Convivir de manera lasallana significa conducir la vida junto con otros, con nuestras luchas, avances y retrocesos.
La convivencia no anula las diferencias, permite reconocer y valorar las diversas capacidades para construir humanidad.
Realizar convivencia lasallana, implica la visibilidad de los criterios del Evangelio: primero las personas (los niños y las niñas), lo grupal, lo social, lo libertador...que se va dando en un proceso experiencial.
Realizar convivencia lasallana, supone entender los conflictos, en sus distintos tipos y niveles, como posibilitadores y promotores de aprendizajes.
Desde los pilares que sostienen la vida en nuestra escuela, rescatamos como valores esenciales a vivir:
JUSTICIA, SOLIDARIDAD Y SERVICIO.
Para la práctica y logro de dichos valores se requiere vivir:
El compromiso, como posibilidad de transformar aquello que impide el crecimiento personal y comunitario.
La responsabilidad, equivalente al "hacerse cargo" de las actitudes, procederes y actos de cada uno, cuando estos suponen una dificultad en la buena relación del convivir.
El respeto, el cual permite valorar las diferencias socio-culturales, para que en todos los espacios institucionales reine un clima fraterno de igualdad y equidad.