero en Gómez Palacio y compartieron autoridad y cátedra, después su visitador, escribió un homenaje al buen compañero de camino, al Hermano que supo ser testigo y entregó su vida a un ideal y a un servicio en el surco de De La Salle.
EL ÉXTASIS SUPREMO: RECORDANDO A PAUL
“No sé qué pensará Paul al leer estas líneas, quizá sólo alce los hombros y se le salga de la boca un ¡Bohhh! Lo cierto es que, habiendo largamente convivido con él, siento que algo debe decir y no puedo silenciarlo, una vez que el polvo ha cobrado su precio.
Siempre me pareció que Paul no cambiaba, que era el mismo que conocí de niño y de joven. Pero la evidencia se impuso: un día qué en la plenitud de la noche, escuché ruidos y una voz que repetía ¿Hay alguien...¨ con sobresalto me di cuenta que era Paul. Bajé con rapidez a su cuarto y lo encontré inconsciente, frío, tirado en el suelo. Desde ese momento ví que exteriormente se comenzaba a apagarse, pero surgía el hombre interior, la suprema espiritualización de su vida.
Trataba de dominar este último agobio. Insistía en llevar las cuentas de la comunidad. Se le escapaba de su mente el remolino inflacionario y le parecía exagerado el gasto de gasolina...Por sobre estas pequeñeces surgía el anciano, el hombre sabio, cuya energía ahora era toda espiritual. Le impregnaba un santo abandono.
Hablaba aún menos y decía cosas sin importancia, pero su simple presencia cambiaba la trama de la vida y la hacía trasparente. Se percibía en él la diafanidad espiritual y la solides del sentido de la vida que había realizado.
Respiraba el hálito de una energía que ya no dominaba de los hechos, sino de otra esfera, la de la vida misma. Así nos daba su última lección esclareciéndonos, no el problema matemático difícil, sino el sentido espiritual de nuestras vidas.
Sus ojos, antes vivaces, poseían un nuevo brillo: la luz del infinito. Otrora impaciente y apresurado, ahora reflejaba paciencia, la benignidad, la armonía y la calma. Me recordaba la mirada que Miguel Ángel plasmó en el retrato del Creador, en la Capilla Sixtina. Hombres así transforman en persona toda la energía de la vida.
¿Cómo enfrentó Paul la muerte, la suprema crisis de la vida? Algo podemos barruntar, Para él no fue el ladrón que llegó desprevenidamente. Se había preparado.
A cada mengua de sus energías vitales aparecía un hombre con una nueva posibilidad, la de una persona más completa, más perfecta, pues las crisis superadas iban creando al hombre interior, precisamente cuando las energías del hombre externo sucumbían. Todo el empuje de la vida se iba transformando en un hombre que, por fin, alcanzaba la plena libertad.
En ese momento de la experiencia y la cercanía de lo absoluto, que dimanaba de la interioridad, todos percibimos que Paul llegaba a la plenitud de la entrega. Que su vida estaba rodeada de algo sagrado. Una claridad sobria iluminaba su mente; su mirada, fija solo en lo esencial se encaminaba a la meta. Y, sin embargo, también percibíamos que la energía física le abandonaba, el salir de la casa se le hacía inaccesible; luego, del mismo cuarto. No le quedaba ni siquiera la cama, sino el sillón como cabecera de muerte. Pero el encogimiento del espacio externo, lo suplía con una experiencia honda de espacio vial. Al fin, incapaz de asir el cosmos exterior, el viejo Paul tenía un mundo espiritual amplísimo.
Entonces cuando el mundo exterior se encoge y el espacio vital interior se dilata, ocurre la muerte. El espacio vital se reduce hasta, que no queda nada de él y el mundo espiritual vivido se ensancha al infinito. Este es el paso cordial ya audaz, para, de una vez por todas, llegar a Dios. Sí, el momento de la muerte es plenitud, cuando a ella nos hemos preparado.
Si comprendemos el dinamismo de este proceso de plena realización, observaremos una tendencia evolutiva: el hombre tiende a realizarse, a hacerse plenamente libre: esto impulsó a Paul a abandonar sus bellas tierras del Macizo Central, a vivir feliz en los áridos desiertos, y a dominar las ciencias matemáticas para hacerse útil a los demás.
Aceptaba sus capacidades y limitaciones de antemano. No era la fácil y elegante palabra un instrumento privilegiado de la comunicación y evangelización, era su vida. Preguntaba en una vez a los preparatorianos cómo podían escuchar sin pestañear a Paul en la catequesis. La respuesta fue aleccionadora: “Sí el Sr. Paul nos convence con una demostración matemática y es tan exigente y riguroso en su raciocinio, cuando nos habla de Dios, es que Dios existe.” Confirmada aquí la intuición genial de De La Salle: “Ni sólo maestros ni sólo catequistas, sino maestros que evangelizan anunciando la Palabra de Jesús.
Gracias Paul por mostrarnos que la plenitud se alcanza, quizá por primera vez en forma definitiva, en el momento de la muerte. Así llegaste a conquistar plenamente tu libertad. Un contemporáneo tuyo, Andrés Maulraux expresa este aparente absurdo de la vida con estas palabras:
“Ustedes conocen el dicho: Nueve meses se necesitan para hacer un hombre: sólo un día basta para deshacerlo. De sobra lo hemos vivido Usted y yo. Pero considere que no nueve meses, sino cincuenta años se requieren para hacer un hombre. ¡Cincuenta años de sacrificios, de lucha, ah... y de tantas cosas! Y cuando el hombre está hecho, nada le queda ya de su niñez, cuando por fin llega a SER HOMBRE a carta cabal, no sirve sino para la muerte”[3]
Maulraux no tenía fe, tú hubieras dicho: “No sirve para la vida”. Tú viviste el momento de plenitud en tu muerte porque la viviste en vida. Quien olvida la muerte olvida la vida.
El Dios, « le bon Dieu » como decías desde niño, que había marcado tu destino del Puy a México, Gómez Palacio, Saltillo y Monterrey, presente misteriosamente en cada uno de los momentos de tu existencia, te hacía vivir, moverte y ser... El mismo al inicio de tu vida, Él mismo que te recogió haciéndote corriente misma en la corriente de la Vida y fluyendo hasta la consumación eterna.
Gracias por haber respondido en plenitud y por alentarnos a vivir esta misma totalidad en la plenitud que también nosotros aspiramos a consumar en el momento de nuestra muerte.[4]
AL HERMANO VILLALBA:
El segundo aunque corto refleja muchas vivencias y cariño por el Hermano que llegó a la meta: 27 de agosto de 1983... Desconozco los detalles de aquella madrugada, en la maravillosa aurora donde el tiempo ha terminado, se cerró una vida, como se apaga una antorcha o, como se cierra una herida que al fin cicatriza.
De este maestro de vida –“el Señor Villalba”- aprendí que el tiempo es complejidad, interacción del pasado, presente y futuro... con todo lo ambiguo que tiene cada tiempo: el pasado parece confuso, el futuro incierto y el presente equívoco.
Llegué a la Laguna a mis 19 años, solo medio año nos duró el Hermano Reversat, como director y tomó el mando don Aniceto, un mando largo---y creo que fructífero--- que duraría en el Instituto Francés, nueve años y volvería luego a retomarlo por tres años más. Me tocó ser su inmediato colaborador en ambos períodos y, conviví con él intensamente... ciertamente dejó su huella formativa” [5]
DESPIDIENDO AL AMIGO:
Quizá sea su última foto el domingo 12 de agosto, tomada durante el funeral del Hermano Salvador Pérez ya se encontraba enfermo grave pero valientemente fue a despedir a su antiguo maestro y amigo. Escribió sobre él, lo que sería su último escrito;
EXCEPCIONALES LECCIONES de un GRAN MAESTRO: El H. Salvador Pérez Orozco[6]
Con un título semejante y más breve, George Steiner ha escrito un delicioso libro[7] (Lecciones de los Maestros, Fondo de Cultura Económica, traducción, 2004) describiendo y analizando las relaciones entre los grandes maestros y sus discípulos, desde Platón y Plotino hasta Heideger y Hannah Arent. Posiblemente, en el Distrito, sólo Jorge García y yo, conocimos, siendo alumnos, como joven maestro al Sr. Pérez
[1] Doce facetas de un mismo personaje, ULSA CUERNAVACA, Mex. Octubre de 2007
[2] Cien años Sembrando Estrellas. Viñetas para un centenario 2005
[3] La Condition humaine André Maulraux
[4] H. José Cervantes Hernández “ EL EXTASIS SUPREMO” RECORDANDO A PAUL
[5] José Cervantes.
[6] José Cervantes fsc
[7] (Lecciones de los Maestros, Fondo de Cultura Económica, traducción, 2004)
No era un maestro, era un “maestrazo” en todas las facetas de su vida. Lo conocí en 1940 en el añorado Colegio Benavente, de la 5 de Mayo, con sus patios interiores con arcadas y columnas de cantera. Él tenía entonces 26 años y era ya “inspector”, o como hoy decimos, coordinador de un colegio que, apenas salido de la persecución y la clandestinidad, se elevaba pujante con su ya renombrado internado. Ya entonces, el Sr. Pérez era el hombre de una autoridad moral imponente, en el mejor de los sentidos. Era un huracán, subía de dos en dos, los escalones de las escaleras con niños colgando de sus brazos, literalmente. Jugaba futbol con gran destreza. Entre los estudiantes le decíamos “Lángara” porque sus jugadas recordaban las del gran futbolista español, Isidro Lángara que jugaba en el Real Club España, de México.
