bienvenidos

Somos La Salle,
Hacemos Comunidad

En 1680 nacía en la Iglesia, el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

Hace ya 340 años que los Hermanos de La Salle han sembrado por todo el mundo, la semilla del Evangelio a través de la educación.

Es por esta fuerte tradición, que hoy el Colegio La Salle Paraná, fundado en 1913, goza del prestigio y reconocimiento avalado por la experiencia acumulada a lo largo de más de tres siglos.

En fidelidad a su fundador, San Juan Bautista de La Salle, conducido por el espíritu de Dios a vivir el misterio de Cristo encarnado en medio de los hombres, los Hermanos del Distrito Argentina Paraguay expresan: "nos hemos reunido para tener juntos y por asociación las escuelas al servicio de los pobres", y en consecuencia, los seglares se han comprometido en la misión del Instituto.

San Juan Bautista de La Salle, atento por inspiración de Dios al desamparo humano y espiritual de los hijos de los artesanos y de los pobres, se consagró a la formación de maestros de escuelas enteramente dedicados a la instrucción y educación cristiana.

Pero hay un segundo aspecto del tesoro lasallano: la escuela de la relación fraterna, descripta en la Guía de las Escuelas desde el siglo XVIII. Es además, escuela de la relación de los conocimientos y la tarea con la vida; de la relación de todo lo que se aprende, entre sí, encaminado a la unificación de la vida de los que allí aprenden y enseñan; de la relación entre el evangelio, los saberes, las personas y la vida. Esta construcción tiene como protagonista al que aprende y como privilegiado, al que menos tiene o puede.

En que creemos

Creemos en la escuela lasallana como una comunidad con un proyecto de inspiración cristiana de tradición católica que:

  • Se entiende a partir de la persona de Jesucristo, Dios Encarnado para la plenificación del mundo. Nuestra escuela es Unidad Viva: Pedagogía, Pastoral, Administración y Convivencia, no son sino miradas.

  • La escuela es una comunidad eclesial de comunidades que colabora con muchos varones y mujeres que no trabajan en ella, al servicio de la transformación social por la educación. En Nuestra escuela aprendemos para Transformar.

  • Se centra en la relación de los docentes y los alumnos con los saberes, en comunidades de aprendizaje y hacia la transformación de las personas y la sociedad, lugar de encuentro con Dios. En Nuestra Escuela nadie aprende solo.

  • Son los alumnos, con todo su bagaje cultural e historia individual, los que convocan a los adultos a esta relación. La relación con los alumnos nos constituye como docentes.

  • Esta relación pedagógica es la alternativa social presentada como signo del Reino ante la sociedad. Nuestra escuela es Signo de Fe, Compañia del Dolor y de la Alegía presentes, Profecía de un Mundo Nuevo.

  • Estamos llamados por Dios a ser una comunidad democrática, incluyente, transformadora, participativa y dialógica. Nuestra escuela es lugar de iniciación comunitaria.

  • Es en la relación de los actores pedagógicos con los saberes en el seno de la conflictividad social, donde encuentran a Dios. Nuestra escuela es lugar de Evangelización.

  • El nombre, creyente de la relación pedagógica, es ministerio. Nuestra escuela es lugar de santificación para los docentes en el ejercicio de su empleo.

  • Los educadores son las personas capaces de convertir las instituciones educativas en comunidades vivientes. Los educadores son los sujetos del cambio en la escuela.

  • Todos estamos llamados a la conversión afectiva, intelectual, moral y religiosa en la escuela. Nuestra escuela está en camino.

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