Con él desaparecen muchas vivencias de la Primera Generación de Hermanos de México, pues fue educado directamente por los Hermanos franceses y sirvió de enlace con las siguientes generaciones hasta la actualidad. Vivió la persecución (era Profesor del San Borja cuando éste fue ilegalmente confiscado) y la clandestinidad y luego, fue pionero en la resurrección de las obras en el Benavente y en el Colón que, junto con el Simón Bolívar, Saltillo y el Francés de la Laguna, tímidamente levantaban la cabeza.
Casi toda su vida, más que frente a grupo, la desplegó como coordinador. Posteriormente, sería mi subdirector en el Noviciado. Conviví algunos años con él en Monterrey y, siendo Visitador, me asomé a su interior que maravillaba más que las cualidades exteriores.
Maestro de vida interior
Amaba tiernamente a Jesús y a la Santísima Virgen. Por azares del destino llegó a mis manos, y lo leo con frecuencia, un diario suyo que inicia en febrero de 1957 y termina, calculo yo, en julio de 1965. Está escrito con una bella letra, a veces inclinada, otras vertical y muchas páginas están redactadas en francés, idioma que dominaba perfectamente. Este artículo apareció en La Salle en México Norte de septiembre de 2012. Cuando estaba a punto de terminar su fecundo recorrido en esta vida ya que el falleció el 7 de septiembre del mismo año
CORRESPONDENCIA:
La correspondencia del Hermano José fue muy abundante, tanto cuando fue Visitador, como Consejero General, y como Rector su correspondencia fue “oficial” con asuntos propios de su cargo, aunque de este tiempo guardó algunas que le llegaron a su emotividad, tanto de Hermanos como de antiguos alumnos:
Una de ellas, escrita por un exalumno del Instituto Francés de la Laguna, e ingeniero civil que intituló:
“PROFESIÓN DE AMIGO”
“NO EXISTE FACULTAD UNIVERSITARIA QUE LA ENSEÑE
No se recibe ningún título que pueda exhibirse ante los demás como constancia de profesionalidad en la amistad.
La profesión de amigo surge de las amplias aulas de la vida.
El amigo aparece entre la multitud con una gran sorpresa en el interior de su corazón.
Abriga en él lo inesperado.
Aparece una íntima comunicación y con una fuente escondida de bondad y de desinterés de alegría y de plenitud.
Lo dice su mirada y su sonrisa, su gesto y su ademán, su simple estar y ser.
El amigo acompaña, escucha, comprende: TE DEJA SER TU
No busca atraparte ni dominarte SE GOZA EN TU LIBERTAD
La profesión de amigo puede ejercerse en el dolor, en el servicio, en el riesgo de morir, en el silencio discreto o en la palabra candente.
Esta singular profesión no recibe honorarios.
Camina por las estrechas calles de la gratitud y el desinterés, lejos de cobrar esta dispuesto a darlo y compartirlo todo.
EL AMIGO:
Puede despojarse gozosamente con tal de pagar tu deuda y nunca pone precio a su disponibilidad total.
No suele haber mucha competencia en el campo profesional de la amistad.
La demanda es siempre superior a la oferta,
Todos queremos tener un amigo, aunque poco estamos dispuestos a serlo.
El Mayor de los Amigos, se graduó en una cruz. Dio la vida por sus amigos, murió para que ellos vivieran.”[1]
La respuesta del Hermano José al autor fue la siguiente: “Ricardo: Creo que te diste cuenta lo que me gustó y emocionó tu PROFESIÓN DE AMIGO
La he vuelto a leer y nuevamente experimento la misma sensación. Quiero agradecerte estos pensamientos, felicitarte y animarte a que sigas poniéndolos por escrito.”[2]
Un joven profesionista que conoció al Hermano José cuando llegó a ULSA en 1987 y después lo tuvo como Rector le escribió manifestando su admiración:
Estimado Doctor Cervantes:
No puedo negarle que le escribo estas líneas motivado, y al mismo tiempo por sentimientos de aflicción y congratulación.
Tuve la fortuna de conoce su obra más de lo que otros estudiantes podían hacerlo, y me di cuenta de la inmensidad de ella; con usted al frente de la Universidad las cosas cambiaron subjetiva y objetivamente; en lo académico y en lo estético todo para bien de los alumnos y por ello no sólo yo sino todos mis amigos y compañeros estamos profundamente agradecidos.
Hay hombres que requieren de mucho tiempo para realizar grandes obras, esos son muchos y hay hombres que en poco tiempo logran grandes obras, esos son los menos, y precisamente lo que admiro de usted es que como los pocos en breve tiempo realizo obras de inmensa estatura.
Hermano: En realidad mi estancia en la Universidad fue meramente transitoria, por ello guardo de usted, como el más importante recuerdo, la amistad con la que me distinguió; su personalidad ha influido notablemente en mi desarrollo profesional.
Hasta pronto Sr. Rector, Maestro, Compañero y Amigo; para usted mi admiración, respeto y amistad; no olvidaré nunca que fue usted quién me enseñó a vivir realmente el “INDIVISA MANENT”: ¡Permanezcamos Unidos! ahora en la distancia. [3]
CUALIDADES HUMANAS
… unos puntos suspensivos abarcan muchas de las cualidades
del Hermano José: sonrisas, cariño, gran vocación, carisma,
celo, confianza, fraternidad, realización, ejemplo, fe, humanidad, inteligencia, alegría, templanza, servicio, visión, previsión, bondad, serenidad, iniciativa, amistad, cabeza y corazón, …
El Hermano José fue un Hermano joven regular, como lo pedía la Regla, piadoso, y generoso en su entrega como joven, sus cualidades de jefe y organizador pronto se manifestaron al ir asumiendo responsabilidades en la escuela; ejerció con gran acierto el puesto de Hermano Inspector, siempre apoyando y obedeciendo al Hermano Director, supo ser un buen segundo, fue creativo y propositivo, audaz, un hombre de fe, de esperanza, de una piedad profunda y auténtica quizá no muy expresiva pero atrayente, cercano a los Hermanos y Maestros que trabajaban con él, Hermano mayor entre sus alumnos, fue siempre fiel en sus amistades y muy noble para perdonar y pedir perdón, dotado de una excelente memoria recordaba a sus exalumnos con cariño y entusiasmo mutuos.
El Hermano José tuvo un rico sistema axiológico basado en valores universales como la búsqueda profunda de Dios que es Bien, Belleza y Verdad sumas; que le permitió normar su vida por la lógica, la ética y la estética a la vez movido por una profunda fe que le hizo hacer del Evangelio su norma de vida; y proyectarse en tal forma que lo pudimos considerar como “mi Hermano, mi maestro y mi amigo. En él nos descubrimos como seres humanos, como educadores, como Hermanos, como confidentes, como innovadores mentales, como amantes del arte y como amigos” [4]
El Hermano José Cervantes fue un hombre que tenía muy claros los objetivos de su trabajo y en su celo por alcanzarlos, con frecuencia era poco sensible a las personas que lo acompañaban. En su virtud se encontró su sombra, ese celo bien encaminado y esos objetivos claros precisos causaron en muchos de sus colaboradores, Hermanos y Seglares momentos de ardua pena y sufrimiento; pero como era capaz de pasar sobre las personas también era notable para pedir perdón y perdonar cuando tenía conciencia de sus yerros.
En la última etapa de su vida contribuyó a la consolidación de la Red de Universidades La Salle de México, desde el 2006 fue responsable del centro de formación y liderazgo universitario Lasalllista. Fue consultor del Episcopado Mexicano en la comisión de educación. Fue expositor de todas las ediciones del Curso de Liderazgo Lasallista en Roma y fue autor de varios libros sobre educación.
En un escrito encontrado entre sus apuntes Él se hizo una auto entrevista en la que recorre momentos importantes su vida a la cual tituló:
ENTREVISTAS INDISCRETAS.
En ellas se presenta a sí mismo con sus puntos luminosos y sus sombras como todo ser humano, parece que era una dinámica para interrogarse sobre su vida, la primera la realizó cuando llegó al medio siglo en ellas podemos entrar a los sentimientos profundos del Hermano José y darnos cuenta de la visión que tenía sobre su vida, así leemos:
Entrevista a mis cincuenta:
¿Qué se siente vivir a los cincuenta?
-- Ante todo, te diré que experimento la sensación de vivir con una gran libertad en parte conquistada y en parte “impuesta” por la vida. Ya no me importa “el que dirán...” tampoco cuido “mi imagen” o pretendo “crearme un futuro”. He dejado de ser el “joven que promete” y lo que podía hacer de mi vida a estas alturas lo he alcanzado, o se me ha escapado...
Pero ... ¿Tienes todavía metas, ambiciones?
-- Sí que el time se me escapa para “hacer algo de mi vida”. Algo que valga la pena, algo significativo. Siento todavía las bellas ilusiones, hay lugar para los sueños, los proyectos, como te decía, relativizados, pero no disminuidos. Paradójicamente, ahora que quizá podrías realizarlos, sientes menos entusiasmo, un cierto cansancio.
Otros creen que por el hecho de envejecer eras más maduro, más cuerdo y esperan de ti ayuda y sostén.
¿Volverías a vivir las etapas que has vivido?
-- Es difícil responderte ... yo creo que la vida no es el resultado de condiciones prefijadas que vives o no... sino que se teje de momentos concretos, de posibilidades, y de opciones precisas en un momento dado. ¿Quién me garantiza que volvería a vivir esas circunstancias y que respondería en la misma forma? A pesar de ello, “doy gracias” a la vida que me ha dado tanto...” y no me arrepiento de haber vivido ninguna de las etapas de mi vida. Algunas conservan una nitidez y una entrega que todavía me acompaña, otras no tanto, y hubiera querido que fueran más plenas.
Pero... al descender la colina, ¿se decae realmente?
--Bueno, envejecer también significa crecer. Creo que he crecido espiritualmente. El Señor se me ha revelado a lo largo de la vida, he experimentado su presencia, a pesar de mi pecado. Resiento todavía mi pobreza espiritual, pero también experimento aún un gran deseo de crecer, de amar... es una bella tensión sin la cual todo crecimiento es imposible.
¿Y tú auto - realización profesional?
-- Mira, me doctoré en Sociología... y casi nunca he podido ejercer la profesión, Siento, sin embargo, que esta disciplina dio una consistencia académica a mi vida y que constantemente permea muchos de mis puntos de vista y enfoques. Creo en la excelencia académica y en la autonomía de la ciencia, pero he visto muchos compañeros de inquietudes intelectuales destruir su opción vital porque hicieron pasar antes “la ciencia” que el anuncio de Jesús. Mi opción vital sólo se justifica si anuncio el Evangelio. Si dejo pasar antes la “profesión” por bella y apasionante que sea, me destruyo tarde o temprano tendré que actuar de acuerdo a mi segunda opción.
Es ésta otra de las bellas tensiones que tienes que integrar positivamente en tu vida.
[1] Ingeniero Ricardo Rodea Rosales
[2] Respuesta del Hermano José del 18 de junio de 1992
[3] Jorge Nader, abogado egresado de ULSA MÉXICO
[4] Testimonso del Hermano Fermín Martínez Franco , misionero en Japón
¿Vives feliz en tu comunidad?
Vivo ahora en una comunidad de once, cada uno con diferente historial de vida, diversa cultura de origen, y distinta lengua de expresión... y honestamente te digo que éstas no han sido barreras que impidan que hayamos construido una relación interpersonal que se traduce en verdadera comunidad... Mi contacto con los Hermanos del mundo quiere lograr una profunda intimidad a pesar de lo rápido y efímero del mismo. Siento que en ocasiones se logra , sobre todo en retiros y sesiones.
¿Te satisface...?
--Prr... siempre hay posibilidades de mejorarlo. Otras veces siento la tentación de “correr y tirar la toalla”... no pocas me pregunto “¿Qué diablos hago aquí?... Pero son los momentos negros, los fantasmas que todos necesitamos vencer. Más de una vez estos interrogantes son purificadores: te “normalizan” ... y te vuelven a la realidad para que no te tomes tan en serio.
¿Y el celibato... y la soledad?
-- Yo no creo que las dos cosas vayan juntas necesariamente, pero te quiero responder directa y personalmente. Mira el celibato lo vivo en tensión, porque soy hombre con impulsos sexuales como cualquier otro. Intento integrar este deseo de expresión genitalde mi intimidad con mi voto de castidad. No es fácil... algunas veces es como nadar contra corriente, y a estas alturas, de los cincuenta, no pocos de mis más íntimos amigos ya no nadan conmigo animándome y sosteniéndome. Algunos de mis amigos seglares, creen que soy un loco... para mis exalumnos es un signo de admiración, pero que los desconcierta. Otros, pocos, lo comprenden y valoran.
Hablas de “intimidad”, ¿puedes ser un poco más explícito?
-- Bueno, la “intimidad” no se limita a la expresión sexual a la cual he renunciado. Por intimidad se entiende aquélla necesidad que experimentas de ser conocido más profundamente y de que también tú conoces profundamente a la persona. Hay intimidad cuando amas y eres amado.
Intimidad es saber que alguien te espera en casa, que alguien se preocupará si no estás a la mesa... que irá a tu cuarto si no apareces. En una palabra, saber que “a alguién le importas”
Y tú... ¿Te sientes amado...?
-- Ya sé o creo adivinar a dónde vas... Sabes, a los cincuenta aquél deseo de intimidad de los veinte o treinta se transforma en una necesidad de “generatividad”. Tener hijos no asegura automáticamente la satisfacción de esta necesidad. Se mide por tu capacidad creativa, tu calidad de entrega, tu grado de compasión...
He tenido miles de exalumnos, me he encontrado con cientos de jóvenes y de Hermanos... he procurado convivir con diferentes familias ... y de ellas no pocas te veneran, quizá exageradamente. Consecuentemente, muchos te solicitan... y esto mismo es origen de otra tensión que tengo que integrar positivamente en mi vida... y palpas tus limitaciones, las del tiempo y las de la distancia...
¿Algún comentario final?
Sí, creí que las “rendiciones de cuenta” las “confesiones públicas” estaban definitivamente abolidas, y mira que tú como “entrevistador” urgas hasta lo más intimo ... pero te agradezco el que me hayas permitido expresarlo. Yo mismo he tomado conciencia, escuchado estas “confesiones”.
Me animas, porque se me han quedado otras cosas en la punta de la lengua, tales como:¿ rezas...? ¿Qué es la Salle para ti...? ¿Cómo ves el avance en el servicio educativo de los pobres...?
--- Pues cuando gustes... ya sabes. Adiós y gracias.
H. José Cervantes.
La segunda Auto entrevista que intituló como indiscreta:
A tus 71 años ¿cómo te sientes? Mira los cumplí el pasado mes de febrero del año 2000 y acabo de leer el mensaje pastoral de Juan Pablo II “Las personas mayores”
Es indudable que me tocó vivir los últimos 50 años del siglo XX con mi apostolado que abarca de 1948 al año 2000.
Mi niñez escapó a la Educación Socialista, mi adolescencia vió la Segunda Guerra Mundial, y mi juventud vivió la Guerra Fría, mi madurez la caída del Comunismo.
Marché con Martin Luther King, asistí a reuniones demandando la igualdad de los negros, canté con los Beatles Yesterday y Michele, viví in situ la muerte de Kennedy y de Aldo Moro. Asistí a sesiones del Vaticano II y a su clausura en fría mañana del 7 de diciembre de 1965. He conocido personalmente a cinco Papas: Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II.
Todos mis primeros directores y muchos de mis profesores fueron Hermanos franceses y conviví con los Hermanos mexicanos de la primera hora.
Estuve al frente del Distrito de México Norte como tercer visitado heredando la sabiduría de mis dos antecesores. Después durante diez años recorrí y tomé el pulso del Instituto en el mundo entero...
He contribuido a crear tres Universidades: La UDM, la ULSA Noroeste, y ahora la ULSA Chihuahua...
Podría decir con Neruda: “Confieso que he vivido...” Y esta realidad del tiempo que escapa con rapidez “Tempo fugit” decían los antiguos, no es para solazarnos o resignarnos a algo inexorable, sino para valorar lo que nos queda por vivir. Pocas generaciones tienen el privilegio de ser puente e introducir a las nuevas generaciones a una nueva centuria, más aún a un nuevo milenio.
¿Y tienes todavía ambiciones? ¿Volverías a vivir las etapas que has vivido? Las respuestas a estas dos preguntas quedaron en blanco... pero la tercera y última si tiene una buena respuesta.
¿Y tú autorrealización personal? Mira, me parece pretencioso esto de autorrealización. Lo mejor es que he sido maestro durante más de 50 años. ¿y lo de profesional? Eran las épocas de Normal, luego Normal Superior con dos maestrías, y finalmente el doctorado en Sociología.
Lo mejor ha sido la experiencia en AMIESIC Y EN FIMPES...
A la pregunta que el mismo se hizo de ¿Eres feliz? Respondió; Nunca se es totalmente feliz y hay de aquél que encuentra el paraíso en esta tierra.[1]
Nos deja un gran legado y un camino muy bien trazado que necesitamos seguir recorriendo. Sin duda su gran pasión fue la educación universitaria Lasallista y a ella se entregó hasta el final de sus días.
Entre su legado universitario se encuentran los bellos edificios que construyó, con sentido práctico en cuanto a lo didáctico y estético en cuando a la belleza de los mismos. Él mismo colaboró con arquitectos e ingenieros al diseño de los mismos
EL FIN DE UNA BELLA VIDA DE SERVICIO
La enfermedad lo probó como oro en el crisol, primero malestares indefinidos por fin los médicos encontraron un cáncer en un riñón, valerosamente soportó la operación, y su recuperación, pero como él mismo decía: “a una carcacha vieja (automóvil) se le arregla una cosa y se descompone otra” y así fue, ahora el problema vino en el estómago e intestinos, que poco a poco se negaron a trabajar y ocasionaron serios trastornos, hospitalización, intervenciones quirúrgicas, esperanzas y temores fundados sobre su salud, pero el Señor había ya señalado la hora para recompensar al bueno siervo fiel y prudente; el 7 de septiembre vísperas de la fiesta del Natalicio de María Santísima entregó pacíficamente su alma al Creador.
En una dinámica que se realizó llamada “La dimensión Ética de mi Vida en la pregunta 12 decía: Al morir quisiera, escribió, un epitafio que revele mi vida ética y diga así:
Aquí yace Cervantes
Soñó y quiso hacer su sueño realidad.
Conoció el bien y lo amó
Luchó contra el mal,
Y, no pocas veces, sucumbió.
Barro y espíritu compenetrados
Tierra y aliento a la vez
Se rindió finalmente,
Al amor de Dios y de los demás[2]
Los funerales fueron en el Colegio, con asistencia de muchos Hermanos, algunos de sus familiares y muchos amigos y exalumnos.
Oración fúnebre
Presentada por el Hermano Visitador Gustavo Ramírez al final de la Eucaristía del funeral del Hermano José:
La muerte no es nada.
No he hecho más que pasar al otro lado.
Yo sigo siendo yo. Tú sigues siendo tú.
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne ni triste.
Sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos.
Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.
Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
Sin énfasis ninguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado.
¿Por qué habría yo de estar fuera de tus pensamientos?
¿Sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos, tan sólo a la vuelta del camino…
Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su
ternura acendrada.
Enjuga tus lágrimas, y no llores si me amas.
(San Agustín)
Queridos Hermanos del Distrito,
Apreciados familiares, amigos y colaboradores del Hermano José,
Distinguidos integrantes de la Comunidad Lasallista de Saltillo y de otros lugares del Distrito,
El texto de San Agustín que acabo de leer me pareció muy apropiado para dar el verdadero sentido a la experiencia que compartimos esta tarde, quienes queremos y, de alguna manera, fuimos marcados por la persona del H. José Cervantes Hernández. En este momento, quiero hablar de él precisamente como recomienda San Agustín: “sin huella alguna de sombra”; antes al contrario, y a pesar de la tristeza que su separación provoca en nuestro ánimo, deseo hablar de nuestro Hermano con gozo, gratitud y profunda admiración.
Si hemos de hablar del H. José como siempre hablamos con él y de él, entonces debemos empezar a hablar de sueños. Como su homónimo bíblico, José el de Egipto, el Hermano José fue también un soñador. Cuando intenté explicarme cómo se convirtió en soñador, cómo desarrolló esa tremenda capacidad de soñar, recordé conversaciones que tuve con él y a conversaciones que oí sobre él.
El joven H. José vivió intensamente una década que propició la capacidad soñadora de los jóvenes: la década de los 60´s, del siglo pasado. Fue una década, por decir lo menos, atípica, inquieta y hasta turbulenta. Esa década fue testigo del nacimiento, desarrollo y, en algunos casos, fin de importantes movimientos que contribuyeron, en gran medida, a despertar grandes expectativas en la joven generación de entonces y, a través de ella, a dar forma a la sociedad del fin del siglo pasado y del inicio del presente. Intentaré repasar algunos de los más significativos.
Concilio Vaticano II
Al principio de los años 60´s la Iglesia convocó y llevó a cabo el II Concilio Ecuménico, un evento de la mayor trascendencia porque renovó su actitud y estrategias pastorales, para que el mensaje de salvación, que le fue confiado por su Fundador, fuera verdaderamente escuchado por los hombres y las mujeres de nuestro tiempo.
Este Concilio pretendió ser un aggiornamento o puesta al día de la Iglesia, por ello, renovó los elementos que más necesidad tenían de ello, y revisó el fondo y la forma de todas sus actividades. Pretendió, además, promover una apertura dialogante con el mundo moderno, actualizando la vida de la Iglesia sin definir ningún dogma, incluso utilizando nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemas actuales y antiguos.
Movimiento Hippie
También los años 6º´s vieron nacer un movimiento contracultural, libertario y pacifista. Este movimiento, denominado Hippie, constituyó una forma de rebelión contra la homogeneidad que ofrecía el sistema social de entonces. Los hippies buscaron formas de experiencia poco usuales en esos tiempos. Debido a su rechazo al consumismo, solían optar por la simplicidad voluntaria, ya sea por motivaciones espirituales, artísticas, políticas y ecologistas.
Otras vías que tomaron los hippies, o los influenciados por estos, fueron las de una búsqueda religiosa-espiritual. Por ejemplo, está el caso del Jesus movement el cual era una sección de hippies cristianos que simpatizaban con las posiciones de la simplicidad voluntaria pero rechazaban las relaciones íntimas extra-matrimoniales y las drogas. Se inspiraron en el ideal comunitario de los primeros cristianos.
Aunque este movimiento fue de origen estadounidense, se expandió gracias a la globalización general de la subcultura juvenil rebelde de los sesenta. En México, por ejemplo, tuvimos el Festival de Rock y Ruedas de Avándaro, en 1971, o, como se lo ha llegado a llamar, el “Woodstock” mexicano.
Camelot
Como bien sabemos, el término Camelot se refiere a la sede de la corte del legendario Rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda. Actualmente, esta palabra se asocia a un lugar o un tiempo caracterizados por una felicidad idílica. El término fue aplicado a la presidencia de John F. Kennedy, de los Estados Unidos, por su esposa, la Señora Jaqueline Bouvier Kennedy. Poco después de que el Presidente fue asesinado (Noviembre de 1963), la ex-primera dama habló con el periodista Teodoro White y le pidió que escribiera un artículo sobre su esposo para la revista Life (diciembre 2, 1963). El artículo, basado en la entrevista. Asoció Camelot con los 1000 días de la presidencia de Kennedy. Según expresó la antigua Primera Dama en la entrevista, los caballeros de la Mesa Redonda, encabezados por el Rey Arturo, sirvieron a la justicia, como lo hizo John Kennedy en su corto período en la Casa blanca. Por eso, describió esos años como un Camelot Americano, un período de esperanza y optimismo.
Primavera de Praga
Durante la guerra Fría, la Primavera de Praga fue un período de liberalización política en Checoslovaquia. Este movimiento de existencia muy breve (enero a agosto de 1968) buscaba modificar progresivamente aspectos totalitarios y burocráticos que el régimen soviético impuso en ese país y avanzar hacia una forma no totalitaria de socialismo, legalizando la existencia de múltiples partidos políticos y sindicatos, promoviendo la libertad de prensa, de expresión, el derecho a huelga, etc. La Primavera de Praga acabó en agosto de 1968, cuando las tropas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia y pusieron fin al proceso de apertura política.
Efectivamente, todos estos movimientos surgidos en los sesenta, y otros más que no tenemos tiempo de recordar, convirtieron a esa década en un período de esperanza y optimismo, que despertó gran entusiasmo y expectación, sobre todo en jóvenes inquietos y soñadores. Nuestro Hermano José no fue la excepción, antes al contrario. Por coincidir con su estancia en Washington, cuando era estudiante de doctorado, varios de esos movimientos causaron un gran impacto en su espíritu y reforzaron en él una tendencia natural a la creación de lo que otros no habían soñado. Pero él no fue sólo soñador; fue, sobre todo, realizador de sueños.
Realizaciones
Es conocida la frase de George Bernard Show, escritor irlandés ganador del Premio Nobel de Literatura, en 1925,
Algunos ven las cosas como son y se preguntan: ¿por qué? Yo veo las cosas que pueden ser y me pregunto; ¿por qué no?
El Hermano José, sin duda, fue de los segundos, de los capaces de ver las cosas que pueden ser y de lanzarse a conseguirlas. Así lo demostró desde joven.
Como maestro e inspector en el Instituto Francés de la Laguna, de 1947 a 1953, fue un gran organizador y pionero de la internacionalización, mediante la organización de giras y viajes al extranjero para diversos grupos de estudiantes.
Como Visitador, de 1969 a 1975, impulsó una mejor formación de los Hermanos, incluyendo hasta la formación universitaria y creó estructuras de animación del Distrito que conservan su vigencia.
Como académico y doctor promovió incansablemente la fundación de universidades, como la UDEM y las ULSA´s Noroeste y Chihuahua.
Como Rector de la ULSA, de 1988 a 1991, promovió y facilitó la apertura de otras universidades Lasallistas en nuestro país.
Como Rector de ULSA también, apoyó decididamente la creación de la organización internacional de universidades Lasallistas.
El año 2006, al terminar su servicio como Rector de la ULSA Chihuahua, cuando otro hubiera optado por el retiro, él aceptó el reto de iniciar la oficina de Formación y Liderazgo Universitario, cargo que ejerció prácticamente hasta el final de sus días.
Con estas referencias a algunas de sus actividades no pretendo agotar todas sus realizaciones; tocará a otros, después y con más tiempo, el trabajo de elaborar una semblanza que haga justicia al notable creador que fue el Hermano José. Por ejemplo, he dejado fuera el capítulo de sus aportaciones al Instituto, durante el tiempo que formó parte del Consejo General, o sea de 1976 a 1986.
Inspirado otra vez por las palabras de San Agustín, mencionadas al inicio, creo que si debo hablar de las realizaciones en la vida del H. José, debo hacerlo empleando las categorías que él gustaba de manejar. Por eso me atreví a agrupar algunas de ellas en torno a tres grandes valores que fueron la guía de su vida: la ética, la lógica y la estética.
Ética
Esta dimensión de su vida, puede ilustrarse sencillamente destacando su dedicación de por vida a la formación de muchas generaciones, de conformidad con los valores evangélicos. Su notable capacidad docente la puso, ante todo, al servicio de la formación en valores. Lo hizo a todos los niveles del espectro educativo. Hoy escuché el testimonio de un exalumno suyo, Hermano también, que recuerda las reflexiones diarias sobre valores, que el Hermano José les daba, como maestro de 5 de primaria, en el Francés de la Laguna. Recuerda hasta el dibujo que ilustraba el tema de la reflexión y siempre aparecía en una esquina del pizarrón.
Cuando habló de valores con jóvenes universitarios, fue claro y firme, no hizo concesiones al relativismo imperante. Esta firmeza le ganó la admiración aún de aquellos que no compartían sus posiciones respecto a diversos temas axiológicos. Esta certeza que siempre demostró, seguramente estuvo inspirada por el Presidente Kennedy, a quien siempre admiró y cuya influencia recibió. En particular, las siguientes palabras:
“Al contrario de lo que los periódicos señalan, yo no soy el candidato católico a Presidente. Soy el candidato del Partido Demócrata a Presidente, que resulta que también es católico. No hablo por mi iglesia en temas públicos – y la iglesia no habla por mí. [...] Pero si alguna vez llegara el tiempo -y yo no creo que tal conflicto sea remotamente posible- cuando el cargo requiera o que viole mi conciencia o que viole el interés nacional, entonces renunciaré al cargo; y espero que cualquier servidor público cuerdo haga lo mismo”.
Discurso de John F. Kennedy ante la Asociación Ministerial de Houston, 12 de septiembre de 1960.
Lógica
Hizo patente su amor por el conocimiento cuando emprendió estudios en la Universidad de Coahuila y, más tarde, en la Universidad Católica de Norteamérica, en Washington. Esta experiencia universitaria lo influyó de tal forma que lo convirtió en el campeón promotor de la enseñanza universitaria.
Su afán y rigor intelectual hicieron de él un escritor prolífico. Según el registro existente en Editorial didáctica, el Hermano publicó trece obras. La última de ellas, titulada Charlemos de Educación, salió de la imprenta cuando estaba él en el hospital.
Además de los libros, escribió y publicó numerosos artículos sobre sociología, educación y Lasallismo, en revistas especializadas. Fue sobresaliente también su participación, asidua y constante, en la Revista para los Hermanos del Distrito.
Su notable capacidad intelectual fue reconocida por la misma Iglesia, al convertirlo en Consultor del Vaticano y de la Conferencia Episcopal Mexicana, para temas educativos. Por ejemplo, fue parte del equipo internacional que ayudó a la elaboración de la Constitución Apostólica de Juan Pablo II, Ex Corde Ecclesiae y, más recientemente, la instrucción pastoral de los Obispos sobre la actividad educativa en nuestro país.
Estética
En relación con este valor, no sólo podemos mencionar su actividad para promover el coro y la orquesta del Instituto Francés de la Laguna. Tengo entendido que a él se debe la gira que llevó a la Orquesta a la Ciudad de México; allí visitó Los Pinos y actuó ante la Primera Dama. Hizo también una presentación en el Auditorio Nacional.
Debo mencionar además, que el Hermano cultivó la estética a través de la poesía y la prosa, de la pintura e, incluso sin haber estudiado, de la arquitectura. Los hermosos campus de la ULSA Noroeste y Chihuahua, entre otras obras, quedarán como pruebas elocuentes no sólo de su buen gusto sino de su tremenda visión.
Una palabra más para mencionar su gusto por la plástica. No son pocas las comunidades, principiando por la Casa Provincial, que guardan y exhiben obras que él seleccionó, siempre con buen gusto y sentido educador. ¿Sabrá alguien cuántas pinturas del artista italiano Simonetti existen en nuestro Distrito?
Fue tal la importancia que concedió a la estética que, su corazón de educador encontró la intrínseca relación de ésta con la ética, por eso solía decir con frecuencia que la estética educa tanto como la ética. En otras ocasiones expresó esto mismo con palabras más sencillas y decía que el espacio educa.
El Instituto también se benefició de su capacidad estética. Su más notable aportación fue, a mi parecer, la remodelación de la Capilla, más bien Santuario de la Casa Generalicia. El paso de los años y de nuevas tendencias artísticas no le han restado un ápice al valor del diseño de ese lugar tan lleno de significado para los Hermanos y, ahora, para muchas y muchos Lasallistas del mundo entero.
Epílogo
Pero para honrar verdaderamente la memoria del H. José, estamos obligados a mirar a fondo su inclinación por la ética, la lógica y la estética, para descubrir algo mucho más profundo que un sistema axiológico. Estoy convencido que su afán por esos valores eran la expresión manifiesta de su búsqueda de Dios, a quien Santo Tomás define como el Bien, la Verdad y la Belleza sumas.
Muchos supimos de su gran aprecio por la belleza. Pocos tal vez pudieron ver que en la belleza de la creación, él buscaba a Quien era la belleza en sí y de quien las otras formas son apenas reflejo. No obstante su gusto por ella, el H. José era consciente de la limitación de la belleza producida con materia creada, tal como escribió un anónimo poeta Náhuatl:
Si es jade, se hace astillas.
Si es oro, se destruye.
Si es plumaje de quetzal, se rasga.
No para siempre en la tierra,
sólo un momento aquí.
(Poesía Náhuatl. Museo Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato, Mex.)
El Hermano José, más que un pedagogo, un intelectual y un artista reconocido, fue y debemos recordarlo como un hombre de fe; como un cristiano que amó apasionadamente a su Maestro y, a su ejemplo, buscó hacer la voluntad del Padre. Como San Agustín, buscó a la Hermosura Soberana, pero, a diferencia del Santo Obispo de Hipona, nuestro Hermano empezó esta búsqueda desde su juventud y la concluyó apenas ahora, cuando se ha encontrado con Dios cara a cara.
El Hermano José fue un hombre no común, una persona extraordinaria. Lo cual no quita que tuvo también defectos. Una persona que lo conoció, trató y admiró, ayer me escribió y dijo:
No recuerdo la fecha exacta, pero fue hace más de veinticinco años cuando lo conocí y desde entonces me llamó la atención su personalidad. Un hombre culto, pero no presumido; de grandes ilusiones, pero de realizaciones concretas; de temple, pero no rígido; de ideas firmes, pero no obsesivo; insistente, pero no repetitivo; delicado, pero no cursi; en fin, un hombre en búsqueda del reino de Dios y su justicia.
Entiendo perfectamente que hay muchos hermanos que lo conocieron mejor que yo y podrían pensar de otra forma, pues conocieron de cerca sus defectos, que sin duda tuvo, pero creo que al final hay que quedarse con lo bueno. ¿O a poco nosotros somos mejores?
(PLG)
En la poesía Náhuatl encontramos otro breve texto que dice:
Sólo venimos a dormir.
Sólo venimos a soñar.
No es verdad, no es verdad
que venimos a vivir en la tierra.
(Poesía Indígena. Museo Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato, Mex.)
El Hermano José, el soñador, ha despertado ya de su sueño. Para él, ha empezado la jornada que no conoce ocaso, porque está iluminada por el Sol de Verdad y de Justicia; Jesucristo Nuestro Señor, quien se dignó hacer del Hermano José su embajador y ministro, aquí en este suelo, y, ahora, lo ha convertido en una estrella, allá en su cielo.
Gracias Hermano José porque, como verdadero Lasallista, viviste entre nosotros tocando y moviendo corazones.
Hermano, será difícil no recordarte; por favor, recuérdanos tú, allá en el Cielo
Conclusión
En el Hermano José Cervantes se encuentra la figura del maestro, del amigo, del guía espiritual, de la persona docta y sabía que con su presencia y su palabra infundió valores y abrió horizontes en el corazón y la mente de muchos niños y jóvenes que tuvieron a oportunidad de tenerlo como parte importante de su formación.
En el Hermano encontramos al hombre docto, espiritual, al hombre realizador que supo abrir nuevos horizontes que incursionó en los caminos de la educación aceptando nuevos retos y abriendo nuevos caminos en la enseñanza superior.
En su ser estaba muy presente los valores lasallistas que vivió y trasmitió, sus creaciones y sus proyectos estaban inspirados en las palabras del Santo de Reims: “Domine opus tuum” “Señor es tu obra”
Los Hermanos encontramos en él, al superior amable y presente, audaz y prudente, al hombre preocupado por la renovación y por mantener los valores tradicionales de la vida religiosa, al impulsor de la renovación pedagógica sin descuidar mantener la tradición de la Salle.
Lector vas encontrar en estas líneas el perfil de un hermano extraordinario, humano y religioso según el corazón de Dios.
MENSAJE I:
Palabras del Hermano Superior Álvaro Rodríguez presentando la figura del Hermano José Cervantes:
Queridos Hermanos y miembros todos de la Familia Lasallista:
Con mucha pena pero con profundo agradecimiento al Señor les comunicó el fallecimiento de nuestro querido Hermano José Cervantes Hernández, acaecido el día 7 de septiembre en la ciudad de Saltillo, México. Agradecimiento al Señor por su persona siempre dinámica, creativa y positiva, fruto de una clara inteligencia y de una voluntad emprendedora, y sin duda, de una profunda fe en Dios y amor por los jóvenes en el mundo de la educación, especialmente la educación superior.
Siervo bueno y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor (Mt 25,23). El texto del Evangelio de San Mateo expresa bien el itinerario de vida del Hno. José Cervantes. Una vida totalmente dedicada al ministerio apostólico de la educación humana y cristiana como Hermano de La Salle. Fiel al llamado de Dios, el Hno. José Cervantes, ofreció tiempo, talentos y fuerzas al servicio del Reino de Dios, reconociendo en el rostro de los niños y jóvenes el propio rostro de Dios.
La ausencia del Hno. José Cervantes es, por un lado, motivo de tristeza y dolor. Vamos a echar en falta su alegría, entusiasmo y amor por el Instituto. Por otro lado, mirando todas las cosas con los ojos de fe, es motivo de acción de gracias a Dios por el don que el Hno. José Cervantes representó para el Instituto. El Hno. José Cervantes continuará siendo fuente de inspiración del carisma lasallista para Hermanos, educadores, alumnos y padres de familia que han tenido el privilegio de conocerlo y disfrutar de su presencia.
Nos es fácil decir en pocas palabras decir lo que representó el Hno. José Cervantes para la vida del Instituto. La biografía que próximamente será publicada podrá hacer justicia a la riqueza de la persona del Hno. José Cervantes para el conjunto de los lasallistas. En este momento queremos tan sólo destacar algunos elementos que resultan claramente visibles para quien conoció a nuestro Hermano.
Recordar el Hno. José Cervantes es, en primer lugar, hacer referencia a su condición de Hermano. Somos conocedores de la riqueza y densidad de su personalidad. Normalmente contagiaba a las personas por su alegría, comunicación y capacidad de tomar iniciativas. Todos los que hemos participado con él en algún encuentro, congreso o asamblea somos testigos de esta presencia transformadora.
El Hno. José Cervantes puede ser considerado como un hombre de frontera. Hombre de visión, en profunda sintonía con la realidad y con gran capacidad de liderar proyectos innovadores. Logró integrar de forma admirable “saber académico y prácticas educativas”.
No hay prácticamente ningún área del carisma lasallista que no haya sido objeto de su atención. En cualquiera de las funciones en que ha servido al Instituto (Educador, Director, Rector, Visitador, Consejero General y otras) siempre quedó evidente su capacidad de ser hombre de frontera, particularmente con su capacidad de innovar y de liderar proyectos.
Una de las áreas donde el Hno. José Cervantes más destacó fue en la educación superior. Su actuación fue mucho más allá de las fronteras mexicanas. Todo el Instituto, así como la Iglesia en determinados momentos, fueron enriquecidos con sus aportaciones. La Asociación Internacional de Universidades Lasallistas (AIUL) recordará siempre con cariño su destacada actuación. Su presencia en las sesiones anuales de formación de la AIUL siempre fue un signo vivo de la actualidad del carisma lasallista para la educación superior.
En una cultura como la nuestra, donde se privilegia la razón instrumental, el Hno. José Cervantes siempre nos va a recordar la dimensión ética y estética de la persona humana; la dimensión ética como un constitutivo del hacer pedagógico y fundamental para la formación de las nuevas generaciones y la dimensión estética que permite ir más allá de lo instrumental y de lo inmediato para dar lugar a la belleza y a la contemplación. Conocemos el amor del Hno. José Cervantes por el arte. En muchos de los lugares por donde pasó esto quedó patente en ámbito arquitectónico y en otras manifestaciones artísticas.
El Hno. José Cervantes continuará siendo una presencia eternamente grata en el corazón de alumnos, maestros, profesores y Hermanos que han tenido la oportunidad de compartir su itinerario de vida. En un momento en que somos llamados a valorar más y más la vocación del Hermano en la Iglesia y en la sociedad, el Hno. José Cervantes continuará siendo para nosotros fuente de inspiración, particularmente para las nuevas generaciones de Hermanos. En este momento, en que como Instituto compartimos el carisma con los seglares, el Hno. José Cervantes será siempre un recuerdo vivo de apertura y disponibilidad a los nuevos horizontes hacia donde nos conduce el Espíritu.
Nuestros sentimientos de cercanía y solidaridad y la promesa de nuestras oraciones a su apreciada familia, al Distrito de México Norte y a tantas personas que encontraron en él un guía sabio y un amigo cercano. Que el Señor le recompense tanta entrega, creatividad, celo ardiente y generosidad. Fue un luchador y lo fue hasta el final. Un ejemplo en estos tiempos más bien marcados tantas veces por la falta de entusiasmo y por la pasividad.
Fraternalmente en De La Salle,
Hermano Álvaro Rodríguez Echeverría
Superior General
ALGUNOS TESTIMONIOS:
1.- De un exalumno del Instituto Francés de la Laguna:
HERMANO JOSÉ CERVANTES HERNÁNDEZ
Al Hermano José lo conocimos como profesor e inspector en el Instituto Francés de La Laguna. Yo lo recuerdo subido en una pequeña escalera, escribiendo con gises de colores la vida de San Juan Bautista de la Salle en el pizarrón que se encontraba en los viejos patios del Instituto a un lado de la emblemática campana. Yo era en ese entonces un adolescente, y me llamó la atención el fervor que ponía en cada frase, en cada palabra. A partir de ese momento, me di cuenta, que a todo lo que hacía, le agregaba un toque de entusiasmo muy especial respaldado siempre por la Divina Providencia.
El Hermano Cervantes nos enseñó a superarnos, porque lo vimos aprovechar su tiempo sin descuidar la vocación de maestro. Nos fue jalando hacia arriba para que no nos conformáramos, para que fuésemos mejores hijos de Dios y mejores seres humanos. Estudió incansablemente hasta obtener lo que tanto anhelaba: un doctorado. Y dominó varios idiomas que le fueron abriendo las puertas en un mundo cada vez más globalizado llegando a ocupar en aquel entonces el puesto más importante del Lasallismo en el mundo.
Siempre tuvo una gran facilidad para recordar nombres y apellidos de sus alumnos, sin importar que hubiesen transcurrido 30, 40 o 50 años desde que les dio clases. Impartió conferencias, escribió libros y creó varios campus dedicados a la educación universitaria. Fue fundador, guía y amigo incondicional de varias instituciones dedicadas a la enseñanza.
Nos enseñó a rezar. En estos momentos revivo mentalmente una bella escena de nuestra adolescencia cuando estudiábamos en el Instituto Francés de la Laguna. En aquellos tiempos –desconozco si sucede lo mismo ahora- cada vez que un Hermano Lasallista entraba al salón para darnos clase, todos nos poníamos de pié al escuchar que se anunciaba la bella oración del “Acordémonos” que dice así: “Acordémonos que estamos en la santa presencia de Dios” Y se respondía: “Adorémosle”. Era un momento muy especial que tan solo duraba unos cuantos minutos en los cuales alimentábamos el espíritu para fortalecerlo. Todo el grupo entrábamos misteriosamente en un mini proceso de reflexión espiritual que nos permitía sentir la poderosa presencia de Dios en nuestra existencia dejando a un lado las travesuras, la violencia del recreo, las distracciones, y los malos pensamientos, convirtiendo al Señor de la Vida en lo más importante que tenemos. ¡Y era muy hermoso hacerlo! Cincuenta y cuatro años después, apenas lo estoy comprendiendo en toda su magnitud…
Nos habló del “sacrificio”, concepto olvidado y muchas veces atacado en la actualidad por una sociedad hedonista que se inclina a favor de una vida fácil que no requiere esfuerzo, que no valora el sufrimiento para sacar de él un provecho espiritual. Nos habló del “Hombre nuevo”, que con gran fuerza de voluntad, y pidiendo ayuda a Dios, destruye diariamente costumbres equivocadas del pasado. Nos enseñó con su ejemplo que las puertas de nuestra mente deberán estar siempre abiertas para seguir aprendiendo y que el amor de Dios es lo más importante que tenemos en este mundo.
De él escuché por primera vez la hermosa palabra “espiritualidad”, y con el tiempo nos dimos cuenta la gran importancia que tiene, porque nos fue conduciendo a una fe edificada sobre roca. Nos habló de la evangelización dándonos a entender que esa misión es para siempre, y a muchos nos puso a trabajar en ese inmenso campo apostólico al comprender de inmediato que la mies es mucha y los obreros pocos. Nos motivó para transformarnos y transformar a una civilización tan alejada de Dios, pero insistió en que fuéramos alegres, porque la alegría del cristiano tiene su fundamento bien firme en el sentido de su filiación divina, al saberse hijos de Dios en cualquier circunstancia. Con caridad, entusiasmo y entrega, animó a varios maestros indecisos a continuar su vocación lasallista. Privilegió la búsqueda de los más avanzados métodos de enseñanza para que el alumno recibiera la mejor educación.
Siempre nos sorprendió con sus razonamientos inteligentes que los expresaba de una manera singular. Cierto día, cuando lo saludé en el Instituto, le pregunté qué planes tenía para el futuro, y me respondió: “Nosotros no hacemos planes, Jacobo, solamente obedecemos”. En esos momentos recordé que uno de sus votos es la obediencia. En una de sus conferencias le pregunté qué tanto deberíamos preocuparnos por dejar una huella en este mundo, a lo cual de inmediato me contestó: “Que no te preocupe la huella, Jacobo, preocúpate por el andar”. En uno de sus escritos manifestó: “que no le gustaba ser llamado maestro, porque el único Maestro, es Jesucristo”.
Cuando nuestra generación cumplió 50 años de haber terminado la preparatoria, lo invitamos para que nos acompañara en los festejos. Esa fue la última vez que platiqué con él. Al llegar le di el pésame porque acababa de fallecer su hermano. Me contestó “que los cristianos no debemos entristecernos ante la muerte de un ser querido por tratarse del acontecimiento que ilumina la vida”. Comprendí al escuchar sus palabras, que la vida se cambia, pero no se pierde, es la llegada a la meta definitiva, es un paso y traslado a la eternidad después de avanzar en esta carrera temporal. Ahora estoy convencido, que la muerte es preciosa estando en gracia de Dios.
A pesar de que lo llegué a ver muy poco, tal vez menos de quince veces desde que terminamos los estudios de preparatoria en el Instituto Francés de la Laguna, el profesor Cervantes se convirtió para mi persona y para muchos compañeros en un verdadero guía espiritual. Con la mente lo íbamos siguiendo cuando nos enterábamos que hacía tal o cual cosa en beneficio del Lasallismo, en auxilio de la niñez y de la juventud de México que tanto lo necesita. Lo íbamos siguiendo recordando sus palabras transformadoras y sus mensajes llenos de entusiasmo.
Hace cinco meses le envié un correo electrónico donde le decía que estaba bastante preocupado por su salud y que todos los domingos oraba por él. Me contestó que se encontraba en las manos de Dios. Todavía después aceptó ir a Roma a impartir una conferencia.
El Hermano José Cervantes fue siempre fiel a sus principios y a sus valores, jamás claudicó ni se dejó vencer por la adversidad. Me queda muy claro que todo lo que hizo en la vida fue para obtener una mayor gloria de Dios. Le damos gracias al Señor por haberlo conocido y tratado. Fue un guerrero incansable al que se le hizo corto el tiempo para trabajar por Jesucristo. Lo vamos a extrañar mucho, nos ha dolido su partida, deja un vacío difícil de llenar, pero tenemos la seguridad de que las futuras generaciones cosecharán frutos cristianos y nobles con todo lo que fue sembrando a su paso por este mundo. ¡Alabado sea Jesucristo![3]
2.- Testimonio de un exalumno hoy Hermano de La Salle
Tuve la gracia de Dios de conocer a los Hermanos Lasallistas en septiembre de 1955 al ingresar como interno al Instituto Francés de la Laguna a tercero de secundaria en donde el Hno. José Cervantes era nuestro Señor Inspector según el lenguaje de esa época y siempre fué muy comprensivo yo lo viví en mi primera semana como alumno que al venir de escuela de gobierno estaba acostumbrado a copiar en los exámenes y a la primera que me sorprendieron me mandaron al castigo de aquellos años que era la detención por la tarde en donde él ponía los diferentes castigos y a mí me dijo eres nuevo es tu primera vez así que como Jesús me dijo vete y no lo vuelvas a hacer y así fue. En el francés existía la orquesta sinfónica juvenil y luego me dio entrada en donde participé como contrabajista y a fin de curso nos llevaba a una gira artística a diferentes lugares del país, esto permitió que en una de esas giras conociera a mi familia en Delicias Chihuahua y esto hizo que me tomara un gran afecto. Al terminar mi secundaria no había preparatoria en el Francés así que me fui con los Padres Jesuitas a Chihuahua, pero luego se abrió la prepa y por medio de un Hermano me localizó y me ofreció inscribirme en la prepa en donde me invitó a la AC.J.M. en donde nos llevaba a grupos de catequesis en barrios de Gómez Palacio, formó la Sociedad de alumnos en donde fuí secretario.
Al terminar la prepa organizó un viaje a Europa con m motivo del centenario de las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes al cual tuve la dicha de ir con él y así conocer en Roma al Papa Pio XII y al Hno. Superior General Nicet Joseph y poco a poco me fue encaminando a ingresar a la congregación de los Hermanos.
Años más tarde cuando ocupó el cargo de Visitador me invitó a formar parte de sus equipo como pastoralista en donde compartí con el momentos inolvidables y años más tarde cuando fundó la Universidad La Salle de Chihuahua en su segundo año fui destinado a Chihuahua como director general y ahí tuve la oportunidad un tanto cuanto difícil de ser director de la comunidad de la que formaba parte. Dentro de roda su sabiduría y experiencia fue un Hermano de comunidad sumamente obediente y observante en todos los momentos comunitarios, fiel y dando ejemplo de regularidad en la vida comunitaria. Doy gracias a Dios por las tres etapas de su vida que me permitió compartir con él. Hermano Alejandro Bünsow fsc.
Sin duda, la vida y obra del Hermano José Cervantes, es un testimonio de fidelidad, compromiso y entrega por la Misión Lasallista, una misión que todos los aquí reunidos compartimos.
El legado de José Cervantes, estará siempre presente en esta Universidad, nuestra comunidad universitaria le está profundamente agradecida.
La mejor forma de honrar su memoria, es viviendo como él nos enseñó, siendo ejemplo de congruencia, compromiso, amor a Dios y al prójimo.
Los docentes, debemos educar desde la fe, el amor y la esperanza, los alumnos deben apasionarse y vivir los valores De La Salle, y todos, debemos seguir innovando y demostrando que un mundo mejor es posible.
Termino, con una cita de uno de sus últimos libros: “Éste, es nuestro tiempo y ésta, es nuestra tierra. La eternidad se vuelve finita y se consume en cada niño, en cada joven que no encuentra esperanza para vivir, en cada generación perdida, en la muerte inútil de un joven, en el desprecio del ser humano en plenitud. Ya no podemos esperar para mañana. El tiempo apremia. Vivamos intensamente nuestra esperanza”.
Hasta siempre, hermano y amigo José Cervantes[4]
3.- La Universidad La Salle México le rindió un homenaje póstumo su Rector sintetizó este homenaje en el siguiente mensaje:
El animador Lasallista
Cuando algún joven cuestionaba a José Cervantes sobre la vida y obra de San Juan Bautista De La Salle, él respondía,” que lo más importante, era captar cómo un hombre de su tiempo y de su país, respondió a los retos y a las necesidades del momento con soluciones innovadoras”.
A él le apasionaba hablar del Señor De La Salle, acercar su testimonio de vida y entrega a los niños y jóvenes, sus numerosos escritos en diversos tonos y formas sobre la vida del Fundador, siempre fueron una invitación a lo que él mismo denominó “ser La Salle hoy”, Es decir y lo cito textual “no solo unirnos al coro de lamentos y depreciaciones por el tiempo que nos tocó vivir, sino, enfrentarlo con fe y actitud de servicio, aportando soluciones creativas e innovadoras”
Siempre afirmó que no se era lasallista por pisar o pasar por una de las instituciones que llevan su nombre, pues solo se es, cuando tratamos de apasionarnos y vivir por lo valores que el Señor de La Salle quiso presentes en el corazón y en la conducta de los jóvenes: la fe, el servicio y la fraternidad.
José Cervantes fue ejemplo de ello. [5]
“Así, al educar desde, en y para la esperanza, haremos de la educación la esperanza de lo posible”.
José Cervantes Hernández, fsc
El Hermano José Cervantes fue Doctor en sociología por la universidad Católica de Washington. Su historia en el instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas se remonta a 1940 siendo alumno del Colegio Benavente en Puebla.
Compartió 72 años de presencia lasallista en México, conociendo y tratando a los Hermanos franceses y a los Hermanos mexicanos de la primera generación.
Animó como Rector a la Universidad La Salle en el periodo de 1988 a 1991. Durante su rectorado la universidad vivió transformaciones estructurales y educativas. Remodelaciones y aperturas de nuevas carreras dieron a la universidad una nueva cara, respondiendo con innovación a las necesidades de la sociedad mexicana.
El Dr. Cervantes, tuvo una activa participación en el desarrollo de la Red de Universidades La Salle en México, al participar en la fundación de la Universidad de Monterrey, de la Universidad La Salle Noroeste, en Cd. Obregón, Sonora y de la Universidad La Salle Chihuahua asimismo, participó junto a los hermanos Maristas, en la fundación de La Salle en Guadalajara.
Trabajó arduamente en la promoción y representación de las instituciones de inspiración cristiana al presidir la Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana (AMIESIC), fue Consejero General en Roma y Visitador Provincial del Distrito México Norte, lideró también la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior A.C.
Don José Cervantes falleció a los 83 años, en Saltillo Coahuila el día 07 de septiembre de 2012.
Tenemos la certeza de que las acciones emprendidas por el Hno. José en los ámbitos educativo, social y cultural, son inspiración para todos los que trabajamos en hacer de nuestra sociedad algo mejor.
SE HA CAMBIADO DE CASA... SE HA IDO A LA CASA DEL PADRE
Se está acostumbrado a escuchar palabras con ocasión de acontecimientos memorables. Palabras que no para todos tienen el mismo énfasis. De los acontecimientos, algunos nos impactan y vuelven a la memoria cuando se les convoca. Esta vez nos convoca un duelo: se ha ido un amigo de todos; yo diría más bien: se ha cambiado de casa. Con razón afirmamos ‘se ha ido a la casa del Padre’. Algún día estaremos con él habitando alguna de las estancias contiguas, todo es cuestión de tiempo.
Cuando nació el que después sería la persona que nosotros conocimos como el Hermano José Cervantes, sus familiares de una u otra forma se preguntarían “¿qué será este niño?” sin barruntar siquiera lo que sería el desarrollo de su vida. Y ahora que se nos ha ido diremos: “Porque en efecto la mano del Señor estaba en él”. Estas dos frases las he tomado de San Lucas en su Evangelio. Las aplica él al nacimiento de Juan el Bautista. Yo las quisiera manejar a propósito del paso entre nosotros del Hermano José. No considero un atrevimiento manejar así esta Palabra de Dios, lo que pretendo es hacer manifiesto lo que el Señor hizo por mediación de nuestro Hermano. Todos vemos la muerte, es una realidad omnipresente. Para muchos de nosotros nuestros padres ya no están, ya se ha ido algún familiar, el amigo, el compañero de trabajo. Hemos asistido a funerales y tal vez con una indiferente cortesía o con la compunción propia del que ha perdido algo queridísimo y para siempre… ¡todo ser humano vive la experiencia de la muerte! Al Hermano José, la ciudad de Puebla lo vio nacer en 1927, la ciudad de Saltillo lo ha visto partir con 85 años. Años llenos de un fecundo batallar.
Fecundo batallar, es verdad. Para ninguno de nosotros la vida es dada; la vida es conquista, es fruto de experiencia, de perseverancia, entrega y búsqueda de claridad. Creo poder decir que en mucho se acercó él a este paradigma con su vida ahora para nosotros venerable.
Sus primeros años de ministerio lasallista se sitúan en el norte de México. En ese entonces en nuestro país los lasallistas eran una sola realidad jurídica dependiente de Roma: estuvo en Gómez Palacio, Ciudad Obregón… Monterrey teatro principal de la actividad de Don José. Hubo la época que le tocó recorrer este territorio como Visitador exhibiéndose como religioso cabal que busca junto con los Hermanos la implantación del Reino. Su modo de ser, de opinar y resolver no pasa desapercibido, lo coloca dentro del círculo de las personas de excelencia.
Nuestra universidad se benefició de su espíritu emprendedor. Ha sido un beneplácito universal cuando fue nombrado su rector en 1988. A él se debe el inicio de la remodelación de su inmueble. Preocupación no solo arquitectónica, también intelectual y académica: recordemos nuestras
‘Reflexiones Universitarias’. Se podría hacer un rico elenco con el producto de su pluma brillante e incisiva. Todo esto y más denotan un alma seria con ideas sólidas y espíritu prepositivo.
De dónde le vienen las ideas clave a los espíritus que les toca gobernar lo deducimos de lo que Don José nos cuenta:
Recuerdo vívidamente el día que me topé con los lasallistas. Creo que desde que yo entré al colegio mis maestros me llegaron al alma. En ese momento inicié un proceso que descubriría después: mi vocación de maestro. Eran tiempos difíciles, no los llamábamos hermanos y casi no usábamos ni la palabra lasallista. Vivíamos en la clandestinidad pero ahí nació mi ilusión de “ser como ellos”. Eran maestros diferentes, algunos con una capacidad infinita de conocimientos, otros, grandes pedagogos o deportistas, pero todos, y digo todos porque no había entonces casi ni un maestro seglar, nos amaban profundamente.
Hay mucha razón en la pedagogía que tiene esta frase a la cual me aproximo: la razón explicativa que da cuenta del porqué de la conducta de una persona ya adulta está en la niñez. Charles Degaulle expresidente de Francia opinaba que cuando se trata de indagar el porqué de la grandeza o importancia de algún personaje: cherchez l’enfance decía, “buscad la infancia”. En sus jóvenes años el Hermano Cervantes dio con San Juan Bta. De La Salle:
Luego descubrí a San Juan Bautista de La Salle que es mi maestro y que cada día me enseña a ser maestro. Una tarea sin fin en las aulas a todos los niveles. Lo que más admiro de su pedagogía es el haber elevado la ocupación de maestro a niveles de santidad y ministerio y lo que más me arrebata es el cariño que manifestó por los niños pobres e ignorantes que lo movió a cambiar de vocación, abandonar su familia y su fortuna y construir un grupo de maestros única y totalmente dedicados a la educación para continuar su obra.
Don José ha sido durante diez años consejero del Hermano Superior General en Roma. De su experiencia internacional nosotros los mexicanos nos beneficiamos. Responsable del sector latinoamericano del Instituto. No es ningún misterio el afirmar que es afortunada una corporación que cuenta con almas de esta calidad. La Universidad La Salle de Cd. Obregón, ULSA Chihuahua, y naturalmente ULSA México saben decir porqué.
Reflexionemos sobre lo que es la muerte: es imposible reducirla a un fenómeno natural. A la muerte no se le puede despojar de sentido pues contradice nuestro impulso visceral del deseo de vivir. Pero nuestra esperanza de ser librados de la muerte es inútil si no traspasamos los límites de la vida terrestre. Antes hay que aceptar el triunfo supremo del Señor sobre la muerte. Don José ya pasó por esto.
Por eso es fecunda, como en nuestro caso, la muerte del justo.
Pidámosle al Señor, dueño de la vida y de la muerte, que la existencia del Hermano José nos haga siempre sensibles a los valores fundamentales de la trascendencia absoluta.[6]
haremos de la educación la esperanza de lo posible.
José Cervantes
Respetadas Autoridades de la Universidad La Salle
Queridos Directivos, docentes, estudiantes y colaboradores de esta Casa de Estudios
Amigos todos en La Salle
El retorno a la Casa del Padre del hermano y Doctor José Cervantes Hernández, causa profundo dolor para quienes tuvimos la oportunidad de coincidir con él en algún momento de nuestro caminar; pero también, reafirma la esperanza plena de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Expreso nuestro sincero pésame, a sus familiares, amigos y antiguos alumnos.
Compartimos las muestras de respeto y solidaridad con los hermanos del Distrito México Norte y con las Comunidades Universitarias hermanas de La Salle Chihuahua y La Salle Noroeste.
Nuestra Comunidad Universitaria, está reunida hoy, no para llorar o lamentar su muerte, sino, para celebrar la vida de un hombre que dedicó su vida al servicio de Dios a través de la educación; para rendir un merecido homenaje institucional al hombre que animó como Rector esta Casa de Estudios durante el periodo 1988-1991; y recordar, al hombre que con su visión y determinación fue el encargado de fundar tres universidades en México.
Me gustaría referirme esta noche –brevemente-, a cuatro grandes aspectos en la vida de Don José Cervantes: el Lasallismo, el desarrollo universitario, la docencia y la amistad.
El animador Lasallista
Cuando algún joven cuestionaba a José Cervantes sobre la vida y obra de San Juan Bautista De La Salle, él respondía,” que lo más importante, era captar cómo un hombre de su tiempo y de su país, respondió a los retos y a las necesidades del momento con soluciones innovadoras”.
A él le apasionaba hablar del Señor De La Salle, acercar su testimonio de vida y entrega a los niños y jóvenes, sus numerosos escritos en diversos tonos y formas sobre la vida del Fundador, siempre fueron una invitación a lo que él mismo denominó “ser La Salle hoy”, Es decir y lo cito textual “no solo unirnos al coro de lamentos y depreciaciones por el tiempo que nos tocó vivir, sino, enfrentarlo con fe y actitud de servicio, aportando soluciones creativas e innovadoras”
Siempre afirmó que no se era lasallista por pisar o pasar por una de las instituciones que llevan su nombre, pues solo se es, cuando tratamos de apasionarnos y vivir por lo valores que el Señor de La Salle quiso presentes en el corazón y en la conducta de los jóvenes: la fe, el servicio y la fraternidad.
José Cervantes fue ejemplo de ello.
El visionario universitario
Como ya lo escuchamos, su paso por nuestra querida Universidad amplió el horizonte e invitó a la Comunidad de ese entonces a volver a soñar… soñar en la vocación a la universalidad, de recuperar la utopía comunitaria, de reconocernos todos como hermanos; a soñar con el ser, con que el campus sea una experiencia estética y sobre todo, soñar con una universidad participativa.
Como Rector, José Cervantes trabajó arduamente para brindar posibilidades a los jóvenes para que encontraran el sentido a sus vidas.
Nos animó a vivir la identidad lasallista, a reconocernos como hombres trascendentes.
Impulsó a docentes, administrativos y estudiantes, a reafirmar y crecer como Comunidad Universitaria.
Y nos convocó a un gran proyecto de universidad, mediante la excelencia académica y el desarrollo de la capacidad crítica y creadora, para convertirnos en una Universidad transformadora.
Al concluir su caminar por nuestra Casa de Estudios, José Cervantes, fue uno de los más importantes impulsores de la Red de Universidades La Salle, como responsable de la apertura de la Universidad La Salle Guadalajara -hoy Universidad Marista Guadalajara- y las Universidades La Salle Chihuahua y La Salle Noroeste, estas dos últimas las animó en sus primeros años como Rector Fundador.
Con su visión y claridad sobre los retos y desafíos de la educación superior tuvo trascendentes contribuciones para la integración y continuación de la Asociación Internacional de Universidades La Salle.
El Pedagogo
En la mente de José Cervantes, siempre estuvieron presentes los preceptos del Señor De La Salle, más aquel que decía que no importaba lo que habían sido nuestros estudiantes, sino lo que llegarían a ser en un futuro.
Para él, el docente es como un centinela en la atalaya, observado el mundo más allá de las murallas protectoras de la familia o de la escuela, y proyectando el tipo de persona que se necesita, las armas que sus hijos, sus alumnos, requieren para enfrentar ese mundo.
Su experiencia en la docencia, las anécdotas que muchos le compartieron, y su observación sobre diversos procesos educativos, lo llevaron a descubrir, con tristeza que el corazón era el gran ausente en la educación, por ello, se dedicó a difundir un nuevo paradigma, el de educar en el amor, pues tal como lo había señalado el Fundador hace más de 300 años, tocar los corazones de los alumnos, es la única pedagogía.
La gran lección que nos dejó, es la de educar desde la fe, el amor y desde y para la esperanza.
La fraternidad
Para José Cervantes la amistad y la fraternidad son pilares fundamentales en toda Comunidad Universitaria, como recordatorio de ello, nos dejó en el campus un conjunto de cinco prismas verticales que apuntan al cielo.
Más que un adorno para el campus, las columnas son testigos del encuentro con el amigo; son un recordatorio de que así, juntos y por asociación nos quiso La Salle, y un llamado constante para atrevernos a ser amigos… ser comunidad.
Estimada Comunidad Universitaria
Sin duda, la vida y obra del Hermano José Cervantes, es un testimonio de fidelidad, compromiso y entrega por la Misión Lasallista, una misión que todos los aquí reunidos compartimos.
El legado de José Cervantes, estará siempre presente en esta Universidad, nuestra comunidad universitaria le está profundamente agradecida.
La mejor forma de honrar su memoria, es viviendo como él nos enseñó, siendo ejemplo de congruencia, compromiso, amor a Dios y al prójimo.
Los docentes, debemos educar desde la fe, el amor y la esperanza, los alumnos deben apasionarse y vivir los valores De La Salle, y todos, debemos seguir innovando y demostrando que un mundo mejor es posible.
Termino, con una cita de uno de sus últimos libros:
“Éste, es nuestro tiempo y ésta, es nuestra tierra. La eternidad se vuelve finita y se consume en cada niño, en cada joven que no encuentra esperanza para vivir, en cada generación perdida, en la muerte inútil de un joven, en el desprecio del ser humano en plenitud. Ya no podemos esperar para mañana. El tiempo apremia. Vivamos intensamente nuestra esperanza”.
Hasta siempre, hermano y amigo José Cervantes
Indivisa Manent[7]
ÍNDICE
Página
3 Lugar de nacimiento y marco familiar.
3 Formación religiosa
5 Primer Apostolado.
6 Algunas actividades especiales Peregrinación
7 Congreso Internacional de Exalumnos 1960
8 Adiós a la Región Lagunera
9 Hermano Estudiante en Washington.
11 Regreso al Distrito – Monterrey
12 Hermano Visitador.
16 Presentación del nuevo Hermano Visitador.
19 Cursos.- Dirección en UDM .- Capitular
20 Consejero General del Instituto
23 Presencia del dolor.
25 Prólogo para mis Hermanos.
26 Regreso e inicio de una fructífera labor
26 Forjador de hombres y profesionales
29 La Universidad La Salle Noroeste
[1] Auto entrevista realizada por el H, Cervantes a sus 71 años.
[2] Escritos personales encontrados en sus libretas.
[3] jacobozarzar
[4] Hermano Alejandro E. Bunson Wilson
[5] Mtro. Enrique A. González Álvarez, fsc; Rector de ULSA México
[6] Hermano Jorge Bonilla S.S
[7] Mtro. Enrique A. González Álvarez, fsc